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Estado social benefactor (Peron y desarrollismo) Crisis del estado social benefactor (Dictadura civico- militar y Alfonsin
Tipo: Exámenes
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La crisis de la hegemonía oligárquico liberal abre posibilidades para la puesta en práctica de un nuevo proyecto económico, para el ascenso de clases populares y para la reorganización de los aparatos del Estado. De esta forma, se da comienzo al período del Estado Social o Benefactor que se va a desarrollar en dos etapas: Peronismo (1946-1955) y Desarrollismo (Frondizi: 1958-1962).
Su propuesta se centró en cuestionar los aspectos elitistas y restrictivos del modelo y en reclamar una mayor participación. Se comienza a gestar un nuevo tipo de Estado que fue denominado de diferentes maneras, Estado populista, Estado de compromiso, nacional-liberal, Estado social, Estado Benefactor; pero con características comunes tales como el carácter intervencionista, la industrialización, el nacionalismo, garante de derechos sociales. En lo económico abandona la idea del capitalismo “laissez faire” y se intenta regular el mercado a partir de una planificación destinada a mejorar la racionalidad económica.
“En lo político intento expresar la alianza de los sectores favorecidos con el proceso de industrialización y el crecimiento del mercado interno. El carácter movimientista de las fuerzas políticas hegemónicas permitió que estas alianzas lleguen al poder, incorporando a la conducción del país a sectores históricamente marginados.” (Filmus, 1996:24).
En el social, el estado cambia su función, deja de ser protector de los derechos individuales para ser garante de los derechos sociales. Participa en la redistribución de los recursos en favor de los sectores trabajadores y desarrolla una intensa actividad en torno a responder a las necesidades sociales de salud, vivienda, educción, de los sectores más necesitados. De esta forma, se genera una integración social a partir del creciente acceso a los bienes que la sociedad producía.
Durante el período del Estado benefactor, la educación estuvo dirigida a incorporar a nuevos sectores a la participación social. Se le atribuía la primacía al rol económico de la educación. Esta función de manifestó en dos sentidos: la escuela se convirtió en un instrumento de socialización de las normas, valores y
Durante este período también se constituyó una “Democracia de masas” es decir, una participación masiva de los trabajadores dentro y fuera del sistema político tradicional, a través de los sindicatos, en las unidades básicas, en las entidades barriales y vecinales. Por otro lado, el peronismo produjo un quiebre con respecto a la forma de renombrar a los sujetos provenientes de los sectores populares. Los nuevos sujetos de constituían apropiándose positivamente de los nombres que hasta entonces habían servido para descalificarlos. “ Los sectores populares fueron interpelados desde un discurso que los englobaba como pueblo, como sujeto privilegiado de las políticas educativas y culturales” ( Arata-Mariño, 2013:^ 202) Las políticas que el Estado llevo adelante produjeron la expansión del sistema educativo. “La tasa de crecimiento de la matrícula escolar a lo largo de la década peronista fue mayor a la del crecimiento de la población total” (Arata;Mariño, 2013:199).^ La incorporación de alumnos a la escuela primaria creció el 2,1% entre 1946 y 1950 y el 3,1% entre 1951-1955. La enseñanza primaria se extendió a los sectores sociales de menores ingresos, además se amplió la cobertura de escuelas a lo largo del territorio nacional. “En la enseñanza media, la matricula secundaria que venía creciendo desde 1930 a un promedio del 8,8% anual, trepó al 11,4% entre 1946 y 1955. El crecimiento fue significativo en las modalidades comercial y técnica, lo que indica un mayor acceso a este nivel por parte de los sectores medios y altos de la clase trabajadora que contaban con mejores condiciones para aprovechar oportunidades educativas ofrecidas por el gobierno ” (Arata;Mariño, 2013:^ 200)
“La matrícula universitaria también registró un aumento sustancial: mientras que en 1945 los estudiantes sumaban 47.387, en 1955 eran 138.628, lo que revela una tasa de crecimiento del 11,3%anual. La sanción de la ley 13.031 en 1947, estableciendo la gratuidad de los estudios universitarios, es uno de los factores que permite explicar el aumento sustantivo de la matrícula universitaria ” (Arata;Mariño, 2013:^ 200)
A partir del derrocamiento del general Perón esta concepción se profundiza con el surgimiento del modelo de Estado desarrollista definido como un subtipo de Estado benefactor, que no ve posible la idea de crecer y distribuir al mismo tiempo y centra su acción en la promoción y conducción del desarrollo económico.
Al Estado desarrollista y modernizador le corresponde una ideología pedagógica que supone que el desarrollo económico ha de transformar la sociedad tradicional en moderna centrándose en la idea de la planificación educativa, tecnificación, racionalización y eficacia. Se apoya en una serie de falacias; toda inversión implica desarrollo y aumenta la capitalización interna; toda industria es factor de crecimiento autónomo; las ganancias empresarias se transforman en inversiones. El estado se convierte en ejecutor de políticas que conducen el desarrollo económico y como consecuencia, el desarrollo social.
Para el logro de determinados objetivos económicos habrá la necesidad de “formar recursos humanos” y “mano de obra más apta”. Por lo tanto, hay que “reformar” la educación para hacerla más moderna, racional, tecnificada y democratizarla. “Se delinea una fuerte tendencia economicista de la educación en que se consideró a la educación como un mero medio de producción de recursos humanos para el desarrollo, como un factor productivo” (Marquez, 1995:70)
El cambio en los sectores integrantes de la alianza gobernante implicó el abandono de la perspectiva de la educación como un derecho social que el Estado debía garantizar para toda la población. La nueva alianza integrada por sectores empresariales más vinculados al capital extranjero, a la banca, a los productores de bienes exportables primarios y a grupos tecnocrático, concibió que la participación de los sectores populares en el estilo de las décadas anteriores significaba un peligro para el modelo de acumulación propuesto. “Esta situación puso en evidencia la contradicción existentes entre el sentido modernizantes que se quería imponer al crecimiento económico y el sentido elitista que adopto el Estado desarrollista frente a las demandas de participación social y política plena de grandes sectores de la población” (Filmus; 1996:26)
La función política de la escuela, estuvo planteada en torno a la modalidad disciplinaria. Esta modalidad, se implementó en 2 órdenes: El orden instrumental, que hace referencia al conocimiento educacional públicamente validado y se expresa en la definición del curriculum, las estrategias de este orden estuvieron centrada en la exclusión de los docentes y contenidos curriculares que no brindaban garantía ideológica, el vaciamiento de los contenidos socialmente significativos y los modos procesuales de construcción del conocimiento, además la distribución a través de curriculum oculto de pautas de socialización individualistas y falsamente meritocracias. El orden expresivo, refiere a la transmisión de calores y se encuentra vinculado a las formas de disciplina que se definen en la organización de la escuela, en la relación de las instituciones con el exterior y en los ritos que rigen su comportamiento cotidiano. Las políticas desarrolladas en el orden expresivo fueron la clausura de los mecanismos de participación social en orientación y conducción del sistema de enseñanza, el disciplinamiento autoritario de todos los agentes comprometidos en la actividad educativa y la transferencia de la lógica burocrática al ámbito escolar. Uno de los objetivos en esta etapa fue llevar a la práctica el principio de subsidiariedad del Estado en materia económica y social. “La dictadura representó el “principio del fin” de un modelo educativo que, a pesar de sus vaivenes, había conservado hasta 1976 una serie de rasgos distintivos: la principalidad del Estado como garante del derecho a la educación, un sistema educativo altamente homogéneo que garantizaba el acceso gratuito y la promesa de ascenso social a través de la escolarización de los sectores populares, entre otros aspectos” (Arata;Mariño, 2013:242)
De esta forma, se transfieren las escuelas primarias nacionales a las provincias y al municipio de la capital federal. “La dictadura favoreció, a través de la descentralización y de la implementación del principio de subsidiariedad, la construcción de circuito educativos diferenciados en los que se podían percibir notables asimetrías en torno a la calidad del servicio educativo ofrecido, a la capacidad de retención de la matrícula, al financiamiento y a los recursos materiales y edilicios” (Arata;Mariño, 2013: 252)
La ley 21.810 por la que se transfirieron las escuelas nacionales a las provincias tiene consecuencias negativas para el sistema “ El deterioro ha sido muy fuerte en algunos aspectos como, por ejemplo, la educación de adultos, la matrícula universitaria, el financiamientos de la educación primaria ” ( Marquez; 1995:74) En cuanto a los destinarios “El sistema educativo argentino fue reconfigurado sobre la base de un modelo excluyente y de una matriz expulsiva que afectó principalmente a los sectores populares ” (Arata-Mariño; 2013:249) Entre 1976 y 1983 la matrícula de las universidades decrece abruptamente. La universidad pierde autonomía, se suprime el gobierno tripartito y los estudiantes dejan de tener participación en la gestión universitaria. Se eliminan muchas carreras y cierra la universidad le Lujan. El periodo de dictadura dejó una deuda externa e interna, crisis fiscal y proceso inflacionario. En 1983 le correspondió al Gobierno Democrático administrar la etapa más crítica del estado de bienestar. Alfonsín se encuentra con la concentración del poder económico en menos propietarios, la disminución del peso cuantitativo y cualitativo de los sectores obreros y la crisis de los grupos medios.
Durante la dictadura hubo incremento de analfabetismo, deserción escolar y la infraestructura edilicia se agudizó. Frente a esta situación, se produjeron cambios estructurales en cuanto a la actuación del Estado Nacional en relación con la escuela. “Frente a ese escenario, los principales ejes de la política educativa del gobierno se estructuraron en torno a tres líneas de acción: la normalización de la vida universitaria a partir de la recuperación de los principios reformistas; una política activa de alfabetización destinada a jóvenes y adultos y la convocatoria a un congreso pedagógico abierto, donde la comunicación educativa debatiera los fundamentos centrales para la sanción de una nueva ley de educación” (Arata;Mariño, 2013:^ 263)
Reconstruir las escuelas como ámbitos de convivencia democráticos fue una de las tareas de este nuevo periodo. Las principales acciones de del Ministerio de Educación estuvieron dirigidas a la autorización del funcionamiento de los centro
Por último, se convocó un segundo congreso pedagógico en el cual participaron diferentes sectores: docentes, alumnos, padres, gremialistas; partidos políticos y otras organizaciones. La finalidad del congreso era elaborar medidas para contrarrestar la desigualdad educativa, remover el autoritarismo y metodología de enseñanza que dejo en las instituciones, la dictadura. En el congreso pedagógico, el participante más decidido fue la iglesia católica que entendió esa instancia como un intento por parte del gobierno para fortalecer principios “secularistas” y se manifestó preocupada por la posibilidad de reducción de la participación privada en la oferta y administración. Para eso, organizo su argumentación alrededor de la idea de pluralismo.
Sin embargo, durante el gobierno de Alfonsín la capacidad del estado para la construcción de un sistema democrático de convivencia no tuvo correlato en la posibilidad de generar las condiciones socio-económicas que la población reclamaba. “El panorama de la apertura democrática mostró una situación desoladora en relación con la educación en el conjunto del territorio” ( Southwell, 2015:22)
Bibliografía: