




























































































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Este documento aborda el concepto de estado político y su relación con el sistema político. El texto explica la evolución del estado desde la edad media hasta el estado liberal y democrático, y el papel de las instituciones, grupos y movimientos sociales en este proceso. Además, se discuten los conceptos de estado del bienestar y la representación política, así como los sistemas electorales.
Tipo: Apuntes
1 / 155
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





























































































La preocupación por la política, por los asuntos públicos, es muy antigua. Los puntos de referencia de las cuestiones relacionadas con el “bien común” o la “buena vida de los ciudadanos” son, la tradición griega - polis - y la tradición hebrea, a través de la reflexión bíblica. Ambas tradiciones fueron sintetizadas en la Edad Media por Maimónides y por Santo Tomás de Aquino, pero sobre todo, durante la Reforma, con la emancipación de los conceptos de armonía y comunidad, se abrió el camino al pensamiento revolucionario, a la crítica del poder sin comunidad con el que se han de enfrentar los ciudadanos.
Dentro del campo de la política se suelen distinguir dos temas de estudio:
Desde la Edad Media el estudio del Estado, en tanto que conjunto de instituciones y reglas que rigen la administración de los poderes de la comunidad se convirtió en un objeto central para la ciencia política. Sin embargo, la complejidad de la vida contemporánea llevó a superar el excesivo empeño que se había puesto en la centralidad de los estados. Gracias al descubrimiento del inconsciente por Freud, se llegó a la conclusión de que en los espacios internos de cada individuo hay sustancia política ya que, por ejemplo, la memoria y el olvido ejercen funciones reales en su comportamiento político cotidiano.
La ciencia política es una rama más del conocimiento, es un saber moderno. El término se refiere a un trabajo especializado, que cumple con las condiciones de rigor, objetividad y experimentación propias de las ciencias modernas. Ello no significa que la ciencia política fuera inexistente hasta el siglo XX, sino todo lo contrario, sin embargo, la ciencia política como actividad investigadora y con un estatus reconocido por los científicos aparece y se consolida en el siglo XIX, con la aparición de la actividad empírica llevada a cabo por departamentos o facultades creados y profesionalizados con ese objeto a partir de 1875.
En el contexto académico español, la consolidación de la ciencia política tiene lugar a partir de la posguerra. En un principio, las ciencias políticas y su estudio estaban íntimamente ligadas al derecho público y de la historia de las instituciones.
La cultura política liberal fomentó la aparición de una visión formalista de la política, esto es, la consideración de la sociedad como un entramado de relaciones entre los individuos y los grupos que van dejando un rastro jurídico en el que se reflejan las vicisitudes y las relaciones de poder. Asimismo, las relaciones sociales se materializan en organizaciones formales e institucionales, Formas , en el sentido en que estas formas se hacen imprescindibles para entender el comportamiento de la sociedad. Una de las formas supremas sería la Nación-Estado. Por ello, la sistematización y proliferación de los estudios políticos surgirá asociada a la Teoría de
A su vez, las ciencias pueden clasificarse en dos ramas:
Ciencias duras: las que se ocupan del estudio de los fenómenos de la naturaleza, en definitiva, de lo externo al hombre.
Ciencias blandas: su objeto de estudio son las causas de los hechos sociales, donde el hombre es juez y parte, investigador activo y a su vez objeto de estudio.
Para algunos investigadores, el hombre sólo puede ser objetivo cuando estudia algo externo a él ya que de otro modo, los juicios de valores o pre-juicios , condicionan su percepción del objeto de estudio. Sin embargo, oros investigadores sostienen que siempre que el hombre estudia un fenómeno, ya sea externo o intrínseco a él mismo, sus aproximaciones siempre están condicionadas por algún tipo de ideas o juicios, aunque sean vagos, por lo que sostienen que los prejuicios son generales a todas las ciencias. Sin dar la razón a ninguna de las partes, bien es cierto que las ciencias corren el riesgo de empantanarse en prejuicios y perder objetividad. Es obvio que la aproximación de un investigador al estudio de la composición de una roca no sea igual que si el objeto de estudio es el hombre y los sentimientos que afectan directamente a nuestras vidas.
