




























































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Asignatura: prehistoria I, Profesor: jose yravedra, Carrera: Historia, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
1 / 68
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





























































Concepto. Límites espacio-temporales. Prehistoria en el siglo XIX. La caída de los mitos y la antigüedad del ser humano. Concepto de evolución. Sistemas de tres edades. La arqueología en el siglo XX: Las diferentes corrientes.
La prehistoria se puede definir como: “ disciplina histórica y científica que estudia el pasado del ser humano desde sus orígenes hasta el comienzo de la historia escrita, con el fin de interpretar su estilo de vida utilizando métodos y técnicas empíricos, que permiten contrastar las interpretaciones que se vierten sobre ese pasado ”
Al carecer de documentos escritos, los prehistoriadores estudian los restos materiales hallados, procurando hacer una representación sobre cómo pudo haber sido su modo de vida.
La prehistoria potencia la arqueología del contexto. No solo interesa el objeto en sí, sino también su significado social, económico, religioso y su aplicación al comportamiento humano.
La humanidad tuvo su origen en África. Esto se puede conocer al haberse hallado restos materiales elaborados por humanos más antiguos del planeta. Antes de la existencia de los primeros útiles elaborados ya había homínidos bípedos ( Australopitecos ), desde hace 6 millones de años, y fueron los antecesores de los primeros humanos.
En América, la arqueología comienza hace unos 20.000 años , cuando los primeros humanos atravesaron el estrecho de Bering. En el Pacífico comenzó hace sólo 1.000 años.
Los primeros restos de escritura se encontraron el Próximo Oriente , en torno al Tigris y el Éufrates , donde se encontraron pequeñas tablillas con inscripciones, que datan de aproximadamente unos 3.000 a.C.
En cambio, en lugares como Escandinavia no se ha encontrado registros escritos hasta el siglo X, y en ciertos puntos de África, hasta el siglo XVIII.
La escritura suele implicar sociedades más complejas, con códigos de leyes, ciudades, etc., pero no siempre es así. Las manifestaciones más antiguas de “protoescritura” datan del 4.000 a.C ., y son unas pequeñas fichas compuestas de pequeñas rayas. Conforme pasó el tiempo se elaboraron fichas con mayor número de rayas, hasta que también se incluyeron dibujos.
En lugares como Sumeria, su civilización alcanzó tal grado de complejidad que surgió la necesidad de registrar la contabilidad y la administración de sus ciudades. Sin embargo, la ausencia de escritura no implica que se traten de civilizaciones diametralmente opuestas. Para saber qué se esconde detrás de los objetos se necesita una fuente de información.
Conforme se avanza a través del tiempo, la arqueología va perdiendo relevancia por la existencia de mayor cantidad de fuentes escritas. No obstante, hay aspectos de las sociedades humanas que no son discernibles sin la investigación arqueológica.
Las fuentes escritas pueden ser subjetivas, ya que se pueden ver manipuladas por los intereses del momento, pero las evidencias arqueológicas muestran la verdadera naturaleza de los hechos con una mayor aproximación.
El procedimiento arqueológico es muy reciente, ya que hasta bien entrado el siglo XIX sólo se estimaba la antigüedad de la humanidad por las escrituras bíblicas, en cuyos estudios se llegó a la conclusión de que la humanidad tenía unos 4.000 años.
En la Edad Media no se concebía la idea de que hubieran e xistido culturas anteriores a la suya. Cuando los campesinos encontraban de forma fortuita restos antiguos eran destruidos por la creencia de que contenían tesoros o que eran de naturaleza herética.
encontraba en los estratos superiores eran más reconocibles y guardaban más semejanza con los animales actuales, mientras que conforme se descendía los animales eran cada vez menos identificables. Eso le llevó a pensar que la causa de que esos animales se extinguieran fue una catástrofe: el diluvio universal.
Charles Lyell (1794-1875), conocedor de las obras de Couvier, estudió los estratos antiguos y estudió las características físicas de los mismos, y los comparó con los demás de esa zona y con los de otros lugares. Demostró que los estratos evolucionaban mediante un proceso normal, no necesariamente vinculado con ninguna catástrofe. Además halló restos humanos compartiendo sedimentos con fósiles de animales extinguido s, lo que le llevó a pensar que la humanidad era mucho más antigua que los 4.000 años que establecía la Biblia.
Jaques Boucher (1788-1868) publicó Antigüedades Célticas y Antidiluvianas (1847), donde diseñó un plano de los estratos del suelo. En él sacó a relucir la contradicción de los escritos de la Biblia con la antigüedad real de la humanidad, al representar hachas de mano compartiendo espacio con fósiles de mamut y de rinocerontes antiguos. Supuso, por tanto la ruptura con la versión cronológica de la Biblia.
En 1865, aparece por primera vez la palabra Prehistoria en un libro llamado Tiempos Prehistóricos, escrito por el británico Luddock.
Charles Darwin (1809-1882) cambió por completo el concepto del origen del ser humano. En su libro El origen de las especies (1859) plasma su teoría de la evolución. El concepto de evolución no es nuevo, ya algunos estudiosos habían intuido, pero Darwin explica cómo tiene lugar exactamente la evolución. Éste fenómeno se produce por la llamada selección natural , a partir de la cual los individuos más adaptables tendrían más posibilidades de sobrevivir, y transmitirían sus capacidades a la descendencia. Es un lento proceso, que llevaría millones de años.
En su segundo libro, El origen del hombre (1871), postuló que la especie humana también es el resultado del proceso de evolución. Fue el primero que relacionó al ser humano con los primates. Esto produciría un fuerte impacto en la sociedad de su época, y le traería duras críticas no sólo de la Iglesia, sino también de buena parte de la comunidad científica.
En Escandinavia, y más concretamente en Dinamarca , se desarrolló un movimiento que trata de encontrar la manera de poder fechar los objetos. Ese método lo descubriría Thomsen , un coleccionista de monedas romanas y escandinavas, que las clasificaba en orden cronológico en función de sus inscripciones y sus imágenes. Pronto se dio cuenta de que se podían clasificar por sus rasgos estilísticos , sin la necesidad de guiarse por las inscripciones.
Cuando una comisión de antigüedades pidió a Thomsen que clasificara cronológicamente sus antigüedades, para su exposición, éste utilizó sus criterios de clasificación y los dividió en tres grupos: objetos de piedra, objetos de bronce y objetos de hierro. Es el llamado Sistema de las Tres Edades , que dividiría la Prehistoria en Edad de Piedra, Edad de Bronce y Edad de Hierro.
Este modelo sería seguido por otros estudiosos, como Monthelius , que clasificaba también los objetos antiguos mediante criterios estilísticos.
En el campo de la etnología destacó Morgan. En su libro Ancient society (1877) muestra que las sociedades humanas pasan por diferentes estadios de desarrollo cultural: salvajismo, barbarie y civilización. Cada uno de esos estadios pasa a su vez por diferentes fases: el salvajismo pasa por el descubrimiento del fuego, arcos y flechas y cerámica; y la barbarie pasa por la domesticación, el hierro y la escritura.
A finales del siglo XIX la Prehistoria como disciplina estaba ya establecida.
El precedente se creó a raíz del descubrimiento de las grandes civilizaciones del pasado (Egipto, Mesopotamia, etc.). Estos descubrimientos comenzaron con las expediciones napoleónicas por Egipto entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, que trajeron consigo un grupo de anticuarios.
La escritura egipcia era indescifrable, hasta que se descubrió la piedra roseta , una tablilla egipcia que contenía jeroglíficos, el lenguaje demótico y el griego. En 1822 Chambolion , tras más de una década, logró descifrarla gracias a descubrir que era un lenguaje trilingüe , pues los tres textos significaban lo mismo. Esto lo logró asociando el texto en griego con los ideogramas egipcios.
