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Con este libro podrás estudiar mejor, ya que incluye técnicas de aprendizaje para que con una sola hora de estudio aprendas lo que normalmente se aprende con 3 o 4 horas, esta diseñado para estudiantes desde secundaria y realmente funciona...
Tipo: Traducciones
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Agradecimientos
Ningún libro es posible sin el esfuerzo y la colaboración de muchas personas, y con mas razón un libro como este que he ido elaborando durante cinco años En primer lugar deseo expresar mi agradecimiento a Don Danserreau, quien como amigo y coinvestigador me ayudo a diseñar y elaborar muchas de las técnicas presentadas en el libro Sam Lañe, otro amigo, me ayudo también utilizando una versión mecanografiada del texto en sus clases, proporcionándome valiosas indicaciones y dedicando mucho tiempo y energía a convertir su publicación en realidad Mi agradecimiento también a Lance Buhl, Delayne Hudspeth, Thaddeus O'Bnen y David Watterson, que leyeron el manuscrito y me hicieron valiosas sugerencias, además de darme su estí- mulo y apoyo Gracias a Deborah Freed y Mary Poole, quienes mecanografiaron las primeras versiones del libro Mi agradecimiento especial a Latryl Ohendalski, mi editora, por su paciencia al guiar a un autor nuevo por entre los detalles y problemas de la publicación, y a Judy Oelfke Smith por su hermoso trabajo de diseño
Hay tres contribuyentes especiales con los que estoy en deuda Rev Mulhns, de Kansas City, mi coautor, escritor profesional qué rehizo el libro de la A a la Z, abreviando mi estilo largo, academicista, dando a Nurf una personalidad autentica e inventando a Gorbish y sobre todo añadiendo humor Johnny Pate, artista de talento, preparo los dibujos Sus visualizaciones de los personajes del libro, su ingenio e inventiva, han añadido vida e impacto al texto
Mi colaboradora final no rehizo el libro ni dibujo las ilustraciones, pero tuvo la paciencia de aguantarme durante los cinco años empleados en escribir y publicar el libro Tranquilamente, sin hacer aspavientos, leyó todas las versiones manuscritas, ayudo a mecanografiar algunas partes, me dio sus propias sugerencias y su apoyo y me dio su propio tiempo para dejarme tiempo para escribir ¡Gracias Davna!
Introducción
audaz negrita y que tiene un notable talento para las preguntas e interrupciones inoportunas. Y en general posee una desagradable disposición mental.
Ahórrate tus hermosas palabras, Fenker. Estoy aquí para que seas honesto, si es que esa palabra existe en tu vocabulario. ¿Y qué hay de lo de Doctor en Filosofía? Eso no quiere decir nada.
Espera Nurf, creo que has errado el tiro. Mis credenciales son simplemente que me disgustan las actividades que se parecen al estudio. Y por esa causa he desarrollado una increíble colección de técnicas para evitar el estudio y mejorar el aprendizaje. En los últimos diez años he enseñado esas técnicas a los estudiantes de bachillerato superior y primeros años de Universidad así como a adultos. ¡Y ante mi placer y su^1 sorpresa, el método funciona!
Esta es la técnica para llamar la atención N.° 3: la nota a pie de página. Esa voz que sale del fondo del pozo es la de Gorbish, nuestra computadora, que también muestra alguna de las características menos deseables de Nurf. Debo admitir que sus circuitos están saturados de información sobre el aprendizaje. Parte de esta información es importante, otra es bastante inútil.
GORBISH es el acrónimo de: GASEOUS DISPLAY (visor gaseoso) OPTICAL READING (lectura óptica) RANDOM ACCESS (acceso al azar) BINARY (binario) INTEGRATING (integrador) SELECTIVE (selectivo) HISTORY BANK (banco de historias)
Gorbish es plenamente automático, está fuera del alcance de mi control e interviene inmediatamente cuando he omitido detalles o frases que puedan carecer de una precisión total. También es arrogante, pretencioso y pomposo, haciéndole a uno añorar la época en que las computadoras funcionaban con petróleo. Vamos a ver, ¿dónde estaba yo?
¿No recuerdas dónde estabas y quieres que la gente confíe en tu libro sobre el aprendizaje?
Ah, sí. Usted debe pensar que ha comprado un libro sobre el aprendizaje. Eso es cierto en parte, pero también es un libro sobre viajes, imaginación, deportes, solución de problema, relajación y otros muchos temas interesantes.
Observará que el libro tiene cuatro temas de primera importancia. Primero, en algunos lugares compara el aprendizaje con un viaje. El proceso de aprender se compara con el de viajar, mientras que lograr una meta de aprendizaje se compara con llegar a su destino. Siguiendo con esta analogía, la mayor parte de los estudiantes de las escuelas americanas se han pasado la vida viajando sin mirar siquiera por la ventanilla.
En los institutos y colegios universitarios nos enseñan que aprender es alcanzar ciertas metas: pasar exámenes, escribir textos, terminar tareas, completar clases, conseguir un diploma o un trabajo. No prestan prácticamente ninguna atención al modo en que se logran estas metas; es decir, a la naturaleza del proceso de aprendizaje.
