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Formación y funciones de la placenta y los anexos embrionarios - Prof. Barrientos, Resúmenes de Embriología

El punto de partida del desarrollo fetal, desde el blastocisto hasta la formación de la placenta y los anexos embrionarios. Se detalla la función de cada estructura, como el intercambio gaseoso, el transporte de nutrientes y la producción de hormonas. Además, se describe la formación y funciones de las vellosidades coriónicas y la importancia de las células de Hofbauer.

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 11/05/2022

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UNIVERSIDAD DE
IXTLAHUACA
PLACENTA Y ANEXOS
EXTRAEMBRIONARIOS.
PROFESOR: BARRIENTOS VARGAS GERMAN
ALUMNA: ROMERO CORONA AYKO BETZABETH.
LICENCIATURA: MÉDICO CIRUJANO.
MATERIA: EMBRIOLOGÍA HUMANA.
GRUPO: 1030.
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UNIVERSIDAD DE

IXTLAHUACA

PLACENTA Y ANEXOS

EXTRAEMBRIONARIOS.

PROFESOR: BARRIENTOS VARGAS GERMAN

ALUMNA: ROMERO CORONA AYKO BETZABETH.

LICENCIATURA: MÉDICO CIRUJANO.

MATERIA: EMBRIOLOGÍA HUMANA.

GRUPO: 10 30.

TEMARIO

Una de las características más típicas del desarrollo embrionario humano es la íntima relación que existe entre el embrión y la madre. El óvulo fecundado va a contener un poco más que el material genético. Por lo tanto, para sobrevivir y crecer durante la vida intrauterina, el embrión debe mantener una relación en esencia parasitaria con el cuerpo de la madre, de forma que pueda conseguir el oxígeno y los nutrientes que necesita y además poder eliminar sus desechos. También debe evitar el rechazo por el sistema inmunitario de la madre, que podría considerarlo un cuerpo extraño. Estos requerimientos se cumplen por medio de la placenta y las membranas extraembrionarias que rodean al embrión y actúan como la interfase entre éste y la madre. Si bien los tejidos que van a constituir la interfase fetal-materna (placenta y corion) van a ser derivados del trofoblasto que se separa de la masa celular interna y rodeara a los precursores celulares del embrión, en sí mismo, incluso mientras el cigoto en fase de segmentación discurre por la trompa uterina en su camino hacia la pared del útero para la implantación. Por otro lado, están los tejidos extraembrionarios que procederán de la masa celular interna. Estos son estructuras que participaran en la protección y nutrición del embrión los cuales son: el amnios, el saco vitelino, el alantoides y la mayor parte del mesodermo extraembrionario que constituye el cordón umbilical. CARACTERÍSTICAS. La placenta madura tiene forma de disco con 20 cm. de diámetro, 3 cm. de grosor y 500 - 600 g. de peso. Se le describen dos caras, una materna y una fetal. Cara fetal: se caracteriza por ser lisa y tener un aspecto brillante, debido a la aposición de la membrana amniótica, a través de la cual se logran visualizar los vasos coriónicos que convergen hacia el cordón umbilical; otra característica muy importante es que en ella se inserta el cordón umbilical. Cara materna: tiene un aspecto mate, está en íntima relación con la cavidad uterina y presenta elevaciones irregulares en su superficie llamadas: cotiledones, las cuales están cubiertas de decidua basal y separadas por surcos formados a partir de los tabiques uterinos. Los cotiledones son de 15 a 20 y cada uno contiene una vellosidad precursora principal con todas sus ramas. FORMACIÓN DE LA PLACENTA Y DE LOS ANEXOS EXTRAEMBRIONARIOS. CARACTERÍSTICAS

