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2 - 2, Apuntes de Derecho

Apuntes de Derecho Derecho Político I La Globalización La globalización: origen e interpretaciones El enfoque reduccionista Un fenómeno complejo

Tipo: Apuntes

2011/2012

Subido el 22/06/2012

furiaroja
furiaroja 🇪🇸

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La globalización
1. La globalización y sus interpretaciones.
2. Globalización y cultura: la glocalización.
3. Los efectos económicos y políticos
de la globalización.
1. La globalización: origen e interpretaciones.
Sin duda alguna, el concepto de globalización presenta inicialmente el problema de su
sobrecarga ideológica.
La existencia de defensores y críticos de un mismo fenómeno, caracterizado por su
complejidad y ambivalencia, tiene como resultado que sus definiciones son a menudo
muy sesgadas porque apuntan hacia aspectos parciales de una sola totalidad.
No obstante, es posible señalar algunas conclusiones ya bien asentadas en la literatura
sobre el tema, sobre sus orígenes y sus enfoques principales.
Los orígenes de la globalización.
Los orígenes de la globalización son remotos: la tendencia humana a globalizar es tan
vieja como el hombre mismo. Sin embargo, la actual ola de globalización tiene su
origen en la transformación del capitalismo iniciada a principios de los 70 del siglo
pasado.
Más exactamente, fue entonces cuando los principios organizativos del keynesianismo
y el fordismo sufrieron un colapso: el mercado se había expandido y el capitalismo
era demasiado rígido. Así que las empresas cambiaron. ¿Cómo?
Sobre todo, mediante su flexibilización.
Los orígenes de la globalización
Los mercados de trabajo, los procesos de producción, los patrones de consumo, los
productos mismos, experimentaron un proceso de flexibilización: las empresas se
organizaron de un modo que permitía una respuesta rápida a las oportunidades de
mercado.
En lugar de grandes empresas jerárquicas, nacieron empresas más pequeñas y
especializadas, organizadas en red lo que, andando el tiempo, se ha llamado zarismo:
por la española Zara. También los empleos tendieron a ser más breves, flexibles,
incluso deslocalizados.
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La globalización

  1. La globalización y sus interpretaciones.
  2. Globalización y cultura: la glocalización.
  3. Los efectos económicos y políticos de la globalización.
  4. La globalización: origen e interpretaciones. Sin duda alguna, el concepto de globalización presenta inicialmente el problema de su sobrecarga ideológica.

La existencia de defensores y críticos de un mismo fenómeno, caracterizado por su complejidad y ambivalencia, tiene como resultado que sus definiciones son a menudo muy sesgadas – porque apuntan hacia aspectos parciales de una sola totalidad.

No obstante, es posible señalar algunas conclusiones ya bien asentadas en la literatura sobre el tema, sobre sus orígenes y sus enfoques principales. Los orígenes de la globalización. Los orígenes de la globalización son remotos: la tendencia humana a globalizar es tan vieja como el hombre mismo. Sin embargo, la actual ola de globalización tiene su origen en la transformación del capitalismo iniciada a principios de los 70 del siglo pasado.

Más exactamente, fue entonces cuando los principios organizativos del keynesianismo y el fordismo sufrieron un colapso: el mercado se había expandido y el capitalismo era demasiado rígido. Así que las empresas cambiaron. ¿Cómo?

Sobre todo, mediante su flexibilización. Los orígenes de la globalización Los mercados de trabajo, los procesos de producción, los patrones de consumo, los productos mismos, experimentaron un proceso de flexibilización: las empresas se organizaron de un modo que permitía una respuesta rápida a las oportunidades de mercado.

En lugar de grandes empresas jerárquicas, nacieron empresas más pequeñas y especializadas, organizadas en red – lo que, andando el tiempo, se ha llamado zarismo : por la española Zara. También los empleos tendieron a ser más breves, flexibles, incluso deslocalizados.

Los orígenes de la globalización La sociedad empieza a configurarse como sociedad red.

Según Manuel Castells, una sociedad red es aquella cuya estructura social está compuesta de redes activadas por tecnologías digitales de la comunicación y la información, basadas en la microelectrónica, que conectan entre sí a personas, instituciones y empresas. Una así conectada tiene la posibilidad de ser global.

Esto produce efectos sobre el mercado, el Estado y la cultura. Los orígenes de la globalización (a) En lo que se refiere al mercado, va a producirse una hiperdiferenciación de bienes, servicios y ocupaciones. Las sociedades capitalistas se convierten al “capitalismo desorganizado”, en contraste con el “capitalismo organizado” del fordismo. Y este capitalismo se mueve transnacionalmente.

(b) En cuanto al Estado, su poder y eficacia quedó reducida por la creciente conexión global de la cultura y la economía: no podía ya controlar el flujo de ideas, capitales y servicios. Sus instrumentos políticos perdieron utilidad. Al tiempo, surgieron unidades internacionales (OTAN, UE, OMC) donde ceden soberanía, para ganar control. En conjunto, se produce una cierta – aunque discutida y discutible también– desestatalización.

(c) En la cultura, se produce una paulatina intensificación de los vínculos entre distintas culturas y subculturas, que conduce a su mezcla y reorganización, así como a la constitución de nuevas formas de relación interpersonal (que culminan actualmente en las redes sociales de la web 2.0). Los significados de la globalización Este proceso de diversificación del capitalismo y debilitamiento de los Estados conduce paulatina y lentamente hacia la progresiva constitución de una sociedad global: una sociedad interconectada. Y produce consecuencias sobre la cultura, la economía y la política.

Antes de abordarlos, es preciso preguntarse por el significado de la globalización

  • con objeto de poder comprender bien en qué consiste.

Y aquí, podemos encontrar dos reacciones, dos interpretaciones principales; es decir, dos enfoques de la globalización. A. El enfoque reduccionista. En primer lugar, existe una perspectiva globalista se limita a describir la mundialización como la progresiva desaparición de las barreras nacionales para la actividad financiera y comercial, que estaría dando forma a un capitalismo libre de toda regulación política.

El resultado sería una mayor interdependencia económica entre las distintas sociedades nacionales, propiciada sobre todo por la revolución tecnológica de la información.

que operan en los niveles transnacional, nacional, regional y local, mediante el entremezclamiento de distintas dinámicas políticas, económicas, sociales y culturales

  • afectando al conjunto de la sociedad tanto como a los individuos particulares.

Puede decirse que no hay una sola globalización, sino muchas distintas.

Se trata de procesos desiguales y asimétricos, que no afectan del mismo modo a distintas zonas y grupos sociales, ni lo hacen al mismo ritmo.

  • La globalización no es igual en China que en nueva York, ni es la misma para un chino que vive en Nueva York que para un neoyorquino que vive en China.
  • Y tampoco afecta del mismo modo a los jóvenes que a los mayores, ni a quienes hablan inglés frente a quien no lo hablan, ni a unos sectores económicos en relación a otros.

De ahí que la globalización no produzca en todas partes los mismos efectos ni provoque las mismas consecuencias: es un fenómeno asimétrico y discontinuo que, eso sí es seguro, está cambiando aceleradamente nuestro mundo.

  1. La glocalización.

De especial interés es el concepto de glocalización , referido a la relación que se establece entre lo global y lo local. También éste es un concepto susceptible de interpretaciones dispares, pero en realidad complementarias.

En ambos casos se alude no al fenómeno de la globalización en su conjunto, sino a su concreto impacto en las sociedades regionales y locales.

También aquí encontramos dos distintas aproximaciones. A. La globalización como homogeneización. Por una parte, la glocalización puede entenderse como la extensión de instituciones, valores y mercancías occidentales al conjunto del planeta.

Desde este punto de vista, lo global es aquello que puede localizarse en cualquier parte, aunque tenga a su vez un origen local concreto.

[Normalmente, a este respecto, pensamos en los productos y marcas de las multinacionales americanas y europeas, pero también en los derechos humanos y la democracia: productos materiales y morales de la vida occidental, exportados ahora al resto del mundo.]

La subsiguiente transformación de lo local a causa de lo global estaría provocando una indeseable homogenización cultural, que algunos perciben como simple americanización , a la luz del papel prominente jugado por la economía y estilo de vida estadounidenses en este proceso.

En consecuencia, la globalización provocaría la destrucción de los valores tradicionales y las formas sociales particulares de innumerables comunidades regionales y locales. La diversidad del mundo estaría amenazada por una mundialización unificadora.

(Aunque el fenómeno tiene su vertiente nacional : pensemos en las calles comerciales españolas y su parecido en todo el país.)

Frente a esta amenaza, surgirían focos de resistencia a la asimilación global, lo que incluye:

[a] formas violentas de resistencia u oposición – como los fundamentalismos religiosos o nacionalistas; y

[b] formas pacíficas – como la afirmación de la propia diferencia frente a la uniformidad global, por ejemplo mediante la promoción de la cultura local y la protección de las tradiciones o las lenguas.

Ojo: en todos estos casos, se asume el valor intrínseco de la diversidad, a despecho de cualquier contradicción (caso de las culturas que no respetan los derechos humanos, por ejemplo). B. La globalización como hibridación. Ahora bien, si atendemos a los datos empíricos, ¿vivimos en un mundo donde cada vez hay mayor homogeneidad cultural?

En realidad, en su mayor parte, no. Los datos empíricos demuestran la prevalencia de las identidades nacionales y regionales sobre la identidad cosmopolita, que tan sólo adopta una pequeña minoría de la población mundial.

Ahora bien, sí existe una incipiente cultura global, que se demuestra en: [i] la existencia de una minoría cosmopolita, y [ii] el surgimiento de una cultura global multicultural caracterizada por la hibridación y la mezcla; y la cultura global del consumismo. Y es que la glocalización puede entenderse de otro modo, como uyn fenómeno que refleja una dialéctica más compleja entre lo local y lo global. Efectivamente, hay mucha ambigüedad en el modo en que lo local y lo global se relacionan, y de ahí que no podamos simplemente contraponer la falsa uniformidad de la mundialización a la auténtica diversidad de las culturas regionales y locales. Y ello porque lo más notable del juego entre distintas esferas territoriales es la mezcla e hibridación que se opera entre diferentes culturas.

Los procesos de globalización no siguen necesariamente un modelo único, donde las influencias culturales van de los países ricos a los pobres, o de las élites globales a la periferia; hay flujos y contraflujos.

La globalización crea nuevas formas culturales híbridas, que son a la vez locales y

A fin de cuentas, las culturas no son bloques cerrados y estáticos, sino procesos abiertos y dinámicos que reaccionan a las distintas conexiones a las que se ven expuestas.

Y es la mezcla de muchas culturas distintas en un nuevo espacio global el que está produciendo una nueva cultura cosmopolita, por debajo de la cual las tradiciones y valores locales subsisten mediante su reinvención.

Y esto no es tanto una destrucción de lo local, como una transformación inevitable, que no debe ser contemplada con nostalgia – aunque se pierda la relación directa entre un entorno y su cultura, que es lo que denominamos autenticidad.

En realidad, si pensamos en la configuración espacial del planeta, ¿podría haber sido de otra manera, de forma que las sociedades permanecieran estacionarias y sin cambios? ¿Podría ser otro el destino de la humanidad que conformar una sociedad-mundo?

  1. Los efectos de la globalización.

Aunque la mundialización es un proceso tan antiguo como el propio hombre, la actual ola de globalización presenta caracteristicas especiales, que aceleran su desarrollo y le prestan su sello:

(a) El desarrollo de las nuevas tecnologías de la información.

(b) La organización de la economía alrededor del conocimiento y de los flujos de información: sociedad red, sociedad del conocimiento, sociedad del espectáculo.

Características de la globalización

(c) La consiguiente desterritorialización de la actividad económica y de la cultura: el nuevo espacio global.

(d) La emergencia de actores económicos y sociales transnacionales – empresas, nuevos movimientos sociales, ONGs. Nos encontramos ante una fase de la globalización histórica considerablemente facilitada por un formidable progreso tecnológico.

Excursus estadístico: la velocidad de la tecnología

Número de años desde la implantación de una nueva tecnología, hasta alcanzar los 50 millones de usuarios: Radio.................................... Ordenador............................ Televisión............................13 Internet..................................

3.1. Los efectos económicos. En cualquier caso, no hay duda de que uno de los campos en los que más claramente se manifiestan los cambios derivados de la globalización son la economía y las finanzas.

Y en ese sentido, una rápida caracterización de la globalización económica señalaría los siguientes fenómenos como determinantes de la misma.

[1] Integración comercial en el mercado mundial, mediante la progresiva reducción de los aranceles – no obstante restringida en sectores como la producción agropecuaria.

[2] Transnacionalización de la producción, que permite a las empresas multinacionales ubicar su producción en países con menores costes laborales. Es un proceso desigual y ambivalente, conocido ya como deslocalización.

[3] Integración de los mercados financieros, que permite – o permitía – a los flujos de capital moverse libremente sin relación necesaria con las exigencias del sistema productivo.

Los intercambios y flujos del sistema económico estarían a su vez caracterizados por distintos grados de libertad, que siendo absoluta para el capital y relativa para las mercancías y los servicios, estaría mucho más limitada para los trabajadores.

