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Ideas claves sobre los pilares socioeconomicos
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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Autor: Rodrigo Antonio Jiménez Araya 40 El siguiente documento tiene como objetivo, sintetizar las principales características del paradigma socioeconómico, para ello se recopilan estudios científicos de diversos autores. Mediante un análisis de contenido y de contingencia, se plantean las bases de un constructo socioeconómico y las relaciones existentes con otras disciplinas; sobre todo la prospectiva de tercera generación. Como resultado final se exponen los diez pilares teóricos, que caracterizan una investigación como socioeconómica. Palabras claves: Socioeconomía, Prospectiva y Constructo (^40) Licenciado en Ciencias Socioeconómicas y titulado de Socioeconomista con mención en desarrollo local, Universidad de Valparaíso, Chile. [email protected]
The following document has the intention to assemble the most significant traits of the socioeconomic paradigm. For this, a compilation of cientific documents have been created, considering various authors. These socioeconomic constructs have been suggested through content and contingency analysis, in addition to their connection to other disciplines, especially to a third generation future oriented approach. As a final result, ten theoretical underpinnings have been presented, that are characteristic of socioeconomic research. Key words: Socio-economics, foresight and Construct El objetivo de esta investigación es establecer un marco teórico de base, que permita definir adecuadamente el paradigma socioeconómico, se plantea como hipótesis, que el análisis de diversos autores permitirá elaborar un constructo teórico, basado en 10 pilares que relacionan diversos conceptos, asociados al paradigma socioeconómico. La metodología utilizada es cualitativa, la muestra de documentos fue intencionada, se realizo análisis de contenido y contingencia. Inicialmente se aborda las principales definiciones del paradigma socioeconómico, los principales aspectos y elementos que se relacionan y dan forma al paradigma, posterior a ello se analizan sus aspectos metodológicos, los factores ético moral y la constante relacional de factores, finalmente se vincula a la Socioeconomía con la construcción de futuro y los estudios prospectivos, se abordan los aportes futuros de la Socioeconomía, sus desafíos y su relación con el empoderamiento de las comunidades en las democracias modernas, a modo de cierre de la investigación se realiza la estructuración de los 10 pilares, que sostienen desde lo teórico, al paradigma socioeconómico. Elementos fundamentales de la definición de Socioeconomía Un primer acercamiento a la definición de Socioeconomía, es extraída del libro Socioeconomía del Sociólogo español José Pérez Adán, (Pérez, 1997): “… une los estudios sobre economía con otras ciencias sociales, bajo el nombre de Socioeconomía
una primera aproximación, centrarse en una lista de factores más reducida y concéntrica. En segundo lugar, muchos de los factores implicados son difícilmente operacionales (por ejemplo, las emociones). Y finalmente, en tercer lugar, las correlaciones entre los estados mentales de los sujetos y su comportamiento han demostrado ser bastante pobres. Recientemente, sin embargo, estas dificultades han sido reducidas y se ha dado cierto progreso en el desarrollo de varias mediciones” (p.10). Reducir los factores que se involucran en una realidad, permite explicar de mejor forma lo complejo, en este caso el reducir no significa mutilar la realidad; sino que, se deben considerar los factores más relevantes de cada fenómeno; es decir elaborar constructos que expliquen fenómenos complejos. La necesidad de una teoría que comprenda y explique tal complejidad de factores, es uno de los pilares de la investigación socioeconómica: “… lo que se necesita es una teoría de la toma de decisiones que reconozca que la selección de medios, no simplemente de metas, se encuentra profundamente afectada por emociones y valores, y no sólo por un medido cálculo racional del interés