Vista previa parcial del texto
¡Descarga alice miller y más Ejercicios en PDF de Publicidad y Promoción solo en Docsity!
La primera parte del presente libro muestra este proceso mediante el historial de diversos personajes y escritores. Las dos partes siguientes abordan vías de comunicación auténtica para salir del círculo vi- cioso del autoengaño y permitir la liberación de los síntomas. 12 Introducción: Cuerpo y moral Con bastante frecuencia el cuerpo reacciona con enfermedades al menosprecio constante de sus fun- ciones vitales. Entre éstas se encuentra la lealtad a nuestra verdadera historia. Así pues, este libro trata principalmente del conflicto entre lo que sentimos y sabemos, porque está almacenado en nuestro cuerpo, y lo que nos gustaría sentir para cumplir con las nor- mas morales que muy tempranamente interioriza- mos. Sobresale entre otras una norma concreta y por todos conocida, el cuarto mandamiento, que a menu- do nos impide experimentar nuestros sentimientos reales, compromiso que pagamos con enfermedades corporales. El libro aporta numerosos ejemplos a esta tesis, pero no narra biografías enteras, sino que se centra principalmente en cómo es la relación de una persona con unos padres que, en el pasado, la maltrataron. La experiencia me ha enseñado que mi cuerpo es la fuente de toda la información vital que me abrió el camino hacia una mayor autonomía y autoconcien- cia. Sólo cuando admití las emociones que tanto tiem- po llevaban encerradas en mi cuerpo y pude sentirlas, 13 fui liberándome poco a poco de mi pasado. Los senti- mientos auténticos no pueden forzarse. Están ahí y surgen siempre por algún motivo, aunque éste suela Permanecer oculto a nuestra percepción. No puedo obligarme a querer a mis Padres, ni siquiera a respetar- los, cuando mi cuerpo se niega a hacerlo por razones que él mismo bien conoce. Sin embargo, cuando trato de cumplir el cuarto mandamiento, me estreso, como me ocurre siempre que me exijo a mí misma algo im- posible, Bajo este estrés he vivido prácticamente toda mi vida. Traté de crearme sentimientos buenos e in- tenté ignorar los malos para vivir conforme a la moral y al sistema de valores que yo había aceptado. En rea- lidad, para ser querida como hija. Pero no resultó y al fin, tuve que reconocer que no podía forzar un amor que no estaba ahí. Por otra parte, aprendí que el senti- miento del amor se produce de manera espontánea, Por ejemplo con mis hijos o mis amigos, cuando no lo fuerzo ni trato de acatar las exigencias morales. Surge únicamente cuando me siento libre y estoy abierta a todos mis sentimientos, incluidos los negativos. ! Comprender que no puedo manipular mis senti- mientos, que no puedo engañarme a mí misma ni a los demás, fue para mí un gran alivio y una libera- ción. Sólo entonces caí en la cuenta de cuántas per- sonas están a punto de desbaratar sus vidas porque intentan, como hacía yo antes, cumplir con el cuarto mandamiento sin percatarse del precio que sus cuer- Pos o sus hijos tendrán que Pagar. Mientras los hijos se dejen utilizar, uno puede vivir hasta cien años sin reconocer su verdad ni enfermar a causa de su auto- engaño. 14 Claro que, también, a una madre que admita que debido a las carencias sufridas en su infancia- es in- capaz, por mucho que se esfuerce, de amar a su hijo, se la tachará de inmoral cuando trate de articular su verdad. Pero yo creo que es precisamente el reconoci- miento de sus sentimientos reales, desligados de las exigencias morales, lo que le permitirá ayudarse de verdad a sí misma y a su hijo, y romper el círculo del autoengaño. Un niño, cuando nace, necesita el amor de sus pa- dres, es decir, necesita que éstos le den su afecto, su atención, su protección, su cariño, sus cuidados y su disposición a comunicarse con él, Equipado para la vida con estas virtudes, el cuerpo conserva un buen recuerdo y, más adelante, el adulto podrá dar a sus hi- jos el mismo amor. Pero cuando todo esto falta, el que entonces era un niño mantiene de por vida el anhelo de satisfacer sus primeras funciones vitales; un anhe- lo que de adulto proyectará sobre otras personas. Por otra parte, cuanto menos amor haya recibido el niño, cuanto más se le haya negado y maltratado con el pretexto de la educación, más dependerá, una vez sea adulto, de sus padres o de figuras sustitutivas, de quienes esperará todo aquello que sus progenitores