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Este documento analiza la crisis de la deuda pública en ee.uu. Y la eurozona desde 2007, destacando las diferencias entre ambas regiones en cuanto a gobiernos centrales, mecanismos de transferencias, historial de deuda y crecimiento económico. Además, se discuten las consecuencias de la falta de una unión política en la eurozona y la importancia de la política monetaria y social en la evolución de la crisis.
Tipo: Exámenes
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La tasa de endeudamiento público estadounidense en 2010 superaba en un 10% a la de la Eurozona: EE.UU. vive una situación de déficit y endeudamiento peor que la de Europa.
La eurozona carece de las instituciones necesarias para resolver una crisis, pero también para evitarla. La clave del problema de la Eurozona: se trata de una unión monetaria que no forma parte de una unión política y esto puede traducirse en divergencias entre países.
Como consecuencia de esto, los salarios y los precios también emprendieron sendas divergentes. Cuando el coste unitario relativo de la mano de obra aumenta( o disminuye), los costes unitarios de la mano de obra del país en cuestión aumentan a un ritmo mayor (o menor) que en el resto de los países de la Zona. La divergencia es llamativa: Alemania ha ganado competitividad de forma sistemática, mientras el resto de los países la han perdido.
La política monetaria ha quedado del todo centralizada en el BCE: falta una unión política. Esa es la clave del problema de la Eurozona: se trata de una unión monetaria que no forma parte de una unión política y esto puede traducirse en divergencias entre países. Cada Estado tiene su propia política salarial y su propio marco de negociación colectiva, lo que puede generar distintas espirales inflacionistas aun cuando las perturbaciones sean las mismas. Las políticas sociales son distintas.
A principios de la década de 2000, Francia introdujo la semana laboral de 35 horas, lo que equivalió a una considerable caída de la oferta en el país. A mediados de esa misma década, Alemania reformó su mercado laborar, lo que originó un súbito aumento de la oferta en la economía germana. Todo esto favoreció la divergencia en la Zona Euro.
Se deduce que los gobiernos de la Eurozona (menos Grecia) se mostraron más disciplinados en la contención de su deuda que el sector privado, especialmente al financiero.
Alemania permitió que su tasa de deuda pública se incrementara en el 2007.
La política inteligente en el campo de la ayuda financiera es la condicionalidad: un plan de austeridad que se prolongue durante un tiempo lo suficientemente largo para dar ocasión al crecimiento económico, y el tipo de interés concesional que permita al país en cuestión detener la acumulación de deuda. Un tipo de interés bajo expresa confianza en el éxito del plan de austeridad; confianza que necesitan los mercados para animarse a comprar deuda de ese país a un tipo de interés razonable.
Algunos países están en contra de estos eurobonos, ya que un eurobono común ocasiona problemas. El primero es el riesgo moral: lleva implícito un seguro para los países partícipes y algunos emiten demasiada y esto genera rechazo en los demás países más responsables. Un segundo problema es que algunos países se están beneficiando hoy de su calificación de triple A, que les permite obtener unas condiciones de crédito óptimas.