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Capitulo 2 (libro), Apuntes de Psicología

Asignatura: Tècniques d’Intervenció i Tractament Psicològic, Profesor: , Carrera: Psicologia, Universidad: UAB

Tipo: Apuntes

2010/2011

Subido el 24/10/2011

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¡Descarga Capitulo 2 (libro) y más Apuntes en PDF de Psicología solo en Docsity!

Proceso de evaluación psicológica cognitivo-conductual: una guía de actuación 1 INTRODUCCIÓN AL PROCESO y DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA CLÍNICA COGNITIVO-CONDUCTUAL (EPC) En e: presente capítulo se trata de ofrecer una panorámica sencilla pero rigurosa que ayude a cn- tender mejor el proceso de evaluación psicológica víínica (EPC) y avanzar en su aplicación coticiana en la clínica psicológica y de salud mental desde ana perspectiva cognitivo-conductual. Pará ello, se realiza en primer Jugar un breve acercamiento al proceso de evaluación psicológica clínica. para pos- terlormente repasar las principales tareas propias de la EPC: análisis descripuvo, diagnóstico, evaluación para el tratamiento — incluyendo la panificación del mismo - y evaluación del cambio producido. durante y tras el tratamiento. A lo largo de todo el capítulo se sigue de cerca el modelo expuesto por el autor en otros lugares (Muñoz, 2002; Muñoz, 2003). La caracterización y aplicación de las px estrmegias de evaluación psicológica comúnmente empleadas en las intervenciones clínicas desde una perspecriva cognilivo-conductua: ss abordan en los capítulos siguientes de este menual, Teualmente, más adelante en este voluzuen se ofrece algún ejem pio de formulación de casos clínicos. 1.1. Breve introducción a la evaluación psicológica clínica La BFC tiene un desarrollo histórico paralelo al de la psicología y resulta de todo punto imposible O Eticiores Pirámide MANUEL MUNOZ intentar resumirlo en unas líneas (para revisiones completas, véanse Fernández Ballesteros, 2003; Her sen, 2004; Grahan y Naglicri, 2003). A continuación se resaltan algunas influencias básicas que pueden resultar claves a la hora de entender el estado actual de la evaluación cognitivo-conductual, a saher: — El desarrollo de las clasificaciones diagnósti- cas ocurrido en los últimos 25 años. Una par- te de las actividades de la EPC se centra en la observación de los problemas y trastornos de los clientes que en la mayoría de las ocasio- nes desemboca en un diagnóstico. A partir de los años ochenta del pasado siglo xx los cs- fuerzos del enfoque neokracpeliano han cris- Lalizado en las sucesivas versiones del DSM. Especialmente las dos últimas: DSM-IV y DSM-IV-TR (American Psvchiatric Asseciz- tion, 1994, 2000) y la aparición de los mz- nuales de la Organización Mundial de la Sa- lud. CIE-9 y, especialmente, la CTE-10 zación Mundial de la Salud, 19921. han influido de forma muy notoria cr. la EPC favoreciendo la aparición de un ler z: ca mún y una investigación e inst compartida entre las distintas di enfoques implicados en la salud rr El cesarrollo de la psicolo duciual. La evaluación sien sente en las intervencio trudas en los anál's.s de las contingencias que pudieran mantener el problema, El término ía co 70 / Técnicas do modificación de conducta «análisis funcional de la conducta» fue utili- zado por Skinner (1953) para referirse « los análisis de contingencias que podían explicar el comportamiento de los animales y del ser humano. Las primeras matizaciones del enfo- que conductual en su camino hacia el cogniti- vo-conductual incluyen los primeros modelos de evaluación conductual (Kanler y Saslow, 1969). El énfasis ambientel y contextual ini- cial ha ido acompañándose progresivamente de los factores psicológicos, bivlógicos y, más recientemente, biográficos. Lu inclusión de las variables cognitivas como mediadoras y esencia de toda la experiencia humana ha su- puesto la transformación «del enfoque condue- tual en cognitivo-conductual. Las principales aportaciones de este en- foque se centran en el énfasis en la descrip- ción de los comportamientos y síntomas que ya no son signo de nada oculto, sino que se configuran como el problema en sí mismo, El análisis descriptivo y las clasificaciones di utilizan este enfoque en sus pla mientos básicos. En segundo lugar, hax que destacar la importancia otorgace a les varia- blos ambientales y a la interacción ambiento- persona, El peso de la psicología social se hace más importante al incluir en la ovalua- ción los aspectos p les. culturales y de grupo como determinantes del comporta- miento. En lercer lugar, slicas. * Arálisis funcione: lología, curso y mantenimiento de cada nóstico (criterios) + Datos epidemioló de curso, comorbilidad, E 1 Análisis cel desarrollo y nz E E E Variablos de la persona. Variables del contexto. sto. Modelos psicopatclógicos. Formulación (teoría del caso: explicación y predicción) + Etiología, curso, mantenimiento y pronóstico. + Cuntraste de hipózesis (de suantenimiento). Diseño del tratamiento + Objetivos, técnicas y memertos de la intervenció - Programs estandarizados do tratarsienta basados en la evidencia. + Plan personalizado de tratamiento. Evaluación del cambio + Evalcación durante el rstamiento. + Evalcación de seguimiento y cdectividad. Figura 2.2. Ejes. momertos y tareas del proceso de evaluación psicológica clínica. Es el momento de llevar a cabo la primera ex- ploración del paciente o exploración inicial me- diante la observación, la conversación y la explor: ción s1 fuera necesaria de las principales variables ds funcionamiento cognitivo y psicológico (Otk- mer y Other, 2006), en la tabla 2.2 se incluye un resumen de las principales tareas de la exploración inicial, Durante esta exploración inicial y posteriormente duranle Jas fases más descriplivas y de diagnóstico se puede uvanzar en la detección de problemas ps:- copatológicos mediante la inclusión en li entrevista de preguntas clave de delección diagnóstica. Pregun tas que provienen de las entrevistas diagnósticas es D Ediciones Pirámide tructuradas. En otro lugar (Vázquez y Muñoz. 2003) se ha presentado un guía completa de entrevista diagnóstica y se han destacado las principales pre- guntas de detección para los principales trastornos incluidos en el DSM-IV-TR. En la tabía 2.3 se inclu- algunos ejemolos de este tipo de preguntas. Una vez superada la exploración inicial y tomada ls decisión de continuar la entrevista, el primer paso es el de conseguir una descripción del problema o problemas del paciente y de las posibles variables o Vavtores que pueden estar presentes en la situación. De forma muy general, y considerando que 5:211pre pueder. encontrurse excepciones, por problema se entiende aquella ironsacción individuo-ariblente 76 / Técnicas de moditicación de conducta TABLA 2.2 Tareas de la exploración inicial La exploración inicial Jneluye tres métodos complementarios para evaluár una serie moy completa de variables. Puede ser empleada en la primera entrevista y en los comienzos de todas las demás '¡Ón continuada del cambio. 2mo estrategja de evalu — Nivel de conciencia, A) Observación: deben observarse laz siguientes variables. — Apariencia física (género, edad, grupo émico, estado nutricional, higiene, vestido, elc.. — Actividad psicomotora (postura, movimientos, contacto ocular, etc.). B) Conversación: se utili posibles problemas == les siguientes variables. raiemoria a corto y largo plazo y blográfica y es una conversación de apariencia coloquíal y breve (im par de minutos) para ovaluar : atención, lenguaje, pensamiento, orientación lemmporo-espacial. ado y expresión efectivos — Variables de la persona como nivel de energ — El flujo y el contenido del pensaxu que enga en ed momeato de la eccrevista. — La valoración de la capécidad de ¡1 C) Exploración; en tunción de los dos pasos anter:zores puede decidirse la utili sistemática, poro igualmente brovo. En estos cesos bien conocidos como el Mini-Mental, Las principales variables a medir tienden a ser; — Alteraciones del estado de ánimo o emocionales. a y percepción. y del paciente. — La capacidad de introspección que demuestre la persona y may especialmente le conciencia de enfermedad 2o que presenta el paciente al acudir a la consulta, — Posibles dificultades asociadas e lrastocuos de la inteligencia o cognitivos. ación de una exploración más len emplearse pequeñas pruebas o fragmentos de Lests que provoca mal idades ha- bituales o perjudica la salud de la persona. Consi- derado de este modo, él problema se condigura como la unidad básica de análisis £ lo larzo de. proceso de evaluación clínica. El análisis descriptivo empezará por la elabora- ción de una lista de problemas del paciente que se convertirá en una herramienta clave para las tarcas de la evaluación cognitivo-conductual, en especial para la fase descriptiva y para el diagnóstico, que. en la mayoría de las ocasiones. se fundamenta sobre estas listas, En la tabla e presenta un ejemplo de lista de problemas y se incluye una comparación de éstos con los criterios diagnósticos DSM-IV-TR, Se puede observar cómo se cumplen algunos de los criterios del episodio maníaco pero se observa igualmente cómo algunos otros eriterios no apare- cen en la lista y. a la vez, cómo otros comporta- mientos resultan más difíciles de categorizar en un diagnóstico. Una vez que se dispore de ina lista de proble- mas inicial, se procede a realizar una descripción detallada de cada uno de ellos. Mediante este aná- lisis de secuencias sc trata de conocer cómo apare ec cl problema cada voz que aparece, qué variables influyen y en qué orden. Para ello se procederá a un muestreo de secuencias de cada problema. Típica- “mente será necesario conocer, al menos, la ocasión más reciente, la més aravo, la primera y alguna leve para poder empezar a tenor la información hásic. sobre el funcionamiento del problema en las distin tas ocasiones-secuencias. La entrevista y los auto- rregistros son técnicas especialmente útiles par: esta tarea, 0 Ediciones Pirártido 78 / Técnicas de moditicación de conducta TABLA 2.4 Ejemplo de lista de problemas de un episodio maníaco en un caso de pa ible trasiorno bipolar Lista de problemas del paciente DSM-IV-TR Episodio maníaco Recupcración de un episodio depresivo cou cambio brusco del estado de ínimo durante las últimas dos semanas. Período diferenciado de un estado de persistentemente elevado, expansivo o ir: al menos una semana. na anormal y table, que dura Aumento de actividad laboral y planes de oreación de nuevas empresas. Tatrón de sueño alterado, no duermo más de tres o cua- tro horas y, casi siempre, en la madrugada. Exvesiva simpatía col antiguos amigos. Anmento exagcrado y »romiscuo de la actividad sexual (tres personas distirias en una semana). Obras en la vivienda y cambio de coche Durante el período de alteración del estado de ánimo han persistido tres o más de los siguientes síntomas (cuatro si el estado de ánimo es sólo irritable) y ha habido cn un udo significativo: Autoestima exagerada + Disminución de la uecesidud de dormir. + Más hablador de lo habitual). Fuga de ideas o pensamiento acelerado, Distraibilidad. Aunento de la actividad intencionada (soc'al, trabajo o estudios, sexual) o agitación psicomotora. Implicación excesiva en actividades placenteras con po- tencial para producir consecuencias graves (por ejer plo: compras, sexo. cie.;. + Discusiones con socios y aislamiento laboral. Deterioro lzboral o socia!. + Ticas obsesivas de revisión (trabajo. hogar) sin rituales. No curmuplo criterios de trastorno obsesivo compulsivo. + Pensamientos de confabulac:ón de os demás cont: No curnple criterios de trastorno delirante u otras psicosis Antecedentes Problema Consecuentes Antes Durante Después Bicintanis — po Organismo a Antecedentes. ———-.. puesta (internos o externos) Verbal cogniiva << [——= Actónon > Conductue motora Consecuencias (internas O CXICmas) i siológi —— o € Ediciones Miránude Proceso de evaluación psicológica cogiitivo-conductual: una guía de actuación ¿79 |] Variables Variables distales antecedentes variables | de consecuencias Variables de respuesta Variables del organismo Estar solo Pobres 1abilidades suciales ) Peusamientos altodeva- coeniivas | eos Cogniciones irracionales Huxror Rechazo € de deprimido | Pérdida | de iniciativa del afrontim. o | losa cmigos | Ruptura | sentimental Expectativa ' O peliculas — Ñ tistes | poco realistas Déficit Sintorias habilidad ci fisicos | soci amigos | x INESIS Discusior.es 1] > menores con Figura 2.4— Ejemplo de mapa psicopatogénico de un caso de dupresió blemas y el análisis de secuencias, se podrá recoger la información conveniente acerca del desar de cada uno de ellos a lo largo de su vide y de interacciones. las interpretaciones y el sentido que el paciente he ido otorgando a cada probiema y, en resumen, una narración del caso. conjugando el punto de vista subjetivo del paciente con los datos objelivos que se puedan ir reuniendo. Convendrá especilicar al menos: factores previos al inicio del probleraa (predisponentes, de vulnerabilidad). fac- fores coetáneos al inicio del problema y faciores presentes durante el curso del problema hasta e! momento de la evaluación (sucesos vitales estre- santes, carmb'os en el desarrollo biológico y psico- lógico, otros tratamientos previos. períodos Ce me- jorías y recaídas, etc.). En toda momento debe combinarse la información objetiva con la propia subjetividad narrativa y perceptiva de la persona respecto a su historia personal y al signific ado de los problemas en su vida, 9 Ediciones Piráriido (a partir de Neza, Nezu y Cos. 2007). La información his:órica de este tipo se recoge mediante la propia entrevista y puede apoyarse en todos aquellos documentos biográficos que pudierar resultar pertinentes (historias cÍá nicas, libros de estu- dios. ete.) o en entrevistas con familiares. Una forma de orgenizar la información histórica en una sola M gura es mediante lu elaboración de una Jínea des du (Muñoz. 2003; Sehroots. 1996). La línca de consiste ch un diaerama en el que bajo una lí: representa da de la persona se sitúan esp mente los principales sucesos ligados u 1 ¿urso de los problemas (véase la En estos momenlos, se es identificar y medir las principales variables perso- nales y contextuales que puecin a Tectar a cada pro- blema. positiva o negal ivamente, de forma significa tiva. Sin ánimo de resultar e abla 2.5 se presentan las princi ale». variuoles de la persova y comiextualos que pueder Eelujrse en un proceso de evaluación cosnitivo conductual. Como ya se ha Procesc de evaluación psicológica cognttivo-cenductual: una guía de actuación / 81 TABLA 2.5 Variables de la persona y del contexto a considerar en la evaluación cognitivo-conductual y principales técnicas de evaluación ¡útiles en cada caso Grupo de variables Ejemplos de variables Técnicas de evaluación Sociodemográficas y psicosociales - Edad. Género, — Grupo émico. - Estudios. mesión. - Trabajo actual - Vive socioeconómico, Alojamiento Acceso a servicios médicos y sociales — Nivel de integración social, rtrevis:a, - Ioformes sociales. Histor:a] médico y psicológico, — Cuestionarios biográficos. Del desarro:io al en la estructuza familiar, - Entrevista. | — Factores del embarazo y porinatalos - Fotrevista a familiares H Primera infancia, - Cuestionarios biográficos. — Infancia. — Genograma. — Adu escencia, Informes médicos, educativos y psicológicos. - Crisis personales y fantliares. — Informes periciales. — Abandono y malos tratos — Técnicas especifi — Momentos de aparición de los problemas en rela- ción con estados evolivos Cogijtivas - CL - Entrevista. — Autoestima. - Cuestionarios específicos. Psicofisiológicas mocionales y del es- “ado de árimo — Autocticacia. — Esquemas cognitivos. Atribuciones. - Estilos cognitivos. Variables de estruct Ss y aracesos cognitivos. Tests cognitivos y de inteligencia. “Tests objetivos para procesos cognilivos. ñ Patron=s psicocisioló Respuestas alteradas = Principales índicos asicofsiolózicos. sicos de respuesta al estrés. - Entrevista, — Registros psicotisiclógicos en sesión y en an biertes naturales — Aralíticz en saliva. sangre y orina - Arsieda - Depres = Tra Ixdefensión. — Desesperanza. - Oplimismo. - Esquentas MutEtivos. - Entrevista. - Cuestonarios especificos. — Técnicas de escritura y expresivas. Biológices-médic ES 13 = Dependencia de sustancias. Variables biológicas que afecten al comporla- mierto. Enfermecades médicas que afecten al comporte miezto, 1 - Entrevista Pruebas médicas. Pruebas bisquímicas. De personalidad Variables incluídas en los pinsipales modelas de perscnalidad. — Tests de persosalidad De afrentaniento - Estilos de afrontarciento. - Cuestionarios especío - Entrevistas esperíficus. 7 Ediciones 82 / Técnicas de modificación de conducta nitiva, todos aquellos criterios incluidos en trastor- nos que cursen con episodios de tristeza. Para establecer mejor estas relaciones, en la figu- ra 2.6 se presenta el juego de relaciones existente entre el diagnóstico (nomolético y clasificatorio) y el análisis descriptivo ilista de problemas) y Cuncional (análisis funcional y formulación) (Schulte, 1992). Como puede observarse en la figura, las relacio nes entre el diagnóstico y lo descriptivo y luncional no se agotan con la lista de problemas y el valor heurístico de las ¡istas de criterios. Los modelos ps: copatológicos de los trastornos ayudan a desarrol:ur cl análisis funcional y a configurar la formulación clínica, En esta misma línea, más recienten:ente Jacque- linc Persons (2007) ha propuesto un esquema de actuación para elaborar formulaciones clínicas in- dividualizadas partiendo de mocelos psicopatoló- gicos a partir del diagnóstico. El escuema de fun- cionamiento sería el siguiente (tabla 2.6): una vez redactada lz lista de problemas. se está en disposi- ción de buscar todos aquollos diagnósticos que pu- dieran encajar con esa lista (puede que haya más de un trastorno reflejado). Si se identifica un solo Trastorno, se pasa a la búsqueda de modelos psico- patológicos de cse trastorno que tengan evidencia; si hay más de uno. se define un diagnóstico de an- claje: al más grave, el más relevante o, en última instancia, aquel del que se disponga de más ¿afor- mación personal y/o psicopatológica. Por ejemplo. en un caso de un paciente con un posible uastorno depresivo y un trastorno de personalidad poco de- Estrategias idiográficas Lista de problemas y + PLP2,.P2. Y Análisis funcional + Probleria J: HO-HXL. H + Probleria 2; HO-H3L. pr + Problema 3: HO-HM. H ¡ Formulación clínica Relaciones encre problemas (ejemplo) Tratamiento Estrategias nomotéticas l Diagnóstico -1*| Listas de critersos. Medelo de trastorno Y + Síntomas, > "Curso. > Comorh idad. Figura 2.6.—Análisis funcional. Jormaiación clínica y modelos teóricos de trastornos. a partir de Schulte (1992). Y Ediciones Pirúmide 84 / Técnicas de modificación de conducta ca, tealizada durante la investigación y aplicada a los diagnósticos, procesos y sistemas de funconanmen- to, se puerle contar entre los principales factores res- ponsables de la cficacia observada por los paquetes de tratemiento desarrollados hasta el momento por la investigación cn psicología clínica. De esto modo, parece necesario seguir conside tando entre los aspectos a desarrollar en la EPC el análisis funcional y la formulación clívica del caso como una parte esencial, probablemente el núcleo Col proceso de evaluación clínica. E; punto de vista que se desarrolla en el presente capítulo sitúa el problema como unidad básica de análisis; cada trastorno (categoría diagnóstica) pue- de entenderse como una coniiguración de proble- mas que tienden a aparecer unidos y el caso puede incluir distintas configuraciones de problernas que pueden ser asumidos, o no, en una o más caregorías diagnósticas, creando de este modo un «¿banico muy amplio de posibles combinaciones, Es decir. en pri- mer lugar se deberá llevar a cabo"un amálisis fun- cional de cada problema del paciente. y solamente una vez realizados todos los análisis funcionales ne- cesarios (generalmente uno para cada problema), se procederá a la integración de toda la ¡nformación descriptiva y funcional en un juego de hipótesis v teoría del caso que se denomin«formulación elíni- ca. De forma práctica, se trata de integrar loda la información de la lista de problemas; tos “esquemas del análisis de secuencias y de la línea de vida y la información de la persona y del contexto en un es- quema único que explique todo el caso y ayude a diseñar la intervención. En la tabla 2.7 se incluyen los componentes fundamentales de ura formulación elínica de acuerdo con lo comentado hasta abora. No cabe duda de que uno de los puros más com- plejos del proceso de evaluación psicológica clínica se encuentra precisamente aquí, en la elaboración de hipótesis funcionales que permitan integrar la infor- mación de forma útil para el tratamiento. Ingram (2006) ha propuesto una lista de las 28 principales hipótesis centrales a considerar en una formulación TABLA 2.7 Componentes básicos de una formilación clínica -; Etiología Al explicar el origen e inicio de os problerna. la formulación debe hacer énfasis y distinguir entre los factores del desarrollo, los de dredisposición, los de vulnerabilidad y los posibles desencadenantes. Curso En el curso la hipótes te las fases descriptivas de la EPC. 65 debe dar cuenta de todos los cambies observados en la historia de los proble: Mantenimiento con los de crigon y curso, Deben integrar des Para completar la formulación, debe incluirse la expli Los modelos de mantenimiento deben explicar el funcionamiento actual del caso y guardar una Te s Wiológicos. psicológicos y sociales y ser capaces de reuxir toda la tables personales y ambi ción atribucional, o narrativa de los problemas. que se hace a sí misino el paciente y los fuctoros personales y scciales que pueden ayudar o entorpecer el cambio información oblenida en los análisis de secuencias y de y ción direcia ¿les del análisis descriptivo. Pronóstico actuales de funcionamiento como la identifi peoramiento «esportánco» del oroblema. La formulación debe pecmiti: realizar una predieción respecto a la evolución futura del problema en caso de no seguir tratamiento y les posibilidades reales de intervención sobre la hase de la investigación empírica y de las e. cunstancias personales del paciente. Esta predicción (pronóstico) debe incluir tanto la evelución con las factores ación de aquellos factores que pueden producir una mejoría y un em- 9 Ediciones Pirámico Bso Proceso de evaluación psicciógica cognitivo-conductual: una guía de aciueción / 85 clínica, incluvendo hipótesis de las principales escuc- las psicológicas para tratar de forzar una confluencia, desde nuestro punto de vista todavíz leiena y artificial Siguiendo esta iniciativa, pero siendo menos ambicio- sos en la capacidad de confluencia de enfoques. se ha elaborado una lista de las 40 princ:pales hipótesis cer- trales a considerar para la formulación clínica cogni- tivo-conductual (véase la tabla 2.8). No se persigue aquí la propuesta de un modelo teórico global, sino más bien la de una lista de comprobación (checklist) que el evaluador puede emplear al integrar la infor- mación de los casos clínicos en los anáiisis funciona- les y. finalmente. en los modelos de formulación. Aunque se puede decir que existe un consenso generalizado en torno a los componentes a incluir en una