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procesos patológicos de una enfermedad
Tipo: Resúmenes
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El organismo humano, por distintas causas, puede sufrir alteraciones en su morfología o en su funcionamiento. Un proceso patológico es un proceso que provoca cambios estructurales, bioquímicos o funcionales del organismo. El estudio de los procesos patológicos permite identificarlos y establecer el mejor tratamiento para conseguir una resolución favorable.
Los procesos patológicos se pueden manifestar a nivel de organismo vivo, pero las alteraciones que causan ocurren a nivel celular. Los procesos patológicos se pueden desencadenar por distintas causas, que podemos agrupar en dos categorías: Agentes patógenos. Son agentes externos que actúan directamente sobre la célula y le provocan lesiones: un virus, una sustancia química, una radiación, etc. Factores patógenos. Son factores que se generan a partir de otros procesos, y que afectan a la célula. Por ejemplo, la hipoxia debida a la falta de irrigación provocada por una trombosis es un factor patógeno para las células que se vean afectadas por ella.
Estos agentes son externos y actúan directamente sobre las células. Podemos clasificarlos en: agentes físicos, agentes químicos y agentes biológicos
Pueden ser muy diversos: Temperatura. El organismo es capaz de mantener su funcionamiento normal entre 31 y 41 “C; cuando la temperatura ambiental sale de este intervalo se producen lesiones celulares, que pueden ser letales para las células si la temperatura sube o baja demasiado. Presión atmosférica. Una presión por encima o por debajo del margen de normalidad, o una variación brusca de la presión pueden provocar lesiones celulares. Electricidad. Los efectos dependen del tipo de electricidad, de su intensidad, de su voltaje y de la duración de la exposición. A nivel
celular, una descarga eléctrica causa lesiones celulares por dos mecanismos: o Electroporación. La corriente eléctrica daña la integridad de las células y altera el potencial de sus membranas, causando un edema celular y un daño irreversible a las células o Lesión térmica. La conversión de la energía eléctrica en energía térmica conduce a una destrucción tisular masiva, coagulación y necrosis. Radiaciones. Existen distintos tipos de radiaciones, y los efectos sobre las células afectadas dependerán del tipo de que se trate, de su intensidad y del tiempo de exposición. Algunas radiaciones pueden causar una inhibición de la proliferación celular o una lisis celular, lo cual se utiliza en algunas terapias. Otras pueden causar mutaciones o la aparición de tumores. En el caso de mujeres gestantes, las radiaciones pueden tener efectos teratogénicos, actuando sobre las células del feto y provocando defectos congénitos en él. Traumatismos. Aunque se observan a nivel de organismo vivo y de tejidos, las células también resultan afectadas y sufren alteraciones morfológicas y de funcionamiento.
Se incluye en este grupo cualquier sustancia química que pueda causar una lesión celular de forma directa: fármacos, reactivos, desinfectantes, pesticidas, humos, etc. El mecanismo concreto de acción en cada caso dependerá del producto, de la vía de entrada y de la cantidad.
Son microorganismos, endoparásitos y también sustancias o secreciones procedentes de cualquiera de ellos, capaces de provocar infección, alergia o toxicidad a las personas. En la UNIDAD DIDÁCTICA 9 estudiaremos los microorganismos patógenos, capaces de provocar enfermedades infecciosas. B)Factores patógenos Distintos procesos acaban desencadenando un daño celular, en la mayoría de los casos porque provocan hipoxia. También hay factores que provocan procesos de oxidación a nivel celular, que dañan a las células. Otros factores patógenos importantes son los inmunológicos, los genéticos y los nutricionales.
Una respuesta inmunitaria inadecuada puede ser un factor patógeno para las células del propio organismo. Las posibilidades son diversas, según los mecanismos inmunitarios que fallen. Por ejemplo, las células pueden ser atacadas por el propio sistema inmunitario en casos de enfermedades autoinmunes. O de forma más indirecta, una inmunodeficiencia puede hacer que las células resulten más sensibles al ataque de ciertos agentes patógenos.