Algunos investigadores sostienen que hay que dejar de lado todo prejuicio y buscar métodos neutrales puramente técnicos; otros replican que incluso las ciencias experimentales poseen su propia metafísica.
La acción humana pretende:
Según esto, el hombre no sólo analiza el mundo para comprenderlo sino porque su trabajo, ya sea manual o intelectual, construye ese mundo del que forma parte.
En una comunidad política, el hombre siempre busca la satisfacción a una serie de necesidades, como son el comer, la compañía, la protección... A cambio debe contribuir en muchas tareas comunes como en el pago de impuestos, educación, participación política. Cada hombre podría enumerar una cantidad diferente de acciones que le empujan a cooperar. Cada época histórica, cada tipo de sociedad da primacía a unos valores sobre otros: the common concern.
Cuando un individuo nace, se encuentra en un mundo ya organizado, donde hay un conjunto de individuos que llevan ya tiempo conviviendo juntos, que ya han establecido sus propios valores, sus costumbres y sus formas de organización. Este es el pasado histórico de la comunidad.
La forma más avanzada que se conoce de convivencia en comunidad es el ESTADO, o conjunto de instituciones y reglas que rigen la administración de los poderes de la comunidad. La forma de Estado ha surgido después de muchos años de experimentación histórica acumulada en la vida de los pueblos europeos. Sus objetivos principales son:
La perdurabilidad del Estado permite ir acumulando mejoras o defectos que cada época pueda incorporar. Cada época ha dejado su huella.
Los ciudadanos, cuando nacen, se ven inmersos en una comunidad que les viene impuesta, ya que estaba establecida cuando ellos alcanzaron el uso de la razón. Se ven dotados de una serie de responsabilidades y obligados por unos compromisos que no adquirieron. Dadas las características de la especie humana, vivir significa vivir asociado o en comunidad.
La presunción de autonomía personal: al ciudadano se le hace preciso entender su situación política para saber cómo actuar, en la mayoría de los casos, tendrá que fiarse de lo que le enseñen y en muy contadas ocasiones, lo descubrirá él directamente. Cada individuo encontrará razones a lo que ve y a lo que pasa: la visión o concepción del mundo: entendimiento con que un individuo afronta su existencia política. La realidad es que la libertad no existe en el sentido de que el hombre no puede escoger su propia visión del mundo ya que la mayor parte le viene impuesta a través d ella tradición histórica.
Ideologías: son todo ese conjunto de explicaciones que ofrecen una visión del mundo con mayor o menor coherencia.
El ser humano tiende a aferrarse a las ideologías y ello es susceptible de que ocurra de generación en generación.
Los liberadores modernos se dieron cuenta de que los efectos del principio de dominación en lo público se traducían dentro de la persona en obediencia psicológica, comprendieron que el individuo estaba bajo el control absoluto del grupo. Para la modernidad, las puertas por las que se introduce la opresión externa del individuo son la infancia y la pertenencia al grupo. La infancia y la soledad son las grandes debilidades del hombre. La mente es traída al mundo pasivamente pero debe afrontar la muerte a solas y con plena responsabilidad.
Frente a la sistematización inductiva, el investigador deductivo rechaza el encontrar esas generalidades necesarias para la explicación científica válida en la observación empírica y trata de encontrar dichas deducciones lógicas buscando principios o axiomas que, al ser evidentes por su propia naturaleza, no requieren demostración. De este modo, la elaboración de un sistema teórico queda asentada tal y como decía Einstein, por la intuición del autor, que es quien decide por qué ha utilizado precisamente estos presupuestos y no otros. Evidentemente, no se puede estudiar ningún enfoque de investigación sin antes explicitar con claridad los criterios básicos con que se pretenden evaluar.
En el trabajo empírico nunca van a solas las ideas o los esfuerzos del investigador, sino que aparecen acompañados de los detalles concretos de financiación y adecuación a los medios. Es importante saber evaluar los ingredientes y el alcance de un trabajo del mismo modo que el decidirse con criterios racionales sobre qué método utilizar.