no le dieron de pequeño. Ésta es la reacción natural del cuerpo. El cuerpo sabe de qué carece, no puede olvidar las privaciones, el agujero está ahí y espera ser llenado. Pero cuanto mayor se es, más difícil es obtener de otros el amor que tiempo atrás uno no recibió de los padres. No obstante, las expectativas no desaparecen con la edad, todo lo contrario. Las proyectaremos so- 15 discutible. Pero esos dolores son Pasajeros y sopor- tables si se cuenta con una buena compañía. El pro- blema que veo aquí es que falta esa compañía, por- que da la impresión de que casi todos los facultativos de la asistencia médica, debido a huestra moral, tie- nen grandes dificultades para apoyar al niño en otros tiempos maltratado y reconocer cuáles son las conse- cuencias de las heridas tempranamente sufridas. Es- tán bajo la influencia del cuarto mandamiento, que nos obliga a amar a nuestros padres «para que las co- sas nos vayan bien y podamos vivir más años». Es lógico, pues, que dicho mandamiento obstruya la curación de heridas antiguas. Aunque no es de ex- trañar que hasta ahora nunca se haya hecho una re- ¡ flexión pública de este hecho. El alcance y el poder de este mandamiento son enormes, porque se ali- menta de la unión que hay entre el niño y sus padres. Tampoco los grandes filósofos y escritores se atre- vieron jamás a rebelarse contra este mandamiento. A pesar de su dura crítica a la moral cristiana, la fa- milia de Nietzsche se libró de dicha crítica, pues en todo adulto al que en el pasado maltrataron anida el miedo del niño al castigo cada vez que intentaba que- jarse del proceder de sus padres. Pero anidará sólo en tanto que éste sea inconsciente; en cuanto el adulto tome conciencia de él, irá desapareciendo progresi- vamente. La moral del cuarto mandamiento, unida a las ex- pectativas del niño de entonces, lleva a que la gran mayoría de consejeros vuelva a ofrecer a los que bus- can ayuda las normas de educación con las que cre- cieron. Muchos consejeros supeditan sus viejas ex- 18 pectativas mediante innumerables hilos a sus propios padres, llaman a eso amor e intentan ofrecer alos de- más ese tipo de amor como solución. Predican el po dón como camino de curación y da la impresión de que no saben que este camino es una e en la que ellos mismos han quedado atrapados. E e dón nunca ha sido causa de curación (véase A. Miller 3). ] , e Senlficativo que, desde hace miles NN a vi- vamos con un mandamiento que hasta el día de ed casi nadie ha cuestionado, porque apoya el a - siológico de la unión entre el niño ca lo y sus padres; así, nos comportamos como si aún Ñ éra- mos niños a los que se prohíbe cuestionar las órdenes de los padres. Pero, como adultos conscientes, tene- mos derecho a formular nuestras preguntas, ia sepamos lo mucho que a pa padres les habrían ado en el pasado. pe que en nonbre de Dios impuso. al aa sus diez mandamientos, fue también un niño rec. y zado (por necesidad, en efecto, pero lo fue). Ea a mayoría de los niños rechazados, albergaba la a ranza de conseguir algún día el amor de sus padres esforzándose por ser comprensivo y respetuoso. Sus padres lo abandonaron para protegerlo de la persecu- ción, pero desde su cuna de mimbre el bebé as pudo entender esto. Tal vez el Moisés adulto > «Mis padres me abandonaron para protegerme. e algo que no puedo tomarme a mal, debo a agradecido por salvarme la vida». Sin embargo, el niño pudo haber sentido esto: «¿Por qué mis padres me r X chazan? ¿Por qué corren el riesgo de que me ahogue? 19 ¿Acaso no me quieren?». La desesperación y el miedo a morir, los sentimientos auténticos del niño pequeño almacenados en su cuerpo, permanecerán vivos en Moisés y le gobernarán cuando ofrezca el Decálogo a su pueblo. A grandes rasgos, el cuarto mandamiento puede entenderse como un seguro de vida de los hombres ya mayores, cosa que en aquella época, no en la actualidad, era necesario. Pero considerándo- lo con atención, contiene una amenaza, quizás un chantaje, que hoy en día sigue ejerciéndose. Es el si- guiente: «Si quieres vivir muchos años debes honrar a tus padres, aunque no lo merezcan; de lo contrario, morirás prematuramente». La mayoría de las personas se atienen a este man- damiento, pese al desconcierto y el miedo que provo- ca. Creo que ya es hora de que nos tomemos en serio las heridas de la infancia y sus consecuencias, y nos libremos de este