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Asignatura: Prehistoria, Profesor: Maria Àngels Petit i Mendizàbal, Carrera: Arqueologia, Universidad: UB
Tipo: Ejercicios
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Tema 1: Introducción a la Prehistoria
La Prehistoria
**1. La Prehistoria como etapa histórica
“El término Prehistoria se refiere tanto a una etapa de la Historia que tradicionalmente ha estudiado a los seres humanos y su cultura desde sus orígenes hasta la aparición de la escritura, como a la disciplina científica que la estudia”
J.J. Eiroa, Nociones de Prehistoria General, p. 11
¿Qué debemos entender como etapa histórica al hablar de Prehistoria?
La Prehistoria es la primera etapa conocida de la Historia del Hombre. Su historia no comienza con la aparición de textos escritos sino que se amplía hacia abajo, de manera que puede rastrearse la vida de los seres humanos desde su aparición como especie e,incluso, desde mucho antes, cuando se puede rastrear aquellas especies anteriores que se relacionan filogénicamente con ella.
¿Puede hablarse de Historia antes de la Historia?
Ya hemos comentado que la Historia de la Humanidad se retrae a épocas anteriores a la aparición de la escritura. En este sentido el término prehistoria parece referirse a unos momentos anteriores a la Historia, a unos momentos en los que no se podría abordar el pasado del hombre de manera científica. Esta concepción de la Prehistoria – con mayúscula- hoy no puede mantenerse, ya que la Prehistoria posee hoy día unas técnicas, metodología y campo de estudio específico que la configuran como ciencia. Ello significa que el término PREHISTORIA hoy no significa antes de la Historia sino la denominación de una etapa histórica sin más. Ya no es posible mantener esa carga peyorativa que equivalía a los momentos anteriores a otros que sí los poseían.
¿Si Prehistoria es Historia porqué se habla de etapa previa?
Porque la tradición sigue pesando mucho. Esa etapa previa hoy es científica y sus conclusiones poseen tanta validez como los de cualquier otro momento histórico. Lo ahora se entiende por etapa previa es simplemente una ampliación de los períodos históricos por abajo, alcanzando a etapas en los cuales los únicos documentos se se poseen para estudiar a las comunidades humanas son los vestigios materiales.
¿Tiene sentido hoy el vocablo Prehistoria?
Los conceptos y las palabras pesan mucho. Es cierto que el término prehistoria parece inadecuado, pero no se ha encontrado otro mejor que lo reemplace. Nos hemos acostumbrado a él y en la actualidad parece irreemplazable. Sabemos que posee connotaciones que lo contaminan de ambigüedad y de dudas, pero cualquier otro
Tema 2. El Cuaternario
1.- Características generales
2.- Periodización
3.- Oscilaciones climáticas
4.- Fauna y Flora
5.- El mar y la costa
1.- Características generales
El relieve es una manifestación dinámica. No podemos comprender la vida sobre el planeta si no entendemos que está en continua transformación. La visión que obtenemos en el presente no se corresponde con la de períodos anteriores. Si no tenemos en cuenta este hecho, nuestra percepción del medio histórico estará seriamente condicionada.
El relieve de Europa y, en general, del hemisferio norte posee una larga historia geológica. Las unidades de relieve que encontramos datan de diferentes momentos y están formadas por rocas de muy diferentes etapas y forman capas o estratos depositados unos sobre otros, de forma que los estratos más recientes siempre son los que están encima, salvo que algún movimiento haya alterado este orden natural y aparezcan así plegamientos y fracturas. Las rocas son materiales que se encuentran en la superficie terrestre y están constituidos por uno o más componentes, también se pueden formar por detritos o descomposición de otras rocas. Se pueden clasificar, atendiendo a criterios de formación y génesis, en:
Las placas tectónicas eurasiática y africana han condicionado la histórica geológica de la Península Ibérica, fundamentalmente a través de las orogenias herciniana y alpina. Un
Situamos su comienzo hace unos 230 millones de años. Característica de esta Era es la calma orogénica, momento de inactividad que facilita la erosión y sedimentación de materiales en los fondos marinos. Igualmente relevantes son las transgresiones marinas. Estos cambios en el nivel del mar estaban ocasionados por el deshielo provocado por el final del período glaciar. El resultado fue la subida del nivel del mar y la sumersión de las tierras situadas a cotas poco elevadas. Prueba de esta situación en áreas interiores de la Meseta es la presencia de numerosos fósiles marinos en amplios espacios de su territorio.
La retirada del mar es conocida como regresión marina. Las regresiones marinas suceden a las transgresiones marinas, fenómeno inverso que consiste en el avance del mar sobre la superficie terrestre. En momentos de regresiones marinas los relieves formados en el período herciniano se siguen erosionando. Por otra parte estos relieves servían de barreras a las transgresiones. Cada invasión del mar provocaba la formación de unos materiales diferentes a los que se da el nombre de la etapa o transgresión correspondiente (Triásico, Jurásico y Cretácico).
No todas las zonas de España conocieron las invasiones marinas y, por consiguiente, no están presentes todas estas etapas geológicas. Así sobre el mar que se extendía en el espacio que luego ocuparía el valle del Ebro se depositaron materia¬les que, como consecuencia de su peso, facilitaron su hundimiento, provocando durante el Terciario la emersión del Macizo del Ebro. En sentido contrario, la Meseta y los Pirineos comenzaron a aligerar su peso debido a la erosión, posibilitando la elevación posterior de la Meseta y la formación del geosinclinal del Pirineo.
Era Terciaria o Cenozoico
Esta importante Era para la conformación de la Península ibérica comenzó hace unos 65 millones de años. Dentro de ella debe reseñarse el plegamiento alpino, producto del choque entre las placas euroasiática y africana, entre las cuales se encontraba la subplaca ibérica, dando como resultado dos potentes formaciones montañosas en sus zonas de contacto, los Pirineos entre la placa euroasiática y la subplaca ibérica y la Penibética con la africana. En este plegamiento se producirá un efecto distinto según la naturaleza del material depositado. Así donde los materiales son recientes, del mesozoico, se produce su plegamiento, como ocurre en las cordilleras Béticas y la Costero Catalana. En tanto que donde los sedimentos son más antiguos y, por tanto, más duros y quebradizos, se fragmentan en grandes bloques de enorme dimensión, dando lugar al llamado relieve en fractura o germánico con áreas elevadas (horst) y hundidas (graben). Así sucede en el Centro y Occidente de la Península. Este mecanismo es el que provoca la elevación del Sistema Central, producto de la fracturación de la placa y del empuje que las masas graníticas fundidas realizan de abajo arriba. En los bordes de la Meseta, en la cordillera Cantábrica y en la Ibérica se va a producir la compresión de una cobertera plástica poco potente sobre el zócalo rígido, dando como consecuencia la aparición de un relieve característico denominado sajónico o de plegamiento.
Este proceso de formación de nuevas cordilleras integra, en algunas ocasiones, a restos de macizos más antiguos que ya habían desaparecido. A sus pies se encuentran zonas hundidas o depresiones, conformadas como profundos valles o brazos marinos – tal es el caso del actual valle del Guadalquivir y del Ebro- donde se depositan gran cantidad de sedimentos procedentes de las montañas circundantes, de manera que se va produciendo
una lenta colmatación con arcillas, margas y calizas que los irán rellenando. Esta acumulación de materiales también se observa en la Meseta, donde configuran los depósitos terciarios.
Otro cambio de enorme trascendencia lo constituyó el cierre del estrecho de Gibraltar que dejó aislado al mar Mediterráneo. Como en el caso del plegamiento alpino, su origen hay que buscarlo en el empuje de la placa africana sobre la euroasiática. Su reapertura solo se conseguirá después de un millón y medio de años, quedando definitivamente separados los continentes de Europa y África.
