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Asignatura: Psicopatología, Profesor: Miguel Perez Fernandez, Carrera: Psicología, Universidad: USAL
Tipo: Apuntes
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Celia
Díaz Díaz
Grado en Psicología, 3ªaños,
A
Visión global del temario.
Objeto de estudio: interacción de las tres dimensiones: cognitivo, emocional y conductual.
Frontera entre lo anormal y normal.
Niveles: descriptivo, de razonamiento y explicativo.
En el descriptivo: objetivo y operativo. Dado por triple sistema de respuestas, por funciones y es un análisis cualitativo y cuantitativo de los sistemas.
En el explicativo: marcos teóricos para entender cómo se ha iniciado dicho trastorno.
Tipos:
Antes se denominaba neurosis histérica.
▲ T. metabólico.
▲ Traumático.
Demencias : síndrome orgánico de etiología múltiple, que da lugar a déficit cognitivo, motores y sociales y que implica cambios en la personalidad.
Clasificación:
Índice.
Uno de los problemas que nos encontramos al hablar de psicopatología son los constructos, es decir, referirnos a lo mismo de distinta forma en función del ámbito que es tratado:
Autoconcepto> cognitivo
Autoestima> emocional
Autoeficacia> conductual
CONCEPTOS DE PSICOPATOLOGÍA:
(Porot, 1964)
(Hetherington, 1979)
(Zeigarnik, 1981)
(Belloch, Sandín y Ramos, 1995)
Psicología científica------- Psicopatología (trastornos mentales, no intervención) ------Psicología clínica(intervención desde los modelos psicológicos) ------Psiquiatra. En el modelo explicativo, la persona aporta las pautas necesarias para que el psicólogo clínico o el psiquiatra puedan intervenir y tratar.
ÉPOCA PREHIPOCRÁTICA : dominio absoluto de la explicación demonológica en el campo de las concepciones de la locura. La locura venía determinada por la posesión de demonios personificados en dos Diosas, Manía y Lisa, que eran enviadas por los Dioses en estado de cólera. Los centros médicos fueron los templos dedicados al Dios de la curación, Esculapio.
Galeno (el más importante): reunió y coordinó todo el conocimiento médico acumulado por sus predecesores, añadió sus propias observaciones y creó un sistema médico que ejerció una influencia en los siglos posteriores, si bien no se alejaba en exceso del marco hipocrático. Su contribución más importante fue la elaboración de una teoría sobre los temperamentos o modos de ser de las personas, origen de los planteamientos biotipológicos sobre las diferencias individuales y la personalidad. Distinguió nueves combinaciones básicas o tipos temperamentales, que después se redujo a cuatro fundamentales (sanguíneo, colérico, flemático y melancólico) que mantienen el equilibrio temperamental.
EDAD MEDIA. Gracias a los árabes se transmitió el conocimiento científico. La traducción al sirio de las obras de Hipócrates, Galeno y Aristóteles permitió a los árabes continuar con la tradición de la medicina griega, romana y transmitirla al resto de occidente. Los árabes que destacan: Rhazes, Avenzoar, Averroes, Maimónides , y el más importante, Avicena.
En Europa cristina tras la caída del Imperio Romano, la Iglesia se convirtió en la institución legal y social más importante. El fenómeno de trastorno metal desconcertó a las autoridades cristianas al no saber si determinar la conducta desviada como una persona santa o diabólica. En el siglo VII, se decantó por determinar la conducta desviada como una posesión diabólica. Así, la causa u origen de la locura venía dada por la transmigración de la voluntad individual a una voluntad universal de origen no humano, sino superior, y que sólo se podía abordar por fuerzas superiores al hombre; en consecuencia, debían ser puesto bajo el control de las autoridades cristianas porque sólo ellas podían luchar contra el mal. Pero en el siglo, XIII, destacan Alberto el Grande y Tomás de Aquino , quienes mantienen una posición organicista acerca de los trastorno mentales. De modo que el alma no podía estar enferma dado su origen cuasi divino, por lo que la locura era una enfermedad somática, atribuido a un uso deficiente de la razón. Se centraron al estudio de las alucinaciones.
