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El Anticuarismo en Europa Septentrional: La Búsqueda del Pasado - Prof. Prieto, Apuntes de Arqueología

La evolución de la investigación arqueológica en europa, desde la edad media hasta el renacimiento. Se trata de cómo los utensilios de piedra fueron reconocidos como obras de manufactura humana y no naturales, y cómo esto contribuyó al desarrollo de la arqueología y la formación de colecciones arqueológicas en europa. Se destaca la importancia de las fuentes clásicas y el papel de los viajes y las excavaciones en el proceso.

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 09/02/2017

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Tema 5.
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EL MEDIEVO Y EL RENACIMIENTO
EL MEDIEVO Y EL RENACIMIENTO
Pilar Prieto - [email protected]
Arqueolog
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ía I
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Primer cuatrimestre
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2015
2015-
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El nadador de Phaestum
Tabla de contenidos
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1. El paradigma medieval del historiador
2. El desarrollo de la arqueología histórica
3. Anticuarismo en la Europa Septentrional
4. El coleccionismo renacentista y barroco: los gabinetes de
curiosidades
5. La identificación de utensilios de piedra
6. Hacia el paradigma ilustrado
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Tema 5. Tema 5.

EL MEDIEVO Y EL RENACIMIENTO EL MEDIEVO Y EL RENACIMIENTO

Pilar Prieto - [email protected]

ArqueologArqueologíía Ia I – – Primer cuatrimestrePrimer cuatrimestre – – 20152015 - - 20162016

El nadador de Phaestum

Tabla de contenidos Tabla de contenidos

  1. El paradigma medieval del historiador
  2. El desarrollo de la arqueología histórica
  3. Anticuarismo en la Europa Septentrional
  4. El coleccionismo renacentista y barroco: los gabinetes de curiosidades
  5. La identificación de utensilios de piedra
  6. Hacia el paradigma ilustrado

1. El paradigma medieval del historiador 1. El paradigma medieval del historiador

En la Europa Medieval, los túmulos y los monumentos megalíticos eran objeto de interés local, y en ocasiones los clérigos hacían recopilaciones de los cuentos populares que a ellos se referían. Pocos de estos monumentos escaparon al saqueo realizado por señores o siervos con el convencimiento de que había tesoros (en Inglaterra), en España es el el XVII (D. Pedro Vázquez de Orxás obtuvo el derecho de excavar las mámoas para obtener sus riquezas). Las edificaciones antiguas también se violaban con el objetivo de obtener material de construcción, reliquias sagradas y tesoros. Se creía que las únicas noticias sobre tiempos pasados estaban contenidas exclusivamente en la Biblia, en los libros de la antigüedad grecorromana que habían sobrevivido, y en los registros históricos que incorporaban tradiciones de épocas más oscuras. Esta visión cristiana sobre el pasado que existía en la Edad Media ha influido en la interpretación de los datos arqueológicos hasta el presente.

Merlin y Stonehenge

Este enfoque se puede resumir en 6 puntos:

  1. Se creía que el mundo tenía origen sobrenatural y

relativamente reciente y probablemente no durase más que unos pocos miles de años más. En el siglo XVII el arzobispo James Ussher (1581-1656) calculó en el 4004 a.C. (obra: Los anales del mundo), Clemente VIII en el 5199 a.C.

  1. El mundo físico se hallaba en un avanzado estado de

degeneración y los cambios naturales eran dignos de la decadencia de la creación divina original.

  1. La humanidad fue creada por Dios, se pensaba, en el Jardín del Edén, situado en el Próximo Oriente.

Expulsados de allí se extendieron por el mundo y sufrieron el diluvio de Noé. En la segunda diáspora se habría producido la diferenciación de lenguas impuesta por Dios tras su presunción de haber construido la Torre de Babel. Siempre se intentó buscar un vínculo entre Europa y el Próximo Oriente.

  1. Se considera como algo natural que el modelo establecido de conducta humana degenerase.
  2. La historia del mundo se interpreta como una sucesión de eventos únicos. Entre las intervenciones

periódicas de Dios, los asuntos humanos continúan su curso de forma estática o cíclica.

James Ussher

2. El desarrollo de la arqueolog 2. El desarrollo de la arqueologíía hista históóricarica

En el s. XIV, los rápidos cambios sociales y económicos que marcaron el

fin del feudalismo en el N de Italia, llevaron a los investigadores a intentar

justificar las innovaciones políticas aduciendo que tales hechos tenían sus

precedentes en tiempos anteriores. Los intelectuales del Renacimiento

empezaron a tener en cuenta la literatura clásica que había sobrevivido con el

objetivo de proveer de un pasado glorioso a las emergentes ciudades-estado

italianas y para justificar la creciente secularización de la cultura italiana.

Los enfoques de estos intelectuales reflejaban generalmente los intereses

de una nueva nobleza y una naciente burguesía, de cuyo mecenazgo

dependían. Aunque la utilización de precedentes históricos que justificasen las

innovaciones hunde sus raíces en el pensamiento de la Edad Media, es en

estos momentos cuando la búsqueda de precedentes se hace más intensa,

cosa que permite la constatación de que la vida social y cultural de aquel

tiempo no se parecía en nada a la de la antigüedad clásica.

Cola di Rienzo

Es en el Renacimiento cuando se inicia la búsqueda del^ Monumento del s. XIX, en Roma pasado como una 'utopía', este interés conducirá al afán de la colección de objetos del pasado. Por lo tanto, entramos en un periodo con gran desarrollo de la investigación sobre la Antigüedad Clásica en especial con una gran admiración hacia el pasado romano. Este interés se ve plasmado en la obra de Cola di Rienzo (1313-1354) que en 1354 interpreta y explica las inscripciones y monumentos de Roma. Como consecuencia de este proceso, los textos históricos y literarios referidos a la antigüedad, desconocidos o poco estudiados en la Europa occidental desde la caída del Imperio romano, se van haciendo más familiares, y los investigadores van cayendo en la cuenta de que el pasado es algo muy diferente del presente, de que cada época ha de ser estudiada según sus propias premisas, y de que el pasado no puede ser juzgado a partir de los modelos del presente. Los logros culturales de Grecia y Roma se interpretaban como una evidencia que apoyaba la degeneración cultural producida desde aquel tiempo, visión que a su vez reforzaba el concepto cristiano tradicional sobre la historia humana. El objetivo de los estudiosos renacentistas era comprender e intentar emular lo mejor posible los gloriosos logros de la antigüedad. En un principio no se creía que, en su estado de degeneración, los seres humanos pudieran abrigar alguna esperanza sobre la consecución de logros semejantes. Sólo había una esfera en la que el hombre, sin lugar a dudas, había superado a la antigüedad, y era en la posesión de una religión basada en revelaciones divinas, y eso era lo único que importaba.

Ciriaco de Ancona

El aprecio por la antigüedad clásica no se reducía sólo a la literatura, sino que rápidamente se extendió a las artes y a la arquitectura. Pronto los nobles y los ricos mercaderes rivalizarían entre ellos como patrocinadores de las artes. En este sentido, se rechazaba el estilo gótico, y se prefería optar por emular el arte y la arquitectura de la antigua Roma. Este desarrollo provocó enseguida que empezasen a considerarse importantes no sólo la palabra escrita, son también los objetos materiales supervivientes de aquel pasado, como fuentes de información decisivas sobre las civilizaciones clásicas.

Ambas facetas se hallaban expresadas en el trabajo de Ciríaco de Ancona (1391-1451), cuyas investigaciones lo convierten en el primer arqueólogo conocido. Era un mercader italiano que viajó regularmente por Grecia y el Mediterráneo oriental durante un período de 25 años. Algunos de estos viajes tenían el objetivo específico de recavar información sobre monumentos antiguos. En el curso de estas visitas copió cientos de inscripciones, hizo dibujos de monumentos, coleccionó libros, monedas y obras de artes. S interés especial fueron las inscripciones públicas, que recogió y comentó en 6 volúmenes, algunos de los cuales se han conservado, siendo los restantes pasto de las llamas.

Rutas realizadas por Ciriaco de Ancona

En esta época muchos viajeros se dedican a reconocer gran parte del Mundo Antiguo como es Ciriaco de Ancona , que identifica lugares antiguos y dibuja y transcribe múltiples inscripciones

Artistas como Brunelleschi (1377-1446) o Donatello (1386-1466) miden y dibujan monumentos romanos. Pero esta admiración no impide que se destruyan monumentos al utilizarlos como cantera. Por ejemplo el templo de Minerva, el Coliseo sirvieron para construir la basílica de San Pedro o el Palacio Farnese entre otros, y el responsable de estas destrucciones es un artista tan conocido como Bramante. Es este período se realizan grandes descubrimientos como la placa de bronce escrita en umbro encontrada en el teatro romano de Publio, que fue expuesta al público. Se descubren túmulos en Tarquinia con ricos ajuares de oro. En 1493 se descubre la Domus Aurea de Nerón que inspiró a múltiples pintores de la época, como por ejemplo Rafael. Las excavaciones iniciadas en Roma por Pío II (1458-1461) y Alejandro VI (1492-1503) son una verdadera recolección de obras 'bellas' a partir de las cuales se nutrían las colecciones arqueológicas que serán el núcleo de los grandes museos actuales de Europa.

Bramante Coliseo

3. 3. AnticuarismoAnticuarismo en la Europa Septentrionalen la Europa Septentrional

Destaca John Aubrey (1626-1697), es el más famoso de los anticuarios del siglo XVII, trabajó principalmente en Wiltshire. Confeccionó descripciones de Stonehenge y Avebury, y aportó la idea de que estos grandes monumentos prehistóricos podían ser templos druídicos. Destacando la obra Monumenta Britannica (1675).

John Aubrey

Avebury

Stonehenge

Las investigaciones sistemáticas protagonizadas por

anticuarios en Escandinavia se desarrolló a partir de

1523, fecha de separación de Dinamarca y Suecia,

consecuencia de la rivalidad política y militar que surge

a partir de ese hecho destacando Johan Bure (1568-

1652), funcionario sueco, y Ole Worm (1588-1654)

médico danés, quienes documentaron un gran número

de ruinas. Worm creó un museo particular, que fue el

primer museo del país y que se acabó convirtiendo en

la Colección Real en 1680. Olof Rudbeck (1630-1702)

hizo trincheras y dibujó secciones verticales de gran

número de túmulos de la época vikinga en la vieja

Uppsala, determinando de esta manera la edad relativa

d ellos enterramientos individuales en túmulo.

En Francia en el s. XVI los reyes

coleccionaban estatuas romanas y bronces locales o

importados. A los restos prehistóricos se les concedía

menos valor que a las inscripciones romanas.

Ole Worm

Olof Rudbeck

Johan Bure

En Alemania fue clave el redescubrimiento en 1451 de la obra de Cornelio Tácito (56-120 d.C.) Germania , que contenía una detallada descripción de las costumbres de los antiguos germanos, pues llevó a los investigadores a utilizar fuentes clásicas y no leyendas medievales para sus estudios de historia antigua. En 1616 se publica el primer estudio, basado también en la investigación de restos materiales de Philip Klüver (1580-1622), Germaniae Antiquae. En toda Europa estaba pasando un fenómeno similar, se incorporaban hallazgos arqueológicos a colecciones de curiosidades, así había hallazgos locales junto a estatuas y vasijas pintadas importadas de Grecia y Roma, y ocasionalmente se realizaba alguna excavación para conseguir objetos o se promulgaban leyes para proteger las antigüedades y para asegurar los hallazgos a las colecciones nacionales.

A principios del XVI se encuentra el Laoconte de Agesandro (50 dC), restaurado por Miguel Angel, y avanzado el siglo se descubre la Estatua del Nilo, el Toro Farnesio, La Quimera de Arezzo (en

  1. etrusca, distintas catacumbas y la Villa Adriano que será fuente de inspiración de muchos artistas

Philip Klüver

4. 4. El coleccionismo renacentista y barroco:El coleccionismo renacentista y barroco:

los gabinetes de curiosidadeslos gabinetes de curiosidades

Gabinete antiguedades Musei_Wormiani_Historia

Surge en este período el coleccionismo tanto eclesiástico como nacional o privado. Por ejemplo colecciones como la de Sixto IV en el Capidoglio, Julio II en el Belvedere o las colecciones de las grandes familias como la de Medici o Farnese. En este periodo sobre todo en el s. XV se publican obras de autores clásicos que tenían relación con el arte antiguo. A partir del siglo XVI abundan las publicaciones sobre monumentos y estatuaria del Imperio Romano. Sin embargo se trata siempre de una búsqueda del objeto hermoso más que de una actividad científica tal y como se puede entender hoy en día.

El fenómeno coleccionista en Europa no fue homogéneo, se vio sometido a las modas y manías del gusto las cuales prescribieron qué piezas hechizaban al hombre en un momento u otro, o qué sujetos de la sociedad se arrogaban el derecho de recopilarlas.

No es de extrañar que uno de los hitos que marcaron el principio de la Edad Moderna fuese el encuentro de Occidente y el continente americano en 1492. Estos gabinetes de las maravillas se fraguaban en una Europa que averiguaba que otras culturas, otras vidas, otros valores, remotos en el espacio y en el tiempo, cohabitaban en un mundo paulatinamente menos estrecho. Las investigaciones etnográficas durante el Renacimiento estuvieron al orden del día, y ciertamente allanaron el camino al desarrollo de métodos arqueológicos, los objetos exóticos del Nuevo Mundo se coleccionaban en los gabinetes para explicar esa civilización. ¿Eran descendientes de Adán, de los fenicios, egipcios, romanos o judíos? Así los gabinetes ofrecían la cultura material, que cotejada con la de los pueblos conocidos, desvelaba la clave de los orígenes de las civilizaciones aborígenes, su historia, su religión, su sociedad…. Cualquier elemento que se diferenciara de las antigüedades clásicas se amontonaba junto a las muestras de Egipto, ya que los estudiosos buscaban un punto de conexión entre los jeroglíficos del Nilo y la escritura azteca.

Las cámaras de las maravillas, típicas de la edad Barroca, se eclipsaron con la Ilustración. En Europa se desató una pasión por coleccionar piezas originales de Roma, y ante la falta de la riqueza de tallas originales de la que disfrutaban los italianos se contentaron con importar copias, vaciados en yeso y en bronce, que irradiaban la esplendidez de la teatralidad antigua en sus Cortes. Pero contrastando por el interés por estas antigüedades al mismo tiempo se llevan a cabo grandes destrucciones de monumentos: el Coliseo fue utilizado como cantera para la construcción de edificaciones de Pío II, se saquearon los Foros, las Termas de Diocleciano, se destruyó el templo de Minerva en el Foro, la cubierta de bronce original del Panteón es mandada arrancar por el papa Urbano VIII, …...

La fuente de inspiración del arte y de las letras renacentistas fue casi en exclusiva la antigua Roma, germen primigenio del cual brotaban las raíces de la identidad cultural de la península italiana, puesto que Grecia siempre jugó un papel relativamente secundario en este proceso. A pesar de ello, en Florencia, Cosimo de Medici atrajo a maestros de griego y coleccionó manuscritos en el Palazzo Medici, incluso patrocinando una academia a semejanza platónica en el cual se debatía de literatura, historia y pensamiento helenos. Había algunos aventureros y anticuarios italianos interesados en el legado del mundo clásico griego, hubo intentos de elaborar una cartografía histórica del Egeo, Cristóforo Buondelmonti (1386- 1430), que viajó por todas las islas griegas. Era importante conocer la geografía marítima del Mediterráneo, sobre todo de interés político y comercial. Ciriaco de Ancona visitó una gran cantidad de ciudades con reminiscencias clásicas: Bizancio, Rodas, Damasco, Alejandría, Beirut, Delfos, Tebas, Esparta,…. Pero Atenas colmó las expectativas de su apasionada contemplación de antigüedades. Le deslumbraron el mármol de sus murallas, los templos, las casas, las estatuas paganas, reducidas en ocasiones a escombros. En esta fase de emergente filohelenismo, en el s. XVII llevó a aristócratas y reyes como Luis XIV a hacerse con bajorrelieves, monedas, inscripciones, mármoles, etc. Se recupera la obra de Pausanias como guía para la exploración del país.

EL RETORNO A GRECIA Y AL MEDITERRANEO ORIENTAL: VIAJES, DOCUMENTACIÓN

Y COLECCIONISMO

Bombardeo del partenón en 1687. Grabado aparecido en el libro Attene Atica , de Francesco Fanelli, Venecia, 1707

Nicolas Stenonus

Pedro Mártir de Amglería

En 1669, el danés Nicolaus Steno (1638-1686), considerado padre de la Geología, comparó algunos fósiles con conchas de moluscos actuales, dándose cuenta que se parecían casi tanto como los cristales inorgánicos. En consecuencia concluyó que las conchas fosilizadas eran los restos de animales que una vez estuvieron vivos.

Las comparaciones etnográficas desempeñaron un papel similar en el establecimiento del origen humano de los utensilios de piedra. La posibilidad de que en un pasado hubiesen vivido en Europa grupos humanos que no conocían el uso del metal fue sugerida por primera vez a principios del siglo XVI por Pedro Mártir de Anglería (1457-1526), cronista de Indias, cuando relacionó los nativos de las Indias Occidentales con las tradiciones clásicas de una Edad del Oro primigenia.

El geólogo italiano Georgius Agricola (Georg Pawer:

1494-1555) expresó la opinión de que los instrumentos

de piedra tuviesen muy probablemente un origen

humano, mientras que Michel Mercati (1541-1593),

superintendente de los Jardines Botánicos del Vaticano

y físico del Papa Clemente VII, sugirió en su

Metallotecha que, antes de la utilización del hierro,

seguramente los utensilios de piedra habían sido

'extraídos del ma´s duro pedernal para ser usados en la

locura de la guerra' …. En 1655, el francés Isaac La

Peyrère (1596-1676), uno d ellos primeros escritores

que se atrevió a poner en tela de juicio los relatos

bíblicos sobre la creación de la humanidad, adscribió

las 'piedras del trueno' a la raza 'preadamita', la cual

según él había existido antes de la creación del primer

hebreo descrito en el libro del Génesis.

Georgius Agricola

Michael Merchati

En Gran Bretaña, el conocimiento creciente de los pueblos nativos que poblaban el Nuevo Mundo desembocó en una convicción cada vez mayor de que los instrumentos de piedra eran producto de seres humanos. El anticuario Willian Dugdale (1605-1686) o conservador del Ashmolean Museum Robert Plot (1640-

  1. atribuyeron la manufactura de tales objetos a los antiguos bretones, que emplearían utensilios de piedra antes de aprender a trabajar los metales. Se realizaron comparaciones de instrumentos de piedra europeos con los de los indios, habitantes de islas del Pacífico.

Robert Plot

Willian Dugdale

Antoine de Jussieu

Bernard de Montfaucon

En Francia en 1719, Bernard de Montfaucon (1655-1741) adscribió las tumbas megalíticas con hachas de piedra a una nación que no conocía la utilización del hierro, siguiendo las investigaciones británicas y escandinavas de la época. Antoine de Jussieu (1686-1758) efectuó cinco años después detalladas comparaciones entre los utensilios de piedra europeos y las piezas de interés etnográfico traídas de Nueva Francia y del Caribe. Constató que “la gente de Francia, Alemania, y otros países del norte, si no hubieran descubierto el hierro, se asemejarían a los salvajes de hoy día, ya que hasta entonces compartieron los mismos instrumentos y las mismas necesidades que ellos, es decir, aserrar madera, extraer corteza, cortar ramas, matar animales salvajes, cazar para comer y defenderse de los enemigos”.

A pesar de que los escritores isabelinos seguían creyendo, a la manera medieval, que el mundo se acercaba a su fin, en la segunda mitad del XVII en muchos países de la Europa occidental se tenía esperanza en el futuro. Las razones para este optimismo creciente abarcaban las revoluciones científicas de los ss. XVI y XVII que protagonizaban Galileo y Newton (reinados de Isabel I y Luis XIV). Entre las clases medias creció una fe en el progreso y la creencia de que los seres humanos eran los dueños en gran medida de sus propios destinos. Esto también hizo caer en la cuenta a los habitantes de Europa occidental sobre los modos de vida de los pueblos tecnológicamente menos avanzados que habían sido descubiertos en otros lugares del mundo y que empezaron a ser tomados como supervivientes de una condición humana primitiva, más que como productos de una degeneración.

Newton

Galileo

El filósofo italiano Giambattista Vico (1668-1744) creía que la historia poseía unas características cíclicas y afirmaba que todas las sociedades humanas evolucionan cumpliendo unos estadios similares de desarrollo y decadencia que reflejan las acciones uniformes de la providencia. La única excepción era la de los hebreos, cuyo progreso estaba guiado por mediación divina. A pesar de que no fuese un evolucionista, su enfoque ayudó al nacimiento de la creencia de que la historia puede ser entendida en términos de regularidades análogos a los que se proponían para las ciencias naturales. Giambattista Vico se propuso formular los principios del método histórico, basándolos en tres premisas:

  • Determinados periodos históricos tienen características semejantes entre sí, aunque varíen los detalles.
  • Establece un orden en los ciclos históricos: Fuerza bruta, fuerza heroica, justicia, originalidad deslumbrante, reflexión destructiva, opulencia, abandono y despilfarro.
  • La historia no se repite, no son ciclos cerrados, más bien una espiral creciente que crea nuevos elementos.

Sus tesis sobre la distinta evolución de los periodos históricos influyó más adelante en las obras de Montesquieu, Auguste Comte y Karl Marx.

Giambattista Vico