precepto. Eso no significa que ten- gamos que pagar con la misma moneda a nuestros padres, ya ancianos, y tratarlos con crueldad, sino que debemos verlos como eran, tal como nos trata- ron cuando éramos pequeños, para liberarnos a no- sotros mismos y a nuestros hijos de este modelo de conducta. Es preciso que nos desprendamos de los padres que tenemos interiorizados y que continúan destruyéndonos; sólo así tendremos ganas de vivir y aprenderemos a respetarnos. Algo que no podemos aprender de Moisés, que con el cuarto mandamiento desoyó los mensajes de su cuerpo. Claro que no era consciente de ellos y no pudo hacer otra cosa. Pero, precisamente por eso, este mandamiento no debería tener sobre nosotros ningún poder coercitivo. 20 En todos mis libros he intentado mostrar de dife- rentes maneras y en distintos contextos cómo el em pleo de una pedagogía venenosa en la infancia limi: a más tarde nuestra vida, daña seriamente y cl quila la percepción de quiénes somos en realida del lo que sentimos y necesitamos. La pedagogía mn » sa educa a personas conformistas que sólo puede: confiar en sus máscaras, porque de niños vivieron con el temor constante al castigo. «Te educo por E propio bien», decía el principio supremo, «y me te pegue o te humille de palabra, es solamente p: > a escritor y premio Nobel húngaro Imre E habla en su famosa obra Sin destino de su tE campo de concentración de Auschwitz. Por aquel nl tonces sólo tenía quince años, y describe con es sión cómo trató de interpretar de forma positiva to: A aquello que, a su llegada, le resultó abstruso y Eva porque, de lo contrario, su miedo a la muerte lo do. toa todos los niños maltratados ten y gan que adoptar semejante actitud para COI ¡ Interpretan sus percepciones e intentan ver buen: acciones donde un espectador detectaría un crimen obvio. Si carece de un testigo que le ayude, un ea no tiene elección, está a merced de su persegui. o z se ve obligado a reprimir sus emociones. Sólo po A elegir más adelante, de adulto, si tiene la o encontrarse con un testigo cómplice. Entonces po: > aceptar su verdad, dejar de compadecerse de Ln dugo, dejar de entenderlo y de querer cn PC o sus propios sentimientos disociados no vividos; Pp: 21 sobre las enfermedades que habían padecido a lo lar- go de sus vidas. El resultado fue que el número de en- fermedades graves en niños que habían sido maltra- tados era mucho mayor que en las personas que habían crecido sin malos tratos y sin palizas «educa- tivas». Con el paso del tiempo, estas últimas no pade- cieron enfermedades dignas de mención. El breve artículo se titulaba: «Wie man aus Gold Blei macht» [Cómo convertir el oro en plomo], y el comentario de su autor, que fue quien me envió el artículo, era: «Los resultados son evidentes y significativos, pero se han escondido, se han ocultado». ¿Por qué se ocultaron? Porque no pueden publi- Carse sin que se inculpe a los padres, y la verdad es que eso en nuestra sociedad sigue estando prohibido, hoy más que antes. Mientras tanto, entre los especia- listas ha ido extendiéndose la Opinión de que el sufri- miento anímico en los adultos es hereditario y no de- bido a heridas concretas ni al rechazo de los padres sufridos durante la infancia. Asimismo, las esclarece- doras investigaciones de los años setenta acerca de la infancia de los esquizofrénicos no se dieron a cono- cer al gran público, sino sólo en revistas especializa- das. La creencia en la genética, apoyada por el funda- : mentalismo, sigue cosechando triunfos. En este aspecto se centra el conocido psicólogo clínico británico Oliver James en su libro They F*** You Up [Te jodieron], de 2003. No obstante, en con- junto, este estudio produce una impresión contra- dictoria: por un lado, su autor se acobarda ante las implicaciones de sus conocimientos e incluso señala explícitamente que no debe hacerse a los padres res- 24 ponsables del sufrimiento de sus hijos; por otro lado, James demuestra de forma concluyente, mediante numerosos resultados de investigaciones y estudios, que los factores genéticos desempeñan un papel muy pequeño en el desarrollo de enfermedades aní- micas, . El tema de la infancia también se evita cuidadosa- mente en muchas de las terapias actuales (véase A. Miller 2001). Al principio se anima a los pacientes a dar rienda suelta a sus emociones más intensas, pero con el despertar de las emociones suelen