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Morfología del Suelo: Horizontes y Perfil - Prof. Deza, Resúmenes de Ingeniería Geotécnica

Una introducción a la morfología del suelo, centrándose en la descripción de los horizontes y el perfil del suelo. Se explica la formación de los horizontes, su nomenclatura y las características principales de cada uno. También se abordan conceptos como la densidad del suelo y la alcalinidad, así como la relación entre el tipo de suelo y la edad del paisaje.

Tipo: Resúmenes

2022/2023

Subido el 07/12/2024

jorge-alvarez-espinoza
jorge-alvarez-espinoza 🇵🇪

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TRANSICIONALES
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SUELOS

TRANSICIONALES

Índice General Capítulo I: Apuntes claves........................................................................................... 3 1.1. Grosor de los horizontes................................................................................... 3 1.2. Horizontes combinados y transicionales........................................................... 3 1.3. Horizontes de transición................................................................................... 3 1.4. Horizontes transicionales y en combinación.................................................... 3 1.5. Horizontes de transición................................................................................... 3 1.6. Horizontes de transición................................................................................... 4 1.7. Esquema simplificado del perfil de suelos en profundidad.............................. 5 1.7.1. Horizontes minerales.................................................................................. 5 Capítulo II: Libros consultados...................................................................................A 2.1. Morfología del suelo........................................................................................A 2.2. Guía de clases prácticas...................................................................................B 2.3. Edafología........................................................................................................C 2.4. Guía rápida para el levantamiento de suelos en campo...................................D 2.5. El suelo: concepto y formación........................................................................E 2.6. Apunte de Edafología.......................................................................................F 2.7. Morfología de los suelos..................................................................................G Capítulo III: Fuentes...................................................................................................H Índice de Figuras Figura 1. Horizontes de transición.................................................................................. 4 Figura 2. Esquema simplificado del perfil de suelos en profundidad............................. 5 Figura 3. Resumen horizontes minerales........................................................................ 5

1.5. Horizontes de transición Se presentan cuando el límite entre los horizontes inmediatos es muy difuso, existiendo una capa ancha de transición con características intermedias entre los dos horizontes. Se representan por la combinación de dos letras mayúsculas (p.ej., AE, EB, BE, BC, CB, AB, BA, AC y CA). La primera letra indica el horizonte principal al cual se parece más el horizonte de transición, como se indica en Figura 1. (Dorronsoro Fernández, 2022) Figura 1. Horizontes de transición 1.6. Horizontes de transición Son aquellos que tienen características intermedias entre dos Horizontes Principales. Existen dos clases de horizontes de transición: a) Horizontes dominados por propiedades de un horizonte principal, pero con propiedades subordinadas de otro horizonte. Para este caso se emplean dos letras mayúsculas para designarlos: BA, AB, AE, EA, EB, BE, BC, CB, AC. La primera letra indica el horizonte principal cuyas propiedades son dominantes en el horizonte de transición. Por ejemplo, un horizonte BA es un horizonte donde predominan características de horizonte B, por ejemplo barnices de iluviación y sin embargo presenta materia orgánica humificada asociada íntimamente a la fracción mineral propio de un horizonte A. En algunos casos se pueden indicar horizontes de transición aún cuando uno de los horizontes principales al cual es aparentemente transicional no se encuentre presente. (Baridón, 2019, p. 9) b) Horizontes mezclados: Como su nombre lo indica aparecen sectores con propiedades reconocibles de dos horizontes principales. Se indican mediante las letras mayúsculas de los horizontes principales separadas por una barra inclinada. Se coloca en primer lugar el símbolo del horizonte principal que ocupa mayor volumen. Las combinaciones utilizadas son: A/B; B/A; E/B; B/E; B/C. (Baridón, 2019, p. 9)

1.7. Esquema simplificado del perfil de suelos en profundidad Figura 2. Esquema simplificado del perfil de suelos en profundidad Fuente: (Echave Scalone, 2008, p. 6) 1.7.1. Horizontes minerales Son los más comunes y abundantes en los suelos de nuestro territorio. Consideraremos aquí sólo los horizontes A, B, C y R. Fuente: (Echave Scalone, 2008, p. 6) Figura 3. Resumen horizontes minerales Fuente: (Echave Scalone, 2008, p. 6)

1 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán MORFOLOGÍA DEL SUELO M.Sc. Ing. Agr. Guillermo S. Fadda Actualización: Ing. Agr. Juan Fernández de Ullivarri y Mg. Ing. Agr. Roberto D. Corbella

1. EL PERFIL DEL SUELO

1.1.HORIZONTES

La formación y la evolución del suelo bajo la influencia de los factores y procesos pedogenéticos conduce a la diferenciación de capas o estratos suce- sivos de textura, de estructura, de color y de otras propiedades diferentes, llamadas horizontes. Estos horizontes se encuentran relacionados genéticamente entre sí. El conjunto de horizontes constituye lo que se llama el perfil del suelo. El sustrato geológico (la roca madre) propor- ciona, por su descomposición, los elementos minera- les del perfil, mientras que la vegetación da origen a la materia orgánica: los factores climáticos y biológi- cos provocan una transformación y una mezcla más o menos completa de estos elementos; además las sus- tancias solubles o coloidales pueden desplazarse de un horizonte a otro: algunos se empobrecen y otros se enriquecen. El conjunto de estos procesos conduce a la diferenciación de los horizontes, es decir al desarrollo del perfil del suelo. Un horizonte puede ser definido como una capa de suelo aproximadamente paralelo a la superficie de la tierra, que se diferencia de las capas adyacentes genéticamente relacionadas por sus propiedades físi- cas, químicas o biológicas o por características tales como color, estructura, textura, consistencia, clase y número de organismos presentes, grado de acidez o de alcalinidad, etc. 1.2.CLASIFICACIÓN GENÉTICA Y CLASIFI- CACIÓN DIAGNÓSTICA En esta guía se desarrollarán dos tipos de cla- sificación de horizontes, la genética y la diagnósti- ca norteamericana. La diferencia principal entre las dos clasificaciones es que, mientras la desig- nación de los horizontes genéticos expresa un juicio cualitativo acerca de la clase de cambios o procesos que se suponen que han ocurrido en el suelo, los horizontes diagnósticos son definidos cuantitati- vamente con una gran precisión por sus caracteres morfológicos, químicos y físicos, los cuales son utilizados para diferenciar entre taxa de suelos. El concepto de perfil, que es un corte vertical plano del suelo, es sustituido por el de pedón considerado como un volumen, en el cual los horizontes consti- tuyen capas superpuestas. Los horizontes genéticos del suelo, no son equivalentes de los horizontes di- agnósticos de la Taxonomía de Suelos Norteameri- cana.

2. HORIZONTES GENÉTICOS

2.1.HORIZONTES GENÉTICOS
PRINCIPALES

Las letras mayúsculas O, L, A, E, B, C, R y W, son utilizadas para designar y representar a los hor- izontes principales y capas de suelo (Figura 1). Estas letras constituyen los símbolos básicos a las cuales se agregan otros caracteres para completar las designa- ciones. La mayoría de los horizontes y capas requieren sólo una letra mayúscula como símbolo, pero algunos requieren dos. Se denomina regolita (también conocido como saprolita) al material resultante de la meteorización de la roca madre (todo el material no consolidado). Sobre este material actúan, en mayor o menor medida, los procesos genéticos formadores del perfil de suelo, dan- do origen al solum, que es la porción del suelo donde se concentra la mayor actividad biológica (general- mente se considera como solum a todos los horizontes que se encuentran por encima del horizonte C).

2 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: como horizontes O. 2.1.2.Horizontes L Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán Figura 1: Horizontes y capas principales del suelo. 2.1.1. Capas u Horizontes O Corresponden a capas dominadas por la ma- teria orgánica. Algunas están saturadas por el agua durante largo tiempo, o lo estuvieron y ahora están drenadas, otras nunca estuvieron saturadas. Un hor- izonte O puede estar sobre la superficie de un suelo mineral o a cualquier profundidad debajo de la super- ficie si está enterrado. Algunos horizontes O consisten de restos vegetales no descompuestos o parcialmente descompuestos, que han sido depositados en la super- ficie; Otros horizontes O consisten de material orgáni- co que ha sido depositado en condiciones saturadas y ha alcanzado diversos estados de descomposición. La fracción mineral de estos horizontes constituye solo un pequeño porcentaje de su volumen y generalmente bastante menos que la mitad de su peso. Algunos sue- los consisten completamente de materiales designados Los horizontes o capas límnicas incluyen tanto materiales minerales como orgánicos que fueron de- positados por precipitación o por organismos acuáti- cos tales como algas y diatomeas o bien derivados de plantas subacuáticas o flotantes y subsecuentemente modificados por la fauna acuática. El horizonte L in- cluye materiales coprógenos (residuos fecales, tierras de diatomeas, y marga). Solo ocurre en el orden de los Histosoles. 2.1.3.Horizontes A Consisten en horizontes minerales que se han formado en la superficie o abajo de un horizonte O. En ellos ha desaparecido totalmente o en su mayor parte la estructura de la roca madre, incluida la estratificación fina de los materiales no consolidados y muestran uno o más de lo siguiente:

  1. Una acumulación de materia orgánica humi- ficada, íntimamente mezclada con la fracción mineral y no dominado por las características de los horizontes E y B.
  2. Propiedades resultantes del cultivo, pastoreo o perturbaciones similares. 2.1.4. Horizontes E Horizontes minerales en los cuales el princi- pal rasgo es la pérdida de arcillas silicatadas, hierro o aluminio, o alguna combinación de éstos, dejando una concentración de partículas de arena y limo. Estos horizontes presentan la desaparición total o de la may- or parte de la estructura del material original. Un horizonte E es comúnmente diferenciado de un horizonte B subyacente por un color más claro o más grisáceo, o ambos, por una textura más gruesa, o por una combinación de estas propiedades. En al- gunos suelos el color del horizonte E es el de las arenas o del limo, pero en muchos suelos los recubrimientos

4 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: Horizontes dominados por propiedades de un horizonte principal pero con propiedades subor- dinadas de otro: Dos letras mayúsculas son usadas para estos horizontes transicionales, por ejemplo AB, AC, EB, BE, o BC. El primero de los símbo- los indica las propiedades del horizonte dominante en el horizonte transicional. Un horizonte AB, por ejemplo, tiene características de ambos, de un A

sobreyacente y de un B subyacente, pero es más parecido al A que al B. 5 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: Horizontes con dos partes distintas que tienen propiedades reconocibles de dos clases de hor- izontes principales: Dos letras mayúsculas sep- aradas por una barra indican esta combinación de horizontes, por ejemplo, E/B, B/E, o B/C. La mayoría de las partes componentes de un horizon- te están rodeadas por el otro. El primer símbolo corresponde al horizonte de mayor volumen. 2.3. DISTINCIONES SUBORDINADAS EN CAPAS Y HORIZONTES PRINCIPALES Letras minúsculas se utilizan para designar clases específicas de capas y horizontes principales. El símbolo usado como sufijo y el significado de los más importantes es el siguiente: a Material orgánico altamente descompuesto. Se utiliza con el horizonte O. b Horizonte genético enterrado. Es utilizado en suelos minerales para identificar horizontes enterrados con rasgos genéticos desarrollados antes de ser sepultados. Este símbolo no se usa en suelos orgánicos. c Concreciones o nódulos. Este símbolo indica una significativa acumulación de concreciones o nódulos, enriquecidos con minerales que contienen hierro, aluminio, manganeso o tita- nio. El símbolo no es usado si las concreciones o nódulos son de dolomita, calcita o sales más solubles. d Restricciones físicas al desarrollo radical, natu- rales o inducidas, en materiales o sedimentos no consolidados, como capas densas, pies de arado u otras capas compactadas. e Materia orgánica de descomposición media. Se utiliza con el horizonte O. f Suelo congelado. Indica que la capa o horizonte contiene hielo permanente. g Fuerte gleización. Este símbolo indica que el hierro ha sido reducido y removido durante Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán la formación del suelo, o que la saturación con agua estancada lo ha preservado en un estado reducido. h Acumulación iluvial de materia orgánica. Este símbolo es usado con el horizonte B. i Materia orgánica débilmente descompuesta. Se utiliza con el horizonte O. k Acumulación de carbonatos. Carbonatos al- calinos térreos, comúnmente de calcio. m Cementación o endurecimiento. Indica una cementación continua o casi continua. Es uti- lizado solo para horizontes que tienen más del 90% cementado, aunque pueden estar fractur- ados. La capa es restrictiva para las raíces. El o los agentes cementantes (los dos dominantes), pueden ser indicados con letras como subíndi- ces. Por ejemplo, km indica cementación con carbonatos; qm por sílice; sm por hierro; ym por yeso; kqm por carbonatos y sílice y zm por sales más solubles que el yeso. n Acumulación de sodio intercambiable. o Acumulación residual de sesquióxidos. p Perturbación por el cultivo u otros medios de una capa superficial. Un horizonte orgáni- co disturbado es designado Op. Un horizonte mineral disturbado es designado Ap, aunque con claridad haya sido un horizonte E, B, o C. q Acumulación de sílice secundaria. r Roca original blanda o temperizada. Se usa con el horizonte C. s Acumulación iluvial de sesquióxidos y materia orgánica. Se usa con el horizonte B, solo o en combinación con el sufijo h. ss Presencia de slickensides (superficies de espe- jos). t Acumulación de arcillas silicatadas, que ya sea que primero han sido formadas y luego translo- cadas dentro del horizonte o han sido movidas por iluviación, o ambos. Por lo menos en al- guna parte del horizonte debe haber evidencias de la acumulación, ya sea como revestimientos (cutanes) sobre las superficies de los agregados o en los poros o como láminas o puentes entre los granos minerales.

7 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: en el campo. Estas subdivisiones también son señala- das por números arábigos que siguen a la respectiva designación del horizonte. Por ejemplo, cuatro capas de un horizonte Bt muestreado en incrementos de 10cm, son designadas Bt1, Bt2, Bt3, Bt4. Si el horizon- te ya fue subdividido a causa de diferencias en rasgos morfológicos, el conjunto de numerales arábigos que identifican la subdivisión adicional para el muestreo, siguen al primer numeral. Por ejemplo, tres capas de un horizonte Bt2 con un muestreo cada 10cm de in- cremento son designadas Bt21, Bt22, Bt23. Las de- scripciones para cada una de estas subdivisiones para muestreo pueden ser las mismas, pudiéndose agregar un comentario de que el horizonte solo ha sido subdi- vidido para el muestreo. 2.5.DISCONTINUIDADES En los suelos minerales se utilizan numerales arábigos como prefijos de la designación de horizontes (precediendo A, E, B, C y R). Estos prefijos son distin- tos de los numerales arábigos que se usan como sufijos para señalar subdivisiones verticales. Una discontinuidad que debe ser identificada con un prefijo numérico es un cambio significativo en la granulometría o en la mineralogía que indica una diferencia en el material en el cual el horizonte se ha formado, y/o una significativa diferencia en edad, a menos que esa diferencia en edad quede indicada por el sufijo b (enterrado). Los símbolos para indicar dis- continuidades litológicas son usados sólo cuando ellos pueden contribuir sustancialmente a comprender las relaciones entre horizontes. Las estratificaciones co- munes en suelos formados en aluviones no son des- ignadas como discontinuidades, a menos que la gra nulometría difiera marcadamente entre capas (clases texturales fuertemente contrastantes), aunque hori- zontes genéticos puedan haberse formado en las capas contrastantes. Cuando un suelo se ha desarrollado comple- tamente en una clase de material original, la totalidad del perfil está comprendido en el material 1 y el prefijo numérico es omitido del símbolo. De la misma mane- ra, el material superior en un perfil consistente de dos Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán o más materiales contrastantes, se entiende que es el material 1, pero el número es omitido en el símbolo. La numeración se inicia con el segundo material con- trastante, que es designado 2. Capas contrastantes su- byacentes son numeradas consecutivamente (Ap E Bt1 2Bt2 2Bt3 2BC 3C) Si existe una capa R en un suelo desarrollado sobre una regolita y se considera que el material de R a dado origen a la misma, no se señala una discontinui- dad. Pero se la señala si el material que produce R es distinto al del solum (Ej.: A Bt C 2R) Los horizontes enterrados (designados b), pre- sentan problemas especiales. Si el material de los ho rizontes enterrados es similar al del depósito sobreya- cente, la discontinuidad no es marcada con el prefijo numérico (Ej.: Ap1 Ap2 C A1b ABb Btb Btb2 C). Sin embargo, si el material en el cual el suelo enterrado se ha formado es litológicamente distinto al material so- breyacente, la discontinuidad es indicada y el símbolo de horizonte enterrado es también usado (Ej.: Ap Bt1 Bt2 C 2ABb 2Btb1 2Btb2 2C)

3. HORIZONTES DIAGNOSTICOS

3.1.HORIZONTES DIAGNÓSTICOS
SUPER- FICIALES. EPIPEDÓNES

A un horizonte que se ha desarrollado en la superficie del suelo se lo llama epipedón. Es un ho- rizonte en el cual la estructura original de la roca ha sido destruida y que ha sido oscurecido por la materia orgánica o eluviado. Un depósito aluvial o eólico re- ciente que mantiene una fina estratificación o un Ap reposando directamente en ese material estratificado, no se incluye en el concepto de epipedón por que no hubo tiempo suficiente para que los procesos de for- mación del suelo borren las marcas de la deposición y se desarrollen propiedades diagnósticas. Un epipedón no es lo mismo que un horizon- te A; él puede incluir todo o parte de un horizonte B iluvial si el oscurecimiento con materia orgánica se extiende desde la superficie hasta el B. Se reconocen ocho horizontes diagnósticos superficiales.

8 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: 3.1.1.epipedón móliCo El concepto central del epipedon mólico (Fi gura 2) es el de un horizonte de superficie de un suelo mineral que es de color oscuro y relativamente pro- fundo, rico en materia orgánica (más del 1%), que no es masivo y duro o muy duro en seco, con una satu- ración en bases mayor del 50%, con menos de 1.500 ppm de P 2 O 5 soluble en ácido cítrico y las bases de cambio están dominadas por los cationes bivalentes. Los requerimientos de color oscuro del epipedon de- terminan que se exijan value de Munsell de 3 o menos en húmedo y de 5 o menos en seco y chromas de 3 o menos. En cuanto a los requisitos de espesor, estos varían según la textura y la morfología del perfil, aun- que las exigencias más comunes determinan mínimos de 18 cm ó 25 cm según los casos. Figura 2: Perfil de suelo con un epipedón molico y un en- dopedón argílico. Departamento Famaillá, Tucumán. Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán 3.1.2.epipedón óCriCo Un horizonte superficial de un suelo mineral que es demasiado claro en color, muy bajo contenido en materia orgánica o demasiado delgado para ser plaggen, mólico, úmbrico, antrópico o hístico, o que es masivo y duro en seco. 3.1.3.epipedón úmbriCo Un horizonte superficial de un suelo mineral que tiene los mismos requerimientos que el epipedon mólico respecto al color, espesor, contenido de mate- ria orgánica, consistencia, estructura y contenido de fósforo, pero que tiene una saturación con bases infe- rior al 50%. 3.1.4. epipedón antrópiCo Un horizonte superficial de un suelo mineral que tiene los mismos requerimientos que el epipedon mólico con respecto a color, espesor,

10 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: 3.1.7. epipedón HístiCo Un horizonte orgánico que está saturado con agua en algún periodo del año a menos que sea drena- do artificialmente y que está en o cerca de la superficie. El epipedon hístico tiene una profundidad mínima de 20 cm y una máxima de 40 a 60 cm. que depende de la clase de materiales en el horizonte (grado de descom- posición de la materia orgánica y/o contenido de car- bono orgánico en función del contenido en arcilla). El contenido en Carbono Orgánico fluctúa entre el 18% o más en peso, si el contenido en arcilla es del 60% o más, al 12% o más si la fracción mineral no contiene arcilla. 3.1.8.epipedón folístiCo Es también un horizonte orgánico que difiere del hístico por que está saturado con agua por menos de 30 días (acumulativos), en años normales (y no es- tán artificialmente drenados). 3.2.HORIZONTES DIAGNÓSTICOS SUBSU- PERFICIALES. ENDOPEDÓNES Corresponden a horizontes formados bajo la superficie del suelo, aunque en algunas áreas ellos se forman directamente abajo de una capa de hojarascas parcialmente descompuestas. Estos horizontes a veces pueden encontrarse expuestos en superficie por trun- camiento o erosión. Algunos de estos horizontes son generalmente considerados como horizontes B por muchos edafólogos, pero no por todos, mientras que otros son considerados como partes del horizonte A. 3.2.1.Horizonte ágriCo Es un horizonte iluvial que se ha formado bajo cultivo y que contiene cantidades significativas de limo, arcilla y humus iluvial. Las cavidades de las lom- brices y el limo, arcilla y humus iluvial ocupan por lo menos el 5% del volumen del horizonte. La arcilla y el humus iluvial se presentan como láminas o fibras ho rizontales o como revestimientos (cutanes), sobre las Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán superficies de los agregados o cavidades de lombrices. 3.2.2.Horizonte argíliCo Es un horizonte iluvial caracterizado por una significativa acumulación iluvial de arcillas silicatadas. El debe haberse formado abajo de un horizonte eluvial pero puede ser encontrado en la superficie en un suelo truncado parcialmente (Figura 2). El horizonte argílico debe tener un cierto espe- sor mínimo que depende del espesor del solum, una mínima cantidad de arcilla en comparación con el horizonte eluvial sobreyacente que depende del con- tenido en arcilla de este último y usualmente debe pre- sentar revestimientos, denominados cutanes, de arcil- la orientada en la superficie de los poros o agregados o puentes entre los granos de arena (Figura 3 y 4) En general para contenidos intermedios de ar- cilla del horizonte eluvial (15 a 40%) debe contener 1,2 veces (20%), o más de arcilla. El espesor del horizonte argílico debe ser de 1/10 o más del espesor total de todos los horizontes sobreyacentes (en suelos no truncados o sin discon- tinuidad litológica con el horizonte eluvial). Figura 3: Cutanes. Fuente: Departamento de Edafología y Química Agrícola. Universidad de Granada. España. www. edafologia.ugr.es. 3.2.3.Horizonte CámbiCo Es un horizonte de alteración que no tiene el color, el contenido de materia orgánica y la estructura

11 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: Figura 4: Vista lateral del revestimiento de arcilla (cután) a través del microscopio. Fuente: Departamento de Eda- fología y Química Agrícola. Universidad de Granada. Es- paña. www.edafologia.ugr.es. de un epipedon hístico, mólico o úmbrico. El horizonte cámbico tiene una textura fran- co arenosa fina o más fina, una estructura pedológica, contiene algunos minerales alterables y está caracter- izado por la alteración o remoción de minerales lo que se indica por la presencia de moteados o colores grises, cromas más fuertes o hues más rojos o conteni- dos de arcilla más altos que el material subyacente o por la remoción de carbonatos. El horizonte cámbico no reúne los requerimientos de un horizonte argílico, kándico, óxico o espódico, ni tiene cementaciones, en- durecimientos o consistencia frágil (brittle), en húme- do. El límite inferior de un horizonte cámbico debe encontrarse a 25 cm o más de la superficie. 3.2.4. Horizonte kándiCo Es un horizonte diagnóstico subsuperficial que tiene un incremento en el contenido de arcilla con rel- ación a los horizontes suprayacentes, similar a un hor- izonte argílico, pero las arcillas que lo constituye son de baja actividad (16 cmolc/kg o menos de CIC por 100 gr de arcilla). Los requisitos sobre su contenido en arcilla son similares al argílico. Su límite superior no es difuso y puede localizarse a diferentes profundidades, depend- iendo del contenido en arcilla del horizonte superficial y la familia textural de los 100 cm superiores del per- Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán fil. El horizonte kándico debe tener una textura franco arenosa muy fina o más fina y normalmente posee un espesor de 30 cm o más. 3.2.5.Horizonte nátriCo Es un horizonte subsuperficial que satisface los requerimientos de un horizonte argílico, pero que además tiene una estructura columnar, o menos comúnmente prismas o raramente bloques con len- guas de granos desnudos de limo o arena de un hor- izonte eluvial y 15 % o más de sodio intercambiable (PSI). 3.2.6.Horizonte óxiCo Es un horizonte mineral que tiene por lo menos 30 cm. de espesor, caracterizado por una virtual aus- encia de minerales primarios alterables o de arcillas tipo 2:1, por la presencia de arcillas de red 1:1 y de mi- nerales altamente resistentes como arenas de cuarzo, la presencia de óxidos hidratados de hierro y aluminio, la ausencia de arcillas dispersables en agua, una baja capacidad de intercambio (16 cmolc/kg o menos por 100 gr de arcilla), y una pequeña cantidad de bases in- tercambiables. Un horizonte óxico tiene una textura franco arenosa o más fina y un límite superior difuso en el incremento de arcilla. 3.2.7. Horizonte espódiCo Es un horizonte mineral caracterizado por la acumulación iluvial de materiales amorfos compues- tos de aluminio y carbono orgánico, con o sin hierro. Estos materiales espódicos tienen elevadas cargas pH dependientes, un área superficial elevada y una capaci- dad de retención de agua alta (Figura 5) El horizonte espódico tiene como mínimo 2,5 cm de espesor y no forma parte del horizonte Ap. En suelos vírgenes normalmente yace debajo de un hor- izonte álbico, o menos comúnmente debajo de un epipedon ócrico o de un úmbrico, o directamente de- bajo de un horizonte O. En suelos cultivados general-

13 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: el barreno) y muy, extremadamente o más firme en húmedo. Sus poros de drenaje están rellenos y su 3.3.9.duripá n Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán conductividad hidráulica es moderadamente baja a muy baja. Constituye una barrera para las raíces. Típicamente el horizonte petrocálcico tiene más de 10 cm de espesor. 3.3.6.Horizonte petrogípsiCo Es un horizonte de más de 10 cm de espesor tan fuertemente cementado con yeso, que sus frag- mentos secos no se deshacen en el agua y que resulta impenetrable por las raíces. Los horizontes petrogípsicos se encuentran re- stringidos a los climas áridos y a materiales originales ricos en yeso. 3.3.7. Horizonte pláCiCo Es un horizonte delgado, de color negro a rojo oscuro, que se encuentra cementado ya sea por hierro, o hierro y manganeso o por complejos de hierro y ma- teria orgánica. Generalmente tiene entre 2 y 10 mm de espesor, pero puede ser tan delgado como 1 mm y por partes, puede alcanzar hasta 40 mm de espesor. El horizonte plácico se localiza en el solum, comúnmente dentro de los 50 cm superficiales y es groseramente paralelo a la superficie. El horizonte plácico tiene una baja permeabil- idad y resulta impenetrable para el agua o las raíces. 3.3.8.Horizonte sómbriCo Un horizonte mineral subsuperficial que es más oscuro en color que el horizonte sobreyacente. El horizonte sómbrico se ha formado bajo condiciones de buen drenaje. El contiene humus iluvial que no se encuentra asociado ni al aluminio, como en el horizonte espódico, ni está dispersado por el sodio, como en el horizonte nátrico. El horizonte sómbrico se localiza en suelos húmedos y fríos de las altiplanicies y altas montañas de las regiones tropicales y subtropicales. Debido al fuerte lavado, la saturación con bases es baja (menor del 50%). Es un horizonte mineral cementado con sílice, normalmente ópalo o formas de sílice microcristali- nas, cuyos fragmentos secos al aire no se deshacen en agua o ácido clorhídrico. El cemento es soluble en hi- dróxido de potasio concentrado o con tratamientos al- ternados con hidróxido de potasio y ácido clorhídrico. Un duripán puede tener como cementos acce- sorios carbonato de calcio u óxidos de hierro. El duripán es un horizonte que presenta re- stricciones al desarrollo radical. 3.3.10. fragipán Es un horizonte subsuperficial de textura franca o raramente arenosa, que puede subyacer a un horizonte álbico, argílico, cámbico o espódico. Un fragipán tiene un muy bajo contenido en materia orgánica, una alta densidad que es mayor que la del horizonte sobreyacente y una consistencia dura o muy dura en seco. En húmedo, un fragipán tiene una moderada o débil fragilidad (“brittleness”: tendencia del fragmen- to a romperse repentinamente, más que ha sufrir una lenta deformación, cuando se aplica una presión). Un fragipán muestra moteados, tiene una permeabilidad lenta o muy lenta y normalmente presenta ocasionales o frecuentes grietas verticales rugosas decoloradas que forman polígonos y que constituyen las caras de bloques o prismas gruesos o muy gruesos. Los frag- mentos secos se deshacen o se fracturan cuando se los coloca en el agua. El fragipán es una capa restrictiva al desarrollo radical que puede encontrarse tanto en suelos vírgenes como cultivados, pero no en suelos calcáreos. 3.3.11. plintita Es una mezcla no endurecida de óxidos de hi- erro y aluminio, arcilla, cuarzo y otros diluyentes que comúnmente ocurren como moteados de color rojo oscuro, usualmente ordenados en patrones laminares, poligonales o reticulares. La plintita cambia irrever

14 www.edafologia.com.a Morfología del suelo Actualización: siblemente a un pan férrico endurecido o a agregados irregulares cuando es expuesta a repetidos humedec- imientos y secados. Generalmente la plintita se forma en un hori- zonte que está saturado con agua durante algún tiem- po durante el año. 3.3.12. durinodos Nódulos débilmente cementados a endureci- dos cementados con sílice. 3.3.13. ContaCto lítiCo Es el límite entre el suelo y un material coher- ente y continuo, subyacente. El material subyacente debe ser suficientemente coherente como para que la excavación manual con pala sea difícil. Si el material subyacente está constituido por un solo mineral, su dureza en la escala de Mohs es de tres o más. Las grie- tas que puedan ser penetradas por las raíces son pocas y espaciadas a más de 10 cm. Normalmente el material subyacente al contac- to lítico está constituido por rocas ígneas o metamórfi- cas duras o sedimentarias muy consolidadas. 3.3.14. ContaCto paralítiCo Es el límite entre el suelo y un material subya- cente coherente y continuo. Difiere del contacto lítico, en que si el material subyacente está constituido por un solo mineral, tiene una dureza en la escala de Mohs inferior a 3. El material puede ser excavado con dificul- tad con una pala. Normalmente el material subyacen- te en un contacto paralítico es una roca sedimentaria parcialmente consolidada tal como areniscas, limoli- tas, esquistos, etc., y su densidad o consolidación es tal que las raíces no pueden penetrar. Puede haber grietas pero su espaciamiento horizontal debe ser de más de 10 cm. 3.3.15. ContaCto petroférriCo Un límite entre el suelo y una capa continua Cátedra de Edafología Facultad de Agronomía y Zootecnia Universidad Nacional de Tucumán de suelo endurecido, en el cual el hierro es un cemen- to importante y que carece de materia orgánica o solo existen trazas. Esto lo distingue del horizonte plácico y de un horizonte espódico endurecido (orstein), los cuales sí poseen materia orgánica. 3.3.16. SUPErFiCiES DE ESPEJoS (SLiCkEn- SiDES) Superficies brillantes y acanaladas producidas por el deslizamiento de una masa de suelo sobre otra (Figura 6). Son muy comunes en suelos con abundan- tes arcillas expandibles que sufren marcados cambios en el contenido de humedad. Figura 6: Superficie de espejo en un vertisol de la provin- cia de buenos aires. 3.3.17. ConCreCiones Son concentraciones locales de un compuesto químico, tal como el carbonato de calcio, óxidos de hierro y de manganeso, en forma de granos o nódulos de tamaños, formas, dureza y color diversos. 3.3.18. efloresCenCias Reciben este nombre las ocurrencias de formas cristalinas de varias sales en formas de costras o reves- timientos. Las eflorescencias de carbonatos, cloruros y sulfatos de calcio, magnesio y sodio son comunes. Las eflorescencias pueden ocurrir sobre la superficie