El componente fetal de la placenta se desarrolla a partir del corion frondoso y está compuesto por la placa y las vellosidades coriónicas. El componente materno de la placenta se desarrolla a partir de la decidua basal pero el tejido que la rodea, la cubierta citotrofoblástica externa, es de origen fetal. El espacio que existe entre ambos componentes está ocupado por sangre materna que circula libremente. FORMACIÓN DE LA PLACENTA. La placenta realiza el intercambio fisiológico entre la madre y el embrión o feto. El intercambio gaseoso es la función esencial de este órgano, seguida por la absorción de nutrientes y la excreción de productos de desecho. La forma en que las moléculas se mueven será de acuerdo con la naturaleza de estas; por ejemplo: la difusión simple se utiliza para transportar: el oxígeno, el dióxido de carbono, el agua, los lípidos y la urea. La difusión facilitada mediante proteínas transportadoras se utiliza para mover a la glucosa. Los iones de potasio, de sodio y de cloro lo hacen a través de canales iónicos por medio del transporte activo y la pinocitosis se utiliza para mover a las proteínas. a) Transporte placentario Nutrientes : De la madre al feto por medio de la placenta se transporta el agua, la glucosa, los aminoácidos, los ácidos grasos, las vitaminas, el calcio, el magnesio, el fósforo y el yodo; a diferencia del colesterol, los triglicéridos, los fosfolípidos y los ácidos grasos libres que no logran pasar o lo hacen en cantidades muy pequeñas. El hierro se transporta unido a la transferrina que le permite atravesar la membrana placentaria. Electrolitos : como el sodio, el potasio o el cloro. Una alteración en su transporte puede causar un desequilibrio hidroelectrolítico del feto. Hormonas: las hormonas tiroideas maternas que contribuyen al desarrollo del sistema nervioso central durante el primer trimestre, así como las hormonas esteroideas; en cambio las hormonas proteicas no logran transitar con facilidad y necesitan un transporte específico, la insulina logra transportarse solo al final del embarazo. Anticuerpos: La IgG es la única inmunoglobulina que logra traspasar la barrera placentaria, esta le brinda al feto cierta inmunidad, protegiéndolo contra enfermedades como el sarampión y la difteria. Productos de desecho : urea, bilirrubina, ácido úrico, etc. Fármacos, drogas y sustancias tóxicas: la mayoría atraviesan fácilmente la membrana placentaria por difusión simple, pero su capacidad de transporte dependerá principalmente de su naturaleza química. La mayoría generan alteraciones en el desarrollo del producto.

FORMACIÓN DE LA PLACENTA.

una vez que esto pasa se secreta la colagenasa, la estreptomelisina y el activador de plasminógeno, facilitando la primera fase de la implantación. En la mayoría de los casos el blastocisto se implanta en la pared anterior y la mitad superior del cuerpo del útero. Para que la implantación suceda exitosamente, la progesterona y los estrógenos producidos por el cuerpo lúteo debieron preparar previamente al endometrio para recibir al blastocisto, haciendo su capa funcional frondosa y aumentando la secreción de glucógeno. También hay aumento de producción de la colagenasa, la fibronectina, la laminina y el heparán-sulfato hacia la cavidad uterina, así como la presencia de las arterias espirales bien desarrolladas y las lagunas venosas de gran tamaño. FASES DE LA IMPLANTACIÓN. Este proceso puede dividirse en tres fases: 1) Aposición: adosamiento inicial del blastocisto a la pared uterina. 2) Adhesión: aumento del contacto físico entre el blastocisto y el epitelio uterino. 3) Invasión: Es la penetración del sincitiotrofoblasto y citotrofoblasto en la capa funcional del al interior del endometrio y la vasculatura uterina. REACCIÓN DECIDUAL. La capacidad invasora del sincitiotrofoblasto se limita por la reacción decidual que impide que este penetre hasta la capa basal del endometrio. Durante la implantación, las células del estroma endometrial que están en contacto con el sincitiotrofoblasto acumulan el glucógeno y los lípidos y se edematizan, dando origen a la “reacción decidual” que pronto se extiende a todo el endometrio. Una vez que esta reacción se ha expandido, el endometrio recibe el nombre de decidua. La decidua que queda por debajo del sitio de implantación se denomina decidua basal, que tiene la capacidad de producir sustancias como la prolactina, la relaxina, las prostaglandinas y la vitamina D, que funcionan para la regulación de la movilidad y contractilidad del miometrio. La decidua capsular es aquella que recubre el sitio de la implantación, esta está en contacto con el corion liso y es avascular. El endometrio que no participa en la implantación recibe el nombre de decidua parietal y no está en contacto con el trofoblasto. Se elimina durante el alumbramiento y el puerperio. FASES DE IMPLANTACIÓN. REACCIÓN DECIDUAL.

PLACENTACIÓN.

