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Sindromes geriátricos, Ejercicios de Medicina Interna

Se describen los principales sindrimes geriátricos

Tipo: Ejercicios

2022/2023

Subido el 08/12/2023

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m-en-c-horacio-zendejas-martinez 🇲🇽

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Manejo de los
Síndromes Geriátricos
Asociados a Complicaciones
Postoperatorias
GPC
Guía de Práctica Clínica
Catálogo maestro de guías de práctica clínica: IMSS-612-13
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¡Descarga Sindromes geriátricos y más Ejercicios en PDF de Medicina Interna solo en Docsity!

Manejo de los

Síndromes Geriátricos

Asociados a Complicaciones

Postoperatorias

GPC

Guía de Práctica Clínica

Catálogo maestro de guías de práctica clínica: IMSS-612-

Guía de Referencia RápidaGuía de Referencia RápidaGuía de Referencia RápidaGuía de Referencia Rápida

CIE-<9 o 10>: F05.9 Delirio, no especificado

F 03 Demencia, no especificada

Z73.6 Problemas relacionados con la limitación

de las actividades debido a discapacidad

W19x Caída no especificada

R520 Dolor Agudo

E46x Desnutrición proteicocalorica, no especificada

M62.3 Síndrome de Inmovilidad

GPC

Manejo de los Síndromes Geriátricos Asociados a Complicaciones

Postoperatorias

ISBN en trámite

DEFINICIÓN

DEFINICIÓNDEFINICIÓN

DEFINICIÓN

El término “síndrome geriátrico” se refiere a las formas de presentación más frecuentes de las enfermedades

en el adulto mayor. Se deben a condiciones de salud multifactoriales, propias del paciente anciano. Estos

ocurren como consecuencia de los efectos de la acumulación de deterioros en múltiples sistemas volviendo a

una persona vulnerable ante las demandas fisiológicas o patológicas, incluyendo los procedimientos

quirúrgicos. Se define como complicación postoperatoria aquella eventualidad que ocurre en el curso previsto

de un procedimiento quirúrgico con una respuesta local o sistémica que puede retrasar la recuperación, poner

en riesgo una función o la vida.

CONTEXTOCONTEXTO CONTEXTOCONTEXTO

El número de adultos mayores que se someten a cirugía se ha incrementado en años recientes, debido a dos

razones: el envejecimiento poblacional y a los avances en las técnicas quirúrgicas y anestésicas. Actualmente

uno de cada 3 procedimientos quirúrgicos se realiza en pacientes mayores de 65 años. Los adultos mayores

tienen el índice más alto de complicaciones posoperatorias que cualquier otro grupo de edad (Turrentine FE,

2006), donde la incidencia de complicaciones va del 20 al 50% en los pacientes mayores a 80 años,

comparados con los pacientes más jóvenes que tienen un índice de complicaciones aproximadamente de la

mitad que estos.

Estas complicaciones también se pueden interrelacionar con otras, como lo son los síndromes síndromessíndromes

síndromes geriátricos geriátricosgeriátricos

geriátricos,

ampliamente descritos en el contexto de la geriatría, y que cobran un gran interés en la cirugía geriátrica, por

ello en esta guía se intenta plasmar las alteraciones asociadas a síndromes geriátricos más sobresalientes en

los adultos mayores expuestos a procedimientos quirúrgicos,

El desarrollo de cualquiera de los síndromes geriátricos como complicación postquirúrgica pone en alto riesgo

al adulto mayor incrementando la morbi-mortalidad durante su estancia hospitalaria y al egreso. Son de

especial importancia el grupo de adultos mayores en los que existe fragilidad, ya que éstos presentan mayor

riesgo de complicaciones relacionadas a otros síndromes geriátricos (delirium, inmovilidad, incontinencia,

deterioro cognitivo, etc.); los paciente frágiles se benefician de una intervención oportuna orientada a

estreñimiento.

Durante el periodo perioperatorio, la estrategia más importante para prevenir el delirium, es la vigilancia

dirigida, y el evitar los factores precipitantes. El diagnóstico es clínico y se puede utilizar el método para

evaluar la confusión: CAM Confusion Assessment Method. (Anexo 1 Anexo 1Anexo 1

Anexo 1).

Se recomiendan las siguientes medidas para la prevención del delirium perioperatorio: Protección de la vía

aérea, oxigenación adecuada, adecuado manejo del balance hidro-electrolítico, soporte nutricional adecuado,

hidratación adecuada, adecuado manejo del dolor y otras medidas no farmacológicas (Anexo 2Anexo 2Anexo 2Anexo 2).

El inicio de tratamiento farmacológico requiere de descartar y tratar las causas corregibles, haber intentado

un manejo no farmacológico, y demostrar que el tratamiento farmacológico es realmente necesario y no por

conveniencia. El fármaco de elección para el manejo de delirium postoperatorio es el haloperidol a dosis de

0.25 a 0.5 mg cada 4 horas, en caso de agitación severa, con una dosis máxima de 3 a 5 mg por día. Una vez

controlado el cuadro se debe retirar paulatinamente durante 3 a 5 días. Se recomienda realizar un EKG de

control para monitorizar el intervalo QTc, y considerar su retiro. Si el intervalo QTc alcanza >450 mseg, o

presenta una elevación al 25% de la basal.

SÍNDROME DE DETERIORO COGNOSCITIVO Y DISFUNCIÓNSÍNDROME DE DETERIORO COGNOSCITIVO Y DISFUNCIÓNSÍNDROME DE DETERIORO COGNOSCITIVO Y DISFUNCIÓNSÍNDROME DE DETERIORO COGNOSCITIVO Y DISFUNCIÓN

COGNOSCITIVA POSTOPERATORIACOGNOSCITIVA POSTOPERATORIACOGNOSCITIVA POSTOPERATORIACOGNOSCITIVA POSTOPERATORIA

Los trastornos cognitivos postoperatorios se pueden agrupar en el delirium postoperatorio, la disfunción

cognitiva postoperatoria y la demencia. En el Anexo 3,Anexo 3,Anexo 3,Anexo 3, se muestran las características de uno y otro para

poder diferenciarse.

La disfunción cognitiva postoperatoria (POCD:POCD:POCD:POCD: postoperative cognitive dysfunction ) se define como un

deterioro de la capacidad intelectual, usualmente moderado, caracterizado por trastornos de la memoria y de

la concentración, cuya detección y evaluación depende del análisis comparativo, mediante test

neuropsicológicos, de la función cognitiva entre los periodos pre y post operatorios. La incidencia en cirugía

no cardiaca es de 25.5% en la primer semana posterior a la cirugía, del 9.9% a los 3 meses y del 1% al año

de la cirugía.

Hasta el momento no existe un tratamiento específico de la POCD, sin embargo, se han desarrollado

estrategias preventivas para aplicarse a todo paciente de alto riesgo, sobre todo a aquellos pacientes de más

de 80 años:

En la valoración preoperatoria:En la valoración preoperatoria:En la valoración preoperatoria:En la valoración preoperatoria: Adecuada premedicación, corrección de alteraciones metabólicas, selección

cuidadosa de los agentes anestésicos y medicamentos usados en el transoperatorio, tomar en cuenta la

farmacocinética en el adulto mayor, evaluar la presencia de deterioro cognoscitivo previo o demencia.

En el periodo intraoperatorio:En el periodo intraoperatorio:En el periodo intraoperatorio:En el periodo intraoperatorio: Evitar el uso de atropina y escopolamina, uso cuidadoso de antihistamínicos,

mantener un adecuado de equilibrio homeostático, reducción de los factores que pueden influir

negativamente la función cerebral (dolor, tiempo prolongado de operación/anestesia, hipotensión).

En el Postoperatorio: En el Postoperatorio:En el Postoperatorio:

En el Postoperatorio: Proporcionar un adecuado manejo del dolor, mantener una comunicación verbal y

reorientación de los pacientes, iniciar con fisioterapia lo más temprano posible, retirar los catéteres lo más

pronto posible, evitar ruidos y luces inadecuadas, uso postoperatorio inmediato de lentes y aparatos de

audición y contacto temprano con los familiares.

SÍNDROME DE POLIFARMACIASÍNDROME DE POLIFARMACIASÍNDROME DE POLIFARMACIASÍNDROME DE POLIFARMACIA

La polifarmacia es a menudo una consecuencia de múltiples enfermedades crónicas que lleva a los médicos a

prescribir más de un medicamento, o la mala interpretación de una enfermedad, lo que aumenta el riesgo de

discapacidad, hospitalización y muerte. La disminución en las reservas fisiológicas que se asocian al

envejecimiento puede condicionar alteraciones farmacocinéticas y farmacodinámicas, que suelen ser

transcendentales en el comportamiento de los fármacos. El tomar varios medicamentos incrementa la

posibilidad de experimentar una reacción adversa a medicamento, ya sea por un efecto directo del fármaco o

por interacciones farmacológicas entre los diferentes medicamentos.

Los pacientes ancianos que van a ser sometidos a procedimientos anestésico-quirúrgicos padecen

habitualmente de comorbilidades y reciben varios medicamentos para su control, por lo que es importante

tomar en cuenta las consecuencias de las polifarmacia, por lo que se recomienda:

  • Realizar una historia farmacológica completa que indague sobre automedicación favorece la identificación

de interacciones, así como enumerar los medicamentos de venta libre y hierbas medicinales que consuma el

paciente.

  • Realizar una valoración geriátrica integral. Se debe realizar un interrogatorio detallado de las patologías y de

los fármacos que usa el paciente.

  • Realizar un listado de fármacos con los horarios en los que son consumidos.
  • Establecer prescripciones adecuadas.
  • Es necesario limitar los medicamentos prescritos a los esenciales
  • Primum non nocere. Antes que tener un efecto terapéutico es importante no provocar un problema.
  • Si no es estrictamente necesario, no medicar.

Evitar o limitar prescriptores múltiples.

SÍSÍNDROME DE FRAGILIDAD EN EL ADULTO MAYOR POSTOPERADO SÍSÍNDROME DE FRAGILIDAD EN EL ADULTO MAYOR POSTOPERADONDROME DE FRAGILIDAD EN EL ADULTO MAYOR POSTOPERADONDROME DE FRAGILIDAD EN EL ADULTO MAYOR POSTOPERADO

Un reto para todo cirujano es determinar si un adulto mayor es un buen candidato para cirugía, sin caer en

los extremos del nihilismo o el encarnizamiento terapéutico. La fragilidad es un factor de riesgo

independiente para desarrollar eventos adversos postoperatorios. Los factores a considerar requieren de una

valoración en la que se incluyan la determinación de comorbilidades, redes de apoyo, discapacidad y

fragilidad, no solamente la edad. El síndrome de fragilidad en el adulto mayor se define como un estado

reducido de las reservas fisiológicas, lo que lleva a un incremento en la susceptibilidad a la discapacidad y

muerte tras un estrés externo mínimo. Se estima una amplia prevalencia de los pacientes sometidos a cirugía,

va desde 4.1% hasta un 50.3%, siendo la prevalencia más alta en cirugía cardiaca. Se puede utilizar los

criterios de EnsrudEnsrudEnsrudEnsrud, en la evaluación de fragilidad del paciente postoperado donde se cataloga como paciente

frágil, pre-frágil y robusto, de acuerdo a esta clasificación serán las precauciones e intervenciones en el

perioperatorio (Anexo 4Anexo 4Anexo 4Anexo 4).

Las intervenciones recomendadas para prevenir la fragilidad incluyen: Ejercicio de resistencia, incremento en

el aporte de proteínas, intervenciones en la esfera cognoscitiva, mejorar las redes de apoyo, detección y

tratamiento oportuno de depresión.

superior y tórax. El dolor postoperatorio mal manejado se asocia a complicaciones como: ansiedad, delirium,

constipación, inmovilidad, mayores complicaciones pulmonares, empeoramiento de la clase funcional e

incremento en la estancia hospitalaria.

El manejo no farmacológico como la intervención cognitivo conductual (relajación, distracción, masaje,

musicoterapia) así como los métodos físicos (electroterapia, termoterapia,) son alternativas útiles en el

manejo de dolor postoperatorio y logran disminuir el consumo de medicamentos. Al inicio del tratamiento

farmacológico del dolor postoperatorio, la analgesia debe ser multimodalmultimodalmultimodal es decir, una combinación demultimodal

analgésicos opioides y no opioides, con o sin uso de bloqueo regional anestésico para anticiparse al inicio del

dolor.

El paracetamol, en asociación con opioides como terapia multimodal, es un medicamento seguro y efectivo a

dosis de 3-4 gr/día, con su uso reduce el uso de morfina y derivados. Se debe reducir a 50-75% la dosis si

existe daño hepático o abuso de alcohol. Los analgésicos antinflamatorios no esteroideos (AINE) son

eficaces en el dolor postoperatorio moderado/severo, se deben preferir fármacos de vida media corta como

ketorolaco, con reducción de la dosis a un 50%. Están contraindicados en el dolor postoperatorio si la

depuración de creatinina es < 50 ml/min, debido a los cambios propios por el estrés quirúrgico, su uso debe

ser menor a 5 días, para evitar complicaciones como el sangrado gastrointestinal y nefrotoxicidad. Se

recomienda una vez que se ha controlado el dolor y se reinicia la función gastrointestinal se debe cambiar la

administración Intravenosa a la vía oral.

SÍNDROME DE DESNUTRICIÓN ASOCIADO A COMPLICACIONES EN ELSÍNDROME DE DESNUTRICIÓN ASOCIADO A COMPLICACIONES EN ELSÍNDROME DE DESNUTRICIÓN ASOCIADO A COMPLICACIONES EN ELSÍNDROME DE DESNUTRICIÓN ASOCIADO A COMPLICACIONES EN EL

POSTOPERATORIO

POSTOPERATORIOPOSTOPERATORIO

POSTOPERATORIO

Es importante y necesario identificar a los pacientes desnutridos, ya que presentan mayores índices de

morbilidad y mortalidad, mayores complicaciones como neumonía, sepsis y úlceras de presión, y otras

complicaciones post-quirúrgicas, además de retraso en la cicatrización de heridas, aumento de la estancia

hospitalaria, mayor dependencia de los cuidados de enfermaría y a veces, tratamiento intensivo, lo que

aumenta los costos hospitalarios y la reducción en la calidad de la vida. La desnutrición puede agravarse en el

periodo pre-operatorio por factores como: La semi-inanición, por ayuno prolongado largas demoras para

realizar la cirugía, dolor de moderado a severo provocando, hiporexia, además de la asociación de náuseas y

vómitos, entre otros. Además la desnutrición combinada con la respuesta metabólica al estrés de la cirugía,

conduce a atrofia muscular y se asocia con pobre respuesta a la rehabilitación en el periodo postoperatorio,

incremento de los días de estancia hospitalaria y mayor mortalidad. Además la desnutrición se asocia a varios

síndromes geriátricos entre ellos: incontinencia fecal, depresión, alteraciones del sueño, alteraciones

neurológicas, sarcopenia, fragilidad, caídas y aquellos ancianos que son asistidos por un cuidador

(dependencia funcional y cansancio del cuidador).

Se puede utilizar el MNA (mini-nutritional assessment) como un instrumento útil, fiable y sencillo para

identificar a los ancianos hospitalizados con mayor riesgo de desnutrición y diseñar intervenciones para

mejorar su estado nutricional previo a la cirugía. En el paciente con riesgo de desnutrición o con desnutrición

se pueden disminuir las complicaciones y días estancia hospitalaria con el soporte nutricio.

Una forma de calcular el GEB en los pacientes hospitalizados adultos mayores de forma práctica es la

siguiente:

  • Índice de masa corporal <21=21.4kcal/kg por día.
  • Índice de masa corporal >21=18.4kcal/kg por día.

Cuando se inicia la alimentación oral, enteral o parenteral, se deben vigilar las alteraciones hidro-

electrolíticas, gastrointestinales y cardiovasculares ya que se presenta con frecuencia el síndrome desíndrome desíndrome desíndrome de

realimentaciónrealimentaciónrealimentaciónrealimentación, especialmente en pacientes que tuvieron ayuno prolongado y en el postoperatorio se

retrasó el inicio de la alimentación por indicación médica, vómito, somnolencia o dolor: Este síndrome es más

frecuente en las siguientes situaciones: ayuno prolongado por más de 7 días, ancianos, malnutrición crónica,

alcoholismo crónico, pacientes oncológicos, diabetes descontrolada y pacientes en el postoperatorio.

La nutrición parenteral está indicada para pacientes geriátricos con un periodo de ayuno de más de 3 días y

que la nutrición oral o enteral no es posible o será insuficiente por más de 7-10 días. La sedación y la

restricción física del paciente no justifican el uso de nutrición parenteral. Si se decide utilizar, deberá iniciarse

progresivamente, con menos del 50% del requerimiento de las necesidades calóricas dentro de las primeras

24-48 horas, con la finalidad de evitar complicaciones como el síndrome de realimentación. Se deberá

evaluar estrechamente el balance hídrico, niveles de electrolitos séricos, función cardiaca y renal.

SÍNDROME DE INMOVILIDAD EN EL POSTOPERATORIO DEL ADULTOSÍNDROME DE INMOVILIDAD EN EL POSTOPERATORIO DEL ADULTO SÍNDROME DE INMOVILIDAD EN EL POSTOPERATORIO DEL ADULTOSÍNDROME DE INMOVILIDAD EN EL POSTOPERATORIO DEL ADULTO

MAYORMAYORMAYORMAYOR

El síndrome de inmovilidad se define como la restricción del movimiento, generalmente involuntario y

secundario a distintas causas como problemas físicos, funcionales, neurológicos y/o sociales. Repercute en la

capacidad de desplazamiento de una persona llevando a consecuencias en todas las dimensiones (médico,

psicológico, social y funcional) que suelen ser catastróficas en el adulto mayor. Está condicionado por la

disminución de la reserva homeostática y la pluripatología asociada, lo que condiciona un deterioro de las

funciones motoras y sensitivas. En caso de no tratarse, provoca una disminución de la tolerancia a la

actividad física y lleva a la pérdida de la autonomía funcional.

La inmovilidad secundaria a una estancia hospitalaria, aumenta la probabilidad de presentar algún tipo de

discapacidad, de precipitar la transición de discapacidad leve a grave, e incluso progresar a la muerte. La

presencia del síndrome de fragilidad previo a la hospitalización o cirugía, predispone al síndrome de

inmovilidad.

El síndrome de inmovilidad se relaciona con otros síndromes geriátricos que deberán sospecharse y vigilarse

en el periodo postoperatorio, como: úlceras por presión, sarcopenia y fragilidad, depresión, delirium, caídas

por hipotensión ortostática, estreñimiento e impactación fecal, incontinencia urinaria, malnutrición y

anorexia, trastornos del sueño y deterioro cognoscitivo. Además la hipotensión ortostática suele ser una

consecuencia del síndrome de inmovilidad. En caso de no atenderse limitará la bipedestación y la marcha del

paciente postoperado.

Múltiples estudios recomiendan la aplicación de un programa de rehabilitación temprana en el periodo

postoperatorio del adulto mayor. Esta intervención se recomienda con la finalidad de “restaurar o

reincorporar” al individuo a su estado de funcionalidad e independencia máxima o a “mantener e

incrementar” las funciones residuales para prevenir una discapacidad.

El desgaste muscular es el factor contribuyente más importante para la disminución de fuerza muscular y la

aparición de contracturas. La contractura muscular es una de las principales causas de inmovilidad y suele

progresar al desarrollo de discapacidad severa en el adulto mayor postoperado. En la mayor parte de los

casos la contractura muscular por inmovilidad es evitable. Las contracturas musculares, principalmente de los

músculos de miembros inferiores, condicionan a mediano y largo plazo limitaciones para realizar las ABVD

como aseo, baño, vestido lo cual incide negativamente en la calidad de vida del paciente.

  • Duración de la operación, identificar el número o aumento de episodios de hipotensión durante la cirugía.
  • Evitar la baja temperatura corporal durante la cirugía.
  • Evitar la inmovilidad o movilidad reducida durante el primer día del postoperatorio.
  • Se recomienda colocar al individuo en una postura diferente a la mantenida durante la cirugía antes de la

operación y después de la misma.

  • Elevar el talón completamente (libre de cargas) de modo que se distribuya el peso de la pierna a lo largo de

la pantorrilla sin dejar caer toda la presión sobre el tendón de Aquiles y reducir el riesgo de aparición de

úlceras por presión.

  • La rodilla debería estar ligeramente flexionada para evitar la obstrucción de la vena poplítea y una

trombosis venosa subsecuente.

  • Prestar atención a la redistribución de la presión antes y después de la intervención quirúrgica.
  • El uso de cualquier dispositivo (colchones de aire alternantes, almohadas, cojines, taloneras) no sustituye a

los cambios posturales frecuentes en cuestión de prevención.

El tratamiento de úlceras por presión debe ser basado en la evidencia, incluye una evaluación integral del

adulto mayor en el postoperatorio inmediato con evaluación inicial de la herida, incluyendo los siguientes

elementos: la historia clínica y estado físico, descripción de la herida, la etiología de la presión, las

necesidades psicosociales, estado nutricional, y la colonización bacteriana o infecciones agregadas, se

recomienda evitar limpiar la herida con antisépticos cutáneos, ya que son citotóxicos para el tejido sano. No

hay métodos ideales o universales para prevenir y tratar las úlceras por presión. El conocimiento de los

factores de riesgo, las intervenciones preventivas preoperatorias y postoperatorias con el empleo de

superficies de apoyo, apósitos y medios de curación permiten seleccionar los abordajes más efectivos y

económicos que cubran las necesidades individuales de cada paciente.

Manejo de los Síndromes Geriátricos Asociados a Complicaciones Postoperatorias

Diagramas de Flujo

Diagramas de Flujo

Diagramas de Flujo

Diagramas de Flujo

Algoritmo 1. Abordaje Algoritmo 1. Abordaje

Algoritmo 1. Abordaje Algoritmo 1. Abordaje de

de

de de síndromes geriátricos asociados a

síndromes geriátricos asociados a lassíndromes geriátricos asociados asíndromes geriátricos asociados a

las Complicacioneslaslas

Complicaciones PostoperatoriasComplicacionesComplicaciones

PostoperatoriasPostoperatoriasPostoperatorias

Algoritmo 3. Intervenciones de rehabilitación temprana en el perioperatorioAlgoritmo 3. Intervenciones de rehabilitación temprana en el perioperatorioAlgoritmo 3. Intervenciones de rehabilitación temprana en el perioperatorioAlgoritmo 3. Intervenciones de rehabilitación temprana en el perioperatorio

Para el diagnóstico de Delirium es necesario que se cumplan: Los dos primerosPara el diagnóstico de Delirium es necesario que se cumplan: Los dos primerosPara el diagnóstico de Delirium es necesario que se cumplan: Los dos primerosPara el diagnóstico de Delirium es necesario que se cumplan: Los dos primeros

criterios más cuale criterios más cualecriterios más cuale

criterios más cualesquiera de los siguientes (3 ó 4). squiera de los siguientes (3 ó 4).squiera de los siguientes (3 ó 4).

squiera de los siguientes (3 ó 4).

Criterio 1.Criterio 1.Criterio 1.Criterio 1. Comienzo agudo y curso fluctuante.Comienzo agudo y curso fluctuante.Comienzo agudo y curso fluctuante.Comienzo agudo y curso fluctuante.

Demostrado si tras preguntar a la familia o personal de enfermería se obtiene una respuesta afirmativa a las

siguientes preguntas: ¿Ha observado un cambio agudo en el estado mental habitual del paciente? ¿Esta

conducta anómala fluctúa durante el día, es decir, tiende a iniciarse y progresar, o aumentar y disminuye de

gravedad?

Criterio 2 Criterio 2Criterio 2

Criterio 2. Alteración de la atención. Alteración de la atención.Alteración de la atención.

Alteración de la atención.

Respuesta positiva a la siguiente pregunta: ¿El paciente tiene dificultad para fijar la atención, por ejemplo, se

distrae con facilidad o tiene dificultad para seguir una conversación?

Criterio 3 Criterio 3Criterio 3

Criterio 3. Pensamiento desorganizado Pensamiento desorganizadoPensamiento desorganizado

Pensamiento desorganizado

¿Tuvo el paciente alteraciones del pensamiento, como divagaciones o conversaciones incoherentes, ideas

ilógicas o difusas o confundió a personas?

Criterio 4.Criterio 4.Criterio 4.Criterio 4. Nivel de conciencia alterada.Nivel de conciencia alterada.Nivel de conciencia alterada.Nivel de conciencia alterada.

Este síntoma se demuestra por una respuesta diferente a “alerta” a la pregunta: ¿Generalmente consideraría

el nivel de conciencia del paciente como alerta (normal); vigilante (hiperalerta); letárgico (somnoliento pero

fácilmente despertable); semicomatoso (somnoliento pero difícilmente despertable) o comatoso (no

despertable)?

Cuadro 2. Intervenciones para la prevención y tratamiento no farmacológico del Cuadro 2. Intervenciones para la prevención y tratamiento no farmacológico delCuadro 2. Intervenciones para la prevención y tratamiento no farmacológico del

Cuadro 2. Intervenciones para la prevención y tratamiento no farmacológico del

dedededelirium.lirium.lirium.lirium.

ESTRATEGIAS CLÍNICASESTRATEGIAS CLÍNICASESTRATEGIAS CLÍNICASESTRATEGIAS CLÍNICAS ESTRATEGIAS CONDUCTUALESESTRATEGIAS CONDUCTUALESESTRATEGIAS CONDUCTUALESESTRATEGIAS CONDUCTUALES

ESTRATEGIASESTRATEGIASESTRATEGIASESTRATEGIAS

AMBIENTALESAMBIENTALESAMBIENTALESAMBIENTALES

  • Valoración y elaboración del plan de manejo

por un equipo geriátrico interdisciplinario.

  • Valoración de los factores predisponentes y

precipitantes antes de 24h del ingreso.

  • Valoración de la presencia de delirium al

ingreso y cada 24 h.

  • Tratamiento de todas las causas

subyacentes.

  • Valorar los déficits visuales y auditivos.
  • Evitar la colocación de sondas.
  • Revisar y ajustar la polifarmacia.
  • Modificar horarios de medicamentos para

evitar que interrumpan el sueño.

  • Prevención, búsqueda y tratamiento de los

procesos infecciosos.

  • Detectar y manejar de forma adecuada el

dolor.

  • Adecuada hidratación.
  • Valoración de la presencia de hipoxia y

administrar oxigeno de ser necesario.

  • Detectar y tratar estreñimiento y retención

aguda de orina.

  • Valorar la posibilidad de demencia o

depresión psicótica.

  • Informar al paciente y sus

familiares sobre el delirium.

  • Participación activa de familiares,

amigos y cuidadores.

  • Reorientar al paciente de forma

continua en tiempo, persona y

espacio.

  • Realizar actividades

cognoscitivamente estimulantes.

  • Estimular la movilización.
  • Las sujeciones mecánicas y

restricciones físicas no deben ser

utilizadas.

  • Detectar características que

prevean comportamiento violento

y usar de técnicas para tranquilizar

verbales y no verbales.

  • Consideración especial en la

valoración de pacientes con

dificultades para la comunicación

(EVC, hipoactivo), demencia,

intubación orotraqueal,

traqueostomía.

  • Programa educacional dirigido a

médicos y enfermeras.

  • Iluminación adecuada.
  • Reloj de 24 h.
  • Calendario.
  • Permitir el uso de auxiliares

auditivos y anteojos.

  • Favorecer patrones

adecuados e higiene del

sueño.

  • Reducir el ruido al mínimo,

especialmente durante la

noche.

Tomado de: Medina-Chávez JH, Fuentes-Alexandro SA, González-Hernandez OW, Gutiérrez-Hermosillo H, Franco-Vergara BC,

Rodriguez-Garcia R. Guía de Práctica Clínica. Prevención, Diagnóstico y Tratamiento del Delirium en el Anciano Hospitalizado.

México. Instituto Mexicano del Seguro Social. 2011 Disponible en:

http://www.imss.gob.mx/profesionales/guiasclinicas/Pages/guias.aspx