Otro fenómeno reseñable que se relaciona con el plegamiento alpino es el constituido por el vulcanismo, que se localiza en áreas de debilidad tectónica. Así sucede en el reborde sur del macizo Hespérico, en Campos de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, y en la zona de contacto de esta subplaca con la placa euroasiática, en la comarca de Olot (Gerona). En ambos casos todavía podemos localizar manifestaciones volcánicas residuales. Caso aparte lo constituyen las Islas Canarias, donde el vulcanismo sigue constituyendo un condicionante esencial del relieve.
Era Cuaternaria
Esta última Era se desarrolla desde hace unos dos millones de años hasta la actualidad. Muchos estudiosos del clima consideran que, de hecho, nos encontramos en la actualidad en un período interglaciar, caracterizado por la tendencia a la aridez y las temperaturas elevadas. El fenómeno más característico de esta Era lo constituyen las glaciaciones, producto de un enfriamiento general de la atmósfera que dio lugar a la formación de una espesa capa de hielo sobre amplias zonas de la superficie del planeta. Se considera que de las glaciaciones conocidas – Günz, Mindel, Riss y Würm- sólo afectó de manera directa a la Península Ibérica la rissiense (hace 500.000-250.000 años) y la würmiense (entre los 80.000 y los 8800). El momento de cambio climático está representado por unas oscilaciones climáticas que duraron unos mil años y provocaron el deshielo y la vuelta al hielo consecutivos de los glaciares. Estos avances y retrocesos del frío se hallan bien documentados y sirven al prehistoriador para fijar cronologías absolutas.
Fenómeno asociado al cambio climático es la basculación de la placa hespérica en sentido Oeste, provocando el levantamiento de la costa levantina, que deja al descubierto albuferas y barras arenosas formadas en el fondo marino, en tanto que la costa gallega y litoral portugués se hunden en el Atlántico, ocasionando un encajonamiento de los cauces fluviales que conocemos con el nombre de rías. Este mismo fenómeno dio lugar a la actual configuración de las cuencas fluviales, cuya formación está en relación directa con el plegamiento alpino pero que ahora adquiere su definitiva jerarquización, provocando que ríos que antes enviaban sus aguas hacia el Mediterráneo ahora cambien su trayectoria hacia el Atlántico, como así ocurre con el río Duero.
Si resulta interesante y sorprende la configuración del espacio peninsular, aún más sugestiva es la perspectiva del fenómeno climático y biogeográfico de éste en momentos en los que el hombre está interactuando con la naturaleza. Por ello vamos a centrarnos en los dos grandes momentos que se han definido para el Cuaternario – Pleistoceno y Holoceno- repasando qué tipo de clima y, asociado a él, que especies vegetales y
mejores condiciones para su supervivencia, como el nogal, el plátano o el castaño. La fauna, por su parte, presentaba una clara dualidad entre los taxones supervivientes de etapas terciarias -como los caballos de tres dedos, los simios y los carnívoros de grandes dientes- y las nuevas formas más parecidas a las especies actuales como los uros, bóvidos, caballos y elefantes.
Un recalentamiento generalizado puso fin hace unos 700.000 años al Pleistoceno Inferior. Se trataba de un período interglaciar, el Günz-Mindel que se extendió durante 50.000 años. Esta etapa está mal conocida y dio paso al Pleistoceno Medio que se desarrolló hace 700.000-130.000 años antes del presente. Este período interglaciar sería seguido de una nueva etapa glaciar que duraría 350.000 años, la glaciación de Mindel. Sus efectos sobre la fauna y la flora no se hicieron esperar. Los bosques surgidos como consecuencia de las mejores condiciones climáticas del momento cálido con el que se inició el Pleistoceno Medio sufrieron un claro retroceso hasta quedar aislados en los valles mejor protegidos, donde las especies más resistentes lograron sobrevivir, al tiempo que avanzaba la tundra y la taiga en el conjunto del territorio. La fauna corrió una suerte similar. El intenso frío ocasionó la desaparición de las últimas especies supervivientes del Villafranquiense, que fueron sustituidas por otras mejor adaptadas al clima caracterizado por el intenso frío como el glotón, el zorro polar o el buey almizclero.
Un nuevo período de temperaturas elevadas y abundante humedad señaló el final de la glaciación Mindel. Durante el interglaciar Mindel-Riss las masas forestales de encinas, pinos y abetos volvieron a colonizar el paisaje, abandonando los abrigados valles en los que se habían refugiado durante los fríos intensos. La fauna, sin embargo, presentaba el mantenimiento de especies muy adaptadas al frío como el ciervo de las turberas, el uro y el mamut, ubicados en latitudes donde el clima frío sigue rigiendo, en tanto que los espacios más cálidos eran ocupados por simios, guepardos, búfalos, rinocerontes, hipopótamos o elefantes.
El Pleistoceno Medio se despide con otro cambio climático, la vuelta al dominio del glacis como consecuencia de la severa glaciación Riss, marcada por períodos de frío intenso que se extendería durante unos cien mil años. Su impacto sobre la fauna sería también drástico, extendiéndose en las áreas más favorables poblaciones de ciervos y grandes paquidermos como el mamut y el elefante antiguo.
El Pleistoceno Superior se inicia con un fuerte recalentamiento que provoca el deshielo del Inlandsis y una retirada de los glaciares alpinos. Como consecuencia se produce una transgresión marina que lllegó a provocar una subida de más de 10 metros en algunos lugares de la costa. El período interglaciar Riss-Würm se desarrolló entre el 130.000 y el 100.000 antes del presente. A nivel continental se caracterizó por un gran avan¬ce de la vegetación arbórea que colonizó todo el espacio libre de hielo. Por los restos localizados en terrazas de ríos y playas fósiles puede desprenderse que la fauna de ese momento se correspondía con la propia de climas cálidos. Los artefactos asociados a ellas pertenecen a culturas de tradición Achelense y Musteriense.
El clima cambió nuevamente hace unos 70.000 años, pasando a una fase caracterizada por el frío y la pluviosidad durante unos 20.000 años e intensamente frío y seco a partir de ese momento. El paisaje europeo hace 40.000 años volvió a cambiar. Regresaron los glaciares y la masa de hielo acumulada sobre el continente supuso una importante
regresión marina, descendiendo el nivel del mar varias decenas de metros. El impacto sobre la vegetación fue riguroso. En los espacios libres de hielo los árboles son sustituidos por las estepas y praderas, asociándose a ellos una fauna propia de ambientes fríos como el mamut, el rinoceronte lanudo, el rebeco, la cabra montés o el antílope saiga. Muchos pequeños mamíferos emigraron buscando áreas menos inhóspitas. Otras especies, como el homo sapiens neanderthalensis, no pudieron resistir el conjunto de cambios y desaparecieron.
Algunos autores señalan un cambio dentro de esta última glaciación Würm. Así hacia el 35.000 antes del presente sitúan un punto de separación que no tiene apoyatura bioclimática sino cultural. El inicio del Paleolítico Superior con la presencia de una nueva especie humana, el homo sapiens sapiens y el desarrollo de culturas más evolucionadas dentro de las cuales se produce el fenómeno mágico de la aparición del arte. Por lo demás, el clima siguió siendo igual de frío durante más de 15.000 años y las especies vivas, tanto vegetales como animales, se mantuvieron en esta etapa, que conocería oscilaciones de escasa relevancia y que sólo hacia el 10.000 antes del presente comienza a presentar cambios de gran calado, dándose señales que alertaban del gran cambio climático, las oscilaciones, que pusieron fin al Pleistoceno y condujeron al Holoceno, con el conjunto de cambios de tipo bioclimático y culturales que ello supuso.
El paso del Pleistoceno Superior al clima actual u Holoceno no se produjo de manera lineal sino que entre ambos períodos se extendió un largo período de fases intermedias que se conoce como Tardiglaciar, encuadradas a caballo entre Pleistoceno y Holoceno. En torno al 9.800 antes del presente se produjo la primera oscilación climática relevante, conocida como oscilación climática de Alleród, caracterizada por una tendencia a las temperaturas cálidas que provocaron la retirada de los hielos acumulados durante la glaciación de Würm. Esta mejoría sería transitoria, volviendo el clima frío hacia el 8.200. En torno a este momento se sitúa la llegada del Holoceno. Este período tampoco presenta una continuidad dentro de él, distinguiéndose momentos en los que la temperatura tiende a elevarse frente a otros que retrocede a bajas temperaturas. Sus inicios son conocidos como etapa Preboreal, con clima frío y seco con tendenciab a suavizarse. Llega hasta el 8.800 antes del presente. La elevación de las temperaturas se conoce como etapa Boreal, desarrollada entre el 8.800 y el 7.500 antes del presente. El incremento de las temperaturas culmina con la etapa Atlántica, dándose temperaturas más elevadas que en el momento actual. Hacia el 4.500 antes del presente el alza de las temperaturas se invirtió, dando paso a la etapa Subboreal, más fría y seca. Finalmente hacia el 3.700 antes del presente da comienzo la fase actual conocida como Subatlántica.
En resumen podemos señalar que durante estos últimos ocho mil años nuestro territorio se ha configurado tal y como se encuentra hoy. Las especies vegetales y animales adquieren los rasgos con las que las conocemos y el continente europeo se conforma en sus rasgos presentes, interviniendo en dicha configuración la elevación del nivel del mar, que deja territorios que antes estaban unidos como islas y una elevación de las masas continentales por isostasia, al perder el peso que suponía la enorme masa de hielo sobre la placa.
análisis de los yacimientos superiores o ubicados en el interior. A la hora de analizar el poblamiento y la captación de los rescurso ello distorsiona los resultados.
Tema 3 La evolución humana
I. El origen del Hombre
Introducción
1.- Taxonomía
2.- Homínidos primitivos.
3.- El género Homo
4.- Yacimientos españoles
Introducción: Creación versus Evolución
El Creacionismo
Primeras teorías sobre el origen de la vida
EL CREACIONISMO
Por Creacionismo entendemos la explicación teológica de la realidad que nos circunda
EL FIJISMO O TEORÍAS FIJISTAS
Representa los primeros intentos filosóficos o especulativos de explicación de la aparición de los seres vivos
Su fundamento es el mantenimiento del hecho de que los seres aparecieron y se mantienen siempre diferenciados y con las mismas características a lo largo del tiempo
Se trataría de explicar el Creacionismo desde postulados de la Filosofía
Las primeras teorías fijistas eran muy simples, aunque tenían base empírica:
Teoría del homúnculo. El hombre se fecundaría con todos sus atributos
Teoría de la Generación espontánea: Considera que el esperma iría ya el nuevo ser con todos sus caracteres
El evolucionismo: La selección natural
Charles Darwin (1809-
2º viaje de la Beagle (1831-1836)
Publica: Diarios del 2º viaje de HMS Beagle (1837-1839)
El origen de las especies mediante la selección natural o la conservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida (22 noviembre 1859)
El origen del hombre (1871)
Influencias:
Lyell-Geología
Wallace- Selección natural
Malthus-Crecimiento de la población y escasez de recursos
Mecanismos de la SELECCIÓN NATURAL
II. TAXONOMÍA
ταξις = ordenación
νομος = norma
El hombre dentro de la Naturaleza
Reino Animal
Filum Cordados
Subfilum Vertebrados
Clase Mamíferos
Orden Primates
Semiorden Haphorrhini
Suborden Anthropoidia
Infraorden Catarrhini
Superfamilia Hominoidea
Familia Hominidae
Subfamilia Homininae
Tribu Hominini
Genero Homo
Especie Homo Sapiens
Regla Mnemotécnica: El rey es un filósofo que ordena para su familia géneros de buena especie
II. LOS PRIMEROS AUSTRATOPITECOS
Los homínidos más antiguos conocidos actualmente fueron descubiertos en terrenos sedimentarios fechados en el Plioceno Superior (a finales de 1a Era Terciaria).
