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tecnicas de tincion., Transcripciones de Histología

tecnicas de tincion pas y hematoxilina eosina

Tipo: Transcripciones

2019/2020

Subido el 28/03/2020

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cande-luna 🇦🇷

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PREPARACIÓN DEL TEJIDO
Tinción con hematoxilina y eosina con fijación en formalina
El corte de rutina teñido con hematoxilina y eosina es la muestra que se utiliza con mayor frecuencia.
El grupo de preparados que se entrega a cada estudiante junto con el microscopio óptico contiene por
lo general muestras fijadas en formalina, incluidas en parafina y coloreadas con hematoxilina y eosina
(H&E). Casi todas las fotomicrografías ópticas en las secciones del atlas de esta obra son de preparados
de estos mismos grupos. Además, la mayor parte de las fotomicrografías utilizadas para ilustrar tejidos y
órganos en la cátedra de histología y en conferencias se obtienen de estos preparados. A veces se
utilizan otras técnicas de tinción para mostrar componentes específicos de las células y los tejidos; varias
de estas técnicas se describen más adelante.
El primer paso en la preparación de una muestra de tejido u órgano es la fijación para conservar la
estructura.
La fijación, obtenida en general mediante una sustancia química o una mezcla de sustancias químicas,
conserva de forma permanente la estructura del tejido para tratamientos posteriores.
Las muestras deben sumergirse en el fijador inmediatamente después de extraerse del organismo. La
fijación se utiliza para: abolir el metabolismo celular, impedir la degradación enzimática de las células y
tejidos por la autólisis (autodigestión), destruir microorganismos patógenos tales como bacterias,
hongos o virus y endurecer el tejido como resultado de la formación de enlaces cruzados o de la
desnaturalización de moléculas proteicas.
El fijador de uso más común es la formalina, una solución acuosa de formaldehído al 37 %, en diluciones
variadas y en combinación con otras sustancias químicas y amortiguadores (buffers). El formaldehído
conserva la estructura general de la célula y de los componentes extracelulares al reaccionar con los
grupos amino de las proteínas (con frecuencia los enlaces cruzados de residuos de lisina). Debido a que
el formaldehído no altera su estructura tridimensional de forma significativa, las proteínas mantienen su
capacidad de reaccionar con anticuerpos específicos. Esta propiedad es importante en las técnicas de
inmunocitoquímica (v. pág. 8). La solución comercial estándar de formaldehído amortiguado con
fosfatos (pH 7) actúa con lentitud pero penetra bien en el tejido. Sin embargo, dado que no reacciona
con los lípidos, es un mal fijador de las membranas celulares.
En el segundo paso, la muestra se dispone para su inclusión en parafina con el fin de permitir su corte.
Para examinar una muestra se requiere de su infiltración con un medio de inclusión que permita realizar
corte muy delgados, por lo general en el rango de 5 mm a 15 mm (1 micrón [mm] equivale a una
milésima parte de un milímetro [mm]; v. tabla 1-1). Después de la fijación la muestra se lava y se
deshidrata en una serie de soluciones alcohólicas de concentración creciente hasta alcanzar alcohol al
100 %. En el paso siguiente, el aclarado, se utilizan solventes orgánicos tales como el xileno o tolueno
que son miscibles tanto en alcohol como en parafinas, para extraer el alcohol antes de la infiltración de
la muestra con la parafina fundida.
Cuando la parafina fundida se ha enfriado y endurecido, se empareja para formar un bloque de tamaño
adecuado. Este bloque se coloca en una máquina cortadora especial, el micrótomo que lo corta en
rebanadas finas con una cuchilla de acero. Los cortes obtenidos se montan sobre portaobjetos de vidrio
utilizando un medio de montaje (pineno o resinas de acrílico) como adhesivo.
En el tercer paso, la muestra se tiñe para permitir su examen.
Debido a que los cortes en parafina son incoloros, la muestra todavía no está lista para su examen bajo
el microscopio óptico.
Para colorear o teñir los cortes histológicos, la parafina debe disolverse y extraerse, con xileno o tolueno
y los tejidos deben rehidratarse mediante el uso de una serie de soluciones de alcohol de concentración
decreciente. Después, el tejido sobre el portaobjetos se tiñe con hematoxilina en agua. Debido a que el
colorante de contraste, la eosina, es más soluble en alcohol que en agua, se vuelve a deshidratar la
muestra a través de una serie de soluciones alcohólicas de concentración creciente y después se tiñe
con eosina en alcohol. En la figura 1-1 se
muestran los resultados de la tinción con
hematoxilina sola, con eosina sola y con
ambos colorantes. Después de la tinción, la
muestra se pasa por xileno o tolueno y se le
coloca un medio de montaje no acuoso antes
de cubrirla con un cubreobjetos para obtener
un preparado permanente.
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PREPARACIÓN DEL TEJIDO

Tinción con hematoxilina y eosina con fijación en formalina

El corte de rutina teñido con hematoxilina y eosina es la muestra que se utiliza con mayor frecuencia. El grupo de preparados que se entrega a cada estudiante junto con el microscopio óptico contiene por lo general muestras fijadas en formalina, incluidas en parafina y coloreadas con hematoxilina y eosina (H&E). Casi todas las fotomicrografías ópticas en las secciones del atlas de esta obra son de preparados de estos mismos grupos. Además, la mayor parte de las fotomicrografías utilizadas para ilustrar tejidos y órganos en la cátedra de histología y en conferencias se obtienen de estos preparados. A veces se utilizan otras técnicas de tinción para mostrar componentes específicos de las células y los tejidos; varias de estas técnicas se describen más adelante. El primer paso en la preparación de una muestra de tejido u órgano es la fijación para conservar la estructura. La fijación , obtenida en general mediante una sustancia química o una mezcla de sustancias químicas, conserva de forma permanente la estructura del tejido para tratamientos posteriores. Las muestras deben sumergirse en el fijador inmediatamente después de extraerse del organismo. La fijación se utiliza para: abolir el metabolismo celular, impedir la degradación enzimática de las células y tejidos por la autólisis (autodigestión), destruir microorganismos patógenos tales como bacterias, hongos o virus y endurecer el tejido como resultado de la formación de enlaces cruzados o de la desnaturalización de moléculas proteicas. El fijador de uso más común es la formalina , una solución acuosa de formaldehído al 37 %, en diluciones variadas y en combinación con otras sustancias químicas y amortiguadores ( buffers ). El formaldehído conserva la estructura general de la célula y de los componentes extracelulares al reaccionar con los grupos amino de las proteínas (con frecuencia los enlaces cruzados de residuos de lisina). Debido a que el formaldehído no altera su estructura tridimensional de forma significativa, las proteínas mantienen su capacidad de reaccionar con anticuerpos específicos. Esta propiedad es importante en las técnicas de inmunocitoquímica (v. pág. 8). La solución comercial estándar de formaldehído amortiguado con fosfatos (pH 7) actúa con lentitud pero penetra bien en el tejido. Sin embargo, dado que no reacciona con los lípidos, es un mal fijador de las membranas celulares. En el segundo paso, la muestra se dispone para su inclusión en parafina con el fin de permitir su corte. Para examinar una muestra se requiere de su infiltración con un medio de inclusión que permita realizar corte muy delgados, por lo general en el rango de 5 mm a 15 mm (1 micrón [mm] equivale a una milésima parte de un milímetro [mm]; v. tabla 1-1). Después de la fijación la muestra se lava y se deshidrata en una serie de soluciones alcohólicas de concentración creciente hasta alcanzar alcohol al 100 %. En el paso siguiente, el aclarado , se utilizan solventes orgánicos tales como el xileno o tolueno que son miscibles tanto en alcohol como en parafinas , para extraer el alcohol antes de la infiltración de la muestra con la parafina fundida. Cuando la parafina fundida se ha enfriado y endurecido, se empareja para formar un bloque de tamaño adecuado. Este bloque se coloca en una máquina cortadora especial, el micrótomo que lo corta en rebanadas finas con una cuchilla de acero. Los cortes obtenidos se montan sobre portaobjetos de vidrio utilizando un medio de montaje (pineno o resinas de acrílico) como adhesivo. En el tercer paso, la muestra se tiñe para permitir su examen. Debido a que los cortes en parafina son incoloros, la muestra todavía no está lista para su examen bajo el microscopio óptico. Para colorear o teñir los cortes histológicos, la parafina debe disolverse y extraerse, con xileno o tolueno y los tejidos deben rehidratarse mediante el uso de una serie de soluciones de alcohol de concentración decreciente. Después, el tejido sobre el portaobjetos se tiñe con hematoxilina en agua. Debido a que el colorante de contraste, la eosina, es más soluble en alcohol que en agua, se vuelve a deshidratar la muestra a través de una serie de soluciones alcohólicas de concentración creciente y después se tiñe con eosina en alcohol. En la figura 1-1 se muestran los resultados de la tinción con hematoxilina sola, con eosina sola y con ambos colorantes. Después de la tinción, la muestra se pasa por xileno o tolueno y se le coloca un medio de montaje no acuoso antes de cubrirla con un cubreobjetos para obtener un preparado permanente.

Otros fijadores

La formalina no preserva todos los componentes de las células y los tejidos. Si bien los corte teñidos con H&E de muestras fijadas en formalina son convenientes ya que muestran adecuadamente las características estructurales generales, no son específicos para dilucidar la composición química de los elementos celulares. Además, muchos componentes se pierden durante la preparación de la muestra. Para retener estos componentes y estructuras, se deben utilizar otras técnicas de fijación. Por lo general, estas técnicas se fundamentan en un conocimiento sólido de la química involucrada. Por ejemplo, los alcoholes y solventes orgánicos que se usan en preparados de rutina diluyen los lípidos neutros. Para conservar los lípidos neutros, como los de las células adiposas, se deben utilizar cortes por congelación de tejido fijado en formalina y colorantes que se disuelvan en grasa; para conservar las estructuras de la membrana, se utilizan fijadores especiales con metales pesados, como permanganato y osmio, que se unan a los fosfolípidos. El empleo de rutina de tetróxido de osmio como fijador en la microscopia electrónica es la razón principal del excelente estado de conservación de las membranas en las fotomicrografías electrónicas.

Otras técnicas de tinción

La hematoxilina y la eosina se utilizan principalmente para poner en evidencia las características estructurales. A pesar de los méritos de la tinción con H&E, el procedimiento no permite ver de forma adecuada ciertos componentes estructurales de los cortes histológicos tales como elastina, fibras reticulares, membranas basales y lípidos. Cuando se desea estudiar estos componentes, se pueden utilizar otros procedimientos de tinción, en su mayoría selectivos. Estos procedimientos incluyen el uso de orceína y fucsina- resorcina para el material elástico y la impregnación argéntica para fibras reticulares y las membranas basales. Pese a que no siempre se comprende el fundamento químico de muchas técnicas de tinción, estos procedimientos sirven. Es más importante saber lo que el método permite observar que conocer su funcionamiento.

La reacción de ácido peryódico-reactivo de Schiff (PAS) tiñe

hidratos de carbono y macromoléculas con abundancia de ellos. Se utiliza para demostrar glucógeno en las células,

moco en diversas células y tejidos, la membrana basal

subyacente epitelios y fibras reticulares en el tejido

conjuntivo. El reactivo de Schiff también se utiliza en la

reacción de Feulgen , que se basa en una hidrólisis débil con

ácido clorhídrico para teñir el ADN.

La tinción PAS de la membrana basal y las fibras reticulares se basa en el contenido o asociación de

proteoglucanos (hidratos de carbono complejos asociados con un núcleo de proteína). Esta tinción es

una alternativa a los métodos de impregnación argéntica, que también se basan en la reacción con las

moléculas de sacáridos en los proteoglucanos. La reacción de Feulgen se basa en la separación de

purinas de la desoxirribosa del ADN mediante una hidrólisis ácida débil; el anillo de los sacáridos se abre

a continuación y se forman grupos aldehído. Una vez más, los grupos aldehído recién formados

reaccionan con el reactivo de Schiff para dar el color púrpura característico. La reacción del reactivo de

Schiff con el ADN es estequiométrica , lo que significa que el producto de esta reacción es medible y es

proporcional a la cantidad de ADN. Por consiguiente, se puede utilizar en los métodos

espectrofotométricos para cuantificar la cantidad de ADN en el núcleo de una célula. El ARN no se tiñe

con el reactivo de Schiff porque carece de desoxirribosa.