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Sangre, Apuntes de Acuicultura

Sangre - Sangre

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 04/03/2016

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SISTEMA INMUNE Y LA SANGRE
SANGRE
Generalidades: funciones y composición
Sangre. Funciones
Sangre. Composición
Hematopoyesis
Eritrocitos o hematíes o glóbulos rojos
Eritropoyesis
Metabolismo del hierro
Eritrocitos. Destrucción o hemocateresis
Leucocitos o glóbulos blancos
Granulocitos y monocitos. Formación y transporte
Neutrófilos y monocitos. Propiedades.
Sistema monocito-macrófago o retículo-endotelial
Eosinófilos. Propiedades
Basófilos. Propiedades
Linfocitos
Linfocitos B y T. Tipos
LA INMUNIDAD
Inmunidad. Concepto
Inmunidad. Tipos
Inmunidad innata o inespecífica. Sistema inmune natural
Inmunidad innata o inespecífica. Células inmunes inespecíficas
Inmunidad innata o inespecífica. Proteínas inmunes inespecíficas
Inmunidad adquirida o específica. Sistema inmune adaptativo
Linfocitos B. Modo de acción
Anticuerpos. Tipos y modo de acción
DOCUMENTO ORIGINAL DE LA AUTORA
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SISTEMA INMUNE Y LA SANGRE

SANGRE

Generalidades: funciones y composición

Sangre. Funciones

Sangre. Composición

Hematopoyesis

Eritrocitos o hematíes o glóbulos rojos

Eritropoyesis

Metabolismo del hierro

Eritrocitos. Destrucción o hemocateresis

Leucocitos o glóbulos blancos

Granulocitos y monocitos. Formación y transporte

Neutrófilos y monocitos. Propiedades.

Sistema monocito-macrófago o retículo-endotelial

Eosinófilos. Propiedades

Basófilos. Propiedades

Linfocitos

Linfocitos B y T. Tipos

LA INMUNIDAD

Inmunidad. Concepto

Inmunidad. Tipos

Inmunidad innata o inespecífica. Sistema inmune natural

Inmunidad innata o inespecífica. Células inmunes inespecíficas

Inmunidad innata o inespecífica. Proteínas inmunes inespecíficas

Inmunidad adquirida o específica. Sistema inmune adaptativo

Linfocitos B. Modo de acción

Anticuerpos. Tipos y modo de acción

DOCUMENTO ORIGINAL DE LA AUTORA

Linfocitos T. Modo de acción

Vacunación. Fenómenos en los que se basa

GRUPOS SANGUÍNEOS

Grupos sanguíneos. Concepto

Grupos sanguíneos ABO

Grupos sanguíneos Rh

Tipificación de la sangre

Reacciones por transfusión

HEMOSTASIA

Hemostasia sanguínea. Fases

Hemostasia sanguínea. Espasmo vascular

Hemostasia sanguínea. Formación de un tapón de plaquetas

Hemostasia sanguínea. Coagulación de la sangre

Hemostasia sanguínea. Coagulacion de la sangre. Datos a recordar

Hemostasia sanguínea. Fibrinolisis

( gammaglobulinas ) son anticuerpos producidos por las células plasmáticas y resultan fundamentales en la defensa del organismo frente a las infecciones.

El fibrinógeno es un importante factor de la coagulación. Es sintetizado por el hígado y representa el 2-4% de las proteínas del plasma.

Normalmente, la composición del plasma se mantiene siempre dentro de unos límites seguros desde un punto de vista biológico, gracias a diversos mecanismos homeostáticos (homeostasia = equilibrio).

Distinguimos entre plasma y suero:

 El plasma es la parte líquida de la sangre sin coagular.  El suero es el líquido sobrenadante que queda cuando la sangre total se coagula, por lo que tiene una composición similar a la del plasma, aunque sin fibrinógeno ni otros factores de la coagulación.

Existen 3 tipos de células en la sangre:

Glóbulos rojos o eritrocitos o hematíesGlóbulos blancos o leucocitos: Granulocitos o leucocitos granulares (neutrófilos, eosinófilos y basófilos). Agranulocitos o leucocitos agranulares (linfocitos y monocitos)Plaquetas o trombocitos.

HEMATOPOYESIS

La hematopoyesis es el proceso de formación, maduración y paso a la circulación sistémica de las células de la sangre. Los 3 tipos de células sanguíneas no se originan en la sangre sino que solamente la emplean para realizar sus funciones o para desplazarse de un lado a otro. En realidad, proceden de un precursor común o célula madre que se origina en el tejido hematopoyético de la médula ósea y que es pluripotencial porque puede diferenciarse en cualquier tipo de célula sanguínea.

En la vida embrionaria la hematopoyesis tiene lugar en el hígado, bazo y ganglios linfáticos. En la última parte del embarazo y después del nacimiento tiene lugar en la médula ósea de todos los huesos. A partir de los 20 años, la médula ósea de los huesos de las extremidades es invadida por células adiposas (médula amarilla) y la médula ósea activa persiste en algunos huesos como son las vértebras, el esternón, las costillas, los huesos planos de la pelvis y los extremos del húmero y el fémur. A medida que pasan los años la médula ósea de estas zonas se va haciendo también menos productiva.

Las células madres hematopoyéticas pluripotenciales ( CMHP ) pueden sufrir dos procesos:

Autoproliferación , por el que se multiplican y convierten en células iguales que las originales, por la acción de proteínas inductoras del crecimiento.  Diferenciación en células madres comprometidas para el desarrollo de una línea celular concreta. De las células madre comprometidas, proceden las células progenitoras que no son capaces de autoproliferar y dan lugar a células más específicas. Algunas células progenitoras son conocidas como unidades formadoras de colonias (UFC). Las células de la siguiente generación ya son las células precursoras o blastos.

(1) Las células madres comprometidas mieloides dan lugar a: las unidades de células progenitoras formadoras de colonias eritrocíticas ( UFC-E ), de donde derivan los eritrocitos; las unidades de células progenitoras formadoras de colonias granulocitos-monocitos ( UFC-GM ) de donde derivan los granulocitos neutrófilos y los monocitos; las unidades de células progenitoras formadoras de colonias de megacariocitos ( UFC-MEG ) de donde derivan las plaquetas y, directamente, a las células precursoras llamadas mieloblastos eosinofílicos , de donde derivan los eosinófilos, y mieloblastos basofílicos , de donde derivan los basófilos.

(2) Las células madres comprometidas linfoides dan lugar directamente a las células precursoras o linfoblastos : los linfoblastos B y los linfoblastos T.

Después, por una serie de divisiones celulares se consigue la diferenciación y maduración completa de las células sanguíneas.

ERITROCITOS O HEMATÍES O GLÓBULOS ROJOS

Los glóbulos rojos o eritrocitos o hematíes son el tipo de célula más numerosa de la sangre ya que constituyen el 99% de los elementos formes de la sangre. En realidad no son verdaderas células porque no tienen núcleo ni otras organelas y su tiempo de vida es limitado (unos 120 días). Tienen forma de discos bicóncavos, con un diámetro medio de 8 micras, son muy finos y flexibles y pueden deformarse para circular a través de los capilares más estrechos. En el hombre normal su número es de unos 5,200.000/m3 (5x10^12 /litro ó 5 billones de hematíes por litro de sangre) y en la mujer 4,700.000/mm3 (4,7x10^12 /litro) de sangre.

Su principal función es la de transportar la hemoglobina y, en consecuencia, llevar oxígeno (O 2 ) desde los pulmones a los tejidos y dióxido de carbono (CO 2 ) desde los tejidos a los pulmones. La hemoglobina (Hb) es la responsable del color rojo de la sangre y es la principal proteina de los eritrocitos (hay unos 15 g/dl de sangre). Cada molécula de Hb está formada por 4 subunidades y cada subunidad consiste en un grupo hemo (que contiene 1 átomo de hierro) unido a una globina. La fracción con hierro de la Hb se une de forma reversible al O 2 para formar oxihemoglobina.

El hematocrito representa la proporción del volúmen sanguíneo total que ocupan los hematíes. En condiciones normales es del 38% (5) en la mujer y del 42% (7) en el hombre.

El volúmen corpuscular medio ( VCM ) es el volúmen medio de cada eritrocito. Es el resultado de dividir el hematocrito por el número de hematíes. Su valor normal esta entre 82-92 fl (fentolitros). Si es mayor se dice que hay una macrocitosis y si es menor, una microcitosis.

La hemoglobina corpuscular media ( HCM ) es el contenido medio de Hb en cada eritrocito. Es el resultado de dividir la cantidad de hemoglobina total por el número de hematíes. Su valor normal es de unos 28 pg (picogramos).

La concentración corpuscular media de hemoglobina ( CCMH ) proporciona un índice del contenido medio de Hb en la masa de eritrocitos circulantes. Es el resultado de dividir la cantidad de hemoglobina total por el hematocrito. Su valor es de unos 33 g/dl.

La velocidad de sedimentación globular ( VSG ) es la velocidad con que los hematíes sedimentan en un tubo de sangre descoagulada. En condiciones normales es de 2-10 mm en la primera hora. Aumenta en casos de infecciones o inflamaciones. En el embarazo puede estar alta de forma fisiológica.

almacena en forma de ferritina, principalmente en el hígado pero también en el bazo y la médula ósea.

El hierro que se ingiere en una dieta normal es de unos 15-20 mg al día. Es absorbido a través de las paredes del intestino delgado en cantidades que dependen de las necesidades del organismo (aproximadamente, un 10%) de modo que aunque se ingieran alimentos muy ricos en hierro solo se absorberá el necesario al interior del organismo y el restante será eliminado en las heces.

Una vez absorbido, el hierro pasa a la sangre y se combina de inmediato con una proteína del plasma llamada apotransferrina , dando lugar a la transferrina con la que es transportado hacia las partes del cuerpo donde se necesita, como la médula ósea. La transferrina se une de forma muy fuerte a unos receptores situados en la membrana de las células y los complejos transferina-receptor son interiorizados por la célula y, una vez en el interior celular, el hierro es incorporado al grupo hemo (si se trata de un eritroblasto) o almacenado combinándose con la proteína apoferritina , situada en el citoplasma celular, para dar lugar a la ferritina. Este hierro almacenado en la ferritina se llama hierro de depósito. La ferritina puede almacenar diferentes cantidades de hierro en función de las necesidades, de modo que cuando la cantidad de hierro en el plasma disminuye mucho, el hierro se libera de la ferritina de forma fácil, sale al exterior celular y puede ser transportado por la transferrina hacia las células que lo necesitan.

Los varones excretan cada día cerca de 1 mg de hierro, principalmente por las heces o por descamación de las células de la piel y del intestino. Las mujeres pierden cantidades adicionales de hierro por la menstruación, hasta 2 mg/día. La cantidad de hierro obtenida cada día con la dieta debe ser, por lo menos, igual a la perdida por el organismo.

Fuente: Lamb JF, Ingram CG, Johnston IA, Pitman RM. Fundamentos de fisiología. 2ª ed. Zaragoza: Ed. Acribia,SA; 1987. p. 78.

12 - 15mg diariamente

1 mg/día

Almacenado como ferritina en los macrófagos de estos tejidos (20%)

Bazo

Médula ósea

Hígado

Transferrina sanguínea <0-1%

Mioglobina 5% Hemoglobina 75%

ERITROCITOS. DESTRUCCIÓN O HEMOCATERESIS

Una vez que pasan a la circulación, los eritrocitos tienen una vida media de unos 120 días antes de ser destruídos. Las células envejecen, su membrana se vuelve frágil y algunos se rompen al pasar por los lugares estrechos y tortuosos de la circulación como sucede en el bazo, con lo que la hemoglobina (Hb) liberada de los eritrocitos lisados pasa a la circulación en donde se une a una proteína transportadora que se llama haptoglobina. La Hb unida a la haptoglobina y muchos eritrocitos viejos son fagocitados por los macrófagos en el bazo, el hígado o los ganglios linfáticos.

En los macrófagos, la Hb se separa en la parte proteica (globina) y el grupo hem. La globina es catabolizada a aminoácidos y el grupo hem es escindido en hierro libre (Fe+++) y un pigmento llamado biliverdina. La biliverdina posteriormente es transformada en bilirrubina , que pasa a la sangre y es transportada por la albúmina (bilirrubina no conjugada) hacia el hígado en donde es conjugada por los hepatocitos y después transportada por la bilis al intestino delgado (bilirrubina conjugada).

En las siguientes horas o días los macrófagos liberan el hierro del grupo hem a la sangre para que pueda ser utilizado de nuevo. El hierro se combina con la apotransferrina y sigue el ciclo ya explicado en el apartado del metabolismo del hierro.

LEUCOCITOS O GLÓBULOS BLANCOS

Los leucocitos son células sanguíneas verdaderas, puesto que tienen núcleo, al contrario de lo que sucede con los hematíes o las plaquetas. Son las unidades móviles del sistema de protección (o sistema inmune) del cuerpo humano, tienen mayor tamaño que los hematíes y están presentes en la circulación en un número mucho menor (unos 7000/mm^3 , ó 7 mil millones por litro de sangre). Una gran parte de ellos madura en la médula ósea (granulocitos, monocitos y linfocitos B) y el resto en el timo (linfocitos T). Hay 2 grandes tipos de leucocitos según contengan o no gránulos en el citoplasma:

granulocitos o polimorfonucleares que tienen núcleos multilobulados y gránulos en el citoplasma. Según la naturaleza de los gránulos que poseen en el citoplasma son neutrófilos (violetas), eosinófilos (rojos) y basófilos (azules intensos).  agranulocitos o mononucleares , que no tienen gránulos en el citoplasma. Son los monocitos , con núcleos en forma de riñón y los linfocitos , con núcleos grandes y poco citoplasma.

A pesar de que todos los leucocitos participan en la defensa de los tejidos frente a los agentes causantes de enfermedades, cada clase de célula tiene un papel diferente. Los neutrófilos y los monocitos defienden al organismo al fagocitar microorganismos extraños. Los eosinófilos y los basófilos aumentan en caso de reacciones alérgicas. Los linfocitos defienden al organismo por medio de la llamada inmunidad específica.

El ser humano adulto tiene unos 7000 glóbulos blancos/mm^3 de sangre. Si tiene un número mayor a 10000/mm^3 se dice que hay una leucocitosis y si su número es inferior a 4000/mm^3 se dice que tiene una leucopenia. La proporción de los diversos tipos de leucocitos ( fórmula leucocitaria ) en estos 7000 glóbulos blancos/mm^3 es:

 Neutrófilos 62 %  Eosinófilos 2.3 %  Basófilos 0.4 %  Monocitos 5.3 %  Linfocitos 30 %

Las propiedades de los neutrófilos y macrófagos son:

Diapedesis : o capacidad de los neutrófilos y monocitos circulantes de atravesar la pared capilar por un movimiento ameboidal y pasar a los tejidos, después de adherirse a la pared del vaso.  Movimiento ameboide : gracias a su capacidad de formar seudópodos, tanto los neutrófilos como los monocitos y macrófagos pueden desplazarse por los tejidos. La velocidad de desplazamiento puede variar en función del tejido o de agentes externos (temperatura, corticoides, antiinflamatorios).  Quimiotaxis : o atracción de los neutrófilos y macrófagos hacia los lugares de inflamación en los tejidos por determinadas sustancias químicas producidas por las propias bacterias, o por el tejido inflamado o derivadas del sistema del complemento.  Fagocitosis o capacidad de los neutrófilos y macrófagos de ingerir partículas extrañas sólidas.

SISTEMA MONOCITO-MACRÓFAGO O RETÍCULO-ENDOTELIAL

El sistema monocito-macrófago o retículo-endotelial está constituído por el conjunto de monocitos, macrófagos tisulares libres y macrófagos tisulares fijos distribuídos por el organismo. Los macrófagos tisulares fijos se encuentran en los ganglios linfáticos, los alvéolos pulmonares, los sinusoides hepáticos (en donde reciben el nombre de células de Kupffer), la médula ósea y el bazo. La microglia que se encuentra en el sistema nervioso central son macrófagos especializados.

EOSINÓFILOS. PROPIEDADES

Los granulocitos eosinófilos representan el 2% del total de leucocitos circulantes. Como su nombre indica, sus gránulos citoplasmáticos adquieren un intenso color entre anaranjado-rojizo y rojo durante la tinción con eosina. Una vez producidos en la médula ósea, los eosinófilos quedan almacenados durante varios días antes de ser liberados a la circulación en donde permanecen 3 - 8 horas antes de emigrar a los lugares donde son necesarios, preferentemente la piel y los sistemas respiratorio y digestivo. El número de eosinófilos circulantes muestra una variación marcada a lo largo del día, siendo máximo en la mañana y mínimo en el atardecer.

Son fagocitos, es decir, que son capaces de ingerir partículas extrañas sólidas, y parecen desempeñar un papel importante frente a infecciones por helmintos. Como estos microorganismos son demasiado grandes para ser fagocitados por una sola célula, los eosinófilos secretan unas proteínas que atacan la membrana externa de los parásitos y los inactivan o los destruyen. La infección por parásitos determina una sobreproducción mantenida de eosinófilos.

También pueden funcionar para localizar y anular el efecto destructivo de las reacciones alérgicas, causado por la liberación de sustancias contenidas en los gránulos de los mastocitos (como la histamina), mediante la producción de un factor que inhibe la desgranulación de los mastocitos. Los eosinófilos son atraídos hasta los lugares de inflamación por unas sustancias químicas liberadas por los mastocitos. De modo que la exposición de indivíduos alérgicos a su alergeno, provoca un aumento transitorio del número de eosinófilos ( eosinofilia ).

BASÓFILOS. PROPIEDADES

Los granulocitos basófilos tienen unos gránulos en el citoplasma fuertemente teñidos de azul en presencia de colorantes básicos como el azul de metileno. Solo representan el 0.5% de los

leucocitos circulantes y se considera que son precursores de los mastocitos , una vez emigran desde la sangre a los tejidos. Tanto los basófilos como los mastocitos tienen receptores de membrana específicos para la inmunoglobulina E (IgE) que es producida por células plasmáticas como respuesta a alergenos. El contacto con un alergeno resulta en una rápida secreción de los gránulos de estas células, con lo que se libera histamina y otros mediadores vasoactivos y se produce una reacción de hipersensibilidad que puede la causante de rinitis, algunas formas de asma, urticaria y anafilaxia. Secretan también sustancias que atraen a los eosinófilos a los lugares de inflamación.

LINFOCITOS

Los linfocitos son las células sanguíneas encargadas de la inmunidad adquirida o específica.

Representan alrededor del 30% de la población total de leucocitos en la circulación, están dotados de las capacidades de diapedesis (atravesar la pared capilar por un movimiento ameboidal y pasar a los tejidos) y de quimiotaxis (los linfocitos son atraídos hacia los lugares de inflamación en los tejidos) pero no tienen capacidad fagocitaria y circulan de modo contínuo desde los órganos linfáticos hacia el torrente circulatorio a través de la linfa. Pasan a los tejidos, luego de nuevo a la linfa y otra vez a la sangre y asi contínuamente. Hay dos tipos de linfocitos: linfocitos T y linfocitos B. Morfológicamente no es posible diferenciarlos entre sí y hay que realizar estudios inmunológicos con marcadores de membrana. El 80% de los linfocitos circulantes son linfocitos T.

Las células madres comprometidas linfoides en la médula ósea, dan lugar a las células precursoras o linfoblastos, los linfoblastos B y los linfoblastos T. Los linfocitos procedentes de estas células son inmaduros y necesitan madurar y hacerse inmunocompetentes para poder actuar.

Los linfocitos B maduran y se hacen inmunocompetentes en la médula ósea. Los linfocitos T maduran y se hacen inmunocompetentes en el timo. Los linfocitos B tienen una vida muy breve (unas pocas horas), mientras que los linfocitos T pueden vivir 200 días o más. Cuando los linfocitos T y B se vuelven inmunocompetentes, desarrollan un tipo de receptores específicos en su membrana, que les permite reconocer y unirse a un antígeno extraño específico, de modo que el linfocito reacciona a un antígeno determinado y solo a ése, porque todos los receptores de antígenos de su membrana son del mismo tipo. Son nuestros genes los que determinan a cuáles agentes extraños reaccionarán nuestros linfocitos.

Una vez que los linfocitos B y T son inmunocompetentes, se dispersan y circulan por los ganglios linfáticos, el bazo y otros tejidos linfoides en donde ocurre el encuentro con los antígenos extraños. De aquí que podamos decir que la inmunidad adquirida se debe al tejido linfoide. Las personas cuyo tejido linfoide se ha destruído por radiaciones o productos químicos no pueden sobrevivir, porque el tejido linfoide es esencial para la supervivencia del ser humano. El tejido linfoide está distribuído en el cuerpo de modo muy ventajoso para interceptar los agentes invasores. Así, el tejido linfoide de la faringe oral y nasal intercepta los antígenos que entran por las vías respiratorias altas, el del tubo digestivo se ocupa de los antígenos que lo invaden a través del intestino y el de los ganglios linfáticos se ocupa de los antígenos extraños que invaden los tejidos periféricos.

LINFOCITOS B Y T. TIPOS

Los linfocitos B tienen como receptores de superficie ciertos tipos de anticuerpos (que son inmunoglobulinas) y, al ser activados por un antígeno específico para esos receptores, se transforman en células plasmáticas que son las encargadas de producir y secretar

por lisozima (enzima bactericida) y por anticuerpos del tipo inmunoglobulinas A (IgA) secretados por las glándulas salivares, las secreciones ácidas de la mucosa del estómago destruyen numerosas bacterias, la mucosa del intestino posee glándulas que secretan una capa de moco que, además de lubrificar el paso de los alimentos, protege el epitelio frente a las infecciones. Además, la luz intestinal contiene una población de bacterias que no resulta patógena para el hombre y confiere al organismo una línea adicional de defensa, ya que la flora bacteriana normal compite con los patógenos por los nutrientes y, al mismo tiempo, secreta factores inhibidores para destruir a los invasores. A nivel respiratorio, la barrera se debe a la presencia de pelos en la nariz y cilios en la mucosa respiratoria así como de macrófagos alveolares y a la existencia de una gruesa capa de moco que atrapa numerosas bacterias y virus, impidiendo que se adhieran a las células subyacentes y luego es eliminado por espectoración. A nivel de la vagina es protectora su secreción natural, a nivel del tracto urinario se produce regularmente un líquido estéril con capacidad limpiadora y a nivel de los ojos, su superficie externa está bañada por un líquido procedente de las glándulas lagrimales que elimina los materiales extraños y contiene lisozima. Otras secreciones naturales como el semen y la leche también contienen anticuerpos y sustancias bactericidas.

Si los agentes patógenos han conseguido entrar en el organismo a pesar de las barreras pasivas, el ataque activo a los mismos es realizado por los procesos inmunitarios del organismo, que son llevados a cabo por el sistema inmune que es una red compleja de órganos , células y proteínas circulantes.

 Los principales órganos del sistema inmune son la médula ósea, el timo, el bazo, los ganglios linfáticos y los tejidos linfoides asociados con las mucosas que revisten el tubo digestivo y las vías respiratorias (tejido linfoide asociado a mucosas o MALT). A todos estos órganos se les conoce colectivamente como órganos linfoides. Podemos definir, pues, al tejido linfoide como un tejido disperso por el organismo en forma de órganos, acúmulos o infiltrados y que está especializado en la producción, la maduración y el almacenamiento de las células que actúan en la inmunidad.  Las células del sistema inmune incluyen los leucocitos, los mastocitos y los macrófagos  Las proteinas del sistema inmune son los anticuerpos, las citoquinas, el grupo de proteinas que constituyen el sistema del complemento, los interferones y las proteinas de fase aguda.

Ahora bien, antes de que el organismo pueda atacar a los invasores, necesita conocer la diferencia entre sus propias células y las de los invasores. Se sabe que las células de los mamíferos poseen marcadores de superficie y su sistema inmune puede reconocer estos marcadores y, por tanto, distinguir las células propias de las de los invasores. Las proteinas que identifican a las células propias del organismo constituyen el complejo principal de histocompatibilidad ( M ajor H istocompatibility C omplex = MHC , siglas en inglés) (llamado también, aunque no es correcto, sistema HLA). Hay 3 grupos de proteinas del MHC. Las proteinas del grupo MHC-I son proteinas de membrana integrales, que se encuentran en todas las células con núcleo del organismo y en las plaquetas (pero no en los hematies). Las proteinas del grupo MHC-II se encuentran en los linfocitos B, los macrófagos y los monocitos, y las proteinas del grupo MHC-III incluyen el sistema del complemento que interviene en la defensa del organismo.

Por su parte, cada microorganismo o toxina invasores contiene unas moléculas o parte de moléculas, que son las que generan la respuesta inmune porque son reconocidas como extrañas al organismo y son los llamados antígenos. Casi siempre son moléculas situadas en la membrana de los invasores o de células infectadas o de células neoplásicas o de células de un transplante no compatible.

amigdala palatina ganglio submaxilar ganglio cervical vena yugular interna derecha conducto linfatico derecho vena subclavia derecha timo vasos linfaticos conducto torácico sisterna del quilo ganglio intestinal intestino grueso apendice medula ósea roja vasos linfaticos vena yugular interna izquierda conducto torácico vena subclavia izquierda ganglio axilar bazo intestino delgado conglomerado de foliculos linfaticos (placa de Peyer) ganglio ilíaco ganglio inguinal

Fuente: Tortora GJ, Derricskon B. Principios de anatomía y fisiología. 11ª ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2006. p. 810

INMUNIDAD. TIPOS

Hay dos tipos de inmunidad:

(1) Inmunidad innata o inespecifica : debida al sistema inmune natural que se ocupa de procesos generales de defensa que no son específicos para un determinado invasor.

(2) Inmunidad adquirida o especifica : debida al sistema inmune adaptativo que forma anticuerpos y linfocitos activados que atacan y destruyen los organismos o toxinas dañinos, de un modo específico. Teniendo en cuenta el diferente modo de actuar de los linfocitos T y B en el proceso inmunitario específico, podemos decir que hay dos tipos de inmunidad adquirida o específica :

Los macrófagos se liberan a la sangre como monocitos. Los monocitos se forman en la médula ósea a partir de las unidades formadoras de granulocitos-monocitos. Circulan por la sangre unos dos dias y después emigran a los tejidos en donde maduran y se convierten en macrófagos que, cuando son activados, son fagocitos mucho más poderosos que los neutrófilos.

Fagocitan mayor cantidad de partículas y de mayor tamaño y, además, son células presentadoras de antígenos a los linfocitos T colaboradores. Los macrófagos también pueden morir en el proceso de fagocitosis pero no suele suceder porque el macrófago es capaz de expulsar los productos residuales de la destrucción del agente fagocitado y por tanto puede continuar ejerciendo su función por semanas, meses o años.

Los linfocitos natural killers (NK) no tienen las características ni de los linfocitos T ni de los linfocitos B. A diferencia de éstos, no tienen el marcador CD3 en su superficie. Reconocen células infectadas por virus o células neoplásicas probablemente por marcadores modificados de la superficie de estas células enfermas. Los virus carecen de capacidad para reproducirse por sí mismos, de modo que utilizan la maquinaria genética de las células del organismo para hacer copias de sí mismos. Por esto es importante que las células infectadas por un virus, sean destruídas antes de que el virus tenga tiempo de reproducirse, matar a la célula huésped e infectar a las células vecinas. Cuando un linfocito NK ha reconocido un objetivo (una célula afectada), entonces se activa y se pega a la célula enferma. Vacía en el interior de la célula enferma el contenido de sus gránulos con lo que la célula enferma muere, impidiendo la replicación del virus.

Los granulocitos eosinófilos son fagocitos, es decir, que son capaces de ingerir partículas extrañas sólidas, y parecen desempeñar un papel importante frente a infecciones por helmintos. Como estos microorganismos son demasiado grandes para ser fagocitados por una sola célula, los eosinófilos secretan unas proteínas que atacan la membrana externa de los parásitos y los inactivan o los destruyen. La infección por parásitos determina una sobreproducción mantenida de eosinófilos.

También pueden funcionar para localizar y anular el efecto destructivo de las reacciones alérgicas, causado por la liberación de sustancias contenidas en los gránulos de los mastocitos (como la histamina), mediante la producción de un factor que inhibe la desgranulación de los mastocitos. Los eosinófilos son atraídos hasta los lugares de inflamación por unas sustancias químicas liberadas por los mastocitos. De modo que la exposición de indivíduos alérgicos a su alergeno, provoca un aumento transitorio del número de eosinófilos ( eosinofilia ).

Los mastocitos proceden de los granulocitos basófilos, una vez emigran desde la sangre a los tejidos. Tanto los basófilos como los mastocitos tienen receptores de membrana específicos para la inmunoglobulina E (IgE) que es producida por células plasmáticas como respuesta a alergenos. El contacto con un alergeno resulta en una rápida secreción de los gránulos de estas células, con lo que se libera histamina y otros mediadores vasoactivos y se produce una reacción de hipersensibilidad que puede la causante de rinitis, algunas formas de asma, urticaria y anafilaxia. Secretan también sustancias que atraen a los eosinófilos a los lugares de inflamación

INMUNIDAD INNATA O INESPECÍFICA. PROTEÍNAS INMUNES INESPECÍFICAS

Las proteinas inmunes inespecíficas son el sistema del complemento, los interferones y las proteínas de fase aguda.

El sistema del complemento es el nombre que se da a un grupo de unas 20 proteinas plasmáticas, normalmente inactivas, relacionadas con el control de las infecciones, en especial las causadas por bacterias y hongos. Estas proteínas pueden pasar habitualmente de los capilares a los tejidos y son enzimas que pueden ser activados de un modo secuencial o por la

superficie de la bacteria o por un complejo antígeno-anticuerpo. El principal componente del sistema del complemento es el complemento C3 que puede ser activado por la vía clásica o por la vía alternativa. La vía clásica comienza al reaccionar el antígeno (Ag) de la membrana del microorganismo con su anticuerpo (Ac) específico, de modo que la membrana del microorganismo queda recubierta por los anticuerpos. La vía alternativa no necesita la reacción Ag-Ac. Sucede porque grandes moléculas de las membranas de algunos microorganismos activan por sí mismas el sistema del complemento, produciéndose los mismos efectos que en la vía clásica, sin necesidad de utilizar anticuerpos. Como no requiere la interacción Ag-Ac es una de las primeras líneas de defensa contra los invasores. Una vez activado el complemento C3, se generan dos fracciones del complemento C3. Una fracción se llama C3b y se une a la superficie de las bacterias facilitando su lisis (o muerte de la bacteria) o su reconocimiento ( opsonización ) y fagocitosis por los fagocitos. La otra fracción , más pequeña, se llama C3a e interviene en la respuesta inflamatoria del organismo. Un grupo de proteínas del complemento forma el MAC (complejo de ataque de membrana) por el que perforan la célula invasora y la matan.

Los interferones son unas proteínas de muchos tipos diferentes, que son producidas por las células al ser infectadas por un virus, y secretadas después al líquido intersticial. Los interferones, entonces, se unen a receptores de la superficie de las células vecinas que responden reduciendo su tasa de traducción del RNA mensajero. La célula infectada queda, así, rodeada por una capa de células que no pueden replicar el virus, de modo que se forma una barrera que impide la diseminación de la infección. A continuación, los linfocitos NK buscan y destruyen las células infectadas.

Las proteínas de fase aguda son un grupo de proteinas plasmáticas sintetizadas por el hígado y cuya concentración aumenta durante una infección. Incluyen, entre otras, la proteina C reactiva y la proteina de unión a la manosa. Ambas se unen a la superficie de los microorganismos invasores, constituyendo el proceso llamado opsonización por el que señalan a los invasores para que puedan ser reconocidos por los fagocitos. Hay que recordar que, también, la fracción C3b del complemento y los anticuerpos opsonizan microorganismos extraños. Los fagocitos, entonces, son capaces de reconocer los microorganismos opsonizados y fagocitarlos. La opsonización es un medio de facilitar el reconocimiento de los invasores por los fagocitos.

INMUNIDAD ADQUIRIDA O ESPECÍFICA = SISTEMA INMUNE ADAPTATIVO

La inmunidad adquirida o específica es una inmunidad que se va desarrollando a lo largo de la vida. La inmunidad adquirida, al contrario de la innata, no se desarrolla hasta después de la primera invasión de un microorganismo o una toxina.

Nuestro organismo tiene un sistema inmune especial específico para combatir los diferentes agentes infecciosos y tóxicos. Sabemos que, aunque la primera exposición a un microorganismo, causante de una determinada enfermedad, da lugar a esa enfermedad (la varicela, por ejemplo), una exposición posterior no da lugar a esa enfermedad (o la produce pero con unos síntomas mínimos). Esta resistencia es específica para una determinada infección, lo que significa que una infección por el virus de la varicela no protege frente a una infección por el virus del sarampión, por ejemplo. Es decir, que el sistema inmune adaptativo tiene dos características importantes: (1) la resistencia a una infección se adquiere por la exposición a un determinado microorganismo invasor y persiste muchos años, incluso toda la vida; (2) la resistencia es específica para cada microorganismo. Se dice, pues, que la resistencia a una infección es específica y tiene memoria. Estas 2 características diferencian al sistema inmune adaptativo del sistema inmune natural.

Las células del sistema inmune adaptativo son los linfocitos.

entre sí, y dos cadenas cortas o ligeras, también idénticas entre sí. Las cadenas pesadas y ligeras están unidas de tal modo que la molécula de anticuerpo tiene forma de Y. Las zonas de la molécula de anticuerpo que se unen al antígeno están formadas por parte de una cadena pesada y parte de una cadena ligera, situadas en los extremos de cada una de las patas de la

Y, de modo que cada molécula de anticuerpo posee dos sitios idénticos para unirse al antígeno, que constituyen la parte variable de la molécula (porque es diferente y única para cada anticuerpo) y es la que le da especificidad al anticuerpo. La parte constante de la molécula de anticuerpo es el tallo de la Y y se llama región Fc y es común a las inmunoglobulinas de cada clase.

Se han identificado 5 clases de anticuerpos: IgA, IgD, IgM, IgE y IgG. Las IgG o gammaglobulinas son las más numerosas y constituyen el 75% de los anticuerpos de una persona normal.

La IgA es la inmunoglobulina que se encuentra en secreciones como la saliva, la bilis o el calostro.

La IgD actúa como receptor de superficie en los linfocitos B, junto con la IgM.

La IgM actúa como receptor de superficie en los linfocitos B, junto con la IgD. Los linfocitos B tienen estos receptores inmunoglobulinas en su membrana, con la parte variable hacia fuera, para poder reconocer el antígeno. También, la IgM es el primer anticuerpo que se produce durante el desarrollo y durante la respuesta inmune primaria y activa el sistema del complemento.

La IgE se une a los receptores Fc que están en los mastocitos y en los basófilos, con lo que facilitan la respuesta inflamatoria frente a un antígeno.

La IgG , llamada también gammaglobulina , es la inmunoglobulina más abundante del plasma. Es capaz de cruzar la membrana placentaria con lo que suministra anticuerpos al feto para protegerle mientras está en el útero y durante algunos meses después del parto.

Los anticuerpos se unen a los antígenos especificos mientras estan circulando por los líquidos o los tejidos corporales. Los anticuerpos tienen lugares de combinacion específicos para los antigenos. Las moléculas de los antígenos tienen pequeñas regiones en sus superficies que están diseñadas para coincidir en los lugares de combinación de una molécula de anticuerpo, como una llave en su cerradura. Cuando el anticuerpo se une al antigeno, forma un complejo antigeno-anticuerpo (complejo Ag-Ac). Este complejo puede actuar de diversas maneras para inutilizar el antígeno o la célula en la que se encuentra el antígeno:

 Si el antígeno es una toxina, queda inutilizada al quedar incluída en el complejo Ag-Ac  Si los antígenos pertenecen a una membrana de una célula extraña, cuando los anticuerpos se combinan con ellos, los complejos Ag-Ac resultantes pueden aglutinar (agrupar) a las células enemigas. Entonces los macrofagos las destruyen ya que pueden fagocitan grupos de células aglutinadas.  Ciertas partes del anticuerpo (la parte Fc) sirven de señal (opsonización) para que los fagocitos reconozcan y se unan a los invasores y los fagociten.  Activan el sistema del complemento: cuando el antígeno se combina con el anticuerpo, se pone en marcha la activación de la cascada del complemento que acaba con la muerte de la célula que tiene estos complejos Ag-Ac en su membrana.  Cuando los virus están cubiertos por anticuerpos, no pueden invadir las células del organismo con lo que se impide que proliferen.

LINFOCITOS T. MODO DE ACCIÓN

Igual que sucede con los linfocitos B, cuando un linfocito T del tejido linfoide, sea citotóxico o colaborador, se expone a un antígeno específico, prolifera y da lugar a gran número de células T activadas ( clonas o colonias de linfocitos T específicos para ese antígeno ) tanto clonas de linfocitos T citotóxicos como clonas de linfocitos T colaboradores. Una parte de cada clona forma un gran número de nuevos linfocitos T, similares al linfocito T específico original, que también circularán por todo el cuerpo y se depositarán en el tejido linfoide pero conservando la memoria del antígeno que los activó, son los linfocitos T de memoria que favorecerán una respuesta más rápida, en una segunda exposición al mismo antígeno.

Otra parte de cada clona dará lugar a los linfocitos T que responden directamente a la infección, o bien los linfocitos T colaboradores , si la clona está compuesta por este tipo de linfocitos, o bien los linfocitos T citotóxicos , si la clona es de este tipo de linfocitos.

Los linfocitos T citotóxicos (CD8) son activados por células cuya estructura química se ha alterado, como puede ser una célula neoplásica o una célula infectada, por un virus o por una bacteria intracelular (bacilo tuberculoso) o una célula transplantada no compatible. Cuando las células son infectadas, dentro de su citoplasma se producen péptidos extraños. Estos péptidos forman complejos con proteinas MHC-I y se insertan en la membrana plasmática de la célula enferma y pueden ser reconocidos por los linfocitos T citotóxicos específicos. El complejo MHC- I expone el péptido extraño al linfocito T citotóxico, es decir, señala a la célula patológica , para que el linfocito T pueda destruirla. Los linfocitos T citotóxicos utilizan unas proteinas llamadas perforinas, con las que abren agujeros en las membranas de las células que atacan, de modo que éstas mueren.

Los linfocitos T colaboradores (CD4) identifican a las células portadoras de moléculas MHC-II que son los linfocitos B y los macrófagos. Después de sufrir fagocitosis por el macrófago o endocitosis por el linfocito B, fragmentos de antígeno forman complejos con las proteinas MHC-II y se insertan en la membrana plasmática de los linfocitos B y los macrófagos (que, por ello, se llaman células presentadoras de antígenos ), con lo que pueden ser reconocidos por los linfocitos T colaboradores. Entonces estos linfocitos T segregan citoquinas o tipos de proteínas que estimulan a esos linfocitos B y macrófagos. Los linfocitos B proliferan con lo que aumentan el tamaño de una clona concreta y la cantidad de anticuerpo secretado y los macrófagos estimulados activan sus mecanismos de destrucción.

Debido a que los linfocitos T-CD4 estimulan a los linfocitos T citotóxicos, los linfocitos B, y los macrófagos de todo el organismo, se les puede considerar como los principales reguladores de las funciones inmunes. Así que una alteración de los linfocitos T-CD4, como sucede en el SIDA, comporta una alteración global de la inmunidad.

VACUNACIÓN. FENÓMENOS EN LOS QUE SE BASA

La vacunación es un procedimiento para prevenir las enfermedades infecciosas basándose en el comportamiento de la inmunidad adquirida. Se trata de un procedimiento de inmunización activa porque se induce al organismo a producir los anticuerpos adecuados contra un antígeno específico que ha sido administrado al organismo de un modo voluntario.

En el proceso inmunitario específico, ante la primera exposición a un antígeno, se produce la respuesta primaria. A partir de un linfocito B específico, se producen los linfocitos B de memoria y las células plasmáticas y los anticuerpos específicos.