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Puntos de la comunicación........
Tipo: Apuntes
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Las partes del discurso clásico solían ser cuatro: (exordio, exposición o narración, argumentación y epílogo o peroración).
Busca preparar al auditorio para que estuviera atento y favorable a lo que se iba
a decir más tarde ( “captatio benevolentiae” ). Su función es señalizar que el discurso
comienza, atraer la atención del receptor, disipar animosidades, granjear simpatías, fijar el
interés del receptor y establecer el tema, tesis u objetivo. Es necesario afectar modestia
para capturar la simpatía del público y explotar su tendencia a identificarse con quien habla.
A veces solía faltar esta parte, porque en ese momento no era necesario, ya que
la gente estaba dispuesta a escuchar.
Es la parte en la que se hace la relación de los hechos. Debía ser: breve, clara y verosímil. Generalmente iba a continuación del exordio, ya que era el momento de indicar de qué se trataba.
Es la parte más extensa del discurso y cuenta los hechos necesarios para
demostrar la conclusión que se persigue.
A veces es conveniente adelantar el esquema de las partes de nuestro discurso
para que el público pueda seguir en todo momento el desarrollo del mismo y saber cuándo
va a terminar.
Esta sección enseña al público los puntos fuertes que vamos a defender. Se
persigue la brevedad (no aburrir al auditorio, no traspasar el umbral de atención del público
y evitar la desproporción entre discurso y tema), la claridad (es imposible convencer al
público si no se ha enterado de lo que se trata) y la verosimilitud.
Hay que interrumpir la exposición con breves digresiones que impidan la
monotonía aliviando la tensión del auditorio y actuando sobre él de forma complementaria.
Es la parte donde se aducen las pruebas que confirman la propia posición
revelada en la tesis de la exposición.
Para los discursos monográficos enfocados a la persuasión, como lo es el
discurso de graduación, convienen las estructuras gradativas ascendentes (colocar lo
menos importante al principio e ir ascendiendo en importancia hasta el final). En el caso del
discurso periodístico, se recomienda colocar lo más importante al principio e ir
descendiendo en importancia. La retórica clásica recomienda el orden nestoriano , el 2, 1,
3: primero los argumentos medianamente fuertes, luego los más flacos y débiles y por
último los más fuertes.
A lo largo de esta parte, el orador podía dejar volar su imaginación, y trataba
cuestiones ajenas al tema; pero de ninguna manera había perdido el hilo de la cuestión. Se
trataba de agradar al auditorio, de dejarle un momento de respiro para que aceptara mejor
las conclusiones a las que se iba a llegar.
Es la parte más necesaria del discurso y donde el orador se empleaba a fondo para conseguir lo que pretendía. En algunas ocasiones los oradores hacían un resumen o recuerdo somero de la argumentación.
Es la parte destinada a inclinar la voluntad del oyente suscitando sus afectos,
recurriendo a móviles éticos o pragmáticos y provocando su compasión, o su indignación o
para atraer la piedad del público y lograr su participación emotiva.
Resume y sintetiza lo que fue desarrollado para facilitar el recuerdo de los
puntos fuertes y lanzar la apelación a los afectos; es un buen lugar para lanzar un elemento
nuevo, inesperado e interesante; lo que podría denominarse “el argumento-puñetazo” que
refuerce todos los demás creando en el que escucha una impresión final positiva y
favorable.
Este es el esquema clásico de las partes de un discurso. Sin embargo, no todos los oradores lo seguían al pie de la letra, ni para todos los discursos. Las circunstancias en las que se desarrollaba, la situación del auditorio, el tema que se iba a tratar, el conocimiento o desconocimiento del tema tratado, etc. hacían que el orador adaptase este esquema a sus intenciones. Esto es lo que proporciona más dinamismo a los discursos clásicos.
Para elaborar estos apuntes se han consultado las siguientes páginas web:
http://retorica.librodenotas.com/?s=Las-partes-del-discurso
http://lagoschile.blogspot.com.es/2008/08/partes-fundamentales-del-discurso.htm