Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


Análisis crítico, Apuntes de Enfermería

Asignatura: Comunicacio i TIC's, Profesor: Silvia Bleda, Carrera: Infermeria (Gimbernat), Universidad: UAB

Tipo: Apuntes

2014/2015

Subido el 26/01/2015

denisse_mayo
denisse_mayo 🇪🇸

4.1

(132)

13 documentos

1 / 7

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
Análisis crítico
1- Introducción
En el artículo de José Antonio Marina, "una derrota para cambiar de derrota" se
nos explica cómo debemos llevar a nivel emocional y de actitud un acto tan
frecuente como la derrota. Ya que en muchas ocasiones, tenemos ideas
preconcebidas de las causas de aquella derrota y no analizamos los motivos
por los cuales no hemos conseguido nuestro objetivo ni tampoco intentamos
ver más allá. La valentía, es básica y fundamental para conseguir superar la
derrota.
La derrota es una experiencia desagradable. Todos los sentimientos y
comportamientos negativos que nos invaden al darnos cuenta de que hemos
sido derrotados pueden llevarnos a la agresividad y al autoengaño además de
crearnos pasividad y falta de voluntad para volver a intentar la acción en la que
hemos fallado. Por otra parte, el triunfo, que de primeras es lo más
conveniente, puede convertirse en la leña para crear un fuego lleno de
engreimiento y prepotencia. Por este motivo también es necesario saber cómo
comportarse delante del triunfo.
A los humanos nos encantan los desafíos, puesto que gracias a ellos podemos
conseguir ganar, el triunfo nos proporciona un placer poco similar a otro
sentimiento, todos lo ambicionamos e intentamos conseguirlo. Lo ideal sería
que fuéramos más colaboradores que competitivos, pero somos ambas cosas
a la vez y muchas veces tiene más fuerza la competencia. Competir es tener
como objetivo lo mismo que desea otro, se necesita un esfuerzo y te sometes
a un riesgo. Perder una competición puede desmoralizarnos, y esto es
espinoso ya que nos faltaba la energía necesaria para comportarnos
adecuadamente. Una expectativa no cumplida es lo que causa el dolor o
desilusión.
La valentía es intentar aspirar a lo máximo razonable pero estar dispuesto a
soportar el fracaso. Nuestra cultura tiene una postura muy precavida e inactiva,
que nos invita a no tener aspiraciones ni deseos para no tener que fracasar
nunca.
1
pf3
pf4
pf5

Vista previa parcial del texto

¡Descarga Análisis crítico y más Apuntes en PDF de Enfermería solo en Docsity!

Análisis crítico

1- Introducción

En el artículo de José Antonio Marina, "una derrota para cambiar de derrota" se nos explica cómo debemos llevar a nivel emocional y de actitud un acto tan frecuente como la derrota. Ya que en muchas ocasiones, tenemos ideas preconcebidas de las causas de aquella derrota y no analizamos los motivos por los cuales no hemos conseguido nuestro objetivo ni tampoco intentamos ver más allá. La valentía, es básica y fundamental para conseguir superar la derrota.

La derrota es una experiencia desagradable. Todos los sentimientos y comportamientos negativos que nos invaden al darnos cuenta de que hemos sido derrotados pueden llevarnos a la agresividad y al autoengaño además de crearnos pasividad y falta de voluntad para volver a intentar la acción en la que hemos fallado. Por otra parte, el triunfo, que de primeras es lo más conveniente, puede convertirse en la leña para crear un fuego lleno de engreimiento y prepotencia. Por este motivo también es necesario saber cómo comportarse delante del triunfo.

A los humanos nos encantan los desafíos, puesto que gracias a ellos podemos conseguir ganar, el triunfo nos proporciona un placer poco similar a otro sentimiento, todos lo ambicionamos e intentamos conseguirlo. Lo ideal sería que fuéramos más colaboradores que competitivos, pero somos ambas cosas a la vez y muchas veces tiene más fuerza la competencia. Competir es tener como objetivo lo mismo que desea otro, se necesita un esfuerzo y te sometes a un riesgo. Perder una competición puede desmoralizarnos, y esto es espinoso ya que nos faltaba la energía necesaria para comportarnos adecuadamente. Una expectativa no cumplida es lo que causa el dolor o desilusión.

La valentía es intentar aspirar a lo máximo razonable pero estar dispuesto a soportar el fracaso. Nuestra cultura tiene una postura muy precavida e inactiva, que nos invita a no tener aspiraciones ni deseos para no tener que fracasar nunca.

En los últimos años, uno de los principales problemas que ha tenido la educación es haber creado niños muy vulnerables ante el fracaso. Estos niños no saben cómo sobrellevar no conseguir algo que desean y por eso se sienten frustrados. Si queremos que esto cambie, tendríamos que educarles para que asumieran tanto sus derrotas como sus victorias.

Pero no solo los niños tienen miedo al fracaso, los adultos también tienen la idea de que si fallan una vez siempre fallarán y por ese motivo, por ese miedo, no volverán a intentar lo que estén realizando. Para superar ese miedo, vuelve a aparecer la valentía, en el sentido de no abandonar un proyecto por las dificultades que presente o esfuerzos que se necesiten para llegar a conseguirlo. En la antigüedad los filósofos pensaban que la valentía constaba de dos virtudes; la virtud del inicio, para comenzar a realizar una acción y la virtud de la acción mantenida, para no rendirse ante las dificultades y ser constante.

La valentía es indispensable para poder superar las derrotas de la vida personal y social. La resiliencia es la capacidad de soportar las dificultades y reponerse con rapidez, esta capacidad tendría que estar en todos ya que nos ayudaría a enfrentarnos a situaciones difíciles. La valentía tendría que ser una virtud pacífica y no una guerrera.

La inteligencia puede ayudarnos a darnos cuenta de por qué hemos fracasado, ya que a lo mejor no habíamos escogido la meta correcta o quizás lo que no hemos hecho bien es la manera en como queríamos llegar a esa meta. Una derrota no indica el final de nuestro camino, simplemente nos marca que debemos elegir otro camino , por lo tanto nos enseña a escoger o rectificar. Nuestra memoria a través de los aprendizajes nos llevará hacia el futuro.

2- Estrategia de búsqueda y selección.

Para encontrar artículos fiables, es básico saber dónde buscar la información. Podemos entrar directamente a bases de datos como: "Scielo", "CUIDEN", "Medline", "CINHAL"... teniendo en cuenta ciertos requisitos que deben cumplir estas páginas para determinar si se tratan de fuentes fiables y correctas.

3- Desarrollo.

Todos hemos perdido algo alguna vez, tanto un concurso como un objeto o una discusión, y es cierto que en muchas ocasiones la ira nos ha invadido, pero no nos damos cuenta hasta pasados unos segundos. Podríamos decir como bien afirma el artículo, que la ira viene a partir de la derrota, pero hay algo más detrás de esta simple ira, ya que esto que parece tan simple viene determinado por lo que somos, seres humanos, personas.

La agresividad que muchas veces intentamos controlar, está con nosotros desde hace siglos, cuando aún éramos simples animales que se adaptaban al ambiente para poder sobrevivir y que poco a poco iban evolucionando. La agresividad nos protegía de los peligros, por eso, este sentimiento tan primitivo está presente aún en muchos animales, y obviamente también en el Homo Sapiens. Sin embargo, es lógico pensar que el comportamiento agresivo en el hombre varía dependiendo de su cultura y es diferente en todo el mundo^1.

En el ámbito del deporte, sentimientos como la derrota o la victoria están muy presentes, y también llevan ocultos otros mensajes aparte de los que se les atribuyen por naturaleza. Nuestra sociedad nos dice que el ganador será recordado y valorado, mientras que el perdedor no merece el apoyo de nadie, y que para ser ganador necesitamos desbancar de cualquier manera al que en ese momento lo es^2. Deberíamos aprender que aparte de intentar ganar, los

deportistas tienen introducidos otros valores como la cooperación o el compañerismo y que en muchas ocasiones valoran más estos que la victoria, aunque siempre darán lo mejor de ellos para conseguir ganar. Perder no es un castigo, no significa que seas tú quien hace las cosas mal, sino que quizás te faltaba un poco más de preparación, y una derrota puede ser la chispa para conseguir una victoria la próxima vez.

La frustración siempre aparece cuando no conseguimos algo que de manera inadecuada nos hemos marcado como expectativa. Se manifiesta desde una edad temprana, ya que siendo unos niños el hecho de que nuestros padres nos dijeran que no ya era algo frustrante para nosotros.

La gente de mi generación (los 90) ya teníamos prácticamente de todo, y nunca nos ha faltado de nada, más bien al contrario, teníamos más de lo que

necesitábamos, esto ha hecho que seamos personas más susceptibles a la frustración, porqué después de tenerlo todo no conseguir alguna cosa, por pequeña que fuera, era inconcebible para nosotros. Muchos de nuestros padres o abuelos, tuvieron infancias, juventudes y adulteces duras y eso les ha hecho ser personas menos caprichosas y por lo tanto con menos frustraciones con cosas de tipo material.

Deberíamos educar a los niños para que sepan que no todo se puede conseguir en la vida, es una idea que se ve reflejada en el artículo, tenemos que saber que los objetivos son buenos pero las expectativas no, en ningún momento hablamos de quitarles la ilusión pero tenemos que educarlos de una manera realista de esta manera conseguiríamos evitarles muchos momentos de frustración, haciéndoles más felices y sensatos, creando de esta manera personas más estables en el futuro.

Como bien indica el artículo, las manifestaciones más habituales de la frustración son la agresividad o la ira, el autoengaño o la pasividad, pero además de estas manifestaciones hay muchas más como por ejemplo: la angustia, la tristeza, el pesimismo, el miedo, la desmotivación, la aflicción, la ansiedad... y muchas veces desencadenan síntomas físicos como el insomnio, problemas a nivel circulatorio y digestivo además de dolores de cabeza entre otros. Para evitar la frustración lo único que debemos hacer es tener unas metas concretas, ser realistas, porque cuanto más realistas seamos más posibilidades de conseguir nuestro objetivos, ponernos metas que podamos conseguir, no imposibles, y finalmente establecer un tiempo límite para conseguir nuestro objetivo. De esta manera nos evitaremos muchos casos de frustración y podremos vivir más relajados con el mundo y con nosotros mismos^3.

Pero la teoría es en muchas ocasiones más fácil que la práctica, y más aún cuando hablamos de sentimientos y maneras de actuar. Las personas somos seres con unas ansias de poder increíbles, por diferentes motivos tenemos dentro una voz que nos dice que debemos ser los mejores siempre.

En una sociedad jerarquizada, el poder (el triunfo) forma parte de nuestro día a día, y sabemos que la mejor manera de hacernos oír es consiguiéndolo.

decir que en lo que normalmente somos evaluados son valores como el rendimiento, la retribución, la formación, el potencial, el desempeño... Realizar las acciones de la mejor manera dentro de nuestras posibilidades(siendo realistas) es lo mejor que podemos hacer y a base de esfuerzo al final podemos conseguir todo lo que nos propongamos. Finalmente, el tema de la resiliencia, un tema muy actual según el artículo, es muy interesante de investigar, ya que la definición de José Antonio Marina es correcta pero muy básica y a pesar de entenderla no interiorizas su significado del todo. "La capacidad de ajuste personal y social a pesar de vivir en un contexto desfavorable y de haber tenido experiencias traumáticas es lo que define a la personalidad resiliente"^7. Este ajuste psicológico implica la

capacidad de resistir a las adversidades, el control de la propia vida, el optimismo y una visión positiva de la existencia. Por esta razón los conceptos de resiliencia y psicología positiva se están fusionando y están aportando una visión más completa y optimista del desarrollo humano, destacando las actitudes que favorecen al bienestar y a la búsqueda de la felicidad 7.

Un estudio realizado en niños de entre 11 y 13 años demuestra que la resiliencia aparece en consecuencia del niño y su entorno, sobre todo cuando la vida familiar, escolar o social son demasiado grandes, mal definidas o inconsistentes, estos factores exigen una mayor adaptación del niño a su ambiente, si resulta sencillo el niño será más resiliente mientras que para otros será muy complicado y no podrá adaptarse a los cambios 8 .Dependiendo de cómo han evolucionado estos niños tendremos adolescentes que también tendrán o no dificultades en su vida dependiendo de si han incorporado la capacidad resiliente en si mentalidad y forma de vida^9.

Como bien dice el artículo, la resiliencia tendría que ser una enseñanza que deberíamos aprender todos, ya que utilizada de manera adecuada sería la puerta hacía una sociedad más fuerte y pacífica. Utilizar nuestra inteligencia de resolución de problemas 10 a favor de la sociedad, nos aseguraría para nosotros mismos una vida más tranquila y feliz.