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13 consejos Autoestima, Apuntes de Psicología

Consejos dirigidos al fortalecimiento de la autoestima

Tipo: Apuntes

2020/2021

Subido el 14/03/2021

karla-linares-2
karla-linares-2 🇸🇻

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ESTRÉS Y AUTOCUIDADO-
Comúnmente cuando pensamos en la palabra estrés la asociamos a las situaciones de la vida que
nos hacen sentirnos presionados o agobiados, sin embargo, el estrés son muchas más cosas y
aunque es una respuesta natural que compartimos con todos los mamíferos puede causarnos
muchos problemas tanto de salud física como mental si no aprendemos a manejarlo
adecuadamente.
Podemos definir al estrés como la respuesta de alarma de nuestro cuerpo ante cualquier tensión
que lo desequilibre. A las circunstancias capaces de prender esta respuesta de alarma las
llamamos estresores y pueden ser de dos tipos: físicos (falta de sueño, ayuno, una infección, un
golpe, comer alimentos ricos en azúcar o grasas saturadas, etc.) o psicológicos (perder a un
familiar, divorciarte, tener problemas familiares o de trabajo, falta de dinero, etc.).
¿Es malo el estrés?
El estrés no es malo, es una respuesta natural que nos sirve para adaptarnos a los cambios
habituales de la vida y nos permite estar atentos e incluso creativos. Sin embargo, no es un estado
en el que podamos mantener por tiempo prolongado porque nuestro cuerpo se hace más sensible
y después se agota.
Durante el estrés nuestro sistema nervioso autónomo (que controla todas nuestras funciones
automáticas) se enciende y activa solo lo vital para la vida, es decir: tu corazón late rápido, sube la
presión, aumenta el flujo de sangre al cerebro para estar atento, tus músculos se tensan para
luchar y las funciones que no son primordiales reducen su actividad: el intestino camina lento, el
estómago se hace más ácido, baja el deseo sexual, etc. Por eso cuando estamos bajo el influjo del
estrés nuestra mente se acelera y tenemos ansiedad, problemas del corazón o la presión, dolores
de espalda, cuello o cabeza, gastritis, colitis y otros síntomas. Si el estrés se sostiene por mucho
tiempo lo llamamos crónico y nos puede dar varios problemas de salud: depresión, baja del
sistema inmunológico y ser detonador de muchas enfermedades crónicas ya que incrementa la
inflamación y oxidación de nuestro cuerpo.
Aprender a manejar adecuadamente el estrés no se trata solo de saber relajarse, sino que
tenemos que trabajar activamente en cambiar nuestros hábitos de vida, es decir, mejorar nuestro
sueño, hacer actividad física, modificar nuestra alimentación, cultivar relaciones sanas, aprender a
poner límites y mucho más.
Las personas no podemos controlar el ambiente o lo que otras personas hagan, solo tenemos
poder sobre nosotros mismos. Tomar la responsabilidad de mejorar nuestros bitos de vida y
relacionarnos diferente a partir de ser más nosotros mismos es la mejor manera de reducir el
estrés, sabiendo que, si nos cuidamos a nosotros mismos, garantizamos que también estamos
cuidando a la gente que amamos.
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¡Descarga 13 consejos Autoestima y más Apuntes en PDF de Psicología solo en Docsity!

ESTRÉS Y AUTOCUIDADO-

Comúnmente cuando pensamos en la palabra estrés la asociamos a las situaciones de la vida que

nos hacen sentirnos presionados o agobiados, sin embargo, el estrés son muchas más cosas y

aunque es una respuesta natural que compartimos con todos los mamíferos puede causarnos

muchos problemas tanto de salud física como mental si no aprendemos a manejarlo

adecuadamente.

Podemos definir al estrés como la respuesta de alarma de nuestro cuerpo ante cualquier tensión

que lo desequilibre. A las circunstancias capaces de prender esta respuesta de alarma las

llamamos estresores y pueden ser de dos tipos: físicos (falta de sueño, ayuno, una infección, un

golpe, comer alimentos ricos en azúcar o grasas saturadas, etc.) o psicológicos (perder a un

familiar, divorciarte, tener problemas familiares o de trabajo, falta de dinero, etc.).

