Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Se comparte la atención? , Apuntes de Psicología

Asignatura: Psicologia de la atención, Profesor: , Carrera: Psicología, Universidad: UNED

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 16/10/2016

j_gmg-1
j_gmg-1 🇪🇸

4.7

(3)

8 documentos

1 / 13

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
CAPITULO 6: Atención dividida y combinación de tareas
Introducción (pág. 203)
Los psicólogos sostienen diversos puntos de vista acerca de la mejor explicación del rendimiento
humano en condiciones de atención dividida, realizar dos tareas al mismo tiempo, ¿se comparte la atención?
¿Existen mecanismos atencionales distintos para cada tipo de tarea? ¿Existen modalidades diferentes? Pero, ¿qué es exactamente lo que
hacemos “al mismo tiempo”?
Los experimentos clásicos sobre Periodo Refractario Psicológico (PRP) que llevó a cabo Welford
(1952) utilizaron tareas solapadas en las que primero se presentaba un estímulo simple y después otro
para emitir una respuesta rápida. Este tipo de tareas es el que se utiliza con mayor frecuencia en los
estudios sobre PRP (revisión en Pashlcr, 1993). Otras investigaciones, requieren que los participantes realicen
dos tareas simultáneamente, pero sobre la lógica del ensayo tras ensayo (Posner y Boies, 1971). En
ocasiones, los experimentos requieren la realización continua de dos tareas mantenidas durante largos
periodos temporales, como sucede en Allport, Antonis y Reynolds (1972) . Es posible que estas distintas
tareas establezcan demandas bastante dispares sobre el sistema atencional.
Según la teoría original del filtro, la existencia de un único canal de procesamiento sugería que
sólo se pueden combinar tareas cambiando rápidamente el filtro y multiplexando o compartiendo el tiempo
dedicado a ellas. Si se demostrara que dos tareas complejas que exigieran procesamiento atencional
continuo se pudieran combinar sin pérdida de rapidez o de precisión, entonces habría que abandonar el
argumento de la existencia de un único canal de procesamiento. Allport y cois. (1972) pidieron a teclistas
competentes que tocaran el piano, interpretando a primera vista partituras que no habían visto nunca, y al mismo tiempo que sombrearan
un texto en prosa a un ritmo de 150 palabras por minuto. Con sólo un poco de práctica, los sujetos de Allport y sus colaboradores fueron
capaces de realizar ambas tareas de forma combinada con la misma rapidez y precisión que cuando las realizaban por separado . Este
resultado se interpretó como evidencia en contra de un canal único de procesamiento atencional.
Pero, experimentos como este de Allport y cois. (1972) no se han mantenido a salvo de las críticas.
Broadbent (1982) seña que se podían detectar disminuciones en el rendimiento cuando se
combinaban ambas tareas. Resulta extremadamente difícil determinar si cada tarea individual
requiere un procesamiento atencional absolutamente continuo o no. Para Broadbent, sombrear prosa
e interpretar música a primera vista eran tareas en las que intervenían estímulos que poseían cierto grado
de redundancia. La redundancia (concepto de la teoría de la información en el capítulo 2), y significa que la prosa y
la música contienen información que permite a los sujetos predecir qué letra o qué nota es probable que
venga después. Si el participante es capaz de predecir con cierta seguridad lo que probablemente vendrá a continuación en
cualquiera de las dos tareas, la atención podrá cambiar rápidamente en esos momentos en los que la predictibilidad de la palabra o nota
siguiente es elevada, permitiendo compartir el tiempo entre ambas tareas en lugar de combinarlas simultáneamente. Para estar
seguros de que no se comparte el tiempo, las dos tareas tendrían que ejecutarse de forma absolutamente
continua y estar exentas de cualquier redundancia. Cercioramos de que cada tarea se realiza llevando al
límite los recursos atencionales. Sólo si se cumplieran estas condiciones en cada una de las tareas y
verificásemos que no se produce ningún decremento del rendimiento en ninguna de ellas al realizarlas
juntas, podríamos afirmar que no existen límites en la combinación de ambas.
¿Canal único o capacidad de procesamiento de propósito
general? (pág. 204)
Tanto Welford (1952) como Broadbent (1958) sugirieron que existía un cuello de botella central en
el procesamiento que limitaba el rendimiento en condiciones de doble tarea. Otros teóricos opinaron que
el cuello de botella no se debía a la estructura del sistema humano de procesamiento de la
información, sino que reflejaba una cantidad limitada en la “capacidad” de procesamiento que se podía
asignar a una sola tarea o compartirse entre varias en función de las prioridades. Disponemos de una
metáfora que equipara la atención a un recurso, capacidad o “cantidad de algo”, existe otra metáfora en la
que la atención es como un cuello de botella en el que hay que realizar una selección debido a que el
procesamiento en paralelo tiene que cambiar a serial para proteger el componente de capacidad limitada.
Estas metáforas difieran bastante, están relacionadas entre . Si el recurso atencional o la capacidad de
procesamiento que limita el sistema son de propósito general”, entonces todas las tareas que
requieran atención utilizarán o bien el mismo recurso o competirán en el mismo cuello de botella.
Este es el concepto en el que se basa la idea de un único procesador central de capacidad limitada y de
propósito general. Según esta hipótesis, si este procesador interviene en una operación mental, como por
ejemplo, el sombreado, no estará disponible para otra operación, como tocar música a primera vista. Si se
selecciona una respuesta, la otra tendrá que esperar hasta que el procesador quede libre.
Si existen distintas variedades de recursos dedicadas a procesar diferentes clases de
información, aunque pueda haber límites específicos para cada variedad, no será necesario que
exista un límite general para la combinación de tareas. Siempre y cuando dos tareas no compitan
al mismo tiempo por el mismo recurso, no hay motivo por el cual deban interferirse, a menos que
exista competencia en algún otro nivel común, como en el de extracción de datos (Allport, 1980b, revisión crítica).
Las teorías de la capacidad y el operador humano (pág. 205)
Un cuello de botella selectivo en el procesamiento constituye una limitación estructural, los
experimentos sobre atención selectiva han tratado de descubrir dónde se encuentra dicho cuello de
1 Psicología de la Atención: Cap. 6 Atención dividida y combinación de tareas
220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Se comparte la atención? y más Apuntes en PDF de Psicología solo en Docsity!

CAPITULO 6: Atención dividida y combinación de tareas

Introducción (pág. 203)