Después de la implantación y la diferenciación del trofoblasto, comenzará la formación de la placenta. En el exterior del embrión en formación, el citotrofoblasto empezará a desarrollarse a un ritmo acelerado que le permitirá formar conjuntos celulares que invadirán al sincitiotrofoblasto, y esta proliferación dará lugar a las vellosidades coriónicas. Su formación será inicialmente lenta, sin embargo, hacia la 5ª. semana, su invasión logrará un alcance uniforme en toda la periferia del corión, adquiriendo una forma similar a un helecho o coral. Las vellosidades cambian su morfología de acuerdo con su etapa de desarrollo, pues deben tener características específicas para poder ser funcionales, de ahí que tienen que distinguirse tres tipos de ellas: Vellosidad Primaria : Son pequeñas prolongaciones formadas de citotrofoblasto y bordeadas externamente por el sincitiotrofoblasto, al cual irán invadiendo conforme crezcan. Vellosidad Secundaria : Citotrofoblasto + sincitotrofoblasto + Mesénquima Son las vellosidades en expansión conformadas por citotrofoblasto, las cuales ahora cuentan también con una región central formada por mesénquima y en su exterior sigue estando rodeada por sincitiotrofoblasto. Vellosidad Terciaria: Citotrofoblasto + sincitotrofoblasto + Vasos sanguíneos coriónicos. Estas son vellosidades secundarias que evolucionan a terciarias en el momento en que aparecen en su región central vasos sanguíneos coriónicos derivados del mesénquima. Ésta es la única vellosidad morfológicamente madura, lista para ser funcional. Las vellosidades terciarias forman en su porción distal una columna con células de citotrofoblasto que se une firmemente a la decidua basal, son denominadas vellosidades de anclaje, las cuales brindan estabilidad a la vellosidad en conjunto. Igualmente, estas cuentan lateralmente con prolongaciones propias que se encuentran inmersas en las lagunas maternas encargándose del intercambio sanguíneo, y son llamadas vellosidades flotantes. Aproximadamente entre la 5ª. y 8ª. semana, las vellosidades terciarias recubren uniformemente al corión; de acuerdo con su ubicación en relación a la decidua, estas vellosidades experimentan cambios estructurales que limitan o favorecen su desarrollo, conformando así dos regiones distintas, el corion liso y el corión frondoso. Las vellosidades terciarias que se encuentran en la región correspondiente a la decidua capsular se atrofian y degeneran por el escaso aporte nutritivo que reciben al encontrarse alejadas de la zona vascularizada de la decidua basal, formando así el corión liso.

PLACENTACIÓN

CIRCULACION PLACENTARIA.

Esta comprende a ambas circulaciones, materna y fetal, que en conjunto determinan el ciclo de intercambio sanguíneo entre la madre y el feto. La circulación materna aporta la sangre que baña a las vellosidades en la placenta, con recambios sanguíneos constantes que mantienen la cantidad aproximada de 150 ml en los espacios intervellosos favoreciendo que las vellosidades transporten la sangre rica en nutrientes hacia el producto mediante los capilares fetales, constituyendo la circulación fetal. CIRCULACIÓN MATERNO-FETAL La sangre necesaria para el intercambio placentario la aporta la madre motivo por el cual se describe la circulación en sentido madre a feto. La madre inicia el riego sanguíneo por las arterias espiraladas endometriales que fueron previamente lisadas por el sincitiotrofoblasto; la sangre fluye a través de los puntos abiertos en las arterias y se deposita en los espacios intervellosos con la ayuda de la presión sistólica de la madre. La sangre se distribuye libremente en los espacios intervellosos y baña a las vellosidades flotantes; la sangre llega con una presión reducida a ellas, los nutrientes atraviesan la membrana placentaria y llegan a los capilares placentarios y siguen hasta un vaso importante dentro del cordón umbilical, la vena umbilical. La vena umbilical es un vaso de amplio calibre y funciona transportando la sangre rica en nutrientes y oxígeno hacia el feto, la vena se encuentra acompañada por dos arterias umbilicales y la gelatina de Wharton dentro del cordón, esta última le da que sostén y estabilidad. El cordón y sus elementos se dirigen al feto e ingresan a su organismo a través del abdomen por la comunicación umbilical (en vida postnatal nombrada cicatriz umbilical); ya al interior del feto, la vena umbilical se dirige hacía el hígado, continuando su trayecto al conducto venoso hepático que desemboca en la vena cava inferior (VCI) Una vez en la VCI, la sangre se depositada en la aurícula derecha, confluyendo con sangre proveniente de la vena cava superior; posteriormente el flujo sanguíneo se divide en dos vertientes: una cantidad reducida pasa por la válvula tricúspide hacia el ventrículo derecho para posteriormente dirigirse a la arteria pulmonar que se comunica con la aorta ascendente por el conducto arterioso. Una mínima parte puede dirigirse por la arteria pulmonar directamente a los pulmones aún (no funcionales, para finalmente ir desembocar hacia el ventrículo izquierdo por las venas pulmonares. Ahora bien, la mayor parte de la sangre

CIRCULACIÓN PLACENTARIA.

CIRCULACIÓN MATERNO-FETAL.

contenida en la aurícula derecha pasa directamente a la aurícula izquierda por el foramen oval, una abertura que las comunica, para luego depositarse en el ventrículo izquierdo pasando por la válvula mitral. Ya en el ventrículo izquierdo, la sangre continúa su recorrido siendo expulsada a la arteria aorta la cual irrigará los tejidos fetales y en sus porciones terminales, las arterias iliacas, se originan las arterias umbilicales. Las dos arterias umbilicales, transportan la sangre pobre en nutrientes y oxígeno fuera del feto, llevándola de nuevo a la placenta. Las arterias están laterales a la vena dentro del cordón umbilical hasta llegar a la superficie placentaria en donde se ramifican para distribuirse por todos los espacios intervellosos y vertir los desechos por medio de la membrana placentaria en las lagunas sanguíneas. Los desechos fetales son recogidos por las venas endometriales que se incorporan a la circulación sistémica de la madre. ANEXOS EMBRIONARIOS. AMNIOS. El amnios es una fina membrana ectodérmica revestida por mesodermo, que crece rodeando al embrión como si fuera una bolsa. Durante la 2ª semana de gestación el trofoblasto y el epiblasto se reordenan para formar una cavidad. El epiblasto diferencia a los amnioblastos, células que proliferan hasta formar una cavidad y la delimitan formando una membrana, el amnios, el espacio del futuro saco amniótico. Debido a los movimientos de plegamiento del embrión, el amnios se establecerá en la superficie fetal de la placenta, adhiriéndose a ella y bordeando completamente al cordón umbilical. Está lleno de un líquido claro producido a partir de numerosas fuentes como la piel fetal, el amnios en sí mismo, los riñones fetales y, posiblemente, los vasos del feto. La cantidad de líquido amniótico contenida en el saco se incrementa conforme transcurre la gestación, así para la semana 20 hay aproximadamente 350 ml. Al término de la gestación, el volumen del líquido amniótico se aproxima a 1 litro. El líquido amniótico es eliminado mediante intercambio a través de la membrana amniótica y por la deglución fetal.

ANEXOS EMBRIONARIOS.

AMNIOS

En la semana 38, el cordón tiene una longitud de 50 a 80 cm, y un diámetro de 1 a 2 cm. Por la disposición y tamaño de los vasos, el cordón umbilical puede presentar torsiones o rotación en sí mismo dando un aspecto espiralado, lo cual se considera normal. Cuando la longitud del cordón es demasiado larga, es posible que presente nudos que alteren la circulación a través de los vasos, condicionando distintas anormalidades. CORION El córion es la membrana que rodea al embrión, al pedículo de fijación, al amnios y al saco vitelino. Formación: El córion inicia su formación en la 2ª semana de la vida intrauterina, se forma por las dos capas del trofoblasto: el sincitiotrofoblasto y el citotrofoblasto en conjunto con el mesodermo extraembrionario somático. Función:

  • Colabora en la formación de la placenta (el córion frondoso y la parte fetal de la placenta).
  • Interviene en la circulación fetomaterna. Tipos de corión:
  • Corion frondoso: ubicado en el polo embrionario, está conformado por las vellosidades corionicas.
  • Corion liso, leve o calvo: ubicado en el polo abembrionario, carece de vellosidades por la presión que ejerce la decidua capsular sobre él, que hace que sus vellosidades degeneren.

CORION

CORION Y PLACENTA.