Tomás de Aquino:
Describió la manía (ira patológica), la psicosis orgánica (pérdida de memoria) y la epilepsia.
Y no descartaba la posesión demoniaca como agente causal o desencadenante de las enfermedades mentales.
El auge del período demonológico tuvo lugar a finales de la edad media y principio del Renacimiento. El Renacimiento supuso una época difícil e intensa contra la brujería. Destaca Luis Vives , claro ejemplo del Humanismo. Con su obra “el alivio de los pobres” sostenía que se debía prestar más atención al espíritu y se debía devolver a los mismos sus salud así como mantenerlos cuidados y racionales. Manifiesta que el cuidado de las personas con enfermedades mentales necesita tratos cuidadosos y humanitarios. Incide en aplicar tratamientos diferenciales según el caso y la sintomatología.
El concepto de enfermedad nerviosa había resultado problemático en el ámbito de las teorías médicas de la época. La consideración de locura como enfermedad fue intermitente.
En los siglos XVII y XVIII, el siglo de las Luces y la Edad de la Razón se caracterizan por la defensa de planteamientos anatomopatológicos y fisiopatológicos. Y la consideración de la locura como una enfermedad especial
Destaca Willis, precursor de las teorías anatomopatológicas de la locura, que hacían de ellas una enfermedad. Introdujo en medicina el estudio de los procesos nerviosos bajo al denominación de Psycheology. Clasificó como enfermedades nerviosas a la epilepsia y otras enfermedades convulsivas, incluidas la histeria y la hipocondría. Su propuesta teórica y práctica divergían notablemente, ya que creía en los demonios y se inclinaba más a golpear a los enfermos mentales, o a considerarlos poseídos por el diablo, que a tratarlos como enfermos.
Entendía las enfermedades como sacudidas mecánicas procedentes de objetos externos. Canguilhem en su extensa revisión de la obra de Willis, afirma que la acción nerviosa nunca fue vista por Willis exclusivamente mecánica, pues a lo largo de su obra conserva metáforas explicativas de actividad volcánica y explosiva.
Las diversas versiones de la teoría de Willis se complican al exponer sus doctrinas sobre la histeria, la melancolía y la manía. Para Canguilhem, Willis estaba interesado sobre todo por el
movimiento muscular y sus patologías. Le interesaba la rigidez tetánica, la contracción histérica, la agitación coreica, las “afecciones que se dicen histéricas e hipocondriacas”. En cambio, la melancolía, menos interesada desde el punto de vista muscular, la enmarca en las teorías químicas tradicionales, atribuyéndolas tanto a los espíritus nerviosos como al corazón. La manía es considerada por él como más periférica y consecuencia de otras formas.
Así, la propuesta investigadora e innovadora de Willis sólo cubriría el campo de las afecciones motoras; a la tradición, pertenecería el resto.
En la caracterización anatomopatológicas de las enfermedades nerviosas (finales del siglo XVIII y pp del siglo XIX) las escuelas más influyentes fueron alemanas y francesas.
En la escuela francesa destaca Philippe Pinel Y Döner. Este último defiende el término “locos pobres” para diferenciar entre el interés investigador y terapéutico que los médicos tenían por sus pacientes de las horas consultas y los locos de los Hopitaux Generaux. Los primeros eran gente privilegiada económicamente que sufría del bazo, de vapores, de histeria, hipocondría o english malady, mientras que los segundos pertenecían a un ejército pobre que sufrían demencias y psicosis graves, y cuyo internamiento corría a cargo del Estado.
Pinel:
LA MENTALIDAD FISIOPATOLÓGICA: planteamientos fisiopatológicos sobre las enfermedades.
EL HEREDITARISMO Y LA TEORÍA DE LA DEGENERACIÓN EN EL SIGLO XIX:
EL MESMERISMO Y EL DESCUBRIMIENTO DEL INCONSCIENTE.
Extendió su pensamiento motivacional al estudiar el placer y el dolor y atribuyó al afecto un papel causal en la conducta adaptativa.
Los funcionalistas se interesaron:
LA ESCUELA REFLEXOLÓGICA SOVIÉTICA.
se centra en una psicología enteramente asentada en una base psicofisiológica objetiva y centrada en la investigación de los elementos constituidos de los procesos psicológicos , sus formas combinatorias y sus mecanismos fisiológicos subyacentes.
Destacan Sechenov y Pavlov. Pavlov enfoca sus estudios sin tener que recurrir a la introspección. Rechazaba la experiencia mental subjetiva.
LA ESCUELA DE WÜRZBURGO.
Destaca Brentano como mayor influyente en esta escuela y en la psicología de la Gestalt. Tanto Wundt como Brentano establecieron sus psicologías sobre sobre supuestos filosóficos, pero Brentano lo orientó hacia explicaciones de tipo más subjetivo evolucionando hacia una fenomenología: enfoque que pone énfasis en el origen constituido y a la organización estructural de la percepción como actividad propia del sujeto.
La fenomenología tomó dos direcciones:
Los puntos de vista de los psicólogos de Würzburgo evolucionaron rápido desde el fenomenismo de Mach hacia la fenomenología de Brentano y Husserl. La diferencia principal entre ambas doctrinas es que el fenomenismo implica sólo el análisis de la experiencia en sensaciones mientras que la fenomenología ponía de nuevo a la vista la volición (“intencionalidad”) incluyendo el análisis del propósito como parte importante del acto introspectivo.
En 1905, Ach llama a este movimiento “movimiento de la introspección sistemática”.
El introspeccionismo de Titchener permaneció más cerca del fenomenismo de Mach.
En 1907, Brühler (estudiante de Külpe) desarrolló el método Ausfrage (interrogación) en el que los sujetos proporcionaban la introspección subjetiva y las interpretaciones de dicha introspección.
Esta escuela criticaba el enfoque analítico, estático y asociacionista del estructuralismo psicológico. Autores como Mayer y Orth demostraron la existencia de un pensamiento sin imágenes. Estas investigaciones fueron verificadas de forma independiente en París pro Binet y en NY por Woodworth. La hipótesis del pensamiento inconsciente fue rechazada sobre la base de que los que no era consciente no era mental, sino fisiológico, y en consecuencia no era objeto de la psicología.
También, para los autores de esta escuela, el asociacionismo fracasaba al explicar los resultados de las tareas experimentales en torno al pensamiento, ya que algo debía de dirigir al pensamiento a través de los hilos adecuados asociativos. Ellos propusieron que era la tarea misma quién dirigía. Afirmaban que la tarea establecía una disposición mental que dirigía correctamente la utilización por parte del sujeto de su red asociativa. Y esta acogida de disposición mental fue más favorable en Norteamérica que la dada al pensamiento sin imágenes.
LA PSICOLOGÍA DINÁMICA.
Formada por la evolución histórica del magnetismo animal y el hipnotismo (sonambulismo artificial). Se caracteriza por:
los términos más frecuentes usados cabe seleccionar los siguientes: psicopatología, psicología patológica, psicología anormal, patopsicología clínica, psicología de la conducta desadaptada, psicología experimental, etc.
Psiquiatría. Rama de la medicina que se ocupa de la génesis (origen), dinámica, manifestaciones y tratamiento, desde un punto de vista biológico, de los trastornos mentales, que alteran la vida subjetiva del individuo y sus relaciones interpersonales.
Trastorno mental.
Índice:
Nos vamos a centrar en los siguientes cuatro criterios:
El criterio estadístico. En Psicopatología, la estadística ha pasado a ser un criterio definitorio del objeto y ha adquirido un rango de concepto.
El postulado central es que las variables que definen psicológicamente a una persona, poseen una distribución normal de la población general de referencia de esa persona. Por ello, la psicopatología es todo aquello que se desvía de la normalidad, es decir, “algo” que resulta poco frecuente y que no entra en los límites de la distribución normal de la población que nos sirve de referencia.
También, para que sea considerado Psicopatológico, debe adoptar el supuesto de continuidad. Se utilizan así los prefijos –hipo, -hiper, -a (conductas anormales) que se caracterizan por ser poco frecuentes y por contener los mismos elementos de la normalidad pero en un grado ya excesivo y escaso. De modo que las diferencias Psicológicas y Psicopatológicas son de tipo cuantitativa, de grado.
Así, cuando la Psicopatología se rige por un criterio estadístico se suele emplear el término anormalidad como sinónimo a la Psicopatología, lo que significa que una conducta, rasgo, actividad o característica es muy poco frecuente, y poco representativa del grupo social normativa de referencia, además de ser cuantitativamente distinta de lo que se considera normal.
Los criterios sociales e interpersonales. Sullivan denominó “consensual” para señalar que las psicopatologías es una cuestión de normativa social, es decir, del consenso social que se alcance al respecto en un momento y lugar determinados. Así, lo que se considera psicopatológico en una época y cultura, puede no serlo en otros tiempos.
De este modo, lo que se pretende es ayudar a la persona que posee la psicopatología a reintegrarse en las mejores condiciones al medio social, esto es, la adaptación social, que se acepte o no, pertenece. Pero la esta adaptación social presente tanto problemas como la delimitación de psicopatología. Es difícil limitar qué se puede considerar psicopatológico dentro de una adaptación en la sociedad.
Una de las soluciones que se propone es la existencia de condicionantes situacionales , que serían los responsables de la psicopatología. El individuo se ve sometido a contingencias ambientales que representa el papel que la sociedad le adjudicó. De modo que es muy preciso examinar el fondo del contexto social, así como el tipo de contingencias ambientales que modulan el comportamiento y la actividad mental, si queremos llegar a comprender la génesis y/o mantenimiento de muchos comportamientos perturbados y anormales.
Los criterios subjetivo, intrapsíquicos o personales. El propio individuo informa su estado o situación, lo que se suele traducir en quejas o manifestaciones verbales y/o comportamentales.
Una variante a este criterio la constituye el alguedónico , dado por Kurt Schneider y que hace referencia al sufrimiento personal, propio o ajeno, como elemento definitorio de la presencia de psicopatología.
Uno de los problemas de este criterio es que no siempre la persona es consciente de lo que le ocurre, el origen y causa de su psicopatología. O bien, no siempre las manifestaciones en una persona son catalogables como psicopatológicas.
Por otra parte, tampoco tiene en cuenta lo efectos que un comportamiento anormal produce en el contexto social inmediato de la persona que lo padece (mientras que sí lo hacía el alguedónico). Y ninguna de estos dos variantes diferencia entre psicopatología y reacciones normales de adaptación al estrés, por ejemplo.
Los criterios biológicos. Conjunto de criterios de naturaleza no psicológica, en la medida que enfatizan sobre la naturaleza biológica, física de las personas. Mantienen que las psicopatologías son la expresión de alteraciones y/o disfunciones en el modo normal de funcionamiento, bien de la estructura o el proceso biológico que la sustenta. Estas alteraciones pueden estar causadas a su vez por la acción de agentes patógenos externos ( y entonces se califican con el prefijo dis-) o por carencias de determinados elemento constituyentes ( se aplica el prefijo a-) o bien por una ruptura en el equilibrio normal de los diferentes procesos, elementos o estructuras involucradas ( se aplica el prefijo hipo-, hiper-).
Asumir una etiología orgánica como explicación última de la aparición psicopatológica conlleva adoptar el término genérico de “enfermedad mental” para caracterizar esos trastornos.
Uno de los problemas que presenta este criterio es que ya no está muy claro si una etiología orgánica signifique descartar sin más la intervención de los factores psicológicos y sociales.
En definitiva, los planos psicológicos y biológicos son complementarios e igualmente necesarios para la compresión de la psicopatología. De hecho, la tendencia actual a postular un modelo biopsicosocial para la explicación de la naturaleza humana y sus alteraciones (mentales o no) significa el reconocimiento de esa complementariedad.
Conclusiones:
Ninguno de los criterios es suficiente por sí mismo para la psicopatología. Uno de los objetivos de esta disciplina es delimitar el peso relativo de cada uno de los criterios a la hora de clasificar,
NIVEL EXPLICATIVO. Modelo teórico: marco teórico desde el que se puede explicar el caso clínico, y contestar las interrogantes que plantean el tratamiento de dicho trastorno. Ser capaz de explicar el trastorno. Elemento imprescindible para tratar el trastorno. Más importante que el diagnóstico. El psicólogo necesita de elementos científicos para describir o interpretar la realidad.
Así: describen y explican, generan técnicas de evaluación e intervención y diseñan pautas, cimientos para la intervención y tratamiento.
LOS MODELOS EN PSICOPATOLOGÍA.
Las perspectivas o modelos en psicopatología son también múltiples. Nos centraremos únicamente en tres grandes orientaciones teóricas actual; la perspectiva biomédica, conductual y cognitiva.
En las páginas 42 y 43 del libro volumen 1 de Psicopatología se recoge en un cuadro las características principales de los modelos teóricos psicopatológicos.
Los modelos describen y explican. Generan técnicas de evaluación e intervención.
También denominado biomédico (médico), fisiológica o neurofisiológica (neurociencia). Asume que el trastorno mental es una enfermedad, al igual que cualquier enfermedad física. En consecuencia, las alteraciones psicopatológicas se producen porque existen anormalidades biológicas subyacentes (genéticas, bioquímicas, neurológicas, etc). Por tanto, según este modelo el tratamiento deberá centrarse en corregir tales anormalidades orgánicas.
Se ha considerado a Hipócrates como el predecesor del enfoque médico en una extrapolación del modelo Kraepeliniano. En el siglo XX el modelo biomédico mantiene su enorme influencia y se consolida sobre todo a partir de los años cincuenta, década en la que se comenzaron a sintetizar y a utilizar diferentes clases de drogas psicotrópicas que han mostrad su eficacia en diversos trastornos mentales.
Los defensores de este modelo entienden el comportamiento anormal como una enfermedad dada por el funcionamiento patológico de alguna parte del organismo. Se presupone que la alteración del cerebro (estructural o funcional) es la causa primaria de la conducta anormal.
Las alteraciones pueden ser:
Dichas alteraciones pude ser el resultado de factores genéticos, trastornos metabólicos, infecciones, alergias, tumores, trastornos cardiovasculares, traumas físicos, estrés, etc.
Según Buss , y en relación con las causas del trastorno, se pueden distinguir hasta tres tipos diferentes de enfermedad:
Los trastornos mentales que tienen causas físicas tan claras se denominan trastornos mentales orgánicos (el más frecuente la enfermedad de Alzheimer). Éstos se diferencian de los trastornos mentales funcionales en que los últimos son patrones de conductas anormales sin claros indicios de alteraciones orgánicas cerebrales.
Enfocando hacia los biologistas, en muchos de los trastornos mentales funcionales se han encontrado disfunciones orgánicas en el cerebro.
También se ha puesto de relieve la frecuencia con que ocurren los trastornos mentales entre parientes biológicos. Se plantea que si un determinado trastorno ocurre con una relativa frecuencia en una familia en relación a la población general, quizás sea porque uno de los miembros de la familia ha heredado una predisposición genética a padecerlo. Se habla así de bases genéticas.
Continuando en la misma línea, se habla de grupo de riesgo cuando se observan numerosos casos de parientes biológicos de un paciente diagnosticado de una alteración psicopatológica específica que presentan el mismo trastorno.
Nuestra vida mental es una interacción de factores biológicos y no biológicos (psicológicos, sociales, culturales, ambientales, etc.). Por lo que es más relevante explicar esa interacción que centrarse exclusivamente en las variables biológicas.
Uno de los problemas en los que se encuentran estos modelos, es que muchas de las investigaciones con animales presentan síntomas y comportamientos anormales inducidos por medio de drogas, cirugía o manipulación conductual, de modo que se encuentran con dificultades para generalizar la valides de sus conclusiones a la conducta humana y alteraciones.
También, la aceptación de los postulados conlleva que se considera al individuo como algo pasivo y es el médico (agente activo) el responsable de encontrar los medios para solucionar el problema en el paciente; el trastorno mental es una enfermedad y como tal tiene una etiología (causa) de tipo orgánico pero existen evidencias de que muchos de los trastornos no obedecen a causas orgánicas.
▲ Definición del trastorno.
La influencia de estos autores soviéticos se plasmó a través de la enorme influencia de Watson en torno a dos conceptos fundamentales:
El objetivismo (metodológico) y otro teórico, el condicionamiento, como eje central de la conducta.
Watson rechazó el estructuralismo y el funcionalismo (ambas empleaban la introspección como método de investigación) y sitúo el conductismo como única alternativa psicológica (igual que la reflexología soviética). Las unidades de análisis del conductismo son variables objetivas (observables).
Las primeras formulaciones de la conducta anormal vienen dada por Wolpe, Eysenck y Jones; establecen las bases de la nueva teoría, según la cual la conducta neurótica consiste en hábitos desadaptativos adquiridos mediante procesos de aprendizaje.
En Inglaterra, dado por Eysenck, predominó la orientación basada principalmente en el condicionamiento clásico y en EEUU, dado por Skinner, dominó la modificación de conducta y el concepto de comportamiento anormal a través del condicionamiento operante. Skinner también desarrolló el análisis experimental de la conducta, nuevo enfoque metodológico y teórico. Supuso grados máximos de experimentación y objetividad rechazando la consideración de cualquier posible variable intermedia.
Por tanto, la perspectiva conductual:
Características propias de la perspectiva conductual.
definidas de forma objetiva y operacional, y las hipótesis pueden ser contrastadas empíricamente. Críticas a la perspectiva conductual (leer página 50). Ha sido criticado por ser excesivamente reduccionista, limitarse a relaciones entre estímulos y respuestas, y ser excesivamente ambientalista. No obstante, estas críticas son válidas con versiones radicales de Skinner ya que el conductismo metodológico asume diversas formas de variables subjetivas y no observables directamente. El modelo conductual en la actualidad. Conviven tres orientaciones conductuales:
Las dos primeras se centran en facetas observables de la conducta, relaciones estímulos y respuestas; la última en relaciones explícitas en los procesos cognitivos, esto es, percepción e interpretación de los eventos externos e internos y su interacción con el comportamiento.
A veces, la teoría del aprendizaje social de Bandura ha sido conceptualizada como intermedia o integradora de las posiciones mediacional/operante-cognitiva, ya que considera como elementos centrales tanto las respuestas observables como los procesos cognitivos.
La explicación de la conducta anormal en términos de aprendizaje no puede considerarse como algo estático, pues ha experimentado con el paso del tiempo continuas actualizaciones y reformulaciones. Así, la tendencia actual predominante es un reconocimiento relevante de los procesos cognitivos en los procesos de aprendizaje. En el condicionamiento pavoloviano puedo ocurrir aunque los estímulos estén separados en el espacio y tiempo; y se puede producir tanto con estímulos concretos como abstractos. Es un condicionamiento flexible y funcional. De este modo, en ambos tipos de condicionamientos ( clásico u operante) se han encontrado fenómenos cognitivos. Por ejemplo, Pavlov “segundo sistema de señales” para referirse a E-E, condicionamiento sin contacto directo con el estímulo incondicionado.
El neocondicionamiento , sirve para dar cuenta de las nuevas exigencias cognitivista. Trata de integrar nuevos fenómenos que han sido descubiertos y que permiten nuevas predicciones y explicaciones que no son dadas a través del aprendizaje asociativo.
Como diría Rescorla, el condicionamiento pavloviano es un buscador de información que usa relaciones lógicas y perceptivas entre los eventos para formar una representación sofisticada del mundo.