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Tipo: Resúmenes
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de agua en su peso corporal total (una persona muy obesa puede tener un 25-30% menos de agua que otra persona sin sobrepeso). El menor porcentaje de agua en la mujer se debe a que su tejido celular subcutáneo es más abundante que en el hombre y su masa corporal algo menor. La mayor parte del agua corporal es intracelular (40% del peso).
ETAPA DEL DESARROLLO PORCENTAJE DE AGUA Niño recién nacido 75% Hombre adulto 57% Mujer adulta 55% Ancianos 45% Figura 1. Porcentaje de agua corporal según la edad
El agua extracelular, que representa alrededor del 20% del peso corporal (Figura 2), se halla distribuida en dos compartimentos: el intersticial, con un 16% del peso cor- poral, y el intravascular o plasmático, que supone entre un 4-5% del peso corporal. Un tercer compartimento es el líqui- do transcelular (1 l) que incluye los líquidos del espacio ce- falorraquídeo, gastrointestinal, sinovial, pleural y peritoneal (Figura 3).
Figura 2. Distribución del agua corporal
El organismo es un todo integrado. El organismo vivo re- cibe influencias del medio externo al infl uir éste sobre el medio interno. La constancia del medio interno es la condi- ción necesaria para la vida libre e independiente.
El organismo está compuesto aproximadamente por 75 billones de células y todas ellas contienen líquido y están, a su vez, bañadas en el líquido que entra y sale de los vasos sanguíneos. Estos líquidos, constituyentes del 56% del cuerpo humano, se distribuyen en dos grandes compartimentos:
Los líquidos del organismo están formados por tres tipos de elementos: agua, electrolitos y otras sustancias.
En todos los procesos fi siológicos y vitales se mantiene un equilibrio constante. Para ello, nuestro organismo ha de- sarrollado mecanismos de control y de regulación que man- tienen el equilibrio entre compartimentos. Así, se define la homeostasia como el estado de equilibrio en el medio inter- no del organismo mantenido por respuestas adaptativas.
El agua es el compuesto principal (distribución: 40% en el líquido intracelular y 20% en el líquido extracelular). En un individuo adulto sano, el agua corporal representa aproxima- damente el 60% del peso corporal en varones, y el 50% en mujeres. El porcentaje de agua del total del peso corporal puede variar en función de la edad; así, en los lactantes el agua constituye un 80% del mismo, proporción que va dis- minuyendo progresivamente hasta un 65% el primer año de vida (Figura 1). También varía en función de la masa corporal magra existente en el cuerpo.
De esta forma, dado que la grasa apenas contiene agua, cuanto más obeso es un individuo, menor es la proporción
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Figura 3. Porcentajes y volúmenes del agua corporal
La composición de los solutos es diferente en el agua intracelular y extracelular (Figura 4). Estas diferencias se deben a que la mayoría de membranas celulares poseen sistemas de transporte que activamente acumulan o expe- len solutos específi cos (Figura 5).
CARGA POSITIVA (CATIONES) CARGA NEGATIVA(ANIONES)
· Sodio · Potasio · Calcio · Magnesio
· Cloro · Bicarbonato · Fosfato · Sulfato · Ácidos orgánicos · Proteínas Figura 4. Iones corporales (electrolitos)
La libre permeabilidad de las paredes capilares al agua y a pequeños solutos (sodio, potasio, cloro, calcio, etc.) hace
que las determinaciones de las concentraciones en plasma se consideren equivalentes a las del medio intersticial o ex- tracelular en conjunto.
Cada electrolito puede tener una función específica en el organismo, pero, en general, sus funciones principales son las siguientes:
IONES INTRACELULARES IONES EXTRACELULARES
· Potasio (catión dominante) · Magnesio · Fosfato (anión dominante)
· Sodio (catión dominante) · Calcio · Bicarbonato · Cloro (anión dominante) Figura 5. Distribución de iones corporales
2.1. Introducción
Las membranas celulares son estructuras laminares constituidas sobre todo por proteínas y lípidos. Los lípidos formadores de membranas son fosfolípidos, glucolípidos y colesterol.
Las membranas plasmáticas desempeñan funciones esenciales para la supervivencia:
Para una mejor comprensión del movimiento de los líqui- dos corporales, se repasan a continuación unas nociones sobre la osmolalidad (presión osmótica) y presión oncó- tica.
Osmolalidad
La diferencia de composición iónica entre el líquido in- tracelular y el extracelular se mantiene gracias a la pared celular, que ejerce de membrana semipermeable. Por ejem- plo, sodio y glucosa no atraviesan libremente la membrana celular entre estos dos compartimentos.
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que se estará realizando. Como consecuencia, se producirá un escape de líquido desde el espacio intravascular hacia el intersticial. Esto explicaría el edema que aparece en los pacientes con síndrome nefrótico.
2.2. Equilibrio homeostático
Para una correcta función celular es preciso que su medio interno y su medio ambiente que la rodea (medio extracelu- lar) se mantengan con una determinada concentración cons- tante de electrolitos. Pero esto no quiere decir en ningún caso que se trate de compartimentos estancos, sino que tal como se acaba de ver, cada uno de ellos está en continuo intercam- bio, siendo el resultado de ello una composición constante.
Para mantener el equilibrio homeostático se deben tener en cuenta diferentes aspectos:
Los mecanismos de difusión son procesos pasivos que implican movimientos aleatorios de iones y de mo- léculas. En los mecanismos activos existe un despla- zamiento de iones y moléculas desde zonas de baja concentración a otras de concentración elevada. Estos movimientos sólo son posibles mediante una combina- ción con proteínas transportadoras y un aporte de ener- gía procedente del ATP.
ANEXO
Figura 7. Influencia hormonal en el movimiento de líquidos
Figura 8. Influencia de la paratohormona
A modo de resumen, el equilibrio homeostático se mantie- ne por tres mecanismos: 1) desplazamiento del agua entre compartimentos; 2) desplazamiento de solutos entre compar- timentos; 3) participación de riñón, pulmón, corazón y vasos.
2.3. El tercer espacio y el edema
El sistema linfático
El sistema linfático está integrado por una red de órga- nos, ganglios linfáticos, conductos y vasos linfáticos que producen y transportan linfa desde los tejidos hasta el to- rrente sanguíneo.
La linfa es un líquido entre transparente y blanquecino compuesto de:
En condiciones de normalidad, la presión en el extremo arterial del capilar es casi tres veces superior a la que existe en el extremo venoso. El mantenimiento de esta diferencia de presión es la clave fundamental para el movimiento de los líquidos a través de la pared capilar (Figura 9).
El líquido que llega hasta el extremo capilar abandona el lecho vascular por el extremo arterial y vuelve a entrar en él a nivel del extremo venoso por su reabsorción. Dado que la fuerza neta de salida es superior a la de entrada, un 10% del líquido filtrado en el extremo arterial no se reabsorbe en el extremo venoso. Si esto se mantuviese indefinidamente sin corrección, con el tiempo, el espacio intersticial queda- ría sobrecargado de líquido.
ANEXO
Para solucionar este problema, el sistema linfático es ca- paz de recoger este 10% restante, además de realojar otras moléculas demasiado grandes y ciertas proteínas. Una vez recogido en el sistema linfático, éste lo devolverá al extremo capilar y de aquí hasta el corazón.
Cuando por alguna razón este juego de presiones se altera y el 10% habitualmente rescatado deja de serlo, se va acumulando líquido en el espacio intersticial que no se logra evacuar. El resultado fi nal es la aparición del edema.
Las situaciones que pueden dar lugar a una presión anormalmente alta del líquido intersticial son:
Si el líquido intersticial tiene, por alteraciones de las presiones que se han defi nido previamente, un aumento anormal de su presión, puede dar lugar a la creación de un tercer espacio. Se llama tercer espacio al desplazamiento del líquido desde el espacio vascular al intersticial.
Este hecho, visto en el conjunto de presiones anterior, puede obedecer a un aumento de la permeabilidad capi- lar, a una disminución de las proteínas plasmáticas o a un bloqueo del sistema linfático. En el proceso de creación de este tercer espacio ocurren unas fases que son:
que a su vez llevará al desplazamiento del líquido desde el espacio vascular al intersticial. En esos momentos se está produciendo una fuga masiva del líquido hacia es- pacios hísticos (tercer espacio), donde queda atrapado, motivo por el cual, a pesar de intentar una reposición de la volemia con líquidos intravenosos, éstos tampoco per- manecen en el lecho vascular. A causa del aumento del líquido en los tejidos, el paciente presentará un transito- rio aumento de peso. En esta fase, lo más importante es la reposición adecuada de proteínas plasmáticas (líqui- dos coloides) y los dos objetivos principales son prevenir la hipovolemia y la insuficiencia renal.
El edema
El edema se puede definir como un exceso de líquido en los tejidos del organismo. En general, hace referencia, sobre todo, a líquido aumentado en el espacio extracelular, pero el líquido en exceso también puede acumularse en el interior de las células.
A. Etiología
Se diferencian dos tipos de edema:
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permitiendo que el sodio y otros iones difundan al in- terior de las células. Una vez que el sodio ha difundi- do al espacio intracelular, por fenómenos osmóticos el agua no tardará en difundir igualmente al interior de la célula.
AUMENTO DE LA PRESIÓN CAPILAR
Retención renal excesiva de sal y agua: · Insufi ciencia renal aguda o crónica · Exceso de mineralcorticoides Presión venosa alta y constric- ción venosa: · Insufi ciencia cardíaca · Obstrucción venosa · Fallos de las bombas venosas Reducción de la resistencia alveolar: · Calor corporal excesivo · Insufi ciencia del sistema ner- vioso simpático · Fármacos vasodilatadores
REDUCCIÓN DE LAS PRO- TEÍNAS PLASMÁTICAS
Pérdida de proteínas en la orina (síndrome nefrótico) Pérdida de proteínas en zonas desprovistas de piel: · Quemaduras · Heridas Síntesis insuficiente de proteí- nas: · Hepatopatías · Malnutrición proteica o calóri- ca grave
AUMENTO DE LA PERMEABILIDAD CAPILAR
Reacciones inmunitarias que provocan la liberación de histamina Toxinas Infecciones bacterianas Defi ciencias de vitaminas, en especial vitamina C Isquemia prologada Quemaduras
BLOQUEO DEL DRENAJE LINFÁTICO
Cáncer Cirugía Infecciones Falta o anomalía congénita de vasos linfáticos Figura 10. Resumen de las causas del edema extracelular
› Desnutrición: en aquellos casos en los que la dieta no cubre las necesidades proteicas del indi- viduo (hipoproteinemia), disminuye la presión on- cótica del lecho vascular, provocándose el despla- zamiento del líquido desde el lecho vascular hacia los tejidos. › Obstrucción linfática: cuando se produce el ede- ma puede ser especialmente intenso porque no hay otra forma de extraer las proteínas plasmá- ticas que salen al intersticio. El aumento de con- centración de proteínas hace que se evacúe más líquido al exterior de los capilares. El bloqueo de
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celular secundaria, por lo que se acentuará aún más la depleción de volumen.
B. Clínica
La clínica dependerá de la velocidad de instauración del cuadro (si es rápida, presentará alteraciones del SNC; si es lenta, los signos y síntomas serán más larvados y típicos).
Lisis celular
HIPOTÓNICA La célula se hincha e incluso lisis
ISOTÓNICA No hay cambio
HIPERTÓNICA La célula se encoge
200 mOsm/l 280 mOsm/l^ 360 mOsm/l
Figura 11. Efecto de los diferentes tipos de deshidratación sobre las células
ANEXO
C. Tratamiento
El tratamiento consiste en reponer los líquidos y solutos por vía oral o vía endovenosa, según la gravedad. La compo- sición de la solución dependerá del tipo de deshidratación.
Ante pérdidas hidrosalinas moderadas puede ser sufi- ciente una ingesta oral adecuada. Si las pérdidas son más graves, será necesaria la administración parenteral de sue- roterapia. Los sueros más utilizados son el Ringer con lacta- to o el suero fisiológico al 0,9%.
D. Cuidados de enfermería
La primera actuación del profesional enfermero será la prevención. Las intervenciones necesarias son las siguien- tes:
Aumento del volumen extracelular. Hiperhidratación
La hiperhidratación se debe a una retención de agua y sodio en el medio extracelular, lo que produce una gran ex- pansión del Volumen Extracelular (VEC).
Puede conducir a hipervolemia (aumento del volumen sanguíneo), y a edema (exceso de líquido en el espacio in- tersticial).
Esta expansión del VEC puede ser de dos tipos:
A. Expansión del VEC con edemas generalizados
Los edemas generalizados son una acumulación excesi- va de agua en el espacio intersticial asociada a una reten- ción renal de sodio. Existe una presión osmótica extracelu- lar incrementada que hace que el líquido salga del interior de la célula.
B. Expansión del VEC sin edemas
Hay situaciones con expansión del VEC y del volumen cir- culante eficaz que cursan característicamente sin edemas, debido a que existe un fenómeno de escape a causa del aumento compensador del péptido atrial natriurético.
ANEXO
ciones de riesgo para que se produzca dicho desequilibrio las siguientes:
En la Figura 14 se muestran los valores normales de las concentraciones de iones en el organismo.
PLASMA (mOsm/l H 2 O)
INTERSTICIAL (mOsm/l H 2 O)
INTRACELULAR (mOsm/l H 2 O) Na+^142 139 K +^ 4,2 4 140 Ca2+^ 1,3 1,2 0 Mg2+^ 0,8 0,7 20 Cl-^108 108 HCO 3 -^24 28,3 10 HPO 42 - H 2 PO 4 -^2 2 SO 42 -^ 0,5 0,5 1 Fosfocreatina - - 45 Carnosina - - 14 Aminoácidos 2 2 8 Creatina 0,2 0,2 9 Lactato 1,2 1,2 1, Adenosina trifosfato -^ -^5 Hexosa mono- fosfato -^ -^ 3, Glucosa 5,6 5,6 - Proteína 1,2 0,2 4 Urea 4 4 4 Otros 4,8 3,9 10 mOsm/l totales 301,8 300,8 301, Actividad osmolar corregida
282 281 281
Presión osmótica total a 37 ºC (mmHg)
5.443 5.423 5.
Figura 14. Sustancias osmolares en los líquidos extracelular o intracelular
3.1. Sodio (Na +^ )
El sodio es el catión más abundante del compartimento extracelular, es más, constituye casi el 90% del total de ca- tiones, oscilando su concentración plasmática normal entre 135-145 mEq/l. Es el encargado de la distribución del agua corporal y del volumen extracelular. También participa en la transmisión de impulsos nerviosos, en la contracción mus- cular y en el equilibrio ácido-base.
Hiponatremia
La hiponatremia se define como una concentración plasmática de sodio menor de 135 mEq/l. La hiponatremia causa hipoosmolalidad con movimiento de agua hacia las células. Las manifestaciones a las que da lugar van a de- pender del modo en que se produzca. Así, si se presenta de forma aguda, la clínica será manifiesta, mientras que si ocu- rre de forma crónica, los mecanismos adaptativos tienden a minimizar las manifestaciones.
Se observa hiponatremia en el 4,5% de los pacientes de edad avanzada hospitalizados y en el 1% de los pacientes posoperados. Es particularmente frecuente en el SIDA. La mortalidad de los pacientes hiponatrémicos es más del doble que la de los enfermos que tienen concentraciones normales de sodio en el plasma.
A. Etiología y clasificación
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una descompensación diabética, ocasiona pérdi- das urinarias obligadas de agua y sodio con hipo- volemia e hiponatremia.
La clínica que vemos en la hiponatremia con volumen extracelular disminuido tiene por un lado los síntomas derivados del descenso del VEC y por otro los de la hipo- natremia. Recordando la clínica de la depleción de volu- men extracelular, habría pérdida de peso, hipotensión, taquicardia, sequedad de piel y de mucosas. En la analí- tica hay hemoconcentración, y en la analítica de orina se observa natriuresis menor a 10-20 mEq/l, si la causa es extrarrenal, o más de 20-40 mEq/l, si la causa es renal.
Aunque, con menor frecuencia, también puede ser debida a hipotiroidismo, ocasionado porque, al caer el gasto cardíaco, se produce una disminución relativa de volumen circulante que estimula la ADH.
B. Clínica
Las manifestaciones dependen del grado de hiponatre- mia y de la rapidez de instauración. Cuando la natremia es menor de 120 mEq/l, aparecen sobre todo manifestacio- nes neurológicas como expresión de edema cerebral, pro- duciendo una encefalopatía metabólica con aumento de la presión intracraneal. Cursa con cefalea, letargia, convulsio- nes y coma. Si se corrige muy rápido la hiponatremia, puede ocurrir además mielinólisis central pontina, que es una en-
cefalopatía desmielinizante que puede acompañarse de le- siones hipofisarias y parálisis de los nervios oculomotores.
Como manifestaciones gastrointestinales, aparece ano- rexia y náuseas precoces. También pueden aparecer ca- lambres musculares y agotamiento (el Na participa en el impulso nervioso y en la contracción muscular). Si el cuadro es muy grave, es posible la aparición de síndrome de distrés respiratorio agudo.
C. Tratamiento
El paso fundamental previo al tratamiento es un ade- cuado diagnóstico etiológico. Ante situaciones neurológicas graves por hiponatremias intensas, deberá aumentarse con rapidez (dentro de unos límites) la osmolalidad plasmática con soluciones hipertónicas.
Para limitar el riesgo de encefalopatía desmielinizante, la tasa de ascenso del sodio plasmático no debe ser supe- rior a 0,5 mEq/l/h y su concentración final no ha de exceder los 130 mEq/l.
D. Cuidados de enfermería
Hipernatremia
La hipernatremia consiste en un incremento de la con- centración de sodio por encima de 150 mEq/l.
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3.2. Potasio (K +^ )
El potasio es el electrolito principal del medio intracelu- lar. Del total del potasio corporal, el 98% se halla localizado en el espacio intracelular, sobre todo en el músculo esque- lético, y el 2% en el espacio extracelular, oscilando sus valo- res séricos normales entre 3,5-5 mEq/l.
El compartimento intracelular funciona de reservorio procurando que las concentraciones de potasio del espacio extracelular se mantengan constantes. Las alteraciones del pH son otro factor que infl uye en la distribución transcelular del potasio: en la acidosis, el potasio pasa al medio extrace- lular, y en la alcalosis, el potasio entra en la célula.
La regulación del balance externo del potasio se efectúa principalmente por eliminación renal. El potasio se filtra por el glomérulo y alrededor del 30-50% se reabsorbe en el tú- bulo proximal, pero son los segmentos terminales los que regulan la cantidad de potasio que aparecerá en la orina.
La secreción distal de potasio estará regulada por la in- gesta del potasio en la dieta, el aporte de sodio al túbulo dis- tal con el cual se intercambia y la acción de la aldosterona.
En cuanto a las funciones del potasio, su efecto fisioló- gico más importante es la infl uencia sobre los mecanismos de activación de los tejidos excitables, como son el corazón, el músculo esquelético y el músculo liso.
Hipopotasemia
El potasio es el electrolito intracelular principal. La con- centración sérica normal es de 3,5 a 5 mEq/l. En la hipo- potasemia, la concentración sérica de potasio es inferior a 3,5 mEq/l.
A. Etiología
Los motivos de la hipopotasemia pueden ser los siguien- tes:
servar el potasio es limitada y tarda entre siete y diez días en funcionar al máximo.
B. Clínica
Las manifestaciones más serias están relacionadas con el sistema neuromuscular: debilidad muscular, fatiga, ca- lambres en las piernas, parálisis arrefléxica, íleo paralítico e insufi ciencia respiratoria.
El control ECG es el mejor indicador de las concentra- ciones hísticas de potasio, siendo sus trastornos caracte- rísticos: depresión del segmento ST, aplanamiento de las ondas T y aparición de ondas U, extrasístoles auriculares y ventriculares y, en casos severos, bradicardia, arritmias ventriculares y aumento de la toxicidad a la digoxina.
Figura 16. Alteraciones en el ECG en la hipopotasemia
C. Tratamiento
El tratamiento consiste en la administración de sales de potasio. Siempre que sea posible, se debe utilizar la vía oral (sales de gluconato o citrato). Si la situación no permite esta vía, se utilizará la vía intravenosa (cloruro de potasio), teniendo cuidado con la concentración y la velocidad de administración. Muy importante es buscar el trastorno res- ponsable de la hipopotasemia para la corrección definitiva.
ANEXO
D. Cuidados de enfermería
Se procederá de la siguiente manera:
Hiperpotasemia
En primer lugar, ante una hiperpotasemia, hay que des- cartar que no se trate de una pseudohiperpotasemia.
La pseudohiperpotasemia se defi ne como la liberación de potasio por hemólisis traumática durante la punción ve- nosa que puede producir una falsa elevación de sus niveles séricos.
La liberación de potasio a partir de los músculos distales a un torniquete puede ser también causa de falsas hiper- potasemias.
A. Etiología
Mientras que la hipopotasemia se tolera bien, la hiper- potasemia puede ser una circunstancia grave que amenace la vida del paciente. Entre sus causas posibles, están las siguientes:
B. Clínica
bocar en paro cardíaco. En el electrocardiograma se ve: QRS ancho, PR alargado, depresión del ST y ondas T picudas.
Figura 17. Alteraciones en el ECG de la hiperpotasemia
C. Tratamiento
El tratamiento dependerá de la gravedad de la hiperpo- tasemia:
D. Cuidados de enfermería
La actuación adecuada será la siguiente:
ANEXO
Figura 19. Signo de Trousseau
Otros síntomas:
C. Tratamiento
Es el tratamiento de la causa. En situaciones agudas se administra gluconato de calcio vía intravenosa. Cuando la hipocalcemia es crónica, el tratamiento consistirá en aporte de vitamina D y suplementos de calcio por vía oral.