aflorar los recuerdos reprimidos de la infancia, recuerdos del abuso, la explotación, las humillaciones y las heridas sufridas en los primeros años de vida. Y eso a menu- do supera al terapeuta. No puede tratar todo esto cuando él no ha recorrido este camino. Y como los terapeutas que lo han recorrido son los menos, la mayoría ofrece a sus pacientes la pedagogía veneno- sa, es decir, la misma moral que en el pasado les hizo enfermar. El cuerpo no entiende esta moral, el cuarto man- damiento no le sirve de provecho y tampoco se deja engañar por las palabras, como hace nuestra mente. El cuerpo es el guardián de nuestra verdad, porque llo- va en su interior la experiencia de toda nuestra vida y vela por que vivamos con la verdad de nuestro Orga- nismo. Mediante síntomas, nos fuerza a admitir de manera cognitiva esta verdad para que podamos co- municarnos armoniosamente con el niño menospre- ciado y humillado que hay en nosotros. 25 Personalmente, ya desde los primeros meses de vida fui educada a base de castigos para obedecer. Claro está, no fui consciente de ello durante décadas. Por lo que mi madre me contó, de pequeña me porta- ba tan bien que no tuvo ningún problema conmigo. Según ella, fue gracias a que me educó de manera consecuente cuando yo era un bebé indefenso; de ahí que durante tanto tiempo no tuviera ningún recuerdo de mi infancia, Fue durante mi última terapia cuan- do mis emociones intensas me informaron sobre mis recuerdos. Éstos se exteriorizaron relacionados con otras personas, pero me resultó más fácil averiguar su procedencia integrándolos como sentimientos com- prensibles para reconstruir la historia de mi primera infancia. Así fue como perdí los antiguos miedos, hasta entonces incomprensibles para mí, y gracias a una compañía cómplice conseguí que las viejas heri- das cicatrizaran. Estos miedos estaban sobre todo vinculados a mi necesidad de comunicación, a la que mi madre no sólo nunca respondió, sino que incluso, dentro de su rígido sistema educativo, castigaba por considerarla una descortesía. La búsqueda de contacto y de inte- racción se manifestaba en primer lugar con lágrimas y, en segundo, con la formulación de preguntas y la comunicación de mis propios sentimientos e ideas. Pero cuando lloraba recibía un cachete, a mis pre- guntas se me contestaba con un montón de mentiras, se me prohibía expresar lo que sentía y pensaba. Como castigo, mi madre solía volverme la espalda y se pasaba días enteros sin dirigirme la palabra; yo me sentía constantemente bajo la amenaza de ese silen- 26 oemR.— cio. Dado que ella no me quería como yo realmente era, me vi obligada a ocultarle siempre mis verdade- ros sentimientos, Mi madre podía tener arrebatos violentos, pero carecía por completo de la capacidad de reflexionar sobre sus emociones y profundizar en ellas. Como desde pequeña vivió frustrada y fue infeliz, siempre me culpaba a mí de algo. Cuando yo me defendía de esta injusticia o, en casos extremos, intentaba demos- trarle mi inocencia, ella se lo tomaba como un ataque que solía castigar con dureza. Confundía las emocio- nes con los hechos. Cuando «se sentía» atacada por mis explicaciones, daba por sentado que yo la había atacado. Para poder entender que sus sentimientos tenían otras causas ajenas a mi comportamiento ha- bría necesitado la capacidad de reflexión. Pero yo nunca la vi arrepentirse de nada, siempre considera- ba que «tenía razón», lo que convirtió mi infancia en un régimen totalitario. En el presente libro intentaré explicar mi tesis acerca del poder destructivo del cuarto mandamiento abordándolo en tres áspectos distintos: en la primera parte, analizaré las vidas de diversos escritores que, inconscientemente, describieron en sus obras la ver- dad de sus infancias. No eran conscientes de esa ver- dad, estaban bloqueados debido al miedo que sentía aquel niño pequeño que, de forma disociada, aún vi- vía en su interior, y como adultos, ese miedo les im- pedía creer que saber la verdad no conllevaba un pe- ligro de muerte. Dado que, en nuestra sociedad, y 27 TE -an ejuey uoo anb ojuaupe (9 Opueosngq e1s309 epia e] esed as oduono [o anb 91e]suoo “emo Jod A t«soJped so] € JOUIE» OPUBLIe, soum3os sor mpe ap aque anb [e 9sa v19 OJUSTUIuas 2nb auun3ald ou amed eun JOg ul exed soasnu UeJS “uopasd Tsp earo[qomd Pp u9rodaoxa e “anb seu sozoadse sop OS Tp “TEJOur e] 4 odiano [9 aus TOPR[aI e] US ezppungold Ty eonpur -a1qoad ejso 109 opedo] UpIquu as aJuaTIrrogy erdelal ap oJuazur un sp seur oprpuaxduta ueAey onb seuosiod sep anb OUIBeu o “ug 1903ue ud U9SIquIe] SeuoJuIs soxeB so] sond “ojueped Te e.m9oej exesed anb esoo “sopesnbo¡q ursostremad odisno [9 ua sopeusdeue soon use soJuSTuInuas so] “e1aU vu e189 3 "prunelS o JowuY so.xped SO[ e sopraqop e u9Ismdulos e] ap aS.Te19qH saouojus apand ou “o]mpe eos +4 anbune “ojuaped po Á AR10UL Y] SP OPEP [e 10d em as 8189 15 soJnopIsqo e -usnous erdeza] eun op 011Xx9 a[qrsod [9 Opruaul e (ero -eX3s9p 104 “OUIST[ESL UOI SaIped sns e 19a Y £ erurej UNS SP Pepa9a e IeJuoye e sopIppoap UBIS3 anb Aoy op soxofnur Á sa1quioy us OPenuso Sy 3u ood Dp -un3os e] Us 083 10g “OJUSTUILENS ordo1d 01s9nu US O sofy SOMSINU US SPLIEBALISIP Y SOPLUSPUOO SOUIVISO OU eÁ SIUOTIOUIY SEISINU 31QOS oornedera] ofeqen [e seper2 anb eno 10d A ¿zoa eunSpe oplara ey anb O| OPO] 3p 9JUSUIEINTOSQE PLIOUUSUI epren3 odiano omsonu “ojred eun od “anb sowsqes pepHende e] UH "soyonur sono Á ÁtI9g "(90M “OISBUIRQ “Y OJUOJUIY “xnoget ydasof omoo 'o01qeies [ap OJUSTUIRUo pun * Pp soxopegnsosaur op ofeqe pe Seroe13 OpIs eu “pep 103 -Ipunjouxd JOÁBUL UO) 9S.IZH[eUe Oprpod ey ousuigu -9] 9359 ÁOY O19¿ “TeJeosa1 opond 9s a1dunors sesusjur SaUoOrotwa se] anb ajuayed ozry eonnodexo; eruatiod -X9 Y] YY WTSULEM 9PSIP PA :1EIJSAJUOD UNS UBIDIU -eurad anb sejungoad 1enuuoj Á eanoadsiad eaonu 159 2psap sepreor[dxs esed SaroLI9JUe so.Iq! Su ap seaprt seun3[e opelednoa1 ay 0.q1 ajuesead [o UH “ared eunS -UJU US Ppeu Opeoriqnd eq as ou une so[pe a.1qos “edas ok amb “anbiod “peow ey Á odiano jop eanoadsiad e] us 'sojoadse s0]s9 us aJustuestos1d Ope.yuao oy 9JAl “ersanS.mq eyorp e eperppadns “sapeur erdord ns equu -OISE30 S3] IND OJUSTUILENS [9 OU Ox3d “ejsonBmq +] 97 -USUIPPIO[ Á PONLO UBA ISNOIG OLULO) “0 OdULSH NS 3P SODI19]89 Á SOLIB.I9)] SIVOUBI SO] “BIAO[ OULO) “UBA -230]S€.1) O (S3[RIOUL SINE) SO] SOPO1 —ayueuraquarede SOU9U [e- UBIaIduol “BUS Á pnequirg oOu1o) “o “peisqH e] tod “29/98 OO) “ueregon] anbune “sarped sns 10d septa sns opueogines ueqeiso enb 194 UOJA[pnd ON “eqeperar sa odxano ns anb pepioa B| 199040991 “OJUS[e] aJUe[piiq ns e asad “Uoxsrprdur S9] SO[210UL sojda09.1d SOT '$942:1Q PLIOABUL NS US “SEP -lA SOS 9p PIpaBe1 e] SÁMnsuo) PIOUeIOU31 eIsq “Opruurida1 e1qey e] erouafouos ns anbiod eroou -09 OU ONpe US OPEISAUOO OYIU [3 aNb pep.oa “pep -194 NS U09 Saped sns e 3Ju9.y 0yoay 1oqey uoJarppnd amb Jsuodns ejsres1 oDod Ánua epes anb 1se tojojd -1uo09 tod sarped sms e UOJezIeop] “9JUSISJUIISUOS Ou SOUQUL [2 “«IOJUAL UOTPpIeng sa] Ou» so]mpe op 4 'saiped sns ap esneo tod oprams uerqey “souanbad ££ -3p arib o] ou 019d 199€Y SOUtaqop Ou Á sotsqsp anb O[ I8191p Spand Te1ota e] anb pepxsa sy “UPTOIPEIJUOS eun eLIeJoua OJUoTuepueur oreno [e “sepemoe soy -USIULOOUOS SO| SP ZMY Y] Y "UOIDISOA eyso Ieuopueqe uspand 'soympe sp 'anb usqes ou sayusÁalo so] Á “oyru un ap epuspuadap e] PAruadur as OLIo) JSe sq *oyooy ueastqny enb o[ sp usSeur pe sarped soy e resuoy anb e1qey onb uo1eunme “serpuaslo Sesoarp ueqesajold amb “SOPeiAu] sSOSO18T[21 SO] $OPOQ] 3Nb [9 US BULA) 3159 alqos eurergo1d un ugIstao[o] US peprpenses tod ta “UQISEIO PJ19T9 UH “OJUSTUIPPUeUL OJIeno [9 US UPISBUI -n1391 eisandns ns equsnsus softy sns 10d sopeJuoy £ sopuisnb 19s ap sorped soyanul op 0989p OATA TH “oye3usome Á epuorrede “upIs[nduro) “UgISN[E IIMPOLI "UPL>PA9d NS 19S apand OZ.(9NJS3 2159 'OSad 989 IP PA2Q!] 9S OU OJMPE [9 IS "so[pe Sp ouanq o3—e 19u91q0 Sp 2zue -adsa e] opue31oqie an3rs 'soue3uosap so[ sopoz ap Jesod e K serped sns e e1so99U amb 39.19 OXMpe OUIOS osnpur anbiod *p.1ez10]S9 95 Ie UNny "serpuoriede se] aaquo exed o[os OU '[euororpuosur a O9pusine JJOLue un :so[[e ap opruia1qo ey o] eounu onbaod “adoto9sop anb Á adares amb 0] ap 03[e sosped sns e sojtep od PplA Ns epo] P.Tez.I0]s9 as “ostDaA1d Sa IS “UDIDIA AUS $334 SOIex OUT [9 “pelota Á erousssp someurer" OT osa y “sarped so.msanu uoregau sou anb o¡panbe opor SOWuIep 9p “exqered eun us UPTOIQUIR e1Jsanu 1998350 -es 9P 'SOMOSOU JOA SEJOUL IBZULOJE DP “SOULISIIPIO £ SOUIRIULOY “SOULISIIMD HP 19QIP 19 OD SOUIPÍILO SA] “ropoeonpa ns epoy sJuemp 'sondsap Á 'usoeu anb ap -sop eÁ oJad “Dees] UO) 19984 Y OISONASIP QRISI WPY -8.1qY OUIO) “SOTG Y SOÍTY SOMSINU Y SOUIBIYEIOES OU [43 RÁ anb 011919 Sg “pepirempeu welé uo PI9[0] as Á e] -dade as [ejusproso emo e.ysonu us 089 10d '“souorS [9.1 Á Senna se] op eLroAeur e] Us epe3rente 2u0uz “epungoad 152 [DUYJUL OPYLIDES Tp HOOIpen e7 “Seuos1ad seno 109 UPIORIPIMUIOO PIUSIDE 1993[q8189 ap zedeo eos ozueno us osod e oood epanb -5nq e3s3 opuexadns 11 grpod oympe Te “OB1equio us “ePuejul e] epoz ajuemp ouea us 9osnq as anb uoro “BoTuntuos eun “opesed ta us saaped so] uo) eonuome UOPeaJunuros eun ap OSeoey [o :(souLIajua so.no e U9IQUIe] OUIS “SeESIXQIOUE SEUOSIO SP] e eJoaJe ojos ou anb) ezuezedsosap e] ap aus vAneogru3rs ue] e] S3 [209 3JUSWIRIe[9 POYRUSPI 9S JULI Puy >p ormnoy OLIBIp [9 UZ *SOUISTUL JS Y JOÍSUL ISISPUOJUI e sojuelo -ed s03s9 3p sounS[e e exepnAde U9rodLossp pur anb eLIvIS9[e SN *SOJUSFUeJex sas uo noto] o90durer NH UDITIUNULOS PUN JRUOLDOUA HOLDPITUNLIOS US UOIIDALO IMD SOLIBJUIANE SOUIO)SEN, OD SOJUIIRd So[ 9p turerp [a aelegar opusnb sy “o[¡rouss afenSua] UN SP SUOPUYIAMS *SEULOJUJS SO SP PILIQH 9S OU EU -ostad *] 'SOPe10U%1 opuais teSrs seuped sns eroey Puosiad Bun ap soopugne sojurertapuos so[ sesjuorur “epI0OUO991 PAS YIS2 IND PISPH “1809 epo] e pepioa e] ensa99u odueno [4 “eperdordeur UOpeJUSTre eun P.puos Sapanas1 as odiano [a “rernosd Ánta exoueur SP TISOYTUBLL 95 IND “«PJOPP[SA91 PEpauLIajus» eun op S2A81] Y 'QUIQO P.ISINIL 01! Pp 2uDd pso04a] e] “Sseuos1od Seyonur Sp OJUSMuLgnS [op usBo 18 PIS9 3PUOP So Jye ajusurestosad “ugpuido 1u U *01q -D91 eounu anb oxod eroureyur e us o11soDau erusS Lt -0U109 9JUSUEIMEN “euosiad BL10JsTq ns us UPpena -18 *189 OPP[rUITSe PIqey OPpunur [9 Opoy us Seproouo) SeJ9A0u ap JOME [9 OUUDO ISA eran OÁ Á “peprremaa e1so e o]sandxo OAn]s9 UPIQUIB] 9IQUIOY 9I59 AP OfTU Te anb qauodns 9qeo “sand [Sy ¿101391 9P USUWIB2 9s9 ofeq opusrns amáas e upispndxo e] ap o8pseo [9 Uez -3IJodd 'sopejuspaure [e19ue3 US “soABIosa SO] anb aus uoreondxs anb? “OLITE. uo) O] AP “PRPre uo e] e OYonu US .I9padxa Ap O1q9p OPepuadey 3759 ap pep «pemaq 87 o[opupgera uOJequoe sos anb erousjota [81 UO9 OFeX SOT A “SOAJOIS USO UOO POUY PUN pra ns 9 [8UY [2 PIOTY 9poJay “o3Ipauu ap opuarolels 9z due onb exped ns anb Jo] TASA9IOISO 9IGOS eyez3 -o1q eun us “ojduralo 10q “eunS—e epueJ1odun Opep erqey ou sajue anb so] e soyosq us of au Á sofo so] J1QE “epla Tur us OpTua] UBIQey soyen soyeru sns anb SeIDUINIASUOO SE[ DPUSUIRIP[O 19A Á SOMPed SIUL Y 01 -23dS91 U09 SIUOISN]I STUL SP IULISILYSIP 9130] “ur Te “Opueno “erp Top USpIo e] Y *qEIS9 UPIICIDOSIP AP OU -stues9ur ¡9 XIX 01318 [9 us anb Jaqnosop “pniusanf pur us qu ered uoJeoprudrs OJUe) Selqo seÁna “D[SASTO] -sog 4 aolgyo “sosn1 saopne sop e Ierpniss [y 9YOSZIAN “DAILOY “1O0(9YI “TSADIOISOG Serouandasuo) seoIBp sns Á salped so] € UOIDRIDUIA PT T 6£ amb Te[ODIN OUBULISY ns otros a0Í9yo oJue;y “03.1eq -u19 US “UJefes ap e[st e] ue uequiedur anb sauoro -JpuO) S9IO.IJB Se] e “pepa ap soue omeno Á ejuaeno SsO[ e “9J19NuI vuerdulo] ns USÁNQLIJP SOJLISO1Q SOT "19 u9 eperosip prosueuLniad USIQUIB] SO[[9 Sp OUN 3819Q -e8 DP PIQUADUOS P] “LoDa med py “uejoaped amb soyen so[ew Á se.m9.10] Se] Á SOpeuspuos) so[ ap epIa e] 11q -L0S9p —Q.Ie[oap [9 OUIO9- ered “eLrepouapuad eruoyoo eun “unefes ap e[s! ey e sosaur soun .esed e amy aol -2Y) “SOYe eyutan ap seta 090d U10) “OLIBIP E ISE9 eq -eurdoxd 91 sxped ns oyanbad ap anb sezrped sopeJn1g se] 10d u9Ioeadsexa e] ap 0.9sez qu Áey ON “ofry Top ajred tod u9IsusIduo) Á Proua[oaduaq [8101 sp pni -10e eun UeJuouIasa] SEJIeo Se] “e1quiou o] opueng “amped ns e sepousxojal seood ¿muoxue oLrerojsida ns U9 O19g 'SOUBULISY sms op Á sore ap gdnoo as Á “DISOJA US soIped sns ap osrd To equ3eg osod Ant eq -2ue3 onb sey us sesodo us OSTI[OUT “er[furej ns epo] e sesusdxa sns € OAMUeur aOf97) Srped ns epuos ase] -a9q91 Sp 1e3n] UH *o1qesusduur exo osa oduien ns US ox19d “UPItUSTPUL SP OPP[[E1S9 B1SIQNY O OPezuoB1aae 9se1qny as omáos uanq e “peprpea1 us aaped ns equ -2.1 0] ODO Inues opipod asorqny ome [o 18 “AO[99y) AP 9JUSSUO) EPIA E] SP OPeroosTp syuatueJa[dioo ObaueuLiod “eLe19]1] 8.1qo Run “OJe[el 9384 “OLISTUI OSISuoo pepruStp sp 1u USm3[e eroey OLIeo ap 01 -s93 un oprua] eq esunu anb 31quioy un :pepioa ap SOfTy SnS OS OUIQI 194 OPRJUSJUT ey eounu anb oJad “SBLLISJUL serusres sus uqno ered eidolde 9s so] -1x9 sOÁnO ap “sOfTH sns ap e3s09 e sala anb Á aquq anb 91QUIOY UN AP YJE.I] OJROA [Al “ODHOYO9TE XI Á OAP]OSa on$pue un “axped ns ap euosiad e] e upIstosid ueS + s£ U09 Madazed [e '9qLosop arpod ¡q oyeror ms us uomb AO[94) UOJUY US 9.JUODUA IP[HUIS UDTOEN1S PU] “sauped sns e 9yooda 1OUSuL [o 199 “ey eqeaquerd as arpeu “exoye onb sera osnjour “eoodo erponbe us Á “sordugo 03nsa7 Sp 9lAtIs a ou oxad uorosIpe ns Jelsdns e opníe a1 xofnur ns anb pep “194 SH "9[Q?10483 OUNSIP UN 9p Ppanbsnq e] equinoo ejani e] op o33n[ [e uoroorpe ns snb 3p opejeoted ey as ooodurez anb [en3t ye “epuejar espana. ns Á Sanbeje s0783 a1Ju9 UOrxauOO eun OPP9[e183 Uey sen -ode soje1391q sus “aque3sqo ON “soondarido sonbeje Sp 'Sgurspe “OLÚns sepeosp aJuEImA “o[9 sp atuaro “Su0) e19ny [9 Mb US S9[PURJUL SEUmen sns uequa -opye “ojustua]qeqoxd “onb se us sepppesoad eruay anb ap eqefanb as Á ooTugxo opuurosur eIo9peg “enmeogid Ánur elo pÍSA9IOIS0([ Sp Pn]es el “3qBS 98 QUO) "Peprsao9u ns e.orpuaduros oLTejeu HSSp aJUSTOASUS [3 IND Sp ezUEIS) Pperodsasop el OUIOD [9 2.105 ejpuad AND TeJIA PZeUae apUe]suo) e] e OUTtr Top Opatur [a 07Ue] peprrepo 1109 uelo[yol seres sns “orom( Tu y ourezsgud ap uno] us epn4e erpad Á Poruguoss U9IIen31s ns 21q0s eqelanb as pysastoJsog “SJIEO SE] SEPO] ISeo U9 “OTQUIB) US “SOMOSQE vOULe un Á oyrres un saped ns 10d eqesajpueuz ofty pe onb e[ Us tuproust eun opos Á aped ns e eprótip eung CUT AAJUOSUS OU 'SEYANUI Jo] nbuny *o[[8 e soa]snre salesed sezreo sns us pnbsng anb opor sq “amped MS 109 UYIDP[A PISPPPISA NS OPIS PIQUY OUNQI 19qES eo erranb ok amb o] oxod a020uDIDy SOUDUADY SOT e[9a0u e Us opeperdsap asped Tap tuOrOdLssp ns ero tv Te.19T1M189 SBULIBO sey anb Á soueq so] ueqestalodns SI[BIDHOQNS SOT “SI9S SP] Y *OULISIAUL US “Á ODUTO SE] Y OUBI9A US UBQUIISdsop SO] SOLIOITULIOP SOPueIS SO] UH JR Po Ue ur ap opepn3a.1 eqe1ss erp [op OSMISULA [4 “SOStULIAd PIU OU 'SOTe[o9s3 SIUOTO -BI%A SB] UBTOQUOI 3S OU SADUOJUS [Anbe OZ “sex -04 2p Ted un ap eruodsrp Opuen) Us z3A 9p O[9s 231q1 tp Un Tu ajusuiesmopid om Ou J9[[[YOS “SOU OY9O $0359 AJUBING JeHpoL epoueriSta ofeq ueqep souumpe so] anb oLtoye31qo ossed [9 exed 2nb SPUI UPLIQe 9s OU OJULOAL [Sp sejiand se] sand “Ope[a2e9us asus 2p 91q9p pepririqudaosms 104 -2UL Ap sOYe so] us “anb pe119ql ep oyuarpas tisaol un ap ouisnojed aJUepIoqsop [9 OB.e39sap as I[TY> epenosa EJs3 ap ajusm3ts O] 9IQUOS3 [[Sqos mg Uonpsty “OprIpuarduuos am] OU SO]BIS a] -uemp onb “odxan>.19p opnua afenSua] [e “SIPepauLtaj -us se] anb alenSua] 0.70 “pepisa99u ns resaudxo ered “oMuOoJu9 ON 'Serglous sns Á odisns ns aJUSUITEJO1 OzONSIP '“sOYe oroo resed anb oanj 2puop “opeuta] -ur pep eurdostp epamsqe Á panza ey anb onumoo a[ as orpeu e anb ajuspias so ¿SIPepatuajua sns e p1oqop 98 OJUIMALPUAI NS 3P OSUIISIP 3154 "SOULMITE Sao9d SO[ 31JU3 SSOPUPJUO) PALQLIB Á PLISULISJUS P] Us seu -guuas pesed S9UoIseJo ua “aSIPIPUSIUOS PAPod Ts Seu -ade “sapepauniojus SESoJStInu pIoe.nuos “ayoszioIN USA0Í [e BISpasns a[ Sp.18] SUI OULOJ) “ostojoruos amb oa anb e] e eurdiostp e] uo9 a[qrospur op oLgns Á TOTO eruspeoe e] us 0ss13u1 uSAoÍ [a sSOYe 39910 SO] Y 0194 “epta ap soue soJaumad sns aJuemp 3sxe[] A — xñ— Tb OLIBS9p uOlaTpnd 'SIPpeur ns sp eanosje pepiimios *e[ ap oxedure qe “onb 'pepporjuame ns e £ eroua31[sJur NS Y SPIORIS 07[8 39M] JA[[TIS SP TeJooso OJUSTUITPUOL 1? “OTI? AP 1esad y "olty augape ns ap searjeozo Á Seaue? “UOdS9 SIUOTIBISAJUEUL Se] apaduur exo UOrOeoNpa e] ap oanalqo fa 79 un3as "«OPeunsqo Ánuz» Á e.9[99 ap soyeqolte soy e osuadod '93uoroedur “o19A9s 2.1quioy UN QUO) SQLIDSIP O] 1S[TUIS AP OfeIBorq fo Toyo ME YOLIPatIg "P.L19N3 e37e[ e] op oraJoa “ezods3p un “axped ns “soye o1jeno ejus] opuen “OJUA[e] AULIOUS ns Á peprppuosiod ns e[po.uesop opnd onb e e ojun[ “SXPRUI PSOYLICO NS SP OPP] [e PpIa op soue soarsta -9p Á soxauutid soy sns osed 9[[IYOS UOA YOTIP9LIY “SO[S1S SO] 9P 0318] O] Y SEIYLIO UIS eperdaoe “uoro “2190 e1s9 vuorouny anb us1q o[ oJsagnireuzr ap suod SS 3p o[duuals [4 “erouejur ey ua sopIqpa1 sad¡og SO[ Á *4]mpe epra e] us usoeped anb sapepauniayuo ser aqua a1sixo 9nb uprejar e, eynoo eozaueuned sen “USTUr 0189 199.19 UY.IPOJ “UOIDBULIJE PUOIP Ip E. SaNUL eun sa epta erdoid ns enb usas anb seuosiod sel seyontu uos Á “e3ad sa] as Opueno OYep un3ura veros OU SOUTU SO IMD PULIYE 95 Opnuaur e Loy ejaepoz, 49]]498 U0A YI11PO4 od13n9 [sp Ope10U31 03113 [9 £ sa]ex1]ea] SRure1p so] US pe119q1] e] 10d eyon] e] z sy seu anb opotu ap “ugroajiad ey e oprpuarde uerqey ab U9roe [my sp sopojgu sp Uyurs un Á sodiano sns us sezrped se] souanbad op Opejuatisdxa UeIQq -e4 ton puIaJsIs aLreqreq e] ueqemosfe