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Orientación Universidad
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relaciones de sucesos, Apuntes de Filología hispánica

Asignatura: Andaluz, Profesor: Beatriz Barrera, Carrera: Filología hispánica, Universidad: US

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 18/12/2017

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María Sánchez Pérez
eHumanista: Volume 21, 2012
336
Panorámica sobre las Relaciones de sucesos
en pliegos sueltos poéticos (siglo XVI)
María Sánchez Pérez
Universidad de Salamanca
1. Introducción
Las relaciones de sucesos en pliegos sueltos poéticos comenzaron su andadura en
la península ibérica a partir del siglo XV, pero fundamentalmente del XVI, cuando una
fiebre noticiera recorrió casi toda Europa, de ahí que en otros países encontremos
fenómenos culturales parecidos en esas mismas fechas, aunque no compartan
exactamente las mismas características. Así, por ejemplo, contamos con los chapbooks
ingleses, la bibliothéque bleue francesa, especialmente con sus canards sanglants, las
fogli volanti italianas, etc. (véanse, entre otros, los siguientes estudios: Norton &
Wilson, Chartier & Lüsebrink, Delcourt & Parinet, Lever, Rozzo).
Las relaciones de noticias y sucesos conocieron en Castilla un apogeo masivo en el
siglo XVII y, a partir del XVIII, estos especímenes protoperiodísticos convivieron con
las gacetas y, por lo tanto, con el nacimiento de la prensa periódica. No obstante, cabe
destacar que en España la venta y difusión de las relaciones y, especialmente,
algunos casos concretos convivieron largamente con los nuevos géneros
periodísticos, llegaron hasta el siglo XX e incluso, en algunos casos, hasta el XXI
(Sánchez Pérez 2011). No obstante, a pesar de haber sido durante décadas la literatura
más conocida y “popular, su estudio ha sido soslayado durante mucho tiempo por los
investigadores, a pesar de que la variada y compleja información que nos transmiten
debe interesar no solo a filólogos, sino a especialistas de otras disciplinas científicas
como antropólogos, musicólogos, historiadores, sociólogos, etc.
2. ¿Qué son las relaciones de sucesos?
Una de las primeras definiciones sobre qué es una relación de sucesos fue
expuesta por Víctor Infantes (211) hace ya algunos años: Una relación es un impreso
breve de carácter informativo de carácter no periódico” y para llegar a dicha
conclusión analizaba detenidamente los siguientes aspectos: tema, intención, autor,
texto e impreso, y dentro de este, formato, portada, título, disposición tipográfica,
grabados y extensión. Cabe señalar, no obstante y Víctor Infantes explica por qué
solo se refiere a impresos, que las relaciones de sucesos también corrieron de forma
manuscrita, que las hubo en verso, pero también en prosa, y que su extensión y
dimensión puede variar desde una o pocas hojas (o pliegos) hasta un libro voluminoso.
Con todo, cabe deducir que cualquier acontecimiento que tenga una mínima base
histórica o verosímil puede ser el origen de una relación de sucesos. Es decir,
cualquier hecho que fuese noticiable, y con ello, susceptible de ser difundido podría
dar forma a una de estas relaciones. En principio, el fin más evidente que persiguen
estas obras es informar a un determinado público sobre un suceso, sin embargo, en
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Panorámica sobre las Relaciones de sucesos en pliegos sueltos poéticos (siglo XVI)

María Sánchez Pérez Universidad de Salamanca

1. Introducción Las relaciones de sucesos en pliegos sueltos poéticos comenzaron su andadura en la península ibérica a partir del siglo XV, pero fundamentalmente del XVI, cuando una fiebre noticiera recorrió casi toda Europa, de ahí que en otros países encontremos fenómenos culturales parecidos en esas mismas fechas, aunque no compartan exactamente las mismas características. Así, por ejemplo, contamos con los chapbooks ingleses, la bibliothéque bleue francesa, especialmente con sus canards sanglants , las fogli volanti italianas, etc. (véanse, entre otros, los siguientes estudios: Norton & Wilson, Chartier & Lüsebrink, Delcourt & Parinet, Lever, Rozzo). Las relaciones de noticias y sucesos conocieron en Castilla un apogeo masivo en el siglo XVII y, a partir del XVIII, estos especímenes protoperiodísticos convivieron con las gacetas y, por lo tanto, con el nacimiento de la prensa periódica. No obstante, cabe destacar que en España la venta y difusión de las relaciones – y, especialmente, algunos casos concretos– convivieron largamente con los nuevos géneros periodísticos, llegaron hasta el siglo XX e incluso, en algunos casos, hasta el XXI (Sánchez Pérez 2011). No obstante, a pesar de haber sido durante décadas la literatura más conocida y “popular,” su estudio ha sido soslayado durante mucho tiempo por los investigadores, a pesar de que la variada y compleja información que nos transmiten debe interesar no solo a filólogos, sino a especialistas de otras disciplinas científicas como antropólogos, musicólogos, historiadores, sociólogos, etc. 2. ¿Qué son las relaciones de sucesos? Una de las primeras definiciones sobre qué es una relación de sucesos fue expuesta por Víctor Infantes (211) hace ya algunos años: “Una relación es un impreso breve de carácter informativo de carácter no periódico” y para llegar a dicha conclusión analizaba detenidamente los siguientes aspectos: tema, intención, autor, texto e impreso, y dentro de este, formato, portada, título, disposición tipográfica, grabados y extensión. Cabe señalar, no obstante – y Víctor Infantes explica por qué solo se refiere a impresos–, que las relaciones de sucesos también corrieron de forma manuscrita, que las hubo en verso, pero también en prosa, y que su extensión y dimensión puede variar desde una o pocas hojas (o pliegos) hasta un libro voluminoso. Con todo, cabe deducir que cualquier acontecimiento que tenga una mínima base histórica o verosímil puede ser el origen de una relación de sucesos. Es decir, cualquier hecho que fuese noticiable, y con ello, susceptible de ser difundido podría dar forma a una de estas relaciones. En principio, el fin más evidente que persiguen estas obras es informar a un determinado público sobre un suceso, sin embargo, en

muchas ocasiones, a este aspecto se unen otros fines, como pueden ser conmover al público, dirigir su atención hacia una serie de preceptos morales e ideologizantes, sustentar y mantener el orden establecido por las jerarquías civil y religiosa, etc. Como veremos más adelante, abordan diversos temas, así encontraremos relaciones sobre acontecimientos históricos, políticos, festivos, pero también sobre sucesos extraordinarios o poco usuales, etc. Son, por lo tanto, textos donde se nos narran hechos de naturaleza muy distinta.

3. El germen de las relaciones de sucesos y la imprenta como vehículo de difusión Desde tiempos remotos, la narración de sucesos, de noticias, etc., el contar historias, es un hecho incuestionable en prácticamente todas las culturas:

La necesidad y, por consiguiente, la existencia de la relación oral o escrita de hechos particulares es tan antigua como la facultad inherente al individuo de la curiosidad, sus relaciones sociales o el menester que las instituciones han tenido siempre de recibir o transmitir información. (Cátedra 1996, 33)^1

El género de las relaciones de sucesos tiene sus orígenes en las epístolas, en las cartas de relación o de nuevas (Cátedra 1996). Ahora bien, debemos tener en cuenta que la transmisión de noticias comenzó haciéndose de forma verbal, pasó luego a la forma manuscrita y, gracias a la invención de la imprenta, también a la forma impresa. No obstante, ello no supuso que unas formas desterraran a otras, sino que las tres convivieron durante siglos (véase Bouza). Si tenemos en cuenta los testimonios que se nos han conservado hasta la actualidad, parece que durante la etapa en que las relaciones corrieron, preferentemente, de forma manuscrita poseyeron un carácter que podríamos denominar como “reservado,” en el sentido de que se convirtieron entonces en una forma de comunicación fundamentalmente de ámbitos privados y restringidos. De este modo, es menos probable que dichas relaciones de sucesos tuviesen una amplia difusión. Por su parte, las relaciones impresas se transmitirían con gran facilidad y, por tanto, gozaron de una mayor popularidad.^2

(^1) Las relaciones de sucesos nacen vinculadas a dos actitudes psicológicas que son inherentes a la cultura

occidental: la curiosidad y el rumor. Para más datos, véase Sánchez Pérez (2008b). 2 Según Víctor Infantes (207), algunos autores proponen la división del “ámbito ‘oficial’ para el impreso y el ámbito ‘privado’ para el manuscrito. Es obvio que antes de la aparición de la imprenta el límite no podría establecerse en estos términos y quizá, sólo quizá, la cantidad (o la tipología) de los manuscritos conservados de ese suceso nos podría indicar su pertenencia a una difusión más generalizada (=¿oficial) o a una difusión más restringida (=¿privada?); por ello también parece obvio que la posibilidad de la transmisión por medio del impreso quizá alteró (o, sin duda, inició) la dicotomía del conocimiento de los hechos históricos que podían dar a conocerse fuera del ámbito directo de su control.”

tener en cuenta que una obra escrita podía extenderse a un gran número de oyentes de todas las clases sociales (véase Frenk). Además, como veremos más delante, los autores de estas relaciones de sucesos – y, en general, de toda la poesía de cordel– se encargaron y preocuparon de difundir masivamente sus obras.

4. Clasificación temática de las Relaciones de sucesos en pliegos sueltos poéticos del siglo XVI A lo largo de la historia de estas relaciones de sucesos en verso impresas en pliegos de cordel la temática irá variando a medida que transcurran las centurias. Más concretamente, podemos hablar del surgimiento de temáticas nuevas no desarrolladas aún – o quizá no conservadas–. No obstante, en estas primeras manifestaciones del siglo XVI se perfilan ya unos ejes temáticos que no cambiarán mucho y que, por tanto, se mantendrán prácticamente inalterables a medida que transcurra el tiempo y, de este modo, podremos encontrarlos hasta el ocaso de esta literatura. Es cierto que, aunque existen algunos temas que gozarán de gran éxito siglos después – como, por ejemplo, las aventuras de bandidos y bandoleros–, todavía no aparecen o no es muy destacable su presencia en el Quinientos. Quizá porque estas obras no se hayan conservado, pero probablemente también porque, poniendo como ejemplo otros casos, las relaciones de sucesos relativas a seres monstruosos y la deformidad en sí son temas más presentes en la literatura barroca que en la renacentista. Teniendo en cuenta las relaciones de sucesos conservadas,^3 la clasificación temática para el siglo XVI sería la siguiente:^4 1. Relaciones de sucesos históricas o histórico-ideológicas 1.1. Histórico-políticas 1.2. Festividades 1.2.1. Relativas a la monarquía 1.2.2. Religiosas 2. Relaciones de sucesos extraordinarios o eventuales 2.1. Milagros 2.2. Desastres naturales 3. Relaciones de sucesos de testimonios personales 3.1. Cautivos y renegados 3.2. Martirios 3.3. Casos horribles y espantosos 3.4. Extravagantes

(^3) Véanse, principalmente, Rodríguez Moñino (1997) y Askins & Infantes (1997, 1998, 1999, 2000,

2001 & 2004), aunque con posterioridad han ido descubriéndose nuevos pliegos sueltos. (^4) En mi tesis doctoral opté por seguir una clasificación temática para realizar el repertorio bibliográfico

de todas estas obras (Sánchez Pérez 2006a). La decisión de decantarme por este modelo divisorio fue porque permitía clasificar claramente todas estas piezas. Sobre la idoneidad de optar por este método, véase Rubio Árquez. No obstante, ya tratamos de este y otros aspectos relacionados en un trabajo anterior, véase Cátedra & Sánchez Pérez.

Detallamos brevemente a continuación qué tipo de relaciones se ajusta a cada apartado. En las relaciones de sucesos históricas e histórico-ideológicas incluimos todas aquellas obras que narran sucesos ocurridos realmente, es decir, existe una base histórica de la que parte la composición, aunque sabemos que también se insertan algunos elementos ficcionales y literarios dentro de estas obras. Como se observa en el esquema anterior, nos pareció conveniente realizar unos subapartados dentro de este grupo; así tenemos por un lado, relaciones histórico-políticas y, por otro, relaciones de festividades. Este último grupo lo dividimos, a su vez, en dos ya que encontramos fiestas relacionadas con la monarquía y fiestas religiosas.^5 Las relaciones de sucesos histórico-políticas son aquellas que narran acontecimientos que afectan a la historia o a la política de un estado, o de sus representantes o monarcas. Quedarían englobadas, por lo tanto, dentro de este apartado todas aquellas relaciones de hechos que refieran las noticias de guerras, paces, batallas, victorias, etc.^6 Incluimos en el apartado de las festividades las relaciones de sucesos que contienen diversos tipos de celebraciones. A su vez, este grupo lo dividimos en dos subapartados: por una parte, las relaciones de festividades relativas a la monarquía que incluyen festejos relacionados con nacimientos, bodas o exequias reales, así como otras celebraciones oficiales que se registraron en pliegos sueltos durante el Quinientos; y, por otra, entrarían a formar parte de las festividades religiosas aquellas relaciones de sucesos donde se narran celebraciones de tipo religioso, como por ejemplo, el traslado de unas reliquias. Los títulos de algunas de estas obras son:

1.1.Histórico-políticas:

Aquí se contiene una admirable relación, que trata la pujantísima armada que la magestad real del rey don Felipe, nuestro señor, a

(^5) Relativo al tema de las festividades, véase como estudio de conjunto López Poza & Pena Sueiro. (^6) Quisiéramos detenernos un instante en un aspecto que nos parece interesante dentro de este grupo de

relaciones de sucesos. Como bien señala Giuseppina Ledda: “No me detengo a verificar las finalidades ideológico-publicitarias de las relaciones más verídicas, las bélicas, que dan noticias de batallas y victorias y realzan los triunfos de España y de la Iglesia. La finalidad de propaganda evidente aparece declarada frecuentemente por los mismos relatores […]. Los gacetilleros generalmente ponen en práctica una evidente labor de selección de los acontecimientos, engarzándolos del mejor modo posible para afirmar y defender el mito del imperio y dejando en la sombra todo aquello que pudiera desdibujar este cuadro” (202). Compartimos la opinión de la profesora Ledda, pues es evidente que existe una función de propaganda política en casi todas estas piezas literarias. La finalidad informativa, ya sean esos fines más o menos desinteresados, se ve en muchas ocasiones relegada por esa labor propagandística. No sabemos con exactitud si los autores o impresores de estos pliegos sueltos poéticos eran totalmente conscientes de dicha función, pero lo que parece claro, en buena medida, es que tales obras eran del gusto de sus consumidores, pues no es escaso el número de ediciones conservadas con esta temática.

Ramírez, impressor de libros a la esquina del mercado. Año 1592. (Rodríguez Moñino, n.º 511)

2.2. Desastres naturales:

El sucesso lamentable del fuego de Santa Catharina Mártir, illustre parrochia de la ciudad de Valencia, que succedió el Iueves Santo, a las doze horas y media después de medío día, a los 29 de março, año de Nuestro Señor. 1584. Descrito por el doctor Iuan Martín Cordero, rector de la dicha parrochia. Impresso en Valencia, en casa de la viuda de Pedro de Huete. Año 1586. (Rodríguez Moñino, n.º 343.5)

Por último, las relaciones de sucesos de testimonios personales poseen también, en algunas ocasiones, ciertos elementos de carácter extraordinario y asombroso. No obstante, hemos preferido diferenciarlo de los apartados anteriores por tratarse de relaciones en las que el testimonio personal desempeña un papel destacado. Se narran, por tanto, los sucesos acaecidos a una serie de personas, actantes o personajes muy particulares. Así encontraremos:

3.1. Relaciones sobre cautivos y renegados: es decir, obras donde el protagonista de la acción es un renegado del cristianismo o un cautivo en tierras musulmanas. Es frecuente encontrar en estos casos relaciones en forma epistolar en las que el protagonista escribe a alguno de sus familiares contándole sus vicisitudes. Ejemplo:

Relación de una carta muy dolorosa embiada por Lorencio de Páez, captivo en Constantinopla, a su afligido padre, en que le cuenta el camino que hizo desde que salió de Antequera hasta ser preso de los turcos y parte de lo que allá le ha subcedido. Fecho a quatro de enero año de mil y quinientos y sessenta y nueve. Compuesta en muy sentido metro por Juan Ramírez. (Rodríguez Moñino, nº. 462)

3.2. Martirios: en los que incluimos relaciones que narran las muertes y padecimientos sufridos por diferentes cristianos al mantener sus ideales religiosos. Ejemplo:

Obra nuevamente compuesta por Francisco Gonçález de Figueroa, natural de la ciudad de Murcia, sacada de una verdadera relación, dándose cuenta la vida y el martirio de una santa muger española, y fue que la quemaron viva en la ciudad de Hierusalén, en el monte Calvario, donde fue crucificado Nuestro Señor Jesuchristo. Y esto hizieron los turcos, enemigos de nuestra santa fe cathólica, el Domingo de Ramos en el año passado de mil y quinientos y ochenta, porque predicava la ley de

Nuestro Señor Jesuchristo. Vista y examinada e impressa en Valencia. Año 1581. (Rodríguez Moñino, n.º 229)

3.3. Casos horribles y espantosos: es decir, relaciones de sucesos de carácter tremendista y truculento, donde se dan cita los castigos atroces, todo tipo de asesinatos y torturas, etc.^7 Ejemplo:

Caso terrible y espantoso de dos hijos incorregibles que sin temor de Dios han muerto a su padre y le han sacado el coraçón y le han assado en unas brasas y se lo han comido, y Dios los ha castigado, que la tierra á temblado mucho y se es abierta y se los ha tragado, y otras cosas largas y muy notables del castigo que Dios les dio, y ansí aclaré todo lo que á sucedido. El dicho es verdad, que ha contecido en Flandes, en Olanda, como muchas personas lo han visto. Compuestas por Mateo de Bruzuelas, natural de Dueñas, hechas imprimir por Ioan Agostín Cavallero y a su costa impressas con licencia a él concedida en Barcelona, en casa de Sansón Arbús. Año 1574. (Rodríguez Moñino, n.º

3.4. Extravagantes. Excepcionalmente optamos por crear este subapartado e incluir en él un único pliego de 1600 que posee unas características tan particulares que hacen imposible su inclusión en los demás grupos, ya que en la composición principal – la verdadera relación– encontramos un suceso prodigioso, una relación de sucesos de cautivos y renegados, y un martirio final. Es una obra cuyo autor aprovecha diversos materiales para redactar su caso dotando a su obra de unas características que serán más propias ya del siglo XVII que de la centuria anterior. El título es el siguiente:

Relación verísima de lo que succedió en el Reino de Valencia, en la villa de Bocairente a una señora onrada por causa de un entenderse su marido, que haziéndose preñada el primer año de su casamiento vino a parir un negrito sin hazerle traición a su marido, por causa de una esclavita que tenía en casa. Compuesto por Luis de Figueroa, natural de la villa de Madrid, con licencia en Granada por Sebastián de Mena. Año de 1600. (Rodríguez Moñino, n.º 1178)

5. Distribución temporal Con el gráfico que incluimos a continuación queremos reflejar la distribución anual que tienen las ciento setenta y una ediciones localizadas y conservadas hasta la

(^7) Ampliaremos un poco más este subapartado de los casos horribles y espantosos más adelante. Véase

en este mismo trabajo el epígrafe 10.

corresponden con relaciones histórico-políticas, seis con sucesos de carácter milagroso, tres narran diversos acontecimientos relacionados con cautivos y renegados y, por último, tres ediciones más pertenecen a los llamados casos horribles y espantosos. Es evidente que determinados acontecimientos históricos hacen que la producción editorial aumente; sin embargo, no es menos cierto que grandes sucesos acaecidos en el siglo XVI no tienen su correspondiente ascenso editorial.^9 Si echamos un vistazo a todas las relaciones de sucesos histórico-políticas veremos que solamente conservamos seis ediciones publicadas antes de 1550 y, además, observamos rápidamente cómo a partir de esa fecha comienzan a prevalecer las piezas que contienen narraciones sobre victorias, especialmente, contra los turcos. En efecto, las batallas y el avance del imperio turco por el Mediterráneo fue una de las preocupaciones más destacadas en política exterior de los monarcas de la Casa de Austria. De ahí que la creación de la Santa Liga y la victoria de don Juan de Austria en Lepanto ocupen buena parte de la producción de relaciones de sucesos de esta temática en la década de 1570 y aún después – incluso siglos más tarde–. En política interior, también en la misma década, destaca, por ejemplo, la sublevación y guerra de las Alpujarras. Respecto al apartado dedicado a las relaciones de sucesos que contienen festividades monárquicas contamos únicamente con siete ediciones anteriores a 1550. Destacan en esas primeras décadas del Quinientos las piezas conservadas dedicadas a la muerte de Fernando el Católico y el nacimiento de Felipe II. Llama nuestra atención, sin embargo, que no contemos con ninguna relación en la que se nos narre la abdicación y muerte de Carlos I y que exista un vacío temporal en la década de 1560 dentro de este apartado – pensemos que para esa misma década, dentro de las relaciones histórico-políticas, únicamente contamos con una edición fechada en 1568-. Por lo tanto, parece que una parte de la producción de la totalidad de relaciones de sucesos conservadas en pliegos sueltos poéticos del siglo XVI estaría en relación directa con acontecimientos histórico-políticos; sin embargo, no es menos cierto que otros aspectos de carácter social, cultural, literario o paraliterario^10 están en la base de la producción editorial de estas obras. Pensemos que, salvando los apartados dedicados a las relaciones histórico-políticas y a las festividades monárquicas, únicamente contamos con una pieza anterior a 1550. Se trata de un caso horrible y

(^9) En términos generales cabe señalar que es cierto que gran número de los acontecimientos más

relevantes del siglo XVI pasaron y se difundieron por la forma de pliego suelto en verso, pero también, paradójicamente, hechos decisivos, de índole social y político, se silenciaron de la manera más despiadada. (^10) Pensemos, por poner solamente algunos ejemplos, en la crisis socioeconómica que asolará nuestro

país en la segunda mitad del Quinientos, en la influencia del Concilio de Trento en la mentalidad y las costumbres del momento, en el mercado editorial y el complicado mundo de los impresores en el siglo XVI, etc., por citar solamente algunos de estos factores y aspectos que influyen notablemente en el proceso de producción de nuestros pliegos.

espantoso salido de las prensas de Jacobo Cromberger que presenta algunas particularidades, lo que nos ha llevado a pensar que nos enfrentamos con los primeros intentos de iniciar este nuevo subgénero. El género de las relaciones de sucesos se va imponiendo dentro del panorama de la literatura popular impresa a medida que avanza el Quinientos y, asimismo, se observa que, de manera paulatina, existe un cambio en los gustos de la sociedad del momento, de ahí que la producción de relaciones de sucesos de milagros, desastres naturales, cautivos, casos horribles y espantosos, etc., se incremente a partir de esa década de 1570 y se produzca un aumento progresivo de la afición por las relaciones de sucesos de carácter truculento y tremendista.

6. Distribución geográfica Incluimos ahora la distribución geográfica de las relaciones de sucesos teniendo en cuenta sus lugares de publicación, ya que creemos que es muy importante conocer qué ciudades producían en el siglo XVI este tipo de obras. En el eje ‘y’ hemos reflejado el porcentaje de relaciones de sucesos que corresponde a cada una de las imprentas españolas o extranjeras que publicaron este tipo de obras en el siglo XVI. En el eje ‘x’ hemos señalado cada una de las poblaciones que produjeron relaciones de sucesos en pliegos sueltos poéticos en el Quinientos. Además, en último lugar hemos colocado también el porcentaje de relaciones conservadas de las que desconocemos su lugar de impresión. Veamos el gráfico:

0

5

10

15

20

25

Alcalá de Henares

Antequera

Baeza Barcelona BilbaoBurgosCórdobaCuencaGranadaHuescaLéridaLisboaLogroñoMallorca Martinmuñoz Pamplona ParmaPiacenza Salamanca

Sevilla TarragonaToledoValenciaValladolidZaragozaSin lugar

Distribución geográfica

Porcentaje

Con los datos que quedan reflejados en el gráfico anterior observamos claramente que el mayor porcentaje pertenece a las relaciones de sucesos de las que

las imágenes podían impresionar, conmover y persuadir al espectador. La rigidez, el hieratismo, la simplicidad, el esquematismo y la tosquedad, son características comunes de casi todos estos grabados xilográficos. No obstante, en muchas ocasiones, el propósito de esas imágenes era, entre otros motivos, comentar el texto y ayudar en su lectura. Atendiendo a las relaciones de sucesos histórico-políticas, es destacable cómo muchas de las imágenes que se nos presentan ayudan a configurar mentalidades, al servicio de las jerarquías y de los valores políticos y religiosos del momento. Por ejemplo, una imagen que cobró gran auge durante el siglo XVI fue la del apóstol Santiago. Pero de las diferentes representaciones que de él existen, como peregrino o caballero, la que más éxito tendrá en esta centuria es la conocida como Santiago Matamoros. Es probable su inclusión en el pliego que ahora señalaremos por varios motivos, desde la importancia que adquieren las ideas e imágenes relativas a la caballería en la época, junto con la tradición de representar al patrón de España como baluarte del catolicismo, montado en el caballo blanco, blandiendo la espada, portando la bandera con la cruz de la orden y el caballo en corveta sobre moros heridos o muertos. Esta imagen del apóstol como símbolo del combate contra el Islam no podía ilustrar mejor un pliego que trata de la victoria de la Santa Liga contra los turcos en Lepanto: Coplas y relación verdadera de la victoria que Dios, nuestro Señor, ha servido dar a la armada de la Sancta Liga, con la presa del estandarte, con un romance a la fin a la boca de Lepanto, a siete de octubre. Año

1571. Compuestas por Francisco Caminete, estudiante.

[Rodríguez Moñino, n.º 81. Biblioteca Universitaria de Barcelona]

Resulta evidente que muchas de las imágenes que aparecen en estas relaciones de sucesos hacen referencia y alusión a los valores de la sociedad del momento. Sin duda, las ilustraciones de estos pliegos sueltos se convertirán en un instrumento utilísimo para la difusión de la nueva iconografía religiosa y política. Es frecuente también que en este tipo de narraciones aparezcan escudos de armas, como la que representa el escudo real de la Casa de Austria y que se utilizó para ilustrar varios pliegos. Por ejemplo, quizá el impresor no supiera muy bien qué grabado colocar para la portada de una obra en la que se nos cuenta el recibimiento que se hizo en la ciudad de Badajoz al rey Sebastián de Portugal. O quizá sí, y por eso eligió el escudo real de los Habsburgo que representa a la perfección la unión de las armas de Carlos I y Felipe II con sus posesiones en Castilla, Aragón, Dos Sicilias, Flandes, Borgoña, etc., apoyados en las columnas de Hércules con la leyenda “Plus Ultra” y coronado todo ello por el águila bicéfala del Sacro Imperio Romano- Germánico.

[Rodríguez Moñino, n.º 496. The Hispanic Society, Nueva York]

Sin embargo, es frecuente también que se nos presenten estas relaciones de carácter histórico con un retrato del monarca, fundamentalmente, de Felipe II. Pensemos que en aquella época, la sociedad española podía conocer el retrato de su rey esculpido en esculturas, medallas, monedas, etc., pero también gracias a grabados de este tipo. Y si de lo que se trataba era de propagar el éxito de sus batallas contra los herejes, qué mejor manera que presentar una imagen del rey, elegantemente vestido, engalanado, adornado de sus emblemas militares, como un general victorioso, con gesto

las Danzas de la Muerte, la separación del cuerpo y del alma, la idea del poder igualador de la muerte, etc. Uno de los grabados más ornamentales lo encontramos en un pliego que lleva por título:

La triste y dolorosa muerte de la princesa, nuestra señora. Agora nuevamente trobada en la noble villa de Valladolid por Antonio de Valcaçar, menestril, vezino de la dicha villa. Año 1545.

[Rodríguez Moñino, n.º 616. British Library, Londres]

Esta relación de sucesos se convierte en un auténtico canto fúnebre, en una elegía a la muerte de la princesa María Manuela de Portugal, primera esposa de Felipe II, que no llegó a ser reina de España. La pieza se abre con una orla y dentro de ella se han incluido el título y dos grabados, que representan muy bien los últimos días de la princesa y lo que se nos narra en la obra. El grabado de la izquierda nos muestra a un hombre de rodillas, con las manos en posición de orar, ante un lecho con dosel donde aparece un niño, probablemente un recién nacido, aludiendo quizá al nacimiento del infante Carlos, único hijo de María Manuela de Portugal. El infante había nacido el 8 de julio de 1545, como se señala en la obra y, muy pocos días después, concretamente el 12 de julio fallecía la princesa. No obstante, ese niño podría representar también el alma inocente de María Manuela, una imagen que tendría su complemento con el grabado de la derecha que parece representar la muerte de la Virgen María al lado de

Jesucristo y uno de los apóstoles, con toda probabilidad san Juan Evangelista, ya que la dormición de la Virgen tuvo lugar, según las Escrituras, en casa de este. Se han utilizado, por lo tanto, dos grabados que habrían servido para ilustrar otras obras muy diferentes a esta, pero que aquí se insertan con el fin de explicar, entender e ilustrar los últimos días y la muerte de la princesa. En todo caso, la gramática de la imagen – de igual forma que cualquier idioma– posee un conjunto de reglas que definen cuáles son sus elementos constitutivos y de qué manera pueden combinarse entre sí para que la imagen tenga un sentido y cumpla una función determinada. En estas relaciones nos encontramos casi siempre con imágenes que invitan a leer, que procuran seducir al posible lector o comprador de estas piezas. Aunque no siempre, algunos de estos grabados intentan sintetizar el contenido de la obra o refuerzan la argumentación textual. Un tipo de relaciones de sucesos que debían de resultar más complicadas a la hora de elegir un grabado que pudiera representar lo que allí se narraba eran las relaciones de desastres naturales. En muchas de ellas se observa cómo el grabado intenta representar el contenido del texto, aunque sea vagamente. Pero en ocasiones, el grabado apenas tiene relación con lo que se narra. En un pliego que trata de una “terrible y espantosa tormenta” que sucedió en Constantinopla, bajo un amplio título se ha incluido una estampa de unos valles y, al fondo, una ciudad amurallada. Sin duda, una imagen de este tipo podría haber tenido muchos usos para diferentes finalidades. Un intento por ajustar el grabado al texto, aunque sea en parte y valiéndose de varias figuras, podemos encontrarlo en esta relación de sucesos. Según reza el título, se trata de una:

Obra muy maravillosa, digna de ser leída y memorada, por donde se da cuenta de la grande industria que dio un mancebo estudiante, natural de la Ciudad de Barcelona, para libertar a su padre, que estaba en cautiverio, y cómo aviendo recibido una carta de su padre, dejó el estudio de latín, y se assentó soldado en Orán, con intento de aprender el algaravía, para salir con su industria. Donde se da cuenta de cómo passó a Argel, donde se vera el fin que tubo, y de cómo él y su padre vinieron para España, después que lo hubo libertado. A quince días del mes de Noviembre deste año de noventa y nueve.

Después de tan amplio título – que resume íntegramente el contenido del pliego– se han incluido tres pequeñas figuras: un anciano a la izquierda y un soldado en el centro, que intentan representar, sin duda, al padre y al hijo protagonistas del suceso, incluyendo a la derecha ese cautivo con grillos, haciendo alusión así al tema central de la obra.

[Rodríguez Moñino, n.º 514. Houghton Library de la Universidad de Harvard]

El grabado, en este caso, no podía ser más acorde con el tema de la obra, ya que la burla hacia la Eucaristía resultaba entonces inaceptable, al tratarse del sacramento que gozó de un mayor apoyo por parte de la Iglesia católica tras el Concilio de Trento, siendo innumerables las imágenes que a ella se refieren. Antes de él, la confesión de los pecados ya había adquirido una gran importancia, pero será a raíz del Concilio cuando se ahondará en los beneficios y la gracia que se consiguen con ella, estipulándose, además, como derecho divino, su obligatoriedad para conseguir la misericordia divina. Uno de los grabados más curiosos que hemos encontrado entre estos casos espantosos se encuentra en una relación tremendista de la que se han conservado dos ediciones. Una de ellas carece de ilustración, pero en la otra sí se incluyó un grabado en la portada de este pliego:

Caso memorable y espantoso que acontesció en hecho de verdad, para aviso y escarmiento de los obstinados que no quieren o difieren convertirse.

En ambas ediciones carecemos de datos sobre su fecha o lugar de impresión, aunque nos dice que fue un caso que ocurrió en “tiempo de don Fernando / rey cathólico” y que lo “contó un religioso, / el qual se halló presente / a gran número de

gente / predicando.”^12 Comienza la narración relatando cómo un mal hombre desatendía los consejos de su mujer para que siguiese la doctrina de Dios y confesara sus pecados. Como no podía ocurrir de otro modo, cae enfermo, ya que durante siglos se consideró que, en muchas ocasiones, la enfermedad era un castigo divino debido a una vida de pecado. La mujer recurre entonces a un prior para que interceda y consiga la confesión, pero el pecador termina renegando de sus favores. Junto con varios elementos de carácter macabro y truculento, se nos dice que, poco después, el hombre apareció “denegrido, / espantable, consumido, / cárdeno, desfigurado, / como aquél que han castigado / con talega,” es decir, como solía describirse a los muertos por herejía y contrarios a la fe católica. Frente a ellos se hallarían los cuerpos tersos e incorruptos de los que morían en olor de santidad. La correspondencia que ha intentado conseguirse entre el elemento iconográfico y el contenido de la obra es evidente.

[Rodríguez Moñino, n.º 767, fragmento. Biblioteca Nacional de Madrid]

En el grabado se nos presenta a una dama y a un sacerdote, mientras que a la derecha aparece un enfermo postrado en la cama, con la cabeza vendada y, junto a la ventana, se observan unas figuras negras que representan a los moscones que terminan finalmente con la vida de este endemoniado. Además, el pecador se encuentra rodeado de diferentes animales o figuras semifantásticas, mostrando así las diversas animalizaciones que aparecen en el texto sobre el demonio y que, a su vez, representan la demonización del pecador. Es evidente que todos estos seres sobrenaturales fueron revaluados por el espíritu de la Contrarreforma, pues se trataba siempre de mostrar antípodas infernales y contrapuestas a sus ideales de ortodoxia espiritual.

(^12) No es la primera vez que se dio un caso como éste, pues sabemos que los predicadores de la época no

dudaron en sustituir un sermón por la lectura en voz alta de alguno de estos casos horribles y espantosos. Véase Cátedra (2002).