Asimismo, la globalización económica ha dado prominencia a un conjunto de organizaciones dedicadas al control de sus efectos, creadas en 1976: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Estos organismos se enfrentan a un conjunto de críticas provinentes del frente antiglobalización, que demandan una mayor transparencia y democracia en su toma de decisiones, además de un mayor compromiso en la lucha contra la pobreza

  • parcialmente asumidas. 3.2. Los efectos políticos: el Estado. [1] Desbordamiento del Estado.

Los Estados parecen perder legitimidad, porque no controlan muchas de las decisiones que les afectan y a ojos del ciudadano dejan de cumplir su principal función de protección y cobertura social: padecen una creciente incapacidad para actuar valiéndose de los mecanismos tradicionales.

Se habla así de Estado posmoderno (R. Cooper), Estado red (M. Castells), Estado transnacional (U. Beck), Estado posheroico (H. Willke), Estado catalítico (M. Lindt).

Al menos desde el Tratado de Westfalia (1648), el Estado se ha caracterizado por servir de cápsula protectora y delimitadora de una sociedad, que además toma conciencia como tal por la clausura que impone sobre un territorio.

3.2. Los efectos políticos: el espacio transnacional.

[3] Creación de un nuevo ámbito de acción política transnacional.

Donde interactúan las instituciones estatales con las uniones de Estados (UE), los organismos internacionales (ONU, OMC, etc.) y las organizaciones sociales y demás actores cívicos (Greenpeace, Amnistía Internacional y demás).

En el ámbito de la política más allá del Estado-nación nos encontramos así:

I. Un régimen internacional que opera como una gobernación entre Estados y mediante organizaciones internacionales.

II. Y un régimen paralelo de carácter transnacional , que opera necesariamente con los Estados, pero que no está exclusivamente integrado por ellos y por las organizaciones e instituciones internacionales – también por movimientos sociales, comunidades científicas, confesiones religiosas y demás “esferas de autoridad” (Rosenau) capaces de condicionar aquél otro régimen internacional. 3.2. Los efectos políticos: la gobernanza. La interacción de este conjunto de actores transnacionales con las instituciones estatales está dando forma a un nuevo sistema de gobernanza global, reflejo de la interdependencia colectiva.

Es un sistema de coordinación política (formal e informal) entre diferentes niveles (de lo local a lo global) y entre actores públicos y privados, que cooperan para solucionar problemas colectivos – es un sistema complejo, descentralizado y con múltiples niveles de decisión.

De hecho, más que un sistema consciente de sí mismo, es un modo de funcionamiento del sistema político internacional.

Así, la peculiaridad de este sistema de gobernación es que funciona sin requerir la existencia de un ‘gobierno’ encargado de hacerlo efectivo –un poder coercitivo con capacidad para hacer cumplir los acuerdos.

Y aunque sus actores con Estados e instituciones internacionales, muchas veces se apoyan también en procedimientos informales, costumbres o rutinas: lo importante es el respeto de esas reglas por parte de la mayoría. 3.2. Los efectos políticos: la sociedad civil global. La acción de grupos y organizaciones cívicas en el nivel transnacional está contribuyendo igualmente a crear una incipiente sociedad civil global – de la que también formarían parte los intercambios mercantiles y las relaciones sociales que llevan consigo.

Se trata del espacio no estatal de interacción y transacción, material y simbólica, donde se forma y reproduce la nueva cultura cosmopolita. 3.2. Los efectos políticos: la opinión pública global. Asimismo, el surgimiento de medios globales de comunicación y la consiguiente conformación de un público global, que opina sobre asuntos globales, está empezando a dar forma a una opinión pública global – reflejo también de la mencionada interdependencia de las sociedades nacionales.

Existen un creciente mercado de comunicación global, capaz de articular esa opinión pública, por más que ésta sólo se actualice con motivo de determinadas campañas o protestas. 3.2. Los efectos políticos: la dimensión democrática.

¿Es democrática esta incipiente gobernanza global?

La respuesta sólo puede ser la de que no, o no del todo: aunque el ámbito democrático es el propio del Estado-nación, cada vez más decisiones sobre asuntos globales se toman fuera del mismo – en ámbitos de decisión todavía desestructurados (OI, foros internacionales, etc.).

Todavía no se ha resuelto, podría afirmarse, el problema del gobierno democrático de una sociedad global.

Pero es que acaso no pueda, propiamente, resolverse nunca, salvo que aceptemos sencillamente una extensión del principio representativo nacional a un ámbito cosmopolita donde todos los países cubrieran los estándares democrático-liberales.