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Orientación Universidad
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Resum lobul frontal, Resúmenes de Neurociencia

Asignatura: Neuropsicología, Profesor: , Carrera: Psicologia, Universidad: UB

Tipo: Resúmenes

2013/2014

Subido el 10/02/2014

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el lobulo frontal y sus disfunciones
Introducción: los enigmas de los lóbulos frontales.
Tanto Hebb como Rosvold y Mishkin, no encontraron efectos en el
coeciente intelectual cuando se les extirpó el lóbulo frontal, o tras una
labectomía o leucotomía. Tampoco los tumores en esa zona producían
efectos.
Por el contrario, otros investigadores discrepaban arguyendo que si se
utilizaban las pruebas adecuadas podrían detectar cambios en la conducta
y la cognición.
La sintomatología es muy variada y depende de la localización, extensión,
profundidad y lateralidad de la lesión. Tras una lesión frontal se han descrito
trastornos efectivos, de carácter, personalidad, humor, motivación,
atención, percepción, memoria, razonamiento, solución de problemas,
lenguaje y control del movimiento. Es decir, se pueden observar
aleraciones de cualquier función cognitiva o emocional.
Los lóbulos frontales representan la conuencia y síntesis de los aspectos
perceptivos, volicionales, cognitivos y emocionales. Modulan y dan forma al
carácter y la personalidad. Cuando se lesionan, se puede observar un
exceso o defecto de activación, desintegración de la personalidad y de
funcionalismo emocional, dicultad para iniciar y planicar una actividad,
alteración de la atención y capacidad de concentración, apatía y euforia,
desinhibición y reducción de la capacidad de supervisión de los propios
pensamientos, habla o acciones.
El lóbulo frontal dista mucho de ser una unidad estructural o funcional. Dado
que el córtex asociativo temporal y parietal está claramente lateralizado
sería tb de esperar que lo estuviese el lóbulo frontal; sin embargo, las
asimetrías en los tests frontales son, en el caso de existir, cualitativa y
cuantitativamente escasas.
1. Estructura y conectividad del lóbulo frontal.
Los lóbulos frontales comprenden el tejido que se halla en la arte de
superior de la sura silviana o lateral, y la parte anterior de la cisura
rolándica o central.
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el lobulo frontal y sus disfunciones

Introducción: los enigmas de los lóbulos frontales. Tanto Hebb como Rosvold y Mishkin, no encontraron efectos en el coeficiente intelectual cuando se les extirpó el lóbulo frontal, o tras una labectomía o leucotomía. Tampoco los tumores en esa zona producían efectos. Por el contrario, otros investigadores discrepaban arguyendo que si se utilizaban las pruebas adecuadas podrían detectar cambios en la conducta y la cognición. La sintomatología es muy variada y depende de la localización, extensión, profundidad y lateralidad de la lesión. Tras una lesión frontal se han descrito trastornos efectivos, de carácter, personalidad, humor, motivación, atención, percepción, memoria, razonamiento, solución de problemas, lenguaje y control del movimiento. Es decir, se pueden observar aleraciones de cualquier función cognitiva o emocional. Los lóbulos frontales representan la confluencia y síntesis de los aspectos perceptivos, volicionales, cognitivos y emocionales. Modulan y dan forma al carácter y la personalidad. Cuando se lesionan, se puede observar un exceso o defecto de activación, desintegración de la personalidad y de funcionalismo emocional, dificultad para iniciar y planificar una actividad, alteración de la atención y capacidad de concentración, apatía y euforia, desinhibición y reducción de la capacidad de supervisión de los propios pensamientos, habla o acciones. El lóbulo frontal dista mucho de ser una unidad estructural o funcional. Dado que el córtex asociativo temporal y parietal está claramente lateralizado sería tb de esperar que lo estuviese el lóbulo frontal; sin embargo, las asimetrías en los tests frontales son, en el caso de existir, cualitativa y cuantitativamente escasas.

  1. Estructura y conectividad del lóbulo frontal. Los lóbulos frontales comprenden el tejido que se halla en la arte de superior de la fisura silviana o lateral, y la parte anterior de la cisura rolándica o central.

Los lóbulos frontales pueden ser divididos en 4 regiones anatomofuncionales:

  1. Las áreas motoras centrales, 4, 6, 8, 44.
  2. El córtex dorso-lateral, 9, 10, 11, 45, 46, 47.
  3. Regiones orbitales, 10, 11, 12, 13.
  4. Parte medial que abarca:
    • (^) Tejido motor,
    • Convexividad lateral,
    • Áreas orbitales, incluyendo el área del cingulado anterior.

La corteza prefrontal es la corteza de asociación del lóbulo frontal. En el cerebro de los mamíferos esta corteza se ha definido clásicamente por dos criterios: a. Citoarquitectura. b. Conectividad. En el primate, la corteza pro-frontal tiene 3 regiones anatómicas: c. Lateral, d. Medial, e. (^) Ventral u orbital. Respecto a la distribución de las áreas frontales según los territorios vasculares, debemos mencionar que el córtex dorso-lateral está esencialmente irrigado por la arteria cerebral media y el córtex orbital y medial por la

coeruleus.Estas proyecciones químcas proporcionan el tono de la conducta, pero no su contenido. Su acceso a todos los niveles de procesamiento de la información les permite influir en la perspectiva emocional-motivacional dirigida al medio, de modo que pueden modificar la interpretación de la experiencia y su impacto individual. Entre las conexiones córtico-subcorticales, cabe destacar las fronto- talámicas. Las conexions talámicas diferencian 3 regiones frontales: el cortex pre-central (que incluye áreas premotoras 2 y motora suplementaria 3 ), la anterior (llamada pre-frontal 4 ) y la cingulada (tb llamada límbica). La pre-central deriva del grupo de núcleos ventro-laterales (VL); la pre-frontal del núcleo dorsal-medial (DM), y la cingulada del núcleo ventral anterior (VA). La corteza orbital y medial está conectada con un numero importante de estructuras limbicas que incluye la amígdala, hipocampo, corteza entorrinal y circunvolución parahipocámpica.

Circuitos fronto-subcorticales. Alexander describió cinco circuitos fronto-subcorticales;

  1. El motor que se origina en el área motora suplementaria,
  2. El oculomotor que se origina en el campo ocular frontal,
  3. 3 pre-frontales: dorsolateral, lateral orbital y cingulado. Cada circuito parte de un área frontal concreta, proyecta a una zona del estriado y regresa via tálamo al córtex frontal formando así, un circuito cerrado. Cada uno de ellos puede contener un numero de canales altamente especializados e incluso subcanales, que permiten un procesamiento en paralelo a múltiples niveles. Así, pueden llevarse acabo, de forma concurrente, diversas funciones.

2 =^ La corteza premotora, encargada de guiar los movimientos y el control de los músculos proximales y del tronco corporal. 3 = El área motora suplementaria (o AMS), encargada de la planificación y coordinación de movimientos complejos, como por ejemplo, aquellos que requieren el uso de ambas manos. 4 = Esta región cerebral está involucrada en la planificación de comportamientos cognitivamente complejos, en la expresión de la personalidad, en los procesos de toma de decisiones y en la adecuación del comportamiento social adecuado en cada momento. (^1) Se considera que la actividad fundamental de esta región cerebral es la coordinación de pensamientos y acciones de acuerdo con metas internas.^2

El circuito motor esta implicado en la preparación y ejecución del movimiento. Se origina en neuronas del area motora suplementaria, corteza premotora, motora, y somatosensorial. Este a su vez, proyecta porciones específicas del globo pálido externo, interno y de la parte reticulada de la sustancia negra. El globo pálido conecta con los núcleos centro-mediales, ventral anterior y ventro-lateral del tálamo, que proyectan de vuelta a la corteza motora. El circuito oculomotorse origina en los campor frontales del ojo (8) y corteza parietal posterior. Las fibras proyectan al cuerpo del nucleo caudado, globo pálido dorso-medial y sustancia negra ventro-medial. Alcanzan el nucleo talámico medio-dorsal y cierran el circuito proyectando de nuevo al campo visual frontal. Las áreas corticales envían proyecciones al colículo superior u cada una contiene neuronas que muestran una respuesta selectiva con relacion a aspectos del control oculomotor. Las neuronas de los campos frontales del ojo descargan con relacion a la fijación visual, movimientos oculares sacádicos y estímulos visuales pasivos. El circuito pre-frontal dorso-lateral se origina en las áreas 9 y 10 en la cara lateral del lóbulo frontal anterior y proyecta en la cabeza dorso-lateral del nucleo caudado. Estas neuronas proyectan a la parte lateral del globo pálido interno medio-dorsal y la parte rostrolateral de la sustancia blanca, parte reticulada como via indirecta. Las fibras que vienen de los ganglios basales proyectan a las porciones parvocelulares del tálamo medio-dorsal y ventral superior. El tálamo medio-dorsal envía fibras de vuelta al origen del circuito en la corteza frontal dorso-lateral. Las aferencias corticales mas importantes abiertas al circuito provienen del 46 y del area parietal 71, que está tb interconectadas entre ellas. Yb hay aferencias menores de estructuras límbicas. Las principales aferencias del circuito son las áreas 46 y 8, que incluye los campos oculares frontales. Organización de los circuitos fronto-estriales. Todos ellos tienen inicio y fin en la misma región frontal y mantienen segregación en cada una d elas estaciones de la circuitería.

Cortex frontal Motor ↓ Oculomotor estriado

movimientos, su fuerza y su dirección. La lesión de la corteza motora primaria se asocia típicamente con una pérdida crónica de la capacidad para realizar movimientos finos e independientes de los dedos de la mano, se supone que por la pédida de las proyecciones córtico-espinales directad en las neuronas motoras. Además existe una pérdida de la velocidad y la fuerza tb para movimientos contralaterales. La lesión de las áreas motoras produce parálisis. Las lesiones unilaterales dan lugar a hemiplejia contralateral. El área premotora puede influir en el movimiento directamente a través de las proyecciones cortico-espinal o indirectamente a través de proyecciones hacia la corteza motora. Las regiones premotoras tb reciben proyecciones desde las áreas parietales posteriores. Así, estas regiones están conectadas a las áreas vinculadas con la ejecución de los movimientos de los miembros. El área motora suplementaria está localizada a lo largo de las caras mediales de los hemisferios pero sus límites no están muy claros. Limita con el área motora primaria y con el córtex cingulado anterior. El área motora suplementaria contiene la representación neuronal del cuerpo. Esta región esta muy conectada con el córtex motot, el cingulado anterior y los ganglios basales. La corteza suplementaria y la premotora organizan las secuencias del movimiento. Las corteza premotora tb podría tener su “vocabulario” de movimientos, pero más compleja que el de la motora. El daño de la corteza premotora interrumpe los movimientos más complejos. Muchas neuronas del área del área premotora ventral no solo descargan cuando se realiza un movimiento, sino que tb descargan, y de la misma forma, cuando vemos a los otros hacer un movimiento. Estas neuronas, llamadas neuronas espejo , participan en un acción compleja. Así, pues la represnetacion motora de una acción realizada por otroa puede ser generada internamente. El córtex premotor modula y ejerce influencias de control de los impulsos. Parece implicado en la programación de movimientos y tb en el aprendizaje de nuevos programas motores. Las lesiones de estas áreas producen movimeintos lentos y descoordinados bimanual y agrafia. Inicialmente aparece mutismo y pseudoparálisis, más adelante los paciente caminan con pequeños pasos. Aunque su lesión no provoca parálisis duradera, afecta al movimiento secuenciado, tal como el de un simple golpeteo. Se activa durante la imaginación de secuencias de actos motores.

El área de Broca (22 HI) forma parte del córtex premotor e interviene en la regulación de los aspectos motores del habla. Su principal conexión se realiza con el área de Wernicke a través del fascículo arqueado. Su lesión supone una afectacion modal específica ya que produce la alteración de la generación de programas motoras del habla, conservándose la posibilidad de realizar movimientos idénticoa como cantas o silbar. El campo frontal ocular ocupa el área 8, y porciones de la 6 y 9. Recibe proyecciones del córtex occipital visual (17, 18, 19) y de las áreas de asociación multimodal visual (20) y auditiva (22) y del cortex sensoriomotor. Su estimulación produce movimientos sacádicos y dilatación pupilar. Interviene en la coordinación oculomanual y oculobucal. Las lesiones de esta región producen enlentecimiento en el rastreo visual y la búsqueda, inatención, negligencia, localización incorrecta de los sonidos. Indirectamente, se pueden producir trastornos perceptivos debidos a la falta de rastreo ocular. Córtex pre-frontal y dorso-lateral: funciones cognitivas. El cortex pre-frontal dorso-lateral es un área de asociación plurimodal. Está constituida por las áreas 9, 10, 11, 12, 45, 46, 47 de Brodmann, además en la zona anterior del área 8. La información que integra no proviene de las áreas primarias, sino de las de asociación unimodal y hetermodal y las paralímbicas. De acuerdo con Mesulam tienen dos funciones:

  1. Proporcionar una plantilla neural para las asociaciones intermodales requeridas por los procesos cognitivos.
  2. Propiciar la interaccion inicial entre la información sensorial procesada y el input límbico-paralímbico, lo que explica que el humor y los impulsos modifiquen las impresiones sensoriales, así como que el pensamiento y la experiencia influyan en el humor. Muchas de sus neuronas son plurimodales, otras son unimodales, pero se hallan intercaladas con las que responden a otras modalidades. Su activación no depende tanto de las cualidades sensoriales como de la significación conductual del estímulo. Así, pueden presentar una respuesta intensa a un elemento cuando es contingente aun refuerzo, dejando se activarse ante él cuando se asocia a un resultado neutro o aversivo. La corteza pre-frontal lateral es necesaria en diversos procesos relacionados con las tareas demoradas.
  • Planificación y regulación de conductas adaptativas y dirigidas a una meta.
  • Resolución de problemas, razonamiento, espontaneidad, juicio, planificación, insight, toma de decisiones estratégicas.
  • Espontaneidad y fluidez de pensamiento y acción.
  • Flexibilidad cognitiva.
  • (^) Capacidad de búsqueda sistemática en la memoria.
  • Capacidad de cambiar o mantener el sistema cuando es necesario.
  • Capacidad para retener o inhibir respuestas cuando es necesario.
  • Capacidad para focalizar o sostener la atención. El síndrome dorso-lateral es a menudo el síndrome disejecutivo, con problemas para focalizar y sostener la atención, falta de iniciativa y toma de decisiones y problemas de planificación a los que se les puede añadir problemas de fluidez verbal y memoria operativa además de apatía o depresión. Córtex pre-frontal orbital: patrones de conducta.

Es la corteza ventral del lóbulo ventral, 11 y 13.

Contiene las zonas secundarias del gusto, en las que se representa el valor reforzante del mismo y las áreas secundarias y terciarias olfativas, en las que se representa la identidad y el valor reforzante de los olores. Tb recibe información sobre la vista de objetos desde las áreas visuales del lóbulo temporal y tiene neuronas que aprenden e invierten los estimulos visuales a los que responden cuando la asociación de un estimulo visual con un estimulo reforzante primario (como el gusto) se invierte. Las lesiones en el orbito-frontal pueden impedir el aprendizaje e inversión de asociaciones entre estímulos y esfuerzos, y por tanto la corrección de la conducta cuando la asociación cambia. El papel esencial que desempeña en la conducta puede surgir del hecho de que recibe

información del final de varios sistemas sensoriales que definen “qué” estímulo se está presentando. Esta información incluye estímulos gustativos y somatosensoriales, que son los refuerzos primarios prototípicos. Esto le otorga un papel en las conductas producidas por refuerzos y castigos, capaces de abarcar conductas motivacionales y emocionales. La corteza orbitofrontal codifica el valor de refuerzo y de castigo de los reforzantes primarios y permite asociar a estos reforzadores, participando en conductas motivacionales como aimentarse y beber, conductas emocionales y conducta social. Las lesiones bilaterales del orbito-frontal en animales reducen de forma muy marcada la agresividad. La región crítica para el decremento de la agresividad es la postero-medial del cortex orbital. Kleist había descrito que estas lesiones en humanos producían “moría” (jocosidad, euforia, irritabilidad, intolerancia, intolerancia, depresión súbita y afectacion del juicio social). La jocosidad a menudo tiene un contenido verbal de carácter sexual, sin embargo, los pacientes no llegan a realizar los actos de los que hablan. Sorprendemente, no existe evidencia de que las manifestaciones verbales les causen placer. No expresan placer ni alegría ante recompensas sociales, estéticas o intelectuales y existe una falta de apreciación de las reglas sociales. No existe auténtica depresión y aunque los pacientes parecen psicópatas, no se observa la típica la organización conducta psicopática. La mayoría de cosas descritos son tumorales, traumáticos o causados por encefalitis herpética, en muchos de ellos las lesiones van más allá del cortex orbital bilateral. La lesión de la corteza pre-frontal lateral (9) en monos causa pérdida de control inhibitorio en la selección atencional, mientras que la lesión órbito- frontal ocasiona pérdida de control inhibitorio en procesamiento “afectivo”, alterando la capacidad de cambiar la conducta como respuesta a fluctuaciones del significado emocional del estimulo. Este último aspecto se ha denominado el aprendizaje de inversión, ser capaz de inhibir la respuesta previamente reforzada para realizar la que será premiada a continuación y se ha relacionado en humanos con la corteza ventro-medial y la capacidad de flexibilidad en la conducta. La corteza orbito-frontal está fuertemente concectada con las áreas límbicas del lóbulo temporal medial implicadas en el establecimiento de memorias

tareas difíciles o que implican memoria reciente y, sobre todo, en el inicio espontáneo de la acción. La región subcallosa del cingulado anterior está implicada enla regulación de las funciones automáticas como la respiración y el ritmo cardíaco. Especialmente la zona supracallosa del congulado anterior (que conecta con la corteza premotora y la dorso-lateral) se activa en situaciones demandantes que requieren el control ejecutivo, atención dividida, resolución de conflictos, detección de errores, supervisión de respuestas e iniciación y mantenimiento de respuestas apropiadas. Las lesiones de las regionmes del cingulado anterior y medial se asocian a trastornos de la motivación, exploración atención o acción. Los pacientes muestran hipocinesia, apatía, abulia 5 sin depresión, falta de espontaneidad, respuesta emocional aplanada o incluso mutismo acinético. Las lesiones cinguladas bilaterales tb pueden causar incontinencia de esfínteres, tendencia a la fabulación, distraibilidad y docilidad. Los pacientes tienen dificultad para distinguir entre los hechos reales y los que provienen de su imaginación o memoria. La corteza cingulada anterior desempeña probablemente un papel básico en la atención selectiva implicada en la correcta resolución del Stroop u en otras tareas atencionales guiadas por la motivación. Se ha propuesto que la función de la corteza cingulada anterior en la atención selectiva consiste en supervisar el conflicto entre estímulo y respuesta para seleccionar la conductas apropiadas, y por ello se activa durante la tarea de Stroop. El test de Stroop se altera fundamentalmente por lesiones en el cingulado anterior derecho y el córtex pre-frontal dorso-lateral derecho. Los errores y la velocidad de procesamiento están disociados, clínicamente es útil su diferenciación. El síndrome medial o del cingulado anterior se distingue por falta de iniciativa, hipocinesia o acinesia 6 , apatía y mutismo. Funcionamiento de la corteza pre-frontal: Las acciones voluntarias requieren:

  1. Qué hacer: la corteza órbito-frontal lateral puede eliminar o inhibir lo que NO hay que hacer.
  2. Cómo hacerlo: la corteza dorso-lateral pre-frontal conjuntamente con el área premotora puede mediar las metas teniendo en cuenta la

5 = se refiere a la falta de voluntad o iniciativa. 6 = a la incapacidad para iniciar un movimiento cuando este movimiento es preciso.

informaicon sensorial y el cerebelo puede programar aspectos de ejecución automática.

  1. Cuándo hacerlo: podría estar mediado por el cingulado anterior (aspectos motivacionales) y el área motora suplementaria (programación temporal e intencionalidad). Efectos de las lesiones en la conducta. Síndrome y signos frontales. Existe un remarcable espectro de cambios conductuales y cognitivos observables en la persona que ha padecido lesiones pre-frontales.
  • Algunos pacientes se vuelven pueriles, profanos, individualistas, jocosos, irresponsables, irascibles y con ideas de grandiosidad.
  • Otros pierden espontaneidad, curiosidad, iniciativa, y desarrollan un embotamiento apático del sentimiento, motivación, actividad mental y conducta (abulia).
  • Otros muestran una afectación del pensamiento abstracto, creatividad, resolución de problemas y flexibilidad mental, lanzan conclusiones prematuras y se vuelven excesivamente concretos y dirigidos por el estímulo. El síndrome frontal es un término paraguas que abarca un conjunto de cambios conductuales, sin embargo, cada paciente tiene una distribución distinta de estos signos que además pueden cambiar según el día del examen. La variabilidad es debida a la lateralidad, extensión, localización y ritmo de progresión de la lesión y a su etiología, pero tb interviene la personalidad premórbida 7. La lesión da lugar a déficits conductuales que son dependientes del contexto más que estáticos y que a menudo se solapan con el rango de la conducta normal (p.e. la conducta irresponsable). Blumer y Benson describieron dos síndromes frontales que se asemejan a patologías psquiátricas: la pseudodepresion (caracterizada por apatía, falta de motivación, incapacidad de planear el futuro y ausencia de autocrítica) y la pseudopsicopatía (con actitud jocosa, pueril, inapropiada, autoindulgentem humor sexualmente deshinibido y falta de consideración hacia los demás). Síndromes de pseudodepresion y pseudopsicopatía.

Pseudodepresion Pseudopsicopatía Hipocinesia Hipercinesia Apatía Acciones desinhibidas

7 = Personalidad caracterizada por signos o síntomas precoces de un trastorno mental.

además, un incremento de la sexualidad y del apetito, desinhibición de los instintos, irresponsabilidad profesional y familiar y falta de principios éticos. Según Mesulman, los dos síndromes frontales clásicos serían el dondrome frontal abúlico, que cursa con falta de iniciativa, creatividad y concentración, con tendencias a la apatía y el afecto plano, y el síndrome frontal desinhibido, con falta de juicio y planificación. El grupo Damasio ha usado el término “síndrome de sociopatía adquirida” para aquellos paciente con lesiones pre-frontales ventro-mediales y características similares a la pseudopsicopatía. Características de la sociopatía adquirida:

  • Experiencia emocional inulsa o inapropiada.
  • Reacciones emocionales poco moduladas (irritabilidad, labilidad).
  • Alteración de la toma de decisiones.
  • Alteración de la conducta propositiva (planificación, rigidez).
  • Alteración de la conducta social.
  • (^) Falta de apreciación de los cambios adquiridos. El síndrome de la mano ajena: se refiere a un conjunto de conductas motoras anormales y sensaciones asociadas en las que los pacientes reaccionan con sorpresa, preocupación o perplejidad ante la producción de movimeintos sobre los que no sienten el control o dominio. Este síndrome puede dormar parte de una desconexión callosa; la mano no dominante presenta un conflicto o interferencia con la dominante. Tb se incluyen formas relacionadas con la lesión frontal medial con liberación de conductas exploratorias involuntarias en el miembro nomralmente contralateral. Una tercera manera, peor descrita, sería debida a lesiones parieto-occipitales con movimientos involuntarios de la mano como respuestas de evitacion con sensación defalta de control, aunque tb puede haber alteraciones del esquema corporal. En el síndrome calloso llama especialmente la atención el hecho de que el paciente se pelea con su propia mano, pq no reconoce como propios o voluntarios los actos que ésta realiza. P.e., la mano izquierda agarra involuntariamente objetos o deshace la cama cuando el paciente está llevando a cabo la tarea de hacerla usando intencionalmente la mano derecha para ello.

Existen diversos síndromes frontales que pueden relacionarse con déficits de la conciencia: confabulación, negligencia, anosognosia, paramnesia reduplicativa 8 y síndrome de Capgras 9. El trastorno más común de la conciencia es la apatía o falta de crítica tanto para los hechos sociales externos como para la propia conducta. El paciente con lesiones frontales extensas puede dejar de asistir a su trabajo o gastar los ahorros familiares en caprichos banales sin que ello le cause preocupación ni remordimiento alguno. En general, no hace referencia a los cambios de actuación o personalidad que suceden en el curso de su enfermedad. En el síndrome de reduplicació n, el paciente conoce el nombre del hospital pero lo coloca en otra ciudad (su ciudad natal, p.e.). En el síndrome de Capgras, la reduplicación hace referencia a los familiares: los afectados afirman que su hijo, marido, esposo… son impostores. En la confabulación los enfermos presentan falsos reconocimeintos, evocación de la información fiera del contexto espacio-temporal (recuerdan hechos pasados como su fueran presentes) y mezcla de la intención y la realidad. La negligencia contralateral comporta la ignorancia, especialmente para su utilización, del hemicuerpo contralateral. Se observa especialmente en lesiones frontales derechas, aunque puede tb estar presente en lesiones izquierdas. Se ha hallado un conjunto de respuestas y conductas motoras en relación a la patología del lóbulo frontal. Un grupo de ellas implica la ejecución de movimientos que no son resultado de la intención o reflexión del paciente, como el típico reflejo de agarre o la manipulación de objetos sin propósito. Lhermitte propuso un término “conducta de utilización” para describir la tendencia de los objetos a usar los objetos que le son presentados, al margen de la finalidad o intencionalidad. Para poner en evidencia este síndrome, se presentan objetos de la vida cotidiana fuera de contexto: p.e., se da al paciente un peine sin ningún comentario y se peina, se le acerca un baso y una botella de agua, y el paciente bebe, … Estos fenómenos de conducta estereotipada, no dirigida a una finalidad y elicitada por un estímulo externo, tan llamativos, han sido interpretados como por Lhermitte

8 = es la creencia delirante de que un lugar o escenario ha sido duplicado, existiendo en dos o más espacios simultáneamente, o bien de que ha sido "reubicado" en otro lugar. Forma parte de los síndromes de falsa identificación delirante y, aunque poco frecuente, suele asociarse a los casos de daño cerebral adquirido, concretamente a los casos de lesiones simultáneas del hemisferio cerebral derecho y ambos lóbulos frontales. 9 = es un trastorno mental que afecta a la capacidad de identificación del paciente. Este cree que una persona, generalmente un familiar, es reemplazado por un impostor idéntico a esa persona.

exterior y los estímulos internos, este equilibrio se rompe en determidas lesiones frontales. La reciente identificación de las “neuronas espejo” en el área promotora del macaco podría dar luz al síndrome. Las neuronas se activan tanto cuando el mono realiza una tarea determinada como cuando realiza una acción similar realizada por el experimentador. Una falta de control inhibitorio sobre este sistema podría resultar en una conducta de imitación anormal. Algunos estudios sugieren que la conducta de utilización puede ser parte de la conducta de imitación en el sentido de que la segunda es observada con mayor frecuencia mientras que la primera raramente se ve sola. El síndrome de dependencia del medio hace referencia a la pérdida de la autonomía personal. En este sentido, las conductas de imitación y utilización se interpretan como una dependencia de los estímulos externos. Los pacientes con lesiones frontales tienne tb tendencia a atender a estímulos externos al margen d ela intencionalidad del propio sujeto y de la significación de los mismos. De aquí que no puedan evitar el volver la cabeza cada vez que oyen un ruido, aunque éste sea repetitivo. Del mismo modo, responden a preguntas que no van dirigidas a ellos, lo cual comporta la conocida hiperreactividad y tendencia a la distracción. Funciones ejecutivas cognitivas afectadas por alteraciones de la corteza pre- frontal dorso-lateral. Estrategias organizativas:

  • Generación de listas de palabras.
  • Fluidez de dibujos.
  • Copia. Estrategias de búsqueda de memoria:
  • Recuerdo de información reciente y remota. Cambio de patrón:
  • Clasificación de cartas.
  • Perseveración.
  • GO-no go. Disociación verbal/manual:
  • Alternancia de secuencias manuales. En la actualidad de reconocen 3 complejos sintomáticos relacionados con zonas funcionales pre-frontales. El síndrome pre-frontal dorso-lateral cursa con déficits neuropsicológicos que incluyen un decremento de la fluencia verbal y de dibujos, anomalías en la programación motora,

afectacion de la capacidad de cambiar de actividad o estrategias, reducción de la memoria de trabajo y del aprendizaje asociativo y dificultades en la resolución de problemas complejos. El síndrome órbito-frontal comporta alteraciones de la inhibición, cambios en la conducta social e irritabilidad y el síndrome del cingulado anterior supone apatía o disminución de la motivación e iniciativa. El circuito pre-frontal dorso-lateral se ha implicado básicamente en la función eecutiva, incluyendo capacidades de resolución de problemas complejos como aprender nueva información, planificar, activar memorias remotas, regular la acción de acuerdo con estímulos del entorno, cambiar el patrón de conducta de forma apropiada, generar programas motores y ordenar temporalmente los eventos recientes. Las disfunciones del circuito ocasionan problemas de razonamiento y flexibilidad mental, con alteración en pruebas como el WCST, de la fluidez de palabras y dibujos o de la alternancia de secuencias. El circuito orbito-frontal conecta los sistemas de supervisión frontales con el sistema límbico. Su alteración provoca cambios de personalidad como la desinhibición y la labilidad emocional, con irritabilidad y arrebatos agresivos. Las lesiones biorbitales tb se han relacionado con conductas de imitación y utilización que indicarían mayor dependencia del medio. El cingulado anterior media la conducta motivada. El mutismo acinético 10 , la abulia 11 y la apatía pueden ser consecuencias de su lesión. Diferentes lesiones de ganglios basales producen sintomatología similar.

10 = es un trastorno del comportamiento, caracterizado por la incapacidad para moverse o hablar en pacientes despierto. 11 = se refiere a la falta de voluntad.