Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Análisis del Conocimiento: Desde el Hombre Arcaico hasta la Modernidad, Resúmenes de Filosofía

De la estrecha relación entre hombre y conocimiento en tanto que homo sapiens no deriva de forma natural que toda información pueda llegar a ser considerada como un conjunto de saberes metódicos, sistemáticos, fundamentados, comprobables y rigurosos, por lo que vale la pena distinguir los que poseen estas características entre los distintos tipos de conocimiento producidos por el ser humano.

Tipo: Resúmenes

2020/2021

Subido el 26/08/2021

emperatriz-croes
emperatriz-croes 🇦🇷

5

(1)

13 documentos

1 / 15

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Trabajo Practico N° 4
Que es El Conocimiento
Mario Bungel, Gregorio Klimovsky y Ester Díaz
Facultad de Ciencias Psicológicas, Universidad Kennedy
TP4 ¿Que es el Conocimiento?
Gabriela Bukstein
Alumno: Rita Croes/Vanesa Calderón
Abril 11 del 2021
Universidad Kennedy
Sede San Isidro
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Análisis del Conocimiento: Desde el Hombre Arcaico hasta la Modernidad y más Resúmenes en PDF de Filosofía solo en Docsity!

Trabajo Practico N° 4 Que es El Conocimiento Mario Bungel, Gregorio Klimovsky y Ester Díaz Facultad de Ciencias Psicológicas, Universidad Kennedy TP4 ¿Que es el Conocimiento? Gabriela Bukstein Alumno: Rita Croes/Vanesa Calderón Abril 11 del 2021 Universidad Kennedy Sede San Isidro

Introducción De la estrecha relación entre hombre y conocimiento en tanto que homo sapiens no deriva de forma natural que toda información pueda llegar a ser considerada como un conjunto de saberes metódicos, sistemáticos, fundamentados, comprobables y rigurosos, por lo que vale la pena distinguir los que poseen estas características entre los distintos tipos de conocimiento producidos por el ser humano. Si se toma como referencia y parámetro al conocimiento científico moderno, de forma provisional y con miras de ajustes, se pueden detectar al menos cuatro posibilidades: a ) el acientífico, b ) el precientífico, c ) el científico y d ) el metacientífico. Con esto se espera ayudar a quien realiza investigación educativa para que pueda detectar en qué nivel se halla tanto lo que consulta como lo que él mismo produce.

1. El conocimiento acientífico uede decirse que es el tipo de conocimiento no científico llamado vulgar, ordinario o de sentido común. Es la base del sentido inmediato entre los individuos de una misma cultura, y opera como una especie de entendimiento práctico que compone un sistema de esquemas incorporados que, constituidos en el curso de la historia colectiva, son adquiridos en el curso de la historia individual y funcionan “ en la práctica y para la práctica ” (Bourdieu, 1998). En tanto que ser gnoseológico mediado por su sociedad y su cultura, el hombre no puede vivir en medio de las cosas sin formular sus ideas sobre ellas y de acuerdo a las cuales arregla su conducta. Pero como estas nociones están más cerca y más a nuestro alcance que las realidades a que corresponden, tendemos naturalmente a sustituirlas a estas últimas y a hacer de ellas la materia prima de nuestras especulaciones (Durkheim, 1985: 45). Este tipo de conocimiento suele confundir las cosas que le rodean con las ideas que se forma acerca de ellas. El pensamiento mítico-religioso, el especulativo, el fetichismo, el animismo, el totemismo, entre otros tipos de explicaciones sobre el mundo, así como la filosofía y la sabiduría sapiencial de los pueblos en sus proverbios y leyendas, etcétera, ejemplifican este rubro (Glazer, 1987 ), y son surgidos de la inmediatez práctica para generar un sentido de orientación igualmente práctico en el mundo habitado y practicado.

Todo campo de conocimiento que no sea científico, pero se anuncia como tal es pseudocientífico o falsa ciencia (Bunge, 2010 ). La pseudociencia se distingue por basarse en un cuerpo de creencias y prácticas cuyos cultivadores desean, ingenua o maliciosamente, dar como ciencia, aunque no comparte con ésta ni el planteamiento, ni las técnicas, ni el cuerpo de conocimientos. Pseudociencias aún influyentes son, por ejemplo, la de los zahoríes, la investigación espiritista y el psicoanálisis (Bunge, 2004: 32) Se les podrían sumar, entre otras, la parapsicología (nombre moderno del espiritismo), la ufología y teorías de la conspiración que se basan en la creencia de que los gobiernos mundiales ocultan de manera intencional información a sus gobernados. De entrada, la pseudociencia es más fácil de inventar que la ciencia, porque hay una mayor disposición a evitar confrontaciones perturbadoras con la realidad que no permiten controlar el resultado de la comparación. Los niveles de argumentación, lo que pasa por pruebas, son mucho más relajados. En parte por las mismas razones, es mucho más fácil presentar al público en general la pseudociencia que la ciencia. Pero eso no basta para explicar su popularidad (Sagan, 2000: 24). Por ello, y de acuerdo con lo anterior, la clara ausencia de rigurosidad y de fundamentación probada es otra característica de este tipo de conocimiento. Las pseudociencias están impedidas a generar mecanismos de autocorrección por estar orientadas a influir en la credulidad de los seres humanos, no en demostrar sistemáticamente lo que pretenden decir (Bunge, 2004 ), por lo que en relación con la ciencia no podría ser considerado su conocimiento como científico.

