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Tipo: Diapositivas
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Estefanía Solís Moreno Cristina Maria Dinu Clara Martín García
**1. Introducción
sometidas, fueron confiscadas por el estado o vendidas por obligación a precios inferiores a su valor a otras compañías que pertenecían a dueños de “raza pura”. La “noche de los cristales rotos” fue el evento que marcó el inicio del holocausto. Sucedió del 9 al 10 de noviembre de 1938. Un joven alemán con origen judio enojado porque sus padres fueron expulsados y mandados a Polonia mató a un diplomático alemán en París. Cuando Adolfo Hitler que estaba en Munich se dio cuenta de la muerte incito a las Juventudes Hitlerianas a tomar venganza contra todos los judíos que quedaban en Alemania. Las 24 horas siguientes fueron de salvajismos. Fallecieron 91 judíos y muchos fueron heridos y enviados a la cárcel o a campos de concentración. Esta noche es recordada no lo por las muertes o los heridos, sino por la destrucción, los incendios de sinagogas, casas y tiendas judías. Se liberaron a algunos de la cárcel pero tuvieron el injusto castigo de pagar por los daños que ocurrieron. Lo interesante es que los culpables de los daños fueron todos los alemanes que fueron incitados por Hitler no los judíos. Un tiempo más tarde se prohibió que los niños de esa religión asistieran a escuelas alemanas. Esto causó la huida de muchos que habitaban aquel territorio y deseaban tener una vida más pacífica lejos de las discriminaciones sociales, económicas y sobre todo religiosas a las que estaban sometidos.
Consecuencias El Holocausto dio el empuje final a la creación del estado de Israel, ubicado sobre parte del territorio del Mandato Británico de Palestina, que acogió a los judíos supervivientes del exterminio. 5.600.000 a 6.100.000 de judíos murieron, entre el 49 y el 63 % eran polacos. Cuando la guerra terminó millones de judíos, eslavos, gitanos, homosexuales, testigos de Jehová, comunistas y otros grupos habían fallecido en el Holocausto. Más de 5.000.000 de judíos fueron asesinados: unos 3.000.000 en centros de exterminio y en campos de trabajo, 1.400.000 en los fusilamientos masivos, y más de 600.000 en los guetos (se cree que el número de víctimas fue casi de 6.000.000). Tres años después de la derrota alemana, resultó ser otra consecuencia del Holocausto. Dirigentes nazis responsables del Holocausto fueron condenados, y algunos ejecutados, al finalizar la contienda por un tribunal de guerra internacional celebrado en Nuremberg, Alemania. Dentro de los juicios por crímenes de guerra tristemente más famosos de la historia reciente de la humanidad.
2. Contexto histórico:
La persecución y segregación de los judíos fue llevada a cabo en varias etapas. Después que el partido nazi llegó al poder, el racismo impuesto por el estado resultó en la legislación antisemita mediante la cual aislaban sistemáticamente a los judíos de la sociedad alemana forzandolos a salir de Alemania, en un primer momento mediante la humillación en la vía pública de los judíos, ya que como no los consideraban alemanes, no les permitían circular por la acera sino que les obligaban a ir por la carretera, más adelante se les diferenció de los alemanes con un brazalete y esto finalmente fue sustituido por la estrella de David
(símbolo diferenciador judío), esto sucedió durante la Segunda Guerra Mundial cuando el afán de expansionamiento de Hitler era imparable. Después de la invasión alemana de la mitad de Polonia en 1939 (Rusia tres días más tarde invadió la otra mitad de Polonia), lo que significó el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la política antisemita se desarrolló en un detallado plan para concretar y eventualmente aniquilar a los judíos europeos y como en Polonia residieron bastantes judíos, fueron principalmente contra ellos. Los nazis primero crearon ghettos en el Gobierno General (un territorio en Polonia central y oriental en la cual los alemanes crearon un gobierno alemán) y el Warthegau (un área de Polonia occidental anexado a Alemania). Los judíos polacos y de Europa occidental fueron deportados a estos ghettos.
Después de la invasión alemana de la unión Soviética en 1941 (que resultó finalmente un fracaso), equipos móviles de matanza, empezaron operaciones de matanza dirigidas a comunidades enteras de judíos. Los alemanes votaron por la exterminación, deportación o aislamiento y explotación de judíos en campos de concentración. Las SS, la guardia exclusiva del Estado Nazi, pronto vieron los métodos de los equipos móviles (predominantemente fusilamientos o camiones de gas) como ineficientes y psicológicamente difíciles para los ejecutantes. El 31 de julio de 1941, Hermann Goering autorizó a preparar y ejecutar “una solución completa del problema judío”
Tres campos de concentración fueron creados en Polonia: Belzec, Sobibor y Treblinka. Los judíos estaban obligados a recoger sus pertenencias y salir de casa, siendo entonces mandados a los campos de concentración a los cuales viajaban metidos en vagones de tren en los cuales pasaban aproximadamente tres días sin ver la luz del sol, cuando llegaban a estos campos, los nazis los separaban en dos grupos, un grupo, el de gente más enferma, sin fuerzas, menos útil según los nazis para el trabajo, iba directamente a la cámara de gas, haciéndoles creer que simplemente iban a tomar una ducha, así además conseguían que se desprendieran de sus objetos personales, y los nazis no los desperdiciaban. Por otro lado, el segundo grupo separado del anterior, iba destinado a trabajar dentro del campo de concentración, con una alimentación deficiente lo que hacía bastante posible la muerte por desnutrición o enfermedades. La SS, la policía nazi, estaba encargada de organizar las deportaciones a los campos. Los nazis también gasearon judíos en otros campos de exterminio en Polonia: Auschwitz-Birkenau (que era el campo más grande), Majdanek, y Chelmno. Los nazis sistemáticamente asesinaron a más de tres millones de judíos de Europa por gaseamiento, fusilamiento y otras medidas. Casi seis millones de judíos fueron asesinados (dos tercios de la población judía que vivían en europa en 1939).
3. Alemania Polonia y España
Alemania. A partir de la llegada del partido nazi al poder y de sus políticas antisemitas comenzó en Alemania el acoso sistemático de la población judía, la exclusión, segregación, y la cacería de la misma. A pesar de que los judíos comenzaron su éxodo a partir de la llegada del
Alemania nazi y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Dada su posición geográfica y observando como el esquema político europeo se empezaba a transformar adquiriendo relevancia tanto las ideas fascistas como ultraderechistas que se contraponían a las ideas comunistas, Józef Pitsudski firmó primero en 1932 un pacto de no agresión con la URSS y posteriormente, en 1934 lo hizo con Alemania. Este pacto de no agresión no prosperó; Hitler tenía como propósito hacer de Polonia un mero vasallo sumiso; por ello, en 1938 Joachim von Ribbentrop, ministro alemán de asuntos exteriores, presentó una visión de Polonia en la que preveía tanto la incorporación de la ciudad de Gdańsk al Reich como la comunicación extraterritorial a través de Pomerania en Polonia. Esta visión o exigencias fueron rechazadas por parte del ministro de exteriores polaco Józef Beck. Hitler, al comprobar que sin el uso de la violencia no iba a conseguir la sumisión de Polonia, firmó el 3 de abril de 1939 el plan de ataque a Polonia, y, posteriormente, el 28 de abril denunció el pacto de no agresión firmado en 1934. Este plan se empezó a ejecutar la mañana del 26 de agosto de 1939, suponiendo, entre otras cosas, además del primer frente de la II Guerra Mundial, un nuevo método de lucha conocido como Blitzkrieg o guerra relámpago. Las tropas polacas intentaron defender las fronteras de Polonia, sin embargo, debido a la superioridad de los alemanes, los polacos se vieron rápidamente obligadas a retroceder hacia el interior, para organizar desde allí la defensa. Alemania fue ganando terreno polaco rápidamente y a la par, los polacos iban poniendo menos resistencia a tal ofensiva. Para otoño de 1939 la resistencia que encontraba el ejército alemán eran las estructuras militares clandestinas que hacían la guerrilla al ejército alemán. Estas estructuras de resistencia y el hecho de que el gobierno se encontraba en el exilio, supusieron en Polonia la creación de un estado clandestino, estado que contaba con ejército, ministerios, parlamentos, policía y asistencia social. El principal objetivo del ejército clandestino era el levantamiento general; a lo que se oponía el gobierno en el exilio, pues quería evitar represalias contra la población civil. Por tanto, finalmente, las actuaciones de este ejército giraban en torno a la tarea de propaganda, espionaje, sabotaje… Para retomar el tema principal sobre el que gira este texto vamos a hablar de la situación de los judíos en Polonia. Los judíos en Polonia fueron sometidos a una persecución y un terror brutal durante la segunda Guerra Mundial; en un primer momento los judíos fueron robados, excluidos, expulsados, desposeídos de sus bienes y hacinados en guetos. Está fue la primera solución que planteo Hitler al ``problema´´ de los judíos; pero sólo sería el principio del terror que estaba por venir para las personas judías. En otoño de 1941 los nazis comenzaron su masacre; en primer término, se hizo uso del humo de tubos de escape de camiones, las personas eran introducidas en la parte trasera de los camiones y los humos que expulsaban los mismos eran dirigidos al interior de la caja de los camiones donde se encontraban las personas que morían asfixiadas lentamente. Posteriormente, en 1942 se pusieron en marcha las denominadas fábricas de la muerte Bełżec, Sobibór y Treblinka, y en Auschwitz-Birkenau. En estas fábricas de la muerte fueron asesinadas aproximadamente un millón y medio de personas; Auschwitz fue uno de los campos donde fueron asesinadas mayor número de personas, pero lo ocurrido en este campo será mencionado más adelante. En lo que se refiere a la población judía residente en Polonia hay que destacar que ésta no se rindió sin luchar; algunas personas huyeron hacia los bosques, otras formaron sus propios destacamentos de guerrillas o se unían a tropas polacas o soviéticas y otros
formaron la Unión Militar Judía y la Organización Judía de Combate para combatir las tropas nazis aunque sin demasiado éxito. Los alemanes construyeron en territorio polaco alrededor de 2.000 tipos de campos diferentes. El más simbólico de todos, ya mencionado y que se desarrollará más tarde fue Auschwitz. El destino de los polacos era estos campos, el campo de Stutthof fue pensado especialmente para los polacos. En un primer término los campos servían a modo de internamiento preventivo para evitar revueltas o reducir la resistencia, pero posteriormente, estos campos se convirtieron en el destino de aquellas personas que participaban en la resistencia, de aquellas que participaban en atentados contra alemanes, las que ayudaban a presos y judíos, los que llegaban tarde al trabajo, o simplemente, personas de origen polaco o judío. La ofensiva hacia los judíos por parte de los nazis, el mermar sus derechos frente a los de los polacos, el premiar la denuncia de judíos por parte de polacos, la propaganda antisemita, etc constituyeron un caldo de cultivo para romper la solidaridad judeo-polaca; pero también hay que destacar que los polacos supusieron una gran ayuda para que muchos judíos polacos pudiesen sobrevivir a la barbarie. En la segunda etapa de la ocupación alemana de Polonia (1942-1944) se hicieron más frente tanto la denuncia de judíos fuera de guetos o campos, como la denuncia de polacos que escondían a judíos. Comenzaron a darse cazas de judíos por parte de la población civil y de autoridades como las SS o el Servicio Judío de Orden.
España. Para conocer la situación de España y los españoles y españolas durante el holocausto es preciso hacer una pequeña introducción para conocer el contexto histórico en el que se encontraba el país y la ciudadanía. España durante la II Guerra Mundial vivía una situación compleja, esta complejidad deriva de una guerra civil que vino precedida a un golpe de estado perpetrado por Franco y que al no contar con los apoyos o con el respaldo tanto de la totalidad de las instituciones como de la totalidad de la sociedad civil, acabó derivando en una de las épocas más oscuras y terribles de nuestra historia que fue la guerra civil. La guerra civil en España tuvo lugar entre los años 1936-1939, es decir, la guerra civil española fue la antesala a la II Guerra Mundial, apenas 5 meses de diferencia se dan desde el fin de la guerra civil española y el inicio de la segunda guerra mundial. La guerra civil española terminó con la derrota del bando republicano por parte de los franquistas; cabe mencionar que el bando franquista contó con la colaboración tanto de la Alemania nazi de Hitler como de la Italia fascista de Mussolini; este acto lo agradeció o compenso Franco poco tiempo después manteniéndose neutral ante la barbarie nazi, los campos de concentración y asesinatos perpetrados en aquellos territorios ocupados por la Alemania nazi. Durante la guerra civil y tras el fin de la misma, muchos españoles del bando republicano se vieron obligados a exiliarse o a huir del terror que se estaba implantando en España, gran parte de la ciudadanía española exiliada busco un futuro en países de Latinoamérica como México o Argentina, muchos otros, decidieron huir hacia Europa o a la Unión Soviética a través de barcos, o cruzando la frontera a pie. Los españoles exiliados en Francia eran enviados a campos de internamiento en los que las personas tenían que soportar condiciones infrahumanas; esto sólo fue la antesala de lo que estaba por llegar, pues al
estaban encerradas en los campos de concentración y, además, las salvajes torturas y exterminio al que estaban siendo sometidos. Gracias al testimonio de Boix y los negativos que fue recopilando y pudo extraer de Mauthausen se pudo condenar y castigar posteriormente el Holocausto cometido por los nazis. Esta era la situación de los españoles durante la II Guerra Mundial y en concreto en el holocausto y campos de exterminio; a continuación, vamos a ver qué papel ocupó España dentro de la II Guerra Mundial y como fue una vía de escape para miles de judíos aun teniendo en cuenta que la dictadura franquista estaba a favor de las políticas antisemitas. Como ya se ha mencionado, durante la II Guerra Mundial, miles de judíos se vieron obligados a abandonar el continente europeo debido a la salvaje persecución y exterminio que estaban sufriendo. Para miles de judíos una vía de escape fue a través de España; una larga travesía y miles de inconvenientes tuvieron que afrontar estas personas para poder llegar a territorio español o portugués desde el cual, generalmente, cogían un barco para huir a un tercer país ajeno a las políticas antisemitas de la Alemania nazi. Los primeros refugiados tras el estallido de la II Guerra Mundial pudieron huir atravesando aduanas que les permitía llegar a un país desde el cual coger un barco y huir; esta situación de relativa facilidad para salir de Europa a través de España no duró mucho tiempo; la dictadura franquista favorable a las políticas antisemitas fue dificultando las condiciones necesarias para entrar en el país. En primer término, era condición para aquellos ciudadanos no españoles que quisieran entrar en España no haber tenido ningún tipo de negocio con la República, los masones y judíos (excepto los que eran favorables al régimen) y a los que el régimen consideraba enemigos del mismo. Tras varias modificaciones acabaron siendo condición no sólo lo ya mencionado, sino también estar autorizados por el Ministerio de Asuntos Exteriores, tener billete para el viaje, tener dinero suficiente para sobrevivir el poco tiempo que estuviesen en España… A pesar de las dificultades, cada vez mayores, se estima que alrededor de unos 15. judíos sefardíes (de origen español) pudieron salvar su vida a través de España. Podemos encontrar numerosos actores que facilitaron la huida de estos judíos a través de España, como son Eduardo Propper de Callejón, Bernardo Rolland de Miota o Ángel Sanz Briz, también conocido como el ``Ángel de Budapest´´ o el Schindler español. Briz, encargado de negocios de la embajada en Budapest, comenzó su ardua tarea alojando en la embajada a los judíos que llegaban en busca de ayuda. Poco tiempo después, al ver que era imposible alojar a tantas personas en la embajada tomó la determinación de comprar una serie de edificios que servirían de alojamiento para los judíos. Briz, a través de la emisión de visados judíos de origen sefardí consiguió sacar de Europa a la cantidad aproximada de 5.200 judíos. De los cuales, 200 eran realmente judíos sefardíes.
4. Campos de concentración y ghettos: Los primeros campos de concentración de Alemania se establecieron poco después del nombramiento de Hitler como canciller en enero de 1933. En las semanas posteriores a la subida al poder de los nazis, las SA, mejor conocidas como “tropas de asalto”, las SS las “escuadras de protección”, la policía y las autoridades civiles locales organizaron múltiples
campos de detención para encarcelar a los adversarios reales y percibidos de las políticas nazis. El primer campo que se abrió fue Dachau, en Marzo de 1933, para prisioneros políticos. Posteriormente, se utilizó como un modelo para el sistema de campos de concentración ampliado y centralizado que administraban las SS. Las autoridades alemanas establecieron campos por toda Alemania, a medida que estos se fueron volviendo necesarios para manejar a las masas que detenían por ser supuestos elementos subversivos. Las SS establecieron campos más grandes en Oranienburg, al norte de Berlín; en Esterwegen, cerca de Hamburgo; en Dachau al noroeste de Munich; y en Lichtenburg, en Sajonia. En el mismo Berlín, el centro de Columbia Haus alojó a prisioneros que estaban siendo investigados por la Gestapo (la policía secreta estatal alemana) hasta 1936. Por tanto, profundizaremos en algunos de los campos de concentración más importantes.
AUSCHWITZ La cantidad de víctimas deportadas por las SS y la policía al campo de concentración de auschwitz fue en torno a 1,3 millones de personas entre 1940 y 1945. De estas personas deportadas, aproximadamente 1,1 millones de personas fueron asesinadas. Específicamente, podemos observar que los judíos deportados a este campo fueron 1.095.000 y 960.000 muertos. Los polacos no judíos que fueron deportados fueron en torno a 140.000 y 74.000 muertos. En este campo también murieron prisioneros de guerra soviéticos y población de otras nacionalidades. Auschwitz al ser un gran campo de concentración tenía la tasa más alta de muerte pero también la tasa más alta de supervivencia en los centros de exterminio. A los prisioneros seleccionados para el trabajo se les tatuaba un número exclusivo y renunciaba a su nombre para ser reconocidos por su número de serie, los prisioneros que asesinaban en las cámaras de gas no se registraban ni recibían tatuajes.
Auschwitz I fue el primer campo que se estableció cerca de Oswiecim, construida en abril de 1940, en unas barracas abandonadas del ejército polaco. Los prisioneros eran utilizados para hacer trabajos forzados y se encontraban entre estos alemanes encarcelados como delincuentes reincidentes, prisioneros políticos polacos que provenían de Lodz. Al igual que la mayoría de los campos de concentración creados en esta época del holocausto judío, auschwitz fue creado para tres objetivos diferentes: Primero, para encarcelar a los enemigos y contrarios del régimen nazi; segundo, para suministrar mano de obra barata o prácticamente gratuita para las empresas de las SS (producción de armamento u otros elementos bélicos) y por tercero y último, para mantener un sitio donde matar a sectores de la población cuya muerte era vital para el triunfo de la Alemania Nazi según las SS y la policía. Auschwitz I contaba con una cámara de gas improvisada en el edificio de la prisión y más tarde se construyó una cámara de gas más grande en un edificio permanente alejado de donde dormían los prisioneros. En el hospital de Barranca, los médicos se llevaron a cabo experimentos con niños, gemelos y enanos y practicaron esterilizaciones forzosas y castraciones en adultos.
El campo de concentración de Mauthausen fue construido en torno a 1938 con un grupo de 300 prisioneros transportados desde el campo de concentración de Dachau. En los inicios de la apertura del campo este tenía unos 565 prisioneros, en su mayoría políticos y criminales, más tarde se concentraron también prisioneros “asociales”, opositores políticos, objetores religiosos incluyendo Testigos de Jehová. Más tarde, también ingresaron al campo antinazis de los países ocupados, militares británicos y americanos. Hasta mediados de 1944 hubo relativamente pocos judíos en Mauthausen, pero entonces comenzaron a llegar en gran número desde Hungría y Auschwitz. Mauthausen se dividió en tres campos diferentes: Campo I; el campo regular y ordinario. Campo II; el área de talleres del campo donde los prisioneros realizaban trabajos forzados para las empresas y proyectos de la SS. Campo III; campo construido a principios de 1944 para mantener a los prisioneros recién llegados aislados de los demás. En este campo de observaban varios edificios de piedra destinados a servicios del campo (cocina, duchas y lavandería) aunque la prisión construida a mediados de 1941 también se encontraba en estos edificios. Los prisioneros enfermos a partir de primavera de 1943 se mantenían en la llamada enfermería donde reciben poco o ningún tratamiento y se enfrentaban a una muerte prácticamente segura. A principios de 1941, los nazis calificaron a Mauthausen como el único campo de categoría III, característica de los campos con el régimen más duro ya que estaba reservado a los prisioneros “culpables de acusaciones realmente graves, incorregibles, asociales y convictos por causas criminales, es decir, gente con pocas probabilidades de poder ser reeducada”. Los prisioneros eran sometidos a condiciones inhumanas, forzandolos a subir pesados bloques de piedra por los 186 escalones de la mina del campo. Estos escalones eran conocidos como “escalera de la muerte”. Los prisioneros periódicamente eran sometidos a una selección en la cual los nazis juzgaban que si estaban demasiado débiles o enfermos deben ser separados de los demás y asesinados en la cámara de gas, además, los médicos utilizaban inyecciones de fenol para matar a los pacientes demasiado débiles para moverse. Los prisioneros de Mauthausen fueron utilizados intensivamente para trabajos forzados. Al principio, los prisioneros tuvieron que participar en la construcción del campo y trabajaron en la cantera cercana. Durante la guerra, los trabajos forzados realizados por prisioneros de
los campos de concentración fueron adquiriendo cada vez más importancia para la producción armamentística alemana. La liberación de Mauthausen: A principios de 1945 comenzaron a llegar a el campo transportes procedentes de los campos evacuados, el campo estaba cada vez más atestado, lo cual deterioró aún más las ya terribles condiciones de vida. Muchos prisioneros murieron de hambre o de enfermedad. Las epidemias de tifus redujeron aún más la población del campo. Se estima en 199.400 el número de prisioneros que pasaron por este campo entre 1938 y mayo de 1945 y un tercio de estos eran judíos.
-Consecuencias económicas y sociales: Según el estudio publicado en el Quarterly Journal of Economics, las consecuencias económicas del Holocausto apuntan a que el mayor nivel de renta en la actualidad se encuentra en las regiones en las que se asesinó a un mayor porcentaje de población judía. El argumento principal para explicar el efecto a largo plazo del genocidio sobre el nivel de renta es que los judíos constituían la clase media en muchas regiones. En las zonas ocupadas por los alemanes, el 68% de los médicos era de origen judío. La desaparición de clases medias tiene consecuencias negativas tanto en el ámbito político como en el económico. Por una parte, las clases medias favorecen la existencia de regímenes democráticos. Además, hacer de colchón entre las élites y las clases más desfavorecidas, las clases medias favorecen cambios políticos que reducen los privilegios de los primeros, sin que los cambios sean tan radicales que sean frenados por las elites; y mejoran suficientemente la participación en las decisiones políticas de las clases más desfavorecidas, para que el nuevo sistema sea aceptado por éstas. Las clases medias también favorecen el establecimiento de unas reglas de juego en las que se premia económicamente a las personas que trabajan e innovan. Como consecuencias sociales a largo plazo podemos destacar: La destrucción de los marcos culturales, un elemento que también impidió a los judíos casarse y tener hijos durante un periodo prolongado. Un considerable aumento de matrimonios mixtos, buscando de esta manera escapar de los opresores. El mayor número de víctimas masculinas, lo que supone una menor fertilidad y también menos matrimonios.
Los nazis tenían los judíos como objetivos para la persecución y la muerte. Pero las mujeres, tanto judías como no judías, eran a menudo sujetas por los nazis a una persecución única y brutal. Algunos campos y ciertas áreas dentro de los campos de concentración eran designados específicamente para mujeres. En mayo de 1939, los nazis abrieron el campo de Ravensbrueck, el campo de concentración más grande creado para mujeres. Más de 100.000 mujeres pasaron por Ravensbrueck hasta la liberación en 1945. En 1942, un campo de mujeres fue creado en Auschwitz (donde las primeras prisioneras eran las mujeres deportadas de Ravensbrueck). En Bergen-Belsen, un campo de mujeres fue creado en 1944. Miles de prisioneras judías de Ravensbrueck y Auschwitz fueron transferidas a Bergen-Belsen. Ni las mujeres ni los niños fueron salvados de las operaciones nazis de asesinato masivo. Las mujeres perecieron al lado de los hombres en los territorios soviéticos ocupados por los alemanes, las víctimas de los fusilamientos masivos de los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza). Las mujeres, especialmente ellas con niños pequeños, eran a menudo las primeras de ser “seleccionadas” para gaseamiento en los campos de exterminio. En los ghettos y los campos, los nazis detenían mujeres para realizar trabajos forzados. Los médicos nazis a menudo usaban las mujeres judías y gitanas para experimentos de esterilización y otros experimentos humanos inmorales. En los campos y los ghettos, las mujeres eran particularmente vulnerables al acoso y la violación. Las mujeres judías embarazadas a menudo trataban de ocultar sus embarazos o eran forzadas a hacer abortos.
El Holocausto fue un hecho catastrófico para las familias judías, romaníes y sintis, la mayoría de las cuales no sobrevivieron a las redadas, el encarcelamiento, la deportación y los campos de concentración. La capacidad de adaptación e improvisación de las mujeres y su valentía se cuentan entre los fenómenos notables del Holocausto El deterioro constante de las condiciones de vida de las mujeres, la huida de los hombres hacia el Este después de la invasión de Polonia, su reclutamiento al azar para trabajos forzados y el consiguiente miedo a salir a la calle fueron causa de que se ampliará la esfera de actividad de las mujeres y aumentará su papel dentro de la familia. De resultas de ello, las mujeres fueron las primeras que se vieron forzadas a afrontar una sarta de problemas y dificultades. El del hambre fue uno de ellos. En los guetos y en los lugares de ocultamiento, donde los judíos todavía mantenían la unidad familiar, los miembros de la familia padecieron un hambre atroz. Algunas mujeres y niñas arriesgaron la vida contrabandeando víveres. Las madres se vieron obligadas a arreglárselas con racionamientos miserables y a hacer frente al dilema de cómo dividir los alimentos entre los miembros de la familia. Muchas madres se privaron de alimentos para proteger a sus hijos. Forzadas a trabajar, fueron presa de gran ansiedad mientras sus hijos permanecían solos en casa, bajo la amenaza constante de los allanamientos de domicilio. ¡Bienaventurada la cerilla que ardió y encendió llamaradas, Bienaventurada la llamarada que ardió en lo recóndito de los corazones, Bienaventurados los corazones que supieron
apagar su latir con honor! ¡Bienaventurada la cerilla que prendió y encendió llamaradas! HANNAH SZENES Este poema lo escribió Hannah Szenes a los 23 años. Hannah fue una judía húngara y miembro de un grupo de paracaidistas enviados desde Palestina en misión de rescate a la Europa ocupada por los nazis. Aun cuando las posibilidades de éxito eran escasas, pensó que el grupo constituiría un símbolo de esperanza que alentaría a los judíos de Europa y levantaría su moral. Hannah fue capturada por los nazis al cruzar la frontera de Hungría en 1944, torturada y luego ejecutada por un pelotón de fusilamiento. Hannah fue una de las tantas mujeres que asumieron función de líderes desempeñadas tradicionalmente por hombres. Estas mujeres sirvieron de ejemplo para sus comunidades y les dieron fortaleza y esperanza cuando más falta les hacían. Encabezaron grupos comunitarios y sociales, dirigieron comedores populares y guarderías para los niños y proporcionaron aliento a hombres, mujeres y niños en las dificultades cotidianas. Cecilia Slepak vivió en Varsovia antes de la guerra. Ella era periodista y traductora. Emmanuel Ringelblum, fundador del archivo Oneg Shabbat, encargó a Slepak la realización de trabajos de investigación sobre las mujeres que vivían en el gueto de Varsovia. Las entrevistas realizadas por Slepak durante el invierno de 1942 describen magníficamente las estrategias seguidas por las mujeres para sortear los peligros cada vez mayores que encaraban y asimismo sus cambiantes patrones de adaptación, su desafío y resistencia. Si bien muy pocas mujeres pudieron sumarse a las filas de los encargados de tomar decisiones en el gueto, en Eslovaquia Gisi Fleischmann fue aceptada como miembro del Judenrat, prácticamente constituido por hombres. El Judenrat era un consejo judío establecido por los nazis en los guetos para velar por que se cumplieran sus edictos y reglamentos. Según el profesor e historiador del Holocausto Yehuda Bauer, Gisi encabezó un grupo clandestino del Judenrat eslovaco y participó en los esfuerzos por sacar de Eslovaquia al mayor número posible de judíos. En su libro Rethinking the Holocaust el profesor Bauer señala que la documentación muestra que fue precisamente por sus cualidades como mujer, por su fuerte personalidad y compromiso y por su sabiduría por lo que los hombres del consejo la admitieron. Otra mujer que participó en las actividades del Judenrat fue la doctora Rosa Szabad-Gabronska, que se incorporó a él a su llegada al gueto de Vilna. En su condición de médico coordinó el cuidado de los niños pequeños, y por su iniciativa se estableció una guardería donde eran alimentados, Rachel Rudnitzki se unió a un grupo de partisanos que operaban en los montes de Rudniki (Lituania).Recibían atención médica y jugaban hasta que sus padres regresaban del trabajo. La doctora SzabadGabronska también abrió un centro especial para la distribución de leche a los pequeños y uno para huérfanos. La doctora Szabad-Gabronska fue asesinada en Majdanek, uno de los campos de concentración y de exterminio de la Polonia ocupada por los nazis.Las mujeres judías, romaníes y sintis dieron muestras de gran valentía durante el Holocausto. Esas mujeres, a las que se obligó a abandonar sus hogares con solo unas pocas posesiones, a las que se hacinó en los guetos bajo la amenaza constante de detención y deportación y a las que se infligieron todos los abusos y humillaciones posibles, tuvieron que reunir el valor necesario para plantar cara a sus perseguidores y poder sobrevivir de alguna manera. Entre esas mujeres se contaron aquellas que asumieron grandes riesgos para ayudar a otros, contrabandear víveres, hacer de mensajeras y desafiar las leyes, las disposiciones y la ideología nazis. Ejecutar ese tipo de actividades, realizadas por judíos y no judíos así como por hombres y mujeres, puso siempre en peligro la vida de quienes participaron en ellas. Algunos ocultaron su identidad y
la muerte de 350 millas con otros prisioneros débiles y enfermos. Más tarde, ella y su marido crearon la Fundación Gerda y Kurt Klein, que promueve la tolerancia, el respeto y el apoyo y madurez de estudiantes a través de la educación y del servicio comunitario. En 2006, Weissmann Klein rindió un conmovedor homenaje en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York con ocasión de la primera celebración del Día Internacional de Conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto. En 2010, la Casa Blanca concedió a Gerda Weissmann Klein la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor reconocimiento de que pueden ser objeto los civiles en los Estados Unidos.
Entre el 20 de Noviembre y el 1 de Agosto de 1946 se llevó a cabo en el palacio de Justicia de Nuremberg uno de los juicios más importantes de la historia ya que se juzgaba a los principales culpables de crímenes que atentaban contra la humanidad, la paz y, sobre todo, crímenes de guerra. En dicho juicio se trataba de juzgar a la cúpula más alta de la jerarquía nazi. Este hecho no llegó a producirse debido a que muchos de los pesos pesados de la Alemania nazi se suicidaron antes del juicio (algunos ejemplos son Himmler, Goebbels y Hitler). El único que llegó con vida al juicio de Nuremberg fue Hermann Goering Mariscal del Reich. Este juicio pasó a la historia como el fin de la barbarie humana y el comienzo de una fuerte paz futura basada en un orden internacional que no permitiese la repetición de los hechos vividos durante la segunda guerra mundial.Empezaremos situando los antecedentes del juicio de Nuremberg en el vacío legal existente en aquella época con respecto a juzgar a los mandatarios de países soberanos que declaran la guerra al mundo sin causa justificada. En aquella época los dirigentes de un país sólo debían rendir cuentas con los tribunales de sus países por lo que los dirigentes alemanes juzgados solo debian ser castigados por los tribunales alemanes. Este era un hecho incomprensible ya que una de las características de la Alemania nazi era el control absoluto sobre todas las instituciones del país por lo que un juicio en contra de éstos era, cuanto menos, una auténtica farsa.Una fecha destacada fue principios de 1942 debido a la aparición de la organización encargada de identificar y encontrar todas aquellas personas culpables de la guerra para ser juzgados por tribunales internacionales más tarde. El 8 de Agosto de 1945 es una fecha clave debido a la importancia de su consecuencia la cual fue la creación de un tribunal internacional con poder para juzgar a todos los miembros activos de la guerra.El procesamiento de los culpables empezó en Berlín el 18 de Octubre de 1945 pero esta sesión fue una mera sesión inicial ya que el grueso del juicio se celebró entre el 20 de Noviembre de 1945 y el 1 de Octubre de 1946 en el palacio de justicia de Nuremberg. Durante este tiempo pocos altos cargos nazis fueron capturados y juzgados debido a los numerosos suicidios entre los cargos nazis (como los de Himmler, Goebbles y Hitler). Muchas fueron las voces que se alzaron en contra de la elección de Nuremberg como sede para este hecho trascendental pero, debida a la precaria situación de Berlín (no tenía edificios preparados para albergar acontecimientos de esta índole) y la posesión de Nuremberg de un gran palacio de justicia, se optó por esta opción ya que Nuremberg ofrecía un centro penitenciario próximo al palacio por lo que todos los traslados eran seguros y, de esa forma, se podía mantener el aislamiento de los dirigentes nazis. El juicio se basó en una lista de 24 de donde los únicos jerarcas presentes eran Goering (marcado por el tribunal como "líder de una guerra de agresión y creador del programa de persecución contra los judíos") y Rudolph Hess (Hess
intentó aparentar una locura para no formar parte de los juzgados). Mientras Hess basaba su defensa en la locura, Goering defendía la memoria de Hitler ya que consideraba que fue digna de admiración. En Nuremberg todos los miembros del nacionalsocialismo imputados culpaban a Hitler como la persona que mandaba las órdenes que todos debían ejecutar.
7. Consecuencias económicas y sociales: Según el estudio publicado en el Quarterly Journal of Economics, las consecuencias económicas del Holocausto apuntan a que el mayor nivel de renta en la actualidad se encuentra en las regiones en las que se asesinó a un mayor porcentaje de población judía. El argumento principal para explicar el efecto a largo plazo del genocidio sobre el nivel de renta es que los judíos constituían la clase media en muchas regiones. En las zonas ocupadas por los alemanes, el 68% de los médicos era de origen judío. La desaparición de clases medias tiene consecuencias negativas tanto en el ámbito político como en el económico. Por una parte, las clases medias favorecen la existencia de regímenes democráticos. Además, hacer de colchón entre las élites y las clases más desfavorecidas, las clases medias favorecen cambios políticos que reducen los privilegios de los primeros, sin que los cambios sean tan radicales que sean frenados por las elites; y mejoran suficientemente la participación en las decisiones políticas de las clases más desfavorecidas, para que el nuevo sistema sea aceptado por éstas. Las clases medias también favorecen el establecimiento de unas reglas de juego en las que se premia económicamente a las personas que trabajan e innovan. Como consecuencias sociales a largo plazo podemos destacar: La destrucción de los marcos culturales, un elemento que también impidió a los judíos casarse y tener hijos durante un periodo prolongado. Un considerable aumento de matrimonios mixtos, buscando de esta manera escapar de los opresores. El mayor número de víctimas masculinas, lo que supone una menor fertilidad y también menos matrimonios. El elevado número de niños asesinados, en una población que tenía una mayor proporción de los jóvenes. Además, estuvo presente el estres post-traumatico de los sobrevivientes: la neurosis de guerra, la muerte y las tendencias masoquistas fueron los principales indicios de esta condición. Las consecuencias se manifiestan con recuerdos y sueños recurrentes del acontecimiento y un comportamiento como el el hecho traumático estuviera presente debido a una asociación con un estímulo ambiental o ideológico. También el sentimiento de culpa por el hecho de sobrevivir cuando otros no lo lograron los atormenta. Su necesidad de actuar como testigo y transmitir a las nuevas generaciones las atrocidades cometidas durante el holocausto, se fortalece ante los intentos de corrientes revisionistas por minimizar y negar uno de los capítulos más aciagos de la historia de la humanidad. Las consecuencias ideológicas fueron variadas, las personas mantenían su esperanza de reunirse con sus familias pero en el momento de la liberación, la mayoría descubrió que su mundo anterior, sus padres, sus hermanos y sus amigos habían desaparecido, sin embargo, algunos continuaron su búsqueda en campos de prisioneros desplazados y en el resto de Europa. Hubo quienes encontraron a un par de familiares, pero la gran mayoría no