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Paleografia, Apuntes de Filología

Asignatura: Paleografia, Profesor: María Belén Piqueras, Carrera: Historia, Universidad: UCA

Tipo: Apuntes

2012/2013

Subido el 14/05/2013

josecarlosfs
josecarlosfs 🇪🇸

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TEMA 1. CONCEPTO DE PALEOGRAFÍA
En las disciplinas humanísticas el método de investigación ha de sustentarse sobre las
fuentes, porque las fuentes son los materiales que, debidamente tratados, esclarecen el
concepto de una disciplina concreta, su alcance y sus posibilidades científicas.
Establecimiento del concepto de Paleografía.
El concepto y el método de Paleografía han experimentado a partir los años cuarenta
una profunda mutación debido a la coincidencia de paleógrafos de singular valía.
Los paleógrafos franco-belgas: integran la que se viene denominando “Nueva Escuela
Francesa de Paleografía”, cuyas aportaciones en el panorama científico produjeron un
gran impacto porque sus teorías conceptuales y metodológicas resultaron muy
novedosas. Su metodología les llevó al establecimiento de los límites de la Paleografía
como ciencia de la escritura en general y llegaron a nítidas conclusiones sobre la
función de ésta en el conjunto de las disciplinas que se ocupan de la escritura. El
principal órgano de difusión periódica fue la revista “Scriptorium”, cuyo primer número
es de 1946/47.
Los paleógrafos alemanes: en los últimos años del siglo XIX y en las primeras décadas
del XX habían puesto de manifiesto las posibilidades de nuestra disciplina en orden a su
condición científica.
Los paleógrafos italianos: cimentaron la que se puede denominar ya “Nueva Escuela
Italiana de Paleografía”. Su mayor logro fue la fijación del lugar que en el concierto de
las ciencias humanísticas corresponde a la Paleografía, poniendo de relieve su condición
científica con entidad y autonomía propias. Cabe distinguir dos generaciones: la que
reivindicó para la Paleografía su carácter humanístico y la generación de nuestros días.
El órgano de difusión periódica es la revista “Scrittura e Civiltà”, cuyo primer número
se publicó en 1977.
Etimológicamente: procede del adjetivo griego antiguo y del sustantivo griego
escritura. Significa, pues, escritura antigua. El sufijo ia le añade la condición de
estudio. De modo que Paleografía inicialmente es la ciencia que trata de las escrituras
antiguas. La primera vez que se usó este término fue en 1708, en el título del tratado
escrito por Bernand Montfaucon, “Palaeographia graeca”.
Se le asignó como contenido el estudio de la escritura antigua en soporte blando y
durante mucho tiempo se la consideró como la “ciencia que estudia las escrituras
antiguas conservadas en materiales blandos”. Esta definición resulta imprecisa y
erróneamente restrictiva.
Durante mucho tiempo se consideró la Paleografía como un instrumento para leer los
documentos de la Edad Media. Privó también la creencia de que a partir de la invención
de la imprenta habían quedado conclusas las tareas de la doctrina. Fue la “Nueva
Escuela Francesa” la que sentó las bases para superar este criterio restrictivo de la
Paleografía. Y, entre sus miembros, el que más, Jean Mallon.
Para este paleógrafo francés, nuestra disciplina ha de ocuparse de todos los caracteres
de la escritura de todos los monumentos que contengan textos, sean cuales sean y sea
cual sea la materia que les sirva de soporte y sea cual sea el procedimiento que se haya
llevado a cabo para su fijación.
Debemos entender la Paleografía como un medio de lectura de escrituras en desuso;
como un medio para la crítica histórica general y más concretamente para la crítica
textual y como una ciencia autónoma que tiene por objeto el estudio de la escritura
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TEMA 1. CONCEPTO DE PALEOGRAFÍA

En las disciplinas humanísticas el método de investigación ha de sustentarse sobre las fuentes, porque las fuentes son los materiales que, debidamente tratados, esclarecen el concepto de una disciplina concreta, su alcance y sus posibilidades científicas.

Establecimiento del concepto de Paleografía.

