Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


QUE SIGNIFICA ENTREVISTAR, Esquemas y mapas conceptuales de Técnicas en Entrevistas de Trabajo

LA MANERA CORRECTA DE ENTREVISTAR

Tipo: Esquemas y mapas conceptuales

2022/2023

Subido el 26/09/2023

odalia-briceno
odalia-briceno 🇵🇪

10 documentos

1 / 4

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
¿Qué significa entrevistar?
Es muy probable que nunca olvides tu primera experiencia haciendo una entrevista; yo sé que
nunca olvidaré la mía. La paciente, una mujer joven hospitalizada por un trastorno del
pensamiento que resultó ser el inicio de una esquizofrenia, hablaba con vaguedad y a menudo
se desviaba del tema. Hizo algunas referencias sexuales con las que yo, joven estudiante en
una época más inocente, nunca me había encontrado. No sabía con certeza de qué hablar, y
pasaba más tiempo planear qué más preguntar que considerando el significado de las
respuestas pre- vias. A pesar de todo, parecía que yo le agradaba a la paciente, lo cual era
bueno; necesité hacer tres visitas más al pabellón ese fi n de semana sólo para obtener la
historia completa. Ahora me doy cuenta de que mi primera experiencia fue más o menos
normal. Nadie me había dicho que la mayoría de los entrevistadores novatos tiene dificultades
para pensar las preguntas, ni que muchos se sienten incómodos con sus primeros pacientes.
Desearía que alguien me hubiera advertido lo que ahora sé: la entrevista en salud mental suele
ser fácil y casi siempre es muy divertida. Debe ser ambas cosas. Después de todo, la entrevista
clínica es un poco más que ayudar a las personas a hablar de sí mismas, lo cual le gusta hacer a
la mayoría. En el campo de la salud mental, pedimos a los pacientes que revelen algo de sus
emociones y su vida personal. La práctica nos enseña qué preguntar y cómo dirigir la
conversación para obtener la información necesaria para ayudar al paciente de la mejor
manera. Es importante desarrollar esta capacidad: en una encuesta entre profesionales que se
dedican a la clínica y a la enseñanza, la entrevista integral se ubica en el primer lugar de 32
habilidades que necesitan los profesionales de la salud mental. Si la entrevista sólo implicara
hacer que los pacientes respondan preguntas, los clínicos podrían dejar esta tarea a las
computadoras y dedicar más tiempo a tomar un café. Pero las computadoras y los
cuestionarios en papel no pueden percibir los matices de las frases, ni medir los titubeos o la
humedad de los ojos, signos que pueden alertar al clínico vivaz acerca de una línea productiva
de indagación. Un buen entrevistador debe saber cómo trabajar con una amplia gama de
distintas personalidades y problemas: dar rienda suelta al paciente que es buen informante,
guiar al que se pierde, alentar al silencioso y apaciguar al hostil. Casi cualquiera puede
aprender estas habilidades. No hay sólo una clase de personalidad para entrevistar, y puedes
tener éxito con diversos estilos. De todas formas, necesitarás consejos y práctica para
desarrollar un estilo que funcione bien para ti. La entrevista clínica se usa con distintos fines y,
desde luego, cada profesional, dependiendo de su campo, tiene distintas prioridades. Pero
todos los entrevistadores –psiquiatras, psicólogos, médicos familiares, trabajadores sociales,
enfermeros, terapeutas ocupacionales, asistentes médicos, consejeros y especialistas en la
rehabilitación de adictos (me disculpo si he dejado fuera a alguien)– deben obtener primero
toda la información básica de cada paciente con el que se encuentran. Las semejanzas en la
clase de datos que necesitan tienen mucha mayor importancia que cualquier diferencia que
pueda esperarse por las distintas clases de entrenamiento y perspectivas. Los buenos
entrevistadores tienen en común tres características: 1. obtienen la mayor cantidad de
información precisa pertinente para el diagnóstico y el manejo, 2. en el menor tiempo, 3. son
constantes en la creación y mantenimiento de una buena relación de trabajo (rapport) con el
paciente. De estos tres componentes, (1) la información obtenida y (3) el rapport son
decisivos. Si ignoras los límites de tiempo, puedes ofrecer una buena atención, aunque podrías
tener dificultades para hacerte cargo de más de unos cuantos pacientes al mismo tiempo. Tu
primer contacto con cualquier paciente podría deberse a diversas razones: una rápida
exploración, el diagnóstico de admisión de un paciente externo, una visita de emergencia a
una habitación, la admisión a un hospital o una consulta para dar medicación o psicoterapia.
pf3
pf4

Vista previa parcial del texto

¡Descarga QUE SIGNIFICA ENTREVISTAR y más Esquemas y mapas conceptuales en PDF de Técnicas en Entrevistas de Trabajo solo en Docsity!

¿Qué significa entrevistar?

Es muy probable que nunca olvides tu primera experiencia haciendo una entrevista; yo sé que nunca olvidaré la mía. La paciente, una mujer joven hospitalizada por un trastorno del pensamiento que resultó ser el inicio de una esquizofrenia, hablaba con vaguedad y a menudo se desviaba del tema. Hizo algunas referencias sexuales con las que yo, joven estudiante en una época más inocente, nunca me había encontrado. No sabía con certeza de qué hablar, y pasaba más tiempo planear qué más preguntar que considerando el significado de las respuestas pre- vias. A pesar de todo, parecía que yo le agradaba a la paciente, lo cual era bueno; necesité hacer tres visitas más al pabellón ese fi n de semana sólo para obtener la historia completa. Ahora me doy cuenta de que mi primera experiencia fue más o menos normal. Nadie me había dicho que la mayoría de los entrevistadores novatos tiene dificultades para pensar las preguntas, ni que muchos se sienten incómodos con sus primeros pacientes. Desearía que alguien me hubiera advertido lo que ahora sé: la entrevista en salud mental suele ser fácil y casi siempre es muy divertida. Debe ser ambas cosas. Después de todo, la entrevista clínica es un poco más que ayudar a las personas a hablar de sí mismas, lo cual le gusta hacer a la mayoría. En el campo de la salud mental, pedimos a los pacientes que revelen algo de sus emociones y su vida personal. La práctica nos enseña qué preguntar y cómo dirigir la conversación para obtener la información necesaria para ayudar al paciente de la mejor manera. Es importante desarrollar esta capacidad: en una encuesta entre profesionales que se dedican a la clínica y a la enseñanza, la entrevista integral se ubica en el primer lugar de 32 habilidades que necesitan los profesionales de la salud mental. Si la entrevista sólo implicara hacer que los pacientes respondan preguntas, los clínicos podrían dejar esta tarea a las computadoras y dedicar más tiempo a tomar un café. Pero las computadoras y los cuestionarios en papel no pueden percibir los matices de las frases, ni medir los titubeos o la humedad de los ojos, signos que pueden alertar al clínico vivaz acerca de una línea productiva de indagación. Un buen entrevistador debe saber cómo trabajar con una amplia gama de distintas personalidades y problemas: dar rienda suelta al paciente que es buen informante, guiar al que se pierde, alentar al silencioso y apaciguar al hostil. Casi cualquiera puede aprender estas habilidades. No hay sólo una clase de personalidad para entrevistar, y puedes tener éxito con diversos estilos. De todas formas, necesitarás consejos y práctica para desarrollar un estilo que funcione bien para ti. La entrevista clínica se usa con distintos fines y, desde luego, cada profesional, dependiendo de su campo, tiene distintas prioridades. Pero todos los entrevistadores –psiquiatras, psicólogos, médicos familiares, trabajadores sociales, enfermeros, terapeutas ocupacionales, asistentes médicos, consejeros y especialistas en la rehabilitación de adictos (me disculpo si he dejado fuera a alguien)– deben obtener primero toda la información básica de cada paciente con el que se encuentran. Las semejanzas en la clase de datos que necesitan tienen mucha mayor importancia que cualquier diferencia que pueda esperarse por las distintas clases de entrenamiento y perspectivas. Los buenos entrevistadores tienen en común tres características: 1. obtienen la mayor cantidad de información precisa pertinente para el diagnóstico y el manejo, 2. en el menor tiempo, 3. son constantes en la creación y mantenimiento de una buena relación de trabajo (rapport) con el paciente. De estos tres componentes, (1) la información obtenida y (3) el rapport son decisivos. Si ignoras los límites de tiempo, puedes ofrecer una buena atención, aunque podrías tener dificultades para hacerte cargo de más de unos cuantos pacientes al mismo tiempo. Tu primer contacto con cualquier paciente podría deberse a diversas razones: una rápida exploración, el diagnóstico de admisión de un paciente externo, una visita de emergencia a una habitación, la admisión a un hospital o una consulta para dar medicación o psicoterapia.

Una enfermera clínica podría requerir desarrollar un plan de tratamiento de enfermería con base en varios diagnósticos conductuales. Los informes forenses y las entrevistas de investigación tienen diferentes objetivos, pero sus métodos y contenidos tienen mucho en común con el resto de los tipos de entrevista que hemos mencionado, cada uno de los cuales es una aplicación especializada de la entrevista inicial básica e integral. Cualesquiera que sean los objetivos de la entrevista, este libro busca presentar la información que debes tratar de obtener de todos los pacientes y recomendar técnicas que te ayuden durante las distintas etapas de la entrevista. En las décadas pasadas, aprendimos mucho sobre el proceso de la entrevista. Sin embargo, en mis evaluaciones cotidianas de jóvenes profesionales de la salud mental, con frecuencia me encuentro desconcertado por lo poco que se emplea este conocimiento en la formación. A me- nudo, los clínicos usan mucho menos tiempo que el asignado para una entrevista, no preguntan sobre ideas suicidas y olvidan que muchos pacientes en salud mental también pueden presentar dfiicultades con el uso de sustancias. En resumen, se ignora mucho de lo que sabemos acerca de los procesos de la entrevista y la evaluación. La entrevista psicológica intenta remediar este défiit. Ya que está dirigido a los principiantes, hace hincapié en material básico que los clínicos de todas las disciplinas de la salud mental deben saber. Espero que los clínicos con experiencia también encuentren este libro como un repaso útil.

LA NECESIDAD DE INFORMACIÓN COMPLETA

Los clínicos pueden ver a un paciente de diferentes maneras. De hecho, todos los clínicos deben ser capaces de ver a cada paciente desde las perspectivas biológica, dinámica, social y conductual, porque un solo paciente puede requerir el tratamiento implicado por cualquiera de estos puntos de vista teóricos, o todos ellos. Por ejemplo, los problemas de una mujer joven casada que bebe alcohol en demasía podrían determinarse mediante una combinación de factores: Dinámico. Su dominante esposo se parece a su padre, que también bebe. Conductual. Ella asocia el beber con un alivio de las tensiones causadas por estas relaciones. Social. Varias de sus amigas beben; beber es aceptado, incluso alentado, en su medio social. Biológico. También debemos considerar la contribución genética de su padre en el abuso de alcohol. Una evaluación completa saca a la luz las contribuciones de cada uno de estos puntos de vista. Cada uno se integra en el plan de tratamiento. A lo largo de este libro, hago hincapié en la necesidad de tener en mente todas las perspectivas cuando se lleva a cabo una entrevista completa. A menos que realices una evaluación completa, es probable que pases por alto datos vitales. Por ejemplo, podrías no enterarte de que un paciente que busca ayuda por “un problema de vida” en realidad tiene una psicosis subyacente, está en medio de una depresión o abusa de alguna sustancia. Incluso si tu paciente resulta no tener un trastorno mental real, necesitas comprender la manera en que las experiencias pasadas contribuyen a los problemas actuales. Sólo una entrevista completa puede darte información satisfactoria. No hace falta decir que obtendrás mucha más información adicional conforme avance el tratamiento. Incluso puedes encontrar que debes reconsiderar ciertas opiniones que te formaste durante la primera sesión. Pero sólo puedes planear el manejo del caso de manera racional si primero suscitas el material pertinente en la entrevista inicial. El éxito como entrevistador en el campo de la salud mental depende de diferentes habilidades. ¿Qué tan bien puedes suscitar la historia completa? ¿Puedes investigar con suficiente pro- fundidad para obtener toda la información pertinente? ¿Qué tan rápido puedes enseñar al paciente a decir hechos exactos y pertinentes? ¿Qué tan apropiadamente evalúas y respondes a los sentimientos del paciente?

preocupes por tratar de encontrar “un buen paciente maestro”; para los fines que persigues, cualquier paciente cooperativo lo hará, y todas las vidas son inherentemente interesantes. No trates de seguir un esquema con demasiada rigidez, sobre todo al principio. Relájate y trata de darte a ti y a tu paciente una experiencia agradable. Después de una hora más o menos –una sesión más larga será demasiado agotadora para ti y el paciente–, interrumpe la entrevista con la promesa de que regresarás después. Regresa a La entrevista psicológica y lee acerca de las áreas del manejo de la entrevista en las que tu- viste problemas. Compara con cuidado la información personal y social que obtuviste con las recomendaciones del capítulo 8 (que también se esquematiza en el apéndice A). ¿Qué tan completo es tu examen del estado mental? Compara tus observaciones con las sugerencias de los capítulos 11 y 12. Un estudiante podría preguntar, con razón, “¿cómo puedo hacer una entrevista sobre los trastornos mentales si sé muy poco?” Hacer una entrevista completa implica conocer los síntomas, signos y curso típico de distintos trastornos mentales, pero los puedes estudiar mientras aprendes la técnica de la entrevista. De hecho, aprender sobre los trastornos mediante los pacientes que los han experimentado fijará para siempre las características de estos diagnósticos en tu memoria. En el capítulo 13, encontrarás una lista de las características que debes cubrir en tu entrevista, segmentadas de acuerdo con las áreas de interés clínico que presentan tus pacientes. Equipado con una lista de preguntas que olvidaste hacer en la primera sesión, regresa a otra sesión con tu paciente. Como yo aprendí ese fi n de semana como estudiante principiante de medicina, no hay mejor manera de aprender que cuestionarte qué preguntas debes hacer para corregir tus omisiones. Mientras más pacientes entrevistes, menos olvidarás. Cuando hayas ter- minado tu entrevista, cualquier libro de texto estándar (véase en el apéndice F una lista anotada) puede ayudarte con el diagnóstico diferencial del trastorno de tu paciente. Adquirirás más rápido las habilidades necesarias si tienes retroalimentación de un entrevistador experimentado. Podría ser directa, como cuando un instructor se sienta contigo mientras entrevistas a tu paciente. Numerosos estudios han demostrado la eficacia de las grabaciones de audio y video, que pueden ser repasadas mientras discutes con tu instructor los hechos que omitiste y las técnicas de entrevista que pudiste usar para lograr un mejor efecto. Es probable que te encuentres con que puedes aprender mucho sólo escuchando en privado las grabaciones de tus primeras entrevistas. En el apéndice E, presento una hoja de calificaciones para ayudar a evaluar temas de contenido y proceso de tus entrevistas.