¿Es malo el estrés?

El estrés no es malo, es una respuesta natural que nos sirve para adaptarnos a los cambios

habituales de la vida y nos permite estar atentos e incluso creativos. Sin embargo, no es un estado

en el que podamos mantener por tiempo prolongado porque nuestro cuerpo se hace más sensible

y después se agota.

Durante el estrés nuestro sistema nervioso autónomo (que controla todas nuestras funciones

automáticas) se enciende y activa solo lo vital para la vida, es decir: tu corazón late rápido, sube la

presión, aumenta el flujo de sangre al cerebro para estar atento, tus músculos se tensan para

luchar y las funciones que no son primordiales reducen su actividad: el intestino camina lento, el

estómago se hace más ácido, baja el deseo sexual, etc. Por eso cuando estamos bajo el influjo del

estrés nuestra mente se acelera y tenemos ansiedad, problemas del corazón o la presión, dolores

de espalda, cuello o cabeza, gastritis, colitis y otros síntomas. Si el estrés se sostiene por mucho

tiempo lo llamamos crónico y nos puede dar varios problemas de salud: depresión, baja del

sistema inmunológico y ser detonador de muchas enfermedades crónicas ya que incrementa la

inflamación y oxidación de nuestro cuerpo.

Aprender a manejar adecuadamente el estrés no se trata solo de saber relajarse, sino que

tenemos que trabajar activamente en cambiar nuestros hábitos de vida, es decir, mejorar nuestro

sueño, hacer actividad física, modificar nuestra alimentación, cultivar relaciones sanas, aprender a

poner límites y mucho más.

Las personas no podemos controlar el ambiente o lo que otras personas hagan, solo tenemos

poder sobre nosotros mismos. Tomar la responsabilidad de mejorar nuestros hábitos de vida y

relacionarnos diferente a partir de ser más nosotros mismos es la mejor manera de reducir el

estrés, sabiendo que, si nos cuidamos a nosotros mismos, garantizamos que también estamos

cuidando a la gente que amamos.

Los 13 Consejos del Dr. Hamer para sanarse del estrés El Dr. Hamer, creador de la Medicina Germánica y famoso por su teoría sobre el cáncer que cuestiona el paradigma oficial y por la que ha pagado incluso con cárcel, ha ofrecido 13 consejos para sanarse ante una enfermedad importante. La principal misión de alguien que está enfermo es cuidarse, mimarse, descansar; no intentar demostrar o demostrarse que puede trabajar o realizar actividades que lo van a agotar más. Además, seguir el ritmo del cuerpo, respetar las fases de simpaticotonía y vagotonía – fases esenciales en su teoría. “Los 13 consejos del Dr. Hamer para sanarse” 1- No dejarse ganar por la ansiedad y el pánico El entrar en pánico hará que la central de comandos ejecute un programa, y establecerá el programa donde deba. En ese momento, la persona pierde la conexión funcional coherente del cerebro. Muy a menudo, la gente muere en pánico. La persona no debiera entrar nunca en pánico ni hacer entrar en pánico a los demás. Hay que tener un enorme cuidado con el entorno y especialmente con quien recibe de nosotros. ¡ÁMENSE! Ámense ustedes mismos y también ámense entre ustedes. AMARSE tiene un doble sentido de gran valor terapéutico. Si uno se ama a sí mismo, primero, no hará ningún conflicto consigo mismo, ni de desvalorización, ni de culpabilidad. Si se ama a los demás entonces no hará ningún conflicto con los demás. NO ENTRAR EN PANICO significa que el enfermo nunca debe asustarse y QUE LOS TERAPEUTAS JAMAS deben asustar al enfermo. De lo contrario, hasta un resfriado se vuelve incurable, ya que provocará una generalización. Entrar en pánico es comprarse un boleto de ida. Por ejemplo: decirle a una madre en tono lo-siento-mucho-señora-mi-más-sentido-pésame- lamentablemente-tengo-malas-noticias, que su hijito tiene leucemia, es un asesinato. ¡Porque la leucemia no es una enfermedad! ¡Es el primero de cinco pasos biológicos naturales de regeneración de la sangre después de un conflicto cuya respuesta biológica fue una anemia! 2- Soportar la vagotonía Alrededor de las 22 horas se desencadena normalmente el impulso máximo de la vagotonía. El nervio vago es el más poderoso nervio del organismo: no hay manera de vencer al sueño. Ese es nuestro ritmo ancestral: el hombre es un animal diurno, en su código biológico de comportamiento antiguo de cuatro millones de años, está grabado que debe cazar, recoger frutos, actuar de día y reposar de noche. Es durante la noche que todo está automatizado para que el organismo concentre su trabajo en el tubo digestivo. Tenemos menos actividad cerebral, cardíaca, respiratoria. Es normalmente por la noche que toda enfermedad se hará más insoportable porque es durante esa vagotonía el cerebro repara mejor y puede haber más edemas. Se puede hacer algo para reducir esos edemas para que sea más soportable pero sólo

DURANTE LA RECUPERACION ME OCUPO DE MI, ME AMO, ME CUIDO, ME MIMO. ES VITAL. ES LA MANERA

DE CURARSE. No alcanza con decodificar y aceptar (a veces sí) sino que hay que respetar la reparación también. 6- Rechazar todo enfrentamiento Recriminar, discutir con su entorno es uno de los mayores dramas que garantizan la recaída o la imposibilidad de curarse. “Necesito de ustedes, de su ayuda y no de su oposición permanente”. Porque uno sustrae calorías y fuerzas de las que necesita el cerebro para reparar y al monopolizar la energía para combatir generalmente el enfermo está expuesto al juicio de quienes lo rodean, y estos no saben nada, solo hablan por hablar y el enfermo no zafa, no sale del estrés. Aquí reproduzco una frase que Claude Sabbah atribuye a su abuelo: “Si la gente que no tiene nada que decir se callara, habría un gran silencio en la superficie de la Tierra. Son siempre los que no saben nada los que cacarean”. Acá estamos hablando de una elevación en el nivel de la conciencia humana. 7- Privilegiar el reposo nocturno El ser humano es un ser diurno. Todos sus ritmos biológicos básicos están programados sobre la base del ritmo solar. Por supuesto, puesto que la noche para el enfermo es normalmente el momento de mayor dolor, y en algunos casos con la angustia inconsciente de “¿Despertaré o moriré?”, es bastante difícil mantener esos ritmos. Hay que desdramatizar eso. Además, puesto que no han hecho demasiado durante el día, no están lo suficientemente cansados para dormir bien de noche. Entonces, no hay que dudar en modificar el horario de sueño. Debe privilegiarse el reposo nocturno en la medida de lo posible, pero, si eso no es fácil, no hay que dudar en quedarse despierto hasta las 2 ó 3 de la mañana, mirando documentales, tomando uno que otro café (el café también reduce el edema cerebral). De ese modo, el enfermo sabe que por un buen rato no pueden dormir entonces aguantan hasta donde pueden: cuando pasan el período habitual de gran vagotonía, y después de haberse dado el gusto de trasnochar leyendo, escribiendo, pensando sanamente, positivamente, sin estrés…allí se van a dormir y se levantan al mediodía. Después, a medida que mejoran, vuelven paulatinamente, una hora por día, a su horario normal. 8- Comer sanamente y liviano Ensaladas, frutas, cosas crudas, o cocinadas a la parrilla, para que sea fácilmente asimilable. Si come mucho, digerir le consumirá muchas calorías y es mejor guardar lo más posible para la curación. A EVITAR ABSOLUTAMENTE EL ALCOHOL EN VAGOTONIA. 9- Sanarse normalmente si aparece el dolor. Homeopatía y Alopatía fundamentan su acción terapéutica bajo diferentes principios, pues mientras la primera se basa en la premisa de “semejante cura lo semejante” y “a mayor dilución mayor potencia”, la segunda se apoya en el postulado del “contrario “, es decir, los síntomas se combaten con la aplicación de sustancias químicas que se oponen a su manifestación. Así, entre estas dos ramas existe notable diferencia que se refleja en la formulación de los medicamentos y su preparación.