A principios del siglo XX , se inicia una fase en la arqueología que se prolongará hasta los años 60, la fase clasificatoria. Las dos grandes preocupaciones fundamentales residían en datar con exactitud los objetos y estudiar y recrear las etnias.
La enorme actividad constructora (vías férreas, carreteras, edificios, etc.) trajo consigo el descubrimiento de numerosos hallazgos arqueológicos. Mientras que en el siglo XIX los grandes monumentos eran el centro de atención de los arqueólogos, en el siglo XX esa atención se centra sobre los pequeños objetos. Buscaban poder asignarlos a una civilización determinada.
El principal arqueólogo de principios del siglo XX fue Gordon Childe. A él se le atribuye el concepto cultura arqueológica. Consiste en que una cultura está compuesta de distintos objetos distintivos y repetidos que se fabricaron en una zona concreta y en una época determinada. De esta manera, las culturas eran identificables en función de sus objetos, época y lugar.
Desde el descubrimiento de Mesopotamia, muchos arqueólogos buscaron en el Próximo Oriente el origen de la civilización ( teoría de la difusión ). La influencia de la arqueología soviética en Gordon Childe hizo que aplicara ciertos calificativos, como Revolución Agrícola o Revolución Urbana, que estaban inspirados en la Revolución Rusa.
Graham Clark era un arqueólogo de los años 50 que consideraba que para entender el desarrollo de las culturas hay que tener en cuenta el medio ambiente en el que se desarrollan. Fue el primero en considerar que es tan importante analizar los restos humanos como los restos que pudieran dar indicios del ambiente en el que se encontraban. Ese método hacía que se pudieran deducir más fácilmente sus actividades (agricultura, etc.), sus costumbres, su religión, etc.
A partir de los años 60 se produce un cambio trascendental en la arqueología. En esta década ciertos arqueólogos estaban insatisfechos por el problema de la cronología, ya que el descubrimiento del método del carbono 14 había dado la posibilidad de lograr una datación
La aplicación adecuada de esta metodología arqueológica permite transformar los restos materiales en autenticas fuentes históricas. Por lo tanto, la Arqueología es una especialización de la historia considerada como la ciencia global y única del pasado de la humanidad y de ello se deduce que el arqueólogo es un historiador especializado en la investigación histórica a través de las fuentes materiales.
Según se excava y salen materiales, hay que hacer un registro arqueológico. Las unidades de depósito arqueológico se van recuperando en orden inverso al que se han ido acumulando, es decir, de la más moderna a la más antigua. Los niveles se han ido superponiendo con el tiempo y encierran en sí un significado que es lo que nosotros tenemos que leer correctamente. Para ello, registramos cada pieza de acuerdo a unidades físicas y estratigráficas (localización en la cuadrícula y profundidad a la que se encuentra). Cada unidad estratigráfica va a tener asignado un número y no conviene hacerlo al principio por si en el transcurso de la excavación se produce alguna variación sustancial. Otros aspectos a tener en cuenta son:
A la hora de hacer un plano, lo primero que hay que hacer es medir y luego, pasarlo al papel lo más exactamente posible. Es importante conocer si el objeto está en su posición original y no ha sido movido con el tiempo, ya que puede trastocar la lectura que hagamos. Tenemos dos métodos a la hora de hacer el registro de la excavación: el método Wheeler y el método Harris.
Método Wheeler. Consiste en la compartimentación de un yacimiento dejando testigos en superficie de aproximadamente, un metro; son zonas sin excavar y por las que se puede pasar por encima sin pisar la estratigrafía. Es un sistema anticuado pero útil para algunos yacimientos. Habitualmente se conservan los testigos hasta que se profundiza mucho y hay riesgo de hundimiento.
Método Harris. Sin testigos, a suelo abierto.
La prospección arqueológica es el estudio de un determinado lugar con vistas a una posible excavación ; tradicionalmente se consideraba como la búsqueda de yacimientos pero, en la actualidad, es algo más complejo, ya que por sí sola, una prospección puede dar resultados y evitar la excavación. Se incluyen en ella los trabajos de campo y laboratorio previos a la excavación, estudiando detalladamente una zona para descubrir la mayor cantidad de restos arqueológicos posibles. Se siguen una serie de pasos:
PROSPECCIÓN EN SUPERFICIE.
OTROS MÉTODOS
Prospección geoquímica. Es el sistema más apropiado para localizar yacimientos minerales o con alta presencia de hidrocarburos; se toman muestras y se analiza su composición química. A partir de ese análisis, se puede determinar las variaciones en la fecundidad del suelo, que aumenta, por ejemplo, cuando son zonas que han sido habitadas por el hombre desde antiguamente, debido a la descomposición de los restos orgánicos (fosfatos). Es una pista segura para detectar ruinas sepultadas y yacimientos prehistóricos.
Sonda fotográfica y periscopio Nistri. Sistema espectacular porque con él se puede ver lo que hay en el yacimiento. Se practica un orificio de 7 u 8 metros de profundidad, por él se introduce una sonda con cámara y flash a la que se le añade un periscopio.
Sistemas excavatorios previos a la propia excavación. Se practican hoyos para hacerse una idea de la estratigrafía que nos vamos a encontrar cuando hacemos la excavación. Es un método que tiene detractores.
Corte arqueológico. Es aconsejable realizar un corte para estudiarlo como si ya fuese la excavación, pero a pequeña escala. Sirve para ver el nivel de ocupación y los materiales que se encuentran en el mismo.
LA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA
La excavación arqueológica es una fuente importante para la obtención de datos y para el rescate de monumentos. Nunca se justifica por sí misma, ya que sólo es un medio que permite llegar a un conocimiento histórico; sólo hay que hacerla con el máximo rigor metodológico y con actuaciones muy precisas. Por fácil que sea, es muy laboriosa porque el movimiento de tierra, por ejemplo, hay que hacerlo despacio y minuciosamente. Los grandes enemigos de la Arqueología han sido siempre los arqueólogos amateurs por las insensateces cometidas. Para Mortimer Wheeler, “excavar es destruir un archivo para siempre” , por eso, el archivo hay que irlo leyendo según se va destruyendo, porque si no estamos cometiendo un crimen histórico y todo lo que no se registra, se destruye para siempre.
¿Por qué se decide excavar?. Últimamente sólo se excava por razones de urgencia y de salvamento, es lo que se ha venido a llamar “Arqueología de bomberos”, que se realiza con motivo de la realización de obras como aparcamientos, autopistas, etc. Se practica mucho en las Islas Británicas y en Europa, en España menos, aunque últimamente en Andalucía si se ha hecho debido a la gran cantidad de obras públicas que se están acometiendo.
La excavación es el equivalente al experimento en otras ciencias y nunca podemos predecir lo que va a pasar; está sujeta a sorpresas. Cada excavación tiene una problemática propia y exige un sistema particular y personalizado de excavación, siendo ésta una labor que corresponde determinar
al director de la excavación. Hay tantos métodos de excavación como arqueologías o escuelas, pero hay siempre unas pautas fijas que han de seguirse.
PAUTAS A SEGUIR EN UNA EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA
El método arqueológico consiste en extraer el máximo de información posible de los restos proporcionados por las excavaciones y las prospecciones. Ese conjunto de informaciones diversas (datos geológicos, climáticos, faunísticos, objetos materiales, etc.) configuran lo que hemos llamado el registro arqueológico.
Dentro del registro arqueológico, el conjunto de útiles líticos y óseos, así como los restos de su elaboración, constituyen un capítulo fundamental para el conocimiento de las sociedades que lo fabricaron; sin olvidar que solo se ha conservado una parte del instrumental prehistórico, pues todo aquel realizado sobre materiales perecederos como la madera, ha desaparecido. De esta manera, los diferentes tipos de materia prima utilizada nos pueden indicar cuáles eran las fuentes de aprovisionamiento y, por tanto, el área de captación de recursos en torno al yacimiento. Las técnicas de elaboración de los útiles nos muestran el desarrollo técnico del grupo y su relación con otros contemporáneos. El reparto espacial de las piezas, las huellas de uso y la distribución de los restos de su fabricación en el yacimiento nos permiten diferenciar actividades y áreas de trabajo. La morfología y previsible utilización aportan datos sobre la dieta , etc. Pero además, determinados útiles líticos y óseos constituyen un referente cultural del grupo que los realizo y utilizó; es decir, son
Una vez realizados los pasos de la prospección y la excavación, el siguiente paso es el análisis y la interpretación de los datos. Esta actividad se realiza en el laboratorio y debe conducir normalmente a la publicación de los resultados obtenidos.