Los yacimientos fosilíferos están situados en Africa Oriental, en Ia fosa tectónica del Valle del Rift. Los depósitos, muy variados, son principalmente de origen lacustre. Se formaron durante l5 millones de años y en ciertos lugares pueden alcanzar un espesor de varios miles de metros. Los sedimentos lacustres y fluviales están interestratificados con cenizas volcánicas que permiten realizar dataciones mediante métodos físicos y paralelismos cronológicos entre los diferentes yacimientos.Entre los 6,5 millones de años y los 3,7 millones de años, los restos de Homínidos son muy raros y se encuentran en un estado muy fragmentario. Corresponden al género Australopithecus, pero hasta el momento no se les ha podido atribuir un nombre como especie.
A partir de los 3,7 millones de años, los restos fósiles de Australopitecos se hacen lo bastante numerosos para permitir agruparlos en una sola especie relativamente homogénea: eI Australopithecus afarensis,
LOS AUSTRALOPITECOS MAS ANTIGUOS: DE 6 a 3 MILLONES DE AÑOS
2,5 y 3,3 millones de años. Este yacimiento ha proporcionado muchos restos de Australoprtecos:
En noviembre de 1975, Don Johanson y sus colegas descubrieron una concentración muy importante de restos óseos pertenecientes a trece individuos por lo menos. Entre ellos se encontraron cuatro esqueletos de niños de unos cinco años.
El cráneo AI-333 105 está compuesto por la cara y la parte anterior de la bóveda craneana El prognatismo facial es muy marcado, el arco supra-orbital falta, las órbitas son redondeadas y el frontal presenta una curvatura marcada. La capacidad craneana está cerca de los 350 cms La presencia de algunos huesos de la mano, demuestra que tenía un tamaño ligeramente inferior al de una mano humana actual, Los detalles anatómicos prueban que no tenía una función locomotora.
Al año siguiente, durante una prospección, Don Johanson descubrió algunos fragmentos óseos dispersos (AL 2BB) pertenecientes al esqueleto de un mismo individuo. Es el especimen más completo de Homínido primitivo encontrado hasta el momento La forma de la pelvis prueba que era una hembra cuya dentadura demostraba que tendría unos 20 años. Este fósil se ha hecho famoso bajo el nombre de Lucy, llamada así por una canción de los Beatles. Los restos del cráneo son muy fragmentarios, sólo se conserva en buen estado la mandíbula,
El esqueleto postcraneal, está bien representado: numerosos fragmentos de costillas, siete vértebras, huesos del miembro superior (húmero, radio, y cúbito) y de la mano. La pelvis, el sacro y los huesos del miembro Inferior (fémur y tibia) así como algunos del pie
La zona pélvica de “Lucy” ofrece un polimorfismo de carácter, es decir, ciertas afinidades morfológrcas tanto con los grandes simios como con el Hombre. Sin embargo, en el conjunto de su anatomía ésta desemboca en una dinámica articular similar a 1a de hombre actual Esto se verifica a nivel del sacro cuya forma es muy moderna: el ala ilíaca (ancha, en abanico) y e1 ángulo del cuello del fémur demuestran una adaptación casi perfecta al modo de locomoción bípedo
- Laetoli (Tanzania).
El yacimiento de Laetoli. se encuentra en Tanzania, cerca del volcán Sadiman, a unos 40 km al sur de la garganta de Olduvai. En lo esencial los diferentes niveles de Laetoli se componen de tufos que tienen un espesor máximo de 130 metros y se dividen en dos unidades una superior y otra inferior. Casi todos los fósiles proceden de la unidad superior que tiene de 45 a 60 m de espesor y cuya edad se sitúa entre los 3,6 y 3, millones de años. Las excavaciones llevadas a cabo por Mary Leakey han permitido descubrir algunos restos de Homínidos muy antiguos en esta región. Los restos fósiles hallados en la unidad superior de Laetoli, son básicamente mandíbu1as más o menos fragmentadas y piezas dentarias. Durante las últimas campañas d excavaciones, el hallazgo más importante ha consistido en una serle de huesos del esqueleto postcraneal
de un mismo individuo (fragrmento de clavícula, cúbito, fémur, etc.). El conjunto de caracteres observados muestra la gran afinidad de estos restos con el Australopithecus afarensis, de la formación de Hadar en Etiopía.
La presencia de Homínidos está atestiguada asimismo por la existencia de huellas de pasos, testimonio emocionante de su paso por esta zona. El primer yacimiento donde fueron observadas huellas en 1976, se extiende inmediatamente al sur del río Garusi cerca de la localidad número 6. La erosión natural y las excavaciones han puesto al descubierto una superficie de 490 m. Las huellas de pasos se hicieron sobre una capa de cenizas volcánicas que se consolidaron a continuación por cristalización, bajo la acción conjunta de 1a lluvia y de los rayos solares Este fenómeno se produjo en unas pocas horas Las huellas son muy numerosas y pertenecen a un número de especies muy variado: antílopes, jirafas, elefantes, rinocerontes, Hipparion (antepasado del caballo), hienas, felinos con dientes de sable, monos, pájaros, etc. Existen cinco huellas de homínidos sobre una distancia de 1,50 metros, Las huellas son cortas y anchas (15 cms 10,5 cm) y el paso es corto, con una longitud de 31 cm. La marcha debía ser un poco renqueante o arrastrando los pies, que en lugar de ser paralelos se cruzaban ligeramente El dedo pulgar está junto a los otros dedos como ocurre en el hombre. La presión de las plantas ejercidas sobre el suelo, tienen un aspecto moderno. Estas huellas representan el más antiguo testimonio de 1a locomoción bípeda conocido actualmente. Esta sucesión de descubrimientos, ha aportado suficientes elementos para poder hacerse una idea del aspecto deI Australopithecus afarensis. Era un homínido de pequeña talla (1,10 a 1, metros). La capacidad craneana estaba entre los 300 y 400 cms.. La cara, ancha y maciza, se proyectaba hacia adelante.
Los miembros eran robustos y la morfología del miembro inferior así como las huellas de pasos, demuestran que el bipedismo era su forma de locomoción.
El conocimiento del modo de vida del Australopithecus afarensis es bastante limitado.
Vivían en pequeños grupos, en un medio abierto (sabana), cerca de los puntos de agua o lagos que jalonan el Valle del Rift. Hasta el momento no se han encontrado restos de estructuras de hábitat ni útiles en los sedimentos fechados en este periodo. Las huellas de pasos de tres individuos bípedos con una datación de 3,5 millones de años, fueron encontradas por Mary Leakey en el yacimiento de Laetoli (Tanzania). Estas huellas atestiguan, que hace 3,7 millones de años, unos homínidos anduvieron erguidos por la sabana africana.
AUSTRATOPITHECUS AFRICANUS Y AUSTRAIOPITHECUS ROBUSTUS, DE 3 A 1 MILLONES DE AÑOS
Hace 3 millones de años aparecen en Africa dos nuevas especies de Homínidos: Australpithecus africanus y Australopithecus robustus. El Australopithecus africanus tiene un tamaño mayor (1,30 a 1,40 metros) que e1 Australopithecus afarensis. Del mismo modo, su capacidad craneana es lgualmente más importante (400 a 500 cm'). Los fósiles atribuidos a esta especie han sido encontrados en África del Sur y en el Este africano. EI Australopithecus robustus es de mayor tamaño (1,50 metros) y más robusto que el Australopithecus africanus. Su capacidad craneana es ligeramente más elevada (500 a 550 cm.) El desgaste de sus voluminosos molares atestigua un régimen alimenticio especializado (hierbas, granos raíces). Esta especie se generaliza en África