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Asignatura: Psicologia, Profesor: Joaquín Aguirre Romero, Carrera: Periodismo, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Según la RAE :
Según fuentes científicas:
El acto de soñar constituye un estado fisiológico por medio del cual se eliminan o destruyen toxinas acumulativas por la fatiga y el trabajo excesivo de los tejidos nerviosos. Durante éste se observa que el tejido muscular se relaja. La sensibilidad disminuye notablemente, el ritmo de la circulación y de la respiración son más pausados y las reacciones químicas del organismo son más débiles.
Para S. Freud el sueño es el resultado de nuestras propia actividad anímica, representado por imágenes visuales, surgidas por representaciones involuntarias y por imágenes auditivas proyectadas en su espacio exterior.
Sigmund Freud fue sin duda una de las personas más influyentes dentro del desarrollo del pensamiento durante el siglo XX. Su teoría muestra que nuestras mentes guardan recuerdos y emociones en nuestro subconsciente transformando la forma en la que los humanos estudiaban la mente humana.
Freud decía que a lo largo de la historia, hubo tres grandes humillaciones. El descubrimiento de Galileo que no somos el centro del Universo; el descubrimiento de Darwin que no somos la corona de la creación; y su propio descubrimiento que no controlamos nuestra propia mente.
La tendencia de terapias que utilizan la existencia de dificultades en la infancia o emociones reprimidas para explicar problemas emocionales actuales empieza con Freud.
Uno de los descubrimientos más importantes de Freud es que las emociones enterradas en la superficie subconsciente suben a la superficie consciente durante los sueños, y que recordar fragmentos de los sueños pueden ayudar a destapar las emociones y los recuerdos enterrados.
A lo largo de su obra más conocida, La Interpretación de los Sueños, Freud utiliza sus propios sueños como ejemplos para demostrar su teoría sobre la psicología de los sueños. Freud distingue entre el contenido del sueño "manifiesto" o el sueño experimentado al nivel de la superficie, y los "pensamientos de sueño latentes", no conscientes que se expresan a través del lenguaje especial de los sueños.
Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo
que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones, entre las cuales está la satisfacción de una tendencia masoquista. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Según su teoría, la "censura" de los sueños producen una distorsión de su contenido. Así que lo que puede parecer ser un conjunto de imágenes soñados sin sentido puede, a través del análisis y del método "descifrador", ser demostrado ser un conjunto de ideas coherentes. Freud propone que al valor del análisis de los sueños se radica en la revelación de la actividad subconsciente de la mente.
La teoría de interpretación de los sueños de Freud representa las primeras teorías de este
con relación a la naturaleza de la psicología de sueños inconscientes, la importancia de
las experiencias de la infancia, el lenguaje "hieroglífico" de los sueños y el método que
él llama "psicoanálisis".
Principales conceptos del psicoanálisis: la mente a partir de una serie de funciones
establece dos tópicas:
La primera utópica: La mente está compuesta o formada por sistemas conscientes, pre
consciente e inconsciente.
inmediatos a la conciencia que consiste en que es la cualidad
que caracteriza las percepciones internas o externas. La
consciencia está regida por el principio de realidad. (búsqueda
de adaptación al mundo exterior)
que están presentes en la conciencia, es decir, el sujeto o la
persona no es consciente de dichos contenidos. Son contenidos
reprimidos que buscan la conciencia. Es regido por el principio
del places, es decir, la inclinación a la realización del deseo
-Los contenidos inconscientes que pueden volverse conscientes al dejar de
reprimirlos el sujeto.
Represión: mecanismo de defensa ante un conflicto psíquico que se
produce por el enfrentamiento entre un deseo que reclama su
satisfacción y las prohibiciones morales.
La segunda utópica: Hace referencia entre el "yo" y el "ello"
haber una deformación, ya que podría haber ocurrido que el sueño expresara el deseo en
forma directa, sin deformación. Esta deformación es intencional y se debe a la censura
que el sujeto ejerce contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por
algún motivo.
NUEVOS ESTUDIOS:
Allá por la década de 1950, varios científicos que trabajaban con seres humanos identificaron un estado caracterizado por el aumento de la actividad cerebral, una respiración y ritmo cardíaco acelerados y la parálisis muscular. Sin embargo, puede que el rasgo más sorprendente fuese la agitación de los ojos bajo los párpados cerrados, pues todos esos cambios fisiológicos se producían mientras los sujetos estaban profundamente dormidos.
Lo que habían descubierto los investigadores empezó a conocerse como fase REM (“movimiento rápido de ojos”, por sus siglas en inglés). *Se explica más adelante junto a las demás fases del sueño.
Pero eso no es todo, pues se descubrió que los animales también experimentaban una fase REM, algunos más a menudo y durante más tiempo que los humanos. Ahora sabemos que el mamífero más REM, quién lo habría dicho, es el Ornithorhynchus anatinus, el ornitorrinco de toda la vida.
Durante la fase no REM del sueño, el ADN se repara y el organismo recarga las pilas
para el día que hay por delante. Pero la pregunta que ya inquietaba a nuestros
antepasados de por qué soñamos - y sueñan, probablemente, la mayoría de los
mamíferos - sigue siendo muy difícil de responder.
Hasta hace relativamente poco, se daba por sentado que los sueños tenían un
significado. Esas visiones extrañas que llegaban durante la noche, cuando la oscuridad
en derredor era sinónimo de peligro, debían de ser mensajes de los dioses, o destellos
del futuro.
Sin embargo, las premoniciones no son solo cosa de la historia antigua. Diez días antes de ser asesinado de un tiro por John Wilkes Booth, Abraham Lincoln soñó lo siguiente:
“Oía sollozos quedos, como si varias personas estuviesen llorando. Decidí salir de la cama y bajar las escaleras. Allí el silencio se rompió con los mismos sollozos tristes, pero los dolientes eran invisibles. Fui de habitación en habitación: no había un alma, pero esos sonidos de pena y aflicción iban recibiéndome a mi paso […]. Seguí hasta llegar a la Sala Este, en la que entré. Allí me encontré una sorpresa repugnante. Ante mí había un catafalco, sobre el que descansaba un cadáver envuelto en una mortaja. Lo rodeaban soldados que hacían guardia; y había un gran gentío, algunos contemplando con gesto lúgubre el cadáver, que tenía la cara cubierta, otros sollozando lastimosamente. ‘¿Quién ha muerto en la Casa Blanca?’, pregunté a uno de los soldados. ‘El presidente’, respondió, ‘¡lo ha matado un asesino!’. Entonces se elevó de entre la multitud un estallido de congoja, que me arrancó del sueño”.
Para la psicóloga Linda Blair existen dos tipos de sueños. El primero representa una
clasificación de los contenidos del día, un poso de sedimentos que no es demasiado
trascendente. Pero hay otros, “sueños que vienen acompañados por una reacción
emotiva, ya sea de felicidad, tristeza o rabia. Esos sí tienen significado”.
Dichos sueños, afirma Blair, son intentos de abordar temas de nuestras vidas que no
hemos sido capaces de resolver conscientemente. “Viajan hasta nuestro inconsciente
para que los trabajemos allí, donde no nos distraen ni nos angustian tanto”, dice, y
añade que los sueños "no predicen el futuro, porque nadie puede hacerlo. Lo que
predicen son los problemas que vamos a tener que abordar”.
Blair hunde sus raíces en la revolución iniciada a principios del siglo XX por Sigmund
Freud. Fue el primero en intentar interpretar los sueños dentro de un marco científico, y
veía en ellos la expresión camuflada de los impulsos sexuales y agresivos inconscientes.
Pero lo que a Freud le parecía científico podría considerarse ahora una mera conjetura.
“Freud fue importantísimo al dar al mundo otra forma de concebir los sueños”, explica
John Aggleton, profesor de neurociencia cognitiva de la Universidad de Cardiff. “El
problema llega a la hora de convertir esas ideas en algo que se pueda comprobar
realmente. Ahí es donde, desde el punto de vista neurocientífico, siempre ha habido un
escollo”
En la década de 1960, los científicos descubrieron que cuando a los gatos se les
extirpaba una antigua estructura evolutiva llamada puente troncoencefálico, el sueño
REM desaparecía por completo. Algunos concluyeron que, durante la fase REM, los
mensajes químicos llegados del puente activaban algunas partes del lóbulo frontal del
cerebro, incitándolas a producir imágenes y sensaciones completamente aleatorias. Por
consiguiente, detrás de los sueños estaría el lóbulo frontal, “haciendo lo que
buenamente puede para crear imágenes oníricas, incluso parcialmente coherentes, a
partir de las señales relativamente confusas enviadas desde el tronco cerebral”.
Las investigaciones recientes han socavado la idea de que los sueños solo se producen
durante la fase REM, y que son un proceso de abajo hacia arriba, en el que las partes
más antiguas del cerebro activan las más evolucionadas. El paradigma inicial cambió
como consecuencia de cientos de estudios sobre el contenido de sueños individuales,
que mostraban que las personas de diferentes culturas tenían sueños similares: para
McNamara, esa era la prueba de un mecanismo adaptable en funcionamiento.