Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Polimialgia Reumática: Características, Diagnóstico y Tratamiento, Resúmenes de Reumatología

La polimialgia reumática es una enfermedad reumática sistémica caracterizada por dolor y rigidez en las cinturas escapular y pelviana, asociada a una inflamación de arterias medianas y grandes, especialmente en la rama temporal de la arteria carótida. Información sobre su prevalencia, síntomas, diagnóstico y tratamiento, incluyendo criterios de clasificación y factores etiológicos.

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 12/05/2022

1 / 2

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Polimialgia reumática
La arteritis de células gigantes conocida históricamente como arteritis temporal es una inflamación de arterias
de calibres mediano y grande. De manera característica abarca una o más ramas de la arteria carótida y en
particular la rama temporal. La arteritis de células gigantes guarda un vínculo íntimo con la polimialgia
reumática (PMR), aproximadamente el 40%-60% de los pacientes presenta en algún momento de su
evolución polimialgia reumática, síndrome clínico caracterizado por dolor en las cinturas escapular y pelviana.
Es más frecuente que la arteritis de células gigantes, con una incidencia de 50-77/100.000 habitantes y año
y una prevalencia del 1%-3,5% en individuos mayores de 65 años. La polimialgia reumática es de las
enfermedades reumatológicas sistémicas más prevalente en adultos. El riesgo a lo largo de la vida es del 2,4
% para las mujeres y del 1,7 % para los hombres, y la incidencia aumenta entre los 50 y los 80 años.
También se caracteriza por rigidez, molestias y dolor en los músculos del cuello, los hombros, la zona baja
del dorso, los glúteos y los muslos. Muy a menudo, la polimialgia reumática surge sola, pero a veces en 40
a 50% de los pacientes se acompaña de arteritis de células gigantes. Además 10 a 20% de los pacientes
que al inicio tienen manifestaciones de polimialgia reumática aislada, más adelante termina por mostrar
arteritis de células gigantes. El dolor se exacerba con la movilización y se acompaña de una notable rigidez,
especialmente matutina. El sustrato morfológico es una sinovitis, una bursitis o una tendosinovitis que afectan
principalmente a las articulaciones proximales. Estas anomalías pueden detectarse mediante ecografía, RM
o PET/TC y sirven para diferenciarla de otros procesos que pueden cursar con dolor y rigidez de cinturas.
Los enfermos con polimialgia pueden presentar sinovitis periférica, habitualmente oligoarticular. En estos
casos es importante descartar una artritis reumatoidea de inicio tardío. La polimialgia reumática puede existir
como entidad propia sin inflamación vascular. La arteritis de células gigantes y la polimialgia reumática tienen
con frecuencia una importante repercusión sobre el estado general, con astenia, anorexia, pérdida de peso
y depresión. Más de la mitad de los pacientes presenta fiebre o febrícula.
A pesar de que la etiología de la PMR es desconocida, se mencionan en su etiopatogenia un grupo de
factores que cuando coinciden en un individuo pueden tener relación con la causa de la PMR. Se han
descritos asociaciones de los antígenos HLA DRB1 en pacientes con PMR, que han sufrido infecciones
respiratorias previas con alguno de los siguientes gérmenes: virus sincitial respiratorio, adenovirus,
Mycoplasma pneumoniae, Parvovirus B19 y Chlamydia pneumoniae.
Se han desarrollado diferentes criterios para poder
aproximarse a su diagnóstico nosológico, por ejemplo los
de Healey descritos en el año 1984 y que incluye, a
diferencia de los anteriores, la respuesta favorable al
tratamiento con prednisona, no obstante, es de extrema
importancia, descartar un grupo de enfermedades que
suelen tener entre sus manifestaciones clínica elementos
que caracterizan a la PMR, entre ellos tenemos la artritis
reumatoide, la polidermatomiositis, infecciones sistémicas
crónica y las enfermedades tumorales.
La afección es probable en pacientes con los síntomas
antes mencionados con velocidad de sedimentación
globular (VSG) elevada o proteína C reactiva (PCR) o
ambas, y respuesta a los glucocorticoides. Los criterios de clasificación EULAR y ACR pueden ayudar a
pf2

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Polimialgia Reumática: Características, Diagnóstico y Tratamiento y más Resúmenes en PDF de Reumatología solo en Docsity!

Polimialgia reumática La arteritis de células gigantes conocida históricamente como arteritis temporal es una inflamación de arterias de calibres mediano y grande. De manera característica abarca una o más ramas de la arteria carótida y en particular la rama temporal. La arteritis de células gigantes guarda un vínculo íntimo con la polimialgia reumática (PMR), aproximadamente el 40%-60% de los pacientes presenta en algún momento de su evolución polimialgia reumática, síndrome clínico caracterizado por dolor en las cinturas escapular y pelviana. Es más frecuente que la arteritis de células gigantes, con una incidencia de 50-77/100.000 habitantes y año y una prevalencia del 1%-3,5% en individuos mayores de 65 años. La polimialgia reumática es de las enfermedades reumatológicas sistémicas más prevalente en adultos. El riesgo a lo largo de la vida es del 2, % para las mujeres y del 1,7 % para los hombres, y la incidencia aumenta entre los 50 y los 80 años. También se caracteriza por rigidez, molestias y dolor en los músculos del cuello, los hombros, la zona baja del dorso, los glúteos y los muslos. Muy a menudo, la polimialgia reumática surge sola, pero a veces en 40 a 50% de los pacientes se acompaña de arteritis de células gigantes. Además 10 a 20% de los pacientes que al inicio tienen manifestaciones de polimialgia reumática aislada, más adelante termina por mostrar arteritis de células gigantes. El dolor se exacerba con la movilización y se acompaña de una notable rigidez, especialmente matutina. El sustrato morfológico es una sinovitis, una bursitis o una tendosinovitis que afectan principalmente a las articulaciones proximales. Estas anomalías pueden detectarse mediante ecografía, RM o PET/TC y sirven para diferenciarla de otros procesos que pueden cursar con dolor y rigidez de cinturas. Los enfermos con polimialgia pueden presentar sinovitis periférica, habitualmente oligoarticular. En estos casos es importante descartar una artritis reumatoidea de inicio tardío. La polimialgia reumática puede existir como entidad propia sin inflamación vascular. La arteritis de células gigantes y la polimialgia reumática tienen con frecuencia una importante repercusión sobre el estado general, con astenia, anorexia, pérdida de peso y depresión. Más de la mitad de los pacientes presenta fiebre o febrícula. A pesar de que la etiología de la PMR es desconocida, se mencionan en su etiopatogenia un grupo de factores que cuando coinciden en un individuo pueden tener relación con la causa de la PMR. Se han descritos asociaciones de los antígenos HLA DRB1 en pacientes con PMR, que han sufrido infecciones respiratorias previas con alguno de los siguientes gérmenes: virus sincitial respiratorio, adenovirus, Mycoplasma pneumoniae, Parvovirus B19 y Chlamydia pneumoniae. Se han desarrollado diferentes criterios para poder aproximarse a su diagnóstico nosológico, por ejemplo los de Healey descritos en el año 1984 y que incluye, a diferencia de los anteriores, la respuesta favorable al tratamiento con prednisona, no obstante, es de extrema importancia, descartar un grupo de enfermedades que suelen tener entre sus manifestaciones clínica elementos que caracterizan a la PMR, entre ellos tenemos la artritis reumatoide, la polidermatomiositis, infecciones sistémicas crónica y las enfermedades tumorales. La afección es probable en pacientes con los síntomas antes mencionados con velocidad de sedimentación globular (VSG) elevada o proteína C reactiva (PCR) o ambas, y respuesta a los glucocorticoides. Los criterios de clasificación EULAR y ACR pueden ayudar a

diferenciar la polimialgia reumática de afecciones como la artritis reumatoide, la osteoartritis del hombro y las miopatías. Criterios obligatorios:

  1. Edad >/= 50 años
  2. Dolor en ambos hombros
  3. Niveles anormales de proteína C reactiva, VSG, o ambos De acuerdo con los criterios provisionales de clasificación ACR-EULAR para la polimialgia reumática, el diagnóstico requiere que, además de los criterios obligatorios, debe haber una puntuación de 4 o más puntos por criterios adicionales sin hallazgos ecográficos (sensibilidad y especificidad diagnóstica, 68 % y 78 %, respectivamente) y una puntuación de más de 5 puntos con hallazgos ecográficos (sensibilidad y especificidad diagnóstica, 66 % y 81 % respectivamente). En el tratamiento de elección en la PMR son los antinflamatorios esteroideos. La dosis habitual con que se debe comenzar es entre 10 y 20 mg/día de prednisona o su equivalente en otra droga esteroidea teniendo en cuenta los efectos adversos asociados a su uso durante tiempo prolongado. Debe mantenerse durante al menos tres meses antes de evaluar la disminución de la dosis, lo cual se hace teniendo en cuanta la mejoría en tiempo e intensidad de los dolores y rigidez de la cintura escapular y pélvica, y los valores de VSG. La mayoría de los enfermos con PMR mejoran en el curso de los próximos seis meses del diagnóstico y comienzo de la terapia esteroidea: menos del 10 % de los enfermos necesitan dosis superiores, y se recomienda intentar disminuir a las dosis mínimas posible una vez transcurrido los tres meses de tratamiento. Cuando se hace necesario extender la terapia esteroides, puede asociarse vitamina D y calcio, o bifosfonatos para prevenir la osteoporosis asociada a esta. La utilización de otras drogas como la dapsona, metotrexate o azatioprina con el objetivo de ahorrar el uso de esteroides, no ha demostrado controlar las manifestaciones clínicas como en otras enfermedades autoinmunes. Los objetivos del tratamiento en la arteritis de células gigantes son disminuir los síntomas y de mayor importancia, evitar la pérdida visual. El tratamiento debe comenzar con 40 a 60 mg/día de prednisona durante 1 mes, seguida de disminución gradual de las dosis. Al surgir signos y síntomas oculares, hay que considerar el uso de 1 000 mg de metilprednisolona diariamente durante 3 días para proteger la visión residual. La duración óptima de la corticoterapia no se ha definido, pero en casi todas las series se ha observado que los pacientes la necesitan durante ≥2 años. Bibliografía: Langford C.A., & Fauci A.S. (2018). Síndromes vasculíticos. Jameson J, & Fauci A.S., & Kasper D.L., & Hauser S.L., & Longo D.L., & Loscalzo J(Eds.), Harrison. Principios de Medicina Interna, 20e. McGraw Hill. https://accessmedicina.bibliotecabuap.elogim.com/content.aspx?bookid=2461&sectionid= Borstnar, C., & Cardellach, F. (2020). Farreras Rozman. Medicina Interna (19va ed.). Elsevier España, S.L.U. López Palma, A., Martínez Gutiérrez, J., Cevallos Morejón, P., & Castro Mangui, F. (2018). La polimialgia reumática. Un desafío diagnóstico. Recuperado el 28 de abril de 2022, de http://dx.doi.org/10.5281/zenodo.1186897. Rosenberg, H., Halman, S., & Yadav, K. (2021). Polymyalgia rheumatica. Canadian Medical Association Journal, 193(46), E1770-E1770. https://doi.org/10.1503/cmaj.