Las alteraciones genéticas, como mutaciones o alteraciones cromosómicas, pueden ser causa directa o indirecta de lesiones celulares. Estas alteraciones pueden ser innatas o se pueden adquirir debido a la acción de agentes mutagénicos o teratogénicos.
Mediante la nutrición el organismo recibe todas las sustancias que necesita para su funcionamiento normal, lo cual significa que obtiene los nutrientes que necesitan todas sus células y se los hace llegar para que los utilicen. Las alteraciones de la nutrición pueden tener efectos muy diversos en las células, dependiendo de los nutrientes que se vean afectados. Por ejemplo, una insuficiencia de glucosa hará que las células no tengan la energía que necesitan, una descompensación de los equilibrios iónicos alterará los transportes a través de las membranas, o la falta de componentes para la síntesis de enzimas impedirá que se puedan realizar ciertas reacciones químicas. 3.1.2. Los procesos patológicos a nivel celular En estado de salud, las células están en equilibrio y desarrollan sus funciones con normalidad. Este estado, recordemos, se denomina homeostasis. Para mantener su homeostasis las células poseen ciertas características:
La célula se ve influida por distintos agentes externos, desde un cambio de pH en el medio hasta el ataque de un virus o de una toxina, y responde a ellos. La respuesta celular en estas situaciones depende del agente y sus características (calidad, intensidad y duración), pero también de la situación de la propia célula (estructura, estado, adaptabilidad). De forma general, se entiende que una célula puede responder a los agentes que la afectan de dos formas: De forma fisiológica. La célula utiliza sus mecanismos de regulación o de adaptación para compensar la acción de ese agente y mantener su homeostasis. De forma fisiopatológica. Los mecanismos de regulación no resultan efectivos y la célula genera una respuesta anormal y sufre lesiones. En situación normal, las células están constantemente influidas por distintos agentes y responden a ellos de forma fisiológica. Pero algunos de ellos provocan respuestas fisiopatológicas. Teniendo esto en cuenta, podemos clasificar los agentes que afectan a las células en: Estímulos. Son los factores o agentes que producen una respuesta fisiológica de la célula. Se producen de forma natural en ese tipo celular, y las células tienen mecanismos para controlarlos. Por ejemplo, cambios moderados de temperatura, de pH del medio, de concentración de alguna sustancia en el medio, etc. Agentes o factores patógenos. Son los agentes o factores que producen una respuesta fisiopatológica, ya que las células no son capaces de compensar sus efectos y sufren lesiones.
La lisis del retículo endoplasmático tampoco es recuperable, ya que bloquea la síntesis de proteínas y el transporte de sustancias. La disfunción mitocondrial, que deja a la célula sin capacidad de generar la energía necesaria para su metabolismo. Las alteraciones en el núcleo, que pueden ser: o Picnosis: es la retracción del núcleo con condensación de la cromatina. o Cariólisis: fragmentación de la cromatina o Cariorrexis: desaparición del núcleo. Ante estas situaciones se producirá la muerte o necrosis celular. Las células tienen un tiempo de vida determinado, tras el cual se produce de forma fisiológica su muerte programada (apoptosis). La necrosis celular es el proceso no fisiológico causado por la acción de un agente externo, que conduce a la muerte celular. La necrosis celular se produce, a grandes rasgos, mediante dos mecanismos: Desnaturalización de las proteínas celulares. Digestión enzimática de la célula , que se puede producir por medio de dos procesos: o Autólisis: la célula es digerida por sus propias enzimas lisosomales. o Heterolisis: la célula es digerida por enzimas que provienen de otras células. Las respuestas celulares adaptativas En ocasiones las células, ante un factor o agente o patógeno, se adaptan para lograr un nuevo equilibrio que preserve su integridad. Estas adaptaciones pueden ser reversibles o irreversibles. Los principales mecanismos de adaptación son: atrofia, hipertrofia, metaplasia y displasia. Atrofia. Es la disminución del tamaño y de la función celular por pérdida de sustancia celular. La célula disminuye sus necesidades energéticas para seguir viviendo. La atrofia celular se puede producir por motivos muy diversos: o Disminución en la demanda funcional. o Nutrición inadecuada. o Isquemia.
o Interrupción de señales tróficas. o Lesión celular persistente. o Envejecimiento de la célula. Hipertrofia. Es el aumento del tamaño celular por aumento de la masa protoplasmática, con incremento de la función. La hipertrofia se puede producir por: o Aumento de la demanda funcional, que se puede deber a un intento de compensar la falta de funcionalidad de otras células. o Aumento del estímulo endocrino (hormonal), por una alteración en las glándulas endocrinas que haga aumentar su secreción o por alteraciones en sus mecanismos de regulación. Metaplasia. Es la transformación de un tipo celular adulto, ya diferenciado, en otro tipo celular también adulto. Puede presentarse como una respuesta adaptativa fisiológica frente al estrés celular y es reversible cuando cesa el estímulo agresor. Displasia. Es una anormalidad en el aspecto de las células debida a alteraciones en su proceso de maduración. Es una lesión celular caracterizada por una modificación irreversible del ADN que causa la alteración de la morfología, de la función celular o de ambas. 3.1.3. Los procesos patológicos a nivel anatómico Las alteraciones que sufren las células se manifiestan en los tejidos y también afectan a la morfología o al funcionamiento de órganos, sistemas o aparatos. Necrosis tisular Cuando un agente o factor patógeno provoca la necrosis de muchas células se forma un tejido necrótico. Este tejido puede ser: Expulsado del organismo. Reparado, mediante la fagocitosis de las células necróticas y una posterior renovación celular. Aislado, mediante la calcificación o la encapsulación del tejido necrótico. En ocasiones se produce la reabsorción de las células necróticas pero no se puede completar la sustitución por tejido nuevo y quedan cavidades anormales en el organismo. Teniendo en cuenta el mecanismo de acción, podemos distinguir entre varios tipos de necrosis a nivel tisular:
Displasia. Se debe a la presencia de un grupo de células displásicas. Aunque las células displásicas no se recuperan (es una lesión celular irreversible), a nivel del tejido el proceso sí puede ser reversible. La displasia no es una lesión neoplásica, pero en algunos casos puede evolucionar y convertirse en neoplásica. Procesos patológicos fundamentales La respuesta tisular ante la acción de un agente externo se manifiesta en una serie de procesos patológicos fundamentales, entre los que podemos destacar: Edema. Es una acumulación anormal de líquidos en el tejido. Inflamación. Es una respuesta defensiva local ante la presencia de distintos agentes y se manifiesta con hinchazón, dolor, calor y enrojecimiento. Tumoración. Es un crecimiento anormal del tejido. Cuando ocurre de forma localizada hablamos de nódulos, que pueden ser malignos (cancerosos) o benignos (no cancerosos). Necrosis. Es una parte del tejido en la que, por distintas causas, se ha producido la muerte celular. Ulceración. Es una lesión abierta con pérdida de sustancia en la piel o las mucosas. Reparación del daño tisular
El organismo intenta reparar los daños que se producen en sus tejidos. La reparación del daño tisular se lleva a cabo mediante una combinación de los procesos de proliferación celular y de fibrosis. La medicina regenerativa es una rama médica que estudia las células madre con la intención de crear tejidos que puedan sustituir a los dañados. Se entiende por célula madre aquella con capacidad de autorrenovación y diferenciación.
Algunas lesiones a nivel tisular se reparan mediante la formación de nuevas células que sustituyan a las necrosadas. Según su capacidad de proliferación celular, los tejidos se dividen en: Tejidos lábiles. Las células se dividen continuamente para sustituir a las que se destruyen. Derivan de células madre que pueden diferenciarse en varios tipos celulares. Es el caso de las células de los tejidos epiteliales: piel, mucosa oral, vagina, útero, mucosa digestiva, glándulas, etc., y de las del tejido hematopoyético. Tejidos quiescentes. Las células permanecen estables pero pueden dividirse en respuesta a estímulos. Es el caso de las células hepáticas, renales y pancreáticas, los fibroblastos, las células endoteliales, las células musculares lisas, los condrocitos, los osteocitos, etc. Tejidos permanentes. Sus células están en GO y no sufren mitosis; son las neuronas y las células musculares estriadas. La lesión cardiaca deriva en sustitución por tejido cicatricial y algunas neuronas implicadas en el aprendizaje conservan la capacidad mitótica. Fibrosis La fibrosis es el desarrollo en exceso de tejido conectivo fibroso en un órgano o tejido como consecuencia de un proceso reparativo, ante la imposibilidad de reparar la zona lesionada por proliferación celular. En este mecanismo, el órgano o el tejido pierden parte de su funcionalidad, ya que el tejido normal se ve sustituido por tejido fibroso, que no cumple las funciones que sí llevan a cabo las células normales del tejido.
La patología es la rama de la medicina encargada del estudio de los procesos patológicos. La patología utiliza herramientas moleculares, microbiológicas, inmunológicas y morfológicas para explicar las causas del proceso
proceso patológico, desde la forma en que este se desencadena hasta su final. La respuesta no es idéntica en todos los casos. Los factores que la condicionan son: o Tipo de agente causal. o Intensidad con que se desarrolla el proceso patológico. o Tiempo durante el cual actúa el agente. o Tejido afectado. o Características de la persona que sufre el proceso patológico: capacidad inmunitaria, otras enfermedades o alteraciones, edad, etc. Las manifestaciones clínicas: semiología Los procesos patológicos provocan manifestaciones clínicas que presenta la persona enferma. La semiología es el estudio de las manifestaciones clínicas de los procesos patológicos. Las manifestaciones pueden ser signos o síntomas: Signos. Son datos objetivos y a menudo cuantificables. Algunos de ellos se determinan en los laboratorios de análisis clínicos. Algunos ejemplos de signos són: fiebre, hipercolesterolemia, hipertensión, taquicardia, hiperleucocitosis, edema, erupción cutánea, etc. Síntomas. Son sensaciones que describe la persona enferma. Algunos ejemplos de síntomas son: mareo, dolor, somnolencia, malestar general, vértigo, sensación de debilidad, etc. Las personas que sufren un proceso patológico no presentan un solo signo o síntoma, sino un conjunto de ellos. Al conjunto de signos y síntomas que manifiesta una persona lo denominamos cuadro clínico. A menudo el cuadro clínico se corresponde con una enfermedad, pero en otras no se consigue establecer esta correlación y entonces hablamos de síndrome. Un síndrome es un conjunto de signos y síntomas que suelen aparecer juntos y que no se corresponden con los de ninguna enfermedad concreta. Las alteraciones estructurales: anatomía patológica