Puede tomar remedios alopáticos y homeopáticos como es de costumbre, eso no pondrá la curación en peligro. 10- Esperar pacientemente la verdadera mejoría Si uno no se deja asustar por los pequeños o grandes inconvenientes de la reparación y espera tomando el mejor reposo posible, la mejoría va a llegar. Si se pasó el punto culminante de la fase de reparación, la persona tendrá tantos edemas que puede haber manifestaciones molestas, como dolores, vértigos, fiebre si los edemas están en el tronco cerebral, malestares. Esto NO DEBE ASUSTAR A LA PERSONA: no se trata de cosas graves sino de esfuerzo de reparación. Hay que esperar pacientemente sin poner en marcha la idea de “estar sonado” si no, no hay cura. Es el principio de la persona que tiene edemas en sus fibras y que con ello se agrava durante un tiempo su dificultad motriz en una esclerosis múltiple, por ejemplo. Debido a nuestra cultura ancestral basada en la apariencia de las enfermedades, esto nos lleva a tener pánico, ir al hospital urgente, perfusión de corticoides en grandes cantidades, lo que cambia a la persona porque bombea todos los edemas y deja de doler…pero no está curada y el proceso va a comenzar quizás con más violencia. 11- Jamás permanecer mucho al sol o con la cabeza cerca de una fuente de calor El calor multiplica por cuatro el tamaño del edema cerebral. En ese momento, se ejerce una enorme presión y se corre el riesgo de una crisis de epilepsia fuerte. En general, se recomienda al gran enfermo de evitar ponerse al sol durante un año, incluso en el mar. Puede estar bajo la sombrilla, bañarse, pero hasta ahí nomás. Si la cabeza está cerca de una fuente de calor, lo mismo. CONVIENE PONER HIELO SOBRE LA CABEZA. El Dr. Hamer menciona un caso típico: el hombre de negocios que tiene serios inconvenientes porque su empresa está muy mal en diciembre. En enero, su esposa e hijos se van de vacaciones al mar por un mes. El 15 de enero, el hombre soluciona su problema y salva su empresa. Va a reunirse con su familia a la playa y se pone a tomar sol: lo que él no sabe todavía es que acaba de salir de un conflicto psicológico de pérdida de territorio. Por supuesto, como ninguno de nosotros de hecho, no hace la relación entre el dolor de cabeza, su conflicto y el sol que le está agigantando los edemas. Tiene su crisis en la playa misma y sale de allí en ambulancia. 12- Si el problema es muy importante, helar las partes dolorosas y la cabeza Si duele el hígado, por ejemplo, hay que poner hielo sobre el hígado y también en el lugar del control neuronal del hígado en la cabeza, es decir sobre el tronco cerebral, debajo de la nuca, en la parte superior del cuello. Si el frío no calma el dolor en el órgano, entonces hay que poner calor sobre el órgano, PERO SOBRE LA CABEZA SIEMPRE FRIO, SIN EXCEPCION. Se recomienda comprar esos “cold hot pack” y tener siempre 4 a mano: 2 en el congelador, 2 sobre la persona, que hay que cambiar a cada hora. Si es muy violento, poner hielo en ambos lugares y hacerse un baño de pies caliente, la diferencia de temperatura va a hacer que el líquido circule de manera mecánica y por lo tanto reducirá un poco el edema.

La medula espinal permite la diversificación del nervio vago, permitiendo expandirse a través de los órganos cerebrales, cubriendo cada parte y resguardándolo para su seguridad. La protección de nuestro cuerpo enfocándonos en el entorno mental, el nervio vago juega un papel fundamental puesto que mantiene una comunicación constante con nuestro cerebro y sus mensajes hacia el son automatizados y receptivos actuando al instante. Nuestro cerebro internamente está conformado por muchos organismos que hacen vida dentro de él, y lo más importante es su funcionamiento correctivo y su seguridad. Por ende, el nervio vago juega un rol primordial en el desempeño de este y actúa como mensajero ante hechos que ocurran en sus partes asociadas. La médula espinal depende del nervio vago para transmitir mensajes , que requieran una acción y aprobación por parte del cerebro. El cuerpo humano es el eje y su rigidez y seguridad viene dada por la seguridad que la corteza cerebral pueda ofrecer.