

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Resumen de las grandes fracturas del sistema internacional del libro "Relaciones Internacionales".
Tipo: Resúmenes
1 / 3
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!


En el período 1945-1989, la sociedad internacional se mueve entre dos tendencias de signo opuesto: la globalización y la fragmentación. En primer lugar, el sistema de estados es un sistema cada vez más globalizado si se tiene en cuenta que la actuación de los mismos está condicionada por la evolución económica y tecnológica del mundo. Un proceso de globalización que comenzó en 1945 y que se desarrolla, de tal modo que el conjunto del planeta llega a constituir un todo, la famosa «aldea global» de los comunicólogos de la década de 1960. En segundo lugar, la sociedad de estados se convierte en un sistema muy fragmentado, tanto en términos territoriales, como en términos culturales. Como toda sociedad, la sociedad internacional puede ser analizada bajo el prisma de las fracturas. La noción de fractura comporta que los miembros de una sociedad se dividan en grupos opuestos. Cada uno de los grupos se convierte en objeto de orientaciones y de acciones hostiles por parte del otro, generando conflictos políticos. En el caso de la sociedad internacional, las fracturas nos sirven para analizar las agrupaciones de estados y ver cómo los gobiernos coordinan sus acciones en temas específicos. Se forma un grupo de estados cuya política se distingue respecto de otro grupo. Nos encontramos con un conjunto de 193 estados extremadamente diversos. A pesar de la enorme variedad, en todos los terrenos el sistema internacional ha sido dinamizado por dos grandes fracturas; la fractura centro-periferia y la fractura este-oeste. LA FRACTURA ESTE-OESTE Se asienta en la lógica del sistema bipolar. Los grupos de estados se diferencian y crean estrategias de oposición a partir de dos bases ideológicas diferenciadas. Su transformación en el sistema internacional no se da hasta el final de la segunda guerra mundial, con la creación del sistema bipolar y la instauración de la guerra fría. La fractura este-oeste es reciente, de corta duración y de ámbito geográfico-cultural limitado. A pesar de afectar al conjunto del sistema internacional, donde realmente funciona es en el escenario europeo. En Europa, cada uno de los dos grupos de estados, liderados por Estados Unidos y por la Unión Soviética, reproduce sus instituciones de «contención» contra el otro grupo: alianzas militares y organizaciones económicas. Sin embargo, la creación de instituciones de autodefensa no está ligada a una percepción de amenaza idéntica en todo momento. La fractura este-oeste va a transformarse durante sus cuatro décadas largas de vida. El proceso de cambio se debe a tres tipos de fenómenos: las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el policentrismo o de las superpotencias en cada uno de los bloques y, finalmente, la creación de una red de relaciones intraeuropeas, al margen de los dos líderes. Las relaciones entre los Estados Unidos y la Unión Soviética evolucionan, desde la rigidez de los primeros años de la guerra fría, hasta «los años felices» de distensión en los que abundan los encuentros a alto nivel.
El cambio de actitud, que afecta a otros aspectos de la vida internacional, está directamente vinculado al control del armamento nuclear. Desde 1963, los grandes encuentros de las superpotencias están ligados a negociaciones y firmas de acuerdos en materia de armamento a fin de rebajar las posibilidades de una confrontación nuclear. Sin embargo, a medio plazo, el « clima de confianza » generado va a repercutir negativamente en su papel como «guardianes» del sistema bipolar. Lo que se puede explicar a través del policentrismo y el paneuropeísmo. Policentrismo : La disminución de la tensión en las relaciones este-oeste favorece la aparición en cada uno de los bloques de movimientos anti-líder. Dadas las diferencias internas en cada uno de los bloques, no se puede hablar de dos procesos idénticos. Mientras en el bloque occidental los desafíos contra el liderazgo de los Estados Unidos se desarrollan de manera pacífica, en el bloque del este producen víctimas y uso de la fuerza militar. Las diferencias entre ambos países a lo largo de los años sesenta, degeneran en 1969 en choques armados vinculados a reivindicaciones territoriales. De este modo, la Unión Soviética pierde el monopolio ideológico del comunismo y gana un rival. El uso de la fuerza y la perversión jurídica, aplicadas en Checoslovaquia en 1968, muestran la fuerza y, a la vez, la debilidad de la Unión Soviética en su esfera de influencia. Paneuropeísmo : El fenómeno hace referencia al tejido de una red compleja de contactos entre europeos del este y del oeste que, en algunos casos entra en contradicción con los intereses de los dos grandes. En este terreno, hay que destacar, en primer lugar, la Ostpolitik iniciada por el canciller Willy Brandt y, en segundo lugar, la CSCE. La Ostpolitik tuvo como resultado la firma de una serie de tratados entre países del este y del oeste, con la RFA como eje central. Dichos acuerdos crearon «puentes para las personas a través de las fronteras». La Ostpolitik facilitó las relaciones entre ambos lados del telón de acero, abriendo una vía de comunicación propia entre europeos a un lado y otro del telón. La CSCE creó un código de conducta en Europa que puso piedras en el camino de la guerra fría, colaborando a su fin. Este tipo de relaciones y sus instrumentos básicos, dio lugar a un nuevo concepto en el ámbito de las relaciones internacionales, « la europeización ». Esta evolución de la fractura este-oeste, en lo que respecta al nuevo papel de los europeos occidentales está directamente ligada a uno de los grandes cambios en el sistema internacional entre 1945 y 1989. LA FRACTURA CENTRO-PERIFERIA Tras el fin de la guerra fría, se ha reclamado el término «periferia» como alternativa al de Tercer Mundo. Ése es el argumento de Buzan, quien utiliza el concepto de centro como «un núcleo dominante de economías capitalistas» y el de periferia, como «un conjunto de estados débiles, política, industrial y financieramente, que opera dentro de un marco de relaciones predefinido por el centro».