Los procesos patológicos provocan cambios estructurales de tejidos o células, que se pueden visualizar mediante la observación al microscopio de muestras. A partir de la observación de algunas de estas alteraciones, se puede identificar el agente etiológico causante. Estos estudios se llevan a cabo en los laboratorios de anatomía patológica. La anatomía patológica estudia los cambios morfológicos que el proceso patológico causa en células, tejidos u órganos. Las alteraciones funcionales: fisiopatología La fisiología estudia el funcionamiento del organismo. Este funcionamiento es muy complejo, ya que las distintas funciones (respiración, nutrición, etc.) se relacionan, coordinan y regulan entre ellas. Los procesos patológicos afectan al funcionamiento del organismo, lo cual es materia de estudio de la fisiopatología. La fisiopatología es la parte de la patología que se dedica al estudio de las funciones fisiológicas alteradas. La fisiopatología, por tanto, es el estudio de los procesos patológicos centrado en su vertiente funcional, es decir, en comparar qué cambios se detectan durante una enfermedad en las funciones fisiológicas en comparación con la situación de normalidad. 3.2.2. La terminología clínica La descripción del organismo humano y de su funcionamiento, de las manifestaciones clínicas de los procesos patológicos e incluso la de algunas intervenciones diagnósticas y tratamientos requieren que se utilice una terminología que no pueda llevar a errores o equívocos. Algunos términos son muy especializados y resultan complicados de comprender. Pero muchos de ellos se forman siguiendo un mismo patrón, lo que hace que podamos comprender un término que no hayamos oído nunca observando cómo está formado. Raíces, prefijos y sufijos Muchos términos clínicos tienen una raíz o lexema, que informa sobre la estructura anatómica o el proceso fisiológico afectados. A la raíz se le añaden prefijos y/o sufijos, que describen el tipo de dolencia o un
esplenomegalia... -estomat- Boca Estomatitis, estomatólogo... -femoro- Muslo Femoropatelar, femoroacetabular... -fleb- Venas Flebitis, flebotomía... -gastr- Estómago Gastrina, gastroenteritis... -hemo- Sangre Hemodiálisis, hemoptisis... -hepat- Hígado Hepatomegalia, hepatitis... -hister- Útero Histerectomía, histeroscopia... -mening- Meninges Meningitis, meningioma... -mio- Músculos Miocardio, mioma... -nefr- Riñón Nefrona, nefritis... -Neumon- Pulmones Neumonía, neumococo... -oftalm- Ojos Oftalmología, xeroftalmía... -omo- Hombro Omoplato, omoclavicular... -orquis- Testículo Criptorquidia, orquitis... -oste- Huesos Osteoma, osteocito... -ot- Oídos Otitis, ótico... -podo- Pie Podología, podal... -tin- Nariz Rinoplastia, rinitis... -salping- Trompas uterinas Salpingotomía, salpingitis... Funciones fisiológicas. Algunas raíces hacen referencia a distintas funciones fisiológicas. Algunas de las más comunes son las que recoge la tabla siguiente: Raíz Función fisiológica Ejemplos -acusia- Audición Hipoacusia, anacusia... -algesia- Sensibilidad al dolor Analgesia, hiperalgesia... -cardia/ cardio- Latidos del corazón, corazón Taquicardia, cardiopatía... -cinesia- Movimiento corporal Hipocinesia, bradicinesia... -estesia- Sensibilidad a estímulos táctiles Hiperestesia, hipoestesia... -fagia- Comer, tragar Disfagia, aerofagia... -geusia- Sentido del gusto Hipergeusia, ageusia... -menorrea- Menstruación Amenorrea, hipermenorrea... -orexia- Apetito Anorexia, vigorexia... -osmia- Olfato Anosmia, hiposmia... -pnea/nea- Respiración Bradipnea, ortopnea... -toco- Parto Tocofonía, tocografía... -uria- Orina, micción Oliguria, anuria...
Los prefijos suelen hacer referencia a la posición (endo-gástrico, peri- cardio) o indicar alguna característica anormal (taqui-pnea, hiper- tiroidismo). La tabla siguiente recoge algunos de los prefijos más comunes. Prefijo Significado Ejemplos a-, an- Sin, ausencia Astenia, anuria... Aniso- Desigual Anisocoria, anisocitosis... Anti- Contra Antipirético, antibiótico... Bradi- Lento Bradicardia, bradipnea... Dis- Dificultad Disnea, disuria... Endo- Dentro Endocardio, endometrio... Hemi- Medio/mitad Hemiplejia, hemiparesia... Hiper- Aumento Hipertiroidismo, hipertrofia... Hipo- Disminución Hipogonadismo, hipoglucemia... Intra_ Dentro Intracraneal, intrauterino... Orto- Recto, regular/incorporado Ortopnea, hipotensión ortostática... Peri- Alrededor Pericardio, peritoneo... Poli- Mucho Poliquístico, poliomielitis... Sub- Debajo Subaracnoideo, subdiafragmático... Supra- Encima Suprarrenales, supraorbital... Taqui- Rápido Taquicardia, taquipnea...
Los sufijos suelen identificar el tipo de dolencia (gastr-itis, cardio- patia, cefal- itis, hemo-rragia) o de tratamiento (laparo-centesis, hister-ectomía). La tabla siguiente recoge algunos de los sufijos más comunes. Sufijos Significado Ejemplos -algia Dolor Mialgia, neuralgia... -cele Hernia, hinchazón, protrusión Miocele, rectocele... -centesis Punción Toracocentesis, laparocentesis... -ectasia Dilatación, expansión Bronquiectasia, atelectasia... -ectomía Extirpación Histerectomía, esplenectomía... -emia En la sangre Glucemia, septicemia... -espasmo Contracción Broncoespasmo, enteroespasmo... -itis Inflamación Cistitis, gastritis... -megalia Aumento de tamaño Hepatomegalia,
distinto significado en otros contextos; por ejemplo, se usan para denominar la proteína C reactiva que produce el hígado (en este caso, la prueba de la PCR es la que se aplica para medir el nivel de esta proteína en sangre).
Un proceso patológico provoca cambios estructurales, bioquímicos o funcionales del organismo. Algunos de ellos, por sus características, se denominan enfermedad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece la siguiente definición de enfermedad: La enfermedad es una alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas generalmente conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible. Una misma enfermedad, por tanto, tendrá unas manifestaciones clínicas y una evolución previsibles y similares en distintas personas afectadas.
La forma de entender la salud y la enfermedad ha ido cambiando con el tiempo. Según definió la OMS: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.» En la definición de la OMS podemos comprobar que a la hora de pensar en la salud no solo se tiene en cuenta el estado físico, sino también los estados mental y social. Esto se debe a que considera el ser humano como un todo integral, en el que se pueden diferenciar tres partes que siempre van ligadas: un componente biológico, un componente psíquico y un componente social. Es importante destacar que esta multidimensionalidad humana tiene que estar siempre presente en la actitud de todo el personal sanitario. Si volvemos a la definición, vemos que la OMS se refiere a la salud como un «estado de completo bienestar». Según esto, casi nadie gozaría de salud, ya que difícilmente encontraremos a alguien que se encuentre de forma continuada en un estado de completo bienestar físico, mental y social. Para matizar este aspecto, diversos autores incorporan al concepto de salud un componente dinámico, que rompe el binomio salud/enfermedad y permite definir distintos grados de salud. Así, según esta visión dinámica, salud y enfermedad forman parte de una
misma línea continua: en un extremo está el máximo grado de bienestar físico, mental y social y en el otro, la muerte. Entre ambos extremos hay distintos grados de salud y enfermedad, y una zona intermedia neutra, en la cual no se puede definir de forma clara si es una situación de salud o de enfermedad. Teniendo en cuenta esta perspectiva, parece que la definición de enfermedad que hemos planteado al inicio del apartado sería incompleta, porque no tiene en cuenta los componentes psíquico y social. Pero hemos de tener en cuenta que, si bien en la atención debemos tener en cuenta los tres componentes, la patología se centra en el componente biológico. 3.3.2. Clasificación de las enfermedades La nosología es la parte de la medicina que tiene por objeto describir, explicar, diferenciar y clasificar las enfermedades. Podemos aplicar clasificaciones teniendo en cuenta distintos criterios. Las características del agente causante y las de la enfermedad son dos de los más comunes. Características del agente causante Teniendo en cuenta algunas características del agente causante podemos establecer diversas clasificaciones de las enfermedades. La tabla siguiente muestra algunas de las más comunes: Características del agente Tipo de enfermedad Según el origen del agente. Intrínseca El agente pertenece al organismo. Extrínseca El agente es externo al organismo. Según la causa esté en el propio material genético o no. Genética La enfermedad está determinada en la carga genética de la persona. Adquirida La enfermedad no tiene base genética. Según se deba a un agente o a un cúmulo de condiciones. Unifactorial Hay un solo agente causal. Multifactorial La enfermedad se debe a la confluencia de varias causas. Según el agente causal esté o no identificado De agente causal conocido Está identificado el agente que causa la enfermedad: agente etiológico. De agente causal No se sabe con exactitud cuál es el