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Asignatura: Ciencia y Técnica en la Edad Media, Profesor: Fermin Miranda, Carrera: Historia, Universidad: UAM
Tipo: Apuntes
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1.. De San Agustín a los escolásticos.
San Agustín (354/430 d. C.), obispo de Hipona (ciudad de la actual Túnez), define el tiempo de la siguiente manera:
El tiempo es algo que todos sabemos lo que es, pero nadie sabe definirlo.
Para él, el tiempo no es humano sino divino, Dios abre y cierra la espiral del tiempo cuando quiere. Es el castigo de Dios a los hombres, y el hombre no se puede preguntar sobre las verdades de Dios, pues el infierno es el lugar que espera a quién lo hace. El hombre es incapaz de progresar sin el beneplácito de Dios. Para los griegos el tiempo era cíclico, pero los judíos cambian esa idea por la de un tiempo lineal. Según el Génesis, el tiempo es un castigo que Dios ha impuesto a los hombres por haber pecado, pues en el Paraíso Terrenal, en el que vivían Adán y Eva, no existía el tiempo. Según la concepción judía, queda claro que Dios es el causante del comienzo del tiempo, pero lo que no queda tan claro es la idea del Juicio Final. Entonces, ¿por qué el tiempo se va a acabar? Esta idea del Juicio Final aparece en la filosofía Cristiana de manos de San Agustín, quién está convencido de que asiste a los últimos momentos de la humanidad. Esto es debido a que San Agustín vive en un período muy convulso. Presencia el ocaso del Imperio Romano durante el periodo de las llamadas invasiones bárbaras. Para él, semejante fracaso no puede ser sino obra de Dios. Este castigo máximo es una señal de que el mundo se acaba. San Agustín se plantea que sentido tiene la ciencia. Para el, la misión del científico en este sentido es preparar al hombre para el final. El intelectual debe realizar un compendio del conocimiento de la humanidad de cara a prepararse para el acoso de los tiempos. Lo que nos vamos a encontrar hasta el siglo XI y XII son compendiadores (compendiar es concentrar al materia) pues no interesan los progresos sino conocer los medios para lograr la salvación. En este tiempo la sensación de castigo de Dios persiste. La imagen de los intelectuales es de caos y atonía por las constantes invasiones (Germanos, musulmanes, lombardos, magiares, etc.). Cuando San Agustín muere su legado es muy útil para la iglesia (una minoría intelectual debe guiar el conocimiento. Esta minoría concierne a los que más cerca están de Dios, los religiosos). Es un círculo pequeño pues solo ellos pueden realizar estas labores en los monasterios, en las scritoria. Quien administre el tiempo de los hombres tiene el poder, la iglesia tiene el poder en este sentido, porque todas y cada una de las actividades de la vida están controlas y regidas por una estructura eclesiástico, bajo la idea de “tiempo eclesiástico. Para ello es necesario realizar una gran reforma, hay que establecer un cómputo temporal. Se crea un calendario cristiano y se busca para ello referentes cristológicos (Gregorio Magno siglo VI) para llevar a cabo esa unión inextricable entre fe y tiempo; en definitiva entre verdad revelada y realidad concentrada. Como ejemplo, la creación de calendarios pascuales. En los siglos XI y XII el cristiano utiliza referentes cristológicos para medir el tiempo (El tiempo es de Dios y pertenece a Dios), gracias a que la iglesia sistematizará el calendario de fiestas. A partir de los siglos X y XI la iglesia se niega a poner nombres que no aparezcan en el calendario pastoral. Formar parte del interés eclesiástico de que todos los actos desde el nacimiento hasta la muerte, tengan rasgos cristianos. Así mismo
establecerá una serie de días que considerará festivos. Como consecuencia la figura de Dios se encuentra ligada a la vida cotidiana. Por está medida, muchas fiestas de origen pagano serán sustituidas por otras cristianas y se establecerán periodos penitenciales. Junto a este éxito de la iglesia, también hubo fracasos como por ejemplo la cristianización de la semana, sólo dos días estaban relacionados con la religión, el sábado y el domingo (el primero de origen judío y el segundo es el día del señor).
