


Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: Derecho, Profesor: loqueteuv loqueteuv, Carrera: Economía, Universidad: UC3M
Tipo: Ejercicios
1 / 4
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!



REALIZADO POR: Santos Álvarez Quintana Aarón Cristóbal Ferrero Marta Cuerva Machín Paloma Caamaño Palomino
Firmado:
III. SESIÓN PRÁCTICA Nº4 (II).
Supuesto 1
El contrato que nos disponemos a analizar es un contrato compraventa en el que se distinguen dos partes: Por un lado, se encuentra Raúl, dueño del negocio de un bar denominado “Bar Barroja” que, por causas indeterminadas en el supuesto práctico, decide venderlo a cambio de una suma de dinero. Por otra parte, tenemos a Antonio, quién decide comprar el negocio del bar del sujeto anteriormente nombrado. Si nos basamos en la interpretación literal aunque con primacía de la voluntad real de las partes, debemos mencionar que el artículo 1.281 establece que “si los términos de un contrato son claros y no dejan duda sobre la intención de los contratantes, se estará al sentido literal de sus clausulas, salvo que las palabras parezcan contrarias a la intención evidente de los contratantes, en cuyo caso prevalecerá la intención sobre las palabras”. Por lo tanto, como en ninguna parte del contrato aparece que el servicio del establecimiento estaba destinado a un bar musical, la voluntad de ambas partes será por un lado comprar el bar y, por otro, venderlo, bajo las condiciones establecidas en el momento de la compra. Para argumentar esta afirmación, parece necesario subrayar el artículo 1.283 en el cual se enuncia que “cualquiera que fuera la generalidad de los términos de un contrato, no deberán entenderse comprendidos en él cosas distintas y casos diferentes de aquellos sobre los que los interesados se propusieron contratar”. Con ello queremos indicar que no deberíamos suponer que en el contrato de compraventa del negocio se incluía un óptimo sistema de insonorización del local.
No se puede declarar la nulidad de este contrato ya que no existe ninguna infracción de norma imperativa, se da la existencia de todos los elementos esenciales (Consentimiento, Objetivo y Causa), el objetivo es determinado y lícito, la causa es lícita y, por último, no requiere de ninguna forma ya que se trata de un contrato consensual y no formal.
Catalina debería pedir la anulabilidad del contrato ante un tribunal. Así, la anulabilidad es constitutiva, y por ello el contrato será válido hasta que sea declarada dicha anulabilidad. En este sentido, tiene un plazo de prescripción de cuatro años, pero si no pide dicha anulabilidad el contrato pasaría a ser eficaz, es decir, válido.