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Asignatura: civil I- derecho de familia, Profesor: Aitor Zurimendi, Carrera: Derecho, Universidad: UPV-EHU
Tipo: Apuntes
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INTRODUCCIÓN
1 «Para empezar, ignoramos cuántos libros constituyen la producción total del poeta. Hay títulos anunciados desde un principio y nunca aparecidos —Com - plemento directo, Edición de madrugada— y otros, como Poesía e historia,
pertenencia a los citados libros es también sumamente confusa.» De «Modelos y transformaciones en la poesía de Blas de Otero», en Blas de Otero. Study ol a poet (Wyoming: 1980), p. 29. 2 «La poesía de Blas de Otero», en Blas de Otero. Study ot a poeta, p. 3.
106 Emiliano Luna Martín
Solo está el hombre. ¿Es esto lo que os hace gemir? Oh si supieseis que es bastante. Si supieseis bastaros, ensamblaros. Si supierais ser hombres, sólo humanos.
¿Os da miedo, verdad? Sé que es más cómodo esperar que Otro —¿quién?— cualquiera. Otro, os ayude a ser. Soy. Luego es bastante ser, si procuro ser quien soy.
No sigáis siendo bestias disfrazadas de ansia de Dios. Con ser hombres os basta 5.
Huyo del hombre que vendió su hombría y sueña con un dios que arrime el hombro a la muerte, Sin Dios, él no podría aupar un cielo sobre tanto escombro 6
3 Idem, pp. 9-10. ANToÑio NÚÑEz: «Encuentro con Blas de Otero», en ínsula, 259 (1968), p. 3. Ancia, pp. 134-135. Pido la paz y la palabra, p. 33.
— 1960. En castellano. Ediciones de la Universidad de México. — 1960. Con la inmensa mayoría. Losada. Buenos Aires. (Reúne PPP y En cas tellano.)
PPP, En castellano y QTE.) — 1977. Fn castellano. Lumen. Barcelona. (Hemos utilizado la segunda edi-
blicados en la posguerra española, es decir, tanto los primeros libros de este
de los límites de 1950 a 1965... (Gran parte de estos libros fueron publicados en el
Aires, Bogotá, Caracas y Puerto Rico; estos libros habrán sido poco accesibles al público lector de España y habrán ejercido una influencia restringida) 3.
8 «La marea ascendente de la poesía social», en Historia y crítica de Za Lite - ratura española, VI (Barcelona: Editorial Crítica, 1980), Pp. 214-215. A. G. CARTÁLÁPTEORÁ: «Breve noticia a la primera edición de Pido la paz y la palabra», en Peña Labra, 33 (1979), Pp. 21-23. lO Blas de Otero. Contribución a una edición crítica de su obra. Tesis doctoral dirigida por don Rafael Lapesa, presentada en la Sección de Filología Románica de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense (Madrid: 1983).
tras del poema son:
a) Establecimiento previo del diálogo entre el autor —«mi voz»—
c) Encuentro del yo personal y el vosotros en la primera persona
«Labraremos la paz, la paz, la paz».
El logro de la paz exigirá un esfuerzo arduo, anunciado con dos locuciones adverbiales donde están reunidas, paradójicamente, las
borrad/o, labraremos. La paz venidera se repite tres veces como eco que se debe grabar en todos; la envuelven tres formas del verbo sufrir en pasado, para advertir que sólo aquélla, la paz, desterrará el sufrimiento.
evangelio:
Si entro en el mundo.., es únicamente por dar una vuelta al evangelio, pues al fin he comprendido que aprovecha más salvar el mundo que ganar mi alma.
utilizando un tono conversacional: «Escribo ¡ hablando» (Poética 2),
Apreté la voz como un cincho, alrededor del verso. <Poética, 1)
cos en la poesía de Blas de Otero desde sus comienzos; pero ahora lo
tres primeros versos: «Escribo ¡ por ¡ necesidad»; a continuación
Apreté la voz. Como una mano
(Poética)
(^114) Emiliano Luna Martín
del libro, de manera que, sobre la estructuración de base temática ya propuesta, se podría hablar de una estructura formal que consiste en distribuir los poemas en dos polos: los breves al comienzo y los menos breves a continuación. En castellano ofrece un progreso del verso libre. Se marca ahora la voluntad de liberar los poemas de estructuras rígidas, que se hará más profunda en la poesía posterior del autor. Sin embargo, se man- tiene el uso sistemático de la rima en su variedad asonante, más emparentada con la poesía popular.
mas estróficos sino que la libertad afecta también a la medida de los versos. Transitamos de los bisílabos hasta los versículos en el límite de veinte sílabas, con predominio de los versos de arte menor, sólo contrarrestado por el amplio uso del endecasílabo. En cuanto a este
cuarenta marzos cenicientos, lientos.
Advierte 5. de la Cruz que es en esta obra donde el autor ensaya la ruptura dcl cndecasílabo con más frecuencia.
constante dando una extensión similar a los versos. En estos casos
cortos sirve para expresar con aquéllos un rasgo relevante del con- tenido; entre muchos ejemplos, véase el poema «Por-Para», cuyo últi-
Una estructuí-a fundamental en la poesía de Blas de Otero es el soneto. «Es uno de los más grandes y originales sonetistas de este
esta estrofa en dos dc los pasajes más optimistas de la obra. El pareado predomina al comienzo de FC. La base de todos ellos
y heptasílabos los del poema que comienza «Quisiera ir a China...»; dos endecasílabos forman los pareados «Dicen Digo» y <‘Don Quijote y San... Ignacio”; el titulado «15 de abril» lo forman un octosílabo y un pie quebrado, y «Fuera» es un germen de silva (heptasílabo y endecasílabo).
>~ «Blas de Otero y el soneto heterodoxo”, en Blas de Otero. Study of a poet, pp. 11.18.
heptasílabos y endecasílabos con rima arromanzada; véanse, entre
—sólo en «Letra’> la rima es consonante. La polimetría puede ocasionar que pasen desapercibidos algunos
así, en el poema «Por caridad» riman en asonante casi todos sus versos y el titulado «Entendámonos» está formado por once pa- reados.
Todos los fenómenos enumerados parecen confirmar la intención del autor de conseguir una expresión directa, libre de estructuras rígidas o muy elaboradas. Sí había demostrado un dominio extraor- dinario de la métrica académica en obras precedentes; pero abandona ahora esa vía «retórica” y explica su decisión en un poema de QTR, el titulado «Aquí hay verbena olorosa»:
Puedo hacer lo que quiero con la pluma y el papel. Pero prefiero hacer un verso vivo y verdadero,
y en sus declaraciones de 1968 a la revista Ínsula.
3.2. Sintagma nominal y sintagma verbal
Sólo dos poemas de FC están formados exclusivamente por sintag- mas nominales: Teruel-Yonne y Esta villa se lleva la flor. Hay pocos ejemplos en los que las únicas formas verbales son ser y estar. Si nos preguntamos por qué escasean los poemas esencialmente nominales y, en cambio, predominan los que contienen verbos, habrá que res- ponder que En castellano es un libro instalado en el tiempo y, por tanto, en el movimiento; una obra en la que nada se ve sub specie aeternitatis. Parece que el autor es fiel al principio machadiano de hacer la poesía «palabra en el tiempo>’. Los nombres propios —topónimos y antropónimos— forman una nómina muy extensa en la obra oteriana, y FC no es una excepción. Aquí destaca la palabra España designando diversas nociones: el país surgido de la posguerra, postrado y miserable; el pueblo silenciado y recluido en los muros de una cárcel o de una plaza de toros; en
Si se pasa al plano composicional, parece evidente que la presen- cia de A. Machado predomina sobre cualquier otra, y no sólo en los poemas más breves, que recuerdan los proverbios y cantares. Dentro de este plano, el poema «Cantar de amigo» lo es, en efecto, por su estructura métrica más que por su contenido I6~
y «La va buscando». La misma expresión en «Litografía de la cometa». En «Teruel-Yonne» y «Sol de justicia» son vocablos antónimos los que se repiten para marcar el contraste entre dos objetos o ideas ‘~.
~ Este fenómeno ha sido analizado por CARLOS BousoÑo en «Un ensayo de estilística explicativa (Ruptura de un sistema formado por una frase hecha)», en Homenaje universitario a Dámaso Alonso (Madrid: Gredos, 1970), Pp. 69-84. Por mi parte, ofrezco una relación de ejemplos tomados de FC: «con cantos que son duras verdades como puños”, «dejando a un lado el cartón y al otro la trampa», «poderoso caballero es don Quijote”, «agua pasada por las armas del olvido», «sobre la mesa de la miseria madre», «sé que Castilla es- ancha», «así en España como en el hombre», etc. Las citas literales son también muy abundantes. 17 La carga retórica de la poesía oterina fue estudiada por RIcARDO SEiZÁBRE en «Juegos retóricos en la poesía de Blas de Otero», Papeles de Son Armadans, CXXV (1966), pp. 137-151.