El concepto y el método de Paleografía han experimentado a partir los años cuarenta una profunda mutación debido a la coincidencia de paleógrafos de singular valía. Los paleógrafos franco-belgas: integran la que se viene denominando “Nueva Escuela Francesa de Paleografía”, cuyas aportaciones en el panorama científico produjeron un gran impacto porque sus teorías conceptuales y metodológicas resultaron muy novedosas. Su metodología les llevó al establecimiento de los límites de la Paleografía como ciencia de la escritura en general y llegaron a nítidas conclusiones sobre la función de ésta en el conjunto de las disciplinas que se ocupan de la escritura. El principal órgano de difusión periódica fue la revista “Scriptorium”, cuyo primer número es de 1946/47. Los paleógrafos alemanes: en los últimos años del siglo XIX y en las primeras décadas del XX habían puesto de manifiesto las posibilidades de nuestra disciplina en orden a su condición científica. Los paleógrafos italianos: cimentaron la que se puede denominar ya “Nueva Escuela Italiana de Paleografía”. Su mayor logro fue la fijación del lugar que en el concierto de las ciencias humanísticas corresponde a la Paleografía, poniendo de relieve su condición científica con entidad y autonomía propias. Cabe distinguir dos generaciones: la que reivindicó para la Paleografía su carácter humanístico y la generación de nuestros días. El órgano de difusión periódica es la revista “Scrittura e Civiltà”, cuyo primer número se publicó en 1977.

Etimológicamente: procede del adjetivo griego antiguo y del sustantivo griego escritura. Significa, pues, escritura antigua. El sufijo ia le añade la condición de estudio. De modo que Paleografía inicialmente es la ciencia que trata de las escrituras antiguas. La primera vez que se usó este término fue en 1708, en el título del tratado escrito por Bernand Montfaucon, “ Palaeographia graeca”. Se le asignó como contenido el estudio de la escritura antigua en soporte blando y durante mucho tiempo se la consideró como la “ciencia que estudia las escrituras antiguas conservadas en materiales blandos”. Esta definición resulta imprecisa y erróneamente restrictiva. Durante mucho tiempo se consideró la Paleografía como un instrumento para leer los documentos de la Edad Media. Privó también la creencia de que a partir de la invención de la imprenta habían quedado conclusas las tareas de la doctrina. Fue la “Nueva Escuela Francesa” la que sentó las bases para superar este criterio restrictivo de la Paleografía. Y, entre sus miembros, el que más, Jean Mallon. Para este paleógrafo francés, nuestra disciplina ha de ocuparse de todos los caracteres de la escritura de todos los monumentos que contengan textos, sean cuales sean y sea cual sea la materia que les sirva de soporte y sea cual sea el procedimiento que se haya llevado a cabo para su fijación. Debemos entender la Paleografía como un medio de lectura de escrituras en desuso; como un medio para la crítica histórica general y más concretamente para la crítica textual y como una ciencia autónoma que tiene por objeto el estudio de la escritura

como una de las creatividades del hombre, sustentado ese estudio en un método propio de investigación. La formulación de León Gilissen hablaba de la existencia de una Paleografía de lectura, una Paleografía de análisis y una que se identifica con la historia de la escritura.

  1. Paleografía de lectura

Responde al más antiguo concepto que de la Paleografía se tuvo. Cada vez que el hombre se haya enfrentado con una escritura que por la “vejez” de sus signos le resultara a primera vista ininteligible, ha realizado una labor paleográfica. A partir del siglo XVII se publicaron las primeras obras referidas a la doctrina en su actividad en orden a la lectura. Recogían, completaban y mejoraban los elencos de abreviaturas y las elementales doctrinas establecidas en la Antigüedad y en la Edad Media sobre las escrituras antiguas y sobre su interpretación. Bajo este primer aspecto, la Paleografía “consiste en asimilar con mayor o menos habilidad los múltiples juegos de signos que son las letras del alfabeto y los demas signos convencionales y en identificarlas, pese a las diferentes formas con las cuales se presentan en determinadas épocas a fin de poder retransmitirlas en el lenguaje escrito utilizado hoy”. Este concepto es incompleto pero ha pesado excesivamente en los paleógrafos de antaño. Resulta difícil establecer un método rigurosamente estricto ya que la paleografía de lectura carece en realidad de contenido científico. Cabe señalar unos criterios de método que han de tenerse en cuenta en este primer aspecto de la Paleografía, son unos principios y unas reglas muy acertadas:

  • El paleógrafo lector debe poseer un conocimiento previo de las formas alfabéticas esenciales del sistema gráfico en que se ha ejecutado la escritura, así como de la lengua a la que corresponde.
  • (^) Debe prestar atención al aspecto general que ofrece la escritura que haya de leerse
  • Ha de hacerse sin prisa, sosegadamente, sin fiar en la memoria ni en el conocimiento que de textos parecidos o iguales se tenga.
  • Debe evitarse leer de corrido cuando se trata de textos largos o de escrituras desconocidas o difíciles.
  • No debe prescindirse de ningún elemento por insignificante que parezca.
  • Ante nombres propios de personas o de lugares, etc., o de uso poco frecuente se ha de tener especial atención. Otro tanto con las palabras abreviadas y con las cifradas.
  • (^) Es necesario el uso de diccionarios para una puntual interpretación de palabras abreviadas y cifradas y un conocimiento de la morfología y de la sintaxis para el establecimiento de la recta concordancia entre palabras abreviadas.
  • No ha de prestarse asentimiento a posibles lecturas anteriores, sino que se ha de ejecutar la propia interpretación y se ha de establecer después una constatación.
  • En la interpretación de un texto largo es beneficioso hacerla por escrito, de modo que la lectura se convierta en transcripción o copia de lo que se lee.
  • En la transcripción deben adoptarse siempre las normas que estén vigentes.
  1. Paleografía crítico-analítica

Constituye un avance científico, una más alta especialización respecto a la paleografía de lectura. Su objeto consiste en someter a las distintas escrituras a un

todo por los efectos del cansancio; influye también la posición más o menos inclinada de la materia en que se escribe.

  • Ductus : Orden de sucesión y el sentido en que el escriba ejecuta los trazos que componen cada una de las letras. Los trazos se ejecutan en uno o varios tiempos. Cada tiempo viene marcado por el hecho de levantar el instrumento una vez finalizado un trazo y volver a incidir en la materia en la materia en que se escribe al comenzar otro trazo. El análisis del ductus posibilita la reconstrucción genética de la escritura. La actual escuela italiana, de la mano de Giorgio Cencetti, desglosa el concepto de ductus y distingue ductus y trazado. El primero es aplicable a la escritura en su conjunto: es el modo más o menos rápido de trazar las letras y está en relación con la rapidez en la ejecución de la escritura; por eso distingue un ductus posado y uno cursivo. En el primer caso se cuida la exacta ejecución de los signos y la precisa correspondencia con el modelo; los trazos se ejecutan con lentitud, sin ligaduras y la escritura es derecha. En el segundo caso, prima la rapidez en la ejecución de los signos. El trazado, para la escuela italiana, expresa el número, el orden de sucesión y la dirección en que se ejecutan los trazos que constituyen las letras. El estudio del trazado de una escritura es de gran importancia porque de él depende en muchos casos poder apreciar las sucesivas mutaciones en las formas de cada letra según la época, el lugar, la vecindad y contacto con otras escrituras.
  • Módulo: dimensión de las formas de las letras. Según León Gilissen se ha de distinguir la altura y la anchura de las letras; la altura y la anchura media de la escritura; la relación modular de la letra y la relación modular; la proporción entre altura y anchura. La letra media está en relación con varias causas: materiales, finales, ejemplares y eficientes.
  • Peso: Es un elemento indicador en el análisis paleográfico de la naturaleza gruesa o delgada de los trazos constitutivos de cada letra. Son términos cuyos contenidos responden a que se haya realizado con un instrumento blando o con uno duro.
  • Ligados: Son tracitos o incluso simples rasgos cursivos que unen trazos de una o dos letras próximas que por su naturaleza tenían que ejecutarse levantando el instrumento gráfico. Se produce cuando después de ejecutado un trazo de una letra, el instrumento sigue moviéndose hacia la derecha en sentido ascendente, descendente o sobre la línea de escritura para hacer un trazo de la letra siguiente. Se produce en una letra, en letras de la misma palabra o entre dos o más palabras consecutivas cuando la unión es entre la última de las letras de una y la primera de la otra. La ligadura es un hecho gráfico determinado por un movimiento natural del instrumento, por lo general, de izquierda a derecha.
  • Nexos: Son uniones de dos o más letras que se producen por superposición aparente (es decir, por aproximación de una parte de dos o más letras por cuanto el trazo de la base del nexo sirve para formar el de la otra letra) o por inclusión de una o varias letras en otra. -Estilo : Radica en el modo particular con que un escriba, una escuela o incluso una época determinada ha ejecutado las “morfologías esenciales” que permiten la lectura la lectura de signos. Repetición y simetría son los dos grandes principios que han de generar el estilo de la escritura. -Materia subjetiva : Sirve a la escritura como soporte material y en consecuencia también de forma en que se usa (rollo, códice).
  • Caracteres internos : Se refiere a la naturaleza del texto escrito y a su composición.

Categorías genéricas de escritura

Según la morfología de los signos:

  • Escritura mayúscula : Es aquella cuyo alfabeto puede inscribirse en un sistema bilinear sin que las astas ni los caídos de sus letras rebase la caja del renglón. -Escritura minúscula : Aquélla cuyo alfabeto no puede inscribirse en un sistema bilinear pero sí en un sistema cuatrilinear. Según el ductus y el trazado: -Escritura sentada : Es aquélla en la que se cuida la ejecución de los signos con la máxima exactitud, según el modelo de sus formas. -Escritura cursiva : En la que priva la rapidez en su trazado; a la rapidez se sacrifica, en los límites de lo posible, la exactitud y correspondencia al modelo de las formas de los signos. -Escritura semicursiva : Entre la escritura sentada y la cursiva se dan unos estadios intermedios a los que se denominan escrituras semicursivas. Es la más de las veces una escritura mixta por cuanto está integrada por signos de ductus sentado junto con otros de ductus cursivo. -Escritura caligráfica: Es aquélla que ofrece una regular uniformidad en su trazado y una gran fidelidad al modelo concreto que cada copista se propuso ejecutar. Los conceptos de escritura mayúscula/minúscula y de sentada/cursivo no son incompatibles entre sí porque, como hemos dicho, los dos primeros son correlatos de la morfología de las letras los dos segundos, del ductus y trazado Según el empleo que se ha hecho de ellas: -Escritura elemental: Es la que se enseña en cada época, en cada ambiente y por cada maestro a los escolares que se inician en la escritura. Cuando se van realizando progresos en ella, la elemental deja de ser realizada. Es la escritura de los semianalfabetos.
  • Escritura usual: Es la empleada habitualmente y a diario por las personas que escriben. Prima en ella la tendencia cursiva derivada de la rapidez en su trazado.
  • Escritura cancilleresca: Es una escritura especial elaborada en las oficinas encargadas de la confección y expedición de los documentos. Su punto de partida es la escritura usual a la que se dota de solemnidad en el trazado y en las formas. Con lo que se reviste de artificiosidades convencionales, de trazos accesorios y superfluos, que tienen por objeto dotar a la escritura de datos para la comprobación de la autenticidad de procedencia más que de un ornato esteticista.
  • Escritura libraria: Escritura para la lectura de muchas personas. Parte también de la usual a la que se procura, dado su destino, una tendencia a la claridad y a la estética mediante una cuidada ejecución de las letras, armonía en dimensiones y proporciones de los trazos, regularidad en el alineado, simplicidad en los signos, etc.
  • Escritura canonizada: Aquélla que, a partir de la usual y por cualquiera de los procesos que conducen a la cancilleresca o a la libraria, resulta satisfactoria, equilibrada y de general empleo para casos a los que se dedica. Sus formas obtenidas permaneces muy estables y sus reglas elaboradas se fijan en cánones obligatoriamente seguidos. Diríase que con el tiempo, las escrituras canonizadas se fosilizan y han de ser sustituidas por otras surgidas y establecidas a partir de la usual, según nuevas orientaciones. -Escritura tipificada: Es el resultado de tentativas de elaboración de una escritura libraria que se sujeta a ciertas reglas sin llegar a fijarlas en cánones y que pronto se pierden. También es producto de ciertas formas intermedias entre la cancilleresca y las usuales en ciertos lugares, épocas, oficios, etc.

Relación de la escritura con su soporte material

ella el hombre necesitó de la escritura, la cual se muestra como un fenómeno superestructural, privativo de las clases poderosas de la sociedad. Es posible establecer unas pautas generales que se nos muestran válidas como principios metodológicos sea cual sea la óptica bajo la que se considere la escritura. El objeto de la investigación histórica es “encontrar el tiempo pasado”. Es el conocimiento de la vida humana en el pasado y la comprensión de sus elementos espirituales, entonces, la historia de la escritura se toma como el conocimiento de la realidad del proceso gráfico como uno más de los exponentes de la actividad humana. La realidad de ese proceso gráfico se ofrece al historiador de la escritura como algo que acontece y que sobrevive en el tiempo. En el proceso gráfico se da una procesión, una seriación cronológica, una continuidad en el tiempo. No puede ser olvidada la polaridad pasado/presente-presente/pasado porque lo histórico constituye un pasado excepcional que de alguna manera sobrevive y que tiene como objeto último la comprensión del presente. El historicismo gráfico tendrá que reconocer y admitir que no toda la historia de la escritura es evolución continua y habrá de comprender que, junto a elementos dinámicos, existen otros estáticos, que, por otra parte, no han supuesto obstáculo para la evolución de las escrituras usuales. El paleógrafo historiador de la escritura ha de entender el hecho gráfico en función coherente con un todo, producto de la creatividad humana: en su investigación no debe considerar la escritura como “isolativa” porque el movimiento, la vida y también la muerte de cualquier escritura fueron acompañados de concausas que incidieron a su vez en el nacimiento, en la vida y en la muerte de los supuestos culturales de cada época: el hombre, su tiempo, su escritura. El fin de la tarea que ha de perseguir el paleógrafo en este tercer grado es la reconstrucción del proceso gráfico en orden a su descripción, a su explicación y a su valoración. La objetividad es condición indispensable en el paleógrafo o historiador de la escritura, frente a esta objetividad se alzan dos obstáculos: la subjetividad de las fuentes y los prejuicios del propio historiador. El problema de la objetividad en los resultados de la investigación paleográfica hay que plantearlo sobre las bases siguientes: sobre la capacidad que el paleógrafo tenga para conocer el pasado de la escritura; sobre la variedad y riquza de su experiencia personal y sobre su honestidad profesional

Definición de Paleografía

Ciencia que con un método propio estudia el desarrollo del proceso gráfico, considerada la escritura como una facultad propia y privativa del hombre. Ciencia que describe, clasifica y explica el desarrollo de la escritura; los resultados de las investigaciones paleográficas, independientemente de sus objetivos propios, que se sitúan en el vasto dominio de la historia de la civilización, se traducen en beneficio de cada una de las ciencias especiales que se ocupan de los escritos. Ciencia autónoma que, cultivada por sí misma de acuerdo con métodos propios y con fines específicos, se propone explicar las razones de las diferencias morfológicas bajo las cuales se presentan en el transcurso de los siglos los signos convencionales de la escritura y de otra, auxiliar principal en el examen de ésta, tal como se nos ofrece en inscripciones, papiros, diplomas y libros.

Según Ángel Riesco: la Paleografía estudia la evolución de la escritura, sus técnicas, los modos de producción del escrito y los propios productos escritos, pueden ser

libros, documentos oficiales, inscripciones, grafitos o escritos privados. Pretende llegar a un conocimiento a través de la respuesta a las cuestiones: que, cuando, donde, como, quien y por qué. Todo ello implica una lectura correcta, datación, localización, tipos gráficos, difusión social y función social. Crea la paleografía de lectura, la de análisis y la de la historia social de la cultura escrita. Las dos primeras se entienden como disciplinas auxiliares de la Historia, la Filología, la Codigología, Diplomática, etc. La tercera, como disciplina autónoma estudia usos pasivos y activos, es decir, practicas de escribir y de leer.

Relación de la Paleografía con otras ciencias

Epigrafía: aludida a la distinción soporte duro/blando de la escritura, concluyendo que no es aconsejable su diferenciación como factor esencial en la escritura. Ambas son ciencias que tienen un objeto común de estudio: la escritura. Como acontece a la Paleografía, la Epigrafía no reduce su ámbito al desciframiento, datación y localización de textos, sino que es parte de la Historia de la Cultura. Papirología: tiene por objeto la investigación total de los papiros. Los estudia como soporte gráfico y se ocupa de la lectura e interpretación de sus escritos en orden a valorarlos paleográfica, arqueológica, lingüística, jurídica e históricamente. Para su trabajo adopta un método propio de investigación y es precisamente su metodología aplicada a uno de los materiales concretos en que se realizó la escritura, el papiro, la nota diferenciadora más relevante respecto a la Paleografía. Diplomática : gira en torno al documento escrito. La relación Paleografía- Diplomática es incuestionable. La Paleografía surgió como auxiliar de la Diplomática y, el trabajo del paleógrafo y del diplomatista está tan vinculado que no pueden separarse. La paleografía se relaciona con la Diplomática sobre todo en su vertiente de lectura yen su quehacer en torno a la crítica textual de los documentos, que son fuentes valiosísimas para el paleógrafo historiador de la escritura. Codicología: es una disciplina bastante moderna, no va mas allá de los años cuarenta. Su objeto es disponer los métodos y establecer los principios generales para el estudio total de cada realidad única que es un manuscrito. Se ocupa del estudio del códice considerado como pieza arqueológica en su historia, en el uso que de él se ha hecho y en sus textos. El codicólogo ha de recurrir a las más variadas ciencias, entre ellas la Paleografía, de la que surgió la Codicología como una disociación propia de especialistas. La relación Paleografía-Codicología es patente, pero se evidencia de modo total en dos tareas que en realidad le son comunes: la localización y datación de manuscritos y el descubrimiento y enmienda de errores. Lingüística : la escritura se ve como la fijación del lenguaje por medio de unos signos establecidos y, por lo tanto, esta íntimamente ligada a los fenómenos que lo rigen. El filólogo necesita de la Paleografía primordialmente para establecer las leyes del desarrollo y del funcionamiento de la lengua.