anb soy otros uequeuspio anb so] oJueL “(0861 ISIIUN “Y 9Sé9A) Sor -OLI9JUE SO]BIS SO] SP UPTSCINPS AP BUIAISIS [a US ULQ -e159 S9dJe1 sms O19d “So1e71[UL Seruropeor se] ua anb ¡enzo Á opyued seur une Jpe ela OPeziuesio [e1e159 OQUISIPes [9 “Epnp US "size U UDISe. nado ap sodureo SO[ 9p S9UOTAALIOSIP SEUNS[E PPA2NDOL P[Snos9 *1S9 P e.19]SQUIJE Y] “9.1Q![89 AIPeU SEPUINIASUOS SRÁNO “ (ap etoyjo “a1ped oÁno “Ya[[UOS OIpmisa anb ey ua ep pur ejano -sa e] ejoouaLiad u9mb e “S19qUISLIMM ap anbnp [e a19ga1 98. (sz Bed '8gS61 [PYosang) «OMeUrnar aJuauleiiajo USUNSor 9189 SP BZI9MJ Sp esIueo e] US OPejas1onua 1a[[IyoS u3AoÍ [o OANJS92 SOY UNPULSA SO] PISEH “BUIBO e] e ueql as “reuso ap sandsap SMUSUIeJerpauu] “orp -nJ89 [Y UBQuorpap O] erp [ep 01591 Ta “p104do4d zan no 0321] Á 'StoS Y SOP AP ISP] PIQPY UPTOBNUNUOS e “ororale 1o9ey Á teosed anb URJua] J9tuo9 ap sandsaq “uOpauoo [2 us URqe.nus o3an] Á eIporp -23UL 9p UQIIBULIO] ] e1ed Ueqeyore ur sonuImpe so] “SOPerae]e sy “soua1s se] e sopedad saroypided sop 10) ezpsod ezuon exe] eun “sgrisp so] anb [en31 Je eqeao[¡ 4 isoaod soun uo) ofed [9 asIIqno anb ejual 1e[[uos “solo.uped so] e eqexiodos ou ¿2Aubnp (e Ouro) “oxatun]d [9 Á Opeataqu OTUO9L [e “epedsa e] Á seJOq se] “Sejpana se] “S9UOZ[e9 SO] Á OdUe]q osa[eyo [a “sexgau sedejos Os ezruto¡d ep -[e] Y] :9[ysap ep auLrojrun jo asisuod anb erqey 03 -20] 9104d04d OPpeure[] [e '09Se [ep OJUStUOTU [9 e.a :0P139 UYQuure¡" o] Á sepusuiridar se] 9p PROÁeUU e] e1Iquealr opus anb e] us e104 erpatd e] epusa UOIDENUNUO) Y “SASP[) PIP SI00P Y MAIS IL “BUO - 18 e[ “rezo1 e1ed SOUBuI Se] Ieze [aus '9s.JeJUos :ep -e]321 8G8159 pepraroe epoL “eunrey sp edos 4 ved u9 AJUAISTSUOO “OUNÁRSIP [9 PJed JOpatuos [e ueq -esed qye op “reuLio] ered selqorueul 3p eyes el e) -sey UB qeuore ta souumpe so] sandsa(" "seyosy us1q 9JUATUr L9UNU Od 12M) [J IN ?9HY 2JU3TUL P)UNU od.12n9 1] JI9[HA] 99T[VY 65 101 300'5) :dAd 09325 /S (A SLO8eZh: eS9/900Z-+-94 Z6€v0L£S-88L6 10M aquel A (6) siegesa :1enueo el esunu odian (3 300'SL dAd -ugpuaje Ensanu eure]] odiano ja anb [a 109 >ofenSuay rernoad ja sapuaqua Á oyeSuaoqne Jop OSODIA OJMOJP [AP M]PS AP SPJSUBUI SE] JEZHE Ue “so[dwala sosoraumu a]ueJpom Á sayuam$ 48 sop1ed sop sey 19 “sandsap ed Pus O JJOOJA PruISaIA 4sno1g “9 ko( “1a[pys our -0) SaJO]EIIS0 Pp PJEIS01q P] 19 POLRJUL P US Oproaped oJuaJurEas [op UODeS2U PJ ap Ser -113h09SUO) SP] 'sayueuorsede so]2J21 soun ua *ez1¡PUe YITIM “01qH pep aped esaurud PJ 13 *0/92]2 AP PLUAJED P] PO Jenxas OSTGE [2 01109 OJEs]]2U [2 SOPIGap uOS 15 Oyuey “sPUINEI SO| 9p SOUJEI2qH opnunad seprqrgosd PIOHP PISPY SOLOIDOIBA SP] DP PIOUIAJA BJ amb 10d Á “UBJ3A21 SOPepamsojuo seyorp anb sales -u9ul SO] eor]dxo YITIA DONIY “2JUuaDaJ SPur PIqO ns U7 *SAPPPomIzoJua saaeIS apuerpol TOIDEÍ3U e]59 PIyuOS ejaqos as opnuaw e 0d -19n0 [a *oBJequIo US “PSOJU SE] 15 'souopP0 ma sezapepioa sns auj1daz Is sojSp e seure papod o[os sasped sns sod opeyeryeor o opergaldsap OpIs PÁey Uam?) ezeusure eun eypnoo osad “saxped sonsonu e sowesanb anb agrxo sou «PUODIPRE [P10U P[ ap Opepazay tsarpeur my e Á axped 1 ? SRIeTuO pp» “OJUSruIepueWl opaeno [7 TZ 69 09 95 Ts sr tv LE el * ++ azed exsurid e] ap oBo[rdg a (e94o( sauref) SOJUSTUIUOS SP UQIIBIDOSTP E IP O.ISIPU UE TA Z * + (ASNOIJA [SIIEJA) OULISJBUL JOLIE [a 10d OPerxpgsy “9 EEE MS A ME MO AR O (GUnysÍ OBImA) JO[OP [9 18390 2p peprss99u e] Á CARNes OBTU TA ? mies ses ers mea Ea SAN (pnequira muyy) Opnuas 0U J0ure 19 Á OUISTUL OUN BLORY OIPO 14 “p AS (GTOO0M, PTUISILA) SOPI3NII1 SO] Y UDITEA YT “€ TT (OIIOS LOA YOLIP9LTA) od19n> [ep Ope10u31 01118 [o Á SA[211891 SPUIEIP SO] US Pe119Q1] P] LOd eyon] eT "z CN A 5 5R - (SqosziaIN “expe “A0[Su) TASA9IOISO() SELDUINIASUOS sesiée.n sos Á saxped so] Y UOIORISuaA Y] ] Je moo Á 199 “1 o Tezotu Á odian) :U9ra9npoxyur dE UA AER rar oBoToJ4 9dPuJ tuedsg us os31du] AO0QUIY UIPNPUISpenoUg “TS SYRID NY cuorsardony Po9Zgdmo) - "y'S 'URTez197 [ap eopedeg ap enxon) poded auqos osaadux] OIqY4 Peg morrsoduasojoy S007-847'6€ “4 :pe8a1 ousodog £-6€b-01£8-18 “NESsT S3"S31OJP3-SIMDSNIMMM PuoJeoreg £Z080 - $ “MUB) 218599 - “y"S “se1011pg sionbsny, t.1ed u91oIpa 1IS3 AP SOYIAAP SO| SOPO] SOPrAtasay *p9q() uQUIeY Á 1910/9 SM] :19IQNO *] Ap OUasIg S007 'PEPeuré7 ap zad97 1u210], ee [y :u9noNpen e] op 9 »007 “UTeyg Ure anppuezy “Sepa dumping O $007 a:1qn1a0 ¡u9prpa ,'[ SL0d19Y SOp a1j0424 21 ¡JOUISILO O[DIL “u