propio. Por eso, el papel de los cambios de preferencias, de las emociones y de los valores, concierne a los “meta-argumentos” y conceptos centrales de la Socioeconomía, y también al estudio del comportamiento micro (individual). Esto queda bien ilustrado por la manera en la que los mercados son entendidos” (Pérez, 1997, p.11). La imbricación entre economía y sociedad Retomando la conceptualización, es posible señalar otro elemento a considerar; la imbricación de lo económico en lo social. El estudio del entorno social es intrínseco al estudio de lo económico, como lo señala Pérez: “… Un argumento central de la Socioeconomía es que toda economía se halla imbricada en una sociedad, portadora de instituciones éticas y políticas específicas. Sus atributos específicos determinan a ambas, tanto si a las fuerzas del mercado se les ha otorgado suficiente maniobrabilidad para que la economía sea capaz de florecer (por ejemplo, a través de la legitimación del comercio y la contratación), como si contienen fuerzas opuestas al mercado. Estas fuerzas no emanan sólo del campo socio-político, sino que son generadas también por poderosos actores económicos que utilizan tanto medios intraeconómicos (manejo
predatorio de los precios para bloquear la entrada de nuevos competidores) como políticos (creación de lobbies que operan sobre tarifas, cuotas y exenciones de impuestos), violando la confianza que se encuentra en la raíz de toda transacción… El estudio del entorno social del mercado es intrínseco al estudio del Mercado mismo” (1997, p.12). Queda expuesta la existencia de elementos sociales imbricados con lo económico; así como con lo político, estos elementos que se interrelacionan, operan dentro y fuera del mercado. El encauce moral de la Socioeconomía Fundamental en la definición de lo que es Socioeconomía, es el énfasis en los factores ético y moral, para reencauzar el torrente de la ciencia económica, hacia sus principios de distribución, cooperación y búsqueda del bien común. Como es señalado por Pérez: “… Lo que esta nueva perspectiva pretende es reconducir la ciencia económica al seno del contexto social y moral que la vio nacer, con una formulación rigurosa de los criterios de racionalidad o coherencia interna en vista de los fines que se persiguen: la justicia, la solidaridad, y la felicidad global, y no solamente la maximización de una utilidad llamada interés propio” (1997, p.17). La solidaridad y la justicia social, parecen ser entonces los fines que la Socioeconomía busca. De dichos fines; que podemos englobar como “ético morales”, es de donde nace la vinculación de la Socioeconomía, con la economía solidaria y el comercio justo. Lineamiento y metodología de la investigación socioeconómica La Socioeconomía, nace de la inquietud, de dar nuevas respuestas a escenarios económicos complejos, es por ello que nace la Sociedad de Avance de la Socioeconomía. La cual fija unos lineamientos de la investigación socioeconómica, si se quiere abordar y generar conocimiento; desde la mirada socioeconómica, se deben considerar estos principios: “1) Promover una mayor comprensión del comportamiento económico y sobre todo de los mecanismos de decisión a través de una amplia y variada selección de disciplinas académicas.2) Promover el estudio y la investigación de las implicaciones políticas y culturales que se derivan de un entendimiento pluricontextual (social, psicológico, histórico, filosófico y ético) del comportamiento económico dentro de
conjunto de efectos viciosos que contradicen su eficacia y pertinencia: el crecimiento de la deuda externa, la dependencia tecnológica… a ello se añade la crítica ambientalista. La conciencia del límite de la amenaza que la ruta seguida por el crecimiento económico y los avances tecnológicos representa para el destino de la humanidad, por la capacidad de destrucción de la naturaleza” (p.74). La pérdida de credibilidad y la primera crisis, nace de las nefastas consecuencias de un concepto de desarrollo que excluye a la sociedad (en cuanto a sus consecuencias) y a la naturaleza (daño ecológico irreversible de actividades productivas). La naturaleza también fija sus límites a la economía, la crisis económica actual no es significado de carencia de propuestas, como lo señala Pérez (1997): “El que la ciencia económica esté en un período de crisis de confianza y de ulterior legitimación social de acuerdo con los resultados finales de las diferentes políticas económicas hoy en vigor, no quiere decir que estemos pasando por un período de sequía intelectual entre los que se dedican a proponer distintas soluciones a los problemas que plantea la consecución de un bienestar generalizado. Más bien; al contrario, nos encontramos con una pluralidad y riqueza de opciones que por lo que respecta a la problemática medioambiental, por ejemplo, piedra basal por otra parte del argumento socioeconómico, supone una multiplicidad de recetas y propuestas de solución bastante diversas. La crisis de la economía actual no es de estancamiento intelectual sino de legitimación social” (p. 23). El paradigma socioeconómico Ya se ha realizado un breve recorrido, para definir lo que es la disciplina Socioeconómica, pero ¿Qué definición podemos hacer del paradigma socioeconómico?, en palabras de Pérez: “… lo que significa este nuevo paradigma, diría, en primer lugar, que la Socioeconomía asume que la economía está inmersa en la realidad social y cultural y que no es un sistema cerrado y autocontenido. Después recalcaría que los intereses que generan comportamientos competitivos no son necesariamente complementarios y armónicos. La Socioeconomía asume también que los mecanismos de decisión que usan los individuos están influenciados por valores, emociones, juicios y prejuicios, así como por afinidades culturales y otros condicionamientos, y no simplemente por un preciso cálculo del propio interés. En este sentido, no se presupone
la consideración de que los sujetos económicos actúan siempre racionalmente o que están motivados principalmente por el propio interés o por el placer” (1997, p.19). La base del paradigma socioeconómico, se centra en la imbricación social de lo económico y la crítica al concepto de racionalidad (económica) de los individuos, pilar fundamental de la teoría neoliberal, el alejamiento de la Socioeconomía del paradigma neoclásico, es precisamente esta crítica y el sostener que los factores subjetivos están presentes en el individuo, al momento de realizar decisiones de carácter económico y con ello, con ello se asume que el ser humano es de por si un ser social, lo que no quita su particularidad individual. Constante relacional: la multidimensión de la realidad y el factor biofísico La visión de la complejidad de la realidad desde la perspectiva denominada como “Socioeconómica”, estructura una nueva forma de ver la realidad: social, económica y ambiental. Nace una visión transversal y vinculante a la vez; “lo socioeconómico”, es transversal a factores sociales, económicos (de mercado) y biofísicos. De hecho, asume una intersección relacional de estos tres factores. Esta constante relacional que denominamos multidimensional, es explicada por Pérez (1997): “… vamos, primero, a situarnos en el contexto apropiado. Éste lo entendemos formado por la suma de relaciones múltiples que continuamente, se dan entre tres ámbitos: el entorno biofísico, o sea, los recursos, materias y procesos naturales que posibilitan el sostenimiento vital y los productos iníciales en los procesos de transformación; el sistema de producción y consumo, que es lo que caracteriza a la sociedad industrial y a las transacciones económicas y comerciales que configuran el modelo capitalista moderno; y el entorno cultural, conformado por unos valores y sistemas de creencia que, se supone, modelan estilos de vida y priman una serie de aspiraciones sociales determinadas… Las relaciones entre estos tres ámbitos dan soporte a todo el sistema, lo que A. Hawley llama tecno estructura, y lo dotan de su propia coherencia interna. Naturalmente, lo que acabamos de apuntar supone que la ciencia económica, que más propiamente está presente o hace referencia al sistema de producción y consumo, no puede reafirmar su autonomía hasta el punto de romper la mutua relación de dependencia entre los tres ámbitos referidos” (pp. 29-30).
