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textos descriptivos infantil de niños
Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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Un pajarito estaba encerrado en su jaula de oro. Llegó el otoño y vio a los niños jugar a tirarse hojas. Llegó el invierno y los niños jugaron con la nieve. Llegó la primavera y los niños jugaron con las flores. Llegó el verano y el pajarito se escapó para jugar con el mar.
Actividades:
a) Alegre. b) Con ganas de escapar. c) Muy feliz.
a) En otoño. b) En invierno. c) En primavera.
a) A tirarse hojas. b) Con las flores. c) Con la nieve.
a) Primavera. b) Verano. c) Otoño.
a) En primavera. b) En verano. c) En otoño.
No siempre era cruel Marcelino con los animales. Más de una vez había ayudado al viejo "Mochito" a cazar ratones. "Mochito" era el gato del convento, ya casi medio ciego y a falta de una oreja que perdió cuando joven en terrible batalla con un perro. "Mochito" era el gato del convento, ya casi medio ciego y a falta de una oreja que perdió cuando joven en terrible batalla con un perro. -No, hombre, por ahí no- le decía Marcelino a "Mochito" cuando andaban juntos de cacería. -No, hombre, por ahí no- le decía Marcelino a "Mochito" cuando andaban juntos de cacería. Bien valiéndose de palos o de piedras para tapar los agujeros, Marcelino era una valiosa ayuda para "Mochito". Bien valiéndose de palos o de piedras para tapar los agujeros, Marcelino era una valiosa ayuda para "Mochito".
a) Siempre. b) Nunca. c) A veces.
a) A su hermano. b) Al viejo Mochito. c) A pan y vino.
a) Un gato. b) El dueño del convento. c) El hermano de Marcelino.
a) Se la pilló con una puerta. b) Se la cortó Marcelino. c) En una batalla con un perro.
Esta mañana mi hermano y yo nos hemos divertido. Mamá había ido al mercado y tardaba. Entonces Vicente y yo hemos empezado a arreglar la casa. Vicente ha traído un cubo de agua para fregar; y yo he llevado las almohadas a las camas después de sacudirlas bien. ¡Vaya sorpresa se ha llevado mamá a su regreso!
a) Cansado. b) Divertido. c) Aburrido.
a) A una fiesta. b) A pasear. c) Al mercado.
a) Vicente. b) Enrique. c) Manuel.
a) Unos juguetes. b) Una almohada. c) Un cubo de agua.
a) Una almohada. b) Un cubo de agua. c) Unos juguetes.
a) Un susto. b) Una sorpresa. c) Un disgusto.
Canta que te canta, nos ha venido la sed. Entonces nos hemos metido por el bosque, para verde hallar una fuente. Menos mal que la señorita sabía dónde buscarla. Nosotros solos no la hubiésemos hallado. Es pequeñita, está muy escondida y mana de ella un hilillo de agua tan fino que apenas se oye. Y va deslizándose suavemente hasta encontrar un arroyuelo. Yo me sé una fuente; Nadie la hallaría: Oculta en el bosque, Al pie de una encina. Si cerca pasarais Ella os llamaría; A mí me llamó, Que no la sabía.
a) Yo. b) Mis compañeros. c) La señorita.
a) No mana nada. b) Un hilillo de agua que apenas se oye. c) Agua turbia.
a) Suavemente. b) Rápidamente. c) Bruscamente.
a) Al final del bosque. b) En mi colegio. c) Al pie de una encina.
El chico consiguió salir de su asiento y deslizarse entre los hombres a la entrada del circo. Echó a andar por el pasillo medio oscuro. Se oían los aplausos y las voces de la gente y el restallar del látigo del domador de leones. Todo eso le gustaba mucho, pero lo que él quería era ver al payaso. Verlo de cerca, no desde la butaca y, si era posible, hablar con él. Ya volvería después a mirar el espectáculo. Llegó ante una puerta que estaba entreabierta y que tenía colgado un cartel que ponía: "Señor payaso". El chico suspiró.
a) Hacia el zoo. b) Hacia el parque. c) Hacia el circo.
¿A qué animal golpeaba el domador con el látigo?
a) A los tigres. b) A los leones. c) A las panteras.
¿A quién quería ver el chico?
a) Al payaso. b) Al domador. c) A los delfines.
¿Cómo estaba la puerta?
a) Cerrada. b) Abierta. c) Entreabierta.
¿Qué ponía en el cartel?
a) "Hola, soy un payaso". b) "Señor payaso". c) "La casa del payaso".
Una vez se estaba confesando un muchacho, y cuando el confesor le
preguntó si tenía algo que decirle sobre el séptimo mandamiento, contestó
el chico:
-Pues, me acuso, padre, de que soy medio tonto.
-Bien, hombre, bien; pero eso no es pecado; eso no es más que media
desgracia. Te pregunto si has cogido algo que no sea tuyo.
-Es que, como soy medio tonto, en el tiempo de las eras aprovecho
cuando no me ve el vecino y cojo trigo suyo y lo pongo en la era de mi
padre.
-Bueno, ¿y cómo no se te ocurre coger el trigo de la era de tu padre y
llevarlo a la del vecino?
Y contestó el chico:
-Porque eso sería ser tonto del todo.
¿De qué se acusa el muchacho?
a) De cometer muchos pecados.
b) De ser medio tonto.
c) De decir muchas mentiras.
¿Qué le coge el muchacho al vecino?
a) Trigo.
b) Maíz.
c) Cebada.
¿Dónde pone lo que coge?
a) En la era de su madre.
b) En ningún sitio.
Dumbo era un elefantito muy gracioso y juguetón. Su trompa era de un color gris-perla; la más bonita trompa que jamás se ha visto. Pero ¡ay! Sus orejas eran tan grandes que le llegaban casi a las rodillas. Por eso los otros elefantes del circo se burlaban. Las burlas de sus compañeros le ponían triste. Entonces una ratita amiga le animaba: -No llores; con esas orejas tú puedes volar... -¿Por qué no? -piaron las golondrinas. Dumbo se subió al trapecio del circo, extendió las orejas y se soltó. ¡Qué maravilla! ¡Dumbo volaba! ¡Cómo le envidiaban ahora sus grandes orejas los demás elefantes!
¿Cómo es Dumbo?
a) Tímido. b) Gracioso y juguetón. c) De fuerte carácter.
¿Cómo son las orejas de Dumbo?
a) Pequeñas. b) Normales. c) Muy grandes.
¿Qué era lo mejor de tener las orejas tan grandes?
a) Podía oír mejor. b) Podía volar. c) Que a todos les gustaban.
¿Quién era la amiga de Dumbo que le animaba?
a) Una ratita. b) Una cierva. c) Una elefantita.
¿Dónde se subió Dumbo la primera vez que voló?
a) A un árbol. b) A un columpio. c) A un trapecio.
Uno de dos hermanos que combatían en la misma compañía, en Francia, cayó abatido por una bala alemana. El que escapó pidió autorización a su oficial para recobrar a su hermano. -Tal vez esté muerto -dijo el oficial-, y no tiene sentido que arriesgues tu vida para traer el cadáver. Pero ante sus súplicas el oficial accedió. Cuando el soldado regresó a las líneas con su hermano sobre los hombros, el herido falleció. -¿Ves? -dijo el oficial-. Arriesgaste la vida por nada. -No -respondió Tom-. Hice lo que él esperaba de mí, y obtuve mi recompensa. Cuando me acerqué y lo alcé en brazos, me dijo: "Tom, sabía que vendrías, presentía que vendrías". Y de eso se trata, en síntesis: alguien espera un acto bello, noble y abnegado de nosotros; alguien espera que seamos fieles.
¿Por qué cayó abatido un hermano?
a) Por una lanza francesa. b) Por una bala alemana. c) Por una flecha irlandesa.
¿Qué pensó el oficial sobre aquel hermano?
a) Tal vez esté herido. b) Tal vez no esté tan bien. c) Tal vez esté muerto.
Al final, ¿qué le sucede al herido sobre los hombros?
a) Fallece. b) Sobrevive. c) Queda grave.
Alguien espera que seamos...
a) Sinceros. b) Bondadosos. c) Fieles.
El hijo de la rana brincaba en el bosque cuando vio algo nuevo en el camino. Era una persona larga y esbelta, y su piel relucía con todos los colores del arco iris. -Hola -dijo Niño-rana-. ¿Qué haces tirado en el sendero? -Calentándome al sol -respondió esa otra persona, retorciéndose y desenroscándose-. Me llamo Niño-culebra. ¿Y tú? -Soy Niño-rana. ¿Quieres jugar conmigo? Así Niño-rana y Niño-culebra jugaron toda la mañana en el bosque. El Niño-rana le enseñó a Niño-culebra a saltar y ésta le enseñó a arrastrarse por el suelo y trepar a los árboles. Después cada cual se fue a su casa. -¡Mira lo que sé hacer, mamá! -exclamó Niño-rana, arrastrándose sobre el vientre. -¿Dónde aprendiste a hacer eso? -preguntó su madre. -Me lo enseñó Niño-culebra. Jugamos en el bosque esta mañana. Es mi nuevo amigo. -¿No sabes que la familia Culebra es mala? -preguntó su madre-. Tienen veneno en los dientes. Que no te sorprenda jugando con ellos. Y que no te vuelva a ver arrastrándote por el suelo. Eso no se hace. Y desde ese día, Niño-rana y Niño-culebra nunca volvieron a jugar juntos. Pero a menudo se sentaban a solas al sol, cada cual recordando ese único día de amistad.
¿Qué vio el hijo de la rana en el bosque?
a) Una persona corta y esbelta. b) Una persona larga y esbelta. c) Una persona ancha y no esbelta.
¿Qué le enseñó el Niño-rana al Niño-culebra?
a) Andar. b) Correr. c) Saltar.
¿Qué le enseñó el Niño-culebra al Niño-rana?
a) Andar por el suelo y volar por el aire. b) Arrastrarse por el suelo y trepar. c) Arrastrarse sólo por el suelo.
¿Qué le dice la mamá al Niño-rana?
a) Que la familia Culebra es mala. b) Que la familia Culebra es muy agradable. c) Que la familia Culebra es muy antipática.
Un ratón estaba descansando al pie de un árbol. De pronto le cayó una fruta en la cabeza. El ratón salió corriendo, encontró a su amigo el conejo y le dijo: -Allí estaba yo, y me ha caído encima una rama que por poco me mata. El conejo corrió asustado, encontró a la ardilla y le dijo: -¡Por allí, hace un momento, le ha caído al ratón un árbol encima! La ardilla echó a correr, encontró al cerdito y le dijo: -¡No vayas por allí, que están cayendo rayos y centellas! El cerdito encontró al chivo y le dijo: -¡Corre, corre, que por allí hay un terremoto! Y así, uno tras de otro, todos los animales, asustados, corrieron como locos. Se creían que se hundía el mundo.
ACTIVIDADES:
¿Dónde descansaba el ratón?
a) En su cama. b) En su madriguera. c) Al pie de un árbol.
¿Quién era el mejor amigo del ratón?
a) El conejo. b) La ardilla. c) El cerdito.
¿Qué creían los animales?
a) Que era una broma. b) Que se hundía el mundo. c) Que no pasaba nada.
¿Era tan grande como para salir todos corriendo?
a) Sí. Era un terremoto. b) Sí. Había rayos y centellas. c) No. Al ratón le había caído una fruta.
Arturo se dio cuenta de que...
a) Había que cuidarla. b) Era muy lista. c) Era muy bonita.
La abuela guarda en una cajita las figuras del pesebre, amontonadas, calladitas. Allí están, durante todo el año, pastores y pastoras, ovejas, caballitos, casas envueltas en la paja pintada de verde... Allí descansan el Niño Jesús, san José, la Virgen, la mula y el buey.
En diciembre, la abuela pone en un rincón de la casa un cajón sobre otro, y otro, y otro... Los cubre con un papel grueso pintarrajeado de verde y rojo. Después, la abuela abre su caja y va sacando, sacando, sacando... Saca la paja verde; saca el pesebre con su lecho amarillo, de hierba seca. Saca la estrella plateada que colgará en el portal. Pero lo primero que saca es al Niño en el pesebre, a san José y a la Virgen.
La abuela los limpia cuidadosamente y los coloca en su sitio. Y junto a ellos, la mula y el buey. Después, un pastor con sus ovejas, por aquí; un caballito alegre, por allá. No importa que algunas figuras sean de diferente tamaño, lo que importa es que sean bonitas...
Y así, poco a poco, con mucho tino, con mucha paciencia, la abuela organiza el pesebre. Los muchachos le ayudan, a veces. Y tal vez el hermano mayor es el que coloca las lucecitas eléctricas... Después vendrá la hora de quitar el nacimiento. Otra vez la abuela recogerá las figuritas y las guardará hasta el año que viene.
¿Qué guarda la abuela en una cajita?
a) Un juguete. b) Unas campanillas. c) Las figuras del pesebre.
¿De qué color es el papel grueso?
a) Azul y blanco. b) Verde y rojo. c) Amarillo y rojo.
¿Qué es lo primero que saca la abuela?
a) Las campanillas. b) La mula y el buey. c) El Niño, san José y la Virgen.
Dos mujeres comparecieron ante el rey Salomón con dos bebés, uno
muerto y otro vivo. Ambas mujeres afirmaban que el niño vivo les
pertenecía, y decían que el muerto pertenecía a la otra. Una de ellas
declaró:
-Oh señor, ambas dormíamos con nuestros hijos en cama. Y esta mujer,
en su sueño, se acostó sobre su hijo, y él murió. Luego puso su hijo muerto
junto al mío mientras yo dormía, y me quitó el mío. Por la mañana vi que
no era mi hijo, pero ella alega que éste es mío, y que el niño vivo es de
ella. Ahora, oh rey, ordena a esta mujer que me devuelva mi hijo.
La otra mujer declaró:
-Eso no es verdad. El niño muerto le pertenece, y el niño vivo es mío,
pero ella trata de arrebatármelo.
El joven rey escuchó a ambas mujeres. Al fin dijo:
-Traedme una espada.
Le trajeron una espada, y Salomón dijo:
-Empuña esta espada, corta al niño vivo en dos y dale una mitad a cada
una.
Entonces una de las mujeres exclamó:
-Oh mi señor, no mates a mi hijo. Que la otra mujer se lo lleve, pero
déjalo vivir.
Pero la otra mujer dijo:
-No, corta al niño en dos, y divídelo entre ambas.
Entonces Salomón declaró:
-Entregad el niño a la mujer que se opuso a que lo mataran, pues ella es
la verdadera madre.
Y el pueblo se maravilló de la sabiduría de ese rey tan joven, y vio que
Dios le había dado discernimiento.
¿Qué le ocurría a uno de los bebés?
a) Que estaba enfermo.
b) Que estaba muerto.
c) Que estaba dormido.
¿Qué declara la primera mujer?
a) Que le cambió a su hijo por otro muerto.
b) Que fue ella la que los cambió.
c) Que estaba despierta y lo observó todo.
¿A quién van a pedir consejo?
a) A un Comandante.
b) Al rey Salomón.
c) Al primo del rey Salomón.
¿Qué dijo el rey Salomón?
a) Que le trajeran una moneda.
b) Que le trajeran a otro niño.
c) Que le trajeran una espada.