
El cambio climático y su impacto en el bienestar de las
poblaciones
Vicenç Navarro
http://www.vnavarro.org
Uno de los fenómenos que definirá con mayor intensidad el siglo XXI será el impacto que los
cambios irreversibles del clima tendrán en el bienestar de las poblaciones (y muy en
particular de las poblaciones urbanas). Frente a esta realidad es urgente subrayar que:
1. Tales cambios no son solo amenazantes para el futuro, sino que los estamos sufriendo ya
ahora mismo, afectándonos no solo a medio y largo plazo, sino en este momento.
2. Es obvio que las sociedades, tanto las más desarrolladas económicamente como las menos
desarrolladas, no están preparadas para responder a dicha amenaza.
3. Tales cambios climáticos exigirán (y ya están exigiendo) transformaciones muy
sustanciales en nuestras sociedades, que significarán cambios en la manera como están
organizadas y gobernadas. Dichas modificaciones significarán una reflexión colectiva sobre el
tipo de sociedad en el que deseamos vivir. Ello implicará una lucha de intereses que se
asemejará y multiplicará las luchas generadas para resolver las crisis económicas y
financieras actuales.
4. El sistema económico vigente en la mayoría de países desarrollados y en vías de
desarrollo, caracterizado por el sistema de propiedad privada de los mayores medios de
producción, distribución y financiación está dificultando la respuesta necesaria para
responder a la amenaza que representa el cambio climático, requiriéndose un cambio
sustancial en las relaciones de poder derivadas de este sistema económico y de su
gobernanza económica y política. Para prevenir la agudización del problema, así como para
alcanzar la ¬¬reducción del daño, y conseguir su adaptación a los cambios climáticos, se
requerirá una democratización de dicha gobernanza, con cambios en los tipos de producción,
consumo y distribución.
5. Estos cambios exigirán una transformación también en los partidos políticos y movimientos
sociales –como los sindicatos- comprometidos con el bienestar de las clases populares, que
serán los grupos sociales probablemente más afectados negativamente por estos cambios
climáticos irreversibles.
6. Las áreas de mayor conflicto serán las que se centren en los cambios en los sistemas de
producción, consumo y distribución de recursos. La enorme concentración de recursos
(incluido de capital y de renta) en manos privadas es incompatible con el proyecto
reformador de protección de las clases populares frente a los daños climáticos.
7. Tales cambios no significan necesariamente una disminución de la actividad económica,
sino un cambio sustancial de dicha actividad, con una considerable redistribución del tiempo
de trabajo y un cambio de los tipos de producción y consumo.
8. En el mundo hay un enorme déficit de actividades que se requieren para desarrollar el
enorme potencial de los seres humanos, actividades que pueden o no ser remuneradas. No
puede aceptarse el principio de que deben dejarse, sin cubrir, las necesidades de desarrollo
humano a fin a proteger a las poblaciones de los cambios climáticos. La creatividad humana
ha mostrado históricamente que puede desarrollar una compatibilidad entre recursos y
necesidades humanas, sin afectar negativamente al clima.
9. No se puede aceptar que algunas poblaciones y algunos trabajadores tengan que llevar la
carga de prevenir el deterioro climático mediante marginación o desempleo. Los cambios
necesarios tienen que ir juntos, y decidirse democráticamente. En realidad, la corrección del
cambio climático y la preparación de las sociedades frente a esta amenaza requerirán una
gran cantidad de empleo y actividad económica, incluso después de la necesaria distribución
del tiempo de trabajo y del tipo de trabajo.
10. El establecimiento de una sociedad sostenible significa una expansión de actividades
económicas existentes, como más y mejor transporte público, el rediseño y mantenimiento
de formas de energías renovables (habidas y por haber), el mantenimiento y rediseño de las
viviendas, la creación de nuevas formas de utilización de energías no contaminantes, la
reducción del CO2 y otros productos contaminantes, el rediseño de los puestos de trabajo
para que sean menos estresantes y más satisfactorios, y otras actividades.