ÁNGELA GONZÁLEZ RODRÍGUEZ
Actividad mitos:
Para analizar el componente movilizador destacamos a Raoul Girardet, quien distingue
cuatro tipos de mito y movilización política:
1. Conspiración:
Esta es la forma de construir mitos que llevan a maniqueísmos. Se establece lo que es
bueno y esto es malo. Zeus es un gran ejemplo del salvador, pero sus características las
veremos en el siguiente apartado.
Zeus era un Dios castigador. Los que hacían el mal o cometían actos de impiedad eran
gravemente castigados, a menudo para siempre. De esta forma, vemos como Zeus, con el
fin de mantener el orden y el control, castigaba lo que consideraba una amenaza y que
constituía el mal. En su visión, él era el bueno, mientras que los que desafiaran su poder
o su posición hacían el mal y debían ser castigados. Lo podemos ver claramente en el
ejemplo de Asclepio, que fue asesinado por uno de los rayos de Zeus porque la medicina
y su habilidad para resucitar a los muertos amenazaba el equilibrio de poder entre los
hombres y los dioses. También lo podemos ver en el ejemplo de Licaón, que dio carne
humana a Zeus para probar su divinidad y el dios castigó su insolencia convirtiéndolo en
un lobo.
Además, los titanes fueron encarcelados en el Tártaro y después de actos de impiedad
contra Zeus, Apolo y Poseidón fueron obligados a construir las magníficas murallas de
Troya, que resultaron tan útiles en la Guerra de Troya.
2. Salvador:
La figura del salvador la podemos encontrar en numerosos mitos griegos. Hace referencia
a una líder carismático, una figura de admirar. Podemos destacar, de nuevo, el ejemplo de
Zeus. Zeus era el rey de los 12 Dioses olímpicos y era, a su vez, el Dios supremo en la
religión griega. Zeus generalmente impartió justicia, garantizando el orden entre los
dioses y la humanidad desde su asiento alto en el Monte Olimpo. De esta forma, vemos
como Zeus es la figura de alguien carismático que pretende controlar, mantener el orden
desde lo alto y ser una figura relevante.
El poder y el control que Zeus tenía era tal que consiguió derrotar, incluso, a titanes y
gigantes. Los Titanes lucharon por el control del mundo de los dioses olímpicos en una
batalla de diez años conocida como la Titanomaquia. Sin embargo, con la ayuda de los
Cíclopes, que fueron hechos con los propios rayos de Zeus, y los gigantes de cien manos
o Hecatónqueros, Zeus fue finalmente capaz de encarcelar a los Titanes en Tártaro, la
parte más profunda del Inframundo.
Por otro lado, Zeus también fue considerado como el fundador de ciertas razas, en
particular los magnesianos y los macedonios. También convirtió a las hormigas en los
magníficos mirmidones de lucha para su hijo Éaco, más tarde dirigido por Aquiles en la
Guerra de Troya.
A pesar de que Zeus era un dios castigador, también podemos ver su figura como salvador
en tanto que era un dios pacificador. Por ejemplo, reconcilió a Apolo y Hermes cuando
pelearon por la primera lira. Del mismo modo, Zeus resolvió el conflicto entre Apolo y
Hércules sobre el trípode de Delfos.