2. 2. CONOCIMIENTO PROTOCIENTÍFICO La protociencia posee un rango mayor que el conocimiento pseudocientífico y se caracteriza por su condición embrionaria de ciencia que puede tener un objeto serio de estudio tomado de forma cuidadosa, pero sin un corpus ni un objeto teorético ni experimental claro, lo que no le permite llegar a cuajar en aquella.

“La diferencia entre la ciencia y la protociencia es una cuestión de grado, la diferencia entre protociencia y pseudociencia es cualitativa” (Bunge, 2010: 132). Ejemplos enclasables de protociencia pudieran ser la herbolaria, el vitalismo, el biomagnetismo, la homeopatía, la frenología, la grafología, la alquimia, por mencionar algunas, los cuales son igualmente debatibles como se muestra a continuación: “el caso de la alquimia es completamente diferente. No creo que haya funcionado «de manera semejante a una protociencia de la química», como afirma Blitz. En mi opinión, la alquimia fue pseudocientífica desde el principio” (Bunge, 2010: 138). Bunge debate a Blitz sobre dónde ubicar a la alquimia, lo que sólo devela la falta de consenso de qué focalizar en la alquimia para considerarla pseudociencia o protociencia. A diferencia de Bunge, la toma de posición en este artículo es mirarla como protociencia. El uso de herramientas o conceptos científicos de forma asistemática o sin un corpus teorético caracteriza a las protociencias. Si se consideran las prácticas de las agencias encuestadoras, y los informes oficiales de las instituciones tan plagados de numeralias, todo ello produce la sensación de algo respetable y hasta sincero, pero no hay que perder de vista que se puede estar sinceramente equivocado. Por ello es que Bourdieu (2000: 185) llamó a los sondeos de opinión “una ciencia sin sabio”, y por la que el Estado moderno ha buscado agenciar el monopolio de la información por la representación oficial que produce el amañado uso de la estadística (por ejemplo, el “descenso” en el porcentaje de las tasas de violencia y de delincuencia por casos reales no registrados o en el aumento porcentual del bienestar económico de la sociedad, cuya muestra son preferentemente sectores favorecidos).

3. El conocimiento científico La ciencia moderna y sus producciones, a pesar de lo que pareciera, es una empresa muy reciente y su objeto de estudio es la realidad empírica, tangible (Bunge, 2004 ), y es el ulterior desarrollo del género humano en los últimos dos siglos. Sin ahondar en el problema de lo que sea la realidad empírica , se puede partir de un supuesto ontológico fundamental: toda realidad posee existencia, pero no todo lo que existe es real. Como señala Bunge (2004: 254), “la realidad, tal como la conocemos, hoy, no es un sólido bloque homogéneo, sino que se divide en varios niveles o sectores, caracterizado cada uno de

Gnoseológica se inicia con la aprehensión del objeto, luego surge el interés consciente por conocer las propiedades que caracterizan dicho objeto y obtener con ello el conocimiento por el sujeto. En pocas palabras es una correlación entre el sujeto que quiere conocer y el objeto que debe ser conocido. Es importante recordar que el conocimiento nunca es estático, sino que es un proceso dinámico en permanente evolución, en desarrollo. Todo conocimiento es esquemático y parcial de ahí que siempre se puede realizar un nuevo progreso de conocimiento. Flores Ochoa (1994): El conocimiento: no es la simple copia de las cosas, sino su construcción interior". De manera, que la sensación pura no existe, ya que, toda percepción de las cosas implica: elaboración, interpretación y construcción del sujeto. Sin embargo, ¿Podemos generalizar que todas las personas desarrollan el mismo proceso de conocer? Mario Bunge: El conocimiento científico es conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable, pero no infalible. Es un producto de la actividad humana en la comunidad social y comunidad científica. Por medio de la investigación científica el hombre ha alcanzado una reconstrucción conceptual del mundo, que es cada vez más amplia, profunda y exacta”. Según Mario Bunge, el conocimiento científico “ es fáctico, trascendente, analítico, especializado, claro y preciso,

comunicable, verificable, metódico, sistemático, general, legal, explicativo, predictivo, abierto y útil”.

  • Bunge, M. 1976. La Ciencia, su método y su filosofía. Buenos Aires, Ediciones Siglo Veinte. Alavi y Leidner (2003:19): Definen el conocimiento como la información que el individuo posee en su mente, personalizada y subjetiva, relacionada con hechos, procedimientos, conceptos, interpretaciones, ideas, observaciones, juicios y elementos que pueden ser o no útiles, precisos o estructurales. La información se transforma en conocimiento una vez procesada en la mente del individuo y luego nuevamente en información una vez articulado o comunicado a otras personas mediante textos, formatos electrónicos, comunicaciones orales o escritas, entre otros. En este momento, señalan, Alavi y Leidner, el receptor puede procesar e interiorizar la información, por lo que vuelve a transformarse en conocimiento. Edgar Morín Edgar Morin plantea en su Primer Saber que el Conocimiento Humano se funda en la percepción de los sentidos y que estos estímulos son traducidos por nuestro cerebro dando forma a una interpretación personal de la realidad. Esta interpretación puede construirse o reconstruirse de acuerdo a la ampliación de la experiencia. El ser humano está marcado por la impronta cultural y el paradigma contextual. Siendo el primero el conjunto de normas, valores, y principios básicos que ayudan a formar la estructura del pensamiento. La segunda es la visión del mundo a nivel global de la realidad contextual, planteada ya por Páez, (2010) y Hernández (2007), quienes lo enfocan desde la perspectiva de la información y lo procesos para transformarse en conocimiento. Por otra parte, este Saber plantea que las ideas pueden

de conocimiento. El planteamiento de Morín sobre que el conocimiento debe ser integral y contextualizado que se fundamenta en la comprensión humana de los hechos que están revisando y no solo una cuantificación de los mismos. La problemática que surge es que es prácticamente imposible que el ser humano pueda ser integral y contextualizado en esta era informacional, puesto que es extremadamente amplia la cantidad de conocimiento producido en todas las áreas de especialidad de las disciplinas y aun el conocimiento social no es abordable en su totalidad (Arroyas; Gobantes y Noguera, 2013). Ante esta dificultad una de las posibilidades es la abertura al aprendizaje permanente, a la capacidad de aprender a aprender lo necesario para enfrentar los múltiples contextos y la capacidad de saber discriminar las diferentes fuentes de información existentes en los múltiples formatos, siendo estas temáticas trabajas por diferentes autores que trabajan el tema de la ALFIN al rededor del mundo (Fejes y Nicol, 2010; Gómez, 2013). El tercer saber: Enseñar la condición humana. Como tercer saber de Morín nos hace referencia a los aspectos desconocidos sobre la condición humana, el plantear que no se sabe que es el ser humano, ni tampoco cuales son los rasgos totales del mismo, volviéndose esta situación más compleja por causa de la fragmentación disciplinar (Giménez, 2004) y la falta de instrucción y enseñanza en todo lo referido a lo que es la esencia natural del individuo humano y su actuar complejo. El planteamiento de Morín en relación con el ser humano, y visto desde la Alfabetización en Información, podría ser entendido como un análisis multidisciplinario de los déficit (Romer, 2006) o aspectos en desarrollo de plataformas que median los recursos informacionales accesibles por los usuarios (Belloch, 2012), los cuales pueden requerir de sistemas más intuitivos y avanzados que tomen en cuenta la Pluridimensionalidad del individuo como ser (Martínez, 2010; Habermas, 1987), abordando su complejidad en la interacción con los documentos. Por tanto, la humanización tecnológica (Díaz y Laurian,

  1. debiera facilitar la generación de conocimiento en los distintos niveles y dinámicas sociales y culturales. Es dentro de este prisma donde la concepción de ser humano se ve ampliada y dinamizada (Naval y Vives – Rego, 2016) gracias a la creación de extensiones de sí mismo (Necroponte, 1995; Siemens, 2010) dentro de ambientes virtuales (Pérez, Miguelena, y Diallo, 2016) y de realidad ampliada (Echave, Sánchez, y Serón, 2016) que ayudan a la construcción y establecimiento de nuevas identidades sociales y culturales sin límites físicos. El cuarto saber: La identidad terrenal. (La comprensión humana). En el cuarto saber Morín plantea la comprensión humana que se relaciona directamente con el explicarnos y el comprendernos. Siendo la primera la descripción del que somos y la segunda por qué somos. Además, se visualiza con este punto al individuo como un ser vivo y que se relaciona con el planeta y sus recursos. Para poder abordar este saber desde la Alfabetización en Información, es necesario enmarcarnos en las habilidades consideradas por ALA – AASL, traducidas por Cuevas (2006), en la categoría tres, normas 7 y 9, en las cuales se tocan los temas de la importancia de la información para el desarrollo de una sociedad democrática y la participación en las comunidades de aprendizaje para buscar y generar saberes que permita la comprensión entre pares. En base a este marco es posible decir que informacionalmente la decodificación e interpretación de datos compartidos entre humanos requieren de elementos afectivos tales como el asertividad, la paciencia, la tranquilidad, la dedicación, el saber escuchar, el respeto, etc., los cuales permiten una mejor comprensión del mensaje (Arango, Rodríguez, Benavides, y Ubaque, 2016). Esta lógica se ve reflejada en las normas antes mencionadas como habilidades que intentan integrar a los individuos como parte de la sociedad y como fuentes del conocimiento que permitan construir una realidad mejor utilizando como fundamento el

Con el surgir de la Globalización y las relaciones interculturales como resultado la humanidad se ha visto en la necesidad de ampliar sus límites mentales, la comprensión y aceptación del otro (Kaplan, 2016) es un fundamento clave en este saber. La problemática surge ante los vicios creados por el sistema de la sociedad que prioriza el individualismo y el materialismo, siendo estos los elementos que dificultan la enseñanza de la paz entre los individuos. Para extrapolar este saber desde la perspectiva de la Alfabetización en información es nuevamente necesario mencionar a la ALA – AASL traducida por Cuevas (2006), en la categoría tres, normas 7 y 9, las cuales abordan el proceso de democratización y el entendimiento entre pares. En base a estas habilidades es posible considerar al conjunto de seres humanos como comunidades, antes que individuos independientes (Sousa Santos, 2013) y en esta lógica es que se debe comprender que la enseñanza en información debiera contemplar cosmovisiones distintas. En este sentido, es necesario abanderar el frente educomunicativo y cultural que empodere y proyecte nuestras identidades plurales y nuestras formas creativas de construcción del espacio social e informacional, para producir un cambio en las estructuras de aprendizaje (Sierra Caballero, 2010?), lo que permitiría romper el individualismo con ayuda de la ecología de saberes, (Sousa Santos, 2013), donde se hace necesario identificar los saberes a enseñar, las relaciones que se producen ente ellos y como intervenimos el mundo real, formando sujetos desestabilizadores, individuales o colectivos que actúan con energía y voluntad, que mezclan componentes occidentales y no occidentales vinculados por la información en razón de fin. El séptimo saber: La ética del género humano. (La antropoética) El séptimo saber de Morín se basa en la visión de que toda persona es parte de la humanidad y que el entendimiento de esta se fundamenta en la ética no como un concepto sino más bien como una relación entre el individuo/sociedad e individuo/especie (triple

realidad). Al ser el género humano tan complejo el conocimiento que se produce sobre él es fragmentado y aplicado solo por unos pocos expertos. Esto produce la regresión de la democracia. De esta forma Edgar Morin nos plantea que es el conocimiento a través del saber. (https://www.infotecarios.com/reflexiones-torno-al-pensamiento-edgar-morin-una-mirada- desde-la-alfin/#.YIVy7JBKjIU)

  1. Comparar los diferentes conceptos seleccionados por los autores. AUTOR CONCEPTO Bunge El conocimiento se divide en científico y ordinario. Mientras el conocimiento científico avanza en su investigación rechaza porciones del conocimiento ordinario. el sentido común no puede ser juez de la ciencia. Los dos conocimientos mencionados deben ser racionales y objetivos. Esther Diaz La importancia del conocimiento pasa por poder describir objetos o estados de cosas que existen, que existieron o podrían existir. El conocimiento describe, explica y predice. Al igual que Bunge compara los dos tipos de conocimientos, asegura que el hombre arcaico acumulaba conocimiento y hasta la antigua Grecia no se empezó a pensar el conocimiento desde un punto de vista racional. Y dejó en claro que el conocimiento científico solo se utiliza para determinadas cuestiones cuantificables y medibles del mundo. no podemos vivir nuestra vida cotidiana apoyándonos en conocimientos científicos. Platón Dice que son tres requisitos se deben cumplir para que exista el conocimiento, creencia, verdad y prueba, si alguna de las tres faltara estaríamos dentro de una opinión, pero no del conocimiento. Claro está que en aquella época no sabíamos qué se entiende por conocimiento científico y nos parece poderoso que hoy en día se mencione. Klimovsky Menciona, en la actualidad ninguno de los tres requisitos platónicos se considera apropiado para el conocimiento científico. Para este autor no todo conocimiento es conocimiento científico, la diferencia radica según algunos epistemólogos, en el método científico de obtenerlo y justificarlo, que tiene sus características particulares y sus requerimientos. Popper El máximo representante del Racionalismo Crítico rechaza la inducción como método para configurar las teorías de la ciencia, pues considera que son hipótesis que se pueden mejorar a partir de