de la imposibilidad de mantener un crecimiento económico indefinido ante la existencia de límites, bien físicos como los descritos por D. Meadows, o incluso temporales como argumenta H. Daly, lo que de manera más palpable nos urge a encontrar referencias valorativas alternativas a las implícitas en el paradigma económico dominante” (p.33). Si el entorno biofísico demarca la importancia del territorio, entonces la mirada se centra también en la diversidad territorial, cada geografía posee su particularidad. El estudio del futuro, la Socioeconomía como disciplina prospectiva. Cuando hablamos de entorno biofísico, la Socioeconomía se vincula en el terreno del desarrollo sostenible, la ecología política, la economía ecológica, etc. Es en este escenario donde la visión de futuro prima por, sobre todo, cuando se habla de desarrollo sostenible, se hace énfasis en la prospección, la conservación de recursos para que estos sean usados por futuras generaciones. Entonces nace con ello conceptos como uso eficiente, reducción de consumo, reciclaje, etc. La evaluación de un proyecto, plantea la generación de escenarios de probabilidad, y se hace desde la perspectiva de construcción de futuro^42. La característica de futuro, de la Socioeconomía, es planteada desde la mirada de la ética, de considerar las generaciones futuras. El vinculo ética y futuro lo describe así, Pérez (1997): “… primer lugar, la proyección de futuro. Una ética socioeconómica englobaría a las nuevas generaciones en un planteamiento diacrónico donde es posible dar respuestas a los problemas de efectos diferidos, cuales son la mayoría de los problemas ecológicos actuales. Frente a ello los valores instalados apuestan por la instantaneidad que caracteriza un utilitarismo anclado en el foso moral de la gratificación instantánea. El futuro no vota ni compra” (p.34). La proyección de futuro debe contener un carácter ético. Existe un vínculo entre: evaluación, futuro, prospectiva de tercera generación, ética y Socioeconomía^43. (^42) Conocer mejor el presente, reducir riesgos y elaborar un consenso de estrategia a futuro son aportes de la construcción de futuro, así lo indican Medina y Ortegón (2006): “La prospectiva es una disciplina para el análisis de sistemas sociales, que permite conocer mejor la situación presente, identificar tendencias futuras y analizar el impacto del desarrollo científico y tecnológico en la sociedad. Con ello se facilita el encuentro entre la oferta científica y tecnológica con las necesidades presentes y futuras de los mercados y de la sociedad. A la par, los ejercicios movilizan a los diferentes actores sociales para generar visiones compartidas de futuro, orientar políticas de largo plazo y tomar decisiones estratégicas en el presente, dadas las condiciones y las posibilidades locales, nacionales y globales” (p. 85). (^43) Para Medina y Ortegón (2006), la prospectiva de tercera generación: “… añade el concepto de construcción social del futuro, que implica el despliegue de la imaginación y la capacidad social, técnica y política de los territorios, países, sectores, o áreas de investigación y desarrollo de la ciencia y la tecnología en cuestión” (p.94)
La teoría socioeconómica En este cauce que define, lo que es Socioeconomía, aparecen ciertos “deltas de teoría”, que, si bien pueden tener relación y ser complementarios, no siempre nos ayudan a una correcta definición, volviendo al cauce: “… la Socioeconomía, quiere ser una alternativa paradigmática a nivel teórico, así como un instrumento de análisis de las políticas económicas y de la realidad social” (Pérez, 1997, p.40). Existen dos escenarios el teórico y el práctico, si nos cercamos en la mirada de lo teórico; Etzioni, es sin lugar a dudas una fuente recurrente: “… la figura de Etzioni es de capital importancia para el desarrollo y afianzamiento de la Socioeconomía como paradigma autónomo. Su Dimensión moral (1988) y su papel en el lanzamiento de la Sociedad Mundial de Socioeconomía (SASE), amén de su incansable deambular por lo largo y ancho del planeta y su reciente iniciativa en la fundación del Communitarian Network en los Estados Unidos, le hacen merecedor del título de fundador de la Socioeconomía, tal y como se conoce hoy en el mundo. Sin embargo, Etzioni no ha edificado desde cero ni solo. Acabamos de ver las herencias ideológicas de la Socioeconomía desde casi el inicio de la moderna ciencia económica hace ya más de doscientos años; repasemos a continuación las herencias próximas y, en concreto, la aportación de quienes han ayudado intelectualmente más de cerca a Etzioni en el afianzamiento de la nueva disciplina” (Pérez, 1997, p.44). Las herencias que según Pérez Adán ha tomado la Socioeconomía, devienen de autores tales como: Smith, Mills, Sismondi, Locke, Hobson, Polanyi entre otros. De estas bases teóricas previas a Etzioni, valoramos el aporte de K. Polanyi: “…el desarrollo del capitalismo moderno ha producido una inversión social (la «gran transformación») situando a la sociedad contemporánea desde el final de la Primera Guerra Mundial como un subsistema de la matriz desarrollada por el sistema de economía libre de mercado. El problema que esto nos presenta, en opinión de Polanyi, es que la libertad de iniciativa perseguida se ha convertido a la postre en una losa que impide el fortalecimiento de las propias libertades. El omnímodo poder de los colectivos, en su mayor parte anónimos, que pueden influir en el mercado ejerce su influencia fuera de él con lo que es difícil escapar
entiende como autonomía personal y libertad de decisión. Pero, en cambio, no puede aprobar el reduccionismo de un individualismo que se desliga del contexto social porque el individuo y la comunidad se necesitan mutuamente. En su opinión, el énfasis neoclásico en el individuo no hace sino romper los vínculos sociales y atomizar la sociedad hasta el extremo de la insolidaridad… La armonía de la estructura reside en que, a pesar de la existencia de unos valores y moralidad compartidos, la autonomía personal también es respetada” (Pérez, 1997, pp.48-49). La realidad Socioeconómica, asume desde la perspectiva de Etzioni, que los individuos poseen particularidades subjetivas y también conforman comunidad: “… En consecuencia, el sentido de la responsabilidad se filtrará en profundidad en la estructura básica de la sociedad y el ser humano desarrollará en ella todo su potencial económico y social. Es la buena sociedad en la que se considera a los demás no como meras comodidades y donde pertenece a los sujetos con los que se comparten relaciones ser tratados como fines y no como medios” (Pérez, 1997, p.50). Democracia, empoderamiento y aportes futuros La esfera democrática eje de la política moderna y mayoritaria en el mundo globalizado, crea ciertos escenarios de poder: “… la sociedad civil o el mundo de la subpolítica, en lenguaje de Beck, el que debe enmarcar el desarrollo de los nuevos estilos de vida, que a nuestro juicio deben de institucionalizarse en dos sentidos. Uno, reflexivo, entendido como autoafirmación y convencimiento suficientes para mover a una acción continuada ininterrumpidamente” (Pérez, 1997, p.87). Estos estilos de vida se mezclan con ese llamado a la acción del comunitarismo, formar parte de decisiones es sinónimo de participación, acción y organización. El concepto poder, se debe relacionar con el concepto de empoderamiento, la comunidad activa se empodera de cierto escenario, de la esfera democrática: “Se trata del entendimiento mismo del concepto de democracia… se comprenderá que la Socioeconomía considere altamente relevante para no vaciar de contenido una noción tan importante para la modernidad, que la democracia no se considere «alcanzada» con la consecución del sufragio universal en el marco de un sistema parlamentario pluralista. Más bien, al contrario, contentarse con sólo eso y no poner atención en las formas de
ejercicio de poder que emanan de la actividad económica, de los privilegios adquiridos en el marco de la globalidad circundante, o de las formas supra nacionales de actuación, es ignorar gran parte del poder añadido a instituciones no representativas y del poder restado a los sujetos individuales” (Pérez, 1997, p.87). Es la Sociedad civil la representación de la sociedad responsable, este empoderamiento es descrito por Pérez (1997): “La actitud de los socioeconomistas actuales, y particularmente de Etzioni, es la de revitalizar la democracia fomentando los mecanismos de inclusión a través de la sociedad civil. La participación democrática, en este contexto, implica el ejercicio de responsabilidades cívicas revitalizando el sentido comunitario. El objetivo de sensibilización democrática forma parte intrínseca de la nueva propuesta socioeconómica. La cabecera