Cuando un investigador adopta una perspectiva de investigación, impulsado por una fe en el éxito de su proyecto y por unas convicciones teóricas más o menos conscientes, se materializa en una triple consecuencia:
En la base de estas tres etapas subyacen los principios axiomáticos en los que se apoya la sistematización del autor. Cuanto más claras tenga las ideas el autor, cuanto más transparente sea su formalización y la explicitación de los presupuestos, más rendimiento obtendrá del equipo de trabajo y del dinero invertido. Einstein llegó a reconocer que al fondo del diseño teórico se encuentra siempre un conjunto de principios indemostrables, percibidos intuitivamente a través de una cierta empatía o “Einffühlung”, llamada “Intellectual Love” por Popper.
Existen unos criterios concretos para evaluar la aptitud del sistema conceptual que se plantee utilizar cuando se va a realizar un trabajo:
incluidos en un enfoque teórico deben estar definidos ajustadamente. Por tanto, habrá que evitar:
conducir a la elaboración de una teoría potente con fuerte capacidad de explicación científica. En este sentido, los conceptos que intentan representar o describir un fenómeno pueden ser:
Será decisiva la capacidad del técnico, su formación y su lucidez, también serán importantes sus orientaciones ideológicas, sus inhibiciones e incluso sus manías. Normalmente, una buena propuesta teórica se caracteriza sobre todo por su capacidad para hacer las preguntas adecuadas de la forma idónea.
Toda propuesta de proyecto debe presentarse con un presupuesto de investigación por escrito. Previamente habrá que hacer una valoración de los diferentes enfoques del trabajo experimental de modo que se pueda hacer un buen uso del dinero entregado al investigador para tal fin. Los recursos y la financiación del proyecto son un bien limitado y habrá siempre que plantearse cómo usarlos de la forma más idónea.
Las estadísticas, los sondeos de opinión y las encuestas son utensilios fundamentales para darle un carácter científico a las investigaciones sociales, pero el objeto básico de estudio en éstas, el ser humano y su comportamiento, no permite ser entendido desde ángulos tan reduccionistas.
En la actualidad, la ciencia política (sobre todo la americana) padece de un exceso de acumulación de datos y estudios específicos, existe un desequilibrio entre teoría e investigación entendida como acumulación. Según R. Dahrendorf, la pretensión de la ciencia empírica es siempre teórica y la investigación experimental sólo tiene su justificación lógica como medio de control de las hipótesis derivadas de dichas teorías.
Los inicios de la ciencia política se sitúan en Maquiavelo, cuando comienza a darse una interpretación desideologizada de los hechos y surge el primer intento de lo que podríamos considerar una teoría política basada en lo factual.
“ Como los hombres son malos y no mantendrán su palabra contigo, tampoco tú estás obligado a mantenerla con ellos ”.
Maquiavelo es un claro antecedente de cualquier concepción realista de la democracia. Según Maquiavelo, la opinión de la mayoría debe ser despreciada ya que la capacidad crítica e intelectual de la masa es casi inexistente.
“ El vulgo es reducido siempre por la apariencia y por los acontecimientos; ¿y no es el vulgo lo que constituye la muchedumbre? ”.
El método de Thomas Hobbes se basa en los nuevos modelos científico- matemáticos que, a partir de las precisas mediciones de Galileo, llevarán a cabo la revolución científica iniciada por Copérnico en el Renacimiento. Estos planteamientos son paralelos a la eclosión de la burguesía como clase social considerada.
Hobbes entiende la política y al propio ser humano como una parte más del universo mecánico inteligible al lenguaje matemático. Esta visión del mundo implica un materialismo radical ya implícito en las primeras páginas de su obra más representativa, “ Leviatán ”. Para Hobbes, la vida es como un movimiento artificial en el que el cuerpo humano funciona como un mecanismo parecido al de un reloj. Para él, esta visión de la política, desde un ángulo de reducción y secularización le hace justificar el absolutismo como algo útil y necesario en la tierra, escapando de todo tipo de trascendencia metafísica o religiosa implícita en el derecho divino de los reyes que hasta entonces había sido la visión tradicional. Hobbes tiene una visión del mundo mecanicista.
Según Hobbes, todos los hombres comparten por igual una sed insaciable para ambicionar quejas y poder y al ser escasas, les enfrentan a un conflicto que inevitablemente les conduce a la muerte. A diferencia de las abejas o las hormigas que cooperan por instinto, Hobbes advierte que los hombres inevitablemente tienden a la agresividad y a la destrucción. Según él, dentro de esa guerra violenta y egoísta no puede existir la propiedad ya que “ sólo pertenece a cada uno lo que pudo coger durante un tiempo y lo supo retener ”. Tampoco es posible la industria ya que el fruto de la misma es inseguro, ni la agricultura, ni la navegación, ni las artes, ni la sociedad... Tal y como lo entiende Hobbes, “ el hombre es un lobo para el hombre ” que no reparará en matar o robar al prójimo a no ser que un poder superior le castigue o atemorice hasta obligarle a cambiar su perversa conducta natural.
En contraposición al estado de naturaleza (guerra de todos con todos), la sociedad civil sólo es posible fundando el Estado, por tanto, la sociedad u organización artificial (contra natura) de todos los súbditos sometidos al poder civil del Estado se convierte en el polo opuesto de la guerra. Bajo el poder soberano, el Estado garantiza la paz ya que sin él no hay sociedad entre los hombres sino un mero estado natural de desconfianza y terror. Por ello, la gran solución que el hombre ha creado para su propia conservación es el Estado todopoderoso en la tierra, la idea de un dios mortal que aterrorice a los ciudadanos (Leviatán: monstruo bíblico). Para Hobbes, la naturaleza humana está compuesta por dos tendencias: la razón y la pasión.
La pasión, a modo de impulso, lleva a los hombres a desear y a conseguir los bienes y privilegios del prójimo. La razón les hace pensar que sin duración y sin seguridad los bienes deseados no tienen sentido porque no pueden disfrutarse. Mientras que la pasión enfrenta a los hombres, la razón les hace pactar, por ello, se ven llevados a convenir un contrato que implica la renuncia a todos los derechos que
poseían en su estado de naturaleza para entregárselos a un soberano que, a cambio, les garantice el orden y la seguridad.
Por tanto, la sumisión absoluta es el precio que deben pagar los súbditos al soberano por haberles salvado de su destructivo estado de naturaleza. Mediante el contrato se renuncia a la libertad y a cualquier derecho que pudiera poner en peligro la paz, de modo que los hombres se convierten en autores y autorizan al soberano, el actor ligándose y responsabilizándose en todos sus actos, convirtiéndose así la persona artificial en representante de sus autores.
Hobbes presupone una aplastante mayoría de voluntades en favor del contrato. El contrato hace al soberano el verdadero fijador de la justicia y de la moral ya que lo justo y lo bueno pasan a definirse como lo coincidente con la voluntad del soberano. El soberano es el único poder legislativo y el Estado la única fuente de derecho; incluso en los asuntos de índole espiritual o religiosa es el soberano quien tiene la máxima autoridad.
John Locke es el principal teórico del liberalismo, por su teoría de la división de poderes y por el hincapié que hace en los conceptos de libertad y propiedad. Su influencia es enorme en el continente americano y en todos los autores liberales posteriores a él. Su insistencia en respetar determinadas parcelas individuales harán de él un preludio claro de la mentalidad burguesa aunque sus apreciaciones acerca del trabajo también podrían fundamentar cualquier teorización socialista.
Como Hobbes, parte del estado de naturaleza para explicitar al ser humano, pero a diferencia de él, para Locke éste es un periodo en el que los hombres debieron gozar de perfecta libertad para ordenar sus actos y para disponer de sus propiedades y personas como mejor les parecía, sin necesidad de pedir permiso y sin depender dela voluntad ajena.
Para Locke, el derecho a la libertad es fundamental y la necesidad de autoconservación no conoce otro límite que la ley natural, que gobierna el estado de naturaleza y que debe entenderse como la voluntad de dios. Nadie debe dañar a otros en vida, salud y libertad. Todos los hombres están dotados de razón y libertad suficiente para conocer el mundo y esto debe encaminarles a cooperar con los demás en la conservación de sus derechos.
Para Locke, es conveniente el paso del estado de naturaleza a la sociedad civil ya que cuando al hombre le asiste la razón, le asiste también el derecho de imponer a los demás su cumplimiento. La razón coincide con la ley, el hombre, al interpretar la ley para sus asuntos propios deviene en juez y parte, lo que implica que juzguen con parcialidad y se dejen llevar por la pasión y la venganza. Ya que en el estado natural el agraviado carece a menudo de la fuerza suficiente para mantener la ley, el paso a la sociedad civil es conveniente. Para Locke, el estado de naturaleza es un estado de paz, benevolencia y ayuda mutua.
Los hombres tienen derecho a su autoconservación. Según Locke, dios entregó a los hombres la tierra y sus productos para que dispusieran de ello a su conveniencia, para su sustento y bienestar, y aunque pertenecen a la humanidad en general, es posible que algunos de ellos intenten apropiarse indebidamente de lo de los demás. Según Locke, un hombre puede apropiarse de algo en la medida en que deje suficiente y de igual calidad para los demás. La apropiación justa está limitada por el trabajo ya que la cantidad de tierra que un hombre sea capaz de cultivar coincidirá con
Para Montesquieu, las garantías de la libertad no están en la teorización o en la búsqueda de una virtud cívica superior (como en la Antigüedad) sino en la organización y delimitación funcional de las distintas instituciones del Estado.
Dividiendo el poder se garantiza y fortalece el régimen de libertades. A diferencia de Locke, que consideraba que el poder judicial era una parte del poder ejecutivo, para Montesquieu, debe constituir un poder distinto. De este modo, la Teoría de la Separación de Poderes se convierte en un mecanismo garante de la libertad que evita la concentración del poder. En “ El Espíritu de las Leyes ”, se refiere a los poderes intermedios entre el rey y el pueblo como necesarios para evitar el abuso del poder soberano. Los gobiernos que aspiran a garantizar la libertad, la paz y la unidad, se consiguen fomentando la acción de los distintos grupos sociales. De este modo, con su Teoría de los Poderes Intermedios, Montesquieu aporta una forma innovadora de fomentar el pluralismo y la convivencia a través de las leyes.
La idea central del pensamiento y la obra de Jeremy Bentham afirma que la mayoría de los grandes debates políticos han sido inútiles para la felicidad del individuo. Para él, lo importante no son los intereses de la comunidad sino las aspiraciones concretas de cada uno de sus integrantes.
Bentham reduce su teoría moral y política a una concepción sensualista en la que el bien y el mal refieren al placer y el dolor. Para él, lo bueno es placer o felicidad y lo malo es dolor, de este modo, una acción nos lleva a un resultado bueno o malo en función de la cantidad de placer o dolor que nos aporte. Este determinismo psicológico es importante para él ya que pretendía establecer un código de leyes que haría virtuosos a los hombres. Para Bentham, el único principio político razonable es el de intentar conseguir la mayor felicidad para el mayor número de personas. Todo lo que se parte de este principio fundamental es mera especulación y no sirve para nada. Para Bentham, las leyes deben estar diseñadas por un poder soberano que, siguiendo los principios utilitaristas, haya alejado cualquier influencia del derecho natural o de las ideologías. Igualmente, deben convertirse en ayudas desinteresadas para proporcionar felicidad a los individuos. Toda la obra de Bentham se basa en la búsqueda de “ un sistema cuyo objeto fuera construir la fábrica de la felicidad con las manos de la razón y la ley ”.
A pesar de su visión hedonista e individualista, Bentham no identifica utilidad con egoísmo ya que para él, la primera ley de la naturaleza es buscar la felicidad para uno mismo pero también la felicidad nuestra se encuentra en la felicidad de los demás.
Para Bentham, la racionalidad y la fuerza lógica que desarrollarían los individuos sobrepasaría las ideologías y los partidos políticos, sin embargo, su teoría no resuelve el conflicto entre los deberes sociales y los deseos individuales.
La idea de la mayor felicidad para el mayor número supone que no todos los deseos pueden ser satisfechos. Es ésta una visión realista de la democracia. Para Bentham ya que existe una imposibilidad de consenso, los legisladores requieren juicios de valor que dependen de situaciones históricas. Hay juicios mejores, fundamentados en la razón y la experiencia, y juicios peores que provienen de la irracionalidad y los prejuicios. Por ello, quiere apartarse de cualquier tipo de verdad absoluta o evidente. Para él, los proyectos políticos deben plantearse en función de su utilidad. El Estado debe encargarse de garantizar los principales objetivos y servicios públicos. Bentham presupone en los seres humanos la capacidad racional que les permitirá convertirse en sus propios abogados.
La principal contribución de Marx a la teoría política es su visión materialista de la historia, especialmente de aquellas esferas económicas donde se articulan los medios de producción. Para él el análisis político es superficial si no va acompañado de una referencia adecuada de las determinaciones histórico-económicas ya que cualquier sistema de producción que se ha dado en la historia lleva consigo una forma determinada de distribución del producto económico y ello explica los cambios que se puedan producir tanto en la política como en la cultura. Esta primacía económica sobre lo cultural hace que la teoría marxista sea conocida como materialismo histórico.
Así, las fuerzas productivas son los instrumentos de trabajo de los seres humanos mientras que las relaciones de producción es el modo en que la sociedad se organiza para utilizar dichas fuerzas productivas en tanto que crean diferentes estructuras políticas divididas en clases. El cambio social e histórico viene propiciado por el desarrollo de la infraestructura económica, y no tanto por la superestructura política e ideológica. El carácter revolucionario de la teoría marxista se desprende del presupuesto de que las fuerzas productivas han sido controladas por una minoría que ha conseguido aprovecharse de la gran masa de población apropiándose de la plusvalía o valor excedente. El trabajador vende su trabajo como si de una mercancía se tratase quedando a expensas de la racionalidad del capital y sus criterios orientados a reducir el coste al máximo. Esta situación es altamente conflictiva y propicia la lucha de clases que hará protagonista revolucionaria a la clase proletaria. Para Marx, el Estado, las creencias religiosas y nacionalistas son potenciadas desde el poder económico como formas de dominación y la revolución proletaria debe destruirlas. Partiendo de una situación de desigualdad, para Marx la ideología es el conjunto de creencias que sirven para mantener el reparto desigual del poder económico y político.
La teoría marxista estaba pensada para sociedades industrializadas, tipo Inglaterra y EEUU. Él pronostica una revolución de la clase trabajadora que consistirá en la instauración de una sociedad sin clases. Esta predicción debilita su método en lo experimental y científico, la visión marxista es algo ingenua pero, aún así, es tal vez la más influyente en el siglo XX.
La obra de Max Weber puede entenderse como un intento de comprender los aspectos técnicos y burocráticos del capitalismo. Su obra más importante es “Economía y Sociedad” y aspira a conocer el presente remontándose con frecuencia al pasado.
Para Weber su teoría política reside en los valores que la historia y la tradición nos han ido inculcando. Según él, el trabajo del investigador científico debe basarse en la formulación de juicios de hecho verificables y, en tanto sea posible, objetivos. Para Weber el Estado es aquella institución que emplea la dominación atribuyéndose, ya sea legítimamente o no, el monopolio de la coerción física. Los ciudadanos se convierten en sociedad civil y son aquellos grupos de ciudadanos que aceptan la dominación.
Para Weber será importante disminuir la presión del Estado, disminuir la burocracia y someterla a un control político.
modos, estas elites no se perpetúan en la historia sino que tienden a debilitarse y a desaparecer.
A través de las derivaciones se organizan movimientos de fe colectiva que terminan por derrocar a quienes ostentan el poder. Pareto considera necesaria la ascensión al poder de elites fuertes y realistas que sustituyan el debilitamiento progresivo al que conducen la masificación y los procedimientos democráticos. Junto a Mosca, Pareto es considerado el creador del elitismo así como uno de los grandes críticos de la democracia y el socialismo.
Es el enfoque más antiguo dentro de la ciencia política empírica. Este enfoque identifica, a efectos prácticos de trabajo, la política con las normas e instituciones vigentes en una comunidad: el enfoque legal-formal surgirá como tal asociado a departamentos de derecho público y de historia de las instituciones.
Esto no quiere decir que los investigadores de este enfoque piensen que lo político sólo se encuentra en lo escrito en documentos o en las instituciones. Como resistencia contra influencias idealistas y teológicas, se resiste a aceptar como realidad objetiva nada que no tenga una repercusión constatable por todos. Al tener trascendencia documental, el trabajo de recopilar y comparar material de distintos países se hace más sencillo.
Los estudios formalistas o legal-formales han adquirido autonomía separándose definitivamente de su origen jurídico al ahondar y ampliar el campo de estudio. Sin embargo, esta evolución ha sido muy lenta.
El objeto de estudio de este enfoque de trabajo son las estructuras legal- formales:
La metodología consiste en:
El análisis de las estructuras legal-formales puede hacerse:
Los trabajos de este enfoque aceptan unánimemente: