Docsity
Docsity

Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes

Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity


Consigue puntos base para descargar
Consigue puntos base para descargar

Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium


Orientación Universidad
Orientación Universidad


apuntes de barroco, Apuntes de Historia del Arte

Asignatura: Barroco, Profesor: Enrique Herrera Maldonado, Carrera: Historia del Arte, Universidad: UCLM

Tipo: Apuntes

2017/2018

Subido el 04/01/2018

palomacalvo97
palomacalvo97 🇪🇸

4.8

(9)

2 documentos

1 / 94

Toggle sidebar

Esta página no es visible en la vista previa

¡No te pierdas las partes importantes!

bg1
ARTE BARROCO Y DE LA
ILUSTRACIÓN
pf3
pf4
pf5
pf8
pf9
pfa
pfd
pfe
pff
pf12
pf13
pf14
pf15
pf16
pf17
pf18
pf19
pf1a
pf1b
pf1c
pf1d
pf1e
pf1f
pf20
pf21
pf22
pf23
pf24
pf25
pf26
pf27
pf28
pf29
pf2a
pf2b
pf2c
pf2d
pf2e
pf2f
pf30
pf31
pf32
pf33
pf34
pf35
pf36
pf37
pf38
pf39
pf3a
pf3b
pf3c
pf3d
pf3e
pf3f
pf40
pf41
pf42
pf43
pf44
pf45
pf46
pf47
pf48
pf49
pf4a
pf4b
pf4c
pf4d
pf4e
pf4f
pf50
pf51
pf52
pf53
pf54
pf55
pf56
pf57
pf58
pf59
pf5a
pf5b
pf5c
pf5d
pf5e

Vista previa parcial del texto

¡Descarga apuntes de barroco y más Apuntes en PDF de Historia del Arte solo en Docsity!

ARTE BARROCO Y DE LA

ILUSTRACIÓN

tamaño. Il Gesú de Roma está diseñada para albergar a un gran contingente de fieles de tres naves con planta de cruz latina con una amplia nave, de ahí que sea congregacional, con un sentido jerárquico de su propia arquitectura, con un coro a los pies, un impresionante crucero cubierto por una cúpula. La cabecera es en este caso circular. En el interior tiene pulpitos para dirigir la palabra a los fieles.

Se acepta esta planta, que viene del gótico valenciano o del gótico de los Reyes Católicos, con sentido funcional con capillas laterales comunicadas entre sí con la nave central que permite varios ritos entre sí. La concepción espacial evoluciona desde la planta longitudinal hasta el espacio centralizado con la cúpula, que crea tensión vertical en ese espacio arquitectónico. El corto transepto también tiene altares. El ábside es plano al exterior por la influencia de la basílica de San Lorenzo del Escorial.

El barroco romano también utilizará plantas centralizadas para las iglesias de meditación, fundamentalmente elípticas, cuyo modelo estará en el Panteón de Agrippa. Un ejemplo es San Carlos de las Cuatro Fuentes (Borromini), con un gran efecto centralizador del espacio. En cuanto a las fachadas, la del Gesú de Roma esta sobreelevada sobre una escalinata, formada por 2 cuerpos. El primero recorrido por columnas de orden gigante de raíz Palladiana sobre plinto, exaltando la puerta de entrada, y un segundo cuerpo con un esquema similar rematado en frontón triangular. Para dar un enlace arquitectónico a la fachada se usan aletones que ya lo habíamos visto en Santa María Novella (Florencia) por Alberti. Este será el modelo a seguir por la fachada barroca por excelencia, en donde el estilo miguelangelesco de orden gigante y orden menor también serán elementos determinantes como veremos en Borromini.

En san Andrea del Quirinal, de Bernini, está perfectamente integrada en la ciudad gracias a la escenografía teatral, que se une al espacio urbano mediante saletones salientes y una escalinata circular que lo integran en el paisaje urbano. En cuanto a los interiores, las diferentes partes del templo se van a articular mediante un ritmo mural a base de pilastras. Se articula esta estructura mediante un muro dinámico por pilastras que recorren toda la superficie y que da un sentido unitario al espacio. Muchas veces se crean espacios diferenciados dentro del propio espacio interior de la iglesia.

El barroco cuida sobremanera que la perspectiva visual integre todos los elementos y esto va a permitir que tengamos un imaginario urbano que es la fachada, aunque muchas veces interior y exterior no se corresponden. Forma parte también de la arquitectura barroca los palacios. El palacio baroco tiene diversidad de plantas y alzados (fachadas). Unidad dentro de la estructura arquitectónica y grandes escalinatas que dan lugar a estas estructuras, con grandes salones de bailes, teatros y sobre todo de jardines, creando una especie de microcosmos que es la ciudad.

El palacio barroco es algo encerrado en sí mismo, pero conectado a la ciudad mediante la impresionante fachada escenografía y elementos de referencia visual. En el dinamismo de la fachada iban a crear una escenografía urbana. La escalera es el argumento aglutinador de los elementos, al igual que la integración en la naturaleza para aumentar la privacidad de los moradores. A pesar de la autoridad del Concilio de Trento y de los excesos para representar a los santos, habrá republicas que mantengan su libertad política, y también económica, donde tendrán mucho éxito los palacios.

Si en el Renacimiento el palacio quería conectar con los ciudadanos, como en el Médici-Riccardi con el banco corrido, en el barroco se querrá que el Palacio e aísle dentro de la propia ciudad, formando un núcleo cerrado, con el disfrute de la naturaleza incorporado. La integridad barroca es más efectista que efectiva, más teatral que real, más intimista que social.

Estamos en los albores del mundo moderno y por ello, las clases altas empiezan a querer construirse sus grandes mansiones que acentúen su elevada categoría social. Esta sociedad está totalmente jerarquizada, siempre justifican el poder de forma teocrática (el Poder proviene de Dios y así lo debo mantener). Además, no se puede separar arte y literatura, pues los propios escritores de teatro barroco español, como Lope o Cervantes, defienden la jerarquización social.

El mundo barroco es el creador de la importancia que se le va a dar al urbanismo, todo está ligado a la ciudad, es el gran descubridor del urbanismo. Es una ciudad ordenada, calculada, con un rigurosos orden de transito con la creación de imponentes perspectivas visuales, rompiendo con el mundo medieval e incluso renacentista. Un ejemplo es el Tridente de Roma, que sale de la Plaza del Popolo, de Domenico Fontana. El fin de esto es volver al ágora clásica. Se utilizan perspectivas visuales diferentes, con plazas cuadradas, elípticas, triangulares, trapezoidales, etc. Multitud de formas para integrarlas en la trama urbana. Las fuentes sirven como eje urbano, y desde estas plazas salen varios puntos de fuga, algo que se inicia ya en el Manierismo pero se desarrolla en el Barroco.

Tres son los grandes arquitectos que van a definir la arquitectura del momento: Bernini, Borromini y Pietro de la Cortona. Sus vidas se desarrollan a lo largo de varios papas que serán sus grandes mecenas y ellos son los que empiezan a definir la arquitectura, sobre todo Borromini. Van a formular el problema del espacio, planteándolo como una dialéctica formal en continuo movimiento. Esto se consigue a partir de una forma generadora, normalmente la elipse, que lo que hace es descentralizar un punto determinado, dando lugar a un espacio o un continuum que se genera a partir de esta descentralización.

En san Carlos de las Cuatro Fuentes, la generación de las formas surge cuando dos triángulos equiláteros se unen por su base. A través de las medianas, el centro sirve como centro de dos circunferencias, y permite formar la elipse con dos puntos descentrados, ya no hay un solo punto central. La arquitectura está definida con espacios o volúmenes envolventes, pero sobre todo espacios determinados por la luz, creando una escenografía, un sentido teatral, místico e incluso exotérico. La luz envuelve al espectador, que observa un mundo de suntuosidad y lujo que permite al fiel quedarse absorto por la riqueza arquitectónica del lugar.

En la arquitectura barroca italiana nos encontramos con tres momentos:

Primer barroco o barroco temprano (primeras décadas del siglo XVII). Se corresponde con los papas Paulo V (1605-21) y de Gregorio XV (1621-23), cuya figura clave será Carlos Maderno.  Alto barroco (hasta la década de los años 70). Destaca el papa Urbano VIII (1623-44), Inocencio X (1644-

  1. y Alejandro VII (1655-67). Son pontificados largos que permiten afrontar largos proyectos de Bernini y de la Cortona.  Barroco tardío (hasta la mitad del siglo XVIII). Influido por el mundo francés, de manera que a finales podría llamarse rococó, con arquitectos como Guarino Guarini o Felippo Juvarra.

espacio, donde de nuevo introduce esculturas. Por encima, mediante otro entablamento quebrado, abre un frontón triangular rematado con una balaustrada inclinada con dos acróteras y una cruz triunfante. En los laterales va introduciendo aletones para enlazar el primer cuerpo con el segundo, igual que en el Gesú de Jacomo de la Porta.

Basílica de San Pedro, Roma

En 1607, al servicio de Paulo V, se le encarga la intervención en la Basílica de San Pedro del Vaticano, criticada porque rompe con el efecto centralizador de Miguel Ángel y Bramante. Se pasa de una planta de cruz griega a una latina.

. Rompe con el concepto anterior de Bramante y Miguel Ángel, creando un efecto basilical en la iglesia, rompiendo con el efecto centralizador de los autores anteriores. Para ello, añade dos naves y tres tramos más hacia el oeste, dándole un sentido longitudinal, terminando así con el sentido renacentista. Con esto también destruye el sentido centralizador de la cúpula desde el exterior, restando el dominio de la cúpula sobre la arquitectura.

Concibe una imponente fachada que rematará y concluirá Maderno, a pesar de que después también será alterada por Bernini al proyectar la plaza de San Pedro. Con esto se consigue una doble intención: transformar el espacio siguiendo los principios de Trento y albergar mayor número de fieles. Emplea pilares que derivan de los grandes machones de M.A. y el efecto queda roto pero incluye una bóveda de cañón casetonada siguiendo la nave principal como consecuencia de lo ya existente y utilizara espacios cupuliformes en las naves laterales, lo que permite la creación de una serie de capillas laterales, como en la que se encuentra la Pietá.

En los grandes pilares se van a abrir hornacinas con decoración barroca que da homogeneización en la arquitectura del siglo XVII. El fogonazo de luz de la cúpula queda tamizado y vemos pequeñas cúpulas abiertas en las naves laterales, rompiendo el espacio con un efecto centralizador en cada uno de los tramos.

La gran intervención vendrá en 1623 cuando se le encargue la fachada de la Basílica de San Pedro, ciertamente respetuoso con la obra de M.A. y a su vez, con la basílica paleocristiana. A pesar de las deficiencias visuales de la cúpula, hará una fachada excesivamente horizontal para visualizar la cúpula. Esto quiere decir que antecede a las tres

naves un nártex de 3 tramos (vuelve a la basílica paleocristiana) pero con soluciones criticadas pero con referencia de la obra miguelangelesca.

En la fachada predomina la horizontalidad y se basa en los ábsides curvos de la basílica de M.A. ya que la estructura consiste en: primer cuerpo con gran entablamento que se corresponde con el alzado de M.A. Por encima coloca una especie de ático que enlace estructural y visualmente con el espacio renacentista. Proyectó 2 torres laterales pero no se llegan a construir. Hay cierto movimiento pero no como en Santa Susana; hace una entrada tetrástila de 4 columnas corintias que adelantan levemente sobre la escalinata de acceso, con un entablamento y frontón donde introduce el escudo de Paulo V.

En el centro de la fachada, lo que es la fachada principal, va a introducir sendas portadas y huecos (el central un balcón) para dinamizar el espacio. Esa misma estructura la va a llevar hacia los laterales, donde las columnas adosadas quedan retranqueadas para aumentar el efecto de movimiento y de luz-sombra. Frente a las columnas gigantes que emplea Maderno, las puertas de entrada a la basílica contienen un orden menor in antis y son adinteladas, tal como indica San Carlos Borromeo en sus escritos, pues el arco era utilizado en edificios paganos. Esto es un guiño a M.A. cuanto hace los palacios capitolinos de Roma.

Existe el concepto de mezzalino con ese espacio intermedio entre los dos grandes pisos con esos grupos abiertos. En el segundo piso abre balcones sobre las puertas que nos llevan al interior. La fachada tiene un efecto tripartito cuyas puertas laterales menores están abovedadas frente a las puertas adinteladas principales. Al igual que en Santa Susana, lo que hace es introducir las pilastras en los extremos, y al lado de ellas encontramos elementos decorativos curvos. Toda la fachada se remata con el ático donde una serie de pilastras cajetadas se corresponden con las pilastras mayores del cuerpo inferior. Entre ellas se encuentran los cuerpos abiertos molturados que dinamizan la superficie y le dan ese concepto de luz-sombra propio del barroco. Después se añadieron las esculturas en la parte superior aunque reducen el efecto de la cúpula. Será Bernini en época posterior el que realmente termine de construir la fachada e inicie lo que conocemos como la columnata o los pórticos del espacio anterior a la Basílica.