118 Emiliano Luna Martín
monos”, respectivamente), que expresan la idea de «preparar el futu- ro’>, añadiendo la segunda forma el sufijo -ear del aspecto frecuentati- yo; la misma estructura se repite en giraldear (en «No espantéis el rui- señor”), derivado de giralda, para expresar la acción de elevar lo que está abajo; del ave fénix procede el verbo enfenixarse, <‘renacer de las propias cenizas’> el poeta por haber reencontrado la fe en la solidari- dad humana. También los adverbios terminados en mente, característicos del estilo de Otero 1<, ofrecen ejemplos originales en esta obra. El poema
texto parece significar «cielo intensamente azul” y puede haber sido inspirado por una imagen luminosa de esa ciudad, recordada por
triste (‘<Palabras reunidas para A. Machado’>), donde la tristeza modi - ficada por el adverbio podría aludir a la muerte de García Lorca; por último, de cielo procede descieladamente (<Coral a N. y.’>), neo- logismo que expresa, en mi opinión, la autosuficiencia de la tierra, del hombre. Reaparecen en FC los términos lientos, «húmedos, tristes”, cantil y fronda, característicos del autor desde sus primeras obras. En el plano semántico, es innegable que las metáforas y sobre todo los símbolos aparecen profusamente en las páginas de FC. Son símbolos los términos que, literalmente, designan realidades del mun- do sensible, pero en último término nos remiten a nociones abstrac- t~s que constituyen, en este caso particular, la base ideológica y afectiva del autor. En castellano ofrece una relación generalmente constante entre cada símbolo y su simbolizado. Son de todos conocidos los símbolos hoz, martillo, rojo y paloma, presentes en la obra. Pero tienen más interés para nosotros aquellos símbolos escogidos por el autor para expresar el contraste entre el mundo real y el mundo soñado o ideado, entre el mal presente y la felicidad futura, entre lo que es y lo que debe ser y, según el poeta, será. Los símbolos recurrentes en FC para expresar esos contrastes son: mar, agua, aire, río, viento, sol, luz, árbol, cárcel, sombra, alba,
sentido de algunas de estas palabras en pasajes de sus obras; en el poema «Cuando digo”, de QTF, se lee:
18 E ALAncos LLORÁcH: La poesía de Blas de Otero (Salamanca: Anaya, 1966>, PP. 83-87. Para una interpretación distinta del adverbio granadamente, véase JosÉ A. MAyORAL.<’Creatividad léxica y lengua literaria: las formaciones adverbiales en -MENTE”, en Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica de la Universidad Com- plutense, 1 (1982), espec. Pp. 51-52.
120 Emiliano Luna Martin
nece al ámbito de lo positivo y deja de ser el símbolo manriqueño de la muerte. Más adelante, en MEV, Otero contradice incluso a Man-
SEGUNDA PARTE.—Análisis temático de En castellano
Es innegable que En castellano transparenta de principio a fin la ideología política de su autor y propone unas soluciones inspiradas por esa ideología para resolver los males de la humanidad y, particu-
en el triunfo final y la emoción sentida ante los símbolos materiales
y no sólo las consignas dictadas desde fuera. En este sentido, el pro-
da Blanco Aguinaga de dicha «conversión» —que no tiene nada de ex- traordinaria—, a raíz de la afiliación del poeta en 1952 al Partido Comunista. Hay que convenir en que tan imperiosa como la necesidad de creer en algo pudo ser la necesidad de enfrentarse al Régimen y, en primer lugar> al entorno social con armas literarias:
Un día —ya se sabe— Blas de Otero dejó atrás el mundo religioso de su in - fancia y juventud... El cambio —no hay misterio y conviene decirlo llanamente— es el que, pasando por el existencialismo, le lleva de la soledad y la poesía reli - giosa hacia la conciencia histórica y, por lo tanto, el socialismo. No fue el único en su generación (como no ha sido el único en el siglo). Es, sin embargo, de los pocos poetas españoles de posguerra que se han mantenido a la altura de los tiempos en su convicción y en la altísima calidad de su poesía. Su caso, por lo tanto, si no común entre poetas españoles de hoy, responde, en cambio, a una evolución mayoritaria de la sociedad española (y del mundo) y es, para la poesía,
21 «Pasar», en HP.~, Pp. 108-
sinceridad, apasionamiento y fe. Otero, antes y después actúa del mismo modo: como un creyente; la unción personal de sus primeros versos religiosos se tras- lada ahora a la unión solidaria y social; del yo considerado como minúscula e intransferible partícula de Dios, el poeta pasa al yo microscópico y soluble de la inmensa humanidad». En Blas de Otero. Study..., p. 4.
paradigmática, ya que demuestra decisivamente, contra opiniones muy divulgadas y contra el silencio crítico que se ha hecho alrededor de su obra a partir del «cambio”, que no existe contradicción necesaria entre la calidad poética y el compromiso político 23
Se ha dicho que FC es «el libro más histórico de Blas de Otero».
el que una persona va dejando constancia de su existir. Es un diario poético que se puede confrontar con la biografía del autor para con- firmar que los nombres, las fechas, los hechos, y también los sueños,
contraste violento que observó entre ese país y el suyo; el poema «MCMLV’> es necrológico, recuerda que hace dieciséis años terminó la guerra civil y se perdió la libertad. Varios textos han sido creados en Barcelona, durante los años de residencia en esa ciudad. El home- naje a A. Machado, la lectura del poeta N. Hikmet, la muerte de un exiliado, esa Laura que se prostituye, son experiencias del poeta tras- ladadas al libro. La superioridad numérica de estos poemas es indu- dable sobre aquellos otros que recuerdan consignas o emociones pro- pias de cualquier fiel a una idea. En segundo lugar, FC es una obra política> porque le da un sen- tido o dirección a la transformación que propone. El proceso que precede a este mensaje poético-político se puede reconstruir: El poeta busca la solución de los problemas colectivos, que son los suyos, y la encuentra en el materialismo histórico, es decir, en la fuerza revolu- cionaria de la clase trabajadora y oprimida. A ella se dirige para decirle que en sus manos está su propio destino, la felicidad en este mundo, la paz; para forjarías hay que trabajar solidariamente, pues la paz exige como paso previo el acuerdo de todos, el pacifismo. Por último, FC es poesía social, puede ser incluida en la literatura
colectividad. El término «problemas» advierte que la temática social se nutre de las deficiencias de una sociedad> de las causas de infelici- dad de sus miembros (injusticia, opresión, etc.). Blas de Otero ve pro- blemática la realidad en que vive. El poeta y critico Leopoldo de Luis ha precisado los rasgos funda- mentales de la poesía social en su Antología de 1965. Son los siguientes:
a) Participación del autor en los hechos testimoniados. b) Intención denunciadora.
>~ De «El mundo entre ceja y ceja: releyendo a Blas de Otero», en Papeles de Son Armadans, 244-245 (1977), p. 146.
En castellano, de Blas de Otero, veinticinco años después... 123
El planteamiento del poeta es simplista en la etapa de FC. No se
encontrar una explicación filosófica o psicológica de los males pre- sentes. Su objeto es la España donde vive, y de este referente privi- legiado se derivan los temas de En castellano. En definitiva, si se pregunta dónde la solidaridad, dónde la justicia, dónde la libertad y dónde la paz que pide el poeta> la respuesta es siempre la misma: para empezar, en España.
montañas y ríos españoles. Es fácil ponerse de acuerdo en que la imagen oteriana de España es triste, por las causas que iré analizando en apartados sucesivos. El dolor de España lo produce la falta de libertad en el poema «En esta tierra»:
A mí lo que me duele es el pecho. (El pecho tiene forma
El médico me ha dicho: —Mucho aire, mucho ni.. - —Como no lo pinte.
Dolor y amor van unidos en el grupo de poemas que marcan el contraste entre Francia y España. En el titulado «Parábola de doble filo”, el Pirineo no es una frontera, sino una guillotina que separa dos mundos completamente distintos. Si en el poema «Por-Para’> se insinúa una España posible, mejor que la «caricaturesca España actual’>, el conjunto del libro revela que esa patria deseada por el poeta ha existido en algún momento anterior. El antes fue la República:
La primavera ha venido y se ha ido
escribe en «15 de abril>’, fecha que sigue a la proclamación de la
estación primaveral y ella sola es toda la primavera, es decir, el tiempo de la renovacion.
Dos espumas frente a frente Una verde y otra negra.
Al tiempo del guerrear,
se perdió la verdadera. Aquí yace media España. Murió de la otra media.
Anda,
España,
y anda;