Las evidencias arqueológicas sobre las cuales se aplican los distintos métodos de análisis arqueológicos, son de varios tipos:
Hay que tener en cuenta siempre al analizar todas estas evidencias, el contexto en el que aparecen; es decir, hay que combinar el análisis pormenorizado de cada resto con su integración en el contexto arqueológico al que pertenecen.
Las evidencias arqueológicas de que disponemos pueden estar afectadas por varios factores:
Los artefactos o restos encontrados se pueden agrupar o clasificar en distintas categorías:
La arqueología experimental trata de explicar cómo se hacían y para que servían los diferentes artefactos.
La identificación de la función empleada en la fabricación de los objetos, varía según el soporte o materia en que aparecen dichos objetos:
La arqueología experimental trata de reproducir los procesos de trabajo y la tecnología, intenta comprender lo que hicieron los hombres de la prehistoria, como lo hicieron y por qué.
En la actualidad la Arqueología experimental se mueve en dos direcciones:
La Arqueología experimental es un método hipotético de cómo pudieron haber obtenido el resultado hallado.
La cronología relativa. La cronología absoluta. Métodos radiométricos.
En Prehistoria contamos con dos sistemas distintos para obtener la cronología de los vestigios arqueológicos. Una serie de sistemas permiten situarlos en una escala amplia dentro de periodos conocidos, de manera que su situación en el tiempo es relativa, ya que podemos afirmar que es anterior o posterior a otros vestigios o culturas. Otra serie de sistemas, generalmente a través de otras disciplinas científicas, permiten obtener una cronología absoluta, es decir, obtener una fecha
Los objetos que tienen atributos similares se agrupan en tipos. La creación de éstos se denomina Tipología. Ésta se impuso en la década de los 50 y durante un tiempo fue una actividad casi única para la clasificación arqueológica. Las tipologías son muy variadas: formas cerámicas, puntas de flecha, fíbulas, puñales, por citar algunas, y tratan de englobar objetos con una función igual o similar a lo largo del tiempo.
En Arqueología el concepto de fósil guía ha sido predominante durante mucho tiempo, y gracias al mismo fue posible establecer las secuencias básicas de la Prehistoria. Un ejemplo de ello puede ser el arpón magdaleniense de manera que si se detecta uno de ellos en un determinado nivel, sabremos que nos encontramos ante un estrato correspondiente al Magdaleniense Superior. Este concepto se ha ampliado en la actualidad, ya que la detección de un elemento determinado en realidad es muy limitada, ya que en la mayoría de los casos es el conjunto de diferentes elementos lo que determina la atribución cultural. Así, un contexto del Auriñaciense Antiguo se define por la presencia de puntas de hueso de base hendida, dentro de la industria ósea, y por otros elementos de la industria lítica como son los raspadores carenados y en hocico y hojas auriñacienses.
Son aquellos grupos de objetos que se han encontrado en un contexto cerrado, que no ha sufrido ningún tipo de intervención exterior y se encuentran tal y como estaban en la época a la que pertenecen: pecios hundidos, tumbas intactas, cuevas cerradas sin descubrir etc.
Es probablemente una de las disciplinas más aplicadas de la Paleontología, pues nos sirve para determinar la edad relativa de los sedimentos que contienen distintos restos biológicos ( huesos, cuernos, semillas, etc.) y correlacionar secciones que se encuentran separadas en el espacio y pertenecen a distintas unidades geológicas en distintas cuencas sedimentarias.
El estudio del medioambiente es fundamental para la arqueología, ya que ha jugado un papel muy importante en la elección de los lugares en los que el hombre prehistórico vivió. En la actualidad disponemos de técnicas muy avanzadas que permiten la reconstrucción de los entornos medioambientales del pasado, ya que el entorno ejerció una fuerte influencia en las bases alimenticias, patrones de uso del suelo, actividades comerciales etc. Aunque no podamos reconstruir exactamente la realidad si podemos acercarnos a ella mediante el análisis de los restos de animales o vegetales. La Arqueobotánica se encarga del estudio de los vestigios vegetales que aparecen en los depósitos arqueológicos. El objetivo de esta ciencia es el de reconstruir la vegetación de un lugar y un momento concretos de nuestro pasado. Esto se hace por medio del análisis de restos de: semillas y frutos (tanto en forma natural y estén o no carbonizados), fibras vegetales, restos de madera, polen.
Al contrario de los métodos de cronología relativa, existen una serie de métodos procedentes de otras ciencias que nos permiten fijar en el tiempo un contexto arqueológico, ofreciendo una fecha determinada. Estos métodos son diversos y todos se basan en la aplicación de sistemas físico- químicos.
Se usa para fechar objetos y yacimientos de gran antigüedad, de época prehistórica sobre todo. Hay varios métodos que empezaron a usarse a partir de 1950 y que tienen un margen de error variable. El objetivo es establecer una cronología fija para los objetos.
Son aquellas dataciones asociadas a un sistema calendárico: calendario solar, lunar, Romano.
Este sistema se basa en la oscilación estacional y anual que se observa en la sedimentación de los materiales arrastrados por un glaciar, que se depositan en los fondos de lagos alimentados por el mismo. De esta forma, se obtienen largas secuencias de laminaciones cuyo espesor y granulometría varían según la estación del año y también según las oscilaciones climáticas anuales.
Estas laminaciones, detectadas fundamentalmente en Escandinavia, se denominan varvas, y cuyo grosor puede tener desde fracciones de un milímetro en un verano frio a unos centímetros, estas características hacen posible relacionar una serie de secuencias de varvas hasta llegar a la actualidad, calculando por las oscilaciones que presentan el registro del cambio climático.
Este método es valioso para secuencias regionales, como el realizado por el barón de Geer en 1912 para el extremo sur de Suecia, alcanzando los últimos 13.000 años. Su importancia es grande ya que ha servido para calibrar las dataciones del C-14.
La dendrocronología es el sistema de datación basado en el recuento de los anillos de la madera que encontramos en el registro fósil arqueológico, hasta llegar a madera de árbol de edad conocida. Ha sido el sistema que más ha colaborado para calibrar el sistema del C-14, al poder ser datados por ambos sistemas las mismas muestras. El sistema de la dendrocronología alcanza épocas prehistóricas no muy alejadas, no siendo susceptibles de ser datados, por el momento, vestigios de los cazadores recolectores paleolíticos.
El método se basa en el recuento de los anillos de crecimiento anual de la madera de los arboles, anillos perceptibles en maderas cortadas, como por ejemplo vigas encontradas en yacimientos arqueológicos. Estos anillos anuales tienen variaciones estacionales, que son fácilmente reconocibles a simple vista. Así, según las especies, en primavera son más gruesos que en invierno, variando incluso de tonalidades, lo que identifica individualmente cada anillo.
Dos series han sido fundamentales hasta el momento: la secuencia para América del Norte del Pinus longaeva o Pinus aristata , en las zonas montañosas de California, Arizona, Colorado, Nevada, Nuevo Méjico y Utah, que alcanza un calendario de 6700 años BC, y la secuencia europea basada en el roble, en un principio en Alemania e Irlanda, alcanza una cronología de 7300 años menor que la americana.
formación de esa roca con el contexto arqueológico que se quiere fechar. El número de yacimientos enterrados bajo una erupción volcánica es escaso.
