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Apuntes sobre las unidades fraseológicas , Apuntes de Literatura

Apunte donde se explica de manera detallada qué son las unidades fraseológicas y cuáles son las principales en el idioma español y chino.

Tipo: Apuntes

2015/2016

Subido el 15/02/2016

silvia_gomez
silvia_gomez 🇪🇸

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Las unidades fraseológicas en español y en chino
La lingüística es una disciplina cuyo objeto de estudio es el lenguaje humano. Por lo complejo y amplio que
resulta este, la lingüística ha particularizado sus investigaciones de acuerdo con diversos aspectos. Así han
surgido distintas ramas o disciplinas particulares de esta ciencia entre las que se encuentra la Lingüística
Contrastiva, orientada hacia la descripción de las diferencias y semejanzas entre las lenguas; y la
Fraseología que es la disciplina lingüística que se ocupa del estudio de las unidades fraseológicas.
Toda lengua dispone de una gran cantidad de combinaciones de palabras que se reproducen como
combinaciones de sintaxis total o parcialmente fijas y que permiten expresar un concepto determinado.
Estos elementos son muchas veces identificados como refranes, proverbios, dichos, máximas, adagios,
aforismos, apotegmas o sentencias. En lingüística a estas expresiones se les llama unidades fraseológicas.
Desde siglo XIX se plantea que las unidades fraseológicas tienen carácter de signo y poseen la capacidad
de ser reproducidas en el habla. En este sentido, Ferdinand de Saussure afirma que “estos giros no se
pueden improvisar, la tradición los suministra”. La lingüista Gisela Cárdenas Molina define los
fraseologismos como “combinaciones fijas de palabras que tienen un significado nominativo expresivo e
idiomático en su organización léxica, sintáctico estructural y comunicativa que se corresponden
funcionalmente con diferentes lexemas”. El lingüista alemán Gerd Wotjak dice que “el refrán recoge una
experiencia sacada de la ciencia del pueblo, es una forma abstracta, no referida a un caso particular, vale
para todos; tiene su fundamento en la experiencia acumulada”.
A lo largo de la historia el hombre se ha preocupado constantemente por tratar de conceptualizar y
caracterizar estas formas establecidas convencionalmente para realizar determinados actos de habla, para
expresar determinado pensamiento, consejo, enseñanza o moraleja. Se han transmitido de generación en
generación y se han adaptado a diferentes medios y circunstancias. Se sabe que existían desde la
antigüedad en civilizaciones como la egipcia, la griega, la romana, la persa y las africanas. En las diferentes
culturas de la humanidad las unidades fraseológicas recogen el saber y la idiosincrasia del pueblo en el que
son concebidas, su uso es generalizado y forman parte de las tradiciones, modos de vida y la identidad del
terruño que les da origen, además de que están profundamente determinadas por situaciones y
circunstancias concretas. Todo el pensar de un pueblo está precisado y compendiado en sus refranes.
Las lenguas, aunque sean muy diferentes como es el caso del español y el chino, son comparables, ya que
poseen rasgos similares y por supuesto rasgos distintivos. Este trabajo se propone presentar un breve
análisis comparativo entre unidades fraseológicas de la lengua española cubana y la lengua china.
Los estudios comparados entre unidades fraseológicas de distintas culturas, regiones, identidades y
lenguas reflejan desde la equivalencia plena y la equivalencia parcial hasta la ausencia de equivalencia.
También demuestran que un gran número de estas unidades son comunes a casi todas las lenguas y
culturas, incluso entre culturas y lenguas tan diferentes como la cubana y la china, pues abordan temas
universales como la generosidad, la amistad, la buena o mala administración, el matrimonio, el amor, la
familia, entre otros.
Desde el punto de vista semántico un gran número de las unidades fraseológicas del español y del chino
poseen equivalencias totales que refuerzan el carácter eminentemente popular, metafórico, jocoso y de
veracidad que tienen tanto para la cultura y la lengua española como para la cultura y la lengua china. Por
ejemplo:
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Las unidades fraseológicas en español y en chino

La lingüística es una disciplina cuyo objeto de estudio es el lenguaje humano. Por lo complejo y amplio que resulta este, la lingüística ha particularizado sus investigaciones de acuerdo con diversos aspectos. Así han surgido distintas ramas o disciplinas particulares de esta ciencia entre las que se encuentra la Lingüística Contrastiva, orientada hacia la descripción de las diferencias y semejanzas entre las lenguas; y la Fraseología que es la disciplina lingüística que se ocupa del estudio de las unidades fraseológicas. Toda lengua dispone de una gran cantidad de combinaciones de palabras que se reproducen como combinaciones de sintaxis total o parcialmente fijas y que permiten expresar un concepto determinado. Estos elementos son muchas veces identificados como refranes, proverbios, dichos, máximas, adagios, aforismos, apotegmas o sentencias. En lingüística a estas expresiones se les llama unidades fraseológicas. Desde siglo XIX se plantea que las unidades fraseológicas tienen carácter de signo y poseen la capacidad de ser reproducidas en el habla. En este sentido, Ferdinand de Saussure afirma que “estos giros no se pueden improvisar, la tradición los suministra”. La lingüista Gisela Cárdenas Molina define los fraseologismos como “combinaciones fijas de palabras que tienen un significado nominativo –expresivo e idiomático en su organización léxica, sintáctico – estructural y comunicativa que se corresponden funcionalmente con diferentes lexemas”. El lingüista alemán Gerd Wotjak dice que “el refrán recoge una experiencia sacada de la ciencia del pueblo, es una forma abstracta, no referida a un caso particular, vale para todos; tiene su fundamento en la experiencia acumulada”. A lo largo de la historia el hombre se ha preocupado constantemente por tratar de conceptualizar y caracterizar estas formas establecidas convencionalmente para realizar determinados actos de habla, para expresar determinado pensamiento, consejo, enseñanza o moraleja. Se han transmitido de generación en generación y se han adaptado a diferentes medios y circunstancias. Se sabe que existían desde la antigüedad en civilizaciones como la egipcia, la griega, la romana, la persa y las africanas. En las diferentes culturas de la humanidad las unidades fraseológicas recogen el saber y la idiosincrasia del pueblo en el que son concebidas, su uso es generalizado y forman parte de las tradiciones, modos de vida y la identidad del terruño que les da origen, además de que están profundamente determinadas por situaciones y circunstancias concretas. Todo el pensar de un pueblo está precisado y compendiado en sus refranes. Las lenguas, aunque sean muy diferentes como es el caso del español y el chino, son comparables, ya que poseen rasgos similares y por supuesto rasgos distintivos. Este trabajo se propone presentar un breve análisis comparativo entre unidades fraseológicas de la lengua española cubana y la lengua china. Los estudios comparados entre unidades fraseológicas de distintas culturas, regiones, identidades y lenguas reflejan desde la equivalencia plena y la equivalencia parcial hasta la ausencia de equivalencia. También demuestran que un gran número de estas unidades son comunes a casi todas las lenguas y culturas, incluso entre culturas y lenguas tan diferentes como la cubana y la china, pues abordan temas universales como la generosidad, la amistad, la buena o mala administración, el matrimonio, el amor, la familia, entre otros. Desde el punto de vista semántico un gran número de las unidades fraseológicas del español y del chino poseen equivalencias totales que refuerzan el carácter eminentemente popular, metafórico, jocoso y de veracidad que tienen tanto para la cultura y la lengua española como para la cultura y la lengua china. Por ejemplo:

Uno de los factores que favorece la conservación y trascendencia generacional de las unidades fraseológicas es su estructura sonora, esta se puede comprobar en el nivel fonético fonológico de ambas lenguas. En el refranero español hay una clara preponderancia de formas rimadas. Esta cadencia se evidencia en la curva de entonación de los refranes en español que en la mayoría de los casos es ascendente y luego descendente y está muy ligada a un propósito de repetición que permite a los hablantes recordar estas estructuras y hacerlas coherentes y atractivas. También se hace evidente en las unidades fraseológicas de ambos idiomas la recurrente aparición del recurso estilístico de la aliteración que consiste en repetir uno o varios fonemas con la intención de expresar una idea o producir efectos sensoriales. Por ejemplo: Por el hilo se saca el ovillo. Significado: Un indicio puede servirnos para llegar a una deducción más general.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Significado: Podemos disimular las apariencias pero no cambiar la realidad.

Quien mucho abarca, poco aprieta. Significado: Quien emprende muchas cosas al mismo tiempo, generalmente no desempaña ninguna bien.

La riqueza y antigüedad de la lengua y la cultura china hacen posible que cuente en su haber con una larga lista de refranes herederos de las enseñanzas más tradicionales que fueron establecidas hace muchos siglos atrás. Es una cultura milenaria cuya concepción y desarrollo son más antiguos que los de Cuba, por lo cual acumula una mayor cantidad de unidades fraseológicas en el discurso popular de su pueblo. Cuba y China tienen diferentes culturas, sus idiomas provienen de dos distintas familias de la lengua, sin embargo poseen semejanzas entre sus unidades fraseológicas. En ambos idiomas existen casos en los que se comparten equivalencias semánticas totales, estas permiten corroborar que los refranes son una expresión lingüística que integra la sabiduría popular de ambas culturas y permiten que se pueda aprender abundantemente sobre sus costumbres, su forma de vida, sus tradiciones, pues responden a un significado unitario y metafórico. Tanto los refranes en español como en chino asumen una naturaleza rítmica en sus pronunciaciones, además de utilizar el recurso de la aliteración, lo cual facilita la memorización y retención, por parte de los hablantes, de estas estructuras. El estudio de las unidades fraseológicas es determinante para comprender las disímiles lenguas y culturas. La realidad extralingüística se refleja en el pensamiento del hombre a través de todos los procesos sensoriales que se producen en él, y es mediante del lenguaje que el hombre puede expresarse. Esta relación es común a todos los individuos del mundo, por lo que la correspondencia de esa realidad con el pensamiento del ser humano y con la lengua es sumamente importante a la hora de comprobar y estudiar todos los fenómenos de la vida en general. En los estudios lingüísticos será entonces más sugerente esta relación, porque podremos entender cómo es que los comportamientos de las diferentes lenguas del mundo pueden tener su origen en las características identitarias del ser humano. Claro está que pueden influir otros aspectos mucho más particulares, pero siempre se tendrá en cuenta esta relación primaria. Las lenguas habladas por el hombre en los diversos contextos están colmadas de unidades fraseológicas que representan experiencias y sentimientos universales, comunes a la humanidad, independientemente del país en el que se viva. Estudiarlas es una tarea necesaria para saber las características que poseen.