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Es un comentario de texto argumentativo con ejercicios propios del modelo de EVAU de Lengua Castellana
Tipo: Ejercicios
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1. Haga un comentario de texto del fragmento que se propone contestando a las siguientes preguntas: a) enuncie el tema del texto (0,5 puntos) El tema del texto es la obsesión que tenemos los humanos con nuestra apariencia. b) detalle sus características lingüísticas y estilísticas más sobresalientes (1,25 puntos) El texto tiene varias características lingüísticas, las cuales se pueden dividir en los siguientes registros: En primer lugar, dentro del registro morfosintáctico , podemos analizar los tipos de palabras y sus diferentes formas. Si nos fijamos en los verbos , destaca el uso de la 3ª persona gramatical (“jugaba”, “se detuvo”, “abrió”, […] “estaban hechos”, “se volvía”, […] “cuenta”, “acababa de perder”, “siguió”, […] “hechizada”, “ignoraban”, […] “se enamoró”, “enturbiaba” …) y de la 1ª persona del plural, como plural de modestia, (“posamos”, “compartimos”, “caemos”, “fabricamos”, “llevamos”, “amamos”, “fuéramos” …). Este tipo de verbos son comunes en los textos narrativos y expositivos, de ahí su uso en este texto. Además, se emplea la modalidad oracional enunciativa, donde el hablante se limita a poner un hecho, sin participar afectivamente en él, por lo que predomina la función del lenguaje representativa. Otro registro a comentar es el nivel léxico-semántico. Este análisis se enfoca principalmente en los sustantivos. Destaca el uso de un léxico denotativo, con tecnicismos como metal bruñido o cristal azogado , aunque también aparecen algunos recursos estilísticos, como la metáfora, que permiten dar un doble significado a palabras que se refieren al aspecto, como “imagen” ( 5 ) o “narciso” (44). Dentro del registro textual se encuentran las propiedades textuales: cohesión, coherencia y adecuación. La cohesión es la propiedad textual que relaciona todos los enunciados del texto entre sí para que tengan coherencia, mediante el uso de procedimientos gramaticales, procedimientos léxicos, marcadores discursivos, deixis e isotopías, y denominados como mecanismos de cohesión. Los procedimientos gramaticales son un mecanismo de alusión a elementos mencionados en el texto o algún elemento de la situación comunicativa. En el texto destacan las anáforas, sustituciones de términos previamente mencionados, como ciertos pronombres personales (“ se detuvo [tu hijo]”, “ él mismo [tu hijo]”, “ se volvía [el metal bruñido]”, “ se parecía [un cestero]”, “ se acercó [Narciso]” …) o proadverbios (“ aquí veo a mi padre [en el espejo]”, “ Allí tendemos [en el espejito, espejito]” …). Aunque en menor cantidad, las catáforas también son presentes en el texto, las cuales representan a términos mencionados más adelante, como algunos pronombres personales (“ se inventó [el cristal azogado]” …) o adverbios (“una escena así [inocente, tierna]” …). Por último, en el texto se aprecia el uso las elipsis, las cuales, en su mayoría, son sujetos omitidos (“cada día, [ nosotros ] posamos ante el móvil”, “durante muchos siglos [ el cristal azogado ] fue una posesión cara”, “[ Él ] Creía que bajo la superficie” …). Los procedimientos léxicos se encargan de sustituir elementos que ya han sido mencionados en el texto por otros con relación de significado. Para esto, se tiene en cuenta la recurrencia. Entre las palabras que más aparecen en el texto están espejo (1, 10, 16 y 45 ) y cristal (3, 10 y 33). También se repite el uso de familias léxicas : “espejo”, “espejos” (8, 34) y “espejito” (24), “escondió” (17) y “escondite” (18), “metal” (8, 15), “metálico” ( 23 ) y “metálica” ( 32 ) … En cuanto a la sinonimia , se encuentran los siguientes sinónimos: “cristal” (3) y “espejo” ( 1 ), “cuerpo” (5) e “imagen” (5), “posesión cara” ( 11 ) y “lujo” (11), “espejo” (16) y “alhaja” (16), “desván” ( 17 ) y “granero” (22), “vieja” (24) y “anciana” ( 22 ), “rostro” ( 43 ) e “imagen” (44) … Además, aparecen algunos ejemplos de hiperonimia : “cuerpo” (5) como hiperónimo y “rostro” ( 19 ) como hipónimo, o “flor” (45) como hiperónimo y “pétalos” ( 45 ) como hipónimo. Lo último a comentar de los procedimientos léxicos es el uso de campos semánticos a lo largo de todo el texto. Por ejemplo, tenemos el campo
semántico de la “apariencia” con términos como “rostro”, “reflejo”, “sombras”, “contornos”, “retratos”, “imagen” y “autorretratos”. Los marcadores discursivos son elementos lingüísticos que permiten establecer una conexión entre distintas partes de un texto. En el texto se hace uso de diferentes conectores. Entre ellos, encontramos de adición: “y” (4); y de contraste: “pero” (11), “sin embargo” (30). Las deixis que aparecen en el texto son de tiempo, de lugar y de persona. Los ejemplos que encontramos de deíxis temporal son principalmente adverbios de tiempo como “ahora” (34), “antes” ( 29 ), “aún” (44), “hoy” (45), “mientras” ( 4 ), “nunca” ( 15 ) o “ya” ( 16 ). También encontramos ejemplos de deíxis espacial, en forma de adverbios de lugar como “aquí” ( 20 ) o “allí” (25). Por último, los ejemplos que encontramos de deíxis personal son “nosotros” ( 46 ), “nos” (27, 36, 39 y 47), “te” (20), “él” (3), “ella” ( 21 ), “se” (2, 8, 10, 14, 21, 24, 33, 40, 42, y 43), “sí” (40), “lo” (18), “la” (26) y “le” (41). Por último, como mecanismos de cohesión, aparecen ejemplos de isotopías gramaticales cuando se repite el uso de adjetivos “fuertes, esbeltos, bellos” o cuando se repite la misma estructura gramatical en el tercer párrafo “antes de los reflejos, de la fotografía, de los videos”. La coherencia es la propiedad textual que se encarga de que el contenido del texto se adapte a la situación comunicativa en la que se encuentra, teniendo en cuenta la cantidad y la calidad de la información del texto. Para analizar la coherencia del texto, nos tenemos que fijar en la progresión temática (la articulación entre la información conocida [TEMA] y la información nueva [REMA]). En el caso de este texto, la progresión temática es de tipo lineal, pues cada información nueva es el origen de la información conocida de la siguiente idea. También encontramos algunas presuposiciones , es decir, información que el emisor del texto supone que conoce el receptor. Como, por ejemplo, que el lector conoce tecnicismos como el “metal bruñido” (8), el “cristal azogado” (10), o “alhaja” (16). Relacionadas con las presuposiciones se pueden encontrar implicaciones que permiten al texto tener una mayor coherencia entre enunciados. Las implicaciones se tratan de las informaciones adicionales contenidas en un enunciado. Algunos ejemplos de estas son que el relato japonés sea cierto o que el lector tenga un hijo y que este se haya mirado en un espejo. La última propiedad textual a analizar dentro del registro textual es la adecuación. Esta propiedad se encarga de que los textos estén bien construidos desde el punto de vista comunicativo. Para ello, el texto debe estar adecuado al receptor, al tema y a la situación comunicativa. Este texto usa diferentes funciones del lenguaje para conseguir esa adecuación: La función representativa, o referencial, es la que prevalece en todo el texto, pues Irene Vallejo, la autora, se encarga de transmitir información que aporta contenido nuevo al lector. La función expresiva también aparece en el texto, y es mediante esta por la que se conocen los sentimientos o los estados de ánimo de los personajes en el estilo narrativo que, en ocasiones, emplea la autora: “maravillado” (16), “intrigada” ( 18 ), “me engañas” (19) …; o también los sentimientos de la propia autora, como es en el caso de cuando describe la escena del primer párrafo “Una escena así −inocente, tierna, ególatra−”. c) indique qué tipo de texto es (0,25 puntos) Es un texto expositivo, aunque también se muestran partes de un estilo narrativo. Los párrafos muestran las siguientes tipologías textuales: narración en los párrafos 1,3 y 5, mientras que exposición en los párrafos 2,3 y 4.
2. Redacte un resumen del contenido del texto (1 punto) Un espejo nos permite vernos tal y como somos, descubrirnos, aunque esto no ha sido siempre así. En la antigüedad los reflejos eran opacos, pues estaban en el agua o en el metal, por lo que era difícil mirarse sin imaginarse el aspecto y requería nuestra propia manipulación de la realidad. Pero esto es algo que también ocurre hoy en día, pues nos obsesionamos con nuestro aspecto y estamos todo el rato pensando en cómo nos vemos.
4. b) Indique a qué categoría gramatical o clase de palabras pertenecen autorretratos, metálico y adulación, analice su estructura morfológica y señale a qué proceso de formación de palabras responde. (1 punto) La palabra autorretratos pertenece a la clase de palabras de sustantivos. En concreto, es un sustantivo derivado, común, concreto, individual, contable, masculino, epiceno y plural. En cuanto a su estructura morfológica , es una palabra derivada, variable y formada por el lexema “retrat-”, el morfema flexivo plural “-s” y el prefijo “auto-”. Esta palabra responde al proceso de formación de palabras derivadas por prefijación (auto [prefijo] + retrato [palabra simple]), creada a partir de una base léxica simple (retratos). La palabra metálico pertenece a la categoría gramatical de los adjetivos. Se puede clasificar de varias formas. Según la forma , es un adjetivo de dos terminaciones, pues tiene una forma para masculino (metálico) y otra para femenino (metálica). Según el significado , es un adjetivo calificativo y, tal y como aparece en el texto (“disco metálico”), es un adjetivo especificativo, pues no se atribuye la cualidad a la totalidad de los elementos de una clase (discos), sino solo a una parte (discos metálicos). Además, si lo clasificamos según el grado del adjetivo, está en grado positivo. Su estructura morfológica está muy relacionada con el proceso de formación del adjetivo , el cual ha sufrido una adjetivación de la palabra metal. Por lo tanto, su estructura morfológica es la de un lexema (metal-), un morfema derivativo sufijo aspectual (-ico/a) y un morfema flexivo de género (-o). La palabra adulación pertenece a la categoría gramatical de los sustantivos. En concreto, es un sustantivo derivado, común, abstracto, inanimado, femenino, invariable y singular. En cuanto a su estructura morfológica , es una palabra derivada e invariable. Además, su estructura responde al proceso de formación de palabras derivadas por sufijación (adular [palabra simple] + - ación [sufijo aspectual nominal]).