Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


La Doctrina de la Alma según Platón: Las Tres Partes y su Gobierno - Prof. Iban Pérez, Apuntes de Derecho

Platón creía en la inmortalidad del alma y su origen en el mundo eidético. Según él, la alma consta de tres partes o funciones: la racional, la irascible y la concupiscible. La primera alberga la razón, la segunda el genio y la cólera, y la tercera los deseos sensibles. La idealidad consiste en que la parte racional domine a las otras dos. Platón explica cómo la alma cayó del mundo eidético al mundo aparente, comparándola con una cuadriga de dos caballos y un conductor. El conocimiento, según platón, es solo recordar. Cada parte del alma tiene una virtud característica: la templanza para la concupiscible, la fortaleza o valentía para la irascible, y la prudencia para la racional. Si cada parte se dedica a su virtud y la racional domina, surge la virtud de la justicia. En las ideas políticas de platón, hay un paralelismo entre las tres partes del alma y las tres clases de la ciudad: los artesanos o demiurgos, los guardianes y los gobernantes o filósofos.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 21/11/2014

luciamorcillolopez
luciamorcillolopez 🇪🇸

5

(2)

5 documentos

1 / 1

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Para Platón el alma es inmortal y, en su origen, se encontraba en el mundo
eidético (mundo de las ideas), el único que es real para Platón, contemplando
dichas ideas (arquetipos de lo que hay en el mundo en el que vivimos, un
mundo no real, sino aparente).
De acuerdo con Platón, en el alma hay tres partes (aunque, más que partes,
propiamente dichas, son "potencialidades" o "funciones" si se quiere). Tales
partes son:
1) la Racional (donde reside nuestra razón)
2) La irascible (donde radica la cólera, el genio)
3) La concupiscible (relativa a los deseos sensibles). Lo ideal, lo que debería
ser, es que la parte racional dominase sobre las otras dos.
Para explicar cómo el alma acabó encerrada en un cuerpo (pues para Platón el
hombre es sólo su alma, el cuerpo no es sino una jaula), ofreció la siguiente
imagen: el alma era como una cuádriga de dos caballos; el conductor
corresponde a la parte racional, y los caballos a las otras dos.
Inicialmente, como es obvio, el conductor domaba y dirigía a los caballos, pero
llegado un día, éstos se desbocaron y el alma cayó del mundo eidético a este
mundo aparente quedando encerrada en un cuerpo.
Conclusiones:
- En primer lugar, el alma, cuando estaba en el mundo eidético, conocía toda la
realidad, pero al caer, la olvidó, aunque ese conocimiento sigue latente o
escondido. Por ello para Platón, conocer no es sino recordar (anámnesis)
- En cuanto a las virtudes, cada parte del alma tiene una virtud característica: la
virtud de la templanza para la concupiscible; la fortaleza o valentía para la
irascible; y la prudencia para la racional. Además, si cada parte se dedica a su
virtud, y la parte racional domina sobre las otras dos, surge la virtud de la
Justicia.
- En tercer lugar, en las ideas políticas de Platón, es importante ver que hay un
paralelismo entre las tres partes del alma y las tres partes o clases de la
ciudad: la parte de los artesanos o demiurgos (con la concupiscible); la de los
guardianes (irascible) y la de los gobernantes o filósofos (la racional).

Vista previa parcial del texto

¡Descarga La Doctrina de la Alma según Platón: Las Tres Partes y su Gobierno - Prof. Iban Pérez y más Apuntes en PDF de Derecho solo en Docsity!

Para Platón el alma es inmortal y, en su origen, se encontraba en el mundo eidético (mundo de las ideas), el único que es real para Platón, contemplando dichas ideas (arquetipos de lo que hay en el mundo en el que vivimos, un mundo no real, sino aparente).

De acuerdo con Platón, en el alma hay tres partes (aunque, más que partes, propiamente dichas, son "potencialidades" o "funciones" si se quiere). Tales partes son:

  1. la Racional (donde reside nuestra razón)
  2. La irascible (donde radica la cólera, el genio)
  3. La concupiscible (relativa a los deseos sensibles). Lo ideal, lo que debería ser, es que la parte racional dominase sobre las otras dos.

Para explicar cómo el alma acabó encerrada en un cuerpo (pues para Platón el hombre es sólo su alma, el cuerpo no es sino una jaula), ofreció la siguiente imagen: el alma era como una cuádriga de dos caballos; el conductor corresponde a la parte racional, y los caballos a las otras dos.

Inicialmente, como es obvio, el conductor domaba y dirigía a los caballos, pero llegado un día, éstos se desbocaron y el alma cayó del mundo eidético a este mundo aparente quedando encerrada en un cuerpo.

Conclusiones:

  • En primer lugar, el alma, cuando estaba en el mundo eidético, conocía toda la realidad, pero al caer, la olvidó, aunque ese conocimiento sigue latente o escondido. Por ello para Platón, conocer no es sino recordar (anámnesis)
  • En cuanto a las virtudes, cada parte del alma tiene una virtud característica: la virtud de la templanza para la concupiscible; la fortaleza o valentía para la irascible; y la prudencia para la racional. Además, si cada parte se dedica a su virtud, y la parte racional domina sobre las otras dos, surge la virtud de la Justicia.
  • En tercer lugar, en las ideas políticas de Platón, es importante ver que hay un paralelismo entre las tres partes del alma y las tres partes o clases de la ciudad: la parte de los artesanos o demiurgos (con la concupiscible); la de los guardianes (irascible) y la de los gobernantes o filósofos (la racional).