La base del método es también un proceso de desintegración radioactiva, pero aquí, al contrario de lo que ocurría con el C-14, lo que medimos es el material que se ha desintegrado y no el que queda por desintegrar. Cuando las rocas se funden en la erupción, todo el argón anterior se escapa y al solidificarse, la lava no tendrá nada de ese gas en su interior. Todo el que se produzca a partir de entonces provendrá de la desintegración del K-40, y como algunos minerales no dejan escapar el gas de su estructura durante millones de años, se quedará dentro de la roca. Sólo tenemos que medir la cantidad de K-40 y Ar-40 que hay en la muestra para saber el tiempo transcurrido desde su formación.
Las rocas y sedimentos que se han formado en diferentes etapas de polaridad, los elementos férricos quedan orientados según esta polaridad. Si a través de otros sistemas de datación se conoce, la evolución de dichos cambios de polaridad terrestre, en teoría, podemos saber la cronología de la formación de un paquete sedimentario.
TERMOLUMINISCENCIA.
Se fundamenta en la existencia de determinados elementos radioactivos en las muestras susceptibles de ser datadas, pero no se basa en el recuento de la desintegración, sino en la emisión de determinadas radiaciones. Si las piezas que los contienen se exponen a temperaturas superiores a 500ºC. En este caso, se desprende una energía acumulada que es lo que se mide, y vuelve a iniciarse el proceso desde cero. Permite, pues, datar elementos no orgánicos que hayan sido expuestos a focos de calor (cerámica, objetos líticos quemados) y es susceptible de fechas hasta unos 500.000 años.
RACEMIZACIÓN DE AMINOÁCIDOS
Sistema utilizado tanto en Geología como en arqueología. Los aminoácidos son la base estructural de las proteínas que constituyen la mayoría de la parte orgánica de los seres vivos. En su formación cada tipo de amino ácidos está presente en forma Levogira (L); después comienza una lenta conversión a su forma Dextrogira (D) y continua hasta que se alcanza un equilibrio de las dos formas, normalmente hasta tener un 50% de cada una. Este proceso se llama racemización. La datación se basa en la medida de esta proporción. Los mejores materiales para esta forma de datación, son el hueso, los dientes y las conchas.
Se encarga de la recogida, identificación botánica y conservación de los carbones y maderas recuperados en contextos arqueológicos o yacimientos naturales.
CARPOLOGÍA
Es una disciplina de la botánica que se dedica al estudio de las semillas y los frutos.
MACROFAUNA
Son los restos óseos de animales de gran tamaño, que se encuentran en los yacimientos.
MICROFAUNA
Son los restos óseos de animales pequeños como roedores, insectos, moluscos, pájaros, etc., son muy útiles cuando se encuentran en un yacimiento, ya que si se sabe en qué época vivió cada especie, se puede hacer una datación.
PALINOLOGIA
Es una disciplina de la botánica dedicada al estudio del polen y las esporas. Ésta se centra fundamentalmente en el análisis de su morfología externa que presenta patrones estructurales diferentes a tenor de las variaciones en la exina, que es la pared externa de los granos de polen. El estudio y análisis microscópico de su simetría, aperturas en las paredes, contorno, forma, tamaño, etc. tiene un valor taxonómico y permite distinguir taxones diferentes a distintos niveles (familia, géneros, especies). Es en el estudio paleontológico donde alcanza su máxima versatilidad, pues el polen tiene gran resistencia a la putrefacción debido a las características químicas de la exina.
Los fenómenos glaciares. La importancia del clima. La fauna. La flora. Su valor como sistema de datación. El Pleistoceno.
El acontecimiento más definitorio del Cuaternario es la presencia de unos episodios glaciares de repercusión casi mundial que afectaron a los casquetes polares y originaron una sequía importante en las zonas de latitud más baja. Los estudios geológicos han demostrado la existencia de momentos también muy fríos a lo largo del periodo anterior (Terciario), por lo que se seguía sin tener muy claro un acontecimiento que permitiese diferenciar el Cuaternario de los periodos anteriores. Por ello de forma consensuada, pero arbitraria, se ha decidido poner el límite Terciario-Cuaternario en 1, millones de años.
El Cuaternario se divide en dos épocas: