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Violencia terrorista, Guías, Proyectos, Investigaciones de Humanidades y Ciencias Sociales

Nos abla acerca de nuestro país como es que puede existir este tipo de violencia

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2020/2021

Subido el 31/05/2021

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LA VIOLENCIA TERRORISTA EN EL PERÚ,
SENDERO LUMINOSO,
Y LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL
DE LOS DERECHOS HUMANOS
(Primera Parte)
por Dora Tramontana Cubas
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo analiza la situación de violencia interna en el Perú y el
terrorismo ejercido por el grupo armado denominado “Sendero Luminoso”, desde la
perspectiva de una agenda negativa. Se entiende por tal aquellos temas que dentro de
la agenda global tratan el terrorismo, el narcotráfico, la contaminación del medio
ambiente. A partir de ella se abre un espacio de mayor acción para los organismos
internacionales que actúan vigilantes frente a las acciones gubernamentales violatorias
en materia de Derechos Humanos.
Según Roberto Russell, la problemática del cambio de los ordenes mundiales
es una de las cuestiones que despierta mayores controversias en la disciplina de las
relaciones internacionales. El fin de la Guerra Fría dio lugar a un debate en cuanto a la
naturaleza del cambio, los escenarios alternativos del orden mundial y los temas de
agenda global. Toda reflexión sobre las transformaciones en las relaciones
internacionales requiere distinguir tres tipos de cambio: el fin de la Guerra Fría, la
extensión del fenómeno de la globalización y la crisis del orden westfaliano.
La crisis del orden westfaliano se arrastra desde fines de la Primer Guerra
Mundial, y se explica por diversas variables, de ninguna manera exclusivamente
económicas. La globalización ha contribuido a la erosión del Estado Westfaliano, al
igual que los cambios en los regímenes políticos, con profundos cambios culturales.
Cuando se habla de crisis de Westfalia se destacan los siguientes aspectos. Primero,
la crisis de su principio ordenador, la soberanía del Estado, entendida como poder
supremo sobre una población y un territorio. Segundo, la crisis de su patrón básico de
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LA VIOLENCIA TERRORISTA EN EL PERÚ,

SENDERO LUMINOSO,

Y LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL

DE LOS DERECHOS HUMANOS

(Primera Parte)

por Dora Tramontana Cubas

INTRODUCCIÓN

El presente trabajo analiza la situación de violencia interna en el Perú y el terrorismo ejercido por el grupo armado denominado “Sendero Luminoso”, desde la perspectiva de una agenda negativa. Se entiende por tal aquellos temas que dentro de la agenda global tratan el terrorismo, el narcotráfico, la contaminación del medio ambiente. A partir de ella se abre un espacio de mayor acción para los organismos internacionales que actúan vigilantes frente a las acciones gubernamentales violatorias en materia de Derechos Humanos.

Según Roberto Russell, la problemática del cambio de los ordenes mundiales es una de las cuestiones que despierta mayores controversias en la disciplina de las relaciones internacionales. El fin de la Guerra Fría dio lugar a un debate en cuanto a la naturaleza del cambio, los escenarios alternativos del orden mundial y los temas de agenda global. Toda reflexión sobre las transformaciones en las relaciones internacionales requiere distinguir tres tipos de cambio: el fin de la Guerra Fría, la extensión del fenómeno de la globalización y la crisis del orden westfaliano.

La crisis del orden westfaliano se arrastra desde fines de la Primer Guerra Mundial, y se explica por diversas variables, de ninguna manera exclusivamente económicas. La globalización ha contribuido a la erosión del Estado Westfaliano, al igual que los cambios en los regímenes políticos, con profundos cambios culturales. Cuando se habla de crisis de Westfalia se destacan los siguientes aspectos. Primero, la crisis de su principio ordenador, la soberanía del Estado, entendida como poder supremo sobre una población y un territorio. Segundo, la crisis de su patrón básico de

comportamiento, la búsqueda de la autonomía en un mando cuyo clivaje básico eran las rivalidades interestatales. Por último, se da el profundo cuestionamiento de las reglas de coexistencia y las instituciones en las que se basó este orden, particularmente, el equilibrio de poder, la acción de los grandes poderes en sus áreas de influencia y la guerra. Así el Estado-Nación fue desafiado por entidades subnacionales que apelan a lealtades distintas de las que propone y exige el propio Estado, y por entidades potencialmente expansivas basadas en consideraciones económicas, de clase, religión o ideologías.^1

La sobrevivencia del Estado peruano estuvo en peligro por la naturaleza violenta del accionar del referido grupo terrorista, poniendo en crisis el orden Westfaliano mencionado anteriormente, donde el Estado deja de ser un actor fuerte dentro del plano internacional, abriendo paso a la cooperación entre Estados soberanos. La globalización afectó el rol del Estado westfaliano quitándole autonomía y disminuyendo el control sobre sus procesos políticos, sociales y económicos y aumentó a su vez el desempleo, la pobreza, las migraciones y las expresiones tribales. Se abrió un campo de debate sobre el concepto de soberanía, las reglas de coexistencia y las instituciones y sobre la relación entre los derechos del Estado y los derechos Individuales y Humanos.

Por otra parte, en todo análisis sobre las tendencias globales se deben incluir los aspectos ligados al cambio en un estudio de los elementos de continuidad. Así, hoy se pueden apreciar cambios sustanciales en la política de pacificación nacional peruana, con la aplicación de una legislación antiterrorista que tuvo correspondencia con la situación de emergencia y los múltiples actos violentos de los cuales los peruanos y extranjeros residentes han sido testigos. Se han dado leyes antiterroristas que posibilitan el juzgamiento, a cargo de jueces sin rostro; también una ley que tipifica el terrorismo como delito de “traición a la patria” y una “ley de arrepentimiento”, con importantes logros dentro de las filas subversivas.

El fin de la Guerra Fría aparentemente produjo cambios en el orden internacional. Finalizaron las confrontaciones ideológicas y el nuevo patrón que regiría a las relaciones globales no tendría una filosofía universal, sino que se basaría en la coexistencia y cooperación entre diferentes actores y convicciones. Para el caso de Perú, esta situación de cooperación no se dio porque seguían existiendo diferencias ideológicas entre el Estado que intentaba normalizar su situación de violencia interna y “Sendero Luminoso” que se encontraba en una posición de lucha armada.

1960 a 1980 con la crisis del Estado westfaliano y el fin de la Guerra Fría; y el segundo de 1980 a 1992 con la crisis de “Sendero Luminoso”.

La bibliografía encontrada es abundante, pero las mayores dificultades fueron distinguir los hechos reales de la propaganda, ya que la opinión internacional ha sido manipulada y se encuentran ciertas distorsiones por parte de los medios.

Por último, quiero agradecer a quienes me guiaron y apoyaron con sus conocimientos, y especialmente a aquellas personas que me transmitieron sus experiencias personales vividas durante los años de mayor tensión en el Perú.

CAPÍTULO I: CONSIDERACIONES GENERALES

1.1 Definición de terrorismo

En el análisis de documentos, comunicados y trabajos de diferentes organismos internacionales e investigadores del tema se encuentra una falta de homogeneidad para definir a los grupos terroristas y se utiliza indistintamente como equivalentes “grupos alzados en armas”, “rebeldes combatientes”, “insurgentes”, “grupos políticos”, “militares”, “guerrilleros”, “grupo irregular”, entre otros, como sinónimos para denominar a los terroristas.

La doctrina jurídica contemporánea no ha podido llegar a un acuerdo en torno a los elementos que integran un concepto uniforme y preciso de terrorismo, tampoco a un concepto que pueda servir de sustento y dar coherencia a los distintos acuerdos que se adopten en materias específicas; ni a una definición que contenga los requisitos esenciales del delito y los caracteres que lo distinguen de cualquier otra conducta, criminal o no.

Como expone Roberto Russell, el ascenso al tope de la agenda global de temas que habían ocupado en el orden anterior un lugar subordinado, debido a los límites que imponía la lógica bipolar de la Guerra Fría y que forma parte de la que se denomina la “agenda negativa”: deterioro del medio ambiente, pobreza, población, proliferación, migraciones, narcotráfico, terrorismo, nacionalismos; es consecuencia del cambio en el patrón mundial^2. Al hablar de terrorismo hace referencia al auge de

los fenómenos fundamentalistas de la segunda etapa de la post Guerra Fría, como un regreso al pasado o al “nuevo desorden internacional”, entendiendo que el eje de la política mundial serían las relaciones entre las civilizaciones.

En su libro: Inicio, Desarrollo y Ocaso del Terrorismo en el Perú Jiménez Bacca afirma que: Terrorismo son actos de violencia armada contra la vida, la salud y la libertad de las personas ejecutadas de un modo sistemático y planificado que tienden a crear una situación de inseguridad y de peligro colectivo para alterar el orden constitucional o la organización jurídica del sistema democrático.

En la definición de terrorismo aparecen tres elementos inefables en todo delito de terrorismo, que según Jiménez Bacca, es conveniente resaltar.

1 Teleológico o finalista: es la intención terrorista que busca subvertir al Estado. Puede ser total o parcial la subversión del orden político constituido. 2 Psicológico o subjetivo: consiste en la utilización del terror para alterar el orden constitucional y democrático del Estado de derecho y ponerlo objetivamente en peligro. Es provocar o mantener un estado de zozobra, alarma o temor (condición necesaria para obtener sus objetivos en la población o una parte de ella). El terror como modalidad de acción o condición necesaria para obtener sus objetivos es el estado psíquico, psicológico o psico-sociológico, distinto a terrorismo. Es la situación creada ex profeso que permite alcanzar un determinado objetivo a través de los más variados medios. Los requisitos para alcanzar el temor en la población o una parte de ella son la ausencia de límites o de discriminación en los objetivos o las víctimas (cualquiera puede ser víctima del terrorismo) y carácter imprevisible, el acto terrorista tiene que darse por sorpresa y en forma clandestina. Esto multiplica el efecto de terror y ansiedad buscado. Lo importante no es el terror como finalidad, sino como resultado, como modalidad de acción. 3 El elemento objetivo: incluye los actos o amenaza de violencia cometidos mediante una estrategia coercitiva o método, atentados contra la vida, salud, propiedad, libertad. La clave para la comprensión del terrorismo en cualquier país vendría a ser su dimensión instrumental, su carácter de estrategia y de método o herramienta al servicio de una actividad definida como criminal, utilizado para sembrar

tengan por fin la destrucción del sistema político y social imperante, con la intención de reemplazarlo por otro distinto. Violaciones a los Derechos Humanos: resultan de la aplicación de medidas represivas por parte de los agentes del orden o por parte de los agentes estatales que actúan bajo el amparo de los agentes oficiales. En cambio cuando las transgresiones provienen de entes no-estatales se califican de abusos contra los Derechos Humanos. Criminalidad subversiva: ejecución de un plan político específico en manos de “grupos alzados en armas” que en la ejecución de un plan político específico practican actos contrarios a la vida o la libertad de las personas, así como la destrucción de bienes públicos o privados. Dentro de estas “acciones” se pueden perfilar las de carácter terrorista útiles a los objetivos políticos. Calificación de “Sendero Luminoso”: se encuentra un manejo poco preciso y equívoco para referirse a los grupos terroristas que operan en el Perú. Lo que se condena fundamentalmente son las acciones o actos de tipo terroristas que constituyen violaciones de los Derechos Humanos.^5

En el Perú, el terrorismo no sólo está tipificado como delito de traición a la

patria, sino que además dichos actos constituyen violaciones contra los

Derechos Humanos a la mayor parte de los peruanos. Las transgresiones a los

Derechos Humanos perpetrados por los terroristas también transgreden los

límites nacionales infiltrándose en otros Estados, desprestigiando la imagen

externa del país.

En base a lo anterior se puede ensayar una definición sobre lo que es “Sendero Luminoso”: una organización terrorista que ha realizado actos de violencia armada contra la vida, la salud, el patrimonio y la libertad de las personas de un modo sistemático y planificado tendientes a crear una situación de inseguridad y de peligro colectivo para alterar el orden constitucional o la organización jurídica del sistema democrático; para la toma del poder político y desde allí aplicar sus doctrinas económicas sociales y educativas. En suma, para modificar la forma de vida de la población y de las relaciones entre los distintos actores del quehacer nacional.

En este sentido, según la Doctora Beatriz Ramacciotti, “Sendero Luminoso” es calificado como grupo terrorista, cuyas acciones criminales no pueden convalidarse como “delitos políticos conexos con comunes” sino como crímenes de lesa humanidad sujetos a la legislación penal interna y condenados por el Derecho Internacional.

No es posible analizar el terrorismo desde distintos puntos de vista sin atender a su contexto histórico y político. “Sedero Luminoso” tiene un origen, historia y desarrollo y se encuentra inserto en un contexto nacional e internacional. El hecho de que Sendero sea una organización cerrada, clandestina y que poco o nada se sabía de él hasta la década del 90 sobre su estructura partidaria, hace que se encuentren mayores obstáculos para la obtención de información. Lo único que se conocía con certeza era que querían conquistar el poder político e instaurar un nuevo poder, mediante la utilización del terror sistemático.

CAPÍTULO II: ORÍGENES DE SENDERO LUMINOSO

Al inicio de la década de 1960 se produjo un cisma en el movimiento Comunista Internacional, entre el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y el Partido Comunista Chino (PCCH). Uno de los ejes centrales de la disputa era la posibilidad de un tránsito pacífico al socialismo, sostenida por el PCUS, o la inevitabilidad de la violencia, en forma de guerra popular, que propugnaba el PCCH.

En 1965 Abimael Guzmán, de quien hablaremos más adelante, visitó China. Durante la segunda mitad de la década del `60, Mao Tse Tung pareció pasar del análisis político a la profecía. En numerosas reuniones con delegaciones de comunistas de diversos países en el contexto de la lucha contra el PCUS y el revisionismo contemporáneo, empezó a vaticinar que se requerirían entre cincuenta a cien años para derrotar a todos los imperialismos y más de mil para alcanzar el verdadero comunismo en todo el planeta.

Desde esta postura, “Sendero Luminoso” llegó a considerar el social imperialismo soviético como la amenaza mayor para la paz mundial e incluso como el poder exterior que sustentaba a la burguesía burocrática en el país, cuya expresión era el gobierno del General Velazco Alvarado (1968-1975). Los senderistas fueron incansables en atacar a la revolución cubana y a Fidel Castro, pusieron bombas en la embajada de China y dinamitaron colectivos donde eran trasladados pacíficos pescadores soviéticos. Sin embargo, no le dieron mayor importancia a la caída del muro de Berlín y al fin de los socialismos reales.^6

Lo más importante fue el culto a la personalidad. Guzmán consideró que el objetivo final de su lucha recién se podría alcanzar después de varios siglos, cuando la

El maoísmo discutía que el proletariado fuera la vanguardia de la revolución

mundial, y en su lugar defendía el papel primordial del campesinado, una de las

razones que explican su éxito en China. En el plano internacional, consideraba que

la “confrontación principal” en el mundo no tenía lugar entre la burguesía y el proletariado, sino entre los países subdesarrollados llamados de forma metafórica “el

campo” y los estados capitalistas o “ciudades”. Otra característica principal del maoísmo fue la eufórica confianza en el poder

de las masas para superar, si estaban guiadas de la forma adecuada por la línea política “correcta”, cualquier obstáculo de naturaleza económica o ideológica. Mao

presuponía que las transformaciones económicas pueden alcanzarse gracias a la fuerza de voluntad del pueblo y que las mentalidades tradicionales pueden, y deben,

ser reformadas de una forma rápida y continua. El énfasis del maoísmo en la igualdad, el fervor mesiánico de sus seguidores, y las continuas sesiones de crítica y

autocrítica, terminaron por producir cierta represión colectiva ejercida por grupos homogéneos.

En la década de 1960 el maoísmo ejerció gran influencia en determinados medios universitarios de Europa y Norteamérica que quedaron cautivados por su

aparente componente antitotalitarista y voluntarista. La propia esencia ideológica del maoísmo y la identidad de su principal soporte social, las clases campesinas,

influyeron de forma determinante en que su expansión tuviera posteriormente una dirección muy definida: el Tercer Mundo, cuyas condiciones económicas, sociales y

políticas prestaban un escenario propicio para la difusión de la doctrina de Mao. 8

En Latinoamérica, diversos grupos y organizaciones terroristas nacieron al amparo de tal ideología; es el caso del peruano Sendero Luminoso, Guzmán intentó repetir en el Perú la estrategia comunista china contra Japón. En el afán de querer moldear la realidad peruana a la existente en China, durante la década de 1930-1940, afirmaba que la intervención de tropas extranjeras, particularmente norteamericanas, era inevitable para impedir el triunfo de la guerra popular, y lo que se debía hacer era prepararse para transformar su llamada guerra agraria en otra de carácter nacional y patriótico.

2.1 ¿Quién era Abimael Guzmán?

Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso nació en 1934 en Arequipa. En 1953 ingresó a la Universidad San Agustín de Arequipa donde terminó sus estudios con el título de Bachiller de Humanidades y Derecho. Desde 1962 se desempeñó como catedrático en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, de Ayacucho. En 1963 fue designado delegado de la Facultad de Ciencias Sociales ante el Consejo Universitario, iniciando el trabajo de infiltración comunista en dicho centro superior, dándose tiempo para realizar en forma paralela el trabajo de catequizar al campesinado de la zona.

En 1961, como delegado del Partido Obrero Revolucionario (POR), fue elegido miembro de la directiva provincial del Frente de Liberación Nacional de Arequipa, integrada en su mayoría por partidos políticos de izquierda. En 1969 conformó un grupo de profesores que se opusieron a la Reforma Educativa. En junio de 1969 fue detenido por ser el presunto autor de los delitos de ultraje a la nación y a los símbolos representativos, ataque a las Fuerzas Armadas contra el Orden Constitucional y la seguridad del Estado, fabricación, uso de armas y explosivos y daños a la propiedad pública y privada. En 1971 se registró su presencia en Lima. En 1972 fue expulsado del Partido Comunista Peruano-Bandera Roja y al año siguiente integró la Junta Directiva del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de la UNSCH, habiendo sido elegido como representante del Programa Académico de Educación. Figuraba desde entonces como uno de los líderes revolucionarios de Ayacucho, al mismo tiempo, dirigente y organizador del PCP por el Luminoso Sendero de Mariátegui, abocándose a estudiar y difundir el pensamiento de José Carlos Mariátegui y al análisis de los problemas nacionales y mundiales. El 7 de enero de 1979 fue detenido por la Dirección de Seguridad del Estado por delitos Contra la Autoridad Constitucional, Contra la Seguridad Pública, Contra la Tranquilidad y Contra el Patrimonio, pero logró salir de la cárcel. El 12 de septiembre de 1992 fue detenido por el GEIN-DINCOTE. 9

2.2 ¿Cómo surgió Sendero Luminoso?

Los seguidores de Abimael Guzmán no se colocaron ese nombre. Los senderistas pregonaban que era el único Partido Comunista del Perú y exigían ser reconocidos como tal. El uso popular lo sintetizó y pasaron a ser simplemente Sendero Luminoso.

En 1968 Perú establece relaciones diplomáticas con Yugoslavia, iniciando un viraje hacia el Este, con Checoslovaquia y la Unión Soviética, lo que marca claramente el viraje de las relaciones exteriores del Perú hacia el Bloque Socialista y el Movimiento No Alineados. 11

Sendero Luminoso surgió en oposición al dominio norteamericano, a la oligarquía y al latifundismo. Uno de los puntos fundamentales de su propuesta era la reforma agraria con la unidad de todas las izquierdas y la formación de varios frentes de lucha desde donde crecería la revolución. Favoreció además su crecimiento el régimen militar peruano vigente y los cambios ocurridos en el medio laboral en los años setenta. “Hasta entonces, para los Estados Unidos, el Perú era un país sin mayor importancia política; por el contrario, para el Perú los Estados Unidos eran la principal fuente de capital y de tecnología así como el mercado principal para sus exportaciones”^12

Las acciones de Sendero crearon sentimientos ambivalentes entre trabajadores que eran víctimas de las políticas laborales y las actitudes empresariales autoritarias. Las metas de Sendero Luminoso fueron canalizar las necesidades y reclamos de los trabajadores frustrados.

Según el régimen militar de Velazco, era necesario un cambio socioeconómico para evitar otra insurgencia; para lo cual iniciaron lo que consideraron una Revolución peruana para mejorar el estatus del país en Sudamérica; una tercera opción para un gobierno no capitalista y no comunista. Si bien el régimen de Velazco Alvarado fue populista y entre otras cosas quería imponer un régimen empresario de autogestión, era enemigo de las guerrillas a las que quería combatir modificando el régimen social y económico. “El gobierno militar proyectaría al escenario internacional esta posición antiimperialista y nacionalista, no muy distinta de aquella adoptada por varias naciones árabes en la década del cincuenta” 13

En cuanto a las relaciones internacionales, Velazco estrechó vínculos con Cuba, Chile de Allende y todo el bloque oriental, lo que permitió la presencia de literatura izquierdista en el país y el fortalecimiento de movimientos subversivos tales como Sendero Luminoso y MRTA. Sendero tomó gran ventaja en ese ambiente, ya que se cree que Guzmán trabajó en el Servicio de Inteligencia de la Nación y que ésta le dio a él y a sus seguidores la oportunidad de conocer la organización del Estado desde adentro, especialmente los puntos más débiles. Durante los años sesenta,

surgieron en Europa y parte de América los movimientos de liberación auspiciados por la Unión Soviética y la proliferación de movimientos guerrilleros en toda América Latina aumentó.

Guzmán notó cuán desorganizados estaban el Estado y la sociedad peruana en ese momento y trató de adaptar la estrategia de Mao a la realidad del país, cercando la ciudad desde el campo. Guzmán creó una organización muy cerrada y clandestina para evitar la infiltración. Sendero tuvo la habilidad de introducirse en ministerios, empresas estatales relacionadas con la energía eléctrica y en los sindicatos de maestros, desde donde adoctrinaban parte de la comunidad. Cuando Sendero Luminoso empezó a actuar en la Universidad de Huamanga ya tenían toda la información procesada y pudo pasar camuflado como uno más de los grupos radicalizados. Sus acciones iniciales se dieron en junio de 1969 para defender la educación secundaria gratuita que había sido suspendida por Velazco. Desde ese momento empezó la cercana vinculación de Guzmán a todo lo relacionado con los aspectos educativos, una de las principales armas para el esfuerzo de guerra. (ver anexo 2)

CAPÍTULO III: OBJETIVOS DE SENDERO LUMINOSO

El terrorismo como modalidad de violencia política tiene como objetivo la conquista y mantenimiento del poder, lo hace a través de la intimidación o provocando un estado de pánico, alterando la seguridad y el orden público. Lo más importante para los terroristas es sembrar terror como patrón de acción y no como finalidad, de esta manera obtiene sus objetivos.

Estos objetivos pueden mencionarse como actos dirigidos a subvertir total o parcialmente el orden político constituido y ponerlo en peligro, destruir el orden constitucional, alterar la seguridad y el orden público con fines políticos o sociales.

Sendero Luminoso contaba con una finalidad, objetivo o proyecto político. La tarea principal fue la de preparar la insurrección como una labor de largo plazo, y la directiva, tomar barrios y barriadas como bases para preparar la resistencia.

la conquista del poder. Sin embargo no pudo ser debido a la captura de Abimael Guzmán en septiembre de ese mismo año. Se deduce que había un cuarto plan que llevaría hasta la conquista del sillón presidencial en 1998 ó 1999.^15

3.1 ¿Cómo actuó Sendero Luminoso?

Usó el empleo sistemático del terror. Las acciones senderistas tuvieron básicamente dos finalidades; la “propaganda” de la lucha armada y muchas acciones de sabotaje a los símbolos del “viejo estado”. Durante esos años la operación típica era el apagón y los atentados petardistas. Cobraron importancia las acciones de guerrilla urbana, las emboscadas a patrullas policiales y ataques violentos a comisarías. Aumentaron los asaltos a camiones repartidores de alimentos.

Para justificar sus acciones existía un basamento ideológico y político que consistía, en rasgos generales, en una estructura o sistema de actuación que buscaba proporcionar la justificación necesaria al accionar, es decir algo que legitimara los actos terroristas. Por ejemplo, cuando se mataba a un oficial de tránsito lo que se quería señalar era que se estaba en contra del viejo y caduco Estado. Se aniquilaba en forma selectiva como medio de protesta.

Se analiza un hecho que se puede ubicar como fenómeno social de trascendencia internacional, el suceso de Uchuraccay. El 27 de enero de 1983, ocho corresponsales de tres diarios limeños fueron asesinados en la comunidad de Uchuraccay, Ayacucho. La razón que dieron los militares fue que los comuneros confundieron a los periodistas con senderistas. Frente a este acontecimiento tres diarios hicieron comentarios:

El primero de ellos, “El Comercio”, diario peruano de línea conservadora, días antes de los asesinatos elogió los actos de represalias puestos en práctica por las comunidades ayacuchanas en contra de los senderistas. Sin embargo, esa postura de destacar el comportamiento nacionalista de los comuneros ayacuchanos se vio enturbiada por la masacre de los ocho periodistas. Por primera vez, “El Comercio” dio dos versiones de un solo hecho y tuvo que matizar su comentario original en función a la información vertida por su corresponsal en Ayacucho. Esta vez omitió el tratamiento de los temas de justicia campesina y del nacionalismo indígena y en su lugar se exigió una drástica sanción a los responsables de la muerte de los periodistas. El diario

responsabilizó a Sendero Luminoso de instigar a los campesinos a tomar justicia en sus propias manos, y de esta manera cambió su interpretación nacionalista por otra más violenta para explicar la muerte de los periodistas. Otra postura fue la del diario español, “El País”, que hizo un análisis opuesto al que perfiló “El Comercio”, afirmando que los periodistas fueron asesinados a pedradas y machetazos por los comuneros de Uchuraccay al haber sido confundidos con los guerrilleros senderistas. Además dio la versión de la oposición política, basándose en fuentes anónimas el diario pudo afirmar la existencia del terrorismo de Estado, patrocinado por el Ejército, y que había convertido a Ayacucho en un escenario proclive para la persecución de civiles. El corresponsal español reconoció que Sendero Luminoso supo aprovecharse de la extrema pobreza y de la opresión cultural de una región donde se razonaba en términos no occidentales, todo esto para poder arraigarse en la población andina.

El tercer diario encargado de comentar los hechos fue el “The New York Times”, pero a diferencia de “El Comercio” y “El País”, no envió corresponsales a Ayacucho. El público se mantuvo informado mediante resúmenes de los cables de las agencias internacionales de prensa. No obstante eso, en “The New York Times Magazine”, Mario Vargas Llosa publicó una extensa crónica dando su versión sobre los sucesos, encargándose de dar un discurso social distinto al expresado por “El Comercio” y “El País”. El escritor llegó a la conclusión de que una Comisión Investigadora exculpó al Gobierno, al Ejército y a la policía de todo tipo de implicancias en la masacre de los periodistas. La Comisión atribuyó las muertes a una reacción irracional, a un pánico colectivo, por lo que se acusó a los comuneros de asesinato involuntario. Según este diario, se trasladaba al problema de la violencia peruana el lenguaje de la guerra fría. El diario neoyorquino temía que Sendero Luminoso fuera la expresión del contagio de las guerrillas centroamericanas al resto del continente. Para entender porqué en Perú había surgido un grupo guerrillero de las características de Sendero, la opinión pública norteamericana tenía antes que familiarizarse con la inexistencia de una cultura democrática en las sociedades latinoamericanas.

La matanza de los ocho periodistas en Uchuraccay obligó a los tres periódicos de referencia a cambiar o matizar sus comentarios iniciales sobre Sendero. “El Comercio” abandonó su hipótesis del complot internacional, pero persistió en sus perspectivas legal criminalista y militar policial, para seguir sosteniendo su relato sobre las acciones de Sendero Luminoso como propias de delincuentes. “El País” se inclinó por un enfoque histórico-antropológico, definiendo a Sendero como una guerrilla

Se cree que a fines de la década de 1970 comenzaron las primeras conexiones con el narcotráfico, con el cual se establecieron alianzas de protección mutua y se concretaron operaciones de seguridad que brindaban los guerrilleros.

También las relaciones y los acuerdos con los empresarios de la droga resultó ser parte de un fenómeno que se repetía en otros países. El narcotráfico utilizó las bandas guerrilleras como elementos de protección para sus operaciones, y a cambio Sendero recibía pagos en armas y dinero.

“Ya en los finales de esa década existían las primeras conexiones con el aparato del narcotráfico con el cual se establecen alianzas orientadas básicamente a respetarse mutuamente y concretan operaciones de seguridad que brindaban los

guerrilleros” 17

CAPITULO IV: REACCIONES CONTRA SENDERO LUMINOSO

4.1 El rol de las Fuerzas Armadas y del Servicio de Inteligencia

Cuando Sendero Luminoso inició su lucha armada en 1980, no solo sorprendió a todos los sectores políticos y al gobierno, sino que también encontró desprevenidas a las Fuerzas Armadas. Sendero Luminoso logró expandirse debido a la crítica situación por la que pasaba el país y a cómo la población percibía la miseria, el atraso, la exclusión y la injusticia. Y por otro lado estaba el contexto político, la ideologización, la voluntad de los insurgentes y el comportamiento de los actores sociales, políticos y militares.

Abimael Guzmán inició su lucha en un momento en que sabía que era imposible la represión por parte de las Fuerzas Armadas y también supo avizorar de antemano los desaciertos que ellas iban a cometer, no solo políticos y militares, sino también las faltas del Estado y de la sociedad en su conjunto.

Las Fuerzas Armadas fracasaron en su intento por combatir el terrorismo debido a que la información que tenían sobre el maoísmo era insuficiente y la bibliografía sobre insurgencia era escasa. Otra dificultad con la que se encontraron fue

que la mayor parte de los textos estaban desarrollados por el gobierno de Estados Unidos para combatir la guerrilla panameña, y difícilmente se podía aplicar al caso peruano. Los lineamientos estratégicos y las normas generales para la conducción de la contra subversión no se desarrollaron con la profundidad necesaria para plantear claros los objetivos fundamentales. A esto se sumó la equivocada concepción que tenían los militares sobre los aspectos de inteligencia; los cuales no se aplicaron correctamente. Por último las Fuerzas Armadas se encontraban frente a un Estado altamente burocratizado, que demoraba meses en decidir su intervención frente al problema del terrorismo. Fue en 1982 que el gobierno de Belaúnde decidió que las Fuerzas Armadas actuaran. 18

El plan constaba de tres fases; intervención, pacificación y consolidación de la zona convulsionada. Lo que las Fuerzas Armadas no previeron fue que Sendero Luminoso no sólo actuaba en el interior del país, sino que recibía ayuda y conducción externa. Esto generó la falta de coordinación entre las directivas presidenciales y las militares. Había además vacíos de poder en aquellas zonas donde Sendero había logrado obtener una importante presencia antes del ingreso de las Fuerzas Armadas.

Para 1984 la estrategia militar no cambió, pero se intensificó el accionar represivo y se mostró una preocupación especial por la organización de rondas antisubversivas. Para evitar el crecimiento posterior de Sendero era necesario aplicar estrategias en el campo político, económico y sociocultural. Ese mismo año, Abimael Guzmán declaró que fueron los momentos más difíciles por los que atravesó el partido, lo que significó un gran avance para el gobierno, pero no fue suficiente. El gobierno de Belaúnde erró gravemente cuando se demoró en decidir el ingreso de las Fuerzas Armadas para combatir a la subversión y cuando esto ocurrió creyó, al igual que con las guerrillas de 1965, que bastaba la simple represión militar para batirlas exitosamente. 19

“La interrelación del terrorismo, la inflación, la informalidad y el descenso general de la producción, así como la imposibilidad de pagar la deuda externa, contraída en su mayor parte durante el gobierno militar, contribuyeron al desgaste del gobierno de Fernado Belaúnde.”^20

Cuando la DINCOTE (Dirección Contra el Terrorismo) fue creada en 1981, dentro de la policía de investigaciones, las cosa empezaron a cambiar. La Dirección realizó un excelente trabajo pese a la falta de personal y de recursos. Con lo que sí