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Clonación de seres humanos: el anuncio de Clonaid y la reacción de la comunidad científica, Ejercicios de Periodismo

El anuncio de la empresa clonaid sobre el nacimiento de la primera bebé clonada, realizada mediante el método de transferencia de núcleos. La noticia generó una gran reacción de la comunidad científica, con muchas dudas y rechazo por parte de expertos y autoridades. La empresa afirmó que el propósito de la clonación era ayudar a las parejas infértiles, pero a largo plazo buscaba la inmortalidad y la transferencia de personalidad.

Tipo: Ejercicios

2013/2014

Subido el 03/02/2014

destapalafelici
destapalafelici 🇪🇸

2.5

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bg1
28 / SOCIEDAD EL PAÍS, sábado 28 de diciembre de 2002
Boisselier explicó que la madre
donó un óvulo al que supuesta-
mente vaciaron de su contenido
genético para luego insertarle el
núcleo de una célula de ella mis-
ma (el mismo método empleado
con la oveja Dolly). Después le
implantaron el embrión resultan-
te y, siempre según Boisselier, re-
sultó un embarazo normal que
acabó con el nacimiento de una
réplica genética de la madre.
La directora de Clonaid dijo
que de momento el propósito de
la clonación es ayudar a las pare-
j
as infértiles, pero que a largo pla-
zo es la inmortalidad. El siguien-
te paso hacia esa perpetuación
genética es “transferir el cerebro,
la personalidad de la persona ré-
plicada al clon” afirmó.
Para añadir leña al fuego, la
obispa raeliana, sin aportar en
ningún momento prueba alguna,
anunció que en febrero nacerán
otros cuatro niños clonados, uno
en el norte de Europa, dos en
Asia y otro en Estados Unidos.
La directora de Clonaid prosi-
guió su discurso afirmando que
su empresa ha logrado un 50% de
eficacia en los procesos, frente a
menos del 2% recogido en la do-
cumentación científica. En con-
creto, afirmó que de diez inten-
tos, cinco habían resultado satis-
factorios. No reveló la identidad
de las mujeres, pero dijo que una
era lesbiana, y que dos habían
decidido clonar las células de los
niños que se les habían muerto.
“Sin credibilidad”
Uno de los pioneros en la técni-
cas de clonación, Robert Lanza,
director de la empresa Advance
Cell Technology de Boston, dijo
que el anuncio “no tiene credibili-
dad científica”. Los expertos se-
ñalan que aparte de la enorme
dificultad para obtener un em-
brión viable, pueden surgir pro-
blemas en los primeros meses o
años de vida, a juzgar por las
clonaciones hechas en animales,
donde muchos han nacido con
malformaciones y han envejecido
o muerto prematuramente.
El doctor Rudolf Jaenisch,
biólogo del Whitehead Institute
for Biological Research en el
MIT, opinó que “no es responsa-
ble clonar seres humanos antes
de saber más sobre todo lo que
puede ir mal. Es usar a los huma-
nos como conejillos de indias”.
Boisselier aseguró que Eva es
completamente normal y retó a
los incrédulos. “Tienen sólo ocho
o nueve días para seguir diciendo
que esto es un fraude”, afirmó, y
anunció que en la primera sema-
na de 2003 tiene previsto divul-
gar los resultados de las pruebas
de ADN de la niña y su madre,
una estadounidense de 31 años
que acudió a Clonaid porque su
marido era infértil.
La noticia ha concitado el re-
chazo y la incredulidad de la co-
munidad científica, también en
España. “Se trata de una auténti-
ca temeridad”, afirmó el presi-
dente de la Sociedad Internacio-
nal de Bioética, Marcelo Pala-
cios. “Incluso Ian Wilmut, el pa-
dre de Dolly, ha abandonado es-
ta técnica”, añadió.
El profesor del Consejo Supe-
rior de Investigaciones Científi-
cas y miembro del Grupo de Éti-
ca de las Ciencias de la UE, Pere
Puigdomènech, coincidió: “Para
empezar, es poco creíble que ha-
yan clonado a un ser humano.
Pero si lo han hecho, se trata de
un acto criminal que espero que
persiga el país donde se haya pro-
ducido”. También el investigador
del Centro de Biología Molecu-
lar Carlos Alonso mostró sus du-
das y rechazo. “No se puede acep-
tar la noticia hasta que no esté
contrastada, pero en caso de que
hubieran llevado a cabo la clona-
ción, se trataría de una barbari-
dad”, afirmó.
Por su parte la ministra de Sa-
nidad, Ana Pastor, recordó la
Conferencia Internacional sobre
Biotecnología celebrada en Ovie-
do en 1997 se manifestó en con-
tra de la clonación humana, y
que esta posición “fue respalda-
da por científicos, expertos en éti-
ca, así como las propias autoria-
des sanitarias”.
Las reacciones desde el resto
del mundo también han sido con-
trarias. Entre ellas, la del presi-
dente francés, Jacques Chirac,
que ha pedido una prohibición
mundial de la clonación. Las igle-
sias católica y ortodoxa han mos-
trado su rechazo por la acción.
R. T.,
Miami
La secta de los raelianos fue
fundada en 1973 por el corre-
dor de coches y periodista fran-
cés Claude Vorilhon. Este pro-
feta de la verdad extraterrestre
sostiene que fue abducido en
un volcán del sur de Francia
por seres de otro planeta, to-
dos ellos clonados. Los extrate-
rrestres, más bien bajitos se-
gún su descripción, le subieron
a un nave espacial donde fue
atendido especialmente por al-
gunas voluptuosas robots. En-
tre estos mimos, sus anfitrio-
nes, autodenominados pueblo
de Elohim, le informaron de
que, hace 25.000 años, habían
creado a los humanos a partir
de su propio material genético
y mediante una fina clonación.
Tras esta sorprendente reve-
lación, Vorilhon hizo suya la
fe extraterrestre, se rebautizó
como Rael y se trasladó a
Montreal (Canadá) para dar
la buena nueva. Siguiendo el
ejemplo de sus mentores espa-
ciales, Rael preconiza que clo-
nar humanos es una vía de eter-
nidad. Para este fin fue creada
en las Bahamas la empresa
Clonaid, que dirige la obispa
Brigitte Boisselier, de 46 años
y francesa como su líder espiri-
tual.
“Queremos crear vida. ¿So-
mos acaso peores que los cien-
tíficos que fabrican bombas de
destrucción masiva?”, pregun-
ayer Boisselier, que asegura
tener un título de doctora en
química por la Universidad de
Dijon y dar clase en un college
de Nueva York. Boisselier, con
todo, admite que no es especia-
lista en medicina reproductiva,
ni bióloga, pero asegura que
los científicos que dirige en
Clonaid lo son. Ahora bien,
como es habitual en esta secta,
ni aporta identidades ni para-
dero ni métodos de trabajo.
Los más escépticos creen, de
hecho, que el anuncio de ayer
es una mera estrategia publici-
taria para ganar más seguido-
res y dinero.
La financiación de este gru-
po religioso, que dice contar
con 40.000 seguidores en todo
el mundo, ha constituido siem-
pre una incógnita. Hace dos
años la pareja formada por el
ex parlamentario de Carolina
del Norte Mark Hunt y su es-
posa Tracy les donó un millón
de dólares con la esperanza de
clonar a su hijo fallecido a los
diez meses de una dolencia car-
diaca. Con ese dinero, la secta
montó un primer laboratorio
clandestino en un antiguo insti-
tuto en la localidad de Nitro
(Virginia). Pero el centro nun-
ca llegó a funcionar. El afán de
notoriedad de Boisselier, que
incluso anunció en televisión
sus intenciones de resurrec-
ción genética, llevó a la pareja
a denunciar a los raelianos por
fraude. Su hijo nunca nació y
las autoridades cerraron poco
después el laboratorio de Clo-
naid en Nitro y prohibieron a
los raelianos seguir experimen-
tando.
Pero Boisselier y su idolatra-
do Rael continuaron, no obs-
tante, las investigaciones en la-
boratorios secretos. Ayudados
por la propaganda obtenida
con el escándalo de los Hunt
iniciaron una intensa campaña
y consiguieron ( o eso dijeron)
la financiación de “100 nuevos
clientes”, que, según la obispa,
han pagado 200.000 dólares ca-
da uno para ver cumplido su
sueño clónico. Nadie, sin em-
bargo, ha visto a esos supues-
tos clientes. Ni al resultado de
la inversión.
EMILIO DE BENITO,
Madrid
La técnica que los raelianos di-
cen haber usado (ante la incre-
dulidad de los expertos) ape-
nas tiene seis años de vida. Se
experimentó por primera vez
con éxito en la oveja Dolly en
1997. Consiste en extraer el nú-
cleo de un óvulo (que contiene
una sola copia de cada par de
cromosomas) y cambiarlo por
el núcleo de una célula adulta
(con las dos copias de cada cro-
mosoma) del animal —o
persona— que se quiera clo-
nar. A partir de ahí, se estimu-
la la división del óvulo para
que actúe como un embrión y
se desarrolle cuando se implan-
te en un útero.
Pero tanta manipulación
no es inocua. Hacen falta mu-
chos intentos para conseguir
un embrión viable.En las mejo-
res condiciones, y sólo en algu-
nos mamíferos, se han conse-
guido tasas de éxito que como
mucho han quedado por deba-
jo del 2%. Es decir: ha habido
que manipular cien óvulos pa-
ra conseguir una gestación
completa. Él método es tan
complicado que todavía nin-
gún científico ha conseguido
usarlo en monos, el modelo ani-
mal más cercano al hombre.
Pero su dificultad no es su
peor inconveniente. La explica-
ción más aceptada sobre estos
inconvenientes es que al trans-
ferir un núcleo de una célula
adulta a un óvulo éste arrastra
toda su experiencia genética.
Para llegar a adulta, una célula
se divide miles de veces. En ca-
da uno de esos procesos puede
sufrir mutaciones. Estas varia-
ciones (una por cada mil nu-
cleótidos de los que forman su
ADN) pueden no ser importan-
tes para una célula especializa-
da, pero lo son si se repiten
en todas las células de un orga-
nismo.
Las posibilidades de obte-
ner un bebé sano son mínimas.
El resultado más probable es
conseguir abortos o niños con
deformaciones condenados a
morir temprano. Y si sobrevi-
ven, los científicos les prevén
un futuro de enfermedades de-
generativas y envejecimiento
prematuro.
Abducido por Elohim
La comunidad científica pone en duda que la
secta de los raelianos haya clonado un be
La obispa que hizo el anuncio no mostró ninguna prueba del nacimiento de la pequeña Eva
Una técnica
arriesgada
y con un bajo
índice de éxitos
ROSA TOWNSEND / E. DE B.,
Miami / Madrid
La secta de los raelianos, que afirma que los
extraterrestres crearon a los humanos en un
laboratorio, anunció ayer en Miami su pro-
pia creación: el primer bebé clonado. La di-
rectora de la empresa Clonaid y obispa raelia-
na Brigitte Boisselier, afirmó que Eva nació
saludable, con un peso de 3,2 kilogramos y
que está junto a su madre en un lugar que no
quiso revelar. Tampoco presentó pruebas del
experimento, aunque dijo que lo hará en una
semana, cuando un equipo “independiente”
verifique la clonación. La noticia fue recibida
con enorme incredulidad y rechazo por los
expertos de todo el mundo. El presidente de
EE UU, George W. Bush, se mostró “pro-
fundamente consternado” y pidió la aproba-
ción de leyes que prohíban estas prácticas.
La obispa raeliana Brigitte Boisselier anuncia en Miami la clonación de un bebé.
/ REUTERS
Los raelianos, fundados por un antiguo piloto de carreras
francés, han sido investigados por estafa en Estados Unidos

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28 / SOCIEDAD EL PAÍS, sábado 28 de diciembre de 2002

Boisselier explicó que la madre donó un óvulo al que supuesta- mente vaciaron de su contenido genético para luego insertarle el núcleo de una célula de ella mis- ma (el mismo método empleado con la oveja Dolly). Después le implantaron el embrión resultan- te y, siempre según Boisselier, re- sultó un embarazo normal que acabó con el nacimiento de una réplica genética de la madre. La directora de Clonaid dijo que de momento el propósito de la clonación es ayudar a las pare- jas infértiles, pero que a largo pla- zo es la inmortalidad. El siguien- te paso hacia esa perpetuación genética es “transferir el cerebro, la personalidad de la persona ré- plicada al clon” afirmó. Para añadir leña al fuego, la obispa raeliana, sin aportar en ningún momento prueba alguna, anunció que en febrero nacerán otros cuatro niños clonados, uno en el norte de Europa, dos en Asia y otro en Estados Unidos. La directora de Clonaid prosi- guió su discurso afirmando que su empresa ha logrado un 50% de eficacia en los procesos, frente a menos del 2% recogido en la do- cumentación científica. En con- creto, afirmó que de diez inten- tos, cinco habían resultado satis- factorios. No reveló la identidad de las mujeres, pero dijo que una era lesbiana, y que dos habían decidido clonar las células de los niños que se les habían muerto.

“Sin credibilidad”

Uno de los pioneros en la técni- cas de clonación, Robert Lanza, director de la empresa Advance Cell Technology de Boston, dijo que el anuncio “no tiene credibili- dad científica”. Los expertos se- ñalan que aparte de la enorme dificultad para obtener un em- brión viable, pueden surgir pro- blemas en los primeros meses o años de vida, a juzgar por las clonaciones hechas en animales, donde muchos han nacido con

malformaciones y han envejecido o muerto prematuramente. El doctor Rudolf Jaenisch, biólogo del Whitehead Institute for Biological Research en el MIT, opinó que “no es responsa- ble clonar seres humanos antes de saber más sobre todo lo que puede ir mal. Es usar a los huma- nos como conejillos de indias”. Boisselier aseguró que Eva es completamente normal y retó a los incrédulos. “Tienen sólo ocho o nueve días para seguir diciendo que esto es un fraude”, afirmó, y anunció que en la primera sema- na de 2003 tiene previsto divul- gar los resultados de las pruebas de ADN de la niña y su madre, una estadounidense de 31 años que acudió a Clonaid porque su marido era infértil. La noticia ha concitado el re-

chazo y la incredulidad de la co- munidad científica, también en España. “Se trata de una auténti- ca temeridad”, afirmó el presi- dente de la Sociedad Internacio- nal de Bioética, Marcelo Pala- cios. “Incluso Ian Wilmut, el pa- dre de Dolly, ha abandonado es- ta técnica”, añadió. El profesor del Consejo Supe- rior de Investigaciones Científi- cas y miembro del Grupo de Éti- ca de las Ciencias de la UE, Pere Puigdomènech, coincidió: “Para empezar, es poco creíble que ha- yan clonado a un ser humano. Pero si lo han hecho, se trata de un acto criminal que espero que persiga el país donde se haya pro- ducido”. También el investigador del Centro de Biología Molecu- lar Carlos Alonso mostró sus du- das y rechazo. “No se puede acep-

tar la noticia hasta que no esté contrastada, pero en caso de que hubieran llevado a cabo la clona- ción, se trataría de una barbari- dad”, afirmó. Por su parte la ministra de Sa- nidad, Ana Pastor, recordó la Conferencia Internacional sobre Biotecnología celebrada en Ovie- do en 1997 se manifestó en con- tra de la clonación humana, y que esta posición “fue respalda- da por científicos, expertos en éti- ca, así como las propias autoria- des sanitarias”. Las reacciones desde el resto del mundo también han sido con- trarias. Entre ellas, la del presi- dente francés, Jacques Chirac, que ha pedido una prohibición mundial de la clonación. Las igle- sias católica y ortodoxa han mos- trado su rechazo por la acción.

R. T., Miami La secta de los raelianos fue fundada en 1973 por el corre- dor de coches y periodista fran- cés Claude Vorilhon. Este pro- feta de la verdad extraterrestre sostiene que fue abducido en un volcán del sur de Francia por seres de otro planeta, to- dos ellos clonados. Los extrate- rrestres, más bien bajitos se- gún su descripción, le subieron a un nave espacial donde fue atendido especialmente por al- gunas voluptuosas robots. En- tre estos mimos, sus anfitrio- nes, autodenominados pueblo de Elohim, le informaron de que, hace 25.000 años, habían creado a los humanos a partir de su propio material genético y mediante una fina clonación. Tras esta sorprendente reve- lación, Vorilhon hizo suya la fe extraterrestre, se rebautizó como Rael y se trasladó a Montreal (Canadá) para dar la buena nueva. Siguiendo el

ejemplo de sus mentores espa- ciales, Rael preconiza que clo- nar humanos es una vía de eter- nidad. Para este fin fue creada en las Bahamas la empresa Clonaid, que dirige la obispa Brigitte Boisselier, de 46 años y francesa como su líder espiri- tual. “Queremos crear vida. ¿So- mos acaso peores que los cien- tíficos que fabrican bombas de destrucción masiva?”, pregun- tó ayer Boisselier, que asegura tener un título de doctora en química por la Universidad de

Dijon y dar clase en un college de Nueva York. Boisselier, con todo, admite que no es especia- lista en medicina reproductiva, ni bióloga, pero asegura que los científicos que dirige en Clonaid sí lo son. Ahora bien, como es habitual en esta secta, ni aporta identidades ni para- dero ni métodos de trabajo. Los más escépticos creen, de hecho, que el anuncio de ayer es una mera estrategia publici- taria para ganar más seguido- res y dinero. La financiación de este gru-

po religioso, que dice contar con 40.000 seguidores en todo el mundo, ha constituido siem- pre una incógnita. Hace dos años la pareja formada por el ex parlamentario de Carolina del Norte Mark Hunt y su es- posa Tracy les donó un millón de dólares con la esperanza de clonar a su hijo fallecido a los diez meses de una dolencia car- diaca. Con ese dinero, la secta montó un primer laboratorio clandestino en un antiguo insti- tuto en la localidad de Nitro (Virginia). Pero el centro nun-

ca llegó a funcionar. El afán de notoriedad de Boisselier, que incluso anunció en televisión sus intenciones de resurrec- ción genética, llevó a la pareja a denunciar a los raelianos por fraude. Su hijo nunca nació y las autoridades cerraron poco después el laboratorio de Clo- naid en Nitro y prohibieron a los raelianos seguir experimen- tando. Pero Boisselier y su idolatra- do Rael continuaron, no obs- tante, las investigaciones en la- boratorios secretos. Ayudados por la propaganda obtenida con el escándalo de los Hunt iniciaron una intensa campaña y consiguieron ( o eso dijeron) la financiación de “100 nuevos clientes”, que, según la obispa, han pagado 200.000 dólares ca- da uno para ver cumplido su sueño clónico. Nadie, sin em- bargo, ha visto a esos supues- tos clientes. Ni al resultado de la inversión.

EMILIO DE BENITO, Madrid La técnica que los raelianos di- cen haber usado (ante la incre- dulidad de los expertos) ape- nas tiene seis años de vida. Se experimentó por primera vez con éxito en la oveja Dolly en

  1. Consiste en extraer el nú- cleo de un óvulo (que contiene una sola copia de cada par de cromosomas) y cambiarlo por el núcleo de una célula adulta (con las dos copias de cada cro- mosoma) del animal —o persona— que se quiera clo- nar. A partir de ahí, se estimu- la la división del óvulo para que actúe como un embrión y se desarrolle cuando se implan- te en un útero. Pero tanta manipulación no es inocua. Hacen falta mu- chos intentos para conseguir un embrión viable. En las mejo- res condiciones, y sólo en algu- nos mamíferos, se han conse- guido tasas de éxito que como mucho han quedado por deba- jo del 2%. Es decir: ha habido que manipular cien óvulos pa- ra conseguir una gestación completa. Él método es tan complicado que todavía nin- gún científico ha conseguido usarlo en monos, el modelo ani- mal más cercano al hombre. Pero su dificultad no es su peor inconveniente. La explica- ción más aceptada sobre estos inconvenientes es que al trans- ferir un núcleo de una célula adulta a un óvulo éste arrastra toda su experiencia genética. Para llegar a adulta, una célula se divide miles de veces. En ca- da uno de esos procesos puede sufrir mutaciones. Estas varia- ciones (una por cada mil nu- cleótidos de los que forman su ADN) pueden no ser importan- tes para una célula especializa- da, pero sí lo son si se repiten en todas las células de un orga- nismo. Las posibilidades de obte- ner un bebé sano son mínimas. El resultado más probable es conseguir abortos o niños con deformaciones condenados a morir temprano. Y si sobrevi- ven, los científicos les prevén un futuro de enfermedades de- generativas y envejecimiento prematuro.

Abducido por Elohim

La comunidad científica pone en duda que la

secta de los raelianos haya clonado un bebé

La obispa que hizo el anuncio no mostró ninguna prueba del nacimiento de la pequeña Eva

Una técnica

arriesgada

y con un bajo

índice de éxitos

ROSA TOWNSEND / E. DE B., Miami / Madrid La secta de los raelianos, que afirma que los extraterrestres crearon a los humanos en un laboratorio, anunció ayer en Miami su pro- pia creación: el primer bebé clonado. La di- rectora de la empresa Clonaid y obispa raelia-

na Brigitte Boisselier, afirmó que Eva nació saludable, con un peso de 3,2 kilogramos y que está junto a su madre en un lugar que no quiso revelar. Tampoco presentó pruebas del experimento, aunque dijo que lo hará en una semana, cuando un equipo “independiente”

verifique la clonación. La noticia fue recibida con enorme incredulidad y rechazo por los expertos de todo el mundo. El presidente de EE UU, George W. Bush, se mostró “pro- fundamente consternado” y pidió la aproba- ción de leyes que prohíban estas prácticas.

La obispa raeliana Brigitte Boisselier anuncia en Miami la clonación de un bebé. / REUTERS

Los raelianos, fundados por un antiguo piloto de carreras

francés, han sido investigados por estafa en Estados Unidos