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4 ESCULTURAS BARROCAS, Ejercicios de Historia del Arte

Hay comentarios de las siguientes esculturas: EL DAVID, APOLO Y DAFNE, EL ÉXTASIS DE SANTA TERESA Y BALDAQUINO Y CÁTEDRA DE SAN PEDRO.

Tipo: Ejercicios

2022/2023

Subido el 01/05/2024

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BARROCO
- ESCULTURA
DAVID
La obra propuesta para comentar esta semana es el "David",
escultura en mármol realizada por el artista barroco de origen
napolitano y asentado en Roma Gian Lorenzo Bernini entre 1623 y
1624. La Obra fue encargada por el cardenal Scipione Borghese, uno
de los primeros mecenas del escultor y cuyo palacio es hoy la galeria
Borghese, una de las principales galerías de arte de Roma, en donde
se encuentra la escultura que vamos a comentar.
tc/ La escultura, realizada en mármol blanco y de tamaño natural
(1,70 metros de altura), muestra la imagen exenta de cuerpo entero
de David, representado justo en el momento en el que tensa al
máximo la honda para lanzar la piedra que matará al gigante Goliat.
Bernini representa al personaje en un instante de la acción..
Apoyado en ambas piernas, éstas se abren al máximo pareciendo
querer salirse de su peana, donde apenas apoya los dedos de los pies,
único apoyo del pie izquierdo, retrasado respecto al derecho que
avanza hacia nosotros.
El cuerpo se arquea y se gira retrayéndose violentamente mientras sus
brazos tensa la cuerda de la honda para lanzar la piedra. La escultura es típicamente barroca tanto por su
composición de líneas abiertas, en forma de aspa o equis, que parecen proyectar toda la energía hacia el
exterior, como por la línea oblicua ascendente marcada por la mirada de David, que se dirige hacia un punto
fuera de la escultura; así como por la inclinación del brazo que tensa la honda. La obra aunque tiene un punto
de vista principal obliga al espectador a girar en torno a ella mostrando desde cada ángulo puntos de vista
novedosos (visión estereométrica).
David muestra en su cuerpo semidesnudo la tensión y concentración del momento, manifiesta en los
músculos y en un rostro ceñudo, cuyos labio inferior muerde fruto del esfuerzo del momento transcendental.
En esta ocasión Bernini ha optado por un modelo adulto, lejos del apolíneo de Donatello o del joven de
Miguel Ángel, donde prima el realismo frente a la idealización; de manera que David nos aparece como un
vulgar pastor, como atestigua el zurrón de piel que cruza su pecho. En una época de mayor puritanismo
moral, como consecuencia de la Contrarreforma, Bernini rehuye de representar el desnudo completo de
manera que el cuerpo se ve semicubierto por una tela. A los pies esculpe una lira aludiendo al futuro rey
poeta así como una coraza, de la que David no hace uso, y que podría simbolizar la superioridad de la fe de
David; quien, sin armas, con una simple honda, vence contra todo pronóstico frente a la fuerza,
representada por Goliat. Por último destacar el magnífico pulido de la escultura y los efectos de claroscuro
que recorre la obra.
COMENTARIO: Bernini vuelve al tema del enfrentamiento de David con Goliat que ya había sido tratado
por algunos de los grandes escultores del Renacimiento como Donatello, Verrochio o Miguel Ángel. Sin
embargo, la escultra de Bernini resulta absolutamente novedosa tanto por el momento elegido como por la
forma en que es representada. Si el Renacimiento nos mostró los instantes posteriores, caso de las obras de
Donatello o Verrochio, o el previo, como Miguel Ángel; Bernini opta por captar el instante fugaz del ataque.
Bernini parece haber congelado ese instante en el que David pone en máxima tensión todo su cuerpo para
lanzar la piedra, de manera que la escultura parece llegar mucho más allá del espacio limitado por el bloque
de piedra en el que está esculpida rompiendo con el estatismo y serenidad de las obras renacentistas. Aquí
David no es un joven apolíneo de curvas praxitelianas, ni el joven de proporciones perfectas, sino un vulgar
pastor que asume el destino que le reserva Dios como líder de su pueblo y que con fe hace uso de toda su
fuerza y energía para acabar con el soldado más grande y fiero del ejército filisteo. Toda la obra rebosa
dinamismo hasta el punto que parece salirse de su soporte físico, la peana, en un recurso típicamente barroco.
CONCLUSIÓN: Bernini muestra en su David un nuevo espíritu, el del barroco contrarreformista en lucha
contra el protestantismo, alejado del idealismo humanista que había dejado su sello en las representaciones
del mismo tema del Renacimiento. Durante la realización de esta obra, estuvo presente en numerosas
ocasiones el cardenal Maffeo Barberini, quien habría de convertirse en ese mismo año en el papa Urbano
VIII y acoger a Bernini como uno de sus artistas favoritos.
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BARROCO

- ESCULTURA

• DAVID

La obra propuesta para comentar esta semana es el "David", escultura en mármol realizada por el artista barroco de origen napolitano y asentado en Roma Gian Lorenzo Bernini entre 1623 y

  1. La Obra fue encargada por el cardenal Scipione Borghese, uno de los primeros mecenas del escultor y cuyo palacio es hoy la galeria Borghese, una de las principales galerías de arte de Roma, en donde se encuentra la escultura que vamos a comentar. tc/ La escultura, realizada en mármol blanco y de tamaño natural (1,70 metros de altura), muestra la imagen exenta de cuerpo entero de David, representado justo en el momento en el que tensa al máximo la honda para lanzar la piedra que matará al gigante Goliat. Bernini representa al personaje en un instante de la acción.. Apoyado en ambas piernas, éstas se abren al máximo pareciendo querer salirse de su peana, donde apenas apoya los dedos de los pies, único apoyo del pie izquierdo, retrasado respecto al derecho que avanza hacia nosotros. El cuerpo se arquea y se gira retrayéndose violentamente mientras sus brazos tensa la cuerda de la honda para lanzar la piedra. La escultura es típicamente barroca tanto por su composición de líneas abiertas, en forma de aspa o equis, que parecen proyectar toda la energía hacia el exterior, como por la línea oblicua ascendente marcada por la mirada de David, que se dirige hacia un punto fuera de la escultura; así como por la inclinación del brazo que tensa la honda. La obra aunque tiene un punto de vista principal obliga al espectador a girar en torno a ella mostrando desde cada ángulo puntos de vista novedosos (visión estereométrica). David muestra en su cuerpo semidesnudo la tensión y concentración del momento, manifiesta en los músculos y en un rostro ceñudo, cuyos labio inferior muerde fruto del esfuerzo del momento transcendental. En esta ocasión Bernini ha optado por un modelo adulto, lejos del apolíneo de Donatello o del joven de Miguel Ángel, donde prima el realismo frente a la idealización; de manera que David nos aparece como un vulgar pastor, como atestigua el zurrón de piel que cruza su pecho. En una época de mayor puritanismo moral, como consecuencia de la Contrarreforma, Bernini rehuye de representar el desnudo completo de manera que el cuerpo se ve semicubierto por una tela. A los pies esculpe una lira aludiendo al futuro rey poeta así como una coraza, de la que David no hace uso, y que podría simbolizar la superioridad de la fe de David; quien, sin armas, con una simple honda, vence contra todo pronóstico frente a la fuerza, representada por Goliat. Por último destacar el magnífico pulido de la escultura y los efectos de claroscuro que recorre la obra. COMENTARIO: Bernini vuelve al tema del enfrentamiento de David con Goliat que ya había sido tratado por algunos de los grandes escultores del Renacimiento como Donatello, Verrochio o Miguel Ángel. Sin embargo, la escultra de Bernini resulta absolutamente novedosa tanto por el momento elegido como por la forma en que es representada. Si el Renacimiento nos mostró los instantes posteriores, caso de las obras de Donatello o Verrochio, o el previo, como Miguel Ángel; Bernini opta por captar el instante fugaz del ataque. Bernini parece haber congelado ese instante en el que David pone en máxima tensión todo su cuerpo para lanzar la piedra, de manera que la escultura parece llegar mucho más allá del espacio limitado por el bloque de piedra en el que está esculpida rompiendo con el estatismo y serenidad de las obras renacentistas. Aquí David no es un joven apolíneo de curvas praxitelianas, ni el joven de proporciones perfectas, sino un vulgar pastor que asume el destino que le reserva Dios como líder de su pueblo y que con fe hace uso de toda su fuerza y energía para acabar con el soldado más grande y fiero del ejército filisteo. Toda la obra rebosa dinamismo hasta el punto que parece salirse de su soporte físico, la peana, en un recurso típicamente barroco. CONCLUSIÓN: Bernini muestra en su David un nuevo espíritu, el del barroco contrarreformista en lucha contra el protestantismo, alejado del idealismo humanista que había dejado su sello en las representaciones del mismo tema del Renacimiento. Durante la realización de esta obra, estuvo presente en numerosas ocasiones el cardenal Maffeo Barberini, quien habría de convertirse en ese mismo año en el papa Urbano VIII y acoger a Bernini como uno de sus artistas favoritos.

• APOLO Y DAFNE

id/ En esta ocasión la obra que vamos a comentar se trata del grupo escultórico conocido como "Apolo y Dafne", obra realizada entre 1622 y 1625 por el maestro del barroco Gian Lorenzo Bernini (1598-1680). Esta obra forma parte junto a otras tres ("El rapto de proserpina", "David" y "Eneas y Anquises") de un encargo que le realizara el cardenal Scipione Borguese. Bernini, al igual que lo fuera Miguel Ángel buonarroti durante el siglo anterior, será el maestro indiscutible de la escultura barroca italiana a lo largo del siglo XVII además de arquitecto realizando la mayor parte de su obra al servicio del Papa. ANÁLISIS Y COMENTARIO:La Obra, un grupo escultórico exentocompuesto por dos figuras está realizado en mármol. Para ello Bernini utilizó varios bloques renunciando a la concepción escultórica renacentista según la cual la escultura debía realizarse de un único bloque de mármol. Su temática mitológica demuestra que el gusto por los temas mitológicos que había renacido en Italia a partir del Quattocento continuaba vigente a lo largo del siglo XVII. El grupo escultórico formado por dos figuras, una masculina y otra femenina, plasma el mito recogido en la "Metamorfosis" de Ovidio, según el cual, el dios del amor Cupido, para vengarse de la ofensa que le había infringido Apolo burlándose de él, decidió vengarse lanzando dos dardos, uno que provocara el amor a primera vista y otro que provocara el rechazo, asaeteando con el primero a Apolo y con el segundo a la ninfa Dafne, hija del dios del río Peneo.Acosada por el amor de Apolo, Dafne huye despavorida y viéndose a punto de caer en brazos del dios pide protección a su padre quién la convierte en árbol de laurel. Apolo decidió, en honor a la joven, tomar la hoja de este árbol como su árbol sagrado. Bernini opta por representar el momento de máxima tensión y movimiento al elegir el momento justo en el que se comienza a producir la transformación. El joven Apolo, de facciones y porporciones clásicas, ve interrumpido su carrera por el movimiento ascendente de la joven quien, elevando los brazos al cielo, observa con horror como la transformación se va apoderando de su cuerpo: de los dedos y cabello brotan las ramas y hojas, de sus pies nacen las raíces mientras el cuerpo se va cubriendo de la corteza del tronco. El autor contrapone por un lado el impulso hacia delante de Apolo, acentuado por la posición apoyada en la pierna derecha mientras el brazo derecho y la pierna izquierda la extiende hacia detrás al igual que la túnica impulsada por el viento del dios; frente al movimiento ascendente en "serpentinata" de la joven Dafne. Este recurso es característico no sólo de la obra de Bernini sino de la escultura barroca en general. Así mismo, el tema permite al escultor acentuar la transformación a través de la contraposición de la textura pulida de la carne de la joven frente a la superficie aspera de la corteza del tronco que comienza a cubrirla. Por último el gesto de terror de la joven se contrapone por el del dios, ajeno a la transformación que ha comenzado delante de sus ojos. Es magistral en esta obra la captación del momento fugaz, la instantánea captada por el autor que permite al espectador, a medida que gira alrededor de la escultura, asistir a la metamorfosis de la joven en árbol. Bernini recurre a la luz con un sentido dramático que acentúa la tensión de la escena a través de los contrastes de luces y sombras, violentos en los pliegues del manto de Apolo o en la hojarasca del pelo de la joven y suave en las superficie de la piel de los cuerpos de los jóvenes. CONCLUSIÓN: Bernini se muestra en esta obra como el maestro indiscutible de la escultura barroca no sólo en Italia sino en toda Europa, como un virtuoso en el tratamiento del mármol, renunciando al bloque único característico de la escultura renacentista, así como un genio a la hora de representar la emoción y el movimiento.