formulación clínica y cierto acuerdo en la necesidad de contemplar distintos tipos de hipótesis funcionaies que incluyan aspectos de todo tipo, en los últimos años se har. ido proponiendo distintas versiones y modelos de este proceso que difieren en los marcos teóricos de referencia y en algunas estr: tegias prácticas y aplicaciones diferenciales. Er. la tabla 2.9 se incluyen algunos de los modelos de fos- mulación clínica mejor integrados en el enfoque cognitivo-conductual. Entre codos los modelos de formulación clínica preseutados se destaca la línea de trabajo seguida por Haynes (Haynes y O'Brien, 1990, 2000) que ha desembocado en el desarrollo de una herramienta de expresión de ¿as relaciones entre las verlables impli- cadas er un caso dado. Haynes propone la utiliza- ción de un diagrama de ujo similar al empieado en los modelos muatemnáti para ¿yudar a generar y expresar el conjunto de hipótesis que denominamos «formulación». És, por tanto. un modelo visual que ayuda a organizar toda la información disponible del paciente y expresar todas las hipótesis ce foma conjunta en una formulación clínica de: caso. Este tipo de trodelos facilitan enormeriente los :uedios para estimar la fuerza de la re:ación entre las varia- bles antecedentes, consecuentes, covariables, me- diadoras y mentenedoras de los problemas. Esto, a su vez, ayuda al clínico a estimar mejor el tamaño del efecto de les distintas intervenciones posibles. De esta [orma, este tipo da modelos puede integar la mayoría de la irformación relativa al caso. £ Ediciones Piriwrida Ex el presente capítalo se propone el seguimien ro de una versión modificada de los diagramas ala lítico-funcionales de Haynes (Muñoz, 2003). Se trata de elaborar diagramas de flujo que permitan integrar toda la ir formación pero que no precisen de la complejicad matemática de los propuestas por Haynes, difícilmente aplicables ca la clínica cotidia- nz. La liste de problemas, los esquemas de secuen- cias y análisis funcionajes de cada problema clabo- rados mediante los mapas psicopatogénicos de Neza y la línca de vida son puntos de apoyo muy útiles para el inicio de la construcción del modelo de for- mulación, que habrá de completarse con la inclusión de las variables de la persona y del contexto. Resul- ta evidente que este tipo de modelos pueden admitir en su proceso de construcción referencias a los mo- delos psicopatológicos relacionados con los diag- nósticos principales o de anclaje empleados cn el caso (Persons y Tompkins. 2007). De este modo, se pueden (y deben) integrar los aspectos nomotéticos de los modelos psicopatológicos con los idiográfi- cos de la información propia del caso para conse- guir una integración que permita elaborar una teoría del caso que resulte útil para el diseño del trata- miento (fin último de la evaluación clínica). Este tipo de modelos suponen una herramienta útil y del máximo interés en el desarrollo de las formula- ciones clín.cas. A diferencia de la mayoría de los de- más modelos de formulación incluidos cn la tabla, éste no proviene de ninguna teoría psicopatológica determinada, sino de un enzoque metodológico que trata de buscar y establecer relaciones causales entre las distintas variables implicadas en cada caso. Esto permite que los modelos causales puedan servtr de enlace cos los modelos psicológicos específicos de cuda (rasiorio, ayudando a comjuear las estrategias nomotéticas (del modelo) e idiográficas (del caso) en cada Formulación. Se utilizan todos los datos dispo- nibles sobre el caso y se omplean todas las estrategias de evaluación que puedan aporiar algún dato Cuil, ob- viamente con énfasis en las más empíricas pero sin establecer una exclusividad de éstas. Los modelos admiten todo fipo de variables y relaciones (no sola- mente lineales). El medelo da formulación) es diná mico y 10 exclusivo. Es decir, la formulación debe ajustarse a los cambios que van ocurriendo en la vida Proccso de ovaluación psicológi a cognitivo: TABLA 2.9 conductual: una guía de actua: Modelos de formulación clínica relacionados con el enfoque cognitivo-conductual Madelos Marco teórico Aplicaciones Modelos de formulación analí- ticos conductuales ¡Haynes y O Brier, 2000) Terapia de conducta. Modelos cognitivus-conductuales, Modelo de evaluación c: wal biopsicosocial. Todo ripo de problemas elíni- COS. Mapa psicopatogénico ¡Nezu, Nozu y Cos. 2007) Modelo cogniivo-conductual biopsicosocial, Aplicación de la solución de problemas al proceso de evaluación, odos dos problemas clínicos. Modelo cognitivo cenductual ¡Persons y Tompkins. 2007) Modelo cognitivo-conductual de Beck. Relaciones con el diagnóstico. Todos los trastornos clínicos con énfusis en depresivos, de ansiedad y drogas. Graña (200: Mode:o del University College of London (UCL; Meyer, 1957; Wolpe y [urkat, 1985; Rruch, 1998) Evalusción conduclual. Terapia de conducta. Trastornos psicológicos. Problemas psicológicos Muy relacionado con el anterior. Modelo cognitivo conductual biopsicos; ple sistema de respuestas y merco in Todos los problemas clínicos y acento en las aplicaciones forenses. Modelo de formulación clínica conductual dimensional (Castro y Greiff, 1999) Modelo biopsicusocial. Dimensiones: temporal. conductual y ambiental. Análisis configuracioral (Horowirz y Relís. 2007) i Terapia dialéctica de conducta ánehan, 1993; Koerner, 2007) : GB Teovía de los esquemas personales. des de la mer onales. cas y arccios. Esquemas pe: ¿ Contral de 1d Tratamiento en fases, Regulación emocional + Principios de aprend:zaje y terapia de conducta. Patrones conductuales y dilemas que entorpecen el cambio, Orientación cialéctic ¿1 cambio Trastornos psicológicos. Problemas osicológicos. Relaciones intersersonales ALiotorcepto. Concepto de los otros, Trastornos de personalidad. Trastomos de personalidad ¿límite y suicidios). Entrevista de evaluación fun- cional culturalmente informada Identidad culzaral. Estrés par acultu ción. Problem, nas de d on perso- arcos cul- naka Muisunú. Seiden y | Evaluación funcion turales. ar1, 1996). Terapia centrada en la emoción | Modelos neobuman stas contrados en la emoción: | Psicoterapia. (Greenberg y Goldiran, 20071 sarrativas emocionales, apego y estilo de procest- miento de emociones Problemas emocionales 2 Esiciores Pirémide 88 / Técnicas de modificación de conducta de la persona y a los nuevos conocimientos que se vayan adquiriendo sobre el caso y, a la vez, debe ad mitirse gue un modelo de formulación puede ser útil sin necesidad de ser exclusivo. Distintos evaluadores podríar: llegar a formular un caso dado de la misma forma, pero esto no es imprescindible para garantizar la efectividad de los tratamientos. Siguiendo a Ifaynes, el modelo se construye en forma de un diagrema de flujo de acuerdo con las siguientes normas básicas para la construcción de los esquemas: <> Variables causales de origen e inmodifica- bles: sucesos vitales estresantes. (O Variables causales moderadoras y modificables. UT Problemas conductuales o efectos del pro- blema. — Relaciones de alte importancia/frecuencia de ocurrencia. -— Relaciones de baja importancia/frecuencia de ocurrencia. UT HTnicio del problema (hipótesis ctiológica). Incluir en un bloque único y separado las va- tiables de la persona. A continuación se presenta un ejemplo de mode- lo de formulación que se ajusta a las normas indica- das (figura 2.7). 2 Problema O, 2 Déñe psicomotriz A habilidaces ; 3 aszecto mo A Sal sociales A y Cambia y ES deres.dencia 1 uE iS de ánimo 4 S / — e ¡ Beja y evitación ted sacia secia) ¡ Desmayo despersonaliz. alucinación z ] Ans:edad ¡ Figuru 2.7. —Ejemplo de mocelo de l sonalidad por evitar ermulación clínica.cognitivo-conductuel de un caso con posible trastorno de per 01 influencias de sucesos traumáticos (a partir de Muñoz, 2003). Paliciones Pirámide ¡