Los psicólogos sostienen diversos puntos de vista acerca de la mejor explicación del rendimiento humano en condiciones de atención dividida, realizar dos tareas al mismo tiempo , ¿se comparte la atención? ¿Existen mecanismos atencionales distintos para cada tipo de tarea? ¿Existen modalidades diferentes? Pero, ¿qué es exactamente lo que hacemos “al mismo tiempo”? Los experimentos clásicos sobre Periodo Refractario Psicológico ( PRP ) que llevó a cabo Welford (1952) utilizaron tareas solapadas en las que primero se presentaba un estímulo simple y después otro para emitir una respuesta rápida. Este tipo de tareas es el que se utiliza con mayor frecuencia en los estudios sobre PRP (revisión en Pashlcr, 1993). Otras investigaciones, requieren que los participantes realicen dos tareas simultáneamente, pero sobre la lógica del ensayo tras ensayo (Posner y Boies, 1971). En ocasiones, los experimentos requieren la realización continua de dos tareas mantenidas durante largos periodos temporales, como sucede en Allport, Antonis y Reynolds (1972). Es posible que estas distintas tareas establezcan demandas bastante dispares sobre el sistema atencional. Según la teoría original del filtro , la existencia de un único canal de procesamiento sugería que sólo se pueden combinar tareas cambiando rápidamente el filtro y multiplexando o compartiendo el tiempo dedicado a ellas. Si se demostrara que dos tareas complejas que exigieran procesamiento atencional continuo se pudieran combinar sin pérdida de rapidez o de precisión, entonces habría que abandonar el argumento de la existencia de un único canal de procesamiento. Allport y cois. (1972) pidieron a teclistas competentes que tocaran el piano, interpretando a primera vista partituras que no habían visto nunca, y al mismo tiempo que sombrearan un texto en prosa a un ritmo de 150 palabras por minuto. Con sólo un poco de práctica, los sujetos de Allport y sus colaboradores fueron capaces de realizar ambas tareas de forma combinada con la misma rapidez y precisión que cuando las realizaban por separado. Este resultado se interpretó como evidencia en contra de un canal único de procesamiento atencional. Pero, experimentos como este de Allport y cois. (1972) no se han mantenido a salvo de las críticas. Broadbent (1982) señaló que se podían detectar disminuciones en el rendimiento cuando se combinaban ambas tareas. Resulta extremadamente difícil determinar si cada tarea individual requiere un procesamiento atencional absolutamente continuo o no. Para Broadbent, sombrear prosa e interpretar música a primera vista eran tareas en las que intervenían estímulos que poseían cierto grado de redundancia. La redundancia (concepto de la teoría de la información en el capítulo 2), y significa que la prosa y la música contienen información que permite a los sujetos predecir qué letra o qué nota es probable que venga después. Si el participante es capaz de predecir con cierta seguridad lo que probablemente vendrá a continuación en cualquiera de las dos tareas, la atención podrá cambiar rápidamente en esos momentos en los que la predictibilidad de la palabra o nota siguiente es elevada, permitiendo compartir el tiempo entre ambas tareas en lugar de combinarlas simultáneamente. Para estar seguros de que no se comparte el tiempo, las dos tareas tendrían que ejecutarse de forma absolutamente continua y estar exentas de cualquier redundancia. Cercioramos de que cada tarea se realiza llevando al límite los recursos atencionales. Sólo si se cumplieran estas condiciones en cada una de las tareas y verificásemos que no se produce ningún decremento del rendimiento en ninguna de ellas al realizarlas juntas, podríamos afirmar que no existen límites en la combinación de ambas.

¿Canal único o capacidad de procesamiento de propósito

general? (pág. 204)

Tanto Welford (1952) como Broadbent (1958) sugirieron que existía un cuello de botella central en el procesamiento que limitaba el rendimiento en condiciones de doble tarea. Otros teóricos opinaron que el cuello de botella no se debía a la estructura del sistema humano de procesamiento de la información, sino que reflejaba una cantidad limitada en la “capacidad ” de procesamiento que se podía asignar a una sola tarea o compartirse entre varias en función de las prioridades. Disponemos de una metáfora que equipara la atención a un recurso, capacidad o “cantidad de algo”, existe otra metáfora en la que la atención es como un cuello de botella en el que hay que realizar una selección debido a que el procesamiento en paralelo tiene que cambiar a serial para proteger el componente de capacidad limitada. Estas metáforas difieran bastante, están relacionadas entre sí. Si el recurso atencional o la capacidad de procesamiento que limita el sistema son de “ propósito general ”, entonces todas las tareas que requieran atención utilizarán o bien el mismo recurso o competirán en el mismo cuello de botella. Este es el concepto en el que se basa la idea de un único procesador central de capacidad limitada y de propósito general. Según esta hipótesis, si este procesador interviene en una operación mental, como por ejemplo, el sombreado, no estará disponible para otra operación, como tocar música a primera vista. Si se selecciona una respuesta, la otra tendrá que esperar hasta que el procesador quede libre. Si existen distintas variedades de recursos dedicadas a procesar diferentes clases de información , aunque pueda haber límites específicos para cada variedad , no será necesario que exista un límite general para la combinación de tareas. Siempre y cuando dos tareas no compitan al mismo tiempo por el mismo recurso , no hay motivo por el cual deban interferirse, a menos que exista competencia en algún otro nivel común, como en el de extracción de datos (Allport, 1980b, revisión crítica).

Las teorías de la capacidad y el operador humano (pág. 205)

Un cuello de botella selectivo en el procesamiento constituye una limitación estructural , los experimentos sobre atención selectiva han tratado de descubrir dónde se encuentra dicho cuello de

220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN

botella. Hemos visto que la atención selectiva opera en distintos niveles dependiendo de las demandas de la tarea, la selección sigue presente en algún punto del procesamiento. De forma alternativa, la cantidad de información que puede procesar un organismo en un momento dado podría considerarse que está limitada por la capacidad de procesamiento, o cantidad de recursos de procesamiento, de que dispone el organismo. Las investigaciones sobre factor humano en las que se miden la carga de trabajo, el estrés, el ruido, etc. y el desempeño indican claramente que el procesador humano dispone de límites en cuanto al número y complejidad de operaciones que puede realizar simultáneamente , y que realizar una combinación de tareas será más o menos difícil según las circunstancias. Esta dificultad puede verse modulada por otras variables externas al operador, como el calor o el ruido, o por variables internas como la personalidad, la falta de sueño o el miedo. Revelle (1993) realizó una útil revisión de los factores “no cognitivos” que podían afectar a la capacidad del individuo para realizar tareas exigentes desde el punto de vista atencional, y observó que la mayoría de estos efectos estaban relacionados con la personalidad y con los niveles de activación o arousal Knowles (1963) propuso que el “operador humano” disponía de un pool o conjunto de recursos de procesamiento , y que dicho conjunto era limitado. Si una tarea requería más recursos, entonces en el pool quedarían menos recursos disponibles para otra tarea. A medida que la primera tarea fuera creciendo en dificultad, se extraerían cada vez más recursos, dando lugar a un rendimiento gradualmente peor en la tarea alternativa. En lugar de dirigir la atención a una tarea cada vez, la teoría de los recursos o de la capacidad permite compartir la atención entre tareas en distinto grado. Moray (1967) señaló que la visión del fenómeno atencional en términos de capacidad acabó con la necesidad de pensar en cuellos de botella. La interferencia entre tareas simplemente surgía de las demandas de capacidad de cada una de ellas, y podía aparecer en cualquier etapa del procesamiento. El modelo de atención y esfuerzo de Kahneman (pág. 206) Kahneman (1973) teoría que equiparaba la atención con un recurso limitado que se podía distribuir flexiblemente a medida que el operador humano iba cambiando su política de asignación en cada momento. La atención se podía focalizar en una actividad en particular o dividirse entre varias actividades. Cuanto más difíciles fueran las tareas, más atención se necesitaría. A diferencia del diagrama de flujo de información a través de un sistema estructural que elaboró Broadbent (figura 2.1) , el modelo de Kahneman es un modelo de la mente. Incluye disposiciones permanentes , intenciones puntuales y un proceso de decisión que determina la demanda actual sobre la capacidad. La atención como una especie de suministro energético limitado. Si encendemos a la vez los quemadores de una cocina de gas y la caldera de la calefacción, disminuye la altura de la llama en los quemadores de la cocina. Existe sólo un suministro limitado de gas para ambos aparatos, y la demanda de la caldera reduce la cantidad de combustible que llega a la cocina. La teoría de Kahneman , si dedicamos más “esfuerzo ” a una tarea , podemos desempeñarla mejor (en momentos de mayor demanda, la compañía de gas puede aumentar la presión en la red de suministro). La capacidad atencional puede variar en función de la motivación. Igualmente, la cantidad de esfuerzo que podemos dedicar está relacionada con el nivel de activación general o arousal ; a medida que aumenta o disminuye la activación, se incrementa o se reduce la capacidad atencional. Este modelo posee elementos atractivos, como el abandono de las limitaciones estructurales en favor de las limitaciones de procesamiento, esta teoría plantea algunos problemas importantes. En primer lugar , cuando el nivel de activación es bajo , el rendimiento es pobre ; según Kahneman , esto se debe a que la capacidad atencional es baja cuando el nivel de activación es reducido. A medida que aumenta la activación , lo hace el rendimiento hasta l legar a cierto nivel óptimo , a partir del cual los incrementos subsiguientes de la activación disminuyen el rendimiento en lugar de mejorarlo, se conoce como ley de Yerkes-Dodson (Yerkes y Dodson, 1908). Ejem, un pequeño ruido de fondo nos ayuda a mantenemos alerta y mejorar nuestro rendimiento, pero si el volumen de ese ruido es extremadamente alto, nos resulta imposible hacer cualquier otra cosa. Si el esfuerzo atencional estuviera relacionado directamente con el efecto activador del ruido, el rendimiento debería mejorar a la par que aumenta el ruido. En segundo lugar , no es fácil definir lo que se entiende por activación o arousal (Revelle, 1993). En tercer lugar , y tal vez éste sea el problema más importante , ¿ cómo medimos de manera independiente la dificultad de una tarea (Allport, 1980b)? Kahneman propuso que la dificultad de la tarea podía determinars e de acuerdo con el grado de interferencia ejercido sobre una tarea concurrente. Si medimos la dificultad de las tareas a través de la interferencia y ésta constituye un índice de dificultad, nos quedaremos sin una medida independiente. Finalmente , la interferencia entre tareas simultáneas se dice que es inespecífica. Porque la capacidad es “de propósito general ”, cualquier combinación de tareas dará lugar a algún descenso en una o en ambas tareas. Se dispone de evidencias que sugieren que la interferencia entre tareas puede ser específica, indican, por ejemplo, los trabajos de Meleod y Posner (1984) y de Posner y Boies (1971). Bourke , Duncan y Nimmo-Smith (1996) experimentos para someter a prueba la teoría de la capacidad central. A los participantes se les aplicó el paradigma de la doble tarea1 y se les indicó que dieran prioridad a una de las tareas frente a la otra. Con este fin, se diseñaron cuatro tareas que difirieran bastante entre sí. Las tareas consistían en lo siguiente', generación de números aleatorios, aprendizaje de prototipos, una

Psicología de la Atención: Cap. 6 Atención dividida y combinación de tareas 2

1 Nota técnica: También como paradigma de tarea dual o de tareas concurrentes y de los más utilizados en el estudio de la

atención dividida. El procedimiento habitual consiste en presentar dos tareas que deben ejecutarse simultáneamente. La tarea primaria es prioritaria y, supuestamente, es a la que el participante asignará la mayor cantidad de recursos. La tarea secundaria debe ejecutarse lo mejor posible y, teóricamente, dispondrá de los recursos atencionales sobrantes. Otra variante del procedimiento es realizar las dos tareas simultáneamente sin dar prioridad a una sobre otra. En ambas variantes se evalúa la interferencia que una tarea genera sobre la otra, siendo esta interferencia un indicio de la demanda o capacidad atencional requerida.

El rendimiento en doble tarea: ¿de cuántos recursos

disponemos? (pág. 212)

Posner y Boies (1971) experimento que ejecutaran dos tareas a la vez. Una consistía en comparar letras 2. Tras una señal de advertencia aparecía una letra, ejem, una A. Transcurrido medio segundo se les presentó la otra letra, y tenían que juzgar si ambas letras eran iguales o diferentes. Mientras ejecutaban la tarea de comparar letras presionando el correspondiente botón de respuesta con la mano derecha, tenían también que estar pendientes de la presentación de un tono auditivo, de manera que al detectarlo tenían que presionar otro pulsador con la mano izquierda. El tono auditivo podía aparecer en diversas ocasiones durante la ejecución de la tarea visual. Posner y Boies demostraron que el tiempo de reacción a los tonos se mantenía más o menos igual durante los momentos de la tarea visual en las que se presentaba la señal de advertencia y durante el tiempo de espera previo a la aparición de la primera letra. El resultado sugiere que procesar la señal de advertencia requiere escasa atención. Si se presentaba el tono al mismo tiempo que una de las letras la respuesta era más lenta, pero no tanto como cuando el tono se presentaba durante el intervalo entre la presentación de las letras, es decir, cuando el sujeto estaba atendiendo a la primera letra y preparado para responder a la segunda. Este experimento puede considerarse como una evidencia en favor de un límite general del procesamiento atencional. Durante la fase “sencilla” de la tarea visual, la atención queda libre para dedicarla a la tarea de detección de tonos, pero en la parte “difícil” de la tarea visual, que requiere atención, queda menos capacidad para detectar los tonos o responder a los mismos. Meleod (1977, 1978) alteró un único aspecto de la tarea de Posner y Boies (1971). En lugar de responder al tono auditivo pulsando una tecla, Meleod pidió a sus participantes que dijeran “bip”, respuesta completamente distinta a la de pulsar el botón de respuesta que se requería en la tarea de comparación visual. Al utilizar esta nueva disposición de respuestas no se produjo interferencia entre la tarea de comparación de letras y la de detección de tonos, con independencia del momento en el que se presentara el tono. Así, se demostró que si los sistemas de respuesta para las dos tareas eran independientes , desaparecía la interferencia. El resultado del experimento de Meleod contradice claramente la existencia de una limitación general de los recursos durante el procesamiento atencional , en el experimento el límite es más bien específico dependiendo del tipo de respuesta requerido. No existe un límite atencional en la capacidad del sujeto para realizar la tarea de comparación de letras y atender simultáneamente a un tono, puesto que se trata de aspectos que pertenecen a esferas diferentes, una visual y otra auditiva. Si tenemos en cuenta también el estudio de Posner y Boies, parece como si tuviéramos limitaciones para emitir dos respuestas similares ante dos tareas diferentes. Las explicaciones multirrecurso de la capacidad atencional propusieron que una tarea podía requerir una serie de recursos, y que las t areas sólo se interferirían en la medida en que compitieran por el mismo recurso (ejem, Navon y Gopher, 1979).

Más efectos de compatibilidad estímulo-respuesta (pág. 213)

Meleod y Posner (1984) en experimentos posteriores sobre compatibilidad de respuesta ante estímulos. Sugirieron que en condiciones de doble tarea existían unas correspondencias especiales entre input y output, es decir, relaciones entre estímulos y respuestas. Probaron los efectos de distintas transformaciones auditivas/vocales combinando diversas tareas auditivas/vocales con la comparación de patrones visuales/manuales. El método básico incluía dos tareas. La primera era una versión de la tarea de comparación visual de letras que utilizaron Posner y Boies (1971) y Meleod (1977). Después, esta tarea se combinaba con otra auditiva que variaba en cuanto al tipo de transformación entre estímulo y respuesta. Dado su interés, vamos a estudiar este experimento con cierto grado de detalle. Cuatro grupos de participantes. Tres grupos emitían una respuesta vocal a la tarea auditiva y movían una palanca hacia la izquierda o hacia la derecha dependiendo de si las letras de la tarea visual eran las mismas o diferentes. El cuarto grupo, denominado intermodal, respondía manualmente a la tarea auditiva y vocalmente a la tarea visual diciendo en voz alta si las letras eran “iguales” o “diferentes”. Cada grupo realizó una tarea auditiva distinta. Los participantes del grupo 1 tenían que sombrear el estímulo auditivo: oían “arriba” o “abajo” y tenían que repetir la palabra. El segundo grupo de sujetos también oía “arriba” o “abajo”, pero respondían con una palabra asociada semánticamente, es decir, “alto” o “bajo”. Los integrantes del grupo 3 oían la palabra “alto”, a la que tenían que responder “arriba”, o bien un tono de 400 Hz al que tenían que responder “bajo”. El cuarto grupo, el intermodal, oía “arriba” o “abajo” y respondía moviendo una palanca hacia arriba o hacia abajo (recordemos que este grupo tenía que emitir una respuesta vocal a la tarea visual). La presentación del estímulo auditivo se realizaba en seis momentos diferentes durante la tarea visual. Podía mostrarse de los modos siguientes: 700 ms antes de aparecer la letra 1. 100 ms antes de aparecer la letra 1. 100 ms después de aparecer la letra 1. 100 ms antes de aparecer la letra 2. 100 ms después de aparecer la letra 2. 1000 ms después de aparecer la letra 2. Estas seis posibles posiciones del estímulo dieron lugar a diversos tipos de ensayos en este experimento de doble tarea. En las posiciones 1 y 6 no se producía solapamiento temporal entre las dos respuestas. Cuando el estímulo auditivo se presentaba en las posiciones 2 y 3 había que responder al mismo durante el tiempo en el que se estaba codificando la primera letra. Si el estímulo auditivo se presentaba en las posiciones 4 o 5, había que emitir una respuesta para ambas tareas simultáneamente. Dos resultados deben ser destacados. En primer lugar, cuando las demandas de procesamiento de ambas tareas se solapaban en las posiciones 2, 3, 4 y 5, se producía interferencia entre tareas. El grupo que realizaba la tarea auditiva semántica respondiendo “alto” a “arriba” mostró más interferencia que el que sombreaba, pero el grupo intermodal mostró

Psicología de la Atención: Cap. 6 Atención dividida y combinación de tareas 4

2 1 Nota técnica: A este tipo de tarea se le denomina también tarea de juicios “igual- diferente”. El sujeto responde presionando un

pulsador si los estímulos son iguales y otro pulsador si son diferentes. Dos variantes en estas tareas: comparación sucesiva (los estímulos a comparar se exponen uno tras otro, tras intervalos de demora variables) y comparación simultánea (los estímulos se presentan a la vez).

mucha más interferencia que los demás grupos en las posiciones 3 y 4, es decir, en la condición en la que había que dar una respuesta verbal a la tarea visual al mismo tiempo que se daba una respuesta manual a la auditiva. El grupo mixto al que se presentaban palabras y tonos mostró más interferencia cuando tenían que responder a un tono que a una palabra. En segundo lugar, está claro que el rendimiento es muy bueno cuando el sujeto lo único que tiene que hacer es sombrear o repetir el estímulo auditivo, pero es muy deficiente en la condición intermodal. La tarea de sombreado es compatible desde un punto de vista “ideomotor3”, en el sentido de que la respuesta emitida es semejante al estímulo, pero Meleod y Posner apuntaron a otra causa para explicar la diferencia entre el sombreado y la tarea intermodal. Basándose en la evidencia neuropsicológica, sugirieron la presencia de un “ bucle privilegiado ” que permitía recuperar el programa fonológico articulatorio que participaba en la producción de palabras al escuchar una. Este bucle era independiente del resto del sistema de procesamiento, y permitía repetir verbalmente las palabras oídas sin acusar interferencia de otras tareas. Así, en la condición intermodal, el participante estaba preparado o predispuesto para emitir una respuesta vocal al estímulo visual. Sin embargo, si el estímulo auditivo llegaba cuando el sujeto estaba esperando para emitir dicha respuesta ante la tarea visual, la respuesta articulatoria de la palabra escuchada en la tarea auditiva se activaba a través del bucle privilegiado. Entonces esto causaba interferencia con la palabra que el sujeto estaba tratando de emitir en respuesta a la tarea visual. Meleod y Posner sugieren que existe un vínculo automático entre un input auditivo y una respuesta vocal que siempre está activo. Si existieran otros bucles privilegiados entre inputs y outputs concretos como el aquí propuesto, sería indicador de que el sistema humano de procesamiento de la información dispone de múltiples canales que relacionan patrones de input determinados con acciones abiertas. Sólo se observaría interferencia cuando existiera una competencia específica dentro de los canales. Esta interferencia aparecería siempre y haría que algunas tareas fueran imposibles de combinar sin coste. Shaffer (1975) descubrió que los mecanógrafos eran capaces de copiar en su máquina un texto escrito y realizar simultáneamente una tarea de sombreado, pero no podían mecanografiar al dictado y leer en voz alta al mismo tiempo. La dificultad estribaba en que, cuando las personas escuchaban el mensaje auditivo, el bucle privilegiado de las palabras oídas tendía a activar los programas motores para su pronunciación. Si al mismo tiempo las palabras que el sujeto está intentando leer activan sus correspondientes programas motores se producirá interferencia. Sin embargo, es más sencillo combinar el mecanografiado de un texto escrito con el sombreado, porque existe una ruta directa desde el input sombreado hasta el output hablado que es bastante independiente de la correspondencia que existe entre las palabras vistas y la respuesta manual de mecanografiar.

El periodo refractario psicológico (pág. 216)

El periodo refractario psicológico ( PRP ) ya se ha incluido entre las evidencias originales a favor de la existencia de un cuello de botella en el procesamiento. Cuando se presentan en sucesión rápida dos

estímulos que requieren sendas respuestas 4 , de manera que el segundo estímulo aparece antes de

haber respondido al primero, la segunda respuesta tiende a retrasarse. Cuanto más se aproxime la presentación de los dos estímulos, más tenderá a aumentar el retraso en la respuesta al segundo. Este retraso se conoce como periodo refractario psicológico. Welford (1952) sugirió que este efecto demostraba la existencia de un mecanismo de capacidad limitada que sólo podía procesar una decisión de respuesta cada vez y formaba parte de la evidencia inicial en favor de la teoría de la atención monocanal. Se consideró que el cuello de botella en la etapa de decisión de respuesta daba lugar a que la segunda respuesta tuviera que “ponerse a la cola” hasta que se hubiera seleccionado la primera respuesta (figura 6.3).

El efecto de la compatibilidad estímulo-respuesta en el PRP (pág. 217)

Ya hemos visto que un factor especialmente importante que influye en el PRP parece ser la compatibilidad entre el estímulo y la respuesta que hay que dar ante él (Welford, 1967, revisión de las investigaciones sobre el PRP). En el estudio de Posner y Boies (1971) , la respuesta de pulsar una tecla ante el tono auditivo no era muy compatible, y habría requerido una transformación del input auditivo en una respuesta manual. Meleod (1978) pidió a los participantes en su experimento que dijeran “bip” cuando oyeran un “bip” (respuesta más compatible), desapareció la interferencia. También Greenwald y Schulman (1973) experimentaron con la compatibilidad estímulo-respuesta y el PRP. Para ello, presentaron dos estímulos en rápida sucesión utilizando un paradigma de doble tarea. La primera tarea consistía en empujar un interruptor en la dirección indicada por una flecha, mientras que para la segunda había que emitir una respuesta compatible o incompatible con su estímulo. En la condición compatible, los sujetos tenían que decir “uno” cuando oyeran “uno”, y en la condición incompatible tenían

220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN

3 1 Nota técnica: De forma genérica, el concepto “ideomotor” se refiere a la ejecución de movimientos motores como

consecuencia de expectativas o conocimientos previos.

4 Nota técnica: Observe que analizar la posible existencia de un PRP supone recurrir a una disposición experimental de

doble tarea. En una tarea el sujeto debe responder con Rl ante la presentación del El y en la otra con R2 ante la presentación del E2.

Figura 6.3. Procedimiento típico del PRP. El Estímulo 2 (E2) sigue al Estímulo 1 (El) después de una asincronía en la presentación del estímulo (SOA). Según la explicación de la "cola de respuestas" del PRP, la selección de la respuesta a E2 deberá esperar hasta que se haya seleccionado una respuesta para EI.

operación de selección de respuesta. El mecanismo de selección de respuestas, en el que hipotéticamente se encontraba el cuello de botella, podía seleccionar dos respuestas a la vez , siempre y cuando se cumplieran ciertas condiciones. Un modelo de sistema de producción para explicar e! cuello de botella en

el PRP (pág. 220)

Fagot y Pashler (1992) sugirieron un modelo sencillo basado en un sistema de producción 6. Ejem, el modelo ACT* de Anderson (1983) es un sistema de producción utilizado por científicos computacionales (ver cap. 7). Propusieron que un modelo que intentara explicar el cuello de botella como sistema de producción debería tener las propiedades siguientes:

  1. (^) Antes de realizar la tarea, se activa una serie de reglas de selección de respuestas. Cuantas más reglas se activen, menor será la activación individual de cada una de ellas.
  2. Para cada regla existe una condición y una acción. Cuando se cumple la condición, se aplica la regla llevando a cabo la acción. Cuanto mayor sea la activación de la regla, más rápidamente se aplicará.
  3. (^) Sólo se puede aplicar una regla cada vez.
  4. Una regla puede especificar múltiples acciones motoras. Con el fin de encontrar la acción adecuada para una condición en particular especificada por el input perceptivo es necesario generar o recuperar un código de la memoria. Fagot y Pashler propusieron que podía considerarse este código como una especificación de dónde encontrar una descripción para emitir la respuesta que, según sus experimentos, podía consistir en múltiples acciones motoras. Sugirieron que el cuello de botella se encontraba en el punto de generación de este código , y sólo se podía recuperar una respuesta a la vez. Los mecanismos posteriores que consultan las especificaciones de la respuesta y las transforman en acciones no están limitados. En general, Fagot y Pashler consideraron que la evidencia era coherente con un cuello de botella en el procesamiento situado en la fase en la que se generan y recuperan los códigos de acción. Problemas en este modelo. En el capítulo 2 examinamos la cuestión de la selección temprana y tardía en la atención visual y encontramos evidencias en el experimento de Eriksen y Eriksen (1974) , en el que letras irrelevantes que flanqueaban a un target causaban interferencia. Esta interferencia se interpretó como prueba de activación de la respuesta de los distractores que entran en conflicto con la respuesta a la letra target. Este efecto no debería suceder si sólo se pudiera recuperar una única respuesta de la memoria a la vez, que es justo lo que el modelo propone. Fagot y Pashler (1992) sugirieron una salida a esta paradoja. Si el sistema fuera incapaz de aplicar dos reglas simultáneamente (porque los mecanismos neuronales que las implementan no pudieran dividirse en dos patrones distintos de actividad al mismo tiempo) y, por tanto, no se pudieran emitir dos respuestas a la vez, la activación de inputs redundantes podría seguir interfiriendo con el proceso de decidirse por un patrón de actividad concreto, ralentizando así la respuesta y produciendo el efecto de Eriksen. La idea de que el cerebro tiene que resolver el conflicto para “conseguir” un estado de equilibrio se debe a la visión del procesamiento de la información desde el enfoque conexionista mencionado en el capítulo 4, y volveremos sobre ellos en capítulos posteriores. Carrier y Pashler (1995) mostraron que “ la recuperación de la memoria se retrasaba por los procesos centrales en la tarea de elección, argumentando que el cuello de botella central responsable de la interferencia en tareas duales incluía la recuperación de la memoria, así como la selección de respuestas

¿Existe el cuello de botella? (pág. 221) Si el PRP se debe simplemente a una competencia en la recuperación de la memoria y en la selección de respuesta, no debería importar qué tarea se realiza primero. Existen evidencias que sugieren que el orden de las respuestas en el ensayo anterior influye en la respuesta que se da al siguiente , de manera que los participantes tienden a repetir el orden de la respuesta anterior. De Jong (1995) examinó cómo se organizaba y controlaba el rendimiento en dos tareas que se solapaban. Experimentos, a los sujetos se les presentaban estímulos siguiendo un orden impredecible. Se encontró que lo que afectaba al rendimiento era el orden esperado más que el orden real de la presentación , que se producía facilitación cuando el orden de las tareas se repetía en el ensayo siguiente y que era el rendimiento en la segunda tarea el que más se beneficiaba cuando el orden de las tareas se mantenía constante a lo largo de varios ensayos. Los mayores efectos se obtenían cuando los intervalos entre ensayos eran breves. De Jong (1995) sugirió que los resultados respaldaban la idea de que el rendimiento en tareas que se solapaban estaba controlado por una “ estructura de control multinivel que prepara el sistema no sólo para el procesamiento inmediato de la primera tarea, también para cambiar de manera oportuna y rápida a la segunda tarea“. Existen evidencias de que la preparación y la selección de respuestas limitan el rendimiento en tareas de PRP solapadas , De Jong señaló que era necesario entender la importancia relativa de estas limitaciones. Hemos visto que los efectos de la semejanza entre tareas (las descritas en los experimentos con tareas duales de Greenwald y Shulman ( 1973 ) y de Meleod y Posner ( 1984 )) sugirieron que cuando las tareas eran muy

220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN

6 Nota técnica; Las producciones son unidades de condición-acción inspiradas en el condicional si X entonces Y (SI

semáforo rojo ENTONCES frenar; SI olor a gas ENTONCES cerrar espita). Desde la ciencia cognitiva se entiende que gran parte del conocimiento humano está regido por conjuntos o secuencias de este tipo producciones, que constituyen los denominados “sistemas de producción”.

compatibles desde el punto de vista ideomotor se podía reducir la limitación sobre la preparación de la respuesta. Sin embargo, De Jong consideró que esta compatibilidad podía también exigir menos demandas de la capacidad de procesamiento del canal central. Recientemente, Schumacher y cois. (2001) han demostrado que los tiempos se comparten de forma casi perfecta en experimentos de PRP en los que ambas tareas son compatibles de este modo. Tras sólo una práctica moderada, algunos participantes podían distribuir los tiempos entre tareas casi a la perfección. Las tareas se organizaron de modo similar a las de Meleod (1997) , con una tarea que exigía una correspondencia estímulo-respuesta de tipo auditivo-vocal, mientras que en la otra la correspondencia era visual-manual. Hazeltine, Teague e Ivry (2002) encontraron resultados similares. Existe un debate permanente sobre si el efecto del PRP podría suprimirse realmente si las tareas fueran compatible s desde el punto de vista ideomotor. Lien, Proctor y Alien (2002) propusieron que la compatibilidad ideomotora no suprimía el PRP , y que era necesario aclarar el propio concepto de PRP para poder conocer plenamente su importancia para la combinación de tareas. Greenwald (2004) discrepó de Lien y cois., argumentando que se podía demostrar empíricamente una distribución de tiempos perfecta entre tareas si se hacía hincapié en la velocidad de respuesta y que la compatibilidad ideomotora no era condición necesaria o suficiente para obtener dicha distribución. Cuando las tareas son muy compatibles se podía conseguir una distribución perfecta de tiempos con menos práctica que cuando sólo una tarea era compatible desde el punto de vista ideomotor.

Explicaciones alternativas del PRP (pág. 223)

Al inicio hemos establecido una distinción entre la atención como un canal único y la atención como recurso. Existen diferencias similares en las explicaciones propuestas en tomo al efecto del PRP. Tombu y Jolicoeur (2003) compararon y contrastaron distintos enfoques para explicar el PRP y expusieron su propio modelo al respecto. Para ello distinguieron entre tres grandes clases de explicaciones: “ teorías del cuello de botella estructural ”, ejemplificadas por Welford (1952) y Pashler (1994); “ teorías del cuello de botella estratégico ”, como la de Meyer y Rieras (1997a y 1997b); y “ teorías de la capacidad compartida ”, ilustradas por Kahneman (1973) , Navon y Gopher (1979) y por Navon y Miller (2002).

Teorías del cuello de botella estructural (pág. 223)

La más aceptada sobre los efectos del PRP es la que se basa en la supuesta existencia de un cuello de botella estructural (Pashler, 1994 y 1997 , y Pashler y Johnston, 1989 ). Cuando dos tareas se solapan en el tiempo, tanto la primera como la segunda parecen tener que recurrir al mismo mecanismo que recupera el código necesario para emitir la respuesta. Si este mecanismo central está ocupado procesando la información de la primera tarea, la segunda simplemente tendrá que esperar. Esta espera es lo que causa el PRP o la refractariedad. El cuello de botella monocanal puede explicar una propiedad característica del PRP: la interacción entre el PRP y el retraso temporal entre la presentación del estímulo de la primera tarea y el de la segunda del modo siguiente. Cuando las asincronías en la aparición del estímulo ( SOAs) son prolongadas entre las tareas 1 y 2, la tarea 1 ha sido totalmente procesada en el estadio del cuello de botella cuando se presenta el estímulo de la tarea 2; por tanto, no existe competencia entre tareas en dicho estadio y la tarea 2 no muestra retraso. Sin embargo, con SOAs breves , la tarea 1 sigue ocupando el cuello de botella justo cuando lo necesita la tarea 2 y por eso el procesamiento de la tarea 2 se retrasa hasta que la tarea 1 haya terminado de utilizar los procesos de dicho estadio. A medida que se vayan acortando los SOAs , la tarea 2 tendrá que esperar cada vez más para utilizar el cuello de botella. Dado que la tarea 1 siempre accede primero al cuello de botella, la SOA no debería afectar a esta tarea.

Teorías del cuello de botella estratégico: Modelos de control ejecutivo (pág.

Meyer y Kíeras (1997a, 1997b y 1999) modelo para el rendimiento con doble tarea y el PRP. El Modelo de Control Interactivo del Proceso Ejecutivo ( EPIC 7, en inglés) explica el rendimiento en tareas que requieren destreza y recurre al conocimiento procedimental. Una vez aprendida una habilidad o destreza, debería ser posible combinarla sin coste con otra tarea que exija otra destreza, porque ninguna de ellas requerirá procesamiento central. Si apareciera interferencia entre tareas, ésta podría tener dos orígenes : primero , que la destreza requerida por la tarea tal vez no esté adecuadamente aprendida y, segundo , que puede existir un control ejecutivo estratégico que opcionalmente posponga determinadas fases de ejecución de una tarea mientras concede prioridad a la otra. La causa de la interferencia sigue estando en un cuello de botella del procesamiento, es el control ejecutivo el que lo coloca estratégicamente en la secuencia de procesamiento de la información y, puede situarse en una fase temprana o tardía del procesamiento. Bajo condiciones adecuadas, debería ser posible aplicar una estrategia en la que ambas tareas pudieran compartir perfectamente el tiempo de procesamiento disponible. Esta evidencia a favor de la distribución de tiempos la encontramos (antes mencionado) en Schumacher y cois. (2001). La capacidad para compartir adecuadamente el tiempo podría verse afectada por las instrucciones sobre las prioridades de la tarea y las preferencias individuales en el sentido de que los participantes pueden adoptar una

Psicología de la Atención: Cap. 6 Atención dividida y combinación de tareas 8

7 Executive process interactive control.

aleatorias implicarían que una tarea siempre terminaría antes que la otra y, por tanto, la distribución de los TR sería dispersa y con el centro en 0. Alternativamente, según Pashler, si el rendimiento se explicara mejor a través del cuello de botella, emergerían patrones de respuesta diferentes dependiendo de la estrategia de respuesta adoptada por los participantes. Éstos podrían retrasar la respuesta a una tarea hasta conocer la respuesta a la otra tarea y generar intervalos entre respuestas muy próximos entre sí, o bien no esperar y generar una distribución bimodal de respuestas, una a cada lado del 0. Esto es lo que encontró Pashler. Tombu y Jolicoeur (2003) este resultado no constituía evidencia en contra de la distribución o reparto de capacidad, porque es de sobra conocido que la respuesta en el ensayo anterior ejerce gran influencia sobre la que se emite en el ensayo siguiente, como demostraron, por ejemplo, los experimentos de De Jong (1995). Existirán variaciones entre ensayos en la asignación de capacidad central debido a los sesgos en el orden de las respuestas, que pueden producir una distribución bimodal, pero que no tienen nada que ver con si el sistema de procesamiento posee una capacidad compartida central. Se han propuesto otros argumentos que ponen de manifiesto la dificultad que entraña establecer diferencias empíricas entre el modelo del cuello de botella y el del reparto de la capacidad central en el PRP. Navon y Miller (2002) llevaron a cabo una evaluación crítica de la teoría del cuello de botella único que recibió el acertado título de “Queuing or sharing?” (“¿Ponerse a la cola o compartir?”).

El control de las tareas en experimentos de PRP (pág. 228)

De Jong (1995) examinó cómo se producía el cambio a la segunda tarea en experimentos de PRP , sugirió que podían existir dos componentes en la operación de control. En primer lugar, la recuperación de las reglas de la memoria , y , posteriormente una segunda operación para implementarlas. Cualquiera de estos componentes de control podía beneficiarse de la preparación previa e influir en el efecto del PRP. Más recientemente, Luria y Meiran (2003) examinaron el control on-line del intercambio en el paradigma del PRP. Su interés se orientaba hacia el control del cambio entre tareas en general, aquí nos centraremos exclusivamente en el paradigma del PRP como tarea simple que requiere un intercambio entre la tarea 1 y la 2. Luria y Meiran señalaron que una de las explicaciones más extendidas sobre el PRP, la de Pashler, no explicaba en absoluto el control del orden de las tareas en el experimento del PRP. Otros modelos, como el de Logan y Gordon y de Meyer y Kíeras, incluían específicamente el control del orden. Luria y Meiran argumentaron que si se pudieran demostrar en experimentos de PRP efectos debidos al orden , se podría establecer una diferencia entre diversas teorías en conflicto. Para ello, utilizaron un paradigma de cambio de tareas en el que el orden de éstas en los experimentos sobre PRP se organizó para requerir en cada ensayo o bien la repetición de las tareas en el mismo orden o bien cambiar de una tarea a otra. Está bien documentado (capítulo 8) que cuando los participantes tienen que pasar de una tarea a otra se produce un tiempo de respuesta mayor , conocido como “ coste por cambio ”, en comparación con la condición de tareas repetidas. Cuando hay que cambiar de tarea, es necesario que un control on-line prepare o predisponga al sistema cognitivo para que responda a la nueva tarea. Aunque actualmente existe desacuerdo acerca de la explicación del coste por cambio, si la necesidad de cambiar interactuara con los efectos del PRP, particularmente con las SOAs, podría significar que existen componentes en la tarea de PRP que implican supervisar y controlar las tareas en su orden. Anteriormente hemos visto que De Jong sugirió que el efecto del PRP estaba modulado por el orden de las tareas. Luria y Meiran (2003) compararon los efectos del PRP en una serie de experimentos en los que manipularon el orden en el que se presentaron parejas de estímulos. En la condición de orden fijo, el orden de las tareas era constante, ya que los participantes siempre respondían primero a la letra y luego al color, o primero al color y después a la letra. El único coste se produciría dentro del ensayo para cambiar entre la letra o el color. En las demás condiciones se mezclaron aleatoriamente ensayos de cambio y no cambio, primero color y después letra, o primero letra y después color. Esto significaba que en ocasiones se repetiría la tarea, pero en otras sería necesario realizar la contraria. Los estímulos se presentaban visualmente. Antes del inicio del ensayo se proporcionaba a los participantes una señal en distintos intervalos para informarles de qué tarea había que realizar. Después de emitir la segunda respuesta, transcurría un intervalo variable hasta la aparición de la señal del ensayo siguiente. Si el efecto de la tarea anterior se disipara con el tiempo, cuantos más largos fueran los intervalos entre ensayos, menor sería el coste por cambio en el ensayo siguiente. Si el tiempo de preparación del participante para el orden de la tarea influyera en el coste por cambio, cuanto mayor fuera el intervalo entre la señal y el inicio del ensayo, más se reduciría el coste. Los resultados de los experimentos, evidencias de que la información sobre el orden se podía activar antes de la ejecución de la tarea, porque el coste por cambio se reducía cuando la preparación era más prolongada. La necesidad de controlar el orden interactuaba con el efecto PRP, incrementando éste cuando se necesitaba más control. Luria y Meiran explicaron que sus resultados requerían asumir que algunas etapas de la respuesta al segundo estímulo se “ prolongaban debido al cambio y a la mezcla de órdenes. Esto implicaba que el control del orden afectaba al rendimiento en el paradigma del PRP , efecto que no se podía explicar a través del modelo de Pashler. Al contrario, estos resultados respaldaban modelos como el EPIC y el ECTVA , que incorporaban mecanismos capaces de controlar el orden de las tareas.

El parpadeo atencional (PA) (pág. 230)

Psicología de la Atención: Cap. 6 Atención dividida y combinación de tareas 10

La tarea del PRP requiere que los participantes respondan a dos targets sucesivos próximos en el tiempo. En otra tarea en la que se muestra una secuencia rápida de targets sucesivos es la tarea conocida como Presentación Rápida de Series Visuales 9 ( PRSV ). En ella, en lugar de mostrar sólo dos estímulos y de tener que responder a ambos, la PRSV requiere estar atentos a una secuencia de estímulos (generalmente letras) y responder cuando se detecte un target. Generalmente el target se diferencia de los no targets por el color, presentándose todos ellos en el mismo lugar a un ritmo de unos 100 ms por ítem. El primer patrón de resultados, comunicado originalmente por Broadbent y Broadbent (1987) , fue que el procesamiento atencional de los ítems que seguían al target se dificultaba durante un periodo entre 200 y 500 ms. Este fenómeno se denomina actualmente “ Parpadeo Atencional 10” ( PA ). Es como si la atención dejara de estar disponible momentáneamente del mismo modo que la visión se interrumpe brevemente cuando parpadeamos. Esto significa que si identificamos un target 1 (TI) y poco después llega un segundo target (T2), es probable que éste último sea ignorado, o que respondamos equivocadamente diciendo otro ítem de la serie’1. En los experimentos de PRSV, la ubicación de los ítems en la serie se denomina “ posición 11”. Se dice que un ítem que sigue inmediatamente al TI se encuentra en la posición +1, el ítem siguiente de la serie en la posición +2, etcétera. Se ha observado PA en numerosos experimentos que utilizan variados estímulos y paradigmas, ejem, en Chun y Potter (1995), Raymond, Shapiro y Amell (1992) , Shapiro, y Raymond y Amell (1994). La evolución temporal del PA se puede determinar modificando la posición del primer y el segundo target en la serie de PRSV. Por lo general, el estímulo presentado inmediatamente después de un target se pasa por alto , y el peor rendimiento se produce cuando el target 2 se presenta en la posición +2. La detección del segundo target va mejorando gradualmente hasta la posición +6, cuando desaparece el efecto de PA. Un efecto relacionado es la ceguera para la repetición 12 ( CR ). La CR es un efecto en el cual los observadores a menudo no consiguen detectar la repetición de un ítem en una serie de PRSV. No se conocen bien las causas que subyacen al PA ni su relación con la CR , se han propuesto al respecto diversas teorías. En el caso de las explicaciones para el efecto del PRP , hemos expuesto que la principal distinción entre teorías dependía de si se consideraba que el sistema de procesamiento disponía de un solo canal que actuaba a modo de cuello de botella (si estaba ocupado con una tarea no podía comenzar a procesar otra hasta haber terminado la primera), o bien de si la capacidad atencional se entendía como un conjunto limitado de recursos de procesamiento que se podían compartir entre tareas simultáneas. Chun y Potter (2001) sugieren que el PA se produce por limitaciones de capacidad a la hora de consolidar la información visual en la memoria operativa y en la consciencia. Ampliando las ideas de Broadbent y Broadbent (1987), proponen que el procesamiento en la PRSV consta de dos etapas. En la primera se codifican en paralelo las características de los estímulos, no existiendo límites de capacidad en el procesamiento. Todos los ítems de la serie PRSV se identifican en la etapa I y tienen potencial para ser identificados de inmediato como targets, pero sus representaciones son frágiles y decaen o bien son sobrescritas por los estímulos siguientes de la PRSV. Cuando se detecta una característica clave de un target , el ítem que posee ese rasgo accede a una memoria temporal , tal que para recordar con éxito dicho target es necesario un mayor procesamiento del mismo para consolidar su frágil representación en una forma más estable. Sin embargo, esta segunda etapa está limitada en capacidad , y no se puede consolidar un target consecutivo al mismo tiempo porque la etapa 2 de capacidad limitada sigue ocupada por el ítem anterior. La ausencia de efecto de PA sobre el ítem en la posición +1 se explica13 diciendo que, dado que el primer y el segundo ítem se hallan muy próximos en el tiempo , ambos acceden a la memoria temporal antes de que ésta se cierre , aunque el segundo ítem no posea una característica target, y se procesan simultáneamente. Tras el procesamiento de la etapa 2, los ítems consolidados pueden ubicarse en la memoria a corto plazo y estar disponibles para recordarlos. Los ítems que aparecen más tarde en la serie tienen que esperar a que el cuello de botella de la etapa 2 quede libre, y este periodo de espera es el que produce el parpadeo atencional. Explicación alternativa del PA sugiere que este efecto se debe a una interferencia , porque los ítems que llegan muy juntos compiten por un conjunto limitado de recursos de procesamiento. Raymond, Shapiro y Amell (1992) observaron que no se producía PA cuando T1 iba seguido de un intervalo en blanco o no se exigía su identificación. Propusieron que, cuando se presentaba un estímulo después del target pero antes de que finalizaran los procesos de identificación del mismo, se producía interferencia en la etapa de reconocimiento de las letras. Shapiro, Raymond y Arnell (1994) mostraron que la semejanza entre targets y distractores constituía un factor crucia l que influía en el PA , y plantearon un modelo de interferencia del PA basado en la teoría de búsqueda visual de Duncan y Humphreys (1989) , (capítulo 4). Recordemos que, según esta teoría, la selección de un target entre distractores depende

220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN

9 s^ Nota técnica: Rapidserial visualpresentation (RSVP). en inglesa se ha generalizado y puede encontrarse en castellano.

10 Nota técnica: Attentional hlink (AH). La abreviatura inglesa se ha generalizado y puede encontrarse en castellano.

11 Nota técnica: Del inglés lag. Si asignamos 0 al target, las posiciones anteriores son negativas (-1, -2, etc.) y las

posteriores positivas (+1, +2, etc.).

12 Nota técnica: Repetition btindncss (RB). La abreviatura inglesa se ha generalizado y puede encontrarse en castellano.

13 Nota técnica: Recuerde que el PA muestra sus efectos con intervalos de entre 200500 ms con posterioridad al target,

de ahí que exponiendo cada estímulo durante 100 ms un ítem en la posición +1 no suela exhibir un déficit de procesamiento.

precisión en una tarea posterior de identificación visual (T2). Jolicoeur y Dell’Acqua (1998) demostraron el patrón inverso, en el que una respuesta de precisión a un target visual enmascarado en T1 interfería con una respuesta rápida a un target auditivo en T2. Estos resultados del paradigma híbrido llevaron a Amell y Jolicoeur (1999) y a Jolicoeur y Dell’Acqua (1998) a teorizar que era el mismo sistema de procesamiento en serie el que intervenía tanto para seleccionar una respuesta rápida (explicación típica del PRP ) como para consolidar una huella en la memoria a corto plazo (explicación típica del PA ). Tanto el PRP como el PA son debidos a una supuesta “cola ” que se forma como consecuencia de aplicar un sistema de procesamiento serial requerido tanto para seleccionar la respuesta como para consolidar la huella de memoria. Amell y Duncan (2002) denominaron a este enfoque “ perspectiva compartida de las limitaciones ”, y reflexionaron sobre las relaciones de esta propuesta con las explicaciones del rendimiento en doble tarea inspiradas en el cuello de botella o en la capacidad compartida como las que hemos visto al principio de este capítulo; en particular, se centraron en la disputa entre un recurso único compartido (ejem, Kahneman, 1973 ) y recursos múltiples (ejem, Allport, 1980b ). Amell y Duncan (2002) argumentaron que, para demostrar si los recursos eran compartidos o si se producían limitaciones en el rendimiento con doble tarea como consecuencia de una comunicación cruzada en un sistema de recursos múltiples, se necesitaba un diseño experimental que permitiera comparar entre sí todas las combinaciones posibles en un paradigma SA-UV. Al realizar estos experimentos observaron que, hasta cierto punto, las limitaciones de recursos que subyacían tanto al PRP como al PA eran específicas de las tareas , pero también que existían pruebas de interferencia específica por comunicación cruzada entre tareas si se daban las condiciones adecuadas. En conclusión, parece que existen pruebas de la existencia tanto de recursos compartidos como de recursos específicos en los paradigmas de doble tarea , y ello es cierto tanto en el caso del PRP como del PA. Además, la contribución del componente de recursos compartidos se incrementa al aumentar las demandas de la tarea. Resumen Más que un cuello de botella central en el procesamiento de la información, algunos psicólogos propusieron que el operador humano disponía de un conjunto limitado de recursos de procesamiento que se podían asignar en función de las demandas de la tarea (ejem, Kahneman, 1973; Wickens, 1984). Las tareas estarán limitadas por los datos si, independientemente de cuantos recursos les destinemos, no las podemos mejorar. Por su parte, las tareas limitadas por los recursos son aquéllas en las que el rendimiento varía en función de si se les destinan o retiran recursos (Norman y Bobrow, 1975). Las investigaciones iniciales sugirieron que existía un límite general en la combinación de tareas (ejem, Posner y Boies, 1971), pero al manipular el input y el output de dos tareas se observó que en algunos casos éstas podían combinarse sin coste (ejem, Meleod, 1977). Otros experimentos parecieron indicar que las tareas complejas, como la interpretación a primera vista de una partitura al piano y el sombreado, podían combinarse sin que se produjera disminución aparente en ninguna de ellas (ejem, Allport y cois., 1972). Estos resultados sugirieron que, en lugar de un único canal de propósito general o de un recurso general, existían diversos recursos o capacidades específicas para cada tarea, y, siempre y cuando las tareas que se combinaran no compitieran por el mismo recurso o capacidad, no se produciría interferencia en condiciones de doble tarea (Meleod y Posner, 1984). Podría suceder también que, cuando se combinan tareas como tocar el piano y sombrear, las mediciones no sean suficientemente precisas como para detectar un descenso en el rendimiento. Los resultados recientes de los experimentos sobre refractariedad de Pashler y sus colaboradores (Carrier y Pashler, 1995; Fagot y Pashler, 1992; Pashler, 1990) sugirieron que existían límites atencionales en la recuperación de la memoria que afectaban al rendimiento de las tareas, aunque éstas fueran distintas. Dado que para responder es necesario recuperar un código de la memoria -y sólo se puede recuperar uno a la vez- la respuesta a más de un estímulo se ve limitada. Sin embargo, los estímulos especifican todas las respuestas que se pueden emitir ante ellos. Por eso se pueden dar dos respuestas ante un mismo estímulo, pero cuando existen dos estímulos que requieren sendas respuestas se producen limitaciones. De Jong (1995) sugirió que las tareas solapadas se controlaban mediante una estructura multinivel implicada no sólo en la preparación de las mismas, sino también en el cambio de una a otra. Evidencias más recientes han sugerido que, en determinadas condiciones, las tareas podrían compartir tiempos perfectamente, pero existe un debate permanente sobre si la compatibilidad ideomotora puede eliminar el PRP o no (Lien y cois., 2002; Schumacher y cois., 2001). Existen también diferencias de opinión sobre si se puede explicar mejor el PRP mediante un cuello de botella estructural, un cuello de botella estratégico (Meyer y Kieras, 1999) o el reparto de la capacidad de procesamiento (Tombu y Jolicoeur, 2003). Las explicaciones relacionadas con el reparto de la capacidad podrían implicar una competencia bien por recursos específicos o bien por recursos compartidos. El fenómeno del Parpadeo Atencional (PA) posee semejanzas con el PRP que podrían sugerir que ambos emergen de limitaciones de procesamiento similares. Amell y Duncan (2001) argumentaron que existían evidencias de la contribución tanto de recursos compartidos como de recursos específicos a los efectos del PRP y del PA, pero que ningún modelo lograba explicar la totalidad de los datos obtenidos.

220 PSICOLOGÍA DE LA ATENCIÓN