del órgano de expresión del Communitarian Network en los Estados Unidos, The Responsive Community, nos recuerda que donde no hay poder no hay responsabilidad y donde no hay responsabilidades asumidas (sociedad civil) no hay democracia” (p.92). Este empoderamiento seria una respuesta social a la fragmentación, que generan los procesos de globalización y la uniformidad cultural, similar a lo que define Néstor García Canclini (García, 2001) como “cultura híbrida”^44. Es así como ante los efectos negativos, de este desarrollo globalizado, que inunda a las sociedades modernas, la Socioeconomía hace frente exponiendo sus alternativas basada en cinco principios: 1) El Principio de integridad cultural y social que afirma que el desarrollo debe de crecer desde dentro y no puede ser impuesto desde fuera, 2) El Principio ecológico que defiende devolver la diversidad e integridad a la naturaleza (restitución), 3) El Principio de solidaridad que contempla el equilibrio global de rentas, 4) Principio de emancipación que supone la autoafirmación y el empowerment y finalmente 5) Principio de no-violencia, también en sentido estructural y finalmente el Principio de bondad en el error que supone trabajar en un marco de riesgo donde los errores no se paguen mediante el deterioro ecológico (Pérez, 1997). (^44) García (2001), señala que las culturas híbridas nacen de un proceso de hibridación el cual define de la siguiente manera: “... entiendo por hibridación procesos socioculturales en los que estructuras o practicas discretas, que existían en forma separada, se combinan para generar nuevas estructuras, objetivos y prácticas" (p. 14)
esa complejidad, situando la vinculación de esas dimensiones bajo la conceptualización de la multidimensión socioeconómica, que contempla tres escenarios: el entorno biofísico, el factor de producción y consumo y finalmente el entorno social cultural. La Socioeconomía reconoce el factor local biofísico, el límite y condicionamiento, que la naturaleza hace a la sociedad y a la economía. Sexto pilar, la Socioeconomía, busca mejorar la explicación y la comprensión de fenómenos sociales, políticos, culturales económicos y ambientales. Plantea la transdisciplina y el dialogo entre las diversas ciencias. Séptimo pilar, la Socioeconomía traslada los fines utilitaristas, de la economía neoliberal, hacia un encauce moral y ético, reflejado en el empoderamiento y comunitarismo, la Socioeconomía llama a la acción social y enfoca el fin, hacia el bienestar común de la sociedad en su conjunto. Octavo pilar, la Socioeconomía se vincula con las sociedades civiles, con el poder político de las sociedades, la participación ciudadana. Tiene un uso práctico en las políticas públicas. Noveno pilar, la Socioeconomía posee el carácter prospectivo, la posibilidad de describir escenarios futuros y la consideración de nuevas generaciones en sus planteamientos (elemento ético). Considera los efectos que las decisiones presentes tienen en el futuro en un escenario complejo. La Socioeconomía posibilita la construcción de futuros probables. Décimo pilar, para poder conseguir validez, es necesario elaborar lineamientos teóricos que hagan que los planteamientos socioeconómicos, entreguen una utilidad práctica, para ello la Socioeconomía debe enfocarse en una contribución a la ciencia económica. Es ingenuo pretender que una investigación cuente con todos estos elementos, pero si cuenta con al menos tres, es posible catalogarla como Socioeconómica en. A modo de resumen, se elabora la Figura
Figura 2 Pilares de la Socioeconomía Fuente: Jiménez, 2015. Fue posible establecer una base de 10 pilares que sustentan teóricamente a la disciplina Socioeconómica y otorgan características socioeconómicas a una investigación. Para efecto de estudios prospectivos socioeconómicos, la construcción de futuro debe ser de carácter moral considerando el factor humano, el futuro no solo es económico corporativo o político. Aunque el futuro no vote, debe ser considerado en las planificaciones de políticas públicas de largo plazo. Los países latinoamericanos poseen una base cultural importante de comunitarismo, heredado de las culturas precolombinas, las experiencias precolombinas de bienestar, en base a una estructura comunitaria, son un recurso que debe ser estudiado y llevado a un escenario actual. La
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