tc/- Esta realizada en diversos materiales:madera, mármol, bronce, bronce dorado, estuco dorado y vidriera con diferentes efectos táctiles, colorido y diferentes reacciones a la incidencia de la luz que entra por la ventana que incide sobre los rayos dorados metálicos símbolo de la luz divina. -La obra tiene un sentido escenográfico: sobre un pedestal de mármol cuatro esculturas que representan a los padres de la Iglesia (Agustín, Ambrosio, Atanasio y Juan Crisóstomo ) elevan hacia lo alto un trono de bronce dorado en cuyo centro se encuentra la silla de madera que parece teatralmente elevarse sobre nubes doradas. La silla símbolicamente está decorada con un relieve que representa la entrega de las llaves y por consiguiente del origen del poder de la Iglesia y del Papado. Sobre la silla dos ángeles sostienen la tiara pontificia equivalente a la corona imperial y por tanto símbolo de la autoridad del Papa. Encima del trono se rompió la pared y realizó una vidriera en cuyo centro se representa una paloma como símbolo del Espíritu Santo como inspirador de la Iglesia. Rodea la vidriera un sol alabastro rodeado de estuco dorado y de ángeles también dorados. Culmina la cátedra uno rayos dorados metálicos solares símbolo de la luz divina. Al estar situado en la cabecera y enmarcado por el gran baldaquino, la diversidad de materiales, su brillo, sus dorados son fuentes de atracción de los fieles que acaban de entrar en la basílica. Monumentalidad, efectos de brillo,luces, sinuosidad componen un escenario que llama la atención a nuestros sentidos. Función: Esta obra tiene un carácter propagandístico del poder del Papa. La Reforma protestante una de sus causas fueron los abusos de la Iglesia y del Papado minaron el poder pontificio. El Concilio de Trento, la Contrarreforma y la compañía de Jesús tendrán como uno de sus objetivos recuperar el poder del Papa. -El origen de su poder procede de Cristo , de la entrega de las llaves. Tu eres Pedro y sobre esta piedra levantaré mi Iglesia.

  • Su poder de decisión es legítimo pues está inspirado por el Espíritu Santo ( ver paloma en la vidriera) que descendió sobre los apóstoles en Pentecostés. -Su poder es legítimo porque también procede de la tradición representados por los cuatro Padres de la Iglesia. En resumen la legitimidad del papado estaría justificada en su origen divino, el papa es el sucesor de San pedro y por lo tanto el representante de Cristo inspirado por el Espíritu Santo, y en la tradición mantenida durante más de mil años.