Por tanto, del mismo modo que la duración y la diversión de un viaje dependen de la habilidad del conductor y de la ruta seleccionada, su efectividad como estudiante y el gozo que obtenga del aprendizaje dependerán de su habilidad en el dominio del proceso de aprendizaje.
En otras palabras, este libro le estimula a ser consciente del modo en que está aprendiendo, en lugar de serlo sólo de aquello que está aprendiendo. Me gustaría que en su viaje del aprendizaje mirara la escena que
(^1) «Su» se refiere a los estudiantes y adultos que utilizaron las técnicas del Dr. Fenker y quedaron sorprendidos de los resultados. Observará que con gran frecuencia el Dr. Fenker es muy vago en sus pronombres. Se trata de un rasgo mostrado en los períodos postdoctorales por los que se han convertido en expertos en un campo específico pero nunca han llegado a dominar ese arte tan simple, que se enseña en el bachillerato elemental, de disponer bien una frase sencilla Uno se maravilla de estas cosas
Introducción
hay fuera de la ventanilla. No es una pérdida de tiempo. Al contrario. Una de las claves para gozar de la vida tanto en la escuela como después consiste en entender y utilizar en su provecho los métodos eficaces de aprendizaje.
El segundo tema es que los estudiantes son individuos muy distintos. Cada uno tiene su propia estructura intelectual, su propia experiencia, estilo de aprender y objetivos o metas. Por este motivo, no hay dos individuos que empiecen o terminen un viaje de aprendizaje exactamente en el mismo lugar.
He tratado de escribir un libro que fuera lo bastante flexible para adecuarse a la diversidad de estilos, intereses, antecedentes y, porqué no decirlo, grados de pereza de los lectores^2. Así, de la larga colección de ideas, sugerencias o técnicas que le ofrezco, quizás sólo encuentre unas cuantas apropiadas para usted. Confíe en su intuición. Si la técnica no le gusta o no satisface sus necesidades, no la ponga en práctica ni se esfuerce en ella. Por otra parte, mantenga la mente abierta y no deje que la pereza le impida utilizar un método que sabe que le puede ser útil. Además, conforme vaya siendo un mejor estudiante sus actitudes sobre la utilidad de la técnica cambiarán.
En tercer lugar, el aprendizaje es más fácil y más divertido si utiliza los dos lados de su cerebro. La mayor parte se ha enfocado en el lado izquierdo, que es el responsable de) lenguaje y de la capacidad de razonamiento. Pero yo creo que es esencial combinar estas habilidades con los poderes del lado derecho del cerebro, la imaginación, la intuición, la visualización y la perfección totalizadora.
Finalmente, los estudiantes más eficaces son los individuos que operan ante todo bajo su propio control. Ese propio control contrasta con los controles o directrices impuestos por los padres o profesores, patronos, empleados, amigos o el entorno.
Es evidente que, en cuanto estudiante y ciudadano, tendrá que enfrentarse a las tareas para hacer en casa, requerimientos para el trabajo, multas de tráfico y declaraciones de la renta (por mencionar solo unas cuantas cosas). Pero la cuestión es que si encara cada situación y toma sus propias decisiones sobre lo que quiere, en lugar de aceptar pasivamente lo que se presenta, tendrá más posibilidades de ser feliz y obtener buenos resultados. Cuando haya decidido lo que quiere conseguir, el trabajo de viajar o completar alguna tarea le resultará más agradable. Y su destino final estará mucho más cercano a sus metas originales.
Por tanto, mi objetivo no es convertirle en un estudiante de primera clase. Más bien quiero que decida si el esfuerzo necesario para ello merece la pena. Si su respuesta es afirmativa, le proporcionará la pericia necesaria para que realice el viaje y llegue a su destino. Si la respuesta es negativa, le enseñaré algunos otros métodos para acelerar el viaje, de modo que pueda alcanzar un destino aceptable lo más rápidamente posible, quizás de segunda categoría, o tercera, o incluso de cuarta.
Una gran parte de este libro está destinada a los problemas de aprendizaje en los institutos y colegios universitarios, pero también se aplica al aprendizaje de los deportes y a cualquier forma de ejercicio de una habilidad o trabajo.
Pongamos en marcha el motor. Pero recuerde que no tenemos prisa por terminar. Los mapas y herramientas de ayuda para el viaje son buenos, pero hace falta algún tiempo para practicar y dominarlos. De modo que relájese, baje las ventanillas de ambos lados de su coche, ponga la velocidad y dispóngase a gozar del viaje.
(^2) El cociente de pereza del Dr. Fenker, medido según la escala de Freen-Trafney Sloth, se sale del diagrama. Estos datos han sido confirmados por la esposa del Dr. Fenker, quien regularmente se ve obligada a tomarle el pulso para saber si se halla entre los vivos o si se ha muerto.
1 – Dos cerebros son mejor que uno
Procure que la constante conversación interior de su mente se acalle hasta que finalmente desaparezca. Deje que su mente se quede en blanco, como una pizarra vacía. Inténtelo durante dos minutos. (Le esperaré.)
Se acabó el tiempo. ¿No le funcionó? No me sorprende. Pocas personas pueden hacer este ejercicio simple sin considerable práctica y entrenamiento en las técnicas meditativas. Salvo en el estado de sueño es difícil hacer callar al HABLANTE.
Intentémoslo de nuevo, pero esta vez concéntrese en repetirse en silencio para sí mismo una palabra especial. Utilicemos una palabra suave y agradable como por ejemplo «murmullo». Repítala en silencio una y otra vez. ¿Le salió un poco mejor? Con la concentración es más fácil excluir todo lo demás y poner la mente en blanco.
¿QUIÉN ESTÁ HABLANDO, QUIÉN ESTÁ ESCUCHANDO?
Su cerebro está dividido en dos hemisferios, el derecho y el izquierdo. Están conectados por un haz de fibras nerviosas llamadas el corpus callosum. Opera como un cable de teléfono que envía miles de palabras por minuto en una y otra dirección, manteniendo los dos hemisferios en comunicación constante.
Los científicos creen que el lado izquierdo del cerebro alberga las funciones corticales superiores.
Bravo muchacho. Fenker, vas a impresionar a todo el mundo con tu educación.
Lo siento, Nurf. Se me escapó. Funciones corticales superiores quiere decir simplemente lenguaje, habilidad verbal, razonamiento lógico y pensamiento analítico. Se cree que cada una de estas funciones está relacionada con el hemisferio izquierdo o el HABLANTE. El HABLANTE domina nuestra percepción del mundo con su constante habilidad verbal.
Se cree que el hemisferio derecho, aunque menos entendido, es el responsable del razonamiento espacial, la visualización y la creatividad. También es el OYENTE, la parte del cerebro que «escucha» el constante diálogo del HABLANTE.
Oye, Fenker. ¿No estarás inventando una gran parte de todo esto?^3
Muchas gracias, Gorbish. Continuemos ahora... Como los dos lados son normalmente activos en cierta medida, describimos usual-mente el hemisferio que está controlando su actividad consciente en cualquier momento como el hemisferio dominante. Además, asociado con un hemisferio particular que es dominante hay un estado único de mente o conciencia.
Hay muchos de esos estados. Su estado de conciencia normal, cotidiana, de vigilia, es probablemente el que le resulta más familiar. En este estado, la vida es una serie continua de actividades: comer, leer, caminar, hablar, ver la televisión, etc. Su conciencia o atención están dirigidas hacia estas actividades. Por otra parte, el HABLANTE suele estar atareado en controlar, guiar o evaluar lo que está sucediendo.
Hay otro estado de mente que es más pasivo. Está asociado con la «sensación» de los alrededores: atendiendo a los sonidos, gustos, olores, tactos y mucho pensamiento verbal. Es típicamente un estado relajado en el que usted es ante todo un receptor de información sobre el mundo, en lugar de un actor o manipulador.
El estado activo de mente, su conciencia normal, se produce cuando el hemisferio izquierdo es el dominante. Inversamente, el hemisferio derecho es el dominante en los estados más pasivos que receptivos de conciencia.
(^3) Permítame responder al moralistoide de Mr Nurf. La lucha mental con él es para mí como jugar con un niño. El Dr. Fenker tiene toda la razón, y cito como autoridades los estudios de Sperry, Milner y Strong. Confío, Dr. Fenker, que no le molestará que le interrumpa de vez en cuando para aplastar los necios coméntanos de este bárbaro, extrayendo de mi infinita fuente la información infalible que tengo en la punta de los transistores. Creo...
1 – Dos cerebros son mejor que uno
De acuerdo, Fenker, cerebro izquierdo: HABLANTE, activo, dominante. Cerebro derecho: OYENTE, pasivo, receptivo. ¿No vas a llegar nunca al centro de la cuestión?
Nos estamos acercando, Nurf. Voy a enseñarte por qué este estado pasivo es importante para el aprendizaje. El primer paso consiste en demostrar la importante conexión que hay entre tus «dos cerebros», y para ello tienes que entender el lenguaje de cada uno.
SECUENCIAL VERSUS SIMULTÁNEOS
El lenguaje del cerebro izquierdo no es problema. Es la lengua común y ordinaria que utilizamos todos los días con palabras, frases y normas gramaticales que le proporcionan su estructura. Conoce bien este lenguaje, porque, como ya dije antes, el 95% de su educación normal la ha utilizado para leer, escribir, hablar y razonar.
El pensamiento del cerebro izquierdo es lógico, ordenado y secuencial. Creamos las frases palabra a palabra y los párrafos frase a frase. Combinamos estas unidades de lenguaje trozo a trozo hasta que forman un pensamiento o idea completo.
Ahí está el problema, cuando tratamos de aprender un material nuevo o complejo o tratamos de tomar una decisión difícil y personal. Hay tanta información que perdemos el sentido de la frase. Tratamos de adecuar las ideas y los datos de un modo lógico y, ¿qué sucede? Que por su complejidad, los pensamientos se convierten en un revoltijo en lugar de fluir ininterrumpidamente hasta una conclusión.
Ahora Nurf, permíteme dejar caer ante ti algo maravillosamente atractivo. ¿No sería estupendo tener un lenguaje que fuera simultáneo en lugar de secuencial? ¿En lugar de recibir información trozo a trozo o palabra a palabra que viniera toda al mismo tiempo... zap, bang, instantáneamente?
Ahí es donde entra el cerebro derecho, pues se cree que su lenguaje es precisamente eso, de naturaleza simultánea.
Te estoy escuchando, Fenker, pero no oigo un lenguaje simultáneo. Estás hablando palabra a palabra como todo el mundo.
Eso es porque no sabes lo que tienes que escuchar. El único lenguaje que estás acostumbrado a oír es el del cerebro izquierdo, que se compone de frases y palabras. Esos pensamientos se extienden por el tiempo como huellas por el espacio. Cada uno debe empezar en el mismo punto y terminar en otro punto algún tiempo después o a cierta distancia. Por desgracia, el HABLANTE, al utilizar el lenguaje de su cerebro izquierdo hace mucho ruido. Por tanto, si queremos oír o utilizar el poderoso lenguaje instantáneo del cerebro derecho tendremos que conseguir desconectar de algún modo al HABLANTE.
Esta es la importancia de los estados de conciencia del cerebro derecho, en los que el HABLANTE es silenciado. Al desconectarlo obtenemos toda la información enseguida, sin molestar a nuestras mentes con las miles de palabras necesarias para describir una situación o problema.
Quítate ese disfraz, Fenker. Huelo el aceite de serpiente vieja del buhonero, bueno para el hombre y la bestia, que todo lo cura desde las ronchas hasta la hernia. Siempre que esté cerca de ti procuraré tener la mano en la cartera^4.
No me cuentes historias de hadas, Nurf. Lo que estoy diciendo es que el lenguaje del cerebro derecho está compuesto de imágenes en vez de palabras. Las imágenes, por definición, dan una visión completa de cuadros sin necesidad de una gran cantidad de piezas. ¿Qué es una imagen? Usualmente es una forma de visualización o cuadro mental. Pero las imágenes pueden representar también sentimientos o ideas abstractas.
(^4) ¡Calumnia! Mis registros precisos demuestran que el Dr. Fenker no tiene historial de robo, ni latrocinio grande ni pequeño, si bien algunas agencias legales incluyen en su descripción la frase «de mirada furtiva».
1 – Dos cerebros son mejor que uno
Desde luego, todos utilizamos los procesos de pensamiento del cerebro derecho e izquierdo en nuestras vidas cotidianas. Algunos tipos de experiencias educativas en matemáticas, arte, atletismo y otros temas desarrollan directa o indirectamente los procesos de pensamiento del cerebro derecho. Pero como la mayoría de nuestra educación formal se centra sólo en las habilidades del cerebro izquierdo, es probable que las del cerebro derecho estén subdesarrolla-das. Pero antes de haber terminado este libro habrá entrenado realmente esas capacidades.
Confirmemos ahora secuencialmente, con el cerebro izquierdo, nuestros puntos principales (pues éste es el modo en que mejor se aprende):
Ahora, póngase el cinturón de seguridad porque aprenderemos a obtener el máximo kilometraje de estos procesos de aprendizaje que han estado en desuso durante mucho tiempo.
2 – El cerebro derecho, correcto
Es el momento de volver al famoso laboratorio de Fenker. Abrimos la puerta chirriante, encendemos la vela, apartamos las telarañas y esperamos que se aquieten las alas ágiles de los murciélagos.
Tomamos dos objetos del armario de los instrumentos cubierto de polvo: un anillo de oro y una cuerda de unas ocho pulgadas de longitud. Ahora quiero que ates la cuerda al anillo y sostengas el extremo libre de la cuerda entre el pulgar y el índice.
Fíjese en él. Observará que es imposible evitar que el péndulo se mueva un poco. Ahora, imagine que el péndulo se mueve de un lado a otro. Obsérvelo atentamente. ¿Ve lo que está sucediendo? El péndulo está haciendo precisamente eso.
Imagine ahora que el péndulo se mueve en un círculo. Concéntrese. El esquema está cambiando. El péndulo ahora da vueltas y vueltas.
Visualice ahora el péndulo oscilando hacia usted y alejándose, una y otra vez en línea recta. Concéntrese en este movimiento. El esquema del péndulo está cambiando y haciendo exactamente lo que usted había imaginado.
¿Qué está sucediendo en este simple ejercicio?
Le están haciendo una prueba para la tercera versión de «Frankestein encuentra a Donnie Osmond».
No, Nurf, mi agente ya firmó este contrato la última semana. Puedes comprobarlo en «Variety». Hay una respuesta simple. Recuerde, lector, que en el primer capítulo aprendió que el cerebro izquierdo utiliza un lenguaje de palabras y el cerebro derecho de imágenes. Si usted se dice a sí mismo «voy a hacer que el péndulo se mueva de un lado a otro», entonces el cerebro izquierdo tiene el control. En cambio, si se forma una imagen del péndulo moviéndose de un lado a otro, el cerebro derecho utiliza esta imagen para instruir a sus músculos en el modo en que deben moverse.
Vamos, Fenker. ¿Estás diciéndome que mi mente subconsciente movía el péndulo?
Bueno, eres claramente consciente de desear que el péndulo se moviera. Pero no estabas diciéndote con palabras que se moviera. Lo que estabas utilizando era una imagen mental. No creo que esto lo convierta en un proceso subconsciente, sino más bien en un tipo de actividad consciente distinto de lo que estamos acostumbrados a controlar. Es un tipo de consciencia en la que el hablante tiene menos control.
Bueno, si soy capaz de hacer eso creo que podré vender el gato del coche.
Un momento, Nurf. No estoy diciendo que puedas mover montañas con la mente. Pero las imágenes formadas con tu cerebro derecho pueden hacer más que mover un péndulo. En realidad, cuando has aprendido a controlar estas imágenes, te pueden ayudar a concentrarte, pensar creativamente, resolver problemas, realizar exámenes sin ansiedad y hacer todas esas cosas que prometí hace tiempo.
Pues me quedaré con el gato. Pero abre las vainas de tu jueguecito para que pueda ver el guisante.
De acuerdo, echemos un vistazo. El mayor problema con el que nos encontramos para utilizar el cerebro derecho es aprender a comunicarnos con él. Y hay una técnica para hacerlo. La técnica consiste en «desconectar» el estado relacionado con el dominante hemisferio izquierdo. Es un proceso pasivo que depende más del «dejarte ir de tu conciencia de vigilia cotidiana» que de «hacer algo» con el cerebro derecho. Dicho simplemente, significa que hay que dejar en silencio al HABLANTE.
2 – El cerebro derecho, correcto
No vayas a dormirte encima de mí, Nurf. ¡Relájate! Simplemente relájate, pues ahora mismo vamos a llegar a ello. Una técnica básica de relajación progresiva. Va a abrirte un mundo totalmente nuevo. Así que, relájate; No obstante, mantente alerta mientras yo lo esbozo. Es un modo fácil de alcanzar un estado de consciencia del cerebro derecho si lo practicas durante un par de semanas. Será una de las mejores inversiones que puedas hacer nunca para convertirte en un estudiante más eficaz. Lo recomiendo por las siguientes razones:
DE ACUERDO, AQUÍ ESTÁ LA TÉCNICA:
Tensa los músculos de los pies durante unos segundos. Relaja ahora esa tensión. Deja que se relajen los músculos. Observa lo que sientes cuando se relajan las piernas. Repite ahora este ejercicio con los brazos y manos. Repítelo una vez más con los hombros, cuello y cabeza. En todos los casos deja que la tensión y la tirantez vaya desapareciendo cuando relajas los músculos. Cierra suavemente los párpados. Nota cómo se relajan los párpados. Se van volviendo pesados y muy sueltos. No hagas ningún esfuerzo consciente para mantener los ojos cerrados. Conforme tus párpados se relajan, tus ojos se irán cerrando por sí mismos.
— pecho — espalda — hombros — brazos — manos — cuello — mandíbulas — mejillas — frente — cuero cabelludo
2 – El cerebro derecho, correcto
cómo te hundes más y más profundamente en un estado saludable y relajado. Siente que tu cuerpo se vuelve muy suelto y casi adormecido conforme tu conciencia se separa de tus músculos y sentidos y se concentra en el interior.
¿Nurf? ¡¡Nurf!!
Zzzzz...
Bueno, no me sorprende que suceda eso cuando uno intenta relajarse. No es extraño que un estado de relajación se convierta en estado de sueño por una simple razón: la mayoría de las personas consiguen una relajación profunda antes de dormirse, o mientras están dormidos, y no en otro momento. Con la práctica, esta relación entre relajación y sueño se debilitará. Será capaz de permanecer al mismo tiempo relajado y consciente (en un estado del cerebro derecho). Por otra parte, probablemente necesitaba una siestecita.
No espere dominar esta técnica hoy mismo. Exigirá un esfuerzo por su parte —al menos un par de semanas de práctica— aprender el modo de conseguir fácil y rápidamente este estado del cerebro derecho de completa relajación. A veces, mientras se está aprendiendo (e incluso mucho después de la experiencia), le será difícil relajarse a causa de la ansiedad, un dolor de cabeza o un entorno ruidoso.
NO SE ESFUERCE
No se preocupe si sólo alcanza un estado de relajación parcial. Ese estado es ya en sí mismo extremadamente beneficioso. Sus músculos y mente están descansando y se retardan.
Parecerá extraño, pero una de las dificultades mayores con que se encuentran los estudiantes mientras aprenden estos métodos es la ansiedad que les produce no relajarse profundamente, ansiedad que les impide relajarse con mayor profundidad. Por tanto, acepte cualquier nivel de relajación que pueda alcanzar como un estado útil y beneficioso. Con la práctica llegará a conseguir estados de relajación más completa.
CINTAS GRABADAS
Muchas personas descubren que incluso cuando el HABLANTE les está diciendo que se relajen, el hecho de que sea su propia voz les impide un estado profundo de relajación. Una cinta o disco de «relaja- ción» grabada por algún otro que le vaya llevando paso a paso por los procesos de relajación puede ser muy útil en estos casos.
3 – Eliminar los distractores internos
«¡Cállense!»
«El 747 aterrizó en la marisma durante el descenso porque... la tripulación estaba distraída». Sinopsis de un accidente de las F.A.A.
Veamos un ejemplo de distracción. En un reciente programa de televisión, el presentador estaba entrevistando a uno de los más importantes cantantes de América y le preguntaba si podía recordar su primer gran problema en su carrera al estrellato. El cantante narró uno de los momentos más terribles de la vida de un hombre. Tras años de esfuerzo fue contratado en uno de los mejores programas de televisión de Los Angeles. Le acompañaba una orquesta maravillosa, tenía grandes arreglos y lo único que tenía que hacer para establecerse como un valor auténtico era hacer una de sus buenas y habituales actuaciones.
Uno de sus amigos, con un extraño sentido del humor y ningún sentido de la responsabilidad, estaba sentado en la primera fila del auditorio. Cuando nuestra incipiente estrella se dirigió al micrófono para empezar su canción miró a su amigo y le sonrió con confianza. Pero el amigo, en lugar de devolverle la sonrisa, parecía aterrorizado y le murmuró estas palabras: «¡Llevas abierta la bragueta!».
Se produjo un momento de completo terror cuando los DISTRACTORES LIMITADOS empezaron a actuaren la mente de nuestro cantante. Primero actuó el DISTRACTOR EXTERNO: un supuesto amigo haciendo gestos de terror sobre una omisión embarazosa. Ello produjo toda una serie de DISTRACTORES INTERNOS. La pequeña voz interior que siempre le había dado confianza empezó a mandar ahora mensajes como: «Vas a perder esta gran oportunidad», o «Pareces estúpido».
Todo ello produjo una ruina completa. Perdió la medida de las primeras notas, olvidó las letras e incluso tuvo miedo de incluir sus gestos bien ensayados por miedo a enseñar unos calzoncillos de color brillante, mal elegidos. Pasaron varios meses antes de que pudiera superar el fracaso y su agente fuera capaz de explicar la situación y conseguir otro contrato para que reanudara su ascensión a la cumbre.
Nos referimos brevemente a los DISTRACTORES EXTERNOS, pero prestamos ahora atención a los DISTRACTORES INTERNOS.
Todos hemos pasado por experiencias similares, aunque no es probable que nos sucediera en una situación en la que tanto estaba en juego. Por ejemplo ha conocido a un chico nuevo y fantástico y una pequeña voz le dice en su interior: «seguramente vas a decir una estupidez y no te pedirá una cita». O entra en una clase para hacer un examen final y la voz le dice «no estás preparado. Probablemente te van a suspender». O en el momento en que va a desfilar, esa miserable voz le dice: «Probablemente vas a perder el paso».
Pero por fortuna esa moneda tiene otra cara. Puede recordar cuando ha tenido gran confianza en sí mismo y en su capacidad para enfrentarse a lo que ocurriera. Puede pensar que la mayor parte de sus amigos o conocidos le tienen en alta estima, que casi todo lo que intente lo logrará, y que si no es así tampoco importa demasiado. Estos son los momentos en que la voz interior le dice lo bien que lo está haciendo y cuánto control tiene. En estos momentos la voz interior normalmente tiene razón.
Todos estos son ejemplos de conversación interior positiva y negativa. Representan una especie de retroalimentación continua que utiliza usted para controlar lo que está haciendo y sintiendo.
Recordará que, como dijimos en el capítulo uno, una gran parte de nuestra actividad mental no es verbal, sino que depende de los sentimientos, sensaciones, impresiones e imágenes. Y una de las actividades favoritas del HABLANTE consiste en controlar esos sentimientos o imágenes y controlarlos verbalmente. Le duele la cabeza y el HABLANTE dice: «Uh, que dolor de cabeza tan horrible».
Estos sentimientos o imágenes (y la interpretación verbal que hace de ellos) determinan en gran medida
3 – Eliminar los distractores internos
el «tono» de su mundo: el hecho de que sea bueno, malo o indiferente. Maravilloso, Fenker. Eso es como descubrir que acercándote a un fuego entras en calor. Desde luego mis sentimientos influyen en mi visión del mundo. Y además, todo eso lo pongo en palabras. ¿Y qué pasa?
Esto es lo que pasa: estamos escribiendo sólo la mitad de un sistema de comunicación de ida y vuelta. Por una parte podemos producir los sentimientos en frases sobre lo que estamos haciendo. Pero por otra parte, y éste es el hecho más importante, podemos cambiar lo que estamos sintiendo por medio de lo que nos estamos diciendo a nosotros mismos.
Permítame repetir esto: digo que puede traducir los sentimientos en frases sobre lo que está haciendo, pero, y esto es lo importante, podemos también iniciar frases verbales y utilizar esas sugerencias para cambiar nuestros sentimientos.
«Cada día, y en todas formas, me voy sintiendo mejor y mejor». Estas memorables palabras las tengo grabadas en una camiseta barata.
Bueno, aunque sea un poco simplista, no está muy lejos de la realidad. Lo que estamos diciendo aquí son dos cosas:
Constantemente somos bombardeados por sentimientos sobre nuestros estados físicos y mentales. Unos son positivos y otros negativos. Los positivos no representan ningún problema. Sin embargo, para ser un buen estudiante debe aprender a enfrentarse eficazmente con los sentimientos negativos. Debe aprender a cambiarlos para que resulten convenientes a sus fines, reducir la ansiedad, eliminar las distracciones indeseables o mejorar la imagen que tiene de sí mismo.
¡SHHHH!
Llamamos DISTRACTOR INTERNO a cualquier forma de conservación interna negativa. No sólo incluye las frases negativas sobre usted mismo, sino también las interrupciones o conflictos que el HABLANTE pueda producir. Los DISTRACTORES INTERNOS representan un ruido o confusión en su cerebro que interfiere con la mayor parte de las actividades, especialmente las de aprendizaje. Con el fin de aprender eficazmente, su mente debe estar tranquila y receptiva o al menos controlada. Hay varios tipos negativos de conversación interior. Productora de ansiedad: no está preparado para el examen. Derrotista: siempre se ha caído al bajar esquiando y también se caerá esta vez. Distractora: necesito terminar este capítulo, pero uf, que bien lo pasé bailando con Sam esta noche. Todos estos comentarios estorban el aprendizaje de un modo sutil pero devastador.
Permítame hablarle sobre la Primera Frustración de Fenker. En los últimos años he ofrecido una clase especial a los recién llegados al colegio universitario para que aprendieran a aprender. Imagínese, con la maravillosa imagen que tengo de mí mismo, lo que me sorprendió descubrir que no estaba consiguiendo nada. ¡Los estudiantes que más deberían haberse beneficiado aprendían poco o nada! Me refiero a la tercera parte de los estudiantes que eran los que estaban teniendo dificultad en la mayor parte de sus clases y apenas sabían nada de las estrategias o métodos de aprendizaje.
Bueno, Fenker, por fin admites que no puedes caminar sobre el agua.
Cierto, Nurf. En esta ocasión se hundió mi armada. Pero era difícil de entender. Pensaba que los materiales eran simples y casi que se explicaban a sí mismos. Los ejercicios de clase eran muy básicos y además prestaba una considerable atención individual.
Para encontrar la respuesta tuve que realizar muchas entrevistas y cuestionarios y pasar varios meses de preocupación. Había subestimado un hecho vital: un mal repertorio de habilidades de aprendizaje estorba el proceso mismo de aprendizaje, lo hace más lento y lo vuelve ineficaz. Pero no impide que el aprendizaje se
3 – Eliminar los distractores internos
serios dependen de cuestiones emocionales que afectan a ambos estados de la mente. He aquí algunos ejemplos que puede reconocer:
Se ha olvidado del miedo más terrible de todos los americanos: ir a unos retretes de pago sin dinero y, una vez que ha cerrado la puerta, ver en el interior la ranura de las monedas.
A veces, Nurf, me haces sentir como si estuviera realizando mi trabajo descuidadamente. Pero en cualquier caso, lo importante es que los sentimientos del OYENTE puedan interrumpir los intentos de estudiar del HABLANTE. Este proceso se puede producir también en las dos direcciones. Casi todas las personas pueden racionalizar los sentimientos. «Debería escribir esta noche a la familia». Y lo hacen utilizando la lógica del HABLANTE. «Esta noche estoy demasiado ocupado, lo haré mañana».
En ambos casos, se produce un conflicto entre los dos estados de mente: un sentimiento, un estado sensible, y un estado lógico y verbal. Y esta batalla es la que genera los DISTRACTORES INTERNOS que se entrometen en el proceso de aprendizaje.
CONSEGUIR EL CONTROL SIN LÁTIGO NI SILLA
El control de los DISTRACTORES INTERNOS depende del equilibrio o armonización de ambos estados. ¿Cómo hacerlo? Bien, supongamos que está usted leyendo y su concentración es interrumpida por fuertes sentimientos de ansiedad que le produce la idea de que va a conseguir una baja nota. Un modo de lograr el equilibrio es que el HABLANTE le pida al OYENTE que elimine esos sentimientos, que los posponga o neutralice de algún modo.
Pruebe esto:
«El examen de Matemáticas ha terminado. Sé que lo hice mal, pero no voy a cambiar ese hecho con mi preocupación. Ahora es importante que haga bien mi prueba de español mañana. Por tanto quiero librarme de todos los sentimientos de perturbación, ansiedad y disgusto. Quiero que toda mi mente esté relajada pero al mismo tiempo sea consciente y capaz de concentrarse plenamente en estos textos.»
Recuerde, además, que un programa de conversación interna tiene el máximo defecto cuando se halla en un estado relajado o meditativo.
Otros problemas no pueden evitarse en un instante. Son los que se han ido formando durante muchos meses o años. Pueden influir la ansiedad por las pruebas, un estado general de infelicidad, falta de confianza, miedo al fracaso o un «corazón destrozado». Los programas de conversación interna son muy útiles para tratar esos problemas si (1) reconoce que la solución del problema requerirá tiempo y (2) los beneficios temporales pueden ser observados y apreciados inmediatamente, aunque el problema no haya desaparecido.
USTED NO ESTÁ SOLO
Si su conversación interna parece recaer más en el aspecto negativo, no considere que su caso es único. Les pido a mis estudiantes que todos los semestres controlen su conversación interna. Mis estadísticas (que admito son un poco toscas) demuestran que aproximadamente el 60% de esos estudiantes tienen una conversación interior más negativa que neutral o positiva. Además, si separo los estudiantes que tienen problemas de aprendizaje, el 80 ó 90% de ellos tienen una conversación interior predominantemente negativa. Creo que esto es extremadamente significativo.
3 – Eliminar los distractores internos
¿Y su caso? Bueno, hay un modo de saberlo. He aquí lo que quiero que haga: emplee unos días en oír realmente los mensajes que se está enviando a sí mismo.
Si sus mensajes son en gran parte negativos, haga una lista de ellos y trate de sustituirlos por frases neutrales o positivas. Lo que se dice a sí mismo como estudiante afecta al modo en que aprende. Si su con- versación interna es demasiado crítica, tratar de aprender no será un placer. Las frases negativas interfieren en las tareas de aprendizaje. Por tanto, es importante controlarlas utilizando los estados del cerebro derecho y sustituyéndolas por una conversación interior más positiva. Estimulo a mis estudiantes para que, cuando se hallan en un estado del cerebro derecho, se imaginen superando algún problema. A Gary, que sufre de ansiedad por los exámenes, le pido que se imagine a sí mismo sintiéndose relajado y confiado mientras realiza el examen siguiente. A Shirley, que tiene miedo a hablar en público, le pido que se imagine dando un informe delante de la clase.
Me los puedo imaginar tumbados, jugando con sus cerebros derechos. Acabarán los dos con granos en la cara.
Lo siento, Nurf, pero te equivocas; la combinación de un mensaje positivo y un estado relajado funciona. Y también funciona cuando te encuentras en un estado normal y activo del cerebro izquierdo. Así, si tu conversación interna te recuerda constantemente que estás cansado, perturbado, ansioso, feliz, en buen estado, en mal estado, estúpido, etc., probablemente tendrás unos sentimientos semejantes a los que estás pensando.
Entonces, en lugar de decir «pienso luego existo» tendríamos que decir «soy lo que pienso». Personalmente, soy lo que como.
Eso se acerca a la cuestión, Nurf, pero en tu caso lo que importa es lo que bebes, no lo que comes. Como cada problema requiere una solución única, he aquí el Trío Tremendo de Fenker que puede servirnos como modelo útil para desarrollar nuestros propios mensajes.
Pausa de relajación entre los períodos de estudio : cuando estoy relajado elimino todos los sentimientos de cansancio de mi cuerpo y mi mente. Cuando vuelva a estudiar podré concentrarme plenamente en mi trabajo. Mi mente y mis sentidos estarán alerta. Cuando despierte me sentiré lleno de energía y aplicaré esa energía a mi aprendizaje.
Problema personal con el profesor, una cita, etc .: mientras estoy relajado consideraré mis problemas con el profesor (Dr. Trafney Grunge). Me imaginaré a mí mismo con el Dr. Grunge. En esa imagen veo poderosos dardos o sentimientos de disgusto, desconfianza o ansiedad irradiando al Dr. Grunge y rodeándome a mí. Me doy cuenta de que antes de que pudiera esperar que el Dr. Grunge fuera diferente conmigo, he de cambiar mis sentimientos negativos hacia él. Veo desaparecer gradualmente esos sentimientos. No permitiré que los sentimientos negativos dominen mi percepción. Los sentimientos negativos del Dr. Grunge ya no me molestan. Son su problema, no el mío.
Actitud negativa con respecto a las habilidades de aprendizaje : Mientras esté relajado me centraré en mis problemas como estudiante. Mi eficacia como tal no es toda la que yo quisiera. Mi actual nivel de efectividad no importa y no tiene que preocuparme. Ese nivel es simplemente donde estoy hoy. No me culparé a mí mismo por el punto en el que me encuentro hoy, ni lo lamentaré ni me sentiré mal por ello. Lo acepto simplemente como un hecho dado.
Lo importante es que a partir de ese punto comienzo a mejorar. Cuando despierte de ese estado de relajación, descubriré que la mejora ya ha empezado. Me sentiré lleno de energía, en estado de alerta y dispuesto a concentrarme en mis tareas de aprendizaje. Me imagino mi cerebro y veo todos mis sentimientos negativos bombardeándolo. Ahora le doy la vuelta a esos sentimientos para que irradien hacia fuera en lugar de hacia dentro. Finalmente, desaparecerán. Cada día, cuando me relaje, descubriré que soy un estudiante cada vez mejor, hasta que finalmente no queden sentimientos negativos.
No está mal, Fenker. Ahora me siento alerta, enérgico y preparado para ser un mejor estudiante,