D. Cuidados de enfermería
Hipercalcemia
A. Etiología
Entre los factores causantes se encuentran:
B. Clínica
El exceso de calcio bloquea el efecto del sodio en el músculo esquelético, con lo que se reduce la excitabilidad de ambos, músculos y nervios. Las manifestaciones de la hipercalcemia dependen del nivel de calcio sérico y de la enfermedad de base. Es posible encontrar un paciente to- talmente asintomático y que el hallazgo sea casual o que, por el contrario, cuando las cifras de calcio sean más altas, aparezcan síntomas como letargia, debilidad, disminución de los reflejos, confusión, anorexia, náuseas, vómitos, dolor óseo, fracturas, poliuria, deshidratación. Por otro lado, hay crisis hipercalcémica, caracterizada por una hipercalcemia severa, insuficiencia renal y obnubilación progresiva, y si no se trata, puede complicarse con insuficiencia renal aguda oligúrica, estupor, coma y arritmias ventriculares.
En los estados hipercalcémicos crónicos se producen calcificaciones en diferentes tejidos.
C. Tratamiento
En los casos en que no exista afectación renal, el trata- miento inicial se hace con infusiones salinas isotónicas y un diurético de asa (furosemida, ácido etacrínico) para fa- cilitar la eliminación urinaria de calcio. En hipercalcemias moderadas o graves en las que no funcionen las medidas anteriores, se puede administrar calcitonina, que facilita la fijación ósea del calcio.
Hay que tener presente la potenciación de la moviliza- ción y la deambulación del paciente.
D. Cuidados de enfermería
La actuación adecuada es la siguiente:
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3.4. Magnesio (Mg 2+^ )
El magnesio es el segundo catión más abundante del es- pacio intracelular. Los dos órganos principales que regulan el contenido corporal de magnesio son el tubo digestivo y el riñón. Participa en procesos enzimáticos y en el metabolis- mo de proteínas e hidratos de carbono. El magnesio actúa directamente sobre la unión neuromuscular.
Hipomagnesemia
A. Etiología
La causa más frecuente de hipomagnesemia es el alco- holismo, debido a los vómitos, diarrea, malabsorción por pancreatitis crónicas y hepatopatía con hiperaldosteronis- mo secundario que acompañan a esta situación.
Otras causas que producen défi cit en la absorción intes- tinal de magnesio son los síndromes de malabsorción y los ayunos prolongados.
Otro mecanismo de producción de hipomagnesemia son las pérdidas renales, que pueden ser consecuencia de: uso de diuréticos, hiperaldosteronismo primario o secundario o nefrotoxicidad de algunos fármacos.
Se puede observar también hipomagnesemia durante la corrección de la cetoacidosis diabética debido a la diuresis osmótica y la eliminación de ácidos orgánicos que fuerzan las pérdidas de magnesio con la orina.
B. Clínica
C. Tratamiento
El tratamiento consiste en administrar una sal magnésica por vía parenteral. La más usada es el sulfato de magnesio.
D. Cuidados de enfermería
Se dispensarán los siguientes cuidados:
ma neuromuscular (astenia, debilidad, temblores, ateto- sis).
Hipermagnesemia
A. Etiología
La causa más frecuente de hipermagnesemia es la insu- ficiencia renal. También puede aparecer cuando se admi- nistran tratamientos con sales de magnesio (como puede ser el caso de algunos antiácidos o laxantes).
B. Clínica
La hipermagnesemia inhibe la liberación de acetilcolina, por lo que a nivel neuromuscular se produce parálisis mus- cular, cuadraplejia e insuficiencia ventilatoria, y a nivel car- díaco pueden aparecer bradiarritmias, bloqueo auriculoven- tricular y paro cardíaco. Por efecto vasodilatador periférico va a dar lugar a hipotensión. No deprime, sin embargo, de modo signifi cativo el SNC (aunque pueden dar la impresión de obnubilación, al no poder utilizar los medios habituales de comunicación por la paresia muscular).
La hipermagnesemia crónica moderada de la insuficien- cia renal no produce síntomas.
C. Tratamiento
Si la clínica es importante, se puede administrar gluco- nato de calcio. El calcio antagoniza el magnesio a nivel peri- férico. La hipermagnesemia crónica moderada y asintomá- tica habitualmente no precisa tratamiento.
D. Cuidados de enfermería
El profesional enfermero deberá: