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Asignatura: Ciencia Política, Profesor: Miguel Anxo Bastos Boubeta, Carrera: Periodismo, Universidad: USC
Tipo: Resúmenes
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El marxismo dialéctico es la doctrina filosófica oficial del imperio soviético y de todas las escuelas de marxismo fuera de ese imperio.
El pensamiento alemán estaba dominado por dos doctrinas filosóficas: el espiritualismo hegeliano (la doctrina oficial del Estado prusiano) y la otra era el materialismo, (doctrina de la oposición). Marx trató de mezclar las dos con el objeto de probar que el socialismo tiene que llegar “con la inexorabilidad de una ley de la naturaleza”.
En la filosofía de Hegel la lógica, la metafísica y la ontología son esencialmente idénticas. No hay otro camino para llegar a la verdad que no sea el que proporciona el estudio de la lógica.
El principio peculiar de la lógica de Hegel es el método dialéctico, moviéndose de la tesis a la antítesis y de la antítesis a la síntesis.
Ningún acuerdo es posible entre este idealismo hegeliano y cualquier clase de materialismo. Sin embargo, Marx y Engels temieron desviarse radicalmente del único sistema filosófico que ellos conocían. Prefirieron aparecer como continuadores y reformadores de Hegel y no como iconoclastas en desacuerdo. Se ufanaban de haber transformado y mejorado la dialéctica hegeliana. No se dieron cuenta de que no tenía sentido arrancar la dialéctica de su suelo idealista y trasplantarla a un sistema que era materialista y empírico.
Son el concepto esencial del materialismo de Marx y el motor que produce todos los cambios y hechos históricos. Los hombres entran en ciertas relaciones de producción que son independientes de su voluntad y que corresponden al estadio actual de desarrollo de las fuerzas materiales de producción. La totalidad de estas fuerzas constituyen “la estructura económica de la sociedad, las bases reales sobre las cuales surge una superestructura jurídica y política y a las cuales corresponden formas específicas de conciencia”.
Al cambiar la base económica, toda la inmensa superestructura se transforma lenta o rápidamente. Debemos distinguir la transformación material de las condiciones económicas de producción, de las formas jurídicas, artísticas, políticas religiosas o filosóficas mediante las cuales los hombres toman conciencia de este conflicto y lo combaten. Esta conciencia debe explicarse como resultado de las contradicciones de la vida material, como resultado del conflicto existente entre las fuerzas sociales de producción y las relaciones de producción.
El conocimiento tecnológico práctico y la calidad tecnológica de los instrumentos y máquinas que se usan en la producción deben ser consideradas como la característica esencial de las fuerzas materiales de producción, las cuales determinan las relaciones de producción y de esa manera toda la “superestructura”. La técnica de la producción es lo que cuenta, el ser material, que en última instancia determina las manifestaciones sociales, políticas e intelectuales de la vida humana.
Según la doctrina de Marx, las herramientas y las máquinas, es decir, las fuerzas materiales de producción, lo son todo. Sin embargo, esta tesis fundamental está sujeta a tres objeciones:
1º Un invento tecnológico no es algo material. Es el producto de un proceso mental, del razonamiento y la concepción de nuevas ideas.
2º El simple invento y diseño de instrumentos tecnológicos nuevos no es suficiente para producirlos. Se necesita además, capital previamente ahorrado.
3º La utilización de las máquinas presupone la cooperación social y la división del trabajo.
Podemos sintetizar la doctrina marxista de este modo: en el principio, hay “fuerzas materiales de producción". No es preciso inquirir acerca de su origen. Están ahí y eso es todo. Estas fuerzas materiales compelen a los hombres a entrar en relaciones específicas de producción independientes a su voluntad. Estas relaciones determinan más tarde la superestructura política y jurídica de la sociedad, así como todas las ideas religiosas, artísticas y filosóficas.
Cualquier filosofía de la historia debe demostrar el mecanismo por medio del cual la instancia suprema que dirige el curso de todos los acontecimientos humanos induce a los individuos a seguir los pasos que probablemente llevarán a la humanidad a la finalidad establecida. En el sistema de Marx la doctrina de la lucha de clase trata de responder a esta pregunta.
Hay que demostrar cómo los individuos son motivados a actuar de tal forma que la humanidad llegue finalmente al estado que las fuerzas materiales de producción desean que llegue. Marx responde que la conciencia de los “intereses de clase determina la conducta de los individuos”. Pero todavía no ha explicado por qué los individuos prefieren los intereses de su clase a sus propios intereses. El mismo Marx no puede dejar de admitir que existe un conflicto de intereses pero también dice que estos conflictos no surgirían en una sociedad donde todos los ciudadanos fueran iguales ante la ley, además considera que uno de los objetivos del partido socialista es despertar la conciencia de clase en aquellos trabajadores que espontáneamente no la tienen.
así y los pensamientos de los hombres no influyen, ¿para que Marx se preocupa de echar abajo las teorías capitalistas y por qué estas son falsas si la manipulación de los trabajadores no evitará la llegada del socialismo?
Según Marx, la conciencia de clase produce ideologías de clase, que proporcionan a la clase una interpretación de la realidad y al mismo tiempo enseña a sus miembros como actuar para beneficiar a su clase. Los miembros de una clase que difieran de su ideología son traidores y en la lucha contra ellos todos los medios están permitidos.
Marx y Engels, dos personas de origen burgués, crearon la ideología de clase de la clase proletaria y sus adversarios sólo podían ser, según ellos, idiotas burgueses o proletarios traidores.
Desde el punto de vista marxista se puede argumentar a favor de la decisión por la mayoría. Como el marxismo supone que la inmensa mayoría de la gente son proletarios, esto sería equivalente a asignar a la mayoría la competencia o facultad para tomar decisiones definitivas en conflictos de opinión.
De la Comuna de París, sacó Marx su ideal de la dictadura del proletariado; la dictadura de una banda de líderes autonombrados. Trató de persuadir a los partidos marxistas de que pusieran sus esperanzas en métodos revolucionarios y no en campañas electorales. Los más fieles discípulos de Marx en este aspecto fueron los comunistas rusos, los cuales puesto que no admitían la discusión y el sufragio acabaron enfrentándose a su enemigo en una guerra civil.
Marx supone que la condición social de una clase determina sus intereses y que no puede haber ninguna duda acerca de la política que mejor sirva para esos intereses.
Pero Marx, Engels y los demás marxistas ignoraron este dogma tan pronto como fueron más allá de las fronteras de la epistemología y empezaron a comentar asuntos históricos y políticos.
Marx atacó furiosamente al gobierno francés que, en 1871, trató de aplastar la rebelión de la Comuna de París ya que, decía que tenía la posibilidad de elegir entre políticas alternativas. Si esto fuese cierto, todos los dogmas del materialismo marxista caen por el suelo.
Para el marxismo, los “intereses” no son los elegidos por las personas a base de sus juicios de valor, sino las finalidades que persiguen las fuerzas materiales de producción con el fin de establecer el socialismo.
Este tipo de intereses, no depende de las ideas de los hombres comunes y corrientes, sino que están determinados por las ideas del llamado “hombre Marx”. En el mundo real, lo que una persona considera como interés propio es el resultado de sus ideas pero Marx dice que los deseos no dependen de las ideas, sino sólo de condiciones fisiológicas. Cegado por este presupuesto, ignoró el hecho de que uno de los problemas de la producción es decidir qué clase de bienes han de ser producidos. Así en el socialismo la autoridad no da a sus ciudadanos lo que ellos desean obtener, sino que les da lo que le parece que deben obtener.
Uno de los puntos de partida del pensamiento de Karl Marx fue que el capitalismo, aunque va en contra de los intereses de la clases trabajadora, es favorable a los intereses de la clase burguesa, y que el socialismo, si bien ataca los intereses injustos de la burguesía, es altamente benéfico para la totalidad de la humanidad. Nunca explicó por qué es tan beneficioso, simplemente da por sentado que la vida bajo el socialismo sería una belleza.
En la opinión de los comunistas, el New Deal americano era simplemente un plan (condenado al fracaso), para rescatar al capitalismo moribundo, posponiendo su colapso y, de esta forma, posponiendo la aparición del milenio socialista. Según Marx, los burgueses están interesados en la preservación del sistema de laissez faire (dejar hacer). Pero no se dio cuenta de que los burgueses, que ya son capitalistas y empresarios ricos, no están tan interesados en este sistema pues bajo él, su posición se ve diariamente amenazada por las ambiciones de los recién llegados.
El razonamiento de Marx y Engels se mueve en un círculo, su supuesto materialismo no es en realidad materialismo. No da más que una solución verbal a los problemas implicados. Además no tiene en cuenta que las fuerzas materiales de producción son producto de la mente humana.
Si Engels tenía razón en el momento de recordar las teorías de Marx, tras la muerte de este, todo el materialismo marxista desaparece, pues queda reducido a una verdad conocida de todo el mundo y nunca negada por nadie: Primium vivere deinde philosophare.
El anticristianismo se convirtió en un dogma del marxismo ya que los primeros intelectuales que se hicieron marxistas fueron rusos e italianos. Sin embargo, la iglesia no se opuso al socialismo sino a los aspectos anticristianos de este.
Existe la práctica común de asociar el psicoanálisis de Freud y las ideas marxistas, debido a que ambos eran considerados opuestos a las ideas marxistas.