Del cardenal Mafeo Barberini va a recibir el encargo de construir en 1607 una de las grandes obras civiles de Roma: el Palacio Barberini, pero en 1608 también llevara a cabo otra de la grandes fachadas romanas, la de la iglesia de San Andrea della Valle.

San Andrea della Valle, 1608

Con experiencia en la fachada de Santa Susana, proyecta este ejemplo siguiendo el esquema anterior. Concibe dos cuerpos sobre un gran plinto. Los dos cuerpos están “movidos” pero no tiene el movimiento rítmico que Santa Susana. Como M.A. introduce la columna adosada para crear plasticidad de luz-sombra. Sobre el plinto marca el pórtico central a base de 2 columnas corintias e introduce una puerta adintelada con frontón circular. A los lados, derramándose sobre el frontón circular, varias esculturas sosteniendo el escudo familiar que nos recuerda a las esculturas miguelangelescas de las tumbas de los Médicis.

con una decoración mensulada que le da carácter de horizontalidad al Palacio. El cuerpo lateral, retranqueado, en correspondencia con los brazos que se adelantan, presenta una estructura en huecos con frontones triangulares y otros curvos. La novedad está en el cuerpo superior: remate de ventana curvo con arquitectura oblicua de 45º hacia el espectador. Aquí se ha querido ver la intervención de Borromini, con elementos que ya había utilizado M.A. El inicio de una arquitectura palatina nos está dando toda la efervescencia de la arquitectura barroca. En el interior, la escalera elíptica en sentido helicoidal y doble columnata será una novedad en su tiempo. El tiro de la escalera en sentido ascendente, con columnas pareadas sobre plinto con cuñas para poder soportal el desnivel del pasamanos. Algo interesante del Palacio es la estancia principal con las pinturas murales de Pietro da Cortona.

DOMENICO FONTANA

Arquitecto bisagra que trabaja para Sixto V, y su gran intervención la va a tener en el urbanismo de Roma con el Tridente. Arquitecto que trabaja bajo las órdenes del papado, de ahí que tenga una buena intervención en el Palacio de Betrán, también viaja a Nápoles para intervenir en el Palacio Real.

BERNINI

Arquitecto, escultor y pintor, hombre polifacético que fue considerado como el “último caballero renacentista”. Nace en Nápoles en 1598 y muere en Roma en 1680. Hombre longevo cuyo padre, Pietro Bernini, escultor, es el que inicia a su hijo en el campo de las Artes. Llega a Roma hacia 1605 y se convierte en el arquitecto de los papas pero también para la nobleza italiana, más concretamente romana, algo que hará que su fama pase las fronteras, por ello durante un tiempo acude a Francia solicitado por Luis XIV para las reformas del Palacio del Louvre, proyectos fallidos porque no fueron aceptados por el ministro de finanzas francés. Tras este corto periodo de tiempo, vuelve a Roma, aunque vuelve a ser solicitado por cortes europeas como la de Felipe IV de España.

Bernini fue un hombre piadoso y muy religioso, de carácter afable, amigo de sus amigos, bondadoso, muy relacionado socialmente, totalmente contrario a lo que será Borromini. Esto hará que sus obras tengan una gran fuerza y un gran rigor, arquitectónico sobre todo. Aunque sienta sus bases en el clasicismo, veremos cómo poco a poco lo abandona a favor del lenguaje barroco, debido a su rivalidad con Borromini. Tiene una teoría: la teoría del belle composto berniniano: integración de las Artes en una sola, y así lo va a demostrar en todas sus obras, pero sobre todo en la capilla Cornaro de Santa María de la Victoria (Roma). Mecenazgo y poder del papado para contar con un artista como Bernini, capaz de transmitir todo el poder que tenía el cardenal Barberini.

Santa Bibiana, Bernini (1624-26)

Una de las primeras obras mandadas por el papa va a ser la transformación de la fachada para la iglesia de Santa Bibiana, la cual se encontraba a las afueras de Roma, pues en 1654 fue descubierto el cuerpo de la santa. La Contrarreforma con esa búsqueda de los mártires hace posible el encuentro de estos restos, que harán poner en marcha la conversión de antiguos templos paganos en iglesias. Le encargan a Bernini la fachada en la que se recurre al clasicismo y hunde sus raíces en el manierismo anterior. Él se inicia con el clasicismo pero lo va abandonando a favor de postulados barrocos.

Es una fachada que se adelanta al propio templo, creando una especie de nártex tripartito, formado por arcos de medio punto impostados, con pilastras jónicas con la voluta en los ángulos, tal como ya experimento M.A. en su obra. Adelanta también los espacios para crear un dinamismo al igual que Maderno, la retropilastra característica que se adelanta. Por encima, un entablamento movido, y la pilastra angular la dobla, con un continuismo en la logia y en el entablamento.

El cuerpo superior está muy movido, concebido como un espacio palatino, como si fuera la fachada de un palacio. Adelanta, de nuevo, pilastras dobladas e introduce, a nivel de fachada, el balcón adintelado con el frontón triangular y en los cuerpos laterales, también apilastrados, vuelve a abrir vanos clásicos con una especie de alero que lo rematan. El adelantamiento principal lo cubre un imponente frontón triangular roto y mixtilíneo. En este cuerpo también se dobla la pilastra en la esquina para conseguir una homogeneidad para abrir vanos laterales.

La balaustrada que remata la fachada tiene una tradición de Palladio y el mundo manierista, siendo embutida en el propio muro. Tiene un juego plástico de luz-sombra con gran intensidad. Además, destaca el dinamismo bello: el recorrido de la balaustrada, los pilares doblados, el frontón partido mixtilíneo… Una obra de excepción que nos muestra el gran arquitecto en el que se convertirá Bernini.

telas que se mueven por el viento, con bordones que penden hacia abajo, con sentido decorativo.

Este palio, con gran sentido teatral y escenográfico, alterna cabezas de querubines que forman parte también del Templo de Salomón. Acompañan también abejas, que forman el emblema heráldico de los Barberini. No solo tiene connotaciones religiosas, sino políticas por el poder del Papa. También aparece la figura del sol como reflejo de Cristo. Por encima, los angelitos mantienen, en la cara que da hacia el espectador, los símbolos iconográficos de San Pedro (llaves y la tiara papal); en la parte posterior, llevan los elementos iconográficos del otro gran pilar de la iglesia cristiana: San Pablo (la espada de su martirio).

Después, aparecen estructuras cóncavas-convexas, dinámicas, posiblemente con la fuerte intervención de Borromini, que mantienen la estructura superior, mientras que en las esquinas vemos grandes ángeles de una plasticidad enorme, que marcan el eje de esos cuatro pilares del propio baldaquino. Están hechos en bronce sin bruñir y dorado, que le da gran movimiento. Por último, se remata con la bola del mundo con la cruz rematándola, símbolo de Cristo sobre el mundo. Este baldaquino no se completará hasta la construcción de la Cátedra de San Pedro. Arquitectura y escultura se fusionan para mostrar la gran valía de Bernini. El elemento mediador entre la basílica de Maderno y el ábside de M.A es el baldaquino como teatralización del espacio.

Las Logias de las Reliquias, interior de San Pedro del Vaticano

Bernini también transforma los pilares miguelangelescos introduciendo un elemento muy contrarreformista, que es la veneración de las reliquias. Rompe toda la plástica lisa renacentista e introduce, con un efectismo barroco, dos grandes hornacinas en la parte inferior y superior de ese chaflán que configura el pilar de Miguel Ángel. Introduce una gran hornacina de mármoles multicolores, con monumentales esculturas y en la parte superior, a modo de balcón en voladizo y a modo de edícula arquitectónica (parecido a hornacina), muy decorada, el lugar donde se ubica la reliquia que corresponde con la imagen que hay en la parte inferior. Decoración marmórea entre los pilares, y las naves laterales de Maderno también se van a decorar con estas figuras con gran efectismo y barroquidad, siguiendo los preceptos del barroco.

Tumba de Urbano VIII, San Pedro del Vaticano, Roma La concibe como una gran hornacina multicolor a base de grandes mármoles, flanqueada por columnas corintias, algo totalmente novedoso, un gran entablamento clásico en sentido dinámico y convexo, y como decoración de éste, está el emblema de Urbano VIII sostenido por angelitos y por debajo, tres abejas de Barberini. Está concebido con un sentido piramidal, en cuyo vértice está la figura del papa Urbano VIII entronizado, dirigiéndose y bendiciendo a los fieles. Está hecho en bronce, sin bruñir y dorado, de manera sedente, con cara soberbia, capa solemne, trono y la tiara papal. Después, una magnifica arquitectura sobre la que se remata la forma piramidal, donde nos pone el sarcófago que nos habla de la muerte, muy miguelangelesco, hecho también en bronce con un frontón curvo. La alusión se hace en tonos dorados que está escribiendo el epitafio de Urbano VIII. Sobre todo, en ese sentido

piramidal, todo se completa con 2 virtudes que acompañaron a este personaje en vida: una de ellas está representada con niños, símbolo de la caridad, y otra una espada (Justicia). Ambas están estudiadas como si fueran materia blanca y materia dura.

Bernini, Fuente de los Cuatro Ríos (1648-51)

Tras la muerte de Urbano VIII sube al pontificio el papa Inocencio X (1604-55), que también llama a Bernini pero no le encarga grandes obras. Sin embargo, le va a encargar una obra fundamental dentro de la urbanística barroca del siglo XVII. Le encarga Inocencio X esta fuente en la plaza Nabona, frente al paladio de los Pamphili. Con esto persigue teatralizar el espacio urbano y crear un hito con esta fuente. Está en uno de los ejes de lo que anteriormente fue el Circo Romano, donde levanta este monumento.

De forma circular, hay una especie de masa arquitectónica de rocas rodeada de figuras alegóricas de los Cuatro Ríos que simbolizan los cuatro continentes. Es capaz de abrir esa roca, donde aparecen caballos, e inserta el agua como elemento fundamental, formando parte de la fuente. Es un intento de recrear la naturaleza en la propia escultura/arquitectura para insertarla en la ciudad. La gran escenografía teatral urbana donde el emblema heráldico marca la seña de identidad de Inocencio X (exaltación del poder del papa a través del arte para perdurar en el tiempo). Sobre ello, se alza un obelisco egipcio rematado, con posterioridad, por la paloma del Espíritu Santo. Simboliza, por encima de todo, el misterio de la Santísima Trinidad.

Bernini, Cátedra de San Pedro (1657-66)

Mientras no trabajaba en su labor de arquitecto fue cuando realizó las obras escultóricas más importantes para manos privadas, como la capilla Cornaro donde se funden arquitectura, escultura y pintura, y sobresale el Éxtasis de Santa Teresa. Va a ser durante el pontificado de Alejandro VII (1655-67) cuando, un Bernini maduro, va a continuar como arquitecto de San Pedro y va a realizar una de sus obras más conocidas: interviene en la Catedra de San Pedro, que remata el ábside semicircular de Miguel ángel.

El tercer problema es que se necesita un espacio envolvente para la fachada de Maderno. El desnivel existente de la fachada hacía que fuera más alta que el terreno del resto de la plaza, y lo resuelve mediante la utilización de diversas figuras geométricas en ese espacio, resuelto a distintos niveles y dos plazas conectadas entre sí, con un espacio trapezoidal inclinado (Piazza recta) y otro elíptico, de la columnata propiamente dicha.

Bernini proyecta un tercer brazo no se llegó a construir que daría esa “Intimidad” a la plaza de San Pedro, que remataria el efecto teatral del fiel que entra en la Plaza y el gran espejo en el que mirarse, que sería la fachada de Maderno. De haber quedado terminado el conjunto, nos hubiéramos encontrado con un elemento que rodeaba al fiel. No se llegó a concluir, sino que en el propio entramado urbano medieval obligaba a los fieles a entrar y percibir ese efecto monumental de la plaza por un lateral.

La Piazza recta está construida con dos elementos de enlace en la fachada, de forma trapezoidal que van configurando los lados y evocando una embocadura donde visualizar la fachada de Maderno. Bernini la plantea ligeramente inclinada para vencer ese nivel existente, por tanto, delante de la fachada se construye una escalinata de acceso. Lo que destacan son los brazos, que salen de ángulos de 45º, adaptados en sentido descendente. El problema viene a la hora de enlazar ambas plazas, la recta con la plaza ovalada. Lo que hace es crear, de nuevo, ángulos donde está utilizando tímidamente la arquitectura oblicua que después la resolverá Borromini.

Con arquitectura oblicua se refiere a columnas, base de columnas, columnas o capiteles diseñados ligeramente inclinados, de forma oblicua, al igual que las ventanas que más bien serán rombos. Usa este sentido oblicuo fundamentalmente en la unión de las plazas. Cuando llega la gran columnata, ya no hacía falta utilizar esa torsión. La plaza elíptica la plantea con dos elementos determinantes: las fuentes y el obelisco preexistentes, tomándolas como centro. La columnata es el elemento abarcante que quedaría cerrada por el tercer brazo que no se llega a concluir.

Esta plaza tiene un fin fundamental: producir un efecto sorpresa (roto) en el espectador. Crea un espacio curvo, dinámico con dos centros (cada fuente es un centro), creando un moderno atrio a modo de las antiguas basílicas paleocristianas. Para ello, acude al Tratado de Arquitectura del Templo de Salomón, y cuando proyecta la plaza oblicua, tiene como referencia el edificio curvo romano del Templo de la Fortuna Primigenia que está siendo descubierto y estudiado en estos momentos en el Lacio, lo que le sirve para seguir los modelos de la antigüedad. Este Templo fue construido como morada de Saturno, y es una de las colonias más antiguas de los mortales. Según la tradición paleocristiana, se identificaba este espacio con la figura de Noé, de ahí que haya una clara relación entre la Ley Mosaica y la construcción de la Columnata de San Pedro.

Bernini construye la plaza con un espacio tetrástilo desde donde comienza el espacio curvo, al estilo del Templo de la Fortuna Primigenia, pero, en el espacio interior construye una bóveda anular entre las dos columnas centrales. El resto se concibe como un bosque de columnas. Al exterior, se remata con una balaustrada y una serie de esculturas en relación con las de la fachada de Maderno y tejado a dos aguas.

Bernini,ScalaRegia(1663—1666)

Es el elemento de unión con los Palacios Vaticanos por la parte derecha de la fachada vista de frente. Se inspira en la obra de la Columnata del Palacio Spada de Borromini del año 1635. La de Bernini es una galería de columnas adinteladas que va ascendiendo y una bóveda anular. Introduce espacios de luz intermedios para crear el espacio perspectivo y la bóveda casetonada. Son columnas jónicas de volutas angulares, tal como lo hacía Miguel Ángel, y disminuye las basas a medida que asciende la altura. Hace una embocadura decorada de forma clásica en el trasdós del arco, además del emblema heráldico del Papa. La perspectiva aumenta aún más con las líneas de fuga de los casetones.

Es la última intervención del Bernini maduro en la Basílica de San Pedro. Sin embargo, va a seguir trabajando como arquitecto, y va a continuar haciendo una arquitectura religiosa, no solamente en Roma, sino en otras ciudades como Castelgadolfo, Ariccia, etc.

Santo Tomás de Villanueva en Castergadolfo

Iglesia centralizada de cruz griega, cuyo elemento dominante es la cúpula, que toma como referencia el Panteón de Roma. La fachada es severa, muy sencilla, siguiendo los modelos de clasicismo berniniano. Está dividido en un cuerpo de pilastras dobles que albergan la puerta adintelada con frontón curvo. El segundo cuerpo repite el mismo sistema, donde abre una ventana, y rematado con un frontón triangular clasicista. La pilastra es el elemento que recorre todo el mundo, y sobre pechinas, construye una cúpula, que tiene como base tanto el Panteón coma la cúpula de Miguel Ángel.

Un gran anillo moldurado contiene la cúpula, rematada en linterna, y creando un efectismo barroco debido a la decoración, creando sentido de luz-sombra y dando dinamismo al interior de la cúpula.

de la escalinata de la portada, el juego contrario se sitúa en el presbiterio, donde también utiliza 2 columnas, sirviendo como telón para independizar el presbiterio a pesar de forma parte del interior.

De nuevo en el exterior, tenemos un primer cuerpo apilastrado que albergaría las capillas. Sobre ello, la cúpula sostenida con contrafuertes exteriores avolutados y un entablamento blanco por encima de las aperturas que la iluminan, de forma cenital. En el interior, se ve la forma elíptica con la bóveda que lo cubre. La pilastra como elemento articulador del interior. Son pilastras de capitel jónico, al igual que en la fachada, de volutas angulares, que sostienen el entablamento y a su vez la cúpula, gallonada dividida en plementos con casetones de forma hexagonal. Esto le da decorativismo. Hay un continuum arquitectónica en toda la Iglesia, dando lugar a las capillas abiertas y molduradas.

El presbiterio también está curvo, destacando el entablamento. Utiliza un pórtico tetrástilo creando cierta autonomía a esta zona por las columnas bícromas. El frontón es curso y partido para albergar una escultura que representa la elevación el cielo de San Andrés sobre una nube, dando cierto movimiento sino también sensación de luz y sombra, con gran teatralización por la luz cenital del espacio interior. Por encima de las ventanas también hay decoración escultórica, cuyas figuras se “derraman” de las ventanas, que recuerdan a las tumbas mediceas de M.A.

La capilla también está cubierta por una bóveda y es el elemento más decorado. Un gran cuadro domina el espacio, que representa el martirio del santo. Por encima, un gran decorativismo del mundo celeste para elevar la mirada a la escultura anterior de San Andrés, y después hacia la cúpula. El suelo tiene sentido centrifugo, creando un gran centro, algo que también hizo en la Plaza del Capitolio de Roma Miguel Ángel.

Bernini, Santa María de la Asuncion, Ariccia (1662-1664)

La iglesia está formada por un gran pórtico clásico tetrástilo a modo de nártex, con columnas dóricas y un frontón triangular albergando un emblema heráldico. En planta, es circular, con capillas iluminadas con medios óculos. Al interior, introduce capillas laterales para darle siendo sentido autónomo al presbiterio. Emergiendo la cúpula, también gallonada, y una linterna. La iglesia queda envuelta en un espacio urbano lleno de pórtico tetrástilo y por encima, una balaustrada. El espacio que envuelve la iglesia está formado por arcos de medio punto.

Bernini, Palacio de Montecitorio (1650-1655)

También realiza arquitecturas civiles con sentido escenográfico urbano, al igual que sus iglesias. Se le va a encargar dos palacios: el de Montecitorio, ateniéndose al espacio urbano preexistente, que lo va a resolver de una manera magnifica. Es una plaza que le da una vista frontal al palacio, cuyo eje es marcado por el obelisco, y el Palacio se atiene a la curvatura de la calle. Sabemos que le fue encargado por la familia Ludovisi, y que él no llegó a terminar, ya que lo acabó Carlos Fontana.

O que intenta es adaptarlo al espacio urbano, y para ello va a crear una gran escenografía teatral urbana, creando una fachada trapezoidal pero con frentes rectangulares para su composición. Adelanta una imponente fachada y retranquea las laterales, creando un sentido de movimiento en toda la fachada. Esto lo concibe con columnas gigantes con capitel jónico angular, que van configurando cada uno de los paños rectangulares de la fachada, uniendo con lo siguiente. Es un guiño a Palladio. Emblematiza la fachada con un pórtico tetrástilo y tres apertura, la principal adintelada y el resto abovedada de menor tamaño (al estilo de un Arco de triunfo), lo que permite introducir tondos en relieve y ménsulas entre columnas, que mantienen el balcón central de encima, abalaustrado.

Este primer cuerpo es macizo, y a los laterales abre ventanas adinteladas. Tanto en algunas pilastras laterales como en los salientes de las ventanas, va a emplear un almohadillado, lo que le da una potencia constructiva al palacio. Son fragmento de piedra travertina sin desbastar, elemento que después utilizada para el proyecto del Museo del Louvre. Tiene un segundo cuerpo, formado por dos a su vez, unidos por una pilastra, donde alterna huecos adintelados con frontón curvo y triangular, y un cuerpo superior adintelado para recibir un añadido posterior (la espadaña). Tiene una disposición simétrica.

Bernini, Palacio Chigi-Odescalchi (1664-1667)

Se diferencia bien la parte que corresponde a Bernini y las que fueron añadidas en el S. XVIII. El proyecto tiene asimetría axial, y el resultado final consiste en una gran fachada que recorre todo el Palacio, con dos portadas. Dividido en tres cuerpos, unidos mediante la pilastra gigante de capitel jónico. Introduce un primer cuerpo adintelado, y en el segundo y tercero donde abre huecos con frontones triangulares o curvos. El emblema heráldico se sitúa encima de la portada. En la parte superior hay gran decorativismo, con un remate final de balaustrada.