1.2. Los sistemas de control del tiempo y el espacio.
En época alto medieval el tiempo venía marcado por la iglesia. Los únicos interesados en conocer el paso del tiempo real son los eclesiásticos. Los monjes establecen las horas litúrgicas con el toque de la campana. Es decir, el ritmo del tiempo es marcado por el campanario de la iglesia. El problema sería que las horas del día y la noche varían en proporción de la época del año, por lo que lo más habitual era contar las horas en relación al Sol y la Luna (reloj solar). Otra forma de medir el tiempo sería el reloj de agua suizo. En época alto medieval de noche no se viajaba porque la noche era propiedad del demonio. Por esta razón, los monjes se levantaban por las noches y rezaban para salvar y proteger a la sociedad. ¿Cómo medían el tiempo en la noche? Mediante las velas, pues se consumen de forma paulatina y controlada. Aunque ya en el siglo once, se empiezan a desarrollar modelos que ayuden a calcular la hora, como el noctumlabio, que en función de la posición de la estrella polar y las constelaciones permite calcular la hora. También ahora se generaliza el uso del astrolabio que contribuye al desarrollo mercantil en el Mediterráneo pues se divulgara por todo Occidente en los siglos XII y XIII. El modelo eclesiástico, en definitiva, está dando paso al modelo del calendario burgués, en el se establecen nuevos ritmos de trabajo para los artesanos, a diferencia del campesinado. Los artesanos propugnan la idea de horas fijas para lo cual se inventan los relojes mecánicos. Es un ejemplo de cómo el tiempo se acaba imponiendo al tiempo eclesiástico. Esto se observa claramente a partir del siglo XIV.
2.1. De los reinos germanos al renacimiento Otónida.
En el siglo V, inmediatamente después a San Agustín, la iglesia se plantea hasta que punto han de asumir la cultura clásica y trasmitirla, pues la mayor parte del saber clásico no era ni mucho menos cristiano. El pensamiento cristiano occidental, se debate entre la defensa de que el pensamiento cristiano no posee raíz romana y la creación de un universo nuevo olvidándose de cuestiones coyunturales a la religión. Antes de que se cierre la escuela de Atenas, existen academias que todavía intentan mantener viva la corriente de pensamiento pagano, al margen de la política del emperador Justiniano. Su modelo educativo, esta compuesto por las artes liberales:
Este planteamiento de Marciano Capella llegará hasta los siglos XII y XIII, sacralizado por la iglesia cristiana desde el siglo VI, cuando aparecerá un nuevo concepto de ciencia. Cuando los reinos germanos se hacen presentes, este mundo de pensamiento se derrumba. Durante estos tiempos, los núcleos eclesiásticos abren centros de enseñanza, vinculados al ámbito religioso. A estas escuelas en principio pueden ir todos los hijos de nobles o de campesinos, que van a ser clérigos. En la medida en que la ciencia se circunscribe al campo religioso; cada vez es más subsidiaria de la religión. Así mismo los compendios cada vez son de carácter más religioso. En este terreno se debaten Boecio y Casiodoro.
Gregorio Magno, es el autor más contrario a los autores que hablan de cuestiones al margen de la religión. Será uno de los máximos culpables de que la filosofía se vincule a la teología. Para el la ciencia solo es religión, el resto es magia (herejías). San Isidoro de Sevilla, es el autor mas divulgado, copiado y distorsionado de la Historia Medieval. San Isidoro, nace en Cartagena y es arzobispo de Sevilla (/570-630),
en el momento de máximo esplendor de la monarquía hispanogoda. Es el eslabón que enlaza el mundo clásico con el mundo germano. Este autor se siente heredero de la cultura romana y tratara de compendiar la ciencia desde un punto de vista eclesiástico. Escribirá numerosas páginas sobre teorías políticas. Promovió el VI Concilio de Toledo (630 a.C.). Es el autor de numerosas obras como: “Historia Gothorum”, “Crónica Mundi” y “Etimologías”. Las “Etimologías” pretenden ser un compendio de todos los tipos de saber, es la primera gran enciclopedia de la Historia Medieval. Es también un autor preocupado por la unidad del latín. Otro autor importante es Beda el Venerable, con sus obras “Patrón de los historiadores” y “Historia eclesiástica del mundo ingles”, obra por la que es más conocido, sobre todo por su gran rigor científico. Es monje del monasterio de Jarrow. Su obra teológica de peso es, sin duda, “De natura rerum”, pero existen otras como: “De locis santis” de carácter topográfico donde describe los lugares santos. Comparte la misma preocupación que San Isidoro, por la unidad del latín. La obra de Beda, evoluciona complejamente, dado que esta muy castigada y deformada por el tiempo. Beda es el inventor de la palabra Europa = a la cristiandad, lo que implica que varios años después, un cronista mozárabe, recuerde esta idea. Es el último gran brillo intelectual de los siglos VII-VIII. En las dos siguientes generaciones, Europa entra en una inmovilidad intelectual. Los libros se copian mal y se guardan. No hay intelectuales que hereden el trabajo de Beda o de San Isidoro, lo que viene después es la profunda ignorancia de los clérigos. En la segunda mitad del siglo VIII, se produce un retroceso cultural.
El renacimiento cultural Carolingio.
El contexto es a finales de siglo VIII, donde la gran monarquía cristiana de “Carlomagno” se dedica a evangelizar a los sajones y a otros pueblos al mundo cristiano occidental. Hay que recordar, que se enfrento con cierto éxito a los musulmanes en el 779, en Gerona, y en el 801, en Barcelona. En este contexto, el mundo de Carlomagno se presenta como la gran esperanza cristiana. Carlomagno, es coronado emperador el día de Navidad. La falta de una base cultural, que se ha perdido, hace que la población no este intelectualmente preparada. Es necesaria una base intelectual para que no se desmorone el imperio. Por ello, el principal objetivo de la monarquía, será la reconstrucción de un modelo cultural. Esta revolución permitió que en la primera mitad, del siglo IX, se creasen círculos intelectuales donde la herencia cultural tuvo cierto arraigo (esta revolución no tuvo el éxito esperado). “Admontio Generalis” (789) fue una carta redactado por Alcuino de Cork, que es un discípulo indirecto de Beda y un intelectual muy reconocido en el mundo anglosajón. En Roma conoce a Carlomagno, que lo convirtió en una especie de ministro de cultura. En Aquisgran, es el preceptor de la Galia. Su objetivo, es revitalizar culturalmente a la población, dar la posibilidad de tener de educación a la gente del reino franco. El programa fracaso estrepitosamente, pero la preocupación en este aspecto fue notable. Se comenzó, el proyecto cultural, con la creación de escuelas en torno a los monasterios, abadías, etc. Pero en muy raras ocasiones, acudían personas ajenas al contexto eclesiástico. Varios personajes destacan en el plano intelectual; Alcuino es un ejemplo, también Audalusis, intelectuales italianos, muzárabes, Teodulfo de Orleáns, Pablo Diacono, etc. El objetivo es, que en el entrono de la corte de Aquisgran, Paris, Reims o la propia Roma, se creen centros intelectuales con estos personajes a la cabeza, que a su vez formen a otros y así sucesivamente. Un ejemplo son las escuelas de funcionarios, con base en el Trivium y en Cuadrivium, como la “Academia Palatina de
Hazum, de carácter romántico, escrita en persa. En ella se expresa la nostalgia de un mundo que se desmorona. La otra gran obra escrita en Farsi (persa), es de carácter histórico, una obra épica: “El libro de los reyes”, escrita por Firdausi a principios del siglo XII. Dentro del interés árabe de unidad cultural, van a desarrollar una línea de investigación, abandonada en el mundo occidental desde los siglos I-II, que es la geografía, convirtiéndose en ciencia fundamental. También se escriben guías de viajes, que describen las ciudades por las que se pasa, y su forma de vida, provoca el interés cultural, así como el conocimiento de su mundo. El autor mas importante es: Al-Birumi, hombre polifacético, escribió sobre muchas cosas: astronomía, geografía,… Su obra mas conocida es “Al-Kahum”, sobre un cannon de astrología, del siglo XI. También, tiene otra obra en la que describe la India. En su obra, “Cronología de los pueblos antiguos”, donde pretende analizar la victoria de los árabes sobre los occidentales Otro autor es Ibn Kurdadmbib, geógrafo del siglo IX. Su libro, “Libro de las rutas y los reinos”, tiene una intención política más que geográfica, pues justificas la supremacía Abbaci. Una característica de todas las obras, es la fantasía, lo que no se sabe se inventa. El gran aporte del mundo Abbaci serán las matemáticas, pues revolucionó las matemáticas occidentales. Se basan en las matemáticas hindúes. Nos aportaron: los números y el cero, que en occidente no se necesitaba pero que impedía hacer cálculos algebraicos y trigonométricos. También nos traen el álgebra. Destacan tres autores:
También inventó un lenguaje críptico de carácter universalista (a modo del esperanto).
En la misma época de Hildegarda de Bingen, en otro lugar de Europa, en la Francia occidental las escuelas catedralicias están desarrollando métodos científicos volcados al mundo urbano que provocarán un estallido que llevará a la creación de las universidades en el S. XIII. París, Chartres o Reims son señoríos eclesiásticos importantes donde se desarrolla un mundo burgués poderoso y donde resalta una figura: Ivo de Chartres. En el mundo anglosajón se están escribiendo libros de Medicina, Baldo escribió el "Libro para el médico" en la misma línea que Hildegarda, el "Herbario" que describe cualidades de las plantas, atribuido a Apuleyo. En la España cristiana no hay casi nada. Preocupada por los musulmanes, lo más importante es "Comentarios al Apocalipsis" de Beato de Liébana, monje de Sto. Toribio de Liébana que dio lugar a códices con dibujos explicativos. Lo más importante es que un mundo en contacto con el mundo islámico que será la puerta de entrada de la ciencia árabe. En el mundo bizantino, después de Justiniano, a partir del s. VII, la cultura entra en barrena: se cierra la Escuela de Atenas, y en general todas las escuelas laicas. Toda la cultura estaba volcada en los monasterios. A principios del s. X hay un renacimiento bizantino de la mano de Constantino VII Porfilogéneta (que quiere decir "nacido en la púrpura", es decir, en el palacio imperial, para lo cual era necesario que su padre fuese emperador) de la dinastía macedónica, apasionado de la cultura funda la escuela palatina para funcionarios, en la que daba clases él mismo, que favorecerá la creación de manuales para funcionarios. Muchos de esos tratados son materias de profunda carácter práctico: Geopónika: tratado de agricultura que tiene que ver con la construcción de puentes, canales etc., el Digesto, el Corpus luris, es decir lo que interesan son obras de carácter enciclopédico. Destacan:
También existe una cultura monástica en la que destaca el monasterio de Athos, donde se construye el dogma ortodoxo. Hacia el s. XI surgen las escuelas laicas, privadas. Para enseñar en ellas se copian las enciclopedias que se van degradando haciendo sus contenidos más superficiales, hasta el punto que occidente traducirá lo que han traducido los árabes.
En este entorno destaca Miguel Psellos, gran enciclopedista de la 2ª mitad del s. XI. A diferencia de occidente, el mundo bizantino cuenta a su favor que tiene un idioma único, el griego, que habla todo el mundo, con lo que la cultura se hace más masiva. En occidente se habla el latín, pero sólo los clérigos y, como hemos visto anteriormente, muy malamente.
