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Resumen "Era del imperio", Resúmenes de Ciencia de la administración

Asignatura: introduccio a la historia, Profesor: Martin RODRIGO ALHARILLA, Carrera: Ciències Polítiques i de l'Administració, Universidad: UPF

Tipo: Resúmenes

2014/2015

Subido el 15/03/2015

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Anna Polunina, grupo 2
Resumen del libro de E.J. Hobsbawm La era del imperio (1875-1914)
Agosto de 1914 forma uno de los indiscutibles “puntos de inflexión naturales” en la historia y por los
contemporaneos fue considerado como el fin de una época, fin “de un mundo hecho por y para la
burguesia”. Desde el 1914 el mundo está controlado por el temor de la guerra global y revolución, los
dos basados en las circunstancias históricas que aparecieron directamente de la era del imperio. La era
del imperio se puede caracterizar como una época de paz que formó una época de guerras mundiales.
“Su esquema básico, tal como lo vemos en este trabajo, es el de la sociedad y el mundo del liberalismo
burgués avanzado hacia lo que se ha llamado su “extraña muerte”, conforme alcanza su apogeo, víctima
de las contradicciones inherentes a su progreso.” El libro “La era del imperio” de E.J.Hobsbawn analiza el
périodo histórico en el que entendieron que la civilización y la sociedad establecidas por y para
burguesia liberal occidental representaban período de desarrollo inicial del mundo industrial moderno.
Como afirmó Lenin el imperialismo era “la mas reciente” estapa del capitalismo.
Resumiendo todo lo expuesto en el capítulo “La revolución centenaria” se puede afirmar que es posible
establecer muchas comparaciones entre el mundo de 1880 y el de 1780. En primer lugar, en estos cien
años se conocían todo los territorios del planeta que habían sido más o menos cartografiadas. Se habían
desminuido en semanas los viajes intercontinentales y trascontinetales gracias a los barcos de vapor y
ferrocaril. Se estableció el intercambio de información por todo el mundo en pocas horas gracias al
telégrafo. Era un planeta mucho más poblado convertido en un espacio más unitario, al mismo tiempo,
sufría una partición en regiones ricas y pobres, sociedades avanzadas y retrasadas, fuertes y más débiles
referiendo a la organización política y fuerza militar. Una de las causas fundamentales de esa diferencia
entre el “tercer mundo” y “mundo desarrollado” era la tecnología, “que reforzaba no solo económica
sino también políticamente”. Cada vez era más evidente que los países más pobres podían ser
conquistados o derrotados por la causa de la inferioridad técnica de su armamento. Además, la
revolución industrial con la aparición de lo explositivos solo ayudó en este caso al mundo “avanzado”.
Sin embargo, aunque existe la separación del mundo en dos sectores diferentes, es bastante difícil
difinir las fronteras entre ambos, ya que el grupo de Estados que hacían las conquistas estaban unidos
por el desarrollo económico y por la historia. Como consecuencia, “amplias zonas de “Europa” se
hallaban en el mejor de los casos en los límites del núcleo de desarrollo capitalista y de la sociedad
burguesa”. Desde el punto de vista demográfico, al final del siglo en el mundo había más europeos que
a su principio. Además, las tecnologías y la producción industrial europeos eran más avanzados que en
la zona orienal del Atlántico. En lo que se refiere a la cultura, ésta también era más avanzada en parte
del Viejo Continente que en América. Cuando la cultura y la vida intelectual en Europa seguía siendo
cosa de una minoría de individuos, la aportación del liberalismo y de la izquierda ideológica intentaba
que esta cultura fuera accesible a todo el mundo. Sin embargo, “la cultura norteamericana, más
democrática e igualitaria, no alcanzó su mayoría de edad hasta la época de la cultura de masas en el
siglo XX.
“Pero si una parte del “primer mundo” podía haber encajado perfectamente en la zona de dependencia
y atraso, practicamente todo el “segundo mundo” estaba inmerso en ella”. Pero no solo era la división
entre países industrializados y africolas. Aparicieron muchos centros urbanos grandes que se
canalizaban las relaciones comerciales gracias al mercado capitalista mundial del siglo XX. Pero la
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Anna Polunina, grupo 2

Resumen del libro de E.J. Hobsbawm “La era del imperio (1875-1914)”

Agosto de 1914 forma uno de los indiscutibles “puntos de inflexión naturales” en la historia y por los contemporaneos fue considerado como el fin de una época, fin “de un mundo hecho por y para la burguesia”. Desde el 1914 el mundo está controlado por el temor de la guerra global y revolución, los dos basados en las circunstancias históricas que aparecieron directamente de la era del imperio. La era del imperio se puede caracterizar como una época de paz que formó una época de guerras mundiales. “Su esquema básico, tal como lo vemos en este trabajo, es el de la sociedad y el mundo del liberalismo burgués avanzado hacia lo que se ha llamado su “extraña muerte”, conforme alcanza su apogeo, víctima de las contradicciones inherentes a su progreso.” El libro “La era del imperio” de E.J.Hobsbawn analiza el périodo histórico en el que entendieron que la civilización y la sociedad establecidas por y para burguesia liberal occidental representaban período de desarrollo inicial del mundo industrial moderno. Como afirmó Lenin el imperialismo era “la mas reciente” estapa del capitalismo.

Resumiendo todo lo expuesto en el capítulo “La revolución centenaria” se puede afirmar que es posible establecer muchas comparaciones entre el mundo de 1880 y el de 1780. En primer lugar, en estos cien años se conocían todo los territorios del planeta que habían sido más o menos cartografiadas. Se habían desminuido en semanas los viajes intercontinentales y trascontinetales gracias a los barcos de vapor y ferrocaril. Se estableció el intercambio de información por todo el mundo en pocas horas gracias al telégrafo. Era un planeta mucho más poblado convertido en un espacio más unitario, al mismo tiempo, sufría una partición en regiones ricas y pobres, sociedades avanzadas y retrasadas, fuertes y más débiles referiendo a la organización política y fuerza militar. Una de las causas fundamentales de esa diferencia entre el “tercer mundo” y “mundo desarrollado” era la tecnología, “que reforzaba no solo económica sino también políticamente”. Cada vez era más evidente que los países más pobres podían ser conquistados o derrotados por la causa de la inferioridad técnica de su armamento. Además, la revolución industrial con la aparición de lo explositivos solo ayudó en este caso al mundo “avanzado”.

Sin embargo, aunque existe la separación del mundo en dos sectores diferentes, es bastante difícil difinir las fronteras entre ambos, ya que el grupo de Estados que hacían las conquistas estaban unidos por el desarrollo económico y por la historia. Como consecuencia, “amplias zonas de “Europa” se hallaban en el mejor de los casos en los límites del núcleo de desarrollo capitalista y de la sociedad burguesa”. Desde el punto de vista demográfico, al final del siglo en el mundo había más europeos que a su principio. Además, las tecnologías y la producción industrial europeos eran más avanzados que en la zona orienal del Atlántico. En lo que se refiere a la cultura, ésta también era más avanzada en parte del Viejo Continente que en América. Cuando la cultura y la vida intelectual en Europa seguía siendo cosa de una minoría de individuos, la aportación del liberalismo y de la izquierda ideológica intentaba que esta cultura fuera accesible a todo el mundo. Sin embargo, “la cultura norteamericana, más democrática e igualitaria, no alcanzó su mayoría de edad hasta la época de la cultura de masas en el siglo XX.

“Pero si una parte del “primer mundo” podía haber encajado perfectamente en la zona de dependencia y atraso, practicamente todo el “segundo mundo” estaba inmerso en ella”. Pero no solo era la división entre países industrializados y africolas. Aparicieron muchos centros urbanos grandes que se canalizaban las relaciones comerciales gracias al mercado capitalista mundial del siglo XX. Pero la

industría no solo existía en el primer mundo, ya que en muchas economías dependientes y coloniales contruían una infraestructura (puertos y ferrocariles). La industría servía como un criterio de modernidad. Además, se puede decir que el mundo “avanzado” estaba en rápido proceso de urbanización.

Sin duda alguna, si es tan difícil explicar las diferencias económicas de los dos “mundos”, establecer las diferencias políticas entre ambos no es menos difícil. Resumiendo el modelo general de la estructura y los instituciones,es posible decir que los países “avanzados” y todos aquellos que no querían “quedar al margen del progreso moderno” tenían que estar formados por los “ciudadanos”. No obstante, a los países no desarrollados no se podía aplicar el término de Estado. “Desde el punto de vista de la política internacional, el número de entidades consideradas como Estados soberanos en el mundo era bastante modesto en comparación con la situación actual”. Además aparte de unos 3 países ninguno de los Estados representativos no estaba basado en el sufragio democrático.

En lo que se refiere a la población, no había ningún país europeo donde existía la servidumbre legal y después de 1880 no existía ninguna zona con esclavitud legal. Sin embargo, había incompatibilidad entre las leyes de igualdad y libertad y desigualdad real. En el mundo “desarrolado” el dinero o la falta de él era lo que definía la destribución de los privelegios. Además, “la igualdad ante la ley no eliminaba la desigualdad política”.

No obtante, la mayor destinción entre los dos zonas era cultural. El mundo desarrollado en 1880 formaba la población que cada vez era más culta. Después de 1870, el país europeo habitado por la mayoría de la población que era analfabeta era calificado como el país no desarrollado. Eso es uno de los criterios más claros de atraso del “tercer mundo”, ya que allí predominaba la población inculta.

El siglo XIX está caracterizado por el cambio global por el que estaban atrapados casi todos los paises. La mayoría de los observadores que vivían en el 1870 creían en la linealidad de ese cambio. Por la experiencia histórica la mejora constante estaba garantizada. La esfera en el que el progreso es más evidente es la tecnología y como consecuencia el aumento de produción material y de comunicación. Los productos más populares y triumfantes eran las redes de ferrocaril y las redes de líneas telegráficas. Los barcos de vapor aunque eran más potentes que los trenes eran mucho menos típicos.

Sin embargo los beneficios de ese progreso no alcanzaron mucho en las partes del mundo menos desarrollado, incluso en el mundo “avanzado” se destribuían muy desigual. Aunque, no se puede negar que la condición de la población se mejoró. “La expectativa de vida aumentó considerablemente con el cambio de siglo, aunque esta tendencia fue afectada por un descenso notable en la mortalidad infantil.” Lo que era bastante importante es que estaba apareciendo un sector de campesinos prósperos, aunque la producción masiva y la economía de consumo de masas todavía no había llegado a los pobres. Pero, sin duda, la alfabetización era cada vez mayor. Pero todo lo mencionado era más para los países “avanzados”, ya que para otros países el progreso era un peligro y desafio externos.

“Así pues, el mundo estaba dividido en una zona reducida en la que el “progreso” era indígena, y otra mucho más amplia en la que se intoducía como un conquistador extranjero, ayudado por minorías de colaboradores locales”. En estos tiempos la humanidad era dividida por la “raza”. Así que, la diferencia entre los “atrasados” y los “avanzados” era enorme y dramática. “Tras una generación de expansión sin precedentes, la economía mundial se hallaba en crisis.”

Según un experto norteamericano el período desde 1873 era caracterizado por “una perturbación y depreción del comercio sin precedentes” que afectó a todas las naciones y países. Pero, aunque, el ciclo

perjudicial para el crecimiento económico mundial. Eso pasaba en el período entreguerras. Pero en los años 1880-1914 quedó restrtingido a los bienes de consumo y “no afectó al movimiento de mano de obra y a las transacciones financieras internacionales”.

Pero el proteccionismo no era la respuesta económica más importante del capitalismo a la depresión. “Esa respuesta radicó en la combinación de la concentración económica y la racionalización empresarial”. Con esto se trataba de ampliar los márgenes de beneficio. Es muy importante no confundir la concentración económica con monopolio. Sin embargo, el control de mercado y la eliminación de la competencia era solo uno de las direcciones del proceso general de concentración capitalista. Pero no se puede afirmar que el “capitalismo monopolista” se estableció hacia el 1914. Es lógico que era la concentración de empresas privadas o empresas pequeñas y que todo esto llevaba al oligopolio.

Como la concentración de economía, la “gestión científica” también llevó a la depresión. Aparició una necesidad de modelo más “científico” de controlar y programar las empresas grandes y deseosas de maximizar los beneficios. Todo esto llevó a la creación de las oficinas y la contabilidad. Ahora la “corporación” sustituyó al individuo.

Había otra oportunidad de resolver las problemas del capitalismo: el imperialismo. No se puede negar que la aspiración de capital de conseguir inversiones más productivas y la busqueda de nuevos mercados favoreció a impulsar la política de expansión.

Hay que mencionar que el resultado final de la depresión era aparición de la época de gran agitación social que surgió no solo entre los agricultores, sino también entre las clases obreros.

Desde el año 1890 hasta la primera guerra mundial la prosperidad de los negocios que era la causa de la afluencia formó la época conocida como belle époque. “De hecho, el contrastre entre la gran depresión y el boom secular posterior constituyó la base de las primeras especulaciones sobre “las ondas largas” en el desarrollo del capitalismo mudia, que más tarde se asociarían con el nombre de economista ruso Kondratiev”.

Los historiadores de la economía se centraban en dos rasgos del período: la redistribución del poder y la iniciativa económica y en la “onda larga” de Kondratiev. El tema más importante era el crecimiento general de la economía mundial.

Uno de los aspectos de análisis de Kondratiev se puede relacionar con un período de crecimiento rápido de economía mundial. Esto se refiere a la relación entre el sector industrial del mundo y la producción agrícola mundial.

Pero los motores del crecimiento económico eran los países del hemisferio norte, ya que eran los productores y los compradores de los productos. Además, por la causa del descenso de los precios en el período de depresión estos consumidores tenían mucho más dinero para gastar.

Entonces, América y los países de Europa formaron el núcleo central de la economía mundial y eran el 80% del mercado internacional. Y lo que era más importante, ellos definían el desarrollo del resto del mundo, es decir, de los países que crecieron económicamente gracias a que abastecían las necesidades de otros países.

Resumiendo los rasgos de la economía mundial durante el era del imperio se puede decir que, en primer lugar, se amplió mucho geográficamente. Como consecuencia, en segundo lugar, la economía se hizo

más plural. Lo que “reforzó por el momento la posición central del Reino Unido”. En tercer lugar, otra característica de la economía mundial es la revolución tecnológica. En cuarto lugar, se produjó una doble transformación en la empresa capitalista. En quinto lugar, se realizó una transformación del mercado de los bienes de consumo que era cambio cuntitativo y cualitativo. Con esto está muy bien relacionada la sexta característica que es el crecimiento del sector terciario de la ecnomía, público y privado. La séptima característica es la confluencia entre la política y la economía.

Por un lado, la democratización de la política empujó a los gobiernos a aplicar políticas de reforma y bienestar social. Por otro lado, la competividad económica de diferentes países condujo al imperialismo, primera guerra mundial y además al desarrollo de las industrias en las que el papel del Gobierno era decisivo. Sin embargo, el peso real del gobierno en economía era poco.

El período de 1875-1914 se puede llamar era del imperio no solo por el desarrollo de economía, pero también porque había un mayor número de gobernantes que se autotitulaban “emperadores”. En Europa este titulo tenían los gobernadores de Alemania, Austria, Rusia, Turquía y el Reino Unido. Dos de estas imperias (Alemania y Reino Unido) aparecieron en 1870. En China, Japón y Persia también se adjudicaba ese título a los gobernantes. Cinco de ellos habían desaparecido en 1918.

Ese período se considera como una era en que surge un nuevo tipo de imperio, el imperio colonial. Entre 1880 y 1914 la mayor parte del mundo ajeno a Europa y a América era oficialmente dividido en territorios que estaba bajo el dominio de el Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, los Países Bajos, Bélgica, los Estados Unidos y Japón. “El único país no europeo que resistió con éxito la conquista colonial fue Etiópia”.

Dos grandes regíones del mundo que fueron totalmente divididos eran Africa y el Pacífico. En Latinoamérica las preciones políticas y la dominación económica se realizaban sin una conquista formal. El continente americano fue única grande zona del planeta donde no hubo una seria rivalidad entre las grandes potencias. Solo el Reino Unido poseía de territorios que tenían una gran importancia económica.

“Entre 1876 y 1915, aproximadamente una cuarta parte de la superficie del planeta fue destribuida o redistribuida en forma de colonias entre media docena de Estados”. En todos casos, si el colonialismo era solo una forma de cambio más generalizado en el mundo, también era una forma más aparente. Requería el analisis más amplio solo porque el término “imperialismo” se incorporó en el vocabulario en 1890 durante los debates de la conquista colonial. En aquel momento también adquirió un sentido económico. Era un nuevo término para describir un fenómeno nuevo.

“El punto esencial del análisis leninista <...> era que el nuevo imperialismo tenía sus raíces económicas en una nueva fase específica del capitalismo, que, entre otras cosas, conducía a “la división territorial del mundo entre las grandes potencias capitalistas” en una serie de colonias formales e informales y de esferas de influencia. Las rivalidades existentes entre los capitalistas que fueron causa de esa división engendraron también la primera guerra mundial.” Los no marxistas que analizaban el imperialismo crearon conclusiones opuestas a las de los marxistas. Negaban la conexión entre el imperialismo con el capitalismo en general y que el imperialismo tuviera raíces económicas importantes. Además afirmaban que no ejerció influencia en el origen de la primera guerra mundial. Se centraban en las causas psicológicas, ideológicas, culturales y políticos evitando las explicaciones económicas. En general, lo que hacían muchos autores de esos análisis es negar hechos que eran obvios.

De todas formas, no se puede negar que la idea de superioridad de los territorios poblados por gente de piel oscura se hizo popular y benefició a los políticos partidarios del imperislismo. El sentimiento de superioridad unía a los hombres blancos occidentales.

En lo que se refiere a los movimientos dedicados a la igualdad de los hombres, las actitudes en su seno se mostraron divididas. La izquiera era antiimperialista por su ideología y muchos veces en la práctica. Pero, en realidad, los socialistas occidentales hicieron poco para organizar la resistencia de los pueblos coloniales frente a sus dominadores.

Quedan todavía sin analizar los temas sobre “el impacto de expansión occidental en el resto del mundo y sobre el significado de los aspectos “imperialistas” del imperialismo para los países metropolitanos”. Aunque el impacto económico del imperialismo fue importante, resultó muy desigual. Sin duda alguna, el imperialismo tuvo más importancia en el Reino Unido de todos los países metropolitanos. No obstante, la finalidad británica era la defensa de sus territorios que habían sido dominados por el comercio y capital británico.

Pués, se puede establecer unas conclusiones. En primer lugar, el impulso colonial era más fuerte en los países metropolitanos menos dinámicos económicamente. En segundo lugar, existían ciertos grupos económicos que ejercían una fuerte presión en pro de la expansión colonial. En tercer lugar, los resultados económicos de nuevas colonias fueron mediocres. Resumiendo, el nuevo capitalismo fue el resultado de un período de rivalidad económico-político entre economías nacionales competidoras intensificada por el proteccionismo. Sin embargo, aunque el comercio metropolitano con las colonias se aumentó en porcentaje respecto al comercio mundial, el proteccionismo tuvo un éxito relativo.

La era del imperio no era solo el fenómeno ecónomico y político, sino además cultural. En lo que se refiere,a los élites potenciales del mundo dependiente el imperialismo les llevó la “occidentalización”. “En resumen, la época imperialista creó una serie de condiciones que determinaron la aparición de lideres antiimperialistas y, asimismo, las condiciones que comenzaron a dar resonancia a sus voces”. Entonces, la mayor influencia cultural del imperialismo fue una educación de tipo occidental para minorías distintas.

Como influencia del mundo dependiente al mundo desarrollado se puede nobrar la aparición del exotismo. Las muestras de mundos extralos eran de caracter ideológico, ya que llevaban el sentido de superioridad de lo “civilizado” sobre lo “primitivo. En lo que se refiere a un aspecto positivo, gracias a los soldados y administradores que notaban las diferencias entre sus sociedades y las que gobernaban, aparecieron muchos trabajos y estudios nuevos. Además, gracias al imperialismo aumentó mucho el interés occidental hacia diferentes formas de espiritualidad derivadas de Oriente.

Y por último, hay que mencionar otro aspecto del imperialismo que es su influencia sobre las clases dirigentes y medias de los países metropolitanos. El grupo pequeño de países europeos dominaban e globo. Así que el número de personas relacionadas con las actividad imperialistas era bastante reducido, pero su importancia simbólica era extraordinaría.

Pero el triunfo imperial llevó nuevas problemas relacionadas con la contradicción de la forma gobernante de los imperios por las clases diregentes de la metrópoli. En la metrópoli predominaba la política del electoralismo democrático y en los imperios coloniales reinaba la autocracia, basada en coacción física y la suminción pasiva. Además el imperialismo suscitó incertidumbres, ya que enfrentó a una pequeña minoria de blancos con las masa de negros.

Como escribía el economista alemán Schulze-Gaevernitz: “Europa traspasará la carga del trabajo físico, primero la agricultura y la minería, luego el trabajo más arduo de la industria, a las razas de color y se contentará con el papel de rentista y de esta forma, tal vez, abrirá el camino para la emancipación económica y, posteriormente, política de las razas de color”.

Además de todas estas pesadillas, los ensueños imperialistas combinaban con los temores de la democracia.

El período estudiado empezó con una histeria internacional entre los gobernantes europeos y entre asustados clases medias que era causada por Comuna de Paris en 1871. Este episodio reflectó un problema fundamental de la política de la sociedad burguesa que era su democratización.

El principal dilema del liberaslismo del siglo XIX consistía en que la democracia es el poder de masas de pueblo que en mayoría era pobre y en que los intereses de los pobres y ricos no eran los mismos. Este liberalismo creyó la constitución y asambleas soberanas, pero estaba haciendo todo lo posible para actuar de forma antidemocrática. Es decir, excluían derecho de votar y de ser elegido a la mayoría de los hombres y a la totalidad de mujeres. Desde el mometo en que el “país real” empezó a introducirse en el reducto político del país “legal” el orden social empezó a verse amenazado.

Pero después de 1870 se hizo más evidente que no se podía evitar la democratización de la vida política de los Estados. En los años 70 aparecieron sistemas electorales basados en un desarrollo amplio del derecho del voto. Estas transformaciones no provocaron el entusiasmo entre los gobiernos que los introducían, incluso cuando la ideología les provocaba a ampliar la representación popular. “ Los políticos tendían a resignarse a una ampliación profiláctica del sufragio cuando eran ellos, y no la extrema izquierda, quienes lo controlaban todavía”.

La influencia de la revolución rusa y las aguitaciones socialistas de los años 90 aceleraron la democratización. En el periódo de 1880 y 1914 la mayoría de los países occidentales tuvieron que resignarse a lo inevitable y admitir la democratización. Así que el problema era en saber manipular la política democrática. Y esa manipulacía todavía era bastante posible. “Se podía poner los límites estrictos al papel político de las asambleas elegidas por sufragio universal”. Además, se mantenían elementos de sufragio censitario. Los votantes tímidos o prudentes estaban bajo la presión de votaciones públicas. También la edad mínima para votar ayudaba a manipular la política democrática. O siempre quedaba la posibilidad de sabotaje, dificultando el proceso de acceso a los cesos electorales.

Pero estos subterfugios no podían detener el avance de la democracía. El mundo occidental marchaba hacia un sistema político basado en un electorado cada vez más amplio dominado por el pueblo común. Esto conllevó la organización de movimientos y partidos de masas. Cada vez más los políticos estaban obligados a hablar directamente a las masas. La era de democrarización fue el período de una nueva sociología política. Además, el período de democratización se transformó en el período de la hipocresía política pública, o más bien de la duplicidad.

Los quiénes formaban las masas que se movilizaban en la acción política eran, primeramente, formados por estratos sociales situados antes de eso debajo del sistema político. También, existía una coalicción de estratos intermedios de descontentos. Era la pequeña bueguesía tradicional. Desde el 1880 el antisemetismo se transformó en un factor básico de los movimientos políticos organizados de los “hombres pequeños”. Además, hay que mencionar el campesinado, ya que en muchos países era la gran mayoría de población. Claro que ningún gobierno podía permetirse desdeñar los intereses económicos

“La democracía sería más facilmente maleable cuanto menos agudos fueron los descontentos.” La lealtad de masas no se podía conseguir sin realizar una políticia social de grandes gastos que podía desminuir los beneficos de los hombres de negocios de los que dependía economía. La perspectiva de una guerra victoriosa tenía un potencial demagógico mayor.

Pero la pregunta más importante era ¿si los regímenes de los Estados y las clases dirigentes pueden obtener la legitimidad a los ojos de las masas movilizadas democráticamente? En muchos países el Estado representado por los monarca se cambió. Así que, eso fue un período cuando los gobiernos, los hombres de negocios y los intelectuales investigaron el significado político de la irracionalidad. La vida política se llenó de símbolos y de reclamos publicitarios. Estos acciones tenían como objetivo llenar el vacío que había dejado el racionalismo político de la era liberal y transformación de las masas. Así pues, los Estados y los gobiernos lucharon por movimientos de masas no oficiales.

El primer resultado de la política de democrátización fue el surgimiento de los partidos obreros. El segundo resultado fue el crecimiento de nacionalismo en la política. En el perído de 1870-1914 el nacionalismo hizo un extraordinario salto adelante con el cambio del contenido de su ideología y política. Al principio, el término de nacionalismo apareció a finales del siglo XIX para definir grupos de ideólogos de derecha. La base nacionalismo de todo tipo es igual que consiste en “la voluntad de la gente de identificarse emocionalmente con “su” nación y de movilizarse políticamente.

Donde la identificación nacional transformó en poder político, formó una especie de sustrato general de la política. Lo más importante era la aparición de los cambios que expirementó el macionalismo político que tenía unas consecuencias profundas en el siglo XX.

Hay que mencionar 4 aspectos de ese cambio. El primero fue la aparición del nacionalismo y el patriotismo como una ideología de la derecha. Su máxima expresión será el fascismo en el período de entreguerras. El segundo es el principio de que la auroderminación nacional podía ser una aspiración de todos los grupos que se consedaran como “nación”. El tercer principio se basa en la tendencia a considerar que “la autoderminación nacional” puede ser determinada solo por independencia total.

Desde 1870 el número de movimientos nacionalistas creció considerablemente en Europa. Las poblaciones regionales empezaron a movilizarse políticamente como naciones. Lo que resultó importante a largo plazo fue el cambio de la definición y el programa del nacionalismo. La lengua en aquel tiempo era un aspecto muy importante en la cuestíón nacional. El nacionalismo linguístico crearon aquellos quién escribían y leían la lengua y no de quienes la hablaban.

La identificación de la nación solo por el territorio determinado creyó problemas en los regiones afectados por la emigración masiva que tenían que elaborar definición alternativa de la nacionalidad. Con el debilitamiento de comunidades reales a las que estaban acostumbrados las personas, ellos necesitaban algo que ocupara su lugar. La comunidad imaginaria de “la nación” podía llenar este vacio. Este concepto estaba vinculado con un fenómeno del siglo XIX que es la “nación-Estado”. La idea de la nación se convirtió en nueva religión cívica de los Estados.

La era de avances tecnológicos y la naturaleza de su administración pública y privada reclamaba una educación elemental de masas y esto también ayudó a la fortificación del nacionalismo. Así los Estados estaban creando las “naciones”, es decir, fortalecían el patriotismo nacional y formaban una masa homogeneizada desde el punto de vista linguístico y administrativo.

No obstante, unos resistían el nacionalismo. La razón más evidente que llevó a la gente de algunos nacionalidades a negarse a “asimilarse” era que no le dejaban transformarse en miembros de pleno derecho de la nación oficial. El caso extremo deimposible asimilación eran los pueblos coloniales, ya que por la causa del racismo ninguna causa podía convertir al hombre con piel oscura en, por ejemplo, holandes, “real”.

En lo que se refiere a otros países, los imigrantes en países extranjeros sentían los seintimientos nacionalistas. “Así, “la nacionalidad” se convirtió en un tejido real de relaciones personales más que en una comunidad simplemente imaginaria”. Cuanto más intenso era el movimiento migratorio y más rápido era el desarrollo de las ciudades, más grande era la base para el surgimiento de una cociencia nacional de esas masas.

Realmente, el avance del nacionalismo fue protagonizado por las clases medias de la sociedad. La relación de nacionalismo con esas clases puede explicar sus tres características que ya esran señaladas: “la militancia linguística, la exigencia de Estados independientes en lugar de otras formas de autonomía más restringida y su identificación con la derecha y ultraderecha políticas”.

Pero el nacionalismo del período 1870-1914 no solo era la ideología de las frustradas clases medias, antiliberales y antisocialistas, sino también los gobiernos y partidos que intervinían con llamadas nacionalistas gozaban de una posición ventajosa.

Ahora hay que centrarse en los que veían la democratización como una amenaza. Durante el siglo XIX los miembros de las clases medias estaban seguros en su civilización y su vida y no tenían deficultades económicas. No obstante, solo a finales del siglo ellos empezaron a vivir comfortable de punto de vista físico.

En esto consistía la paradoja de la más burguesa de las centurias. El nuevo tipo de vida se concentraba en una casa en el barrio residencial. Este hecho significaba cierta abdicación de la burguesia de su papel como líder. Esto surgió en el país del capitalismo, Gran Bretaña.

Hbaían cuatro factores que provocaron la aparición de la forma de vida más privado y menos formal. El primero fue la democratización de la política que socavó la autoridad pública y política de todos los burgueses y que les obligó en algunos casos a retirarse de la vida política. La segunda causa fue el debilitamiento de apego entre la burguesía triunfante y los valores puritanos que eran muy útiles antes, en período de acumulación del capital. El tercer fue el fenómeno de la emncipación de la mujer por la causa de debilitamiento de relaciones familiares. El cuarto fue el aumento importante de la gente quién pertenecía o quería pertenecer a clase de burguesía.

Al mismo tiempo, la democratización y el crecimiento de conciencia de clase trabajador crearon el problema de identidad social entre los que pertenecían a uno u otro clase media. Además, con el descenso de las jerarquías tradicionales los límites del sector social intermedio se hicieron borrosos. El prtoblema fundamental consistía en que aumentaba el número de quienes reclamaban el status burgues donde la burguesía formaba el estrato social más elevado.

Así pues, las fronteras de la burguesía y aristocracia y la burguesía y las clases debajo de ésta eran borrosas. La dificultad real surgió con la expansión del sector terciario. Sin embargo, no estas dificultades preocupaban a los economistas en aquel tiempo, ya que la economía de los países desarrollados de Occidente basada en las empresas privadas que funcionaban para obtener beneficios les aseguraban su superioridad. Entonces, no tenían sentido las especulaciones sobre los que

de los principales apoyos. Además, lo que agravaba los problemas era la crisis de la ideología burguesa y la complicación de la política burguesa. Existían dos elementos que subrayaban esa “erosión de las viejas identidades colectivas”: el imperialismo/nacionalismo y la guerra, ya que la burguesía liberal estaba totalmente en contra de esos elementos.

No obstante, exisiá una parte importante de las clases medias y altas que confiaba en el progreso futuro. Eso se refiere a las mujeres, en especial nacidas después de 1860.

El cambio y la transformación más sorprendente en la condición de la mujer era “la emacipación de la mujer” que fue empezado y extendido por la clase media. La emancipación que tenía dimensiones modestos dio a luz un número de mujeres activas y que obtenían buenos resultados en campos determinados donde antes actuaban solo hombres.

Las mujeres que vivían en países donde predominaban sociedades agrarías todavía no tenián cambios en su posición. En lo que se refiere a las mujeres de clases trabajadora, los cambios eran escasos , excepto que desde el 1875 las mujeres del mundo “avanzado” empezaron a tener menos hijos. Esto significaba que el mundo “desarrollado” entró en el estado llamado “transición demográfica” “de una variante de viejo modelo – caracterizado de forma muy general por unas tasas muy elevadas de natalidad equilibradas por unas tasas de mortalidad también muy elevadas – al modelo familiar moderno de una tasa de natalidad baja compensada por una mortalidad también reducida.

El descenso de natalidad fue por varias causas como, por ejemplo, el tardío al contraer el matrimonio y reforzamiento de control de natalidad. Como consecuencia la tasa de natalidad en países “avanzados” era más baja que en países de tercer mundo. Las nuevas formas de controlar el tamaño de familia dependía de diferentes motivos. En la ciudad apareció el deseo de tener un nivel de vida más elevado, sobre todo, en la clase media baja, y la casa llena de niños llevaba a mayores gastos. Además, con el desarrollo de educación “los niños empezaron a constituir una carga más pesada para los padres”, ya que se prolongaba su dependencia económica.

Además, el control de natalidad se puede relacionar con cambios culturales, ya que se cambiaba la opinión de vida. Los padres querían mejor vida para su niños y lo podían alcanzar solo teniendo menos hijos y prestando más atención y tiempo a cada uno. Así pues, el control de natalidad señalaba penetración de nuevos valores y perspectivas sociales para las mujeres de clases trabajadoras de Occidente. “De todas formas, la mayor parte de ellas sólo se vieron afectadas de forma marginal”.

En lo que se refiere a los países del tercer mundo, las mujeres allí no sentían estos cambios. Allí el rasgo principal era que tenían inseparables las funciones familiares y del trabajo.

Sin embargo, en la vida de cada vez mayor número de las mujeres trabajadoras de los dos mundos pasaban cambios por la causa de la revolución económica. El primer aspecto de esa revolución fue el crecimiento de las industrias domésticas. El principal resultado de las industrías domésticas fue “erosión de las diferencias convencionales entre el trabajo del hombre y la mujer y, sobre todo, la transformación de la estructura y la estrategia familiar”. La industría doméstica les posibilitó coordinar el trabajo pagado con la supervisión del hogar.

Sin embargo, la consecuencia de la industrialización separó el hogar del puesto de trabajo.Con esto descartó a las mujeres de la activadad económica por la que pagaban el salario y llevó a la mujer a la dependencia económica del hombre. Desde el punto de vista de la mujer esta dependencia resultó una estrategia económica más adecuada.

No solo la economía fue industrializada, sino también la política. Con la democratización y la ampliación del derecho del voto la mujer fue excluida sistematicamente. Esos procesos afectaron a las mujeres de clase media y de clase obrera.Todo esto llevó a la aprición de “sufragistas” que estaban en pro del derecho del voto para la mujer y del feminismo, que, sin embargo, estaba limitado ya que el radio de su acción era la clase media.

Sin ninguna duda, el progreso de los movimientos obreros y socialistas con el objetivo de la emancipación de los desheretados empujó a la mujer a buscar su propia libertad. Sea cual fuere la complejidad de la emancipación, pero habían los cambios visibles de la posición de la mujer. Como primer ejemplo se puede nombrar la expansión de la educación secundaria entre las jóvenes que llegó a ser un proceso familiar sin precedentes. El segundo ejemplo fue el aumento de libertad de movimientos en la sociedad. El tercer ejemplo es que empezaron a prestar más atención a las mujeres “como un grupo con intereses y aspiraciones especiales como individuos”.

Hablando de las mujeres de aquel tiempo no se puede dejar sin atención el movimiento de femenismo. Estos movimientos eran bastante reducidos y procedían de la clase media. En el mundo occidental habían limitaciones que no solo eran sociales y económicas, sino también culturales, ya que significaba el cambio del modelo tradicional de “lugar de la mujer”.

Las masa de mujeres europeas tenían que hacer una elección política que era elegir entre la Iglesia y el socialismo, ya que la Iglesia defendía “los derechos que poseía la mujer en orden tradicional de la sociedad con todo celo”. Así que, el número de las mujeres que elegían la Iglesia como su defensor de sexo era mucho mayor que el de las que optaban por la liberación. Además, “la mayoría de la mujeres permanecieron al margen de cualquier movimiento de emancipación.”

Entonces, las mujeres que se centraban en el femenismo eran partidarias de la aguitación política , ya que pedían una serie de derechos. Sin embargom, no tenían que esperar el apoyo de los partidos políticos. En esta esfera, el derecho al voto era el más destacado. Antes del 1914 solo se habían conseguido en pocos países.

El feminismo llamó la atención a otro problema que era la liberación sexual – el asunto que no encajaba en niguno de los movimientos. Este tema planteaba más problemas que soluciones. Lo que también llamó atención fue la posición del mujer en el futuro con la igualdad de derechos. El valor principal era el future de la familia que dependía de la mujer. La clase media y alta solucionó este problema mediante el servicio doméstico y la transformación tecnologica del hogar. No obstante, el problema de reunir la emancipación con la condición de madre no fue solucionado fácilmente. La mayoría de las mujeres de la clase media solucionaban el problema renunciando a los hijos.

En resumen, se puede decir que “se había producido cambioesencial por lo que respecta al acceso de la mujer a puestos y profesiones que eran hasta entonces monopolio del hombre” y “la mujer estaba a punto de alcanzar una gean victoria en la larga lucha por conseguir la igualdad de derechos en su cualidad de ciudadania, simbolizada en el voto”.

Tal vez lo que ilustra mejor la crisis de identidad que tenía la sociedad buerguesa en aquel período es la historia del arte desde 1870 hasta 1914. En este período las artes creativas y su público se desorientaron. La reacción del arte ante esta situación fue mediante los experimentos y las innovaciones. El dominio tradicional de alta cultura fue destruido por la aparición del interés por el pueblo del arte y el descubrimiento del mercado de masas.

Sin embargo, existían países con la situación muy diferente, donde estos 15 años estaban caracterizados por las revoluciones. Entre los países donde surgió la revolución se puede destacar el Imperio persa, Marruecos, imperio chino, imperio otomano, México y Rusia.

En 1914, la revolución ya había pasado en todos los antiguos imperios desde las fronteras de Alemania hasta el mar de la China. Pero como todas las revoluciones eran diferentes, todavía no se podía ver todas las consecuencias. No obstante, era obvio que la revolución rusa tendrá consecuencias internacional más importante, ya que Rusia era una “gran potencia”.

“La Rusia zarista ejemplificaba todas las contradicciones del mundo en la era imperialista. Todo lo que hacía falta para que esas contadicciones estallaran de forma simultánea era esa guerra mundial que Europa esperaba cada vez más y que se veía impotente para impedir.”

Desde el agosto de 1914 las vidas de los europeos cambiaron muchísmo, ya que estaban atormentadas por la guerra mundial. Además, antes de 1914 la paza era el marco normal de la vida europea. Desde 1815 no había una guerra en la que participaron todas las potencias europeas y desde 1871 ninguna potencia europea atacaba a los de otra potencia. Ellos eligían las víctimas entre el mundo no europeo, más débil.

La guerra mundial no se esperaba realmente. Incluso durante los últimos dís de julio de 1914 con la crisis internacional nadie creía realmente que estaba iniciando la guerra mundial.

Para la mayoría de los países occidentales la guerra europea era solo un recuerdo histórico y el papel de los ejércitos era de carácter civil, era como medio de asegurarse la lealtad. Los soldados solo en ocaciones realizaban su trabajo específico. No obstante, “los estados mayores generales se preparaban para la guerra, como era su obligación”. En aquel momento los gobiernos empezaron a equiparse con el armamento de novedad tecnológica.

En lo que se refiere a los orígenes de la guerra, este debate tienes muchos años. Después de que la Revolución rusa en 1917 publicó los documentos secretos del zarismo, culpó al imperialismo en su conjunto. En cualquier caso todos los gobiernos del siglo XIX admitían que podían tomar la iniciativa miltar. Sin embargo, es evidenete que ninguna potencia quería una guerra general europea o un conflicto militar con una de las potencias europeas. Lo que puede afirmar es que vino el momento en que la guerra pareció tan inevitable que los gobiernos necesitaban elegir el mometno menos inconviniente para la guerra.

“Las crisis internacionales y las crisis internas se conjugaron en los mismos años anteriores a 1914. Rusia, amenazada de nuevo por la revolución social; Austria, con el peligro de desintegración de un imperio méltiple que ya no podía ser controlado políticamente; incluso Alemania, polarizada y tal vez amenazada por el inmovilismo como consecuencia de sus diviciones políticas; todos dirigieron mirada a los militares y a sus soluciones.”

Bibliografía:

 Hobsbawm, E. J. La era del imperio (1875-1914). Barcelona: Editorial Labr,S. A. Calabria, 1989