




























































































Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Este documento explora el concepto de emprendimiento, enfocándose en la identificación de problemas y necesidades del cliente como punto de partida para la creación de una propuesta de valor exitosa. Se analizan diferentes tipos de emprendedores y la importancia de la conexión emocional con el proyecto. Además, se discuten estrategias para la validación de la propuesta de valor, la captación y fidelización de clientes, y la creación de un modelo de negocio sólido y recurrente. Se enfatiza la importancia de la innovación y la diferenciación en un mercado competitivo, así como la necesidad de adaptarse a las cambiantes demandas del consumidor. El documento proporciona una guía práctica para emprendedores que buscan construir negocios sostenibles y escalables.
Tipo: Esquemas y mapas conceptuales
1 / 151
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





























































































A mi familia,
por apoyarme incondicionalmente en mi camino y a mi gran amigo, Javi Arraut, por inspirarme a ser más.
Antes de nada, agradecerte que hayas adquirido este libro, aunque no lo parezca, ya has decidido dar un paso en la dirección de tus objetivos.
Muchas personas sueñan despiertas con lo que quieren conseguir y lamentablemente al final del día, se quedan en tan solo eso, sueños.
Pocas veces se habla de lo importante que son los pequeños pasos en la dirección correcta, en las novelas e historias populares se hace hincapié en las grandes hazañas y acciones masivas que toman los héroes para cumplir con sus propósitos. Cuando la realidad suele ser muy distinta, es un cúmulo de pequeñas microacciones las que te acaban llevando a tu mejor versión y a la realización de tu visión empresarial. Felicidades por este gran paso que acabas de dar.
Para recompensarte por haber elegido este libro, he decidido regalarte una masterclass en la que explico las 8 características que definen un excelente producto o servicio.
Puedes acceder a través de este código QR:
Estoy convencido de que gran parte del éxito que haya podido tener, Euge, ha sido debido a dos factores (entre muchos otros):
El primero, su gran capacidad por hacerse las preguntas correctas; de no quedarse en la superficie de lo evidente y saber profundizar hasta un nivel que otras personas, probablemente, nunca se habrían planteado.
El segundo, la humildad y la curiosidad con la que aborda cada tema. Incluso habiendo logrado ya, con su marca y sus negocios, grandes resultados que al emprendedor promedio dejarían con la boca abierta.
Y es que el buen emprendedor nunca deja de hacerse preguntas: saber tener la humildad para poner en crisis todo lo que ya sabe y da por hecho, y tener siempre la curiosidad para descubrir todo lo que no sabe todavía, son unas de las principales características de las personas de éxito.
Quizás ya has emprendido y sabes de lo que te estoy hablando. O quizás, hasta ahora, solo contemplabas el emprendimiento como una posibilidad. En cualquiera de ambos casos, te puedo asegurar que el libro que tienes entre tus manos ahora mismo, marcará un antes y un después en tu vida. Todo ello haciéndote las preguntas correctas y de la mano de un fuera de serie como es Euge Oller.
Prepárate para lo que viene en las próximas páginas… porque es muy probable que, como nos pasó a los dos aquel día en Barcelona, también te vuele la cabeza.
Víctor Martín - Autor del Bestseller “Desata tu éxito”.
contaba con bastantes amigos, pero Javi Arraut destacaba sobre todos ellos. Era mi mejor compañero.
En este mundo te vas a encontrar con muchos tipos de personas, unas mejores, otras peores, pero existe un grupo muy reducido y muy difícil de localizar que son las personas buenas de corazón, almas puras. Te aseguro, sin lugar a dudas, que Javi era una de ellas.
A mí me gusta juzgar a la gente por la forma que tienen de tratar a los demás. Quizás a ti te traten bien porque existe algún incentivo positivo o algún tipo de interés. Pero si te fijas en cómo se relacionan con individuos con los que no existe ningún tipo de provecho, hallarás un método infalible para detectar con qué tipo de persona estás tratando.
A Javi lo quería todo el mundo. Siempre se te acercaba con una sonrisa perpetua en la cara, con ganas de escuchar tus historias y tus preocupaciones. Ayudando sin esperar nada a cambio y sintiendo tus problemas como suyos.
Recuerdo que pasábamos largas horas debatiendo los porqués de la vida. También soñando con fundar grandes empresas que impactaran al mundo. No solo a nivel económico, sino también a nivel social. A nuestra manera queríamos crear algo que convirtiese este planeta en un lugar mejor.
Nunca olvidaré que después de estas charlas siempre nos mirábamos a los ojos y nos decíamos simultáneamente:
“Vamos a comernos el mundo”
Javi era ese amigo incondicional que lograba que en los días grises siempre apareciese un rayo de sol.
Parece que fue ayer cuando me telefoneó para contarme que el siguiente sábado se desplazaría con una amiga a Sant Andreu de Llavaneres, un pueblo de la costa catalana donde solíamos veranear. Yo le comenté que haría lo de siempre, salir de fiesta por Barcelona con el resto de mis amigos y le deseé que disfrutara mucho de su pequeño viaje.
Aquel sábado repetí mi rutina de cada fin de semana, llegando a mi
casa a altas horas de la madrugada y un poco perjudicado por el alcohol. Al día siguiente, como era lógico, me levanté bastante tarde, sobre las 11:00h de la mañana.
Cuando alcancé mi teléfono móvil visualicé en la pantalla decenas de llamadas perdidas. Un amigo mío había intentado localizarme insistentemente. Me alerté un poco, pues no era normal tanta urgencia.
Sin perder tiempo le devolví la llamada. No había sonado siquiera un tono cuando escuché la voz de mi amigo. Jamás olvidaré aquellas palabras entrecortadas que rompieron mi corazón en mil pedazos:
“Euge: Javi ha muerto esta noche en un accidente de tráfico”
Cómo narrar lo que sentí en aquel momento. Se detuvo el tiempo, nada importaba. Una mezcla de incredulidad, desolación y tristeza invadieron mi cuerpo por completo, dejándolo en estado de shock , imposibilitando cualquier intento de reacción.
Han pasado casi 10 años y todavía se me encoge el alma cada vez que recuerdo aquel pasaje que cambiaría mi vida para siempre.
Cuando sufres una tragedia de este tipo, pasas por lo que se denomina las cinco etapas del duelo. Os voy a relatar brevemente cómo las fui atravesando.
La primera etapa es la de negación. Me repetía una y otra vez que eso no podía estar pasando. Deseaba despertar y que todo hubiese sido una horrible pesadilla.
Después atravesé la segunda etapa, que es la de ira. Quise informarme de todo lo que había ocurrido en aquel fatal episodio. Resulta que mi amigo regresaba de madrugada a Barcelona después de haber pasado todo el sábado en Llavaneres con su amiga. Circulaba por la autopista a una velocidad normal y por supuesto no había bebido. Pero el destino, en su versión más cruel, quiso que a esa misma hora una persona ebria que conducía una furgoneta se incorporase en la misma autopista por la que circulaban Javi y su acompañante, pero en contradirección y a una velocidad muy superior a la permitida. La colisión fue brutal, robando en un segundo la vida de dos jóvenes que no tenían culpa de nada.
Cada vez que sale algo mal, que tenemos alguna disputa, que me entran las dudas de si voy a triunfar o no, acordarme de Javi me da una fuerza increíble.
¿Sabes por qué?
Porque recuerdo su cara y siento que me dice:
“Euge: vas a comerte el mundo”
Existe una imagen rondado por internet que describe lo que le suele pasar a la mayoría de estudiantes. En la imagen aparece un profesor explicando a sus alumnos la manera en la que se les va a evaluar, el examen consiste en subir lo más rápido a un árbol cercano. Sus alumnos, que no son humanos, se quedan atónitos con semejante injusticia, ya que entre ellos se encuentran diferentes animales, una jirafa, un león, una serpiente, un pez, un elefante y un mono. Como podrás imaginar el mono salta de alegría y pasa la prueba sin ningún tipo de dificultad. En cambio el resto de animales se quedan perplejos sin saber qué hacer.
Lo que te quiero explicar con esto es que el sistema educativo trata a todas las personas igual. Está creado para moldearnos con un mismo patrón.
Es más, si lo piensas fríamente: ¿por qué nos agrupan en una misma aula con niños que han nacido el mismo año que nosotros?
Está demostrado que cada ser humano tiene su propio ritmo de desarrollo y de aprendizaje. ¿Por qué nos enseñan a todos lo mismo? ¿Por qué nos piden que memoricemos conceptos para luego vomitarlos y olvidarlos unos días después? Hoy en día disponemos de toda esa información en nuestros bolsillos. Nuestros teléfonos móviles dan respuesta a cualquier pregunta que podamos realizar.
La razón a estas preguntas es bien sencilla: hacen lo mejor posible para formar a trabajadores y no a emprendedores.
Nuestro sistema educativo no se ha revisado desde la revolución
industrial, sigue siendo un sistema que pone por encima el desarrollo de habilidades de sumisión al de creación.
Fue a mis 16 años, cuando me di cuenta de que no nos íbamos a llevar bien...
Repetí 4º de la ESO.
Aún recuerdo la llamada de mi madre para comunicarme la noticia. Me había esforzado para recuperar las asignaturas que me quedaban, pero no llegué a la nota necesaria. Rompí a llorar de inmediato, me esperaban grandes cambios.
Lo que peor me sentó fue la sensación de haber defraudado a mis padres, ellos tenían altas expectativas en mí, y yo no había llegado a cumplirlas.
Me pase la tarde en casa, esperando a que mis padres llegasen enfadados y recibiera mi merecido castigo. Justo empezaba el verano y me iban a llevar a un campamento de surf con mis amigos, en mi cabeza ese campamento se había esfumado.
La realidad fue muy distinta, mis padres no me castigaron por haber repetido, me vieron tan destrozado, tan desilusionado y tan defraudado que adoptaron una postura de apoyo y motivación. Ellos sabían que el sistema educativo había puesto un examen de escalar árboles y su hijo no era un mono.
Esa fuerza y confianza por parte de mis padres, me ayudó a no perderme en la baja autoestima que un evento así puede suponer para un adolescente.
Ese mismo año, empecé a entender cómo funciona realmente el sistema educativo.
Trata a todo el mundo igual. Además, se premia la obediencia, acatar las órdenes. Te entregan unos libros, eligen qué materias has de estudiar y te obligan a memorizarlas. El que más acate y más se adapte a este sistema de memorizar y vomitar lo aprendido, será considerado un genio y el que mejor futuro tendrá.
Luego la realidad es diferente. Resulta que los más rebeldes suelen ser los emprendedores. Los que tienen esa creatividad e ingenio para
Recuerdo que un día llegué a casa de mis padres a las 6.00h de la mañana después de haber estado largas horas de fiesta. Por supuesto iba bastante perjudicado por el alcohol, pero curiosamente no tenía sueño.
Me dispuse a navegar por YouTube, y al rato, sin saber muy bien porqué, me llamó la atención un vídeo en el que Will Smith daba una charla, el vídeo se llama Wills Wisdom. El montaje estaba muy cuidado con una música realmente emotiva. En cierto momento de dicho speach , el actor pronunció unas palabras que se me clavaron en el alma.
Comentó que uno de los consejos más valiosos que le había legado su padre era que cuando quisiese crear un muro gigante, no se fijase en las dimensiones del proyecto, sino que fuese construyéndolo poco a poco, paso a paso. Que cada ladrillo lo colocase de la manera más perfecta posible para que luego fuese capaz de soportar el peso del resto de la estructura.
Su padre le aseguró que con perseverancia y firmeza, llegaría el día en el que miraría hacia arriba y comprobaría que había creado una obra inmensa y robusta gracias al haber dispuesto perfectamente cada ladrillo.
En ese mismo instante tuve una revelación. Entendí que tocar fondo no significa asumir que tienes un problema y que al día siguiente por arte de magia todo se soluciona. Comprendí que cuando asumes que estás en esa espiral, has de tener la fuerza de voluntad suficiente para ir colocando ladrillo a ladrillo e ir saliendo de esa situación tan negativa, poco a poco pero con acciones firmes.
Aquel momento jamás se me olvidará. Lloré desconsoladamente preguntándome una y otra vez qué estaba haciendo con mi vida…
Así empezó mi gran camino de desarrollo personal. Leí cientos y cientos de libros. Abracé la filosofía del aprendizaje y el conocimiento. Cada día me prometí mejorar aunque solo fuera un 1%. Entendía que la suma de pequeñas mejoras me ayudaría a alcanzar grandes metas y estaba dispuesto a colocar ese ladrillo diario hasta el fin de mis días.
Estas son las tres historias que se convirtieron en mis grandes “porqués”.
Como has podido leer en estas tres vivencias personales, mis tres apoyos son:
Descubrir los tuyos te ayudará enormemente en tu camino de emprendedor y en la vida en general, nuestras historias nos dan identidad y luz en los momentos más duros.
Y, sobre todo, cuando recabes en tu pasado para encontrar tus historias, visualízalas como una herramienta de poder. Muchas veces no es la historia en sí la que nos define, sino cómo reaccionamos a ella. Fíjate que las tres historias que te he contado, podrían haber desencadenado otro tipo de sentimientos en mí. Podría haber adoptado el papel de víctima, lamentándome sobre mi situación y culpando al universo por tratarme tan mal. En cambio son precisamente las historias más duras las que me han hecho seguir adelante y perseguir mis metas.
Tony Robbins, en su libro Controle su destino explica la historia de dos hermanos cuyo padre era una persona tóxica, un ladrón y un ejemplo horrible de ser humano.
Ambos tuvieron que crecer en este entorno tan negativo. Uno de ellos se convirtió en una persona horrible, igual que su padre, robaba, se drogaba y trataba fatal a los de su entorno, sin embargo, el otro se convirtió en un ciudadano ejemplar, consiguió el trabajo de sus sueños, se casó con el amor de su vida y crió a 2 maravillosos hijos.
En cierta ocasión les realizaron la misma pregunta a ambos: “¿Cómo has acabado así?”
Los dos hermanos contestaron idénticamente: “Teniendo un padre como el que tenía ¿qué otra opción me quedaba?”