3.3 La geografía
Existe un interés por la geografía, a partir de la apertura que sufre Occidente al exterior debido a las cruzadas, que son fruto de la inquietud por los lugares lejanos. La geografía no es una ciencia en la Edad Media, sino una disciplina que ayuda a comprender. Es en siglo XVIII, cuando se la conoce como ciencia.
¿Cómo evoluciona la concepción del espacio?
Hasta el siglo XI cuando aparece la inquietud, un poco transmitida por el mundo islámico, unido a diferentes motivos, militares, económicos, religiosos, se empieza a tomar interés por los lugares. Los relatos, anales crónicas, son menos detallados, mientras que en el siglo XII, intentar descubrir el espacio que se visita, por lo que las descripciones serán mas explicitas. La imaginación en la Edad Media, juega un gran papel. Se intenta rellenar huecos de lugares lejanos, de los cuales solo tiene constancia por las leyendas. Gracias a esta ciencia, se crean itinerarios de viaje, algunos de carácter místico, como el del Camino de Santiago. Otros relatos de esta época relacionados con la geografía, pero que no tiene que ver con las descripciones de los viajeros místicos, son los relatos épicos, como la “Canción de Roldan” o el “Circulo Artúrico”. En ellos los héroes se mueven, por lugares tanto reales como fantásticos, con interpretaciones de diferente índole, llegando a un nivel burgués. También la iglesia se empieza a interesar por el mundo exterior. Al final del siglo XII, hay un derroche de literatura. Los autores, crean una geografía completa, como Guide de Bazoches, que utiliza la obra de un monje benedictino “Imago Mundi”, que servirá de base para todos los mapas que circulan en el siglo XII. A partir de este siglo, se preocupan por el carácter cartográfico y descriptivo de las ciudades, no en un sentido espacial pero si religioso, Roma, Jerusalén o Constantinopla son las más utilizadas. Y también se empieza a plantear, el concepto de tierra como nuestro planeta. Comienza a través del astrolabio, los escritos árabes traducidos, conducirán Herman de Cacintia, a calcular la primera medida de la tierra: 20.000 km, llegando a pensar que la tierra es pequeña y plana. El problema de estos planteamientos, fue la gran sorpresa que causaron, pues según la Biblia descendemos de Adán y Eva, en la parte norte. Esta confusión dio paso a numerosos debates filosóficos, desconocimiento de la gravedad, teorías monstruosas, surgiendo la necesidad de solucionar este problema, que quizá sea ajeno a la creación divina. Mas tarde, se inicia la reconstrucción de la esfera terrestre, a través de la información árabe, el astrolabio, los conceptos de meridianos y paralelos Y por último se empieza a creer que la tierra, es una esfera pequeña, siendo más alargada que ancha, lo que inducirá a errores como el de Colón, a partir del siglo XV. A través de estos estudios, se empiezan a plantear preguntas filosóficas y teológicas: ¿Qué hay al otro lado?, ¿hay seres humanos?... Esa teoría errónea, impone
Esto influye a la hora de conocer a la medicina no como una técnica, sino como un arte. Y ya en el siglo XII, se la conocerá como una ciencia más. Conocemos los ejemplos de dos médicos importantes. Moisés el español, que es un gran conocedor del mundo islámico, tradujo el “Cannon “de Avicena. El otro es Salermo, que estuvo en contacto con el centro intelectual de Túnez, durante los siglos XI-XII, que poseía una importante escuela de medicina. En la época de estos grandes personajes, Constantino, traduce obras médicas que serán cánones de medicina: Pantegmi de Ali Abbas, e Isagogue de Johanicius. Es el último médico del siglo XII, pues en el siglo XII, este mundo tradicional, empieza a convertirse en un centro de medicina, con estudiantes de toda Europa, que cuando regresan a sus países llevan consigo las copias de las dos obras, que se convertirán en los principios eclesiásticos de la medicina.