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Este documento detalla la estructura y funciones de los diferentes componentes del corazón y el sistema circulatorio, incluyendo el endocardio, miocardio, pericardio y circulación coronaria. Aprende sobre las capas interiores y exteriores del corazón, su función y protección, así como el papel de las arterias coronarias en el suministro de oxígeno al miocardio.
Tipo: Apuntes
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De dentro hacia fuera presenta:
Pericardio seroso u hoja visceral: También se denomina EPICARDIO. Es la parte interna (está en contacto con la víscera) y protege de la entrada de infecciones.
Entre ellos hay una cavidad pericárdica con +/- 50 mL de líquido pericárdico. Este líquido es de origen plasmático por extravasación y evita una fricción entre ambas hojas. Sin embargo, a través de este líquido pueden entrar patógenos (que llegan desde el plasma), lo que puede producir una inflamación de origen bacteriano, micótico o vírico. La inflamación del pericardio de origen vírico se denomina pericarditis. Puede producirse pericarditis extrema, que implica un mal funcionamiento del corazón.
Todos los vasos externos por dentro del pericardio constituyen las venas y arterias coronarias que irrigan al epicardio, miocardio y endocardio. Esas arterias tienen un origen de entrada desde la aurícula derecha y vierten parte en la zona derecha del corazón. Las venas son las que revierten en la entrada de las aurículas. Van hacia la aurícula derecha porque:
La parte derecha del corazón es la bomba pulmonar y en la aurícula derecha está el marcapasos, que marca la frecuencia del corazón. Las arterias coronarias irrigan el corazón a nivel de la contracción muscular. Si hay isquemia en las arterias coronarias el miocardio se queda sin oxigenación, deja de funcionar y se produce la angina de pecho. De ahí que haya una relación entre el flujo coronario y la frecuencia que marca el marcapasos. Por eso las venas vierten fundamentalmente en la aurícula derecha. El marcapasos se entera de que las condiciones de oxigenación del músculo son correctas a través de la circulación coronaria (NO a través de la cava inferior ni de la aorta). Cuando en una angiografía vemos que el diámetro de algunas arterias está alterado con respecto al resto, es porque se ha producido un infarto de miocardio (que se produce a nivel de las arterias coronarias, ya que se detiene la irrigación del músculo). Si la arteria coronaria revienta, muerte súbita. Puede haber infarto masivo, en el que el fallo coronario hace que fallen el marcapasos, el nodo auriculo- ventricular y la contracción, provocando una parada cardiorrespiratoria. Si el infarto no es masivo, toda la zona infartada deja de funcionar, ya que el miocardio no se regenera (hay necrosis por falta de irrigación).
Hay capilares arteriales (son siempre continuos) y venosos (no continuos): El endotelio de los capilares arteriales no permite la extravasación. En las venas, sí. Por eso es en el sistema venoso donde se produce el intercambio con el linfático (nunca en el arterial).
Tensión: presión x radio (Dinas/cm). Por lo tanto esa tensión es lo que influye en la rotura o no de un vaso desde dentro: si el flujo aumenta mucho y el vaso no soporta la presión externa, se produce una raja longitudinal.
Vemos un capilar venoso (con perforaciones) con un eritrocito en el centro. Se trata de una única célula endotelial que está formando el capilar y que hemos cortado transversalmente. En su interior tiene mitocondrias, núcleo, etc. El endotelio es discontinuo. Las células endoteliales se pegan por uniones íntimas entre ellas.
Aquí vemos el paso de iones; tenemos intercambio de ion bicarbonato, aniones, cationes (Na+^ , K+, Ca 2 +), etc.
Llega un momento en el que el LEC y el LIC se equiparan en composición química y generan una presión de intercambio y una tensión sobre el propio capilar en función del tipo de moléculas y del tipo de células que sean (eritrocito, basófilo, etc.)
Intercambio sistema sanguíneo-
s.linfático.
Vemos el sistema linfático (en verde), que funciona con una presión y unas válvulas que recuerdan a las de venas y vénulas. Si no tuviera válvulas internas no habría circulación linfática y no habría retorno linfático desde las piernas hacia la cavidad torácica. El sistema se ve sometido a la diferencia de presión abdominal con respecto a la presión torácica. Y también se ve sometido a la contractibilidad de la bomba muscular externa, que presiona a las venas y capilares linfáticos que corren paralelos al sistema venoso. Entre la entrada y la salida tenemos una diferencia de presión de intercambio. Estamos en un microcircuito de capilares, (hacia la izq.
Arteriales, hacia la drcha. Venosos), por lo que tenemos una presión arteriolar de entrada y una presión venosa de salida. La presión arteriolar siempre es mayor que la venosa. Esto permite que desde el capilar sanguíneo en la zona intermedia de filtración se permita una salida hacia el tejido o el LEC adyacente. A mayor presión, hay salida hacia el LEC. En la zona contraria, donde baja la presión hidrostática, el LEC pierde iones hacia el interior del capilar, de manera que se produce absorción hacia el plasma. Es decir, si aumenta la presión, el capilar suelta, si baja la presión, el capilar absorbe.
Vaso linfático: la presión del interior linfático es mayor que la de un capilar sanguíneo venoso, porque es más viscoso. El linfático descarga en el venoso y no en el arterial porque este tiene mayor presión. Eso implica que la presión oncótica baja drásticamente, es la diferencia de presión entre la arteriolar hidrostática, la venosa hidrostática y la linfática hidrostática. De tal forma que la sangre recibe todo lo que hay en el linfático. La presión oncótica se mantiene constante en el interior del capilar. Si no lo es, revienta el capilar. La presión oncótica es la que varía con respecto al linfático, ya que en el linfático llevamos quilomicrones y linfa (que es 5-6 veces más viscosa que la sangre). Por tanto, la presión del vaso linfático es diferente a la presión hidrostática del plasma.
En amarillo. La linfa es la que va del capilar linfático al capilar venoso. En los capilares linfáticos superiores, tenemos un flujo de linfa que baja hasta la zona de la subclavia derecha. La linfa que viene de la parte inferior (desde las extremidades inferiores) y desde la superior (cabeza), una asciende y otra desciende y se juntan en la subclavia o en el conducto torácico. Arriba está la principal red capilar, que es pulmonar de intercambio de oxígeno (circuito pulmonar) y abajo está la red general o sistémica (circuito sistémico).