La placenta es un órgano que tiene como papel fundamental la comunicación entre la madre y el embrión/feto durante la gestación. Se desarrolla de los tejidos extraembrionarios del saco gestacional y los tejidos endometriales de la madre. La placenta madura tiene forma de disco con 20 cm de diámetro, 3 cm de grosor y 500 – 600 g de peso. Se le describen dos caras, una materna y una fetal. Cara fetal: se caracteriza por ser lisa y tener un aspecto brillante, debido a la aposición de la membrana amniótica, a través de la cual se logran visualizar los vasos coriónicos que convergen hacia el cordón umbilical; otra característica muy importante es que en ella se inserta el cordón umbilical. Cara materna: tiene un aspecto mate, está en íntima relación con la cavidad uterina y presenta elevaciones irregulares en su superficie llamadas: cotiledones, las cuales están cubiertas de decidua basal y separadas por surcos formados a partir de los tabiques uterinos. Los cotiledones son de 15 a 20 y cada uno contiene una vellosidad precursora principal con todas sus ramas. La formación del complejo placentario representa un esfuerzo cooperativo entre los tejidos extraembrionarios del embrión y los endometriales de la madre. Cuando la implantación se ha completado, el trofoblasto original que rodea al embrión ha experimentado una diferenciación en dos capas: el citotrofoblasto interno y el sincitiotrofoblasto externo. Las lagunas existentes en el trofoblasto en expansión rápida se han rellenado con sangre materna, y las células del tejido conjuntivo endometrial han pasado por la reacción decidual en respuesta a la infiltración trofoblástica. FORMACIÓN DE LAS VELLOSIDADES CORIÓNICAS . Durante las fases iniciales de la implantación del embrión, los tejidos trofoblásticos no van a mostrar características morfológicas macroscópicas constantes; por ello, este período se denomina de embrión prevellositario. Las vellosidades coriónicas se forman como proyecciones del trofoblasto hacia el exterior. Las vellosidades primarias consisten en proyecciones de trofoblasto como estructura única. Cuando se forma una zona central mesenquimatosa en el interior de una vellosidad, ésta se denomina vellosidad secundaria, y cuando la mesénquima

CORION Y PLACENTA

FORMACÍON DE LAS VELLOSIDADES CORIÓNICAS.

  • Numerosos sistemas de transporte para sustancias, que van desde iones a macromoléculas.
  • Receptores de hormonas y de factores de crecimiento.
  • Enzimas.
  • Numerosas proteínas. ALANTOIDES Formación: Su formación inicia en la 4ª. semana de gestación y es una evaginación ventral del intestino posterior y formará parte del pedículo de fijación. Función: Es un vestigio de una estructura sacular en los embriones de otras especies utilizada como órgano respiratorio y depósito de desechos urinarios. En el humano funciona de manera secundaria para la respiración, que la realizan los vasos que se diferencian de la pared mesodérmica del alantoides, son los vasos umbilicales. En etapas posteriores del desarrollo la porción proximal del alantoides (uraco) tiene continuidad con la vejiga urinaria en desarrollo, después del nacimiento, el uraco se transformará en el ligamento umbilical medio que va desde la vejiga urinaria hasta la región umbilical. FISIOLOGÍA PLACENTARIA. El transporte de sustancias desde la placenta hasta la sangre materna que la baña y viceversa se ve facilitado por la gran superficie de la placenta, que pasa de 5 m2 a las 28 semanas hasta casi 11 m2 a término. Más o menos del 5% al 10% de la superficie placentaria humana consiste en áreas dispersas donde la barrera entre la sangre fetal y la materna es extremadamente fina y tiene sólo unas pocas micras. Estas zonas, que en ocasiones se denominan placas epiteliales, parecen ser adaptaciones morfológicas para facilitar la difusión de sustancias entre las circulaciones fetal y materna. La placenta realiza el intercambio fisiológico entre la madre y el embrión o feto. El intercambio gaseoso es la función esencial de este órgano, seguida por la absorción de nutrientes y la excreción de productos de desecho. La forma en que las moléculas se mueven será de acuerdo con la naturaleza de las mismas; por ejemplo: la difusión simple se utiliza para transportar: el oxígeno, el dióxido de carbono, el agua, los

FISIOLOGÍA PLACENTARIA.

ALANTOIDES

lípidos y la urea. La difusión facilitada mediante proteínas transportadoras se utiliza para mover a la glucosa. Los iones de potasio, de sodio y de cloro lo hacen a través de canales iónicos por medio del transporte activo y la pinocitosis se utiliza para mover a las proteínas.

BIBLIOGRAFÍA.

  • Carlson, B. M. & GEA CONSULTORIA EDITORIAL SL. (2019). Embriología humana y biología del desarrollo (6.a ed.). Elsevier.
  • Martínez, A. S. M., & Peláez, G. M. I. (2017c). Embriología humana y biología del desarrollo (2.a ed.). Editorial Médica Panamericana.
  • Arteaga M, y García-Peláez I. Embriología humana y biología del desarrollo. Panamericana; 2013. Capítulo 12: Anexos embrionarios y ecología fetal. Páginas 160-181.
  • Hellamn, Leveno, y Pritchard J. A., Obstetricia Williams, 23ª. Edición, México,
  1. Capítulo 3: Implantación, embriogénesis y desarrollo placentario. Páginas 49-51.
  • Arteaga M, y Gallegos, S. Circulación feto-placentaria. Departamento de Embriología. Facultad de Medicina UNAM. Universidad Nacional Autónoma de México. 2010. Documento de revisión.

BIBLIOGRAFÍA