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El concepto de Plan de Convivencia en centros educativos, donde se propone el desarrollo de modelos educativos que fomenten un buen clima de convivencia. Se discuten los objetivos, el análisis de la realidad del centro y la importancia de la participación de todos los integrantes de la comunidad educativa. Se mencionan diferentes modelos de gestión de la convivencia y se proponen estrategias para su elaboración.
Tipo: Apuntes
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¿QUÉ ES LA CONVIVENCIA ESCOLAR?
La realidad social, en constante proceso de cambio, exige al sistema educativo un continuo esfuerzo de adaptación y actualización de las respuestas educativas frente a las demandas y necesidades de la población. Educar en la escuela de hoy es mucho más que transmitir el conocimiento propio de las disciplinas científicas, que es necesario pero insuficiente para la formación integral de la ciudadanía.
Entre aquellas las competencias básicas que debe contribuir a desarrollar la escuela tiene especial relevancia la competencia social y ciudadana; aprender a convivir en la sociedad forma parte de las habilidades básicas del ser humano y constituye uno de los principales desafíos de los sistemas educativos actuales que persiguen que las sociedades sean más modernas, justas y democráticas; más igualitarias, cohesionadas y pacíficas.
La educación en la convivencia es a la vez un objetivo básico de la educación y un elemento imprescindible para el éxito de los procesos educativos. Aprender a respetar, a tener actitudes positivas, a aceptar y asumir los procesos democráticos, debe ser una prioridad para toda la comunidad escolar ya que prepara al alumnado para llevar una vida social adulta satisfactoria, autónoma y para que pueda desarrollar sus capacidades como ser social.
Se entiende por convivencia la relación entre todas las personas que componen una comunidad. Una buena convivencia exige respeto mutuo, aceptación y cumplimiento de normas comunes, de otras opiniones y estilos de vida, respeto a la diversidad, y de resolución pacífica de tensiones y conflictos. Convivir es algo más que coexistir o tolerar. Sin embargo, el conflicto es consustancial a la existencia humana y por tanto inevitable. Partimos de una concepción del conflicto como un proceso natural en las relaciones entre personas y grupos, inherente a la vida en sociedad, y que forma parte y es necesario para el desarrollo intelectual, emocional y social de las personas.
Los Centros Educativos son al mismo tiempo comunidades de convivencia y centros de aprendizaje de la convivencia. Como comunidades de convivencia, se han de ocupar de fomentar una cultura de paz, en la que participen todos sus
miembros y puedan desarrollarse en un clima positivo de confianza. Para conseguir este objetivo deben fomentar los valores democráticos, la solidaridad, la tolerancia, el respeto mutuo, el compromiso, la interculturalidad, los derechos humanos y como centros de aprendizaje, su fin es desarrollar la formación integral del ser humano, fomentando unos aprendizajes socialmente valiosos que permitan al alumnado progresar e integrarse con eficacia en el futuro, en la vida adulta y activa.
Hoy, la convivencia supone atender a dos elementos esenciales de la labor educativa: considerar lo intelectual y formativo del currículo y crear un ambiente psicológico, social y moral propicio para el desarrollo de esa labor educativa; esa doble perspectiva supone hablar de emociones, derechos humanos, gestión de conflictos, cumplimiento de normas (derechos y deberes), relación familia y escuela, gestión de aula y de centro, participación y adecuación de las respuestas educativas al alumnado. Hablar de convivencia es, en definitiva, hablar de entenderse y respetar; convivir es un proceso que se enseña y se aprende fundamentalmente conviviendo. .
importantes que tiene el sistema educativo, enseñar a convivir y ser persona, desarrollando una competencia tan básica del individuo como es la social y ciudadana. Se trata de crear un documento verdaderamente útil, realista, dinámico y adaptado a las peculiaridades y necesidades del centro, que ayude a mejorar el entramado de relaciones que en toda comunidad educativa se establecen y a mejorar, en definitiva, la vida social del centro.
Para facilitar el tratamiento de la convivencia a través de las diversas iniciativas recogidas en el Plan es conveniente crear unas estructuras estables insertas en la organización del centro que tengan como función estudiar, analizar, proponer actuaciones de mejora de la convivencia y el clima escolar y la participación en el desarrollo de aquéllas acciones que el Consejo Escolar determine. Este concepto de organización de la convivencia tiene como fundamento la participación de todos los integrantes de la comunidad educativa profesorado, familias, alumnado, personal del centro, etc. El fin de todo ello es impulsar la convivencia a través de un marco donde las normas reguladoras, el currículo inclusivo y la propia estructura creada formen parte de la prevención e intervención en convivencia dentro del centro.
Los Planes de Convivencia tienen por lo tanto un carácter tanto preventivo como formativo, en la medida que estamos educando en valores democráticos a los futuros ciudadanos. El Plan pretende crear en el centro una convivencia basada en el respeto, el diálogo y la colaboración, haciéndolo compatible con el cumplimiento de las normas y la aplicación de medidas correctoras (derechos y deberes).
Todos los centros desarrollan ya líneas de actuación que abordan la convivencia y clima escolar, pero es imprescindible revisar su eficacia y analizar las insuficiencias que puedan presentar, así como crear o potenciar de forma explícita un clima de centro donde todos los agentes de la comunidad educativa estén implicados en el desarrollo del Plan de Convivencia que se diseñe.
Es imprescindible que los objetivos y actuaciones del Plan estén en consonancia con el contenido del Proyecto Educativo de Centro, del que forma parte, así como que las medidas o acciones que se vayan a desarrollar modifiquen y/o se
incluyan en los respectivos documentos programáticos de planificación educativa que cada centro posee.
Así, las diferentes medidas o actuaciones que se adopten en cada centro deberán quedar reflejadas tanto en los distintos niveles de concreción curricular (Proyecto Curricular de Centro y programaciones didácticas), como en el Plan de Atención a la Diversidad (PAD) y Plan de Acción Tutorial (PAT) y, desde luego, ser la fuente básica para la concreción de los futuros Reglamentos de Régimen Interior.
La Programación General Anual, será año a año el documento que canalice las iniciativas del Plan de Convivencia determinando su imbricación con el resto de documentos curriculares y de planificación. El Plan de convivencia debe afectar, por lo tanto, al proceso de enseñanza-aprendizaje así como a las propias estructuras organizativas que lo hacen factible.
El Plan recogerá las actividades, estrategias, acciones, etc… que, a iniciativa del Equipo Directivo, Departamentos, Ciclos, Claustro de Profesores/as, Consejo Escolar, Comisión de Coordinación Pedagógica, AMPAS, Junta de Delegados, etc. tengan como objeto, ya sea dentro o fuera del horario lectivo, fomentar un buen clima de convivencia dentro de cada centro escolar y que tras el análisis y valoración de las mismas el centro considere que deben incluirse en el Plan.
A modo de aproximación, el proceso de elaboración del Plan de Convivencia puede seguir las fases recogidas en el cuadro que se adjunta en la página siguiente (FIGURA 1). Una vez elaborado el Plan, éste será presentado al claustro y posteriormente deberá ser aprobado por el Consejo Escolar, así mismo deberá ser supervisado por la Administración educativa. Tras este proceso, el Plan de Convivencia pasará a formar parte del Proyecto Educativo del Centro, debiéndose incorporar las modificaciones derivadas del Plan a los documentos programáticos del centro que se vean afectados, P.A.T., R.R.I. P.A.D., etc.
FIGURA 1 PASOS DE LA ELABORACIÓN DEL PLAN DE CONVIVENCIA
FASES DE LA ELABORACIÓN REFERENTES o INSTRUMENTOS A UTILIZAR
SENSIBILIZACIÓN
(^) Divulgación entre la comunidad educativa y creación de equipo de trabajo.
POR QUÉ DEL PLAN
DIAGNÓSTICO
Características del centro y su entorno.
QUÉ Y CÓMO SOMOS
Análisis de la realidad del centro en materia de convivencia y clima escolar. CÓMO ESTAMOS
Análisis de las medidas y actuaciones actuales.
QUÉ HACEMOS
CONCRECIÓN DEL PLAN
Definición de los objetivos del plan y del modelo de convivencia.
QUÉ QUEREMOS
Registro de las medidas del Plan ya existentes y de las nuevas estrategias de actuación. COMO LO HAREMOS
Detección de necesidades: recursos, protocolos, etc.
A continuación explicamos con un poco más de detenimiento las distintas fases del proceso que se puede seguir para elaborar el Plan de Convivencia ( FIGURA 1)
Es fundamental preparar y sensibilizar a la comunidad escolar sobre la importancia que tiene para los centros una adecuada convivencia y clima escolar. Lograr la colaboración de la comunidad educativa permitirá que la elaboración del Plan sea sentida como una necesidad de todos y un beneficio para todos. Aunque en la comunidad educativa convivan distintos modos de entender la educación es necesario ponerse de acuerdo en los aspectos básicos. En esta fase es prioritario conformar los equipos de trabajo que van a tener la responsabilidad de la elaboración del plan.
Se trata de recoger por escrito la situación de partida del centro respecto a la convivencia para poder obtener los aspectos esenciales que están influyendo en ella, tanto de forma positiva como, detectando las áreas susceptibles de mejora.
Características generales del centro y su entorno.
Para la elaboración del Plan de Convivencia de un centro educativo debemos partir, en el marco de su Proyecto Educativo, del análisis del contexto y de las características propias que definen la identidad de cada comunidad educativa, así como del conjunto de valores que el centro desea desarrollar mediante su actividad pedagógica, sobre todo aquellos aspectos que están directamente relacionados con la convivencia y el clima escolar.
Debe revisarse, por tanto, la realidad del centro respecto a aspectos clave relacionados con la participación democrática, las pautas de resolución de
conflictos, la igualdad y no discriminación, etc. El conocimiento y análisis de la realidad del propio centro permitirá evaluar la situación actual del centro y contextualizar debidamente el plan.
Análisis de la realidad del centro en materia de convivencia y clima escolar. Sólo partiendo del conocimiento y análisis de la realidad del propio centro podremos evaluar la situación en la que cada centro se encuentra, y así poder introducir las medidas o acciones más apropiadas para mejorar el clima y la convivencia. Es por lo tanto interesante que los centros reflexionen sobre:
Si bien es importante que los centros reflexionen sobre su realidad, también lo es que lo hagan sobre las causas de los procesos que se generan en los centros educativos, es fundamental hacer explícito “qué pasa en el centro” y “por qué pasa” tanto cuando se analicen los aspectos positivos como los menos favorables.
En esta parte del proceso es necesario contar con la participación de todos los sectores de la comunidad educativa, porque además de proporcionarnos información sobre su percepción de la convivencia en el centro, y así podemos contar así con una visión completa de la misma y sirve para que todos los sectores asuman el plan como propio.
Definición de los objetivos del plan y principios para un modelo de convivencia.
Una vez que el centro ha evaluado su situación de partida respecto al clima escolar y la convivencia es conveniente y necesario que se llegue a la definición de los principios y valores que el centro desea que se puedan convertir en elementos rectores que orienten la práctica de la convivencia y que sirvan de referencia del modelo de gestión de la convivencia del centro. Si los centros deben enseñar y practicar los valores democráticos (respeto, tolerancia, implicación, participación…) serán el debate y el consenso las estrategias que podamos utilizar para llegar a definir los respectivos modelos de convivencia. En el establecimiento de los objetivos para la mejora de la convivencia deberán tenerse en cuenta los principios y fines de la educación en concreto habría que tener presente la importancia de: Desarrollar estrategias para la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos. Potenciar la consecución de la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social Propagar el ejercicio de la tolerancia y la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia.
Argumentar, para su aprendizaje significativo, la formación para la paz, el respeto a los derechos humanos, la cohesión social, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos.
Diseño de nuevas estrategias de actuación, medidas y acciones a desarrollar. Uno de los apartados más importantes que tiene que contener el Plan de Convivencia debe ser el registro sistemático de todas las medidas o acciones que el centro va a desarrollar para trabajar el clima escolar desde todos los ámbitos. Las medidas que el centro seleccione:
Detección de necesidades: recursos, protocolos, formación, etc. El análisis de la situación general del centro y la concreción que se haga del Plan nos indicará las fortalezas y debilidades de las estrategias que se vienen desarrollando por lo que, en función de las mismas, se pueden determinar cuáles son las necesidades de formación y qué recursos se requieren: materiales, protocolos de actuación, etc.
DIFUSIÓN, DESARROLLO, SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DEL PROCESO
Se pueden establecer dos niveles de difusión. Uno inicial a nivel institucional y general para sensibilizar a las comunidades educativas sobre la necesidad de trabajar en los centros para mejorar la convivencia en los mismos y otro posterior a nivel de centro.
Al ser el Plan de Convivencia un plan global en el que las acciones que se plantean se dirigen a todos los sectores y ámbitos del centro, debe darse a conocer a toda la sectores de la comunidad educativa de cada centro. La Comisión de Convivencia del centro establecerá los mecanismos más apropiados para que el Plan de Convivencia escolar sea conocido por toda la comunidad educativa.
Los centros educativos tienen a su disposición una serie de recursos para la formación, asesoramiento y apoyo que es importante conocer, y en su caso utilizar, con vistas a la elaboración y desarrollo de los planes de convivencia.
El Plan Regional de Formación ofrece diversas actividades de este tipo en relación con la convivencia escolar, a la que se dedica una de las líneas prioritarias del mismo y en algunas de esas actividades se trabaja de forma expresa la elaboración de los Planes de Convivencia. Al margen de los cursos, los centros educativos pueden solicitar a los Centros de Innovación Educativa y Formación del Profesorado formación asesoramiento en relación con la elaboración de sus propios Planes;
Igualmente el Servicio de Inspección Educativa, puede presta asesoramiento y apoyo técnico a los centros para el desarrollo y mejora de sus planes y actuaciones en esta materia.
Los portal educativo de las diferentes Consejerías ofrece la posibilidad de acceder a un amplio banco de recursos relacionados con la Convivencia y el Clima Escolar (bibliografía, estudios e investigaciones, webs, guías de buenas prácticas, cuestionarios, protocolos y documentos, etc.). El propio Observatorio de la Convivencia, aporta información valiosa y realiza funciones de asesoramiento y formación, en aquellas comunidades que dispongan de este.
El fomento de una buena convivencia en los centros educativos debe entenderse cómo la necesidad de mejorar las relaciones interpersonales, grupales, comunitarias e institucionales de la comunidad educativa y por lo tanto de la sociedad. El centro educativo no siempre puede solucionar por sí solo todos los problemas relacionados con la convivencia por lo que es totalmente imprescindible la colaboración con agentes externos (administraciones locales, fuerzas de seguridad...) que pueden apoyar a los centros educativos, tanto en labores preventivas como en la intervención directa ante los problemas de convivencia. La eficaz coordinación entre los centros educativos y los agentes externos es, pues, un elemento básico a tener en cuenta en la concepción del Plan de Convivencia.
Toda la comunidad educativa debe ser consciente de la importancia que un adecuado clima escolar tiene en el desarrollo positivo de los centros docente. Provocando la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje y en las relaciones interpersonales que se desarrollan en los mismos. Por esto, a través del Plan para la Convivencia en los Centros Escolares, se intenta favorecer la construcción de una cultura de convivencia pacífica basada en los valores democráticos y en el bienestar de sus integrantes. Aunque podemos afirmar que el clima escolar y la convivencia en los centros educativos es buena se necesita, para seguir mejorando, que los planes de convivencia se conviertan en la herramienta que impulse y facilite, el ejercicio de la tolerancia y